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Carta mundial por el Derecho a la Ciudad
Autores corporativos:
Habitat International Coalition - América Latina (canal)

   Descripción    Clasificación    Documento    Relacionados   
 Índice:
     Antecentes de la Carta Mundial.
     Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad.
          Introducción.
          Significado y elementos del Derecho a la Ciudad.
          Principios del Derecho a la Ciudad.
               Ejercicio Pleno de la Ciudadanía.
               Gestión Democrática de la Ciudad.
               Función Social de la Propiedad y de la Ciudad.
          Compromisos.
Antecentes de la Carta Mundial.
  • Introducción:

    En el marco del Seminario Mundial por el Derecho a la Ciudad - Contra la Desigualdad y la Discriminación, realizado durante el Foro Social Mundial el 1 y 4 de febrero de 2002, se abrió un proceso amplio y democrático para lograr la elaboración de la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad.

    El Seminario tuvo la participación de más de 1.800 personas y fue un importante espacio de afirmación del derecho a la ciudad y la reforma urbana por lo que han luchado diversas entidades y organizaciones de la sociedad civil brasileña, de redes latinas y organizaciones y coaliciones internacionales.

    La principal resolución del Seminario fue la apertura de una amplia discusión en los países latinoamericanos de la necesidad que se tenía de una Carta Mundial de los Derechos Humanos en la Ciudad. Lo más importante es que la Carta pueda ser un referencial teórico y político y incluso el resultado de las experiencias y luchas sociales en las ciudades contra las desigualdades y las discriminaciones.

    Esta carta es la suma de derechos individuales y colectivos ya reconocidos en tratados internacionales, contempla el derecho a la ciudad como la expresión fundamental de los intereses colectivos, sociales y económicos. Como contrapunto a la noción de ciudad como mercadería, que discrimina las personas que no tienen poder, bienes o propiedades, es necesario valorizar la ciudad como espacio social de usufructo colectivo de sus riquezas, cultura, bienes, y conocimiento por cualquier que en ella viva. Es indispensable el enfrentamiento de la supremacía del valor económico en las funciones y usos de la ciudad.
    La Carta debe tomar en cuenta la diversidad temática presente en las ciudades, tales como sustentabilidad, diversidad cultural, de razas y de género, seguridad, justicia y paz, juventud, portadores de deficiencia, etc., a través de redes y actores sociales urbanos.

    El principal objetivo de la carta es constituirse en un documento político referencial para las acciones y luchas de las organizaciones y entidades de la sociedad civil contra la injusticia y discriminación social y territorial. Busca también la construcción de un proceso internacional que luche por su transformación en un instrumento político y legal, en la forma de un tratado internacional de derechos humanos. La forma de tratado permitiría que gobiernos nacionales y locales, organismos internacionales de protección a los derechos humanos (ONU y OEA) asumieran compromisos y obligaciones con la protección del derecho a la ciudad.

  • Puntos de discusión:

    El Seminario apuntó los siguientes lineamientos que deben ser considerados en la Carta Mundial de los Derechos Humanos en la ciudad:

    1. ¿Por qué una Carta Mundial de los Derechos Humanos en la ciudad?.

      La Carta se inscribe en el contexto de articulación y unificación de las luchas de actores sociales, organizaciones, movimientos presentes en las ciudades contra la globalización neoliberal. Por primera vez en la historia humana, el mundo comenzó a ser urbano, ya que más de la mitad de sus habitantes vive em pueblos y ciudades. En un mundo globalizado, nos estamos convirtiendo cada vez más en objetos de decisiones internacionales, em lugar de sujetos que deberíamos ser. La exclusión como resultado de la privación física, social o económica o de la discriminación, no permite que gran parte de la población participe en la vida, en las actividades urbanas y de las decisiones gobernamentales. Algunos grupos ni siquiera son reconocidos legalmente como residentes de la ciudad en la que viven. La exclusión significa que se niega el acceso de ciertos grupos a servicios y ventajas que les permitirían intervenir plenamente en la economía y en la sociedad. La inclusión se obtendrá a partir de la garantia del derecho a la ciudad, que implica en un acceso equitativo a los recursos sociales, económicos y políticos de la ciudad.

    2. ¿Cuál debe ser el contenido de la Carta?.

      La Carta no debe ser hecha como una suma de los derechos individuales y colectivos que tiene cualquiera persona que vive en una ciudad, bajo el reconocimiento de las leyes y tratados internacionales. El derecho a la ciudad debe ser comprendido como la expresión fundamental de los intereses colectivos, sociales y económicos. Es necesario que la defensa del derecho a la ciudad valorize el espacio urbano como espacio social de uso colectivo de sus riquezas, de su cultura, bienes y conocimientos. Esto es un contrapunto a la concepción discriminatória que garantiza el derecho a la ciudad a ciertos grupos de personas que tienen propiedades y bienes; un contrapunto al imperio del valor económico en las funciones y usos de la ciudad.

      El contenido de la Carta debe adoptar los siguientes principios: ciudadania y justicia para todos, acceso comum a los bienes, a la cultura y a los servicios sin ninguna discriminación; el total respeto a las funciones sociales de la ciudad y de la propiedad; participación amplia y democrática en la toma de decisiones y el control de los recursos.

      La Carta debe tomar en cuenta la diversidad temática presente en las ciudades, tales como sustentabilidad, diversidad cultural, de razas y de género, seguridad, justicia y paz, juventud, portadores de deficiencia, etc., a través de redes y actores sociales urbanos.

  • La forma de discusión y elaboración de la Carta.

    1. Los promotores del Seminario Mundial adoptaron el documento “Carta Brasileña de los Derechos Humanos en la Ciudad” como texto base de la Carta Mundial, que fue hecho por instituiciones ligadas a los Derechos Humanos y que habian adoptado como punto de partida la “Carta Europea de los Derechos del Hombre” (Saint-Denis, Francia, Mayo de 2000). El texto brasileño buscaba el compromiso de los gobiernos locales con el cumplimiento de los derechos humanos. Asimismo ella fue utilizada para la realización del Seminario Mundial. Ahora hay los siguientes puntos que deben ser discutidos:

      • ¿ La Carta Mundial debe mantener la estructura de una carta hecha por la sociedad que quiere el compromiso de los gobiernos locales?.
      • ¿ O la Carta Mundial debe ser cambiada para una Carta hecha por la sociedad que reafirma y defende los derechos humanos y el derecho a la ciudad?.
      • ¿ O la Carta Mundial debe ser hecha por la sociedad y los gobiernos locales?.
      • O otra propuesta que conquiste el apoyo y el acuerdo de las organizaciones...

    2. En el Seminario Mundial fue escogido un grupo facilitador de apoyo a la elaboración de la Carta Mundial, constituido de las siguientes instituiciones: Fórum Nacional da Reforma Urbana – FNRU (Brasil), Secretaria Especial de Habitação do Estado do RS – SEHAB (Brasil), Habitat International Coalition – HIC (México), Centre on Housing Rights and Evictions – COHRE (Suiza), United Nations Human Sttlements Programme – UN/HABITAT, Programa de Gestión Urbana de las Naciones Unidas.

    3. Es demasiado importante que todos hagan una grande divulgación del texto de referencia y que realicen Encuentros o Reuniones Nacionales y Regionales de proposión de contenidos para la Carta Mundial. En Brasil, el Encuentro Nacional deberá ser hecho en Junio o Julio.

    4. Habrá una Reunión Internacional el Agosto, en Brasil, para análisis de las contribuiciones y propuestas que han llegado y para la sistematización de la Carta. Las organizaciones involucradas deberán ponerse en acuerdo con la fecha.

    5. Será hecho un site específico para la discusión y elaboración de la Carta Mundial, bajo la responsabilidad del Foro Nacional por la Reforma Urbana (Brasil).

    6. Deberá ser hecho el II Seminario Mundial por el Derecho a la Ciudad durante el próximo Foro Social Mundial del año 2003 en Porto Alegre, donde será formulada y aprobada la Carta Mundial de los Derechos Humanos en la Ciudad.

    7. Las instituiciones promotoras del Seminario Mundial por el Derecho a la Ciudad tienen la responsabilidad política por el desarrollo y por la articulación del proceso de elaboración de la Carta Mundial:

      • Internacionales – HIC - Habitat International Coalition, SELVIP – Secretaria Latino Americana de la Vivienda Popular, IRGLUS – International Research Group on Law and Urban Space. PGU – Programa de Gestão Urbana da ONU, COHRE – Centre on Housing Rights and Evictions, UN/HABITAT - United Nations Human Settlements Programme, Rede Latinoamericana de Megacidades, Comissão de Huairou, a Rede Mulher e Habitat/Lac , Rede Mundial de Artistas em Aliança, Instituto de Investigacion de la Vivienda y Habitat de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina.

      • Nacionales – Frente Nacional de Prefeitos, Fórum Nacional da Reforma Urbana (FASE, FENAE, FISENGE, POLIS, Federação Nacional dos Arquitetos e Urbanistas, União Nacional por Moradia Popular, Central dos Movimentos Populares, Movimento Nacional de Luta pela Moradia), SEHAB - Secretaria Especial da Habitação/RS, CONAM – Confederação Nacional de Associações de Moradores, IAB - Instituto dos Arquitetos do Brasil, Fórum Permanente dos Movimentos e Entidades de Portadores de Deficiência, FENEA - Federação Nacional dos Estudantes de Arquitetura e Urbanismo do Brasil, CONFEA – Conselho Federal de Arquitetura, Engenharia e Agronomia, IBASE, Plataforma Brasileira de Direitos Humanos, Econômicos, Sociais e Culturais, ABEA – Associação Brasileira de Ensino de Arquitetura, Comissão de Desenvolvimento Urbano e Interior da Câmara Federal, Frente Nacional de Saneamento, Fórum Nacional de Participação Popular, AGB – Associação dos Geógrafos Brasileiros, ANPUR – Associação Nacional de Pós Graduação em Planejamento Urbano e Regional, ANTP – Associação Nacional dos Transportes Públicos, CNPL – Confederação Nacional dos Profissionais Liberais, SECP – Secretaria Estadual da Coordenação e do Planejamento/RS, DEMHAB – Departamento Municipal de Habitação de Porto Alegre, FIC - Fórum Intermunicipal de Cultura.


Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad.
 
  Introducción.
Iniciamos este nuevo milenio con la mitad de la población mundial viviendo en ciudades. Según las previsiones, en el año 2050 la tasa de urbanización llegará a 65%.

Las ciudades son, potencialmente, territorios con gran riqueza y diversidad económica, ambiental, política y cultural. Son mucho más que simples espacios físicos marcados por una mayor densidad poblacional. El modo de vida urbano influencia la manera como establecemos vínculos con nuestros semejantes y con el territorio.

Sin embargo, inversamente a tales potencialidades, los modelos de desarrollo implementados en la mayoría de los países del tercer mundo se caracterizan por establecer patrones de concentración de renta y poder así como procesos acelerados de urbanización que contribuyen a la depredación del ambiente y a la privatización del espacio público, generando exclusión y segregación social y espacial.

Las ciudades están lejos de ofrecer condiciones y oportunidades equitativas a sus habitantes. La población urbana en su mayoría, está privada o limitada – en virtud de sus características económicas, sociales, culturales, étnicas, de género y edad –para satisfacer sus mas elementales necesidades. Este contexto favorece el surgimiento de luchas urbanas representativas, aunque fragmentadas e incapaces de producir cambios significativos en el modelo de desarrollo vigente.

Frente a ésta realidad, las entidades de la sociedad civil reunidas desde el I Foro Social Mundial 2001, discutieron y asumieron el desafío de construir un modelo sustentable de sociedad y de vida urbana, basado en los principios de solidaridad, libertad, equidad, dignidad y justicia social. Uno de sus fundamentos debe ser el respeto a las diferentes culturas urbanas y el equilibrio entre lo urbano y lo rural.

La participación de los actores locales, especialmente de los movimientos sociales y de las asociaciones populares, es decisiva para la construcción de ese modelo. Los gobiernos y los organismos internacionales deben reconocerlos como interlocutores significativos y garantizar espacios permanentes de participación democrática.

La Agenda Hábitat, aprobada por todos los gobiernos nacionales participantes de la Conferencia Internacional Hábitat II, en junio de 1996 en Estambul, en Turquía, ya enfoca estas cuestiones, principalmente cuando afirma: "Nos comprometemos a conseguir que los asentamientos humanos sean sostenibles en un mundo en proceso de urbanización velando por el desarrollo de sociedades que hagan uso eficiente de los recursos dentro de los límites de la capacidad de carga de los ecosistemas y tengan en cuenta el principio de precaución y ofreciendo a todas las personas, en particular a las que pertenecen a grupos vulnerables y desfavorecidos, las mismas oportunidades de llevar una vida sana, segura y productiva en armonía con la naturaleza y su patrimonio cultural y valores espirituales y culturales, y que garanticen el desarrollo económico y social y la protección del medio ambiente, contribuyendo así a la consecución de los objetivos del desarrollo nacional sostenible." (Agenda Hábitat, art. 42).


  Significado y elementos del Derecho a la Ciudad.
Las luchas urbanas vienen generando la necesidad del reconocimiento, en el sistema internacional de los derechos humanos, del DERECHO A LA CIUDAD, definido como el usufructo equitativo de las ciudades dentro de los principios de sustentabilidad y justicia social. Y comprendido como un derecho colectivo de los habitantes de las ciudades, en especial de los grupos vulnerables y desfavorecidos, que les confiere la legitimidad de acción y de organización, basado en sus usos y costumbres, con el objetivo de alcanzar el pleno ejercicio del derecho a un patrón de vida adecuado.

El derecho a la Ciudad está interligado y es interdependiente a todos los derechos humanos internacionalmente reconocidos, concebidos integralmente. Incluye, por lo tanto, los derechos a la tierra, a los medios de subsistencia, al trabajo, a la salud, a la educación, a la cultura, a la vivienda, a la protección social, a la seguridad social, al medio ambiente sano, al saneamiento, al transporte público, al ocio y a la información. Incluye también el derecho a la libertad de reunión y organización, el respeto a las minorías y la pluralidad étnica, racial, sexual y cultural; el respeto a los inmigrantes y la garantía de la preservación de la herencia histórica y cultural.

Este derecho presupone la interdependencia entre población, recursos, medio ambiente, relaciones económicas y calidad de vida para las presentes y futuras generaciones. Implica cambios estructurales profundos en los patrones de producción y consumo, y en las formas de apropiación del territorio y de los recursos naturales. Se refiere a la búsqueda de soluciones contra los efectos negativos de la globalización, de la privatización, de la escasez de los recursos naturales, del aumento de la pobreza mundial, de la fragilidad ambiental y de sus consecuencias para la supervivencia de la humanidad y del planeta.


  Principios del Derecho a la Ciudad.
 
  Ejercicio Pleno de la Ciudadanía.
Entendido como la realización de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, asegurando la dignidad y el bienestar colectivo de los habitantes de la ciudad, en condiciones de igualdad y justicia, así como el pleno respeto a la producción social del hábitat.

Implica crear las condiciones para la convivencia pacifica, el desarrollo colectivo y el ejercicio de la solidaridad. Busca garantizar el usufructo pleno de la ciudad respetando la diversidad de ingreso, sexo, edad, raza, etnia u orientación política y religiosa, y preservando la memoria y la identidad cultural.

Configuran lesiones al derecho a la ciudad las acciones y omisiones, medidas legislativas, administrativas y judiciales, y prácticas sociales que resulten en violación, impedimento o dificultades para la preservación de las identidades culturales, de las formas de convivencia pacífica y de la producción social del hábitat, así como, para la expresión de las formas de manifestación, organización y acción de los grupos sociales y de los habitantes de las ciudades, en especial, los vulnerables y desfavorecidos con base en usos y costumbres.


  Gestión Democrática de la Ciudad.
Entendida como el control y la participación de la sociedad, a través de formas directas y representativas, en el planeamiento y gobierno de las ciudades priorizando el fortalecimiento y autonomía de las Administraciones Públicas locales y de las organizaciones populares.

Incluye el derecho a la elección libre y democrática de los representantes locales, la realización de plebiscitos e iniciativas legislativas populares y el acceso equitativo a los debates y audiencias públicas. Incluye, también, el derecho a la participación equitativa y deliberativa en la definición de las políticas y presupuesto municipal, y en canales institucionales, tales como los consejos y comisiones sectoriales y territoriales. Supone la adopción de los principios de transparencia y de eficacia en la administración pública.

Configuran lesiones al derecho a la ciudad las acciones y omisiones, medidas legislativas, administrativas y judiciales, y prácticas sociales que resulten en el impedimento, recusa, dificultad e imposibilidad de la participación política colectiva de los grupos sociales y de los habitantes en la gestión de la ciudad, así como en el cumplimiento de las decisiones y de las prioridades definidas en los procesos participativos que integran la gestión de la ciudad.


  Función Social de la Propiedad y de la Ciudad.
Entendida como la prevalencia, en la formulación e implementación de las políticas urbanas, del interés común sobre el derecho individual de propiedad; implica el uso socialmente justo y ambientalmente sustentable del espacio urbano.

Incluye la obligación de los organismos gubernamentales de regular y controlar el desarrollo urbano a través de políticas territoriales dirigidas a priorizar la producción social del hábitat privilegiando los intereses colectivos -sociales, culturales y ambientales- sobre los individuales.

Configura lesión al derecho a la ciudad la omisión, por parte de los agentes públicos, que deriven en la no adopción y la no aplicación de estos principios en la implementación de la política urbana en cualquiera de las esferas gubernamentales: en el campo administrativo, envolviendo la elaboración y ejecución de proyectos, programas y planes; en la esfera legislativa, a través de la edición de leyes, control de los recursos públicos y acciones de gobierno y; en la esfera judicial, en los juzgamientos y decisiones sobre conflictos colectivos y difusos referentes a asuntos de interés urbano.


  Compromisos.
  • Las redes y organizaciones sociales se comprometen a:

    • Difundir ampliamente esta Carta y potenciar la articulación internacional por el Derecho a la Ciudad en el contexto del Foro Social Mundial, en las conferencias y foros internacionales con el objetivo de contribuir al avance de los movimientos sociales y de las redes de Ongs y a la construcción de una vida digna en las ciudades.
    • Documentar y diseminar experiencias nacionales y locales que apunten a la construcción de este derecho.
    • Presentar esta Carta por el Derecho a la Ciudad a los distintos organismos y agencias del Sistema de las Naciones Unidas, para iniciar una discusión que tenga como objetivo encauzar el proceso de aprobación futura por parte de la Asamblea General.

  • Los Gobiernos nacionales y locales se comprometen a:

    • Elaborar y promover marcos institucionales que consagren el derecho a la ciudad, así como a formular, con carácter de urgencia, planes de acción para un modelo de desarrollo sustentable aplicado a las ciudades, en concordancia con los principios enunciados en esta Carta.
    • Construir plataformas asociativas, con amplia participación de la sociedad civil, para promover el desarrollo sustentable en las ciudades.
    • Promover la ratificación y aplicación de los pactos de derechos humanos y otros instrumentos internacionales que contribuyan en la construcción del derecho a la ciudad.

  • Los organismos internacionales se comprometen a:

    • Emprender todos los esfuerzos para sensibilizar, estimular y apoyar los gobiernos en la promoción de campañas, seminarios y conferencias, y facilitar publicaciones técnicas apropiadas que conduzcan a la adhesión a los principios de esta carta.
    • Abrir espacios de participación en los organismos consultivos y decisorios del sistema de Naciones Unidas que faciliten la discusión de esta iniciativa.


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