Comunicados y Declaraciones
Declaración de Río de Janeiro. Foro de la Sociedad Civil para el diálogo Europa - América Latina y el Caribe
Autores corporativos:
Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (canal; responsable)

Descripción
Lugar:
Río de Janeiro (Brasil)
Fecha:
29 de Junio de 1999
Entradilla:
Declaracion de la Sociedad civil para la Primera Cumbre entre los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe y la Unión Europea.

Con la participación del Presidente de la Comisión Europea, se realizó en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, los días 28 y 29 de junio de 1999, bajo la Copresidencia del Presidente de la República Federativa de Brasil, del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y del Canciller Federal de Alemania, en su calidad de Presidente del Consejo Europeo.
Introducción/Descripción:
El Foro de la Sociedad Civil para el Diálogo Europa-América Latina y el Caribe, reunido los días 28 y 29 de junio de 1999 en la ciudad de Río de Janeiro, aprobó la siguiente declaración, que representa la posición de las organizaciones sociales y laborales de países de América Latina frente a la Cumbre de Presidentes y Jefes de Estado:

  1. Repitiendo el modelo de encuentros anteriores, la Conferencia de Jefes de Estado de Europa, América Latina y el Caribe, realizado en estas mismas fechas, redujo a los pueblos de nuestra región a la condición de meros espectadores de las decisiones oficiales. No se puede justificar que en eventos de tanta importancia internacional no se incorporan las entidades representativas de la Sociedad Civil, Las bases de cualquier acuerdo entre América Latina, el Caribe y la Unión Europea deben estar enraizados en la transparencia, participación e información a la opinión pública como condición para la cooperación entre nuestros pueblos. Las declaraciones oficiales con relación a temas como educación, erradicación de la pobreza, cooperación para el desarrollo y protección de los derechos sociales, normalmente adoptadas en los encuentros gubernamentales, permanecen como letra muerta, mientras que las negociaciones comerciales avanzan según los intereses de los inversionistas y de las corporaciones multinacionales.

  2. La verdadera cooperación internacional constituye un patrimonio de las sociedades democráticas y debe validarse en la promoción de los derechos humanos, económicos y sociales, promovidos con la ampliación y la profundización de la democracia participativa. El derecho internacional a la libre organización y a la negociación colectiva debe ser respetada. Nuestros pueblos, quienes preservan una fuerte identidad histórica y cultural, consideran que el fin de la exclusión social y de la pobreza es el objetivo principal a ser alcanzado. La cooperación internacional debe promover el desarrollo sustentable, exigir la protección al medio ambiente y la profundización y ampliación de los derechos de los trabajadores y de las trabajadoras. La racionalidad económica debe estar sometida a la justicia social. Este modelo de cooperación y solidaridad internacional necesita considerar los aspectos siguientes:

    El libre comercio viene ampliando la exclusión social y económica. La propiedad intelectual y los servicios son los nuevos sectores cotizados por los capitales internacionales. Cualquier acuerdo entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe debe considerar en primer lugar el derecho al desarrollo económico y social. Las asimetrías existentes entre los diversos países deben ser levantadas, previendo mecanismos efectivos para superarlas. Las políticas comerciales deben ser instrumentos de promoción de desarrollo y venir acompañados de mecanismos destinados a proteger los derechos laborales, sociales y ambientales. El bienestar y la seguridad alimentaria de nuestros pueblos no se pueden someter a la lógica de la competencia comercial, condenando nuestra región a la condición de exportadora eterna de productos primarios agrícolas y minerales, al costo del desarrollo sustentable. En ninguna condición, la super-explotación de la mano de obra, como la utilización del trabajo infantil y la discriminación de las mujeres, puede constituirse en factor de la competencia comercial. Los pueblos de la Unión Europea, de América Latina y del Caribe no tienen nada a ganar con negociaciones que pretenden lanzar bloques de países contra bloques de países.

    La creación de mecanismos que minimizen la inestabilidad económica internacional debe ser la prioridad en la agenda de la cooperación interregional e internacional. La reversión de la liberalización financiera y la implementación de controles sobre los flujos de capitales internacionales pueden ser alcanzados a través de impuestos destinados a controlar los inversionistas internacionales en beneficio de nuestros pueblos. La cooperación debe rechazar esquemas multilaterales de desregulación financiera, como es el caso del Acuerdo Multilateral sobre Inversiones, sea en el ámbito de la OCDE, o sea en el ámbito de la OMC. Otras formas de control democrático deben ser definidas. La reducción del peso de la deuda externa de los países menos desarrollados es la condición indispensable a la verdadera cooperación entre nuestros pueblos. Consideramos positiva la conversión de una parte de esta deuda en financiamiento de programas de becas escolares destinados a la erradicación del trabajo infantil. De la misma forma, la Unión Europea debe cumplir el compromiso de destinar 0.7% del PIB a la cooperación para el desarrollo, observando el carácter social y solidario de debe tener la destinación de estos recursos. Es necesario definir controles rigurosos sobre las corporaciones multinacionales en los acuerdos interregionales.

    Las bases del diálogo y de la cooperación entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe deben estar situadas en los principios de la democracia, la participación, la tolerancia, el respeto a los derechos humanos, la diversidad cultural y la paz entre los pueblos. Procesos de integración son incompatibles con la violencia y la guerra, como el que la OTAN desencadenó en Yugoslavia. La paz y la seguridad internacional deben ser reguladas y negociadas en el ámbito de la Organización de las Naciones Unidas, cuya Consejo de Seguridad necesita ser reformado en bases democráticas. En el mismo sentido, se queda inaceptable el bloqueo a Cuba. La ley Helms-Burton es contradictoria con la autodeterminación de los pueblos.

    Es necesario, pero insuficiente, incluir cláusulas democráticas en los acuerdos con la Unión Europea, como es por ejemplo el caso de México. Esas cláusulas deben estar acompañadas de mecanismos eficaces de promoción de los derechos humanos. Los mecanismos del diálogo social no pueden ser utilizados como mero instrumentos para legitimar acuerdos que carecen de participación eficaz de nuestras sociedades en el proceso de tomar decisiones. La construcción de instituciones democráticas de participación ciudadana deberá ser el punto de partida de cualquier acuerdo. Los ciudadanos y las ciudadanas debe tener el derecho de participar en las decisiones y también en el proceso de la formular e implementar las decisiones y las políticas de cooperación. Los parlamentos y gobiernos locales deben ser incluidos en todas las etapas de las negociaciones.

    El apoyo al desarrollo debe considerar a los grupos más vulnerables de la sociedad. La erradicación del trabajo infantil debe ser una meta prioritaria basada en instrumentos y plazos definidos. La discriminación de género no es compatible con la justicia social y el desarrollo. Las mujeres constituyen uno de los sectores más expuestos a las consecuencias perversas de la globalización. La cooperación debe tener como objetivo la definición.de mecanismos capaces de promover la igualdad de género en nuestras sociedades. Los trabajadores y las trabajadoras migrantes deben tener asegurado el acceso a los derechos laborales dondequiera que se encuentran.

    El respecto a la autodeterminación de los pueblos indígenas debe ser un compromiso de nuestras sociedades.

    La preservación de la biodiversidad y de los ecosistemas vitales se encuentra amenazada por la lógica del crecimiento económico y por la desregulación comercial, en la medida en que ésta facilita el acceso al consumo irracional de los recursos naturales. El libre comercio es contradictorio con la promoción del desarrollo sustentable y la seguridad alimentaria. La concentración de la propiedad de la tierra y de los recursos vitales como la biodiversidad y el agua amenazan al capital natural del cual dependen no solamente las generaciones futuras, sino también numerosas comunidades y culturas locales. El comercio de productos alimentarios debe considerar la segundad alimentaria y eliminar la producción de alimentos transgénicos. La pequeña producción familiar, que es la base de culturas locales tradicionales, debe merecer la atención específica frente a los impactos de la integración. La cooperación éntrela Unión Europea, América Latina y el Caribe necesita establecer límites sociales y ambientales para el crecimiento, basados g en la sustentabilidad y en la igualdad.



El Foro de la Sociedad Civil para el Diálogo Europa-América Latina y el Caribe es parte de la construcción de una articulación entre organizaciones sociales y laborales de Brasil y demás países de las Américas, denominada la Alianza Social Continental. Esta experiencia inédita nació y va consolidándose frente a los acuerdos de libre comercio en las Américas. Estamos convencidos de que las organizaciones representativas de la sociedad civil necesitan formular agendas y propuestas alternativas que son el contrapeso a estos procesos, ubicando la dimensión social como prioridad fundamental.

Estamos convencidos de que la ausencia de canales de participación en los acuerdos oficiales reduce la legitimidad de las decisiones adoptadas en los encuentros oficiales. Los parlamentos y los propios gobiernos nacionales, se han sometido hasta ahora ante la supuesta inevitabilidad de la globalización; necesitan reaccionar y afirmarla soberanía nacional. La sociedad civil debe continuar presionando y formulando alternativas enraizadas en la justicia social, en la solidaridad internacional y en la paz.


Río de Janeiro, 29 de junio de 1999.

Foro de la Sociedad Civil para el Diálogo Europa - América Latina y el Caribe.

Encuentro de Parlamentarios Latinoamericanos.
URL:
http://www.cries.org/contenidos/9.pdf
Actividades relacionadas:
Foro de la Sociedad Civil para el Diálogo entre Europa, América Latina y el Caribe
Publicado en:
Gloobalhoy nº21 ; Pensamiento Propio
Secciones GloobalHoy:
110- Sociedad-civil
Notas:
Publicado en Pensamiento Propio número 9 (enero- junio 1999) Año 4
Clasificación
Escenarios:
Internacional
Descriptores:
Acuerdos de asociación UE-AL ; Acuerdos y tratados ; FIDC ; Relaciones internacionales ; Sociedad civil
Regiones:
América Latina ; Caribe ; Europa
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