Informes y estudios
La mujer en la vida pública y política
Autores corporativos:
Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (traductora)
Palestinian Central Bureau of Statistics (autoría; canal)

Autores personales:
González Martínez, Maria Isabel (Traductor/a)

Descripción
Lugar:
Palestina
Fecha:
24 de Junio de 2010
Entradilla:
Realidad de la mujer de las zonas palestinas en la vida política y pública de acuerdo con los últimos datos estadísticos publicados
Publicado en:
Gloobalhoy nº23
Secciones GloobalHoy:
015- Ella, el,-las, los...
Clasificación
Escenarios:
Estatal
Descriptores:
FIDC ; Índice de desarrollo relativo al género ; Mujeres en la vida política ; Mujeres palestinas ; Observatorio Palestina ; Participación de las mujeres ; Política
Países:
Palestina
Otros topónimos:
Cisjordania (Palestina)
Documento
 Índice:
     Introducción.
     Los indicadores generales de participación de la mujer en la vida política y pública.
     Los marcos generales para comprender la ciudadanía palestina y su influencia sobre la mujer.
          El poder palestino y los puntos de interés legal de la ciudadanía palestina.
     Las expresiones culturales sobre la ciudadanía palestina.
          Representación de la mujer en comparación con el hombre en las embajadas y sus puestos de trabajo.
          La mujer y la justicia.
          La mujer en el poder legislativo.
          La mujer y las elecciones locales en diversas épocas.
          La mujer y la participación política no oficial.
               Representación de la mujer en los partidos políticos.
               Los partidos, los sindicatos y las asociaciones.
               La mujer y los consejos de estudiantes.
Introducción.
Este capítulo tiene como objetivo revelar la realidad de la mujer de las zonas palestinas en la vida política y pública de acuerdo con los últimos datos estadísticos publicados; así como ofrecer el análisis de los factores que influyen en esta realidad junto a las posibilidades políticas, económicas, sociales, culturales y legales. Así, este capítulo se centra en la realidad de la mujer dentro del ámbito político tanto a nivel oficial como no oficial. Con respecto a la vida pública, se ofrece una panorámica de los roles sociales, culturales y económicos que tiene que cumplir la mujer para lo que se centrará en algunos aspectos concretos tomados de la perspectiva general. De modo que, se examina el concepto de ciudadanía, además de analizar las influencias que tienen el sistema jurídico, legal o cultural, así como la economía y la política sobre esta realidad. A nivel oficial tratará sobre la presencia de la mujer en los diversos aparatos de poder como los ministerios y los aparatos de poder ejecutivo, jurídico, legislativo y los consejos locales y nacionales. En el plano no oficial, nos centraremos en las asociaciones, sindicatos, los marcos populares, las ONG y las asambleas.

Los indicadores generales de participación de la mujer en la vida política y pública.
La situación de la mujer en la vida política y pública está influida por muchos e importantes factores, en el caso palestino así como otros muchos estados colonizados, como son: La situación de Ocupación y también el desarrollo y crecimiento de los movimientos nacionales de resistencia contra las diferentes formas de ocupación continuada sobre Palestina. El contexto palestino influyó en la situación de la mujer, ya fuese en la Palestina posterior a la Nakba [1], en las tierras Palestinas en 1967 o en la disparidad del crecimiento y desarrollo del papel de los movimientos nacionales palestinos. Así mimo, influyó en la creación del primer gobierno palestino en una parte del territorio de la nación después de los Acuerdos de Oslo de 1993.

Sin embargo, esto no significa que la mujer se haya encontrado escollos para una aspiración política o unas políticas generales; no obstante, la mujer ha podido estar activa a lo largo de siglo y medio en sus mismas organizaciones y ha participado en organizaciones en la vida política y pública desde comienzos del siglo veinte. Por tanto, podríamos decir que hay tres causas fundamentales que han influido en la situación política y pública de la mujer: la Ocupación, el crecimiento y desarrollo de los movimientos feministas y el desarrollo de los movimientos nacionalistas (incluyendo el poder palestino y su continuación).
NOTAS:
  1. ® Nota de la traductora: No traduzco este término porque, aunque significa desastre o catástrofe, es un término que se utiliza específicamente dentro de la historia del mundo árabe, y más concretamente en el ámbito de la política palestina, para referirse específicamente al éxodo palestino que se produzco tras la fundación del estado de Israel en 1948.


Los marcos generales para comprender la ciudadanía palestina y su influencia sobre la mujer.
La aplicación de los Acuerdos de Oslo, que partían de una fuerte polémica sobre el marco y la esencia de la ciudadanía palestina, condujo a la formación del poder palestino que comenzó a asumir sus funciones como semiestado. La ambigüedad de la ciudadanía en su marco árabe reside, en general, en la existencia de cierta dificultad para aplicar el concepto de ciudadanía a la organización y la sociedad árabes. Esto es debido a la influencia y el modelo de parentelas y tribus en el sistema de distintos gobiernos, así como su reconocimiento como parte de un sistema político o como unidad surgida de sus leyes (Kandiyoti, 2000:VX). Aparecieron otras valoraciones para las mujeres que se apoderaron de los conceptos de ciudadanía sin aplicarlos a la situación en la zona árabe y pidieron un marco conceptual menos limitado que se basase en la especificidad cultural (Yunf, 1994, 2000; Al-Torki, 2000; Shrad, 2000). Al-Torki discutió, por ejemplo, la posibilidad de conceder la ciudadanía por vía sanguínea y asociación local que influía por primera vez en la capacitación o invalidación de la mujer. Se rechazaron otras visiones para corregir los conceptos de ciudadanía que se basaban en la ampliación de la naturalización de los derechos individuales de las mujeres como individuos, al contrario que Al-Torki, estas voces establecieron que la imposición del puño opresor que se practica supera al ejercido por las asociaciones locales y religiosas (Kondiyoti 2000:xv; Jatim, 2000; Jad, Johnson y Jackman 2000). Las últimas elecciones locales y legales palestinas muestran la influencia, negativa o positiva, de los vínculos parentales (tribus y clanes) sobre las mujeres como se apuntará en la exposición de los resultados electorales.

Las opiniones anteriormente mencionadas se basan en la hipótesis por las que el Estado se erige, como existencia en sí misma, en un poder sobre una superficie de las tierras perfectamente delimitadas y sobre un conjunto determinado de habitantes (ciudadanos); a pesar de que este no sea el caso de la situación en Palestina. Así, al mismo tiempo que los conceptos de ciudadanía podrían aceptarse con el fin de aplicarlos sobre los estados que poseen el control sobre las mismas, las estrategias de las mujeres para aumentar sus derechos como ciudadanas requieren que se las mire a la luz de la estructura general social, económica y política que influyen sobre sus derechos. Las peticiones de derechos en el marco positivista, allí donde no existe un Estado con arreglo a conceptos legales o políticos, podría empujar a la mujer a autodefinirse dentro del concepto de los derechos de alcance limitado en un momento en que estos estados y sociedades se derrumban bajo la opresión de la ocupación, lo que conduce a una gran marginación de los derechos de la mujer y de sus exigencias.

Inmediatamente después de la descolonización, la gran mayoría de los estados árabes tuvieron que enfrentarse a diversas crisis económicas, políticas y sociales. Ya que el poder nacional recién nacido tenía que se asimilar muchas circunstancias diversas. En primer lugar, estos factores estaban relacionados con el tipo de trabajos cuyo fin era proveer a las localidades y con los que se limitaba la capacidad del poder palestino para poner en marcha la transformación social o el trabajo para conseguirlo como ocurrió en los países árabes después de la independencia. La mayoría de estos recursos están supeditados al control y las medidas parciales israelí (Khan y Hilal, 2004). En segundo lugar, estas circunstancias están relacionadas con la existencia de un poder palestino autolimitado en relación a la construcción sistemática y continuada de la infraestructura y de una serie de planes de desarrollo. En tercer lugar, estas condiciones están unidas al panorama político establecido que alarga el enfrentamiento continuo y la debilidad de los acuerdos de paz. En cuanto al cuarto punto a tener en cuenta, está relacionado con la propia naturaleza de las políticas que el poder palestino ha practicado. Así mismo, como dijo Molyneux, las políticas del gobierno y los pactos de liberación de la mujer tienen una incidencia decisiva sobre las garantías de la ciudadanía para la mujer (Molyneux, 2001:50). Cada uno de los factores anteriormente expuestos puede retrasar las medidas de liberación de la mujer y sus reivindicaciones de derechos.

Se supone que el poder palestino gobernaría bajo una férrea tutela y medidas de seguridad israelíes en la zona de autogobierno durante un periodo transitorio de cinco. Estas condiciones y circunstancias dejaron una profunda cicatriz en la sociedad palestina, en general, y, más concretamente, en las relaciones entre sexos cuyas diferencias se verán más abajo. La época temporal acabó como todos sabemos con los Acuerdos de Oslo en Mayo de 1999, a pesar de que no cesaron las negociaciones sobre las cuestiones que necesitan una solución final.


  El poder palestino y los puntos de interés legal de la ciudadanía palestina.
La ciudadanía ha sido una de las mutilaciones que ha sufrido el pueblo palestino cuya raíz se encuentra en 1948 unida al acuerdo de reconocimiento británico de las tierras. Los palestinos eran quienes han de habitar en palestina (Masaad, 1995:468-469) y la ciudadanía estaba basada en la consanguinidad paterna. Sin embargo, la ciudadanía palestina se convirtió en un problema para la fundación del poder palestino. Ya que los Acuerdos de Oslo sólo concedían a este poder el derecho a crear una legislación básica. Los primeros borradores de esta legislación básica reflejaban fielmente la incapacidad del poder palestino para señalar quién era palestino y acordar los principios de la ciudadanía palestina. Teóricamente, el problema residía en la vuelta de los refugiados palestinos como una de las soluciones definitivas. Sin embargo, la parte principal no se apoyaba en la nacionalidad/identidad palestina y la ciudadanía palestina, ya que en el primer borrador de la legislación básica [2]se retrasaba el reconocimiento de ciudadanía a un momento posterior (Jamami y Johnson, 1999).

En la última forma de la legislación básica palestina del mes de Marzo de 2003 (el artículo 12) se limitaban las vías de concesión de la nacionalidad palestina, que por primera vez había concedido a la mujer el derecho de transmitir la nacionalidad a sus hijos (Jad, 2003:9). Los primeros borradores para la legislación básica recordaban que Palestina y toda su sociedad aceptaban los pactos y los acuerdos internacionales, por lo que se respetan los Acuerdos de Naciones Unidas para anular toda forma de discriminación contra la mujer (CEDW). Esta base ofrecía la construcción de pactos internacionales como fuente de legislación. Se trató la maternidad, el cuidado de los hijos y la familia, todo ello estaba centralizado en torno a la ciudadanía palestina, en una gran parte de los documentos legales como un deber de la sociedad; sin embargo el gobierno palestino no destinó una partida presupuestaria para poner en marcha dicho compromiso (Jad, Johnson y Jackman 2000). El cuidado de los hijos y los servicios maternales han sido tradicionalmente punto de interés para las organizaciones femeninas y feministas que no han recibido ninguna clase de ayuda del poder palestino para continuar con su trabajo. Así, se presenta para la mujer un panorama donde hay muchas leyes como, por ejemplo, la ley civil y la ley de servicios civiles a causa de que se apoyan en los hombres. Lo más destacable en relación a este tema son los cambios en las leyes que no se han traducido en políticas en aquellos casos que requerían de una dotación económica por parte del poder palestino. De ahí que, se pueda concluir que un plan de políticas sin presupuesto disminuye la necesidad de aplicar estas políticas. Además de que el poder palestino se ha empobrecido, paralelamente se ha producido una desaparición del reconocimiento claro de la ciudadanía a una sociedad tejida por una política cuyo objetivo es aplicar el control del derecho como una garantía importante de los derechos de ciudadanía. Sin embargo, la mayor parte de los planes políticos son aquellos relacionados con las cuestiones de seguridad que se han de cumplir obligatoriamente según los Acuerdos de Oslo.
NOTAS:
  1. ® En referencia a los contenidos de la Constitución son signos de soberanía que permite los acuerdos de Oslo para Palestina que es denominado Leyes básicas para organizar el sistema de gobierno durante la época de transición (1993-1999) y que aumenta la prórroga hasta pueda aplicar la nueva Constitución en Estado Palestino (Artículo 106 del borrador de la ley básica como publicó Friedman en 1999).


Las expresiones culturales sobre la ciudadanía palestina.
El panorama de la mujer prototipo o nueva mujer difiere en función del plan nacional para modernizar cada país. Con velo o sin él, una mujer trabajadora o ama de casa; activa en la lucha o cuidadora de los asuntos del cambio; todas estas características femeninas representan las diferentes ideas nacionalistas que describen básicamente el concepto de mujer y su papel en los nuevos planes nacionalistas. En la época de la revolución apareció tanto el modelo de mujer fértil dependiente del hombre como el tipo de mujer luchadora que lleva un fusil. En la etapa de construcción del poder podemos decir que apareció un modelo muy destacable como es el de la mujer profesional activa en las líneas del aparato del poder; lo que abría a muchas mujeres las puertas a diferentes aparatos de poder como a nivel ejecutivo, legislativo y jurídico.



El informe anterior muestra que el porcentaje de mujeres que trabajan en el sector gubernamental es del 29,3% sobre el total de trabajadores del sector, siendo este porcentaje mucho mayor que el porcentaje de participación de mujeres en edad de trabajar y que no ha superado el 16% en el cuadro general de 2007. Sin embargo, el informe aclara que el porcentaje más alto de participación de la mujer en el sector gubernamental está en los trabajos de nivel 1-10 donde llegan a alcanzar un 31,2% de representatividad sobre el total de los trabajadores de este ámbito. Por lo que respecta al nivel de las agencias de ayuda, a modo de ejemplo, el porcentaje de mujeres alcanza un 4,3%, sobre el nivel de directores generales de nivel A3 llegan a un 12,9%, los directores de nivel A4 son un 10,3% y en el caso de los directores A, B, C llegan sólo a 18,5%. Esto significa que a medida que disminuye el nivel aumenta el número de mujeres. Puede que exista un número mayor de mujeres en tareas generales que dependen de este ámbito general; sin embargo la existencia de un buen número de empleadas públicas en los diversos aparatos militares y de seguridad disminuye las oportunidades de las mujeres debido a la supervisión de los hombres, en general sobre el trabajo; de modo que el modelo de mujer luchadora no ha sido considerado ya que, se debilitó en la época del poder nacional palestino después de que fuera un ejemplo en la época de la revolución. El cuadro siguiente refleja la cantidad de trabajadoras públicas civiles y militares.



El cuadro anterior muestra la cantidad de trabajadores militares de entre los que se encuentran a prueba hay un 49% de conjunto de trabajadores del poder palestino incluido el año 2006. A pesar de que éste fomenta la existencia de mujeres en el poder palestino introduciendo nuevos puestos de trabajo como representantes en las embajadas extranjeras.


  Representación de la mujer en comparación con el hombre en las embajadas y sus puestos de trabajo.


El cuadro y el gráfico anterior señalan que el porcentaje representativo de la mujer en el Ministerio de Asuntos Exteriores Palestinos alcanza un 25,6% del total de los trabajadores de este ministerio. Así, la cantidad de embajadoras en el exterior alcanzan un 5,4% después de que en 1992 el porcentaje fuese del 2,1% (dos mujeres entre 93 embajadores). Además de esto, se ha conservado el Ministerio de Asuntos de la mujer, que se fundó en 2003 a pesar de los altibajos políticos que condujeron a los diversos cambios ministeriales, mientras que el ministerio se disminuyó durante la época de liderazgo de Hamas para el poder (enero 2006- febrero 2007) y no se ha trabajado para su erradicación como lo han hecho otros. (Entrevista con la ministra Amal Siam) el Ministerio trabaja como un instrumento del nacionalismo para mejorar la situación de la mujer con el fin de regenerar los niveles gubernamentales y sociales que la han puesto a jugar un papel vigilante y valorativo muy importante, además de su papel en la presión de a alineación con las partes activas en el conjunto de asuntos de la mujer. Pero este ministerio convive con una disminución del dinero y créditos por parte del presupuesto estatal, por lo que el trabajo se apoya en el capital extranjero para el desarrollo de los planes como el resto de la mayoría de ministerios palestinos. Asimismo, la alteración continua en las formaciones ministeriales conduce al cambio de dirección y no ayuda al ministerio a continuar con las estrategias de trabajo establecidas ya que, a menudo se está modificando las opiniones y los métodos de cada ministerio.


  La mujer y la justicia.
A pesar de que las circunstancias de ruptura política que continúa gobernando las tierras palestinas, no ha sucedido así en el caso de la mujer que ha podido avanzar con pasos rápidos en el ámbito de la justicia. Este progreso está limitado naturalmente por el poder jurídico que continua marginando y coartando la situación por la falta de seguridad permanente en alguna de las zonas producida por la separación geográfica y política actual que impiden la unidad y el desarrollo de un poder jurídico único en las tierras palestinas. Por esta razón, el progreso obtenido en cuestiones relacionas con la mujer en estas zonas está limitado por la influencia de la situación política general que margina a todo el mundo en el poder jurídico, ya sea hombre o mujer.



El cuadro anterior muestra que en el ámbito general el índice de mujeres en la profesión de la abogacía, la fiscalía general y la justicia ha aumentado. Mientras que el porcentaje de abogadas en Cisjordania era en 2000 inferior al 9,3% sobre el total de abogados, en la franja de Gaza no llegaban al 9,4% alcanzando en 2006 a un porcentaje de abogadas del 17% en Cisjordania y un 16,3% en la franja de Gaza. En cuanto a las fiscalías generales el porcentaje de representación de la mujer en este ámbito en 2000 es del 10,2% en Cisjordania y un 13,4% de la Franja de Gaza.

En el ámbito de la justicia, el porcentaje de representación de la mujer era de un 3,1% en Cisjordania y un 5,6% en la franja de Gaza en 1997, el porcentaje de juezas en 2006 llegó a un 7% en Cisjordania y a un 4,2% en la Franja de Gaza. El descenso del número de juezas en Cisjordania se ha puesto al mismo nivel que los hombres y el porcentaje de paro es muy alto en el sector. Por tanto, la cuestión exige que nos detengamos para ver las razones para esta disminución.

Este ámbito público en el impulso a la mujer a los centros legales ha participado en la promoción de las instituciones de jueces legales para que den pasos en este sentido. Del mismo modo, por primera vez en Palestina las mujeres abogado se han adelantado en la entrada de las elecciones donde hay que elegir un número de jueces jurídicos para trabajar y legislar ya que, prioritariamente han sido las mujeres palestinas las que han alcanzado este cargo por primera vez. Hay dos candidatas de entre 45 competidores, todos ellos hombres, cuestión legal que animó a las juezas a impulsar el aumento de candidaturas femeninas para estos puestos teniendo como punto de partida la importancia del trabajo de la mujer en asuntos legislativos puesto que, palpan la vida diaria de muchas féminas en cuestiones sensibles. Establecieron las materias legales a través de las prácticas tradicionales de matrimonio, además de ver este tema como una cuestión de estados civiles como el divorcio, el matrimonio, cuidadora de los hijos, las pensiones alimenticias y lo que conlleva este tipo de asuntos.


  La mujer en el poder legislativo.


El cuadro precedente muestra el aumento de las mujeres representantes en el consejo judicial y cuyo porcentaje actual es del 12,9% (17 miembros de 132) después de que su porcentaje anterior fuese del 5,6% (5 miembros de 88). Por lo tanto, esto pone a las zonas palestinas en el cuarto puesto de países que tienen representación femenina en el parlamento seguida de Iraq, Túnez o Sudán. Así, Palestina se ha acercado en el porcentaje de mujeres representantes en el parlamento de entre la media mundial y que podría llegar a un 18,4% según un nuevo estudio de las Naciones Unidas que establece que el número de mujeres y hombres se verá igualado en los parlamentos del mundo entorno al año 2045 (New York Times, 19/9/2008). Así mismo, Palestina aventaja al resto de los países árabes donde el porcentaje de representación de las mujeres en el parlamento aunque está lejos del parlamento iraquí donde el porcentaje de representación de la mujer es de un 25,5% (véase el cuadro 1 del anexo).

El aumento del porcentaje de candidatas a las últimas elecciones legislativas ha aumentado en diciembre de 2006 mientras que el número de candidatas al nivel de las 15 circunscripciones presentadas no ganó ninguna de ellas, aunque se presentaron 11, es decir, un porcentaje del 3% como independiente. Estos resultados apuntan a que los planes de la mujer para vencer a nivel de circunscripción sin ningún partido político serán menores; sin embargo aquellas mujeres que se presentaron por un partido en las circunscripciones, que fueron 4, tampoco podrán logar el éxito. Para comprender esto cabe introducir las relaciones y las alianzas de las tribus a nivel de circunscripción en comparación con las listas que podrían jugar un papel en desinterés para la mujer. En cuanto al nivel de listas, podría llegar a tener un número 70 candidatas de las cuales han ganado 17, lo que representa un 24,2%. Está claro que el sistema de proporción electoral para la mujer (cuota) que introduce en la ley electoral el puesto en el Consejo legal desde el 18/6/2005 y que ratificó el presidente del Poder nacional el 14 de Agosto de 2005 desempeñó un papel muy importante en el impulso de la mujer dentro de sus partidos. Mientras, el artículo 4 de la nueva ley obligaba a la representación de la mujer en todas las listas electorales poniendo al menos una mujer entre los tres primeros nombres, una mujer entre los cuatro nombre siguiente, una mujer entre los cinco nombres siguientes y así sucesivamente (Comité Electoral Central, 2006).

Esto se refleja en la rivalidad en las primeras elecciones legislativas donde se presentaron 25 candidatas y 647 candidatos, es decir, el porcentaje muestra que mujeres tuvieron una representación del 3,7%. A pesar de esto, el aumento no resuelve que haya un escenario que pueda considerado por sí mismo o que tenga valor como etapa eficaz si partimos del punto de vista de que el paro del trabajo del consejo después de una época con dos legislaturas debido a la prohibición de trasladar diputados de Gaza a Cisjordania y los cambios en gran número de diputados del movimiento de Hamas. A esto debemos añadirle lo que ocurrió con la escisión en el sistema político palestino a raíz del aislamiento de Cisjordania de la Franja de Gaza. Todos estos factores han conducido a la paralización del Consejo legislativo para otorgarle un papel básico en la ley, la vigilancia y el seguimiento. Esta situación puede arrojar una serie de preguntas sobre el incentivo para aumentar la presencia de la mujer en el centro de toma de decisiones cuando no hay una disposición definitiva sobre el propio Estado. Palestina, al igual que Irak son un buen ejemplo donde la mujer disfruta de los porcentajes más elevados de representación parlamentaria a nivel árabe e incluso más altos que en el conjunto del mundo (18,4%).


  La mujer y las elecciones locales en diversas épocas.
Se han producido elecciones locales en numerosas etapas. La primera época en que se celebraron fue el 23/12/2004 e incluyeron 36 organizaciones en Cisjordania y Gaza. Las segundas se celebraron el 5/5/2005 y concurrieron 82 entidades en Cisjordania y Gaza, a través de observación del sistema de mayorías porcentual (circunscripción) de acuerdo a la ley número (5) del año 1966 para los consejos locales. La cuota femenina se introdujo en ese mismo año con una cantidad del 16%. Esta cuestión cambió en las elecciones locales y generales de 2005/2006, donde se comprobó durante la experiencia los beneficios del sistema de cuota en el aumento de la confianza y la tranquilidad por los resultados de gran cantidad de candidatas reflejado por el aumento de las mismas, de 51 antes de decidir el sistema de Cuotas el 30/11/2004 a 130 candidatas en Cisjordania y 82 en Gaza. Se estableció la cantidad definitiva después de contabilizar algunas de sus candidaturas ya que, hubo 207 candidatas en la primera época de elecciones que tuvieron 36 circunscripciones. En la segunda época se presentaron 397 candidatas en 84 circunscripciones en toda Cisjordania y Gaza (338 en Cisjordania y 59 en Gaza (Kitana Nizal, 1006:33).

Los resultados de esta primera época fueron de 424 candidatos y candidatas. En la segunda época fueron de 898 candidatos y candidatas, es decir, el total fuera de 1322 escaños repartidos en 118 agrupaciones. Las mujeres lograron un total de 231 escaños que se reparten del siguiente modo: 82 mujeres dentro del sistema de cuota, 149 mujeres a partir de la libre competición en estas dos épocas fue de 17,4%. Las dos etapas en 29/9/2005 incluyeron 104 en el total en Cisjordania, de acuerdo con el seguimiento del sistema electoral porcentual (listas) según la ley de elecciones al consejo de asociaciones locales número (10) en el año 2005. No se hicieron públicos los resultados finales de las elecciones así como tampoco se celebraron en la ciudad de Jalil ni tampoco aparecieron los resultados de las elecciones generales los ganadores dependían de la clase social-, pero sabemos que el porcentaje representativo de mujeres en esta etapa era más o menos del 20% puesto que podía leerse en los resultados lo siguiente: Cantidad de escaños especiales que han ocupado los candidatos y candidatas es de 1018 y de entre ambos el porcentaje del 20% son diputados mujeres lo que representa que tiene unos 203 escaños. La cuarta etapa de las elecciones locales fue celebrada el 15/12/2005 en un conjunto de 40 municipios de las tierras palestinas. Durante esta época se continuó aplicando el sistema electoral porcentual (listas) de acuerdo con la ley electoral a los consejos de diplomáticos locales número (10) del año 2005. Del mismo modo, esta tercera época se destacó en esta etapa también por un porcentaje del 20% de mujeres, no había resultados que evidenciasen los escaños en función de las mujeres puestas por cuota del resto de las mujeres. Sin embargo, podían leerse los resultados en clave de diferenciación con un 20% del siguiente modo: 414 ganaron un escaño de forma diferenciada, aparecieron 25 mujeres por los resultados cuya existencia venía explicada por un puesto introducido por la lista, es decir, entre las cinco primeras que debían llamar a la ciudad de Ramala y en las que una mujer encabezaba la lista y se había convertido en la cabeza del ayuntamiento. El 20% se completa, además de con 85 mujeres para desciende a una cantidad de 83 mujeres. Se puede reunir a las vencedoras en las épocas de distinta elecciones lo que equivale a 517 mujeres contra 2337 hombres. Este porcentaje demuestra que las mujeres en estas elecciones eran de un 22,1%. Este gran avance que ha preservado la presencia de la mujer en estas elecciones hay que compararlo con la época precedente de las primeras elecciones donde la mujer no estaba representada lo que aumenta la mitad de cien expresando un índice importante, puesto que el objetivo para su existencia es influir en las políticas generales que han seguido estos consejos para aumentas los servicios y cuidados para las mujeres, así como el trabajo para responder a los requerimientos y sus necesidades específicas a las que los hombres no habían prestado atención. Un análisis profundo hace ver que la influencia de este aumento femenino en las decisiones, políticas y mejoras de los servicios es uno de los responsables de que se haya producido una acentuación de los esfuerzos de los investigadores. La experiencia palestina constata que el sistema de cuotas da frutos y ayuda a impulsar la mejora del sistema democrático efectivo y eficaz, así como no ha de aplicarse solamente al ámbito político o gubernamental, si no que hay que emplearlo también en el resto de ámbitos donde, a veces, se concentra la mujer (como, por ejemplo, los sectores de la enseñanza y la salud) y que donde a penas está presente como puedan ser los sectores de las oficinas de instituciones públicas o privadas o en centros más altos como indican las estadísticas siguientes:




El cuadro anterior indica la clara presencia en la profesión de enfermería, por lo que el aumento de la cuota aplicada en los centros de gobernación (20%) mientras que disminuye su presencia en otras profesiones, especialmente en aquellas que están relacionadas con largos años de estudios como las especialidades médicas. En las estadísticas de 2003 los datos indican que el porcentaje de mujeres en la profesión de enfermería en las tierras palestinas es de un 52,2% (61,3% en Cisjordania y el 41,4% en Gaza) mientras que en 2007 aumentó el porcentaje de mujeres en la profesión de enfermería en Gaza llegando a un 47,1% y llega al 65,3% en Cisjordania. El aumento vuelve a acrecentarse en las situaciones económicas con las que se empuja a un gran número de mujeres a entrar en esta profesión, las razones para ello radican en que la profesión de enfermería supone la proyección del papel de la mujer en el cuidado dentro de la familia y no entra en contradicción con el valor predominante del trabajo adecuado para la mujer.



En cuanto a los dentistas el porcentaje de mujeres alcanza el 19,1% del total de dentistas en 2003 para aumentarlo muy poco en 2007 y llegar al 19,3%. En cuanto a la profesión de farmacéutica el porcentaje de mujeres en 2003 alcanza el 40% para llegar al 41,2% en 2007. La introducción de la mujer en esta profesión vuelve a estar adecuado al papel de la mujer, especialmente en determinadas farmacias, ya que se venden productos de belleza con otros medicamentos y, por tanto, es lo que podría contemplarse como una profesión de mujeres.



De este modo, el porcentaje de mujeres en la profesión de las diferentes ingenierías alcanza el 20,4% en las tierras palestinas en el 2006. Los datos apuntan a que la mujer se concentra en algunas profesiones de ingeniería más que en otras. Mientras que el porcentaje de mujeres en el ámbito de la arquitectura alcanza el 34,8% en el 2006 y el 35,8% en 2007. Su porcentaje en los ámbitos de la ingeniería mecánica que se suele ver como una profesión de hombres, llegó al 6,1% en 2006 y un 7% en 2007 mientras que la mujer no está casi presente en otras profesiones como la ingeniería de minas y la ingeniería aplicada.


  La mujer y la participación política no oficial.
 
  Representación de la mujer en los partidos políticos.
Calcular la cantidad de mujeres en los partidos políticos es difícil por parte de las instituciones de poder teniendo en cuenta que el trabajo y la pertenencia a estos partidos es una cuestión secreta. Después de la función del poder palestino y la creación de la ley de partidos que normaliza sus trabajos políticos es posible apoyarse sobre algunas dependencias y que no pueden ser fieles si tenemos en cuenta que algunas organizaciones exageran el número de miembros para aparentar que tienen más apoyo popular que los adversarios. Al igual que ocurre a veces con los formalismos electorales o sin su apoyo por lo que redunda en la inexactitud de los datos de los miembros en algunas de estas organizaciones.

El moviendo Fatah (Apertura): La mujer representa un 25% de la asamblea general del movimiento, un 5% de comité central, un 33% del consejo revolucionario, el 40% de un alto comité de movimientos y un 11% en el congreso extendido del movimiento.

Frente de juventudes: Las mujeres representa un 10% en el comité central general, un 20% de mujeres en el comité central sectorial, 11% de mujeres en la dirección de las sedes y un 10,2% en la conferencia del sector.

El frente democrático: Las mujeres representa un 19,5% del comité en Cisjordania. El 16,5% en Gaza y el 18% en las bases centrales en Cisjordania y un 13% en Gaza. El 17% de miembros en los comités derivados en Cisjordania y el 9% en Gaza y el 6% de miembros de la secretaría política.

La Unión Democrática Palestina (UDP): La mujer representa el 30% de las oficinas ejecutivas. El 19% en el comité central que no ofrece el número de miembros en las conferencias generales. Los datos anteriores indican que el aumento de la cantidad de mujeres en los partidos de izquierda es comparable a la corriente de centro del movimiento de Fatah. Sin embargo, este aumento no se traduce en una fuerza política que influye desde el punto de vista de acercarse y retomar a la gente joven a los partidos de izquierda vía general después de los Acuerdos de Oslo de 1993. En ese momento sólo ganó una mujer a nivel de circunscripción por parte del partido Democrático, éste fue el mismo porcentaje que obtuvo el Frente Popular, así como sólo ganó una mujer a nivel de circunscripción con el sistema porcentual de listas del Frente popular. Por lo que la coalición electoral que habían formado el Frente Democrático, el Partido de la juventud y el FDA no venció a nadie. Esto significaría que el aumento de la representación de la mujer en estos partidos no refleja el panorama positivo sobre la incorporación de la mujer a la vida política pública o el aumento de las bases populares y femeninas de los mismos.

Los partidos islamistas: Los partidos islamistas que representan una base de partidos de liberación. El movimiento de la Yihad islámica y el movimiento de Resistencia Islámico (Hamas). Esta situación pone a trabajar al conjunto de estos partidos en un ámbito de secretismo que no ha salido de los límites de Gaza, lo que no contradice el carácter secreto del trabajo de estas organizaciones. Sin embargo es posible hacerse una idea de la situación y atender a estos partidos por sus relaciones con los miembros femeninos a través de pequeñas experiencias e intentos del movimiento de Hamas cuando decidieron fundar un partido completamente islámico como el primer partido islámico abierto que ha llegara a gobernar por vía pacífica como se estableció en sus estatutos.


  Los partidos, los sindicatos y las asociaciones.


El cuadro anterior indica que mientras el número de mujeres pertenecientes a los sindicatos de trabajo no es comparable al número de hombres ya que, el porcentaje de mujeres afiliadas al sindicato era del 8,5% en 2001 en 2006 fue sólo del 8,3%. Esto a punta a que a una desigualdad en las oportunidades de trabajo para las mujeres en comparación con los hombres o falta de atención a la mujer por parte del sistema sindical si nos basamos en la inexistencia de servicios que faciliten el acceso de la mujer al trabajo en la mayoría de sectores especializados como guarderías o las facilidades en las comunicaciones.


  La mujer y los consejos de estudiantes.
La sociedad palestina se distinguió desde el principio del siglo XX por la implicación de sus estudiantes en las cuestiones políticas desde edades muy tempranas. Lo que refleja una continuidad en los movimientos estudiantiles y juveniles generación tras generación. Mientras que los porcentajes de mujeres en el consejo legislativo son de un 12,9% han, los porcentajes representativos de las mujeres en los consejos estudiantiles en la universidad palestina han disminuido. Así, en 1997 había un 23,3% de mujeres llegando a un 24,4% en el 2006. Este porcentaje de mujeres no refleja un aumento equitativo entre las diversas universidades palestinas puesto que mientras el porcentaje de representantes de chiscas estudiantes en las mismas universidades del Frente Islámico es del 50% a causa de la separación, el porcentaje de chicas estudiantes en otras universidades es cero, como ocurre, por ejemplo, en la universidad de Nayah o la Universidad Americana. Esto puede llevarnos de vuelta a un panorama general de conservadurismo en estas universidades o el desánimo del bloque de mujeres estudiantes para postularse como ocurre en la Universidad de Berzait donde el porcentaje de mujeres representadas es del 27,2%.



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