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Bolivia: trabajo infantil y explotación
Autores corporativos:
Instituto del Tercer Mundo (autoría; canal)

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Fecha:
11 de Agosto de 2005
Entradilla:
Según un informe realizado conjuntamente por UNICEF y el Instituto Nacional de Estadísticas el 10% de los niños bolivianos están sometidos a explotación laboral. El número de menores de ambos sexos que trabajan en Bolivia ha aumentado vertiginosamente en los últimos años, debido principalmente a la aguda crisis económica que atraviesa el país.
Introducción/Descripción:
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Bolivia y el Fondo para la Infancia de Naciones Unidas (UNICEF) presentaron, el pasado miércoles 3, una investigación sobre el trabajo y la explotación infantil en el país. La misma muestra que el 10% de la población infantil de Bolivia está sometida a la explotación en el mercado laboral; a su vez, otro porcentaje significativo de menores trabaja en su propio domicilio como mano de obra no remunerada, apoyando labores domésticas y actividades informales de la familia.

El porcentaje de niños que trabajan, tanto en el mercado laboral como en sus domicilios, ha aumentado considerablemente en los últimos años, según los analistas, producto de la aguda crisis económica en la que está sumergido el país.

El informe señala que las zonas rurales albergan a la mayoría de los niños, de entre 7 y 13 años, que trabajan, mientras que los adolescentes tienen mayor predominancia en zonas urbanas. "Esto revela que son las niñas y niños de las zonas rurales los que se insertan con mayor intensidad en el mercado laboral desde edades muy tempranas", afirma el documento. A su vez, también muestra que las niñas comienzan a trabajar antes y ganan menos que los varones.

Los datos arrojados indican que en las zonas urbanas cerca de tres cuartas partes de los menores trabajan en el sector de servicios, mientras que en las rurales más del 75% lo hace en alguna actividad agrícola o minera. En lo que respecta a la jornada laboral, los menores trabajan en las zonas urbanas por más de 48 horas semanales (48 horas es tiempo establecido para la duración de la semana laboral) y por remuneraciones generalmente inferiores a los 54 dólares mensuales, que es el salario mínimo indicado por la ley.

¿Dónde trabajan?.

Más del 70% de las niñas, niños y adolescentes que trabajan en las zonas urbanas del país realizan sus actividades en el área del comercio y servicios, la mayoría en condiciones insalubres. En las zonas urbanas, por su parte, la amplía mayoría de los menores trabajadores se dedican a actividades del sector primario.

Las actividades industriales y de la construcción, pertenecientes al sector secundario, son casi exclusivamente masculinas. Independientemente de la franja etárea, en ese tipo de trabajos participan el 24% de los niños y más del 36% de los adolescentes varones que trabajan (a diferencia de las zonas rurales, donde es absolutamente predominante el sector primario de la economía -labores agrícolas). En estas zonas el 81% de los menores trabajadores de entre 7 y 13 años se dedica a esa actividad frente a un 70% de los adolescentes.

El estudio señala que más de 2.200 niños de las zonas rurales trabajan en la producción y zafra de la caña de azúcar. Las autoridades señalaron su preocupación, no sólo por lo considerable de la cifra sino además porque en esta labor se utilizan funguicidas y plaguicidas que generan riesgo y deterioro en la salud y posterior desarrollo de los niños.

El área de comercio y servicios acapara la mayor parte del trabajo de niñas, niños y adolescentes. La misma representa 74% de los menores trabajadores en zonas urbanas y 14% en zonas rurales. Sólo en actividades comerciales existen más de 45 mil menores trabajadores, mientras que en el sector de servicios personales -hoteles, restaurantes y transporte (donde realizan una gran diversidad de tareas)- se desempeña la mayoría de los menores que trabajan en las áreas urbanizadas.

Generalmente las condiciones de trabajo de los menores son precarias y, en muchos rubros, los niveles de explotación son elevados.

Carmen Ledo, consultora a cargo de la investigación, manifestó que "por ejemplo, un niño que trabaja en una panadería se tiene que levantar a las dos de la mañana; a las tres de la mañana empieza a amasar, porque a las cinco de la mañana el pan tiene que estar listo para su distribución. Ese es un trabajo prohibido porque a esa hora el niño tendría que estar durmiendo". Algo parecido sucede con las niñas y adolescentes que realizan tareas como empleadas domésticas. Según datos recopilados, las chicas realizan jornadas que superan las 12 horas diarias.

Soluciones ya.

Guido Cornale, representante regional de UNICEF, se mostró preocupado por los datos revelados en "Trabajo Infantil en Bolivia, Características y Condiciones", el documento publicado por su institución y el INE.

"Estas actividades tienen implicaciones tremendas sobre la vida de estas personas, sobre todo en la violación de derechos humanos esenciales como son la educación y la salud, que llegan incluso a la explotación, la esclavitud y los trabajos forzados", declaró.

El Director de la institución que aboga en pro de la defensa de los derechos de los niños comentó que para enfrentar la lucha contra el abuso de los chicos trabajadores se necesita de un compromiso decidido por parte de todas las instituciones y las organizaciones que trabajan con menores.

En opinión de Cornale, los menores bolivianos que trabajan no tienen oportunidad de educarse calificadamente o de contar con grandes esperanzas en su vida. "Necesitamos poder dar respuestas a este sector en las dimensiones de respeto a los derechos humanos y preservación del capital humano", señaló.

"Sin derecho a la educación, a la protección social y la diversión propia de su edad, la mayor parte de los infantes y adolescentes, comprendidos entre los 7 a 17 años de edad trabajan en situación precaria, en jornadas que superan las 48 horas a la semana (por encima de la marcada por ley para los adultos) y por míseros ingresos insuficientes para cubrir sus más elementales necesidades", publica el periódico boliviano La Prensa.

Datos mundiales.

En la actualidad existen más de 250 millones de niños que trabajan, la mayor parte de estos tienen entre 11 y 14 años, pero en el caso de nada menos de 60 millones de niños que trabajan la edad oscila entre los 5 y 11 años. Si bien no se cuenta con cifras exactas, millones de niñas forman parte de los servicios domésticos y desempeñan tareas no remuneradas. Estas niñas están particularmente expuestas a los abusos y a la explotación.

La mayor incidencia en la tasa de trabajo infantil se encuentra en el continente africano, en el mismo se calcula que el 41% de los niños trabaja, esta proporción es del 21% en Asia y 17% en América Latina y el Caribe.

Pese a que suele darse por sentado que los niños y niñas que trabajan en las industrias de fabricación de productos para la exportación son el estándar del trabajo infantil, la mayor parte lo hace en el sector no estructurado -llevando a cabo faenas agrícolas, vendiendo mercancías en la calle o formando parte del servicio doméstico.

Por lo menos 60 millones de niños trabajan en condiciones deplorables: reducidos a servidumbre por deudas familiares, sometidos a diversos tipos de esclavitud, destinados a la prostitución o la pornografía y, en algunos casos condenados a participar en conflictos armados.

Al menos, un millón de niños se ven atraídos cada año a la prostitución u obligados a prostituirse en el marco de una enorme red de explotación sexual que se extiende desde Asia sudoriental y el antiguo bloque soviético hasta América Latina.

Día a día se incrementa el número de niños explotados por los traficantes de drogas de las ciudades de Asia y América Latina, por tratarse de mano de obra maleable.

En las regiones desvastadas por la guerra, las milicias o los ejércitos regulares se nutren de cientos de miles de niños y niñas raptados o reclutados forzosamente para sus tropas.

Asia, exceptuando a Japón, tiene la tasa más elevada (61%) de niños (de entre 5 y 14 años) económicamente activos. Lo siguen África con 32% y América Latina y el Caribe con 7% de niños económicamente activos.

Fuente: UNICEF
Publicado en:
Gloobalhoy nº5
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