Entrevistas
Diseñando una nueva concepción del desarrollo
Autores corporativos:
Comité de Servicios de los Amigos Americanos (autoría; canal)
Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (colaboradora)
Foro de Diplomacia Ciudadana (responsable)

   Descripción    Clasificación   
Fecha:
5 de Noviembre de 2002
Entradilla:
Entrevista a Laura Becerra, Directora de Equipo Pueblo.

El Programa de Diplomacia Ciudadana tiene el reto permanente de vincular lo que hacemos a escala nacional e internacional. Los proyectos macro, ligarlos con proyectos micro, es decir con las regiones, y entonces buscar un proceso de retroalimentación en donde los procesos locales contribuyan al seguimiento que hacemos de los procesos nacionales, y a la inversa.
Introducción/Descripción:
Futuros: En primer lugar, lo que quisiera es que, sin modestia, se presentara y explicara lo que has estado haciendo a lo largo de tu vida, en materia de sociedad civil, académica.

Laura: Me llamo Laura Becerra y soy antropóloga social. Me especialicé después en consultoría y estudié un postgrado en planeación y desarrollo. He estado ligada al mundo de las organizaciones no gubernamentales o civiles desde hace más de 10 años. Lo importante de mi trabajo profesional actual en la sociedad civil es como consultora por un lado y como directora de Equipo Pueblo, que es una organización no gubernamental, una de las más añejas de este país. Cumplimos 25 años de haber surgido exactamente en este mes de noviembre del 2002.

Además de eso, desde que se inauguró el nuevo gobierno de la Ciudad de México con el Partido de la Revolución Democrática, tengo tres cargos honorarios: como asesora en el gobierno del Distrito Federal para la coordinación con la sociedad civil, consejera del Instituto de la Mujer del Gobierno del Distrito Federal (D.F.) y controladora ciudadana que también es una innovación de este gobierno.

¿Qué significa controladora ciudadana?

Laura : Se trata de una nueva visión de la participación de algunos ciudadanos y ciudadanas que han aceptado vigilar los procesos de licitación y de administración del propio gobierno. Estamos dentro de la estructura de los consejos de administración y ejercemos un "control ciudadano".

Regresando a Equipo Pueblo...

Laura : Una cualidad que ha permanecido durante toda su historia es el acercamiento permanente con las organizaciones de base, siempre hemos estado ligados a esfuerzos de grupos populares, de organizaciones sociales; es algo que no hemos perdido, lo mantenemos.

¿Podrían decir que son una ONG que está abierta y trabaja en colaboración con movimientos sociales?

Laura : Trabajamos en colaboración con movimientos sociales y organizaciones sociales. Hace ya muchos años que coordinamos de manera permanente con cuatro organizaciones en distintos puntos del país. En el Norte, en Chihuahua, con una organización campesina, en la Ciudad de México, en Morelos con una organización popular urbana, -hay un Equipo Pueblo Morelos que trabaja en temas de medio ambiente-y tenemos también actividades con una organización indígena, que está en Veracruz.

Con ellos hacemos el trabajo de manera conjunta: tenemos iniciativas que compartimos, hacemos gestiones, diseñamos proyectos, participamos en la operación de los mismos y también compartimos espacios de interlocución, con gobiernos o con cooperantes. Es muy grande la gama de cosas que hacemos.

¿Cuál es la experiencia de Equipo Pueblo en diplomacia ciudadana?

Laura : Pueblo, fue pionero en esta idea de trabajar en lo que se llamó diplomacia ciudadana. Hace diez o doce años que estamos desarrollando el concepto de diplomacia ciudadana, que no es otra cosa que intentar incidir en los espacios de decisión nacional e internacional, partiendo de que ahí es donde se toman las decisiones estratégicas para la economía y la política de este país.

Desde que se anuncia la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá nos ubicamos en Washington. Ese espacio de cabildeo sirvió también para denunciar los fraudes electorales que en ese momento eran muy fuertes en nuestro país y que era terrible para la democracia; es decir que no sólo estuvimos en el marco del tratado sino que también hicimos difusión de lo que significaban los procesos electorales en México.

Este programa continúa hasta la fecha. Hemos trabajado en varias líneas. En el seguimiento a las medidas de ajuste estructural y su impacto en la población y también con la banca multilateral -en aspectos específicos, no en su conjunto- mirando cuáles son las condiciones que los bancos colocan a los países a los que apoyan. Particularmente, cuando el BID decidió apoyar procesos regionales o locales, le hemos dado seguimiento a estudios de casos de lo que hace en términos de proyectos de desarrollo.

Cuando nosotros empezamos a darle seguimiento a la banca multilateral, en realidad la banca no hacia ningún caso a la sociedad civil, ni a los grupos directa o supuestamente beneficiados. Por supuesto, ahora sí consulta más que antes. La banca tiene actualmente otro discurso que incluye el reconocimiento de que hay que acercarse a los grupos, a los beneficiarios directos, que hay que consultarlos. No conocemos con que nivel de eficiencia lo hacen, pero sí sabemos que en esto la banca ha modificado la actitud.

Desde que se anunció el Plan Puebla Panamá hemos decidido trabajar como Equipo Pueblo, específicamente en lo que va a significar la participación de la banca multilateral en este proyecto. Incluso diciendo que habría que respetar las propias reglas que la banca pone, de respeto al Medio Ambiente, a los grupos humanos, etc.

Otra parte del Programa de Diplomacia Ciudadana que trabajamos desde hace cerca de tres años es el tema de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Aunque en la historia de Equipo Pueblo siempre hemos actuado en razón de la defensa de los derechos, ahora estamos dando seguimiento a la política social. Estamos preocupados por contribuir a una nueva concepción de desarrollo. El paraguas que nos sirve para hablar de desarrollo y de política social es, justamente, la promoción y la defensa de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

El Programa de Diplomacia Ciudadana tiene el reto permanente de vincular lo que hacemos a escala nacional e internacional. Los proyectos macro, ligarlos con proyectos micro, es decir con las regiones, y entonces buscar un proceso de retroalimentación en donde los procesos locales contribuyan al seguimiento que hacemos de los procesos nacionales, y a la inversa.

Lo que Equipo Pueblo va reuniendo en análisis e investigación de los impactos del ajuste estructural y la documentación de los proyectos de integración comercial, lo llevamos a las organizaciones como procesos de capacitación y formación para que las organizaciones tengan información y capacidad para medir los impactos de los proyectos macros que se están impulsando.

Equipo Pueblo es parte de la red que da seguimiento a los acuerdos comerciales que en México tienen ya una historia importante después de TLCAN. También se ha dado seguimiento, desde hace 4 años, al llamado Acuerdo Global entre México y la Unión Europea que se firmó en octubre del 2000. Estamos también participando en este proceso muy amplio que esta aglutinando a muchas organizaciones y a muchos grupos de ALCA. Hay una campaña de un conjunto de organizaciones sindicales, sociales y de ONGs que desde México y América Latina en general, están dando seguimiento a lo que implicaría este acuerdo de libre comercio en toda la región, y aquí sí, de manera decidida, estamos participando en una campaña que de entrada se pronuncia por una negativa a este acuerdo comercial, si no es que cambian las condiciones en que se han dado otros acuerdos.

Partimos, en este tema, de los acuerdos comerciales o de los procesos de integración, de que México es un país subdesarrollado, a pesar de sus riquezas, y de que todos los acuerdos que se puedan convenir con países desarrollados tienen que partir del reconocimiento de las asimetrías que hay entre nosotros y los países de Europa. En el caso del Acuerdo Global, o de Estados Unidos y Canadá hay grandes asimetrías que tendrían que ser consideradas para que un acuerdo sea justo y parta de estas diferencias, entre un país como el nuestro, con tanta pobreza, y los otros países que tienen altas tecnologías, más desarrollo y mayor capital. Es fundamental incidir en estas decisiones. Tenemos una postura crítica, pero sobre todo nos interesa hacer propuestas de alternativas, y contribuir mostrando los resultados de casos y los estudios locales de los impactos negativos de estos procesos de integración.

En relación con los procesos internos de democratización en México creo que todo el mundo tiene preguntas. ¿Cuánto se ha avanzado en ese proceso? ¿Cuál es el papel que juega Equipo Pueblo, no sólo con relación a su posible interlocución con el gobierno, sino también en su papel de concientización de la población en general y de sectores de la intelectualidad mexicana sobre la realidad del país y sus posibilidades para incidir en ella? ¿Cómo hacer para llevar la deseada transición democrática por buen camino?

Laura : Bueno, en primer lugar sería necesario decir, y esto puedo afirmar que es una posición que compartimos todos los que trabajamos en Equipo Pueblo, que esta supuesta transición todavía está, por lo menos, en duda. Sentimos que el actual gobierno no está actuando de manera más decidida en razón de las promesas que hizo, aún entendiendo sus limitaciones en el terreno de la política económica.

Nuestra postura es que no hay suficiente voluntad política, ni tampoco suficiente claridad en el equipo de gobierno para dar pasos más firmes y acelerados hacia la transición.

Seguramente que has oído que la política económica sigue siendo la misma que hemos criticado antes y muchas organizaciones estamos convencidas de que si no se modifican algunas de esas medidas económicas que han estado generando el mayor crecimiento de sectores de población pobres, entonces la transición a la democracia es muy difícil para un país que tiene el 60% de pobres en su composición demográfica.

No es sencillo pero no hay la suficiente voluntad de cambiar algunas medidas económicas. No estamos hablando de una revolución, estamos hablando de reformas, pero de reformas importantes. La apertura comercial, el propio Plan Puebla Panamá y los brazos abiertos hacia el ALCA son botones de muestra de la posición del gobierno. Esto es un problema con este gobierno ya que su postura en el campo de la economía impide que haya una transición democrática. No puede haber democracia si no hay equidad, si no hay justicia y si sigue habiendo hambre.

Otro terreno en que creemos que el gobierno no ha cumplido, y en el que podría dar pasos más firmes, es en los problemas de corrupción y de impunidad. Aunque están ahí los casos de los juicios a militares y las investigaciones sobre los sucesos de la Plaza de Tlatelolco en 1968 -que no menospreciamos-, nuestro punto de vista es que en el terreno de la impunidad y la corrupción hay mucho más que se podría hacer.

Con relación a la política, en verdad pareciera que hay un ambiente de mayor apertura y que las organizaciones civiles o las sociales tendrían posibilidad de opinar, de ser escuchadas y eventualmente de incidir. Sin embargo, yo no estoy tan convencida -y en Pueblo tampoco- de que en ese terreno se hayan dado pasos firmes, y te puedo poner ejemplos.

Las mesas de diálogo de Relaciones Exteriores, en realidad lo que se hizo fue reeditarlas, porque existían con el Presidente Zedillo, pero funcionaban muy mal. La Subsecretaria de Relaciones Exteriores Marieclaire Acosta es quien realmente decide que estas mesas de diálogo se vuelvan a poner en función, y así se abrieron 6 mesas. El balance de estas 6 mesas es desigual. En el caso de 4 de ellas es más bien negativo. Se pudo avanzar poco. No se conseguía tener una representatividad aceptable de parte del gobierno que diera confianza de que algo iba a ocurrir. El nivel jerárquico de la gente del gobierno que estaba llegando a las mesas no daba esperanza de que pudiera pasar algo. Tenían, en general, un bajísimo nivel de responsabilidad y de claridad. En otras mesas, sin embargo, el balance es distinto. En el caso de nosotros que hemos estado asistiendo a la mesa de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, sentimos que hemos dado pasos lentos pero seguros y que hemos podido abordar los temas más estratégicos que nosotros colocamos como organizaciones civiles, particularmente en la política social.

Ahí, en el terreno de la política social, con la Secretaría de Desarrollo Social, se han abierto posibilidades de seguir el diálogo y de una eventual participación de las organizaciones en la evaluación de los impactos, y de los alcances del programa de oportunidades, que es un programa emblemático que tiene el gobierno.

¿Cuantas mesas eran?

Laura : Son de hecho 6, y lo que acaba de ocurrir hace un poquito más de dos meses, es que se tomó la decisión de que estas mesas fueran ahora coordinadas desde el Ministerio de Gobernación. Antes estaba en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Mi punto de vista es que es una decisión correcta, es a quien le toca, por lo que se discute en las mesas. En el tema de los DESC hay un estrecha vinculación con los Convenios Internacionales signados por México, por lo que los DESC tienen una perspectiva interna, pero una dimensión global. Pero es el único caso. En los demás más bien se trata de asuntos internos. La decisión no fue mala, pero fue un proceso que se siguió desde el gobierno y que no se puso a consideración de nosotros, sino que se nos anunció cuando la decisión ya estaba tomada. Nosotros no nos peleamos con ellos, pero sentimos que no había sido correcto el que no se nos anunciara que se estaba considerando hacer esta modificación.

El balance de estas mesas de diálogo, para mí en estos momentos, es más bien favorable. Yo creo que todavía existe una posibilidad.

¿Qué esperan de las mesas en concreto?

Laura : Esperamos no sólo la interlocución, sino que haya acuerdos y seguimiento de estos acuerdos y que realmente se pueda constatar de que hay una participación de la sociedad civil en temas importantes en los que tenemos que estar. Yo creo que hay que esperar a ver que ocurre, aunque las opiniones de las ONGs están muy divididas. Hay algunas que están muy descontentas, están muy cerradas, sobretodo las del ámbito de los derechos civiles y políticos, y hay otras que pensamos que ahí hay una puerta de negociación.

Durante 18 meses muchas organizaciones no gubernamentales estuvieron en un diálogo en la Secretaría de Gobernación para el asunto de los medios de comunicación, y que después de 18 meses, un sábado por la noche o un domingo por la tarde, aparece un decreto que borra absolutamente 18 meses de trabajo. Las organizaciones que participaron en el proceso están muy molestas y tienen razón. En la radio se ha difundido mucho el disgusto de las ONGS. Está todavía muy lejos el que podamos ver resultados efectivos en tener un gobierno con apertura hacia las organizaciones de la sociedad civil, con posibilidades de diálogo, incidencia e intercambio.

Tanto el gobierno federal como el del Distrito Federal tienen un discurso reconociendo que no se puede gobernar sin la sociedad civil, sin considerar su opinión, y que ya no puede ser de otra manera. Pero, en el fondo, como que no acaban de tenernos la suficiente confianza y siguen creyendo que las decisiones estratégicas les tocan a ellos, y a veces los procesos de consulta con la sociedad civil los convierten en procesos formales, no de fondo. Esa es la cuestión. No estoy diciendo que este gobierno sea un gobierno antidemocrático. Lo que estoy diciendo es que realmente no saben como hacerlo y tampoco están convencidos de que la sociedad civil tiene algo que ofrecer.

Quienes más se han abierto al diálogo son los compañeros que estuvieron en este sector de las organizaciones civiles y que hoy están en el gobierno, y que, conociéndonos, nos han dado la posibilidad de que estemos en ciertos espacios de diálogo. Pero incluso ellos mismos no tienen siempre una actitud de apertura, y cuando a veces hemos hecho observaciones críticas se nos ha clasificado de radicales. Compañeros que estuvieron con nosotros luchando hace 3 años nos dicen ahora que estamos radicalizados porque no estamos convencidos, por ejemplo, de que la actual política social sea la correcta.

Equipo Pueblo está empeñado, no en la discusión de toda la política nacional, porque ya entendimos que no va a haber una instancia del gobierno que se siente a ver que se piensa del país; en donde se nos ha abierto la puerta es en la reflexión sobre la política social, y en eso estamos, estamos empeñados. En mostrar que la política social no está siendo asertiva. Que no es cierto que sea eficiente ni esa idea de que lo que están haciendo genera oportunidades para la población. Creemos que no está generando oportunidades. No es cierto que la gente que está recibiendo estos apoyos va a poder llegar a la universidad. La política actual está fortaleciendo capacidades pero todavía no está en condiciones de dar oportunidades para que la gente viva de otra manera, aún cuando le esté dando beneficios de salud y educación. Para nosotros es importante seguir discutiendo la política social y los propios proyectos que tienen -mal llamados- de apoyo a las organizaciones civiles.

Futuros : Para concluir esta entrevista, Laura, ¿cuáles son las prioridades nacionales e internacionales de Equipo Pueblo en los próximos años?

Laura : En el nivel nacional seguimos pensando que es una prioridad la discusión del proyecto de nación, y particularmente la política social. Cuando hablamos de política social estamos queriendo decir esta exigibilidad de los derechos. Nos parece que este es un tema estratégico que hay que seguirlo dialogando y proponiendo al gobierno federal y a los gobiernos locales.

Desde Pueblo también queremos insistir en el acercamiento, compromiso, acuerdo, alianza -lo que se pueda- con los congresos, tanto locales como el congreso federal. Nosotros sentimos que hay una posibilidad de trabajo, que los propios diputados, senadores y congresistas locales tienen que tener más incidencia, más capacidad de decisión, y nosotros queremos hacer alianza con ellos. No es fácil. Es un acercamiento y un diálogo que cuesta trabajo. Son pocos los sectores de diputados y senadores de congresos que reconocen y aceptan la participación de las organizaciones de la ciudadanía. Los tres principales partidos políticos están muy cerrados a eso. Pero nosotros creemos que eso es prioritario.

El tema nacional es la política social y también la generación de propuestas en ese campo. Si no generamos también nuestra propia idea de desarrollo y si no ponemos en la mesa propuestas concretas, pues, no tienes un diálogo. Creemos que tenemos el deber de seguir diseñando una idea de desarrollo.

En el ámbito internacional, yo creo que, por la propia coyuntura internacional, el asunto de los procesos de integración o de libre comercio es un tema prioritario. Nos parece que hay que seguir trabajando en ese tema. Por eso estamos en lo del ALCA y seguimos dándole seguimiento a lo de la Unión Europea y al TLCAN.

Los diseños de estos procesos de integración son realmente una amenaza, y resultan contrarios a la posibilidad de contrarrestar los problemas de pobreza y desigualdad. Lejos de lo que se dice que darán empleo, etc., etc. estamos convencidos de que tal y como están concebidos ahora- lo que van a hacer es profundizar nuestros problemas sociales y socavar nuestra identidad.

Ahora, como ONGs también tenemos en el marco internacional y nacional un problema de sobrevivencia. La cooperación es otro tema, pero es un asunto que nos preocupa mucho. Cada vez vemos con mayor claridad la tendencia que viene haciéndose presente hace años del progresivo retiro de la cooperación de este país que, supuestamente por la transición democrática, se convierte en menos prioritaria.

Tenemos dificultades de entendimiento con los gobiernos sobre su concepción que creemos deben cambiar- acerca de cómo comparten el recurso público con organizaciones como las nuestras. Creemos que debían apostar a procesos de mayor dimensión y a considerarnos actores y no vernos como micro experimentos a los que hay que darles 3 pesos para que sigan ahí. Este es otro de los asuntos que también nos preocupa mucho, porque si no tenemos recursos estamos condenados a desaparecer y se esfumará nuestra posibilidad de incidir. Te estoy hablando del trabajo de personas que estamos escribiendo, leyendo, haciendo documentos y trabajando muchísimas horas para poder elaborar y presentar propuestas. El trabajo de incidencia, de cabildeo, de modificación de esa realidad pasa porque tengamos la manera de sostenernos económicamente, de lo contrario estamos perdidos.
URL:
http://www.revistafuturos.info/futuro_1/laura1.htm
Publicado en:
FDC 2002 - 2004 ; Gloobalhoy nº21 ; Revista Futuros
Secciones GloobalHoy:
110- Sociedad-civil
Notas:
Publicado en Revista Futuros No 1. 2003 Vol. I http://www.revistafuturos.info
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