Entrevistas
Crear ciudadanía es lograr integración
Autores corporativos:
Comité de Servicios de los Amigos Americanos (canal)
Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (colaboradora)
Foro de Diplomacia Ciudadana (responsable)

   Descripción    Clasificación   
Fecha:
2004
Entradilla:
Entrevista a María Elena Martínez Presidenta de la Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales orientadas al Desarrollo, Uruguay.

Crear ciudadanía es lograr integración, es tener un país donde todos tenemos los mismos derechos y las mismas expectativas. Esa es nuestra finalidad y forma parte de un proceso que se tiene en mente. El resultado que perseguimos es un proceso de cambio de mentalidad
Introducción/Descripción:
¿Qué hace en ANONG?

La Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales orientadas al Desarrollo (ANONG) cumple 12 años de existencia este año. Algunas de las organizaciones más antiguas del país participaron de su fundación hace 12 años. Estuve en su consejo directivo hasta 1996 y desde el año pasado como presidenta. Creo que ANONG ha crecido en dimensión, profundidad e integra asociaciones que tratan distintas temáticas que son de importancia en el Uruguay contemporáneo. Creo que hoy ANONG es un actor ineludible en la realidad social uruguaya.

América Latina vive momentos verdaderamente muy difíciles. A su entender, ¿cuáles son los principales problemas de América Latina?

Voy a hablar del que considero el más importante y del mismo se pueden deducir otros. Creo que lo que hoy caracteriza a América Latina en el contexto mundial es la absoluta desigualdad e inequidad que hay en América Latina en el reparto de la riqueza de sus países. Este continente es un continente sumamente rico pero que expulsa a sus habitantes. Existe una pobreza brutal y hay personas muy ricas, es el continente de mayores desigualdades sociales.

En este período podemos decir, desde el punto de vista político-institucional, que ya no tenemos las dictaduras de la década del 80, los países desde el punto de vista de su democracia formal están estabilizados siempre hay excepciones y tenemos gobiernos con muchos problemas políticos pero no tenemos las dictaduras sangrientas que asolaron el continente.

Sin embargo no tenemos una democracia real porque una democracia real implica igualdad y justicia para todos y en este momento depende en dónde se nació para saber no sólo que vas a estudiar y a que trabajo se puede aspirar sino cuántos años vas a vivir, si vas a tener un vivienda digna donde poder desarrollarte. Ese es el problema básico y fundamental: la pobreza.

La pobreza está sobre todo localizada en los más jóvenes , fenómeno este que ocurre en todos los países de América Latina.

Otro problema grave en América Latina tiene que ver con la perspectiva de género. El desconocimiento de los derechos de las mujeres y el crecimiento desmedido de la violencia contra la mujer, tanto en el ámbito familiar como en el laboral y social. Muchas veces se dice que es porque antes no se denunciaba y ahora sí. Tengo mis dudas. La consecuencia de la injusticia o de la falta de valores es que siempre se golpea a los más débiles y en este caso los más débiles como siempre son las mujeres y los niños.

¿Y los desafíos?

Tenemos en nuestra subregión uno de los países más desiguales, no sólo de América Latina sino del mundo, que es Brasil. Pero quisiera referirme, con un poco de esperanza, a un desafío que tenemos los países de la subregión y es que podemos tener gobiernos que centren su preocupación en los problemas de la gente y en el respeto de los derechos de la gente. Es un desafío que tiene la sociedad política pero lo tiene asimismo la sociedad civil.

Debemos apoyar esos procesos que se están dando en América Latina desde hace años, desde la salida de la dictadura. Chile es un país con grandes inequidades y desigualdades pero en los últimos años han ido disminuyendo y actualmente tiene un gobierno progresista aunque la Concertación gobierna desde la apertura democrática. Ahora hay un gobierno progresista en Argentina, hay otro en Brasil, y nuestro desafío en este momento es no apoyarlos acríticamente sino aportar todo aquello que pueda crear procesos de mayor democratización, de mayor profundización de los derechos de la gente y de mejorar la situación de las personas.

Y con respecto al Uruguay, ¿cuáles identifica U d . son los principales problemas?

En Uruguay tenemos, sin lugar a duda, una distribución del ingreso que no es igualitaria, es injusta aún, pero comparada con otros países sabemos que nuestro país es el que tiene una situación de distribución de su renta más equitativa dentro de la región.

El mayor problema por el que cruza nuestro país en este momento es por un lado la pobreza y, sobre todo, la pobreza centrada en la niñez. En Uruguay más del 50 por ciento de los niños provienen de hogares de bajos ingresos. Recientemente, el fenómeno se concentró fuertemente en hogares que están por debajo de la línea de pobreza y hogares que tienen a su frente una jefe de hogar mujer.

El segundo problema indudablemente es la falta de trabajo. Llevamos muchos años de retroceso productivo en nuestro país y ese retroceso se ha visto en el cierre de fábricas e industrias. Nuestra geografía ciudadana tiene hoy fábricas establecimientos industriales que fueron muy importantes que están vacías. Existe hoy en día mucha mano de obra desempleada en el Uruguay y el poco trabajo que hay se concentra en el sector servicios y los salarios del sector servicios son menores que los del sector industrial. Creo que el segundo problema en nuestro país es ese: buscar formas de incentivar la creación de empleo, pero empleo genuino capaz de aumentar la productividad nacional.

El tercer problema a resolver es como mantener un sistema educativo fuerte y que forme en no sólo en conocimientos sino también en valores. Aquellos que vivimos en el exterior y por razones laborales salimos mucho al extranjero, nos encontramos en que en todos lados nos consideran como que tenemos un alto nivel educativo y así era nuestro país, pero estamos viviendo un proceso de deterioro de nuestro sistema educativo no sólo a nivel de sus contenidos curriculares sino también desde el punto de vista de las remuneraciones al personal docente. Nuestro mayor capital que era nuestra gente y la cultura va desapareciendo.

¿Cuáles es su análisis respecto al año 2003?

Los problemas que teníamos se incrementaron inmensamente con la crisis financiera que tuvimos en julio de 2002.

De un día para otro, dejamos de ser el país que aparentemente todos recomendaban como un lugar en el cual se podía invertir y pasamos a ser un país al borde de la quiebra y, realmente, mantenemos esa situación de incertidumbre.

Esa situación, no sólo los problemas que tuvieron las personas que tenían depósitos bancarios, tuvo consecuencias importantes prácticamente en todas las clases sociales. Pero obviamente los que ya tenían problemas económicos después les fue mucho peor porque las fuentes de trabajo comenzaron a escasear. Asimismo aquellos que tenían trabajos informales, como es el caso de los vendedores ambulantes o las mujeres que realizaban labores domesticas, también sufrieron las graves consecuencias de la crisis. La población disminuyó sus gastos y esto repercutió negativamente en el sector comercial sobre todo en el ramo mayorista y también dejaron de contratar personal de limpieza repercutiendo en el ingreso de los hogares más desfavorecidos. En definitiva se generó más pobreza.

Otro dato a tener en cuenta es que nunca en nuestro país se había hablado de que había niños que no tenían para comer .

En Uruguay se llegó al extremo de conocer la noticia que había niños que comían pasto.

Nunca habíamos tenido niños en estado de desnutrición. Eso es realmente muy fuerte porque el uruguayo pensaba que esas cosas pasaban en otros lados.

La crisis financiera perjudicó a tod o s , a todas las clases sociales del país pero sobre todo a aquellos que están más desprotegidos, que vivían el día a día: de changas, de trabajo en negro. Ese es el problema básico y siguió empeorando.

Ahora hablan de reactivación pero recuerdo que se hablaba de una reactivación aparente en el verano de 2003 y el año pasado fue un año negro. Porque una cosa es cuando un país tiene un quiebre paulatino, pero tuvimos cuatro años en los que nuestro producto bruto descendió drásticamente. Frente a ese duro golpe que implicó el quiebre financiero, que nos dejo a todos muy mal, aquellos que tenían trabajo o percibían jubilaciones se les aplicaron impuestos mayores. De este modo disminuyeron sus ingresos y retribuciones y los que no tenían trabajo redujeron sus ingresos por tareas informales.

Por otra parte, en Uruguay, hay seguro de desempleo y cada vez hay menos gente en el seguro de desempleo; y se puede dice: «que bien». En cualquier país decir que hay menos personas en el seguro de paro es un dato favorable pero en Uruguay hay menos personas hoy en el seguro porque se llegó a un máximo histórico y era imposible que siguiera subiendo porque ya no había más fábricas que cerrar.

Así que los problemas que tuvimos en el 2003 fueron todos derivados de esa situación, de un gobierno que no aplicó medidas en favor de los mas desposeídos, que en muchos casos actuó con indiferencia, que se potenciaron opciones totalmente vinculadas a seguir profundizando el Uruguay país de servicios. Entonces no importaba que cerraran todas las textiles, que cerraran todas las empresas de calzado. Uruguay no puede pretender seguir vendiendo materias primas no manufacturadas porque eso no da trabajo. Las materias primas sufren oscilaciones importantes en los mercados internacionales. El fenómeno de la fiebre aftosa en el ganado trajo una señal de advertencia para el sistema productivo uruguayo: no debemos depender exclusivamente de un producto de exportación.

Otro aspecto relevante de 2003 fue la devaluación. En lugar de ir devaluando lentamente se prefirió un sistema cambiario muy rígido y que provocaba atraso cambiario, y cuando los países de la región optaron por un tipo de cambio flexible Uruguay no tuvo más remedio que hacerlo y devaluó la moneda. Esto también tuvo consecuencias negativas en Uruguay ya que muchos uruguayos estaban endeudados en dólares.

¿Qué rol jugó la sociedad civil en el Uruguay en el año 2003?

En lo que se refiere al rol de la sociedad civil en el 2003 y en el transcurso de 2004 voy a tratar de aclarar que nuestras organizaciones no tienen por destino ser agentes asistenciales. Las ONGs no son asistenciales sino que tratan de crear conciencia en aquellas personas que tienen mayores problemas con el ejercicio de sus derechos, ayudan a individuos a alcanzar una vida digna, a tener un trabajo, una familia y que tienen derecho a ello, a capacitarlos, a investigar.

Pero en medio de la crisis las instituciones que trabajaban a nivel de barrios marginales o carenciados tuvieron que transformase en entidades prestadoras de servicios básicos para garantizar la supervivencia de esas personas. Así fue que aumentaron los proyectos con organismos públicos u organizaciones privadas, organizaciones internacionales o algunas empresas para prestar a la gente lugares donde dormir. Así crecieron las ONGs que ofrecían hogares o albergues nocturnos, pero no un hogar nocturno donde solamente dormir sino entidades que trataban de que esa persona tramitara su cédula de identidad. Otras entidades similares tenían que hacerse cargo durante buena parte del día a niños que sus madres trabajaban muchas horas por día y a esos niños había que alimentarlos.

Otra experiencia a tener en cuenta fueron los jornales solidarios. Este proyecto consistía en ofrecer un trabajo transitorio, con capacitación mediante, a personas de bajos ingresos desempleados. Este programa fue implementado por la Intendencia Municipal de Montevideo y fue muy bien recibido y evaluado por la población montevideana.

¿En qué procesos la sociedad civil obtuvo mejores resultados durante el 2003?

El problema es que los resultados del trabajo de la sociedad civil son cosas que nunca se ven en el momento porque no podemos cuantificar nuestros resultados en platos servidos o niños atendidos. Ese no es el resultado buscado.

Nuestros procesos no se definen en un día , por ejemplo, se esta trabajando en lugares donde por cuatro generaciones una población vivió en un asentamiento precario y esas personas sienten que viven un proceso de alejamiento paulatino de la sociedad y del entorno.

El resultado que perseguimos es un proceso de cambio de mentalidad .

Una compañera me comentaba en una reunión de organizaciones no gubernamentales que hace tres años que está trabajando con un grupo de mujeres en un barrio con necesidades básicas insatisfechas, todas ellas madres. Cuando esa persona se acercó por primera vez a estas mujeres, no sólo no le hablaban a ella, tampoco hablaban entre ellas. Luego de tres años todas ellas esperaban el día de reunión para charlar. Estas mujeres se sentían parte de un proyecto colectivo, se sentían integradas. No estoy segura si frente a otras personas actuarían de la misma manera. Son mujeres a las cuales la realidad golpeó duramente y generar un ámbito donde ellas puedan dialogar libremente creando una base de confianza que las lleva a desarrollarse como individuos es un resultado.

Así que los procesos que nos interesan, con la sociedad toda, no se ven en el momento. Puedo decir que los logros a nivel institucional, es que ANONG es un actor ineludible para cualquier institución en el Uruguay. ANONG, como organización de segundo grado, es una institución de referencia para cualquier organización en el Uruguay, sea el gobierno nacional, los gobiernos departamentales, los organismos multilaterales o la cooperación privada internacional que quiera trabajar sobre políticas sociales en el Uruguay. Ese es el logro más importante que obtuvimos pero reitero que es un logro institucional.

El verdadero logro es integrar a las personas .


Por ejemplo capacitar 15 adolescentes, conseguirles un trabajo y constatar que luego de unos meses esos chicos conservan ese puesto de trabajo. Ese es un logro por demás relevante ya que se trataba de adolescentes que nunca habían trabajado y que nunca habían terminado la escuela primaria. Es un trabajo complejo que implica entre otras cosas enseñarles lo que es un horario de trabajo determinado, que es la higiene y explicarles que el hecho de trabajar implica determinados derechos pero también obligaciones. En un proyecto se está constantemente monitoreando, investigando e indagando, por ejemplo, nos encontramos con que esos adolescentes necesitaban tratamiento odontológico permanente ya que la apariencia personal es fundamental no sólo para conseguir un empleo sino también para conservarlo. Y casos como este hay muchos. Estos adolescentes en situación de marginalidad van dejando la escuela o el liceo, uno los observa pidiendo en una esquina y algunos de ellos pasan a la prostitución, de ahí de repente un día los encontr á s muertos. Evitar este tipo de realidades es nuestro logro más importante.

¿En qué tipo de procesos sociales o políticos despliega la sociedad civil mayores esfuerzos en el Uruguay?

Entre los procesos políticos está el proceso de crear ciudadanía. Nuestro país se consideraba un país integrado. En los bancos de las escuelas públicas se construyó un fenómeno de integración social. Además, independientemente de las diferencias que podamos tener con el presidente Jorge Batlle, él estudió en una escuela pública y junto a él estudió alguien que hoy puede ser un basurero, es decir, un recolector de basura u otra persona. Hoy eso no se da.

Crear ciudadanía es lograr integración, es tener un país donde todos tenemos los mismos derechos y las mismas expectativas.
Esa es nuestra finalidad y forma parte de un proceso que se tiene en mente.

Pero si al nivel de sectores donde volcamos buena parte de nuestro trabajo es a nivel de infancia y familia, eso decididamente involucra a la mujer e involucra al trabajo. Tenemos como socios de nuestra asociación a los centros CAIF (Centros de Apoyo a la Infancia y la Familia) y estos centros antes no se preocupaban de la temática laboral trabajo pero hoy el problema de todos los padres que dejan a un niño en el centro CAIF, o una madre, es que tienen que conseguir trabajo y la búsqueda de empleo en estos momentos es difícil debido a la alta tasa de desocupación. Eso que quiere decir: los centros CAIF son para trabajar con los más desprotegidos y los/as educadores/as deben trabajar fuertemente en contextos socioeconómicos carenciados transformándose éstos en referentes de esa familia.

Luego tenemos otros sectores que son más recientes, por ejemplo el medio ambiente, donde todo el trabajo y la presión lo ejerce la sociedad civil ya que a los gobiernos nacionales no les gusta el tema del medio ambiente. No les gusta porque obliga a limitar sus ganancias en el cuidado de la naturaleza. En Uruguay tuvimos abundantes casos de personas, sobre todo niños, que registraron altos índices de plomo en la sangre (plombemia) porque en los terrenos donde habían construido sus viviendas en muchas casos viviendas muy precarias había plomo de baterías. T rabajamos con organizaciones medioambientales que batallan muy duro en ese tema e integran, pero solamente como consultores, organismos del Estado.

También trabajamos con ONGs que se dedican a investigar temas que tienen que ver con la realidad nacional, por ejemplo el CLAEH tiene investigaciones sobre el campo, desarrollo local y esos temas son muy importante. Desarrollar las comunidades donde vive gente y desarrollarlas implica educación, es decir, crear ciudadanía integral. En l os temas de la mujer: violencia doméstica, salud reproductiva, participación política se ha trabajado mucho a nivel de la sociedad civil organizada en Uruguay.

Como decía, somos un actor ineludible pero hasta ahora somos un actor a quien le dan la receta de lo que tiene que hacer. A nosotros nos contactan las instituciones estatales y nos dicen: «tenemos un proyecto para niños de 2 a 4 años que comprende su cuidado mientras sus madres trabajan, ustedes van a obtener tanto dinero por tanto niño y se va a controlar que los niños realicen tales actividades». Creemos que ese no es nuestro aporte. No somos suministradores de trabajo barato, queremos estar en el diseño de la política y el Estado tiene un papel fundamental que es delinear las políticas a implementar, pero luego en el diseño y la implementación del programa queremos estar. I ntegramos organismos asesores, como por ejemplo en la Intendencia Municipal de Montevideo y en el INAME. También participamos en tribunales que deciden que ONGs pueden participar en la implementación de determinadas políticas.

Pero muchas veces no somos consultados y eso no tiene sentido. La ANONG tiene un patrimonio riquísimo de experiencia acumulada en el área de la capacitación, en conocimientos ya sea técnicos adquiridos en la Universidad como los que hemos adquirido a través de estudios y práctica dentro de la sociedad civil. Por lo tanto pensamos que debemos ser consultados y trabajar en el diseño y la implementacion de servicios y políticas sociales. Esa es nuestra lucha actual. Fuimos y somos un colchón de problemas sociales, y tenemos el know how de cómo prestar servicios sociales. Pero lo hacemos porque se trata de una emergencia social pero lo que queremos es ser partícipes del desarrollo de las políticas sociales que va desde el diseño a cómo se implementa, y luego su ejecución. Pero en este momento únicamente nos dicen «ejecuten esto» y no estamos de acuerdo. Ese ha sido y va a seguir siendo nuestro desafío internamente, hacia las autoridades. Después tenemos el desafío de modificar conductas de las poblaciones beneficiarias.

¿Cuál fue la experiencia más importante en la que se ha involucrado la sociedad civil?

Depende de lo que quieras decir por importante, porque las experiencias en las que participamos y estamos involucrados son muy importantes. Hay experiencias más originales en el contexto latinoamericano y en el contexto regional. En la infraestructura del MERCOSUR hay un organismo que se llama el Foro Consultivo Económico y Social que se supone que lo tienen que integrar aquellos actores del país que no son gubernamentales.

El Foro Consultivo del MERCOSUR tiene un capítulo nacional, en el que todos los países tienen representantes de las cámaras empresariales y los sindicatos; en otro lugar están los consumidores. En nuestro país esta la sociedad civil organizada, fuera de sindicatos y empresarios, está representada en la Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales y tiene representación CUDECOOP (Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas) y está representada la Universidad de la República. Pero es en FCES el único espacio del MERCOSUR en que esta ANONG. No es quizás lo más importante que hagamos pero es una cuestión interesante ya que en los otros países no se ha logrado que las organizaciones de segundo grado como puede ser ABONG (Asociación Brasileña de Organizaciones no Gubernamentales) en Brasil u organizaciones similares en Argentina y Chile sean integradas a la estructura orgánica del FCES. Es un tema muy importante porque tenemos determinadas reivindicaciones que para que resulten legitimadas en el seno del FCES necesitarían respaldos más amplios. En este caso en particular hablamos del respaldo de otras organizaciones de la sociedad civil de Argentina, Brasil y Paraguay.

Vivimos en un mundo globalizado y por lo tanto tratar de solucionar los problemas dentro de nuestro país como si viviéramos en una isla en la mitad del Pacífico, como a veces parece que algunos de nuestros gobernantes piensan, ya no funciona. Estamos insertados en distintas realidades, la más cercana que es el MERCOSUR, después América Latina y después la comunidad internacional.

La globalización ha creado grandes problemas pero en nuestra región llegó para quedarse. Consideramos que empezando por el ámbito más micro que es el MERCOSUR, reivindicamos un MERCOSUR social, un MERCOSUR de la gente, no un Mercosur de los comerciantes, de los productos que pueden o no tener tal impuesto. No. Queremos que sea una integración que sirva al pueblo. En ese sentido hay por fuera del Foro Consultivo una integración a nivel universitario. Tenemos una posición con respecto al proceso de integración del Uruguay en el MERCOSUR pero desde el punto de vista de las organizaciones de la sociedad civil.

Las organizaciones de la sociedad civil de la región tienen posiciones comunes y realizamos reuniones en foros con asociaciones de todo el MERCOSUR. Pero aspiramos a que aquellas reivindicaciones que tenemos para el país tienen que realizarse en la región si no el proceso sería incompleto. Por ejemplo, cuando nos imponen desde el exterior una obligación: pagar tal servicio de la deuda, eso no se resuelve aquí, se resuelve en otro foro. Por lo tanto integramos y participamos en el Foro Social Mundial. Es decir, son lugares en donde vamos a luchar por que ya no vivimos en una isla. Así que esto puede no ser lo más importante pero es una cuestión interesante Yo lo destacaría como algo original, que no pasa en los otros países y nos interesa que este proceso fluya hacia las sociedades civiles de los países latinoamericanos y queremos incentivar ese proceso.

En Uruguay, ¿cuáles son los desafíos de la sociedad civil organizada?

Mencioné ya bastantes. Tenemos desafíos institucionales, por ejemplo, el rol de la sociedad civil en la implementación y ejecución de políticas. Otro desafío importante es reformular nuestro papel en el MERCOSUR. Estamos en la Sección Nacional del Foro Consultivo Económico y Social pero ocupamos un espacio muy reducido. Ahí los grandes actores son los empresarios y los sindicatos. El PIT-CNT luchó para que pudiéramos entrar y ahora tenemos que aumentar esos espacios. Después tenemos internamente, en nuestro país, la tarea de crear ciudadanía.


Lograr que nuestra población sea una población que tenga un concepto de su propia dignidad como ser humano, de sus derechos y de sus obligaciones.

Pero que tenga posibilidad de ejercerlos, que pueda exigir y que tenga derecho a una vivienda digna, una educación y buenos servicios de salud .

¿Cómo contribuye la sociedad civil a la gobernabilidad democrática?

Contribuimos mucho, porque la sociedad civil tiene un papel especial. Me explico: los representantes de todos los uruguayos son sus gobernantes legítimamente electos, pero la sociedad civil tiene una función de bisagra, de contacto. Son vasos comunicantes hasta el lugar donde se encuentran los problemas y tiene posibilidades de expresarlos mientras existan ciudadanos que no puedan expresarlo.

A esto denomino crear gobernabilidad, porque se gobierna con ciudadanos conscientes, no se gobierna con gente dominada o alienada, con gente marginada que esta tan agobiada que no puede ni pensar en los problemas de la sociedad o el desarrollo, que vive pensando en cómo va a subsistir con ingresos muy escasos. Entonces contribuir a la verdadera gobernabilidad es desarrollar la conciencia de los pueblos .

Es fundamental el desarrollo real de la sociedad civil y esto contribuye a fortalecer uno de los pilares básicos de la democracia que es la participación. Para participar , los habitantes de un país , deben conocer sus derechos y ejercerlos, hacerlos valer y tener posibilidades de luchar por ellos. Si estás luchando por un pedazo de pan en un tarro de basura no hay posibilidades de ejercer plenamente esos derechos. Este es nuestro aporte a la gobernabilidad .

Todos los procesos de descentralización y l os más recientes procesos de desarrollo local y regional , necesitan de personas que puedan integrarse y tenemos que tratar de que aquellas personas que tengan esos problemas se integren y sean ellos los que luchen. Eso para mí es fundamental.
URL:
http://www.revistafuturos.info/futuros_7/ent_maelena_1.htm
Publicado en:
FDC 2002 - 2004 ; Gloobalhoy nº21 ; Revista Futuros
Secciones GloobalHoy:
110- Sociedad-civil
Notas:
Publicado en Revista Futuros No 7. 2004 Vol. II http://www.revistafuturos.info
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