Entrevistas
IEPALA: Cooperación y concertación
Autores corporativos:
Comité de Servicios de los Amigos Americanos (autoría; canal)

   Descripción    Clasificación   
Lugar:
Madrid (España)
Fecha:
2003
Entradilla:
Entrevista con J. Carmelo García. Director IEPALA
Introducción/Descripción:
"La cooperación adecuada tendría dos o tres referencias básicas. Primero que sea cooperación, o sea, que no sea una ayuda, sino que sea una implicación conjunta de dos entidades, sean sujetos o colectivos, que en calidad de iguales -y no uno superior y otro inferior- se implican en un proyecto común, que les concierne a los dos por igual"

Revista Futuros (RF): ¿Qué es IEPALA?

J. Carmelo García (JCG) : IEPALA es un Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África, y no es únicamente una sigla. IEPALA intenta responder a ese contenido, el de ser un instituto de estudios políticos en el sentido más amplio. Se realizan estudios socioeconómicos, socioculturales, otros estrictamente políticos, estudios estratégicos, de relaciones internacionales, y todo ello para América Latina y África, porque no es sobre ellos; sino que tiene como finalidad desde su creación el ponerlo al servicio de los colectivos de América Latina y de África. Esa finalidad es la que orienta todo el trabajo de IEPALA.

RF : ¿Cuáles son las principales líneas de acción de IEPALA?

JCG: Puedo mencionar a:

IEPALA Estudios, que está integrado por los distintos departamentos: IEPALA Cooperación al Desarrollo, que trabaja proyectos de desarrollo en países de América Latina, África, Oriente Próximo y algo en Asia; y en Educación al Desarrollo en España y Europa.

IEPALA Solidaridad y Derechos Humanos, que se implica en los procesos de defensa y promoción de los derechos de los pueblos y de las personas.

IEPALA Estudios tiene un Centro de Documentación, que hoy se está informatizando, el mismo hoy acopia más de 1 millón de documentos. El Centro tiene una biblioteca y un centro de documentación convencional, y es también un centro de información y de documentación de carácter virtual. Después tiene una editorial propia, que hasta este momento ya ha editado 450 libros sobre temas que tienen que ver con América Latina, África o la situación internacional. Cuenta además con una distribuidora y tiene un instituto universitario adscrito a la Universidad Complutense de Madrid en el cual se otorgan títulos propios del tercer ciclo. Aquí los llamamos estudios de tercer ciclo -de doctorado, maestría, títulos de especialistas, expertos y diplomaturas después de haber terminado las carreras.

Luego tiene otros cursos, que no son de carácter universitario, que van dirigidos al público en general. Son cursos de amplio espectro. Hay incluso cursos de reciclados para encontrar empleos, pero con una orientación definida; cursos de documentación o cursos dirigidos a inmigrantes.

RF: ¿Quiénes reciben estos cursos?

JCG: Ya te digo, son inmigrantes principalmente de América Latina o de África que, para incorporarse al trabajo, necesitan entender la problemática del país, lo que necesitan para problemas concretos de inserción laboral. Se tiene mucha flexibilidad en estos cursos y se organizan de acuerdo a las necesidades concretas. Eso es lo que llamamos el "IEPALA-Estudio".

Hay otro IEPALA al que llamamos "IEPALA-Cooperación al Desarrollo", que impulsa proyectos de desarrollo en países de América Latina, África y un poco de Asia, en Timor y en Filipinas. Son 53 países en total con los cuales estamos trabajando en proyectos de desarrollo. Lo que llamaríamos en términos clásicos el desarrollo integral, el desarrollo productivo, pero al mismo tiempo integrando el factor social y el cultural. Se procura cubrir las 5 grandes necesidades: vivienda, alimentación, sanidad, educación y producción, todo ello formando parte de una unidad y al mismo tiempo procurando la larga duración de esos proyectos, que no sean proyectos coyunturales, sino que sean sustentables. Un tema bastante complicado, es lograr la continuidad de los proyectos.

Al mismo tiempo ese "IEPALA-Cooperación al Desarrollo" tiene una dimensión de sensibilización o de activación de la conciencia crítica en nuestra sociedad: hacer que la gente entienda cuáles son las raíces y las causas de la situación del Tercer Mundo y no la reduzca al mero humanitarismo, a la mera limosna y a la mera caridad.

Luego hay otro IEPALA, que llamamos "IEPALA-Solidaridad Derecho de los Pueblos y Derechos Humanos", que trabaja los temas estrictamente políticos: el tema de Palestina, el del Apartheid en otro momento, el tema de Cuba, el de los derechos colectivos, por ejemplo, de mujeres, pueblos indígenas y afrodependientes. Este IEPALA fomenta la solidaridad política, no la solidaridad humanitaria sino la solidaridad política, y moviliza desde grupos de políticos, europarlamentarios, gobiernos, hasta la sociedad en general en la cual se está desarrollando el proyecto. Desde este IEPALA trabajamos intensamente en la defensa y promoción de todos los Derechos Humanos como un sistema integrado y en su fundamentación ética. Estos son "los tres IEPALAS" en los cuales nos estamos moviendo.

RF: Mencióname algunos ejemplos concretos de los proyectos de desarrollo con América Latina.

JCG: Bueno, puedo mencionar un proyecto concreto, por ejemplo, en Cuba. Desde hace 14 o 15 años estamos trabajando en fomentar la creación en Sancti Spíritus de un laboratorio con dimensión de producción industrial sobre enzimas de restricción que son aplicadas a la agricultura, así como también a la salud animal y a la salud humana. Este proyecto puede incidir directamente en el desarrollo productivo y económico, pero al mismo tiempo en el desarrollo humano de ese país.

Te puedo mencionar otro caso en África, Mozambique, donde empezamos a trabajar desde comienzo de los 60. Se trata de la creación -que de hecho está en proceso de consolidación- de una Unión General de Cooperativas, que aglutina 6000 pequeñas cooperativas de mujeres productoras avícolas que son las que abastecen de huevos y de carne de pollo y de gallina a Maputo, la capital, que ya en el año 2002 tenía cerca de 3 millones de habitantes. Esas cooperativas han sido capaces de competir con las empresas sudafricanas. Esa Unión General de Cooperativas tiene, al mismo tiempo una línea de concesión de créditos, una línea de producción de lo que llamamos marañón en América Latina, (que ya se está exportando), una fábrica y una escuela de formación profesional. Siempre promovemos proyectos de larga duración para poder transformar estructuras. Pero al mismo tiempo estamos trabajando en la sensibilización de opinión para que la gente comprenda cuál es la problemática concreta de un país como Mozambique al que después de la liberación le declararon una guerra mercenaria que ha durado casi 20 años y ha destruido al país. Esa es la dimensión política.

Para la dimensión de capacitación está en estudio otro proyecto en Mozambique: la creación de una universidad politécnica.

No trabajamos en los 53 países de manera permanente; sino en función de para dónde obtenemos los recursos porque IEPALA no recibe recursos privados, sino que luchamos para obtener recursos públicos. Creemos que, a fin de cuentas, es el fondo del patrimonio común el que tiene que volver y restituirse a los pueblos, para compensar de cierta manera las inequidades que se crean en las relaciones de los países ricos y el subdesarrollo de los países pobres.

RF: ¿Cuáles serían las bases de una cooperación adecuada?

JCG: Este es un tema en el que insistimos desde hace mucho tiempo. La cooperación adecuada tendría dos o tres referencias básicas. Primero que sea cooperación, o sea, que no sea una ayuda, sino que sea una implicación conjunta de dos entidades, sean sujetos o colectivos, que en calidad de iguales -y no uno superior y otro inferior- se implican en un proyecto común, que les concierne a los dos por igual, que si tiene que ver con el desarrollo de su país también tiene que ver con el desarrollo del otro. Esta es una primera condición: implicación en calidad de iguales, de dos socios que trabajan juntos en un proyecto común.

La segunda cuestión es que el protagonismo directo de todo el proceso lo tiene que llevar el colectivo del país destinatario. Tienen que ser los colectivos de campesinos, trabajadores, asociaciones de la sociedad civil que tengan capacidad de protagonismo, los que tengan capacidad de ser sujetos activos de un proceso para poder asegurar la continuidad y se rompan las dependencias.

El proyecto de desarrollo tiene que hacerse desde las bases sociales populares, no desde las instancias de poder, aunque estas pueden cooperar. Es fundamental el fomento del poder local, desarrollar la idea de la democratización y de la ciudadanía desde abajo. Nos parece que el pueblo tiene que reconquistar la dimensión de ciudadanía en el sentido más amplio, y hacerse sujeto activo de la soberanía popular, exigiendo que los poderes cumplan con aquellos que los eligieron y a los cuales representan.

Estos serían un poco los componentes básicos de lo que entendemos por cooperación. Por último, hay que mencionar que debe ser lo más integrado posible, no es aconsejable que sea sectorizado. Debe responder a todas las dimensiones del colectivo que participa en el proyecto, y por supuesto, que tenga una incidencia política, porque si no tiene una incidencia política y de carácter cultural se queda más o menos marginada la iniciativa.

RF: ¿Qué quieres decir con eso?

JCG: Que la incidencia política efectivamente transforme la naturaleza del poder, no de un poder abstracto, sino del poder político, empezando por el poder local. Pero que no se dé la centralización del poder político, que se dé participación a la sociedad civil, directamente, en lo que sería la construcción de la democracia; que se dé también un tipo de desarrollo local en el cual el poder político se ponga al servicio de la comunidad.

No se trata de cambiar la tortilla de unos representantes a otros, pero la sociedad civil tiene que participar directamente en el poder político y para poder cambiar la naturaleza del poder central o del poder regional.

Estamos de acuerdo de que el principio del cambio tiene que ser que el pueblo tome el poder. Sin embargo, creemos que la propuesta que se nos hizo desde hace tanto tiempo de tomar el poder global o poder del estado nunca lo ha podido "tomar" verdaderamente el pueblo. Pero el pueblo sí puede tomar el poder local. Creemos que es por ahí por donde se debe comenzar. El poder local tiene que empezar a ser un poder del pueblo, un poder democrático. Con esto no estamos mitificando al pueblo como categoría política; sino que hablamos de la gente y de la sociedad civil organizada.

RF: ¿Cómo ves el poder local?

JCG: Tenemos una desventaja muy grande y es que somos viejos, y tenemos una ventaja muy grande que es que somos viejos. Nosotros hemos luchado durante mucho tiempo por la toma del poder, hemos apoyado a muchos movimientos de liberación. En un tiempo estuvimos implicados en 38 procesos de liberación en América Latina y África. Creemos que las propuestas que se hacían eran muy abstractas, y que el problema es que hay que concretar las propuestas, y que esas propuestas, para concretarlas, pasan por el poder local.

Creemos que en la dimensión de lo local, tanto desde el punto de vista del desarrollo como desde el punto de vista de la democracia, están los ejes de esa toma del poder. Creemos que van por ahí las cosas: ahondar en la ciudadanía, en el empoderamiento de los grupos, el de las mujeres, pero empoderamiento no en línea general, sino que tomen espacios reales de poder, que conquisten espacios de poder. Creemos que por ahí anda el camino.

RF: Pero, sin embargo, ustedes trabajan también en otra escala, aparte de lo local trabajan a nivel internacional ¿Por qué?

JCG: Eso es desde el tercer IEPALA, el de la defensa de los derechos colectivos. Es imortante crear plataformas para la acción internacional: internacionalizar acciones políticas. Internacionalizarlas, porque al nivel de nuestra organización no somos eficientes o suficientes para dar respuesta a ciertos temas. Entonces hay que internacionalizar, lo cual significa ampliar el horizonte, la cooperación horizontal, las redes, y hacer que esas plataformas se creen y sean activas. Hay plataformas para el África Austral, Palestina, el Sahara, Centro América, hay varias. Está la plataforma llamada Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos. Creemos que son plataformas de acción política, cada una en su campo, ¿para qué? para buscar la eficiencia y eficacia políticas. Sabemos que ese camino no es fácil, lleva mucho tiempo consolidar ese estilo de trabajo y hay algunas dificultades, pero, sin embargo, nos parece que es por ahí por donde tenemos que ir.

RF: ¿La iniciativa de crear vínculos de concertación entre las sociedades civiles de Europa y América Latina que ustedes promovieron en mayo del 2003 en Cáceres es un ejemplo de este trabajo?

JCG: El Foro de Cáceres fue la consecuencia de un proceso que comenzó en el 92. Había comenzado primero en los años 80 en Nicaragua y Centro América, pero aquello se fue diluyendo a partir del 90 y hay un momento en el 92 en que relanzamos la constitución de una instancia de acción política al servicio de las redes latinoamericanas y africanas, eso fue madurando en varios encuentros desde el 98 hasta el 2000 y ya en el 2002 se materializa la creación del Foro de Cáceres, por motivo de la Cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y de Europa.

Ya el Foro de Cáceres se ha consolidado como una instancia concreta operativa, que queremos poner al servicio del Foro de Diplomacia y Ciudadanía creado por mas de 40 redes y coaliciones de ONGs y movimientos sociales pocos meses antes ese mismo año. Estos foros son una herramienta necesaria para hacer eficiente la solidaridad, porque si no la solidaridad es testimonial y creemos que esa etapa ya ha terminado, por lo menos para nosotros, quizás para muchas otras gente no, pero para nosotros ya ha terminado la etapa de lo testimonial. Nos parece que ya es suficiente.

RF: ¿Cuáles serían los principales retos que tiene IEPALA para el año próximo?

JCG: Los proyectos de IEPALA son de larga duración como dije antes, como promedio son proyectos de 10 años. En estos momentos lo que queremos es consolidar las redes, hacer eficiente la acción política. Ese es un plan estratégico. Yo diría que esa es una línea muy importante: ahondar en lo que es la descentralización del poder político, contribuir al incremento de eficacia de la sociedad civil organizada, en todos los niveles, contribuir al fortalecimiento de esas instituciones, tanto en América Latina, en África, como también en Europa, y luego explorar y experimentar aunque ya estamos desde hace bastante tiempo implicados en esto-, cómo podemos ser más eficaces al servicio de las redes con las nuevas tecnologías de información y comunicación. Creo que esas serían las líneas más estratégicas en este momento, no sólo para este año, sino para los sucesivos.
URL:
http://www.revistafuturos.info/futuros_4/entrevista_iepala.htm#arriba
Publicado en:
Gloobalhoy nº21 ; Revista Futuros
Secciones GloobalHoy:
110- Sociedad-civil
Notas:
Publicado en Revista Futuros No 4. 2003 Vol. I http://www.revistafuturos.info
[email protected]