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Zimbabwe: el cotidiano tsunami humanitario
Autores corporativos:
Instituto del Tercer Mundo (autoría; canal)

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Fecha:
31 de Marzo de 2005
Entradilla:
Se teme que Zimbabwe esté atravesando la peor crisis humanitaria desde su independencia, hace un cuarto de siglo, el 18 de abril de 1980. En la actualidad el país enfrenta el mayor crecimiento de mortalidad infantil en el mundo, la pandemia del SIDA, graves sequías y violaciones a los derechos humanos. Entretanto, el debilitamiento de la actividad económica, la polarización política y el apoyo limitado de los donantes a los programas de desarrollo no hacen sino ensombrecer el panorama, avivado por la incertidumbre política ante los eventuales resultados de las próximas elecciones parlamentarias del 31 de marzo.
Introducción/Descripción:
De acuerdo a UNICEF, la tasa de mortalidad de menores de cinco años creció en un 50% desde 1990. Esto significa que cada ocho nacimientos se registra un fallecimiento. Mientras en 1990 se registraban 80 muertes cada 1.000 nacidos vivos, para 2003 se llegaba a 123 muertes por 1.000 nacidos vivos.

La tasa de infección de VIH en el país es de un 25%. Cada día, cien niños se contagian de VIH. Cada quince minutos muere un niño por complicaciones relacionadas con la enfermedad. Entretanto, uno de cada cinco niños se encuentra en un orfanato y un millón perdió a sus padres a causa de la pandemia de VIH/SIDA. Según estimaciones de UNICEF, en el país cada 15 minutos muere un niño a causa del VIH/SIDA. Se estima que sólo este año más de 160 mil menores perderán a su padre o a su madre debido a la pandemia. La tasa de orfandad en Zimbabwe es la más alta del mundo. En todo el país se cuentan 1.300.000 millones de niños y niñas huérfanos.

Actualmente los niveles de desnutrición crónica llegan al 27%. Entretanto, ha reaparecido el paludismo, que constituye una grave amenaza a la supervivencia y la salud de la niñez.

"En ese país, todos los días mueren niños a causa del VIH/SIDA, todos los días los niños se infectan, se quedan huérfanos o se ven obligados a abandonar la escuela para atender a sus progenitores enfermos", apuntó Carol Bellamy, directora ejecutiva de UNICEF, en Johannesburgo, Sudáfrica.

En 1990, la tasa de finalización de los estudios primarios había llegado al 83%, una de las más elevadas de África meridional. Sin embargo, en 2003 la tasa había descendido al 63%, con la reducción correspondiente de la matriculación escolar, el aumento de las tasas de deserción escolar, el resurgimiento de las disparidades educacionales basadas en la discriminación por género y el deterioro de la calidad de la enseñanza.

La autoridad de UNICEF lanzó un llamamiento urgente a los países donantes, comparando la crisis que viven diariamente los niños del país con la padecida por los menores de los territorios afectados por el tsunami y les reclamó que concentraran su atención en el país más allá de las próximas elecciones de Zimbabwe. "El mundo debe diferenciar entre la política de Zimbabwe y su pueblo", sostuvo Bellamy.

Mientras los donantes temen que el gobierno represor de Robert Mugabe, presidente desde 1987 -reelecto en 1990, 1996 y 2002- podría usar cualquier asistencia monetaria con fines políticos, la líder de UNICEF afirma que esa resistencia sólo agrava la situación de las principales víctimas: los niños. De acuerdo a Amnistía Internacional, la distribución de alimentos en el país está siendo manipulada por la Grain Marketing Borrad (GMB), organización controlada por el Estado. Entretanto, la campaña política del partido oficial (Frente Patriótico de la Unión Nacional Africana de Zimbabwe, ZANU-PF, que se perfila como triunfador en las parlamentarias); ha estado signada por la violencia y los actos intimidatorios contra la oposición.

El país se encuentra actualmente acosado por varias sanciones internacionales, señalado por vulnerar los derechos humanos, reprimir a población a través de sus servicios de seguridad y de sus leyes en contra de la libertad de prensa, un desempleo creciente, una justicia corrompida y una situación económica al borde del colapso. En la campaña política Mugabe ha insistido en que la actual precariedad del país es el resultado del neocolonialismo con el que el primer ministro británico, Tony Blair, y el presidente de Estados Unidos intentan devastar a su gobierno ("Por una razón u otra, (Blair) piensa que tiene poder divino para continuar gobernando Zimbabwe en nombre de los británicos", señaló Mugabe en uno de sus actos de la campaña). Según Pius Ncube, arzobispo de Bulawayo, las elecciones del jueves próximo son un fraude. "Espero que la gente quede tan desilusionada que realmente se organice contra el Gobierno y lo expulse de una forma no violenta, popular y masiva", señaló Ncube durante una entrevista con el periódico sudafricano Sunday Independent.

En 2004 y 2005, el país no recibió apoyo económico de los principales programas de lucha contra el VIH/SIDA: la Iniciativa del Presidente de los Estados Unidos sobre el VIH/SIDA (aprobada en 2003 por el Congreso estadounidense con un presupuesto de 15.000 millones de dólares para combatir en África y el Caribe, por un período de cinco años, la enfermedad) y la Iniciativa MAP (Multi-Country AIDS Program) del Banco Mundial). Además, los recursos que recibió del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y el Paludismo fueron excepcionalmente limitados.

Los donantes aportan a esta nación menos que a otros países de la región. Según cálculos del Banco Mundial, los habitantes del país reciben, de la asistencia oficial para el desarrollo y de la asistencia oficial del BM, FMI, otros organismos internacionales y países donantes individuales, 14 dólares per cápita. Esto representa menos del 25% de lo que recibe Namibia (68 dólares) y aproximadamente el 12% de lo que recibe Mozambique (111 dólares).

Mientras en África Austral, la zona más golpeada por el VIH/SIDA, esos tres programas de asistencia aportan anualmente un promedio de 74 dólares por persona infectada por el VIH, en Zimbabwe el monto es de sólo cuatro dólares. En Zambia los donantes aportan 187 dólares por persona VIH positiva; en Namibia, 101 dólares; en Uganda, 319 dólares y en Eritrea, 802 dólares.
Publicado en:
Gloobalhoy nº3 - 4
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