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El “método Paulo Freire” medio siglo después. Vigencia y desafíos
Autores corporativos:
Consejo de Educación Popular de América Latina y El Caribe (canal; responsable)

Autores personales:
Torres, Alfonso (Autor/a)

   Descripción    Clasificación    Documento   
 Índice:
     Presentación
     1. Propuesta resultado de una construcción rigurosa
     2. Propuesta fundamentada desde una perspectiva emancipadora
     3. Alfabetización como educación de adultos
     4. Propuesta social y culturalmente pertinente
     5. De las situaciones límite al inédito viable
     6. Coherencia de la metodología como un todo
     Bibliografía
Presentación
La alfabetización ha vuelto a cobrar centralidad en los debates educativos y en la agenda de las políticas en América Latina. Con la proclamación de la Década de Naciones Unidas para la Alfabetizaciones (2003 – 2012) y especialmente con el lanzamiento del Plan Iberoamericano de Alfabetización y Educación Básica de Personas Jóvenes y Adultas (2007 – 2015), se empiezan a generar encuentros, conferencias, simposios y toda clase de eventos en torno al analfabetismo y sus alternativas. Por su parte, los gobiernos de los países de la región reactivan acciones, proyectos y programas al respecto; algunos ya dan “partes de victoria” y anuncian su “erradicación”; en los medios ya circulan imágenes de ancianos y jóvenes que escriben su nombre o agradecen a sus gobernantes por “haber salido de las tinieblas”.

Este nuevo aire a la problemática del analfabetismo y la alfabetización también puede ser ocasión para que la tradición del pensamiento pedagógico crítico latinoamericano pronuncie su palabra al respecto, con la autoridad de una amplia trayectoria en la educación popular de jóvenes y adultos. Y nada mejor que retomar en valor presente, la propuesta germinal de dichas iniciativas, el llamado método “psicosocial”, “concientizador”, “problematizador” creado por Paulo Freire y un equipo profesional interdisci- plinario hace casi medio siglo.

Mucho se ha escrito y discutido sobre dicho “Método Paulo Freire” y quizás muchos de los que hemos venido siendo educadores populares desde hace varias décadas nos iniciamos o algunas vez estuvimos involucrados en experiencias de alfabetización inspiradas en esta propuesta educativa. Por tanto, abundan los especialistas en el tema y es casi imposible decir algo nuevo al respecto.

Pero por otro lado, a lo largo y ancho del continente, se han venido formando nuevas generaciones de educadores populares que se iniciaron ya en alguna de las múltiples ramificaciones y áreas actuales de la educación popular: los derechos humanos, la educación ambiental, el trabajo con mujeres y jóvenes, el acompañamiento a movimientos y organizaciones populares, etc. En muchas de estas experiencias se están generando iniciativas de alfabetización y algunos colectivos hasta están participando de programas estatales tratándoles de imprimirle una orientación alternativa. Pensando en esta generación de relevo me animé a escribir este artículo, a sabiendas también de que en esta coyuntura de reposicionamiento de la alfabetización, se conformará todo un mercado de métodos, programas y materiales de alfabetización que se presentarán a sí mismos como los más “eficaces”, “novedosos” y “actuales”.

En el artículo retomaré algunos rasgos de la propuesta freiriana de alfabetización en su formulación inicial (años sesenta) y los analizaré desde la pregunta por su vigencia y potencia actual dentro del contexto de generación de propuestas de alfabetización en una perspectiva critica y transformadora. Para ello, me apoyaré especialmente en los escritos del propio Freire al respecto (Freire 1967 y 1970) y en algunos de sus comentaristas (Brandao, 1972; Rodríguez Fuenzalida, 1982; Gadotti, 1988).


1. Propuesta resultado de una construcción rigurosa
Como lo señala el propio Freire en Educación como práctica de la libertad, publicado originalmente en 1967, la propuesta fue el resultado de mas de 15 años “de experiencias en el campo de la Educación de Adultos en áreas proletarias y subproletarias, urbanas y rurales” (Freire, 1969: 97). Para el momento en que formula su propuesta, llevaba más de 20 años como profesor de portugués y había formado parte activa del Movimiento de Cultura Popular y del Movimiento de Educación de Base en los cuales empezó a desarrollar su método de alfabetización.

Siempre trabajando en equipo, coordinó desde aquellos movimientos, el proyecto de educación de adultos, a través del cual se gestaron los Círculos de Cultura y los Centros de Cultura, los cuales tomaban distancia con las nociones de clase y escuela, “por su carga de pasividad”. En los Círculos, señala Freire (1969: 98 y 99) “instituimos debates de grupo, tanto en búsqueda de aclaración de situaciones, como en la búsqueda de la acción misma que surge de la clarificación”. Los temas de dichas discusiones provenían de los propios adultos participantes a través de entrevistas informales previas.

Fue en esta experiencia donde surgió la idea de crear una propuesta de alfabetización que permitiera a los adultos ser sujetos de su propia educación y a la vez, su toma de conciencia de su realidad en una perspectiva de democratización cultural. A partir de los fundamentos antropológicos y pedagógicos que expondremos en el siguiente numeral, Freire y un equipo interdisciplinario del Servicio de Extensión Cultural de la Universidad de Recife, realizó en 1962 una experiencia con 300 trabajadores rurales que fueron alfabetizados en 45 días; al año siguiente fue invitado por el presidente Joao Goulart para orientar la alfabetización de adultos en todo el país, proceso que fue interrumpido con el golpe militar en 1964.

Ya en el exilio, en Chile trabajó en el Instituto de Capacitación e Investigación en reforma Agraria (INCIRA) en la formación de adultos campesinos. Allí reflexiona y sistematiza su propuesta educativa y pedagógica, primero en el libro Educación como práctica de la libertad (1967) y luego, en Pedagogía del oprimido (1969).


2. Propuesta fundamentada desde una perspectiva emancipadora
En estos libros, más que exponer las características y procesos de su método, Freire se dedica a hacer explícitos los fundamentos pedagógicos en los cuales se basó. Estos también son el resultado de la maduración de las convicciones que habían guiado su práctica educativa previa: todo ser humano puede conocer y actuar crítica y creativamente sobre el mundo; no hay ignorancia absoluta, ni sabiduría absoluta; la educación puede contribuir a desarrollar la conciencia crítica si es dialogal y participativa (Freire, 1969).

A pesar de estar fundamentadas en un diálogo abierto y no dogmático con autores clásicos y contemporáneos, las ideas pedagógicas que sustentan la propuesta de Freire son escritas de una manera directa y sencilla. En Pedagogía del oprimido alcanzan un mayor nivel de elaboración y profundidad: a través de la palabra y el diálogo, los humanos se hacen humanos; el sujeto de la alfabetización no es el individuo sino el colectivo; la palabra es creadora y liberadora; en el diálogo y en la práctica transformadora, los seres humanos se hacen sujetos de su propia historia, superando las condiciones de dominación.

En fin, la pedagogía freiriana es la concreción, en el campo educativo de unos presupuestos gnoseológicos, antropológicos y políticos, cuya validez trasciende la especificidad de su propuesta metodológica, que, aunque busca ser coherente con los planteamientos expuestos, es específica y delimitada por la historicidad de su construcción.


3. Alfabetización como educación de adultos
Desde su concepción, la alfabetización fue considerada por Freire solo como un momento inicial de un proceso educativo más amplio que pasaba por la educación primaria de los adultos hasta concluir con la formación de un público activo, participante y crítico y la creación de una cultura popular en el que el pueblo sea creador y no sólo consumidor (Rodríguez Brandao, 1972).

En el sentido de lo que posteriormente se ha llamado educación permanente y educación para toda la vida, la propuesta contemplaba en una última etapa, la creación de universidades populares que ofrecieran formación en todos los niveles educativos; ello permitiría que los adultos tuvieran derecho a un proceso continuo y completo.


4. Propuesta social y culturalmente pertinente
Una característica del método de alfabetización propuesto por Freire es que se basaba en una previa y rigurosa investigación temática, adelantada conjuntamente por expertos y por la población en proceso de alfabetización. Dicha “pesquisa” busca, por un lado, reconocer la problemática del contexto local donde se desarrollará la acción alfabetizadora y, por el otro, la percepción de dichas situaciones por parte de los potenciales alfabetizandos, sus necesidades sentidas, sus aspiraciones y sus expectativas (universo temático).

Otro resultado práctico de la indagación es la identificación de las palabras y expresiones que sintetizan esa interpretación de su realidad por parte de la población (universo vocabular), a partir de las cuales se definen las palabras generadoras, en torno a la cual se organizan los contenidos de la alfabetización. En palabras de Freire (1969: 110), “las entrevistas revelan deseos, frustraciones, descreimientos, esperanzas, interés por participar, así como momentos altamente estéticos del lenguaje Popular”.

Estas palabras y frases generadoras, que serán la base de discusión en los círculos de cultura, son discutidas de nuevo con los pobladores para garantizar que planteen situaciones realmente significativas. Definidas las palabras, dada su relevancia social y su potencial fonético, el equipo crea situaciones existenciales típicas del grupo con el cual se va a trabajar y las codifica en dibujos sencillos en carteles o diapositivas.

Elaborados los materiales que servirán como códigos, la propuesta de Freire plantea que deben prepararse las fichas con la descomposición de las familias fonéticas que corresponden a los vocablos generadores.


5. De las situaciones límite al inédito viable
Para Freire los temas generadores revisten una característica importante: expresar “situaciones límite”, es decir, problemas que evidencian los límites del orden social y el potencial humano para superarlas. Las situaciones límites representan un desafío al pensamiento, al permitir reconocer las determinaciones sociales de su actuar y la capacidad de los hombres para generar otras circunstancias (el inédito viable) para superarlas.

Una situación límite, como realidad concreta, puede provocar en los individuos de áreas diferentes, temas y tareas diferentes que exigen una diversificación programática para su descubrimiento. De ahí que la preocupación de los investigadores es centrarse en la “conciencia máxima posible”; el inédito viable solo es posible si se supera la conciencia corriente a través de la acción transformadora, la cual permite ampliar las posibilidades de dicha conciencia.

Las situaciones problema expresadas en los códigos deben propiciar ese ensanchamiento de la conciencia. Por ello, no pueden ser ni demasiado explícitas ni demasiado enigmáticas. Los códigos deben expresar situaciones cotidianas y significativas que muestren tensiones que motiven a la discusión, sin caer en manipulación ni en confusión inmovilizadora.

El acto pedagógico propiamente dicho comienza con la proyección o presentación de la situación problemática codificada en los círculos de alfabetización. A partir de dicha presentación y con el apoyo del coordinador, se analiza el código y se debate en torno a sus implicaciones.

Agotada dicha descodificación, con ayuda del coordinador, se vuelve a visualizar la palabra generadora presente en la imagen y se establece el vínculo semántico entre palabra y código. Luego se muestra a los adultos la palabra independiente de la imagen y se divide en sílabas; una vez reconocidas las sílabas, se visualiza la familia fonémica que compone la palabra en estudio. Mediante las fichas silábicas se propone la creación de nuevas combinaciones de sílabas y se ejercita la capacidad de lectura y escritura.

Pero más que en esta propuesta técnica de aprendizaje de escritura y escritura, lo novedoso del método de Freire es que propicia la problematización de la realidad a través del diálogo entre los adultos y con el coordinador. La descodificación es en sí misma un debate en el cual el coordinador juega un papel central al motivar con sus preguntas, a orientar –no manipular- el curso de la conversación y a retomar y dejar planteadas las nuevas preguntas que van surgiendo.


6. Coherencia de la metodología como un todo
La propuesta alfabetizadora de Freire debe verse y asumirse como un todo, dado que no pueden escindirse fundamentos teóricos y su operación práctica como lo han pretendido algunos. Así por ejemplo, la aprehensión de la cultura escrita se lleva a cabo desde una fuerte relación con el contexto social y cultural de los estudiantes; por ello, no es posible el uso de cartillas estandarizadas y homogéneas. Los temas y las palabras usadas deben ser significativas y pertinentes a los grupos de adultos alfabetizándose.

Por otro lado, el círculo de cultura materializa la idea del aprendizaje colectivo y la construcción colectiva de conocimiento. No se trabaja con una población abstracta de adultos, ni con individuos aislados: el grupo asume la responsabilidad mutua de su estudio: todos aprendemos con todos.

El papel del coordinador, y por tanto sus exigencias formativas, es central. Además del dominio de las técnicas en todas sus fases, debe poseer conocimientos sólidos sobre el contexto local y nacional y una práctica suficiente en dinámica y trabajo en grupos. No es para nada un agente pasivo; por el contrario, debe estar permanentemente atento a provocar la palabra de los adultos y a decir la propia cuando sea necesario.

Finalmente, no hay que perder de vista que la propuesta pedagógica de Freire es una crítica radical (no sectaria) a la situación socioeconómica y cultural que impide la democracia y, a la vez, una opción por su transformación desde la construcción de las masas populares en sujetos de cambio a partir de su toma de conciencia de dicha realidad y de su potencial transformador. En consecuencia, no se puede decir que se está aplicando el método problematizador, si no se comparte dicho horizonte político. El uso de palabras generadoras, la codificación – decodificación o del diálogo como estrategia didáctica, no son, por sí mismos, el centro de la propuesta.

Desde la educación popular, heredera y constituyente de la pedagogía de Freire es un desafío actualizar su propuesta de alfabetización a la realidad de nuestros países a comienzos de un nuevo siglo, signados por la reactivación del campo problemático de la alfabetización desde los organismos de cooperación y los gobiernos. Puede ser, incluso, una valiosa oportunidad para recrear el pensamiento de la educación popular.


Bibliografía
  • Brandao Carlos Rodrígues (1972). El método Freire para la alfa- betización de adultos. Crefal, Pátzcuaro.
  • Freire Paulo (1969). La educación como práctica de la libertad. Tierra Nueva, Montevideo.
  • __________ (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI, México.
  • Gadotti Moacir (1988). Paulo Freire y su obra. Codecal, Bogotá.
  • Rodríguez Fuenzalida Eugenio (1982). Metodologías de alfabe- tización en América Latina. Colección Retablo de papel # 5, Crefal. Pátzcuaro.


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