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Las elecciones primarias del partido Kadima y la quiebra de la izquierda israelí
Autores corporativos:
Alternative Information Center (canal)
Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (traductora)

Autores personales:
Yahni, Sergio (Autor/a)

   Descripción    Clasificación   
Lugar:
Israel
Fecha:
24 de Septiembre de 2008
Entradilla:
El discurso público Israelí diferencia artificialmente entre "lo político", es decir, cuáles deberían ser las políticas Israelíes hacia los Palestinos, y las cuestiones relativas a las políticas sociales y económicas. En este discurso,"paz" y "seguridad" se convierten en las principales variables definiendo la esfera política, excluyendo cuestiones sociales y económicas fundamentales. No es sorprendente, entonces, que las elecciones primarias del Partido Kadima se enfoquen en gran parte en la paz y la seguridad.
Introducción/Descripción:


En el despertar de la resignación del Primer Ministro Israelí Ehud Olmert sobre un escándalo de corrupción y posteriormente su victoria en las elecciones del Partido Kadima, la Ministra de Asuntos Exteriores Israelí Tzipi Livni está intentando formar una nueva coalición de gobierno.


En su análisis de las elecciones primarias del Partido Kadima, Uri Avnery expone que "Mofaz se presenta a él mismo no sólo como el Sr. Seguridad, sino también como un genuino derechista, un hombre que se opone a ambas paces con Siria y con los Palestinos". Por otra parte, su contendiente, Tzipi Livni, Escribe Avnery, "se presenta a si misma como la personificación del esfuerzo de paz, la mujer que conduce las negociaciones con los Palestinos, que prefiere diplomacia antes que guerra, quien apunta al camino del fin del conflicto".

Avnery concluye, "en Israel, 2008, las fuerzas están divididas igualmente entre la "derecha" y la "izquierda", y la "izquierda" ganó esta vez por el más pequeño margen posible.

Comprendiendo que el término "izquierda" en Israel significa que la posición de uno va a estar en alguna parte del espectro entre paz y seguridad, muchos activistas pacifistas con experiencia llegan a la misma conclusión. Algunos esperan que Tzipi Livni como presidenta del Partido Kadima, y quizás la siguiente Primera Ministra, liderará de nuevo al país hacia el proceso de paz. Otros le cantan canciones de elogio.

En un artículo distribuido por email, Gershon Bassin del Centro Israelí-Palestino para la Investigación y la Información dice "nosotros te necesitamos ( Tzipi Livni) para tener éxito. Si lo consigues, tu éxito será el éxito de todos nosotros, y si fracasas, tus fallos impactaran en nuestras vidas negativamente en los años venideros".

Para Baskin, Tzipi Livni es más que una esperanza para la paz, un éxito para la izquierda, es la pura personificación de los verdaderos valores Sionistas, valores que fueron olvidados durante 40 corruptos años de ocupación. Él reivindica, "es duro imaginar por qué cualquier persona cuerda podría alguna vez desear estar en su lugar. Pero aquellos de nosotros que crecimos en un movimiento ideológico y se nos enseñó que teníamos una misión en nuestras vidas, podemos entender la noción de "din hat"neuah" el juicio y la determinación de la llamada del "movimiento " [] Para usted, no es ego, para usted es el impulso de una misión y un compromiso, que es como usted fue criada y es obvio de la clase de persona en la que se ha convertido.

Las diferentes propuestas de Baskin y y Avnery son ambiguas. Mientras Baskin continúa con su oda a Tzipi Livni, Avnery es consciente de los riesgos. Como un activista clave en el campo de la paz Israelí. Avnery sabe que Livni podría traicionar todas las expectativas el día que llegue a ser la Primera Ministra, pero él cuenta con el supuesto de que la gente que vota en las primarias del Partido Kadima representa a la opinión pública Israelí. Además, reclama que dependerá del bando de la paz movilizar al público y demandar que esas promesas electorales sean realizadas.

No obstante, ambos Avnery y Baskin contribuyen a la casi ontológica separación de "lo político" y "lo social", y por lo tanto a la marginalización de las poblaciones Israelí y Palestinas desprovistas de poder, de deseos y de agenda política.

Desde 1992, el proceso de paz, que fue acompañado de políticas socioeconómicas neoliberales, contribuyó sustancialmente al crecimiento de las desigualdades socioeconómicas en las sociedades Israelí y Palestina. El efecto combinado de un discurso de paz vacío de cualquier dimensión social, con políticas neoliberales que destruyen redes de bienestar social, hizo aparecer a la paz como un asunto relevante sólo para la población más rica o para individuos que han hecho ganancias sin escrúpulos durante el proceso. Comunidades empobrecidas y marginadas desarrollan resentimientos contra el concepto de paz y las organizaciones de paz.

Mientras las élites socioeconómicas dirigentes en Israel se benefician del proceso de paz y su crecimiento económico paralelo, muchos Palestinos Israelíes experimentan la aceleración de su empobrecimiento, un desmantelamiento de la red de bienestar social y aumento de la marginación social.

Según un informe preparado por el Dr. Sholmo Svisrky para el Adva Center, solo aquellos que ya están en el top veinte de los porcentajes económicos de Israel se beneficiaron económicamente durante la era de paz mientras el 80 por ciento restante de la población comenzó a ganar menos.

Esta realidad social fue reflejada en el modelo de voto expresado durante las elecciones nacionales del 2006. Cuando nos movimos de las áreas más pobres a las más ricas, el apoyo al proceso de paz aumentó, mientras que disminuyó para grupos que se oponen al proceso de paz. En las elecciones del 2006, los votantes en las áreas más pobres tendieron a apoyar a partidos que rechazan el proceso de paz e incluso pedir abiertamente una limpieza étnica, mientras en áreas prósperas hubo un creciente apoyo a los partidos totalmente comprometidos en el proceso de paz.

La industria de la paz que evolucionó durante el proceso contribuyó a la dependencia de los pobres en las sociedades Palestina e Israelí y a su exclusión del debate político limitado a paz y asuntos de seguridad.

Mientras las negociaciones políticas fueron monopolizadas por los Estados Unidos, Europa entró en el proceso de paz en una segunda y tercera ronda de negociaciones.

La historia del documento básico en el proceso de paz Israelí Palestino, la Declaración de Principios firmada en Washington el 13 de Septiembre de 1993, revela la relación de poder que existe entre Europa y los Estados Unidos. En 1993, en la segunda ronda de negociaciones mediada por el Gobierno Noruego que fue conducida por intelectuales en los suburbios de Oslo, pero cuando el borrador del acuerdo fue finalmente aprobado por los partidos y las negociaciones llegaron a las manos de los políticos, la sede se movió a Washington.

Desde entonces la sede para futuras negociaciones políticas se situó en Estados Unidos, Europa fue relegada a negociaciones persona a persona, promoviendo el diálogo y la así llamada cultura de paz.

Europa puso millones de Euros en la región, adquiriendo el rol de un adherido a las políticas de Washington mientras transforman la lucha Israelí-Palestina por la justicia en la región en inútiles y limitadas ONGs. Enfoques basados en los derechos reemplazaron la lucha por los derechos, informes sobre las violaciones de los derechos humanos vinieron en lugar de la lucha popular por esos derechos, demandas a la Corte Suprema Israelí reemplazaron a la movilización popular.

Bajo el paraguas de proyectos bien financiados que crearon una nueva clase social de profesionales de la paz, "paz" se volvió un concepto hueco. No obstante, las tanato políticas de Israel (que incluyen demolición de casas, asesinatos dirigidos y puntos de control manejados por soldados cínicos y abusivos) que fueron desafiadas por la movilización popular de la primera Entifada, podrían ser reestablecidas en su absoluta gloria en la era de la industria de paz.

En las elecciones primarias del Partido Kadima, Shaul Mofaz, ejecutor de la política de asesinatos dirigidos de Israel, fue derrotado por un menor margen y por razones técnicas. Su victoria hubiera significado el comenzar una nueva ofensiva militar contra el pueblo Palestino ¬ después de todo, la única experiencia de Mofaz es de muerte y ofensivas militares. Sin embargo la victoria de Tzipi Livni no significa la puesta en marcha de nuevas políticas hacia la paz. Significa que la industria de la paz estaba salvada. El Cuarteto puede enviar a sus delegados de vuelta a la región y los profesionales de la paz pueden promover sus informes y papeles políticos. Mientras tanto, las políticas de muerte Israelíes continuaran para destruir cualquier posibilidad real de paz.

Por otra parte, la suposición de Uri Avneri de que el Partido Kadima representa la opinión pública Israelí es equivocada, Kadima representa la clase media blanca en Israel y sus expectativas. La clase media Israelí está cansada de guerras y brutalidad. Para el empobrecido, la brutalidad social y económica es un asunto en la vida de cada día.

El actual estado del caso es ese en el que las realidades sociales y económicas están excluidas del discurso político. Mientras tanto, la agenda neoliberal con un concomitante discurso de paz y seguridad se centra en el escenario mientras ignora las realidades de la mayoría de los Israelíes. Dependientes Israelíes, apartados del debate por políticos neoliberales, han rechazado en gran parte el discurso de paz. La tarea de la izquierda debería, entonces, ser la de trabajar hacia la ruptura de este modo de exclusión creando un nuevo concepto de paz en el que la inclusión social sea un componente inseparable.
URL:
http://www.alternativenews.org/news/english/the-primary-elections-of-the-kadima-party-and-the-bankruptcy-of-the-israeli-left-20080924.html
Publicado en:
Alternative Information Center ; Gloobalhoy nº16
Secciones GloobalHoy:
020- Política-ypoder
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