Manuales
Manual de cabildeo
Autores corporativos:
Movimiento Ciudadano por la Democracia (canal; coordinadora)

Autores personales:
Atilano, María (Coordinador/a)
Nava, Luis (Coordinador/a)
Ortega Vela, Miguel (Autor/a)
Rosales Esteva, Luz (Secretario/a)
Soriano Hernández, María de la Paz (Autor/a)

   Descripción    Clasificación    Documento   
 Índice:
     Presentación.
     Introducción.
     ¿Qué es el cabildeo?.
     ¿Cómo planificar una campaña de cabildeo?.
          Análisis del problema.
          Afinación de la propuesta.
          Análisis del espacio de decisión.
          Mapa de poder.
          Autoanálisis: la organización para el cabildeo.
          Estrategia de influencia.
          Planificación de actividades.
          Evaluación constante.
     Conclusiones.
     Glosario.
Presentación.
Este proyecto busca coadyudar al fortalecimiento de la sociedad civil y promover junto con ella una nueva cultura ciudadana, a la que definimos como un proceso educativo y político, en el cual el ciudadano conoce y ejerce sus derechos, asume sus obligaciones y participa en la toma de decisiones, en el diseño, la implementación y el monitoreo de políticas públicas. En este sentido, la ciudadanía contribuye a proponer soluciones a los problemas que enfrenta la sociedad, todo esto en un nuevo marco de relación corresponsable entre ciudadanía y gobierno.

El MCD busca contribuir en la construcción de una nueva cultura ciudadana, preparando e impartiendo talleres y cursos-seminarios a nivel nacional, además de elaborar y divulgar materiales de capacitación teórica-metodológica dirigidos a diferentes organizaciones sociales y civiles, interesadas en conocer e influir políticamente en las distintas áreas y niveles de gobierno como en otros ámbitos de lo público.

El principal objetivo del presente manual es ofrecer una herramienta metodológica a las organizaciones que han practicado el cabildeo en forma empírica con sus respectivas autoridades. La importancia del cabildeo radica en conocer los pasos básicos para planificar una campaña de incidencia política, dirigida a lograr cambios concretos en las decisiones gubernamentales o a impulsar políticas públicas desde lo civil.

Para la realización de este manual se utiliza la metodología desarrollada por la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés). WOLA es un organismo no-gubernamental estadounidense, que a través de su "Programa de Capacitación en Cabildeo" ofrece apoyo a organizaciones locales que trabajan en América Central.

El MCD y WOLA coordinaron un curso-seminario dirigido a organizaciones civiles y grupos ciudadanos en el que se compartió la metodología del cabildeo y su aplicación concreta en casos escogidos por los participantes. El presente manual pone al servicio de los grupos civiles la metodología del cabildeo desarrollada en dicho curso-seminario, que seguramente será enriquecida con los comentarios y aportes de los ciudadanos que la utilicen.


Introducción.
En este Manual se ofrece una metodología sencilla dirigida a organizaciones sociales y civiles interesadas en aprender a planificar campañas de cabildeo. Su empleo puede coadyuvar al logro de cambios concretos en las acciones gubernamentales, a la cohesión y unidad a nivel grupal y a la eficaz administración de los recursos con los que se cuenta. Antes de empezar a exponer de manera sintética en qué consiste la metodología del cabildeo, es necesario aclarar brevemente el significado de cabildeo e incidencia. En algunos países estos terminos tienen una acepción y empleos distintos. Así, mientras el cabildeo es considerado la política de looby, la cual consiste en hacer arreglos o lograr acuerdos no públicos entre políticos; la incidencia es un proceso de movilización política de la sociedad civil, cuyo objetivo es influir o persuadir a un actor con poder de decisión. Cabe destacar que en esta guía se emplean como sinonimos los términos cabildeo e incidencia, para indicar el proceso de influencia de la ciudadanía sobre los actores con poder de decisión.

El método para efectuar una campaña de cabildeo consiste en ocho pasos, cuyas técnicas exigen reflexión y análisis participativo, éstos son:

  1. Análisis del problema: El primer paso del cabildeo es definir una acción específica frente a un problema determinado que se desea impulsar.
    Afinación de la propuesta: En segundo lugar se tiene que precisar exactamente qué se pretende lograr. Mientras más clara sea la propuesta, mayores son las posibilidades de éxito.
  2. Análisis del espacio de decisión: Ya que está claro lo que se quiere lograr, se procede a analizar cómo se toma la decisión que se busca impulsar o influir.
  3. Mapa de poder: En este paso se detecta a los actores que tienen influencia sobre aquel o aquellos actores que toman la decisión. Es decir, quiénes son todos los actores políticos y sociales relacionados con la decisión de la propuesta.
  4. Autoanálisis: En esta etapa se identifican las fuerzas y las debilidades de la organización que impulsará la campaña de cabildeo.
  5. Estrategia de influencia: La estrategia es la parte más creativa del cabildeo, en ésta se intenta definir cómo se puede tener influencia sobre los espacios de decisión, neutralizar oponentes, ganar y motivar aliados, e influir sobre los indecisos. La estrategia siempre se define en relación a quien o quienes se busca influir.
  6. Plan de actividades: Las actividades son las tareas concretas a través de las cuales se pretende efectuar la estrategia y lograr las metas planteadas.
  7. Evaluación continua: Después de realizar la campaña de cabildeo, habrá que evaluar cada uno de los pasos seguidos. Esto es de suma importancia, ya que se requiere saber con exactituda lo que se hizo bien y lo que se hizo mal, experiencia útil para que en las futuruas campañas de cabildeo se afinen las capacidades y se corrijan las deficiencias del grupo en el proceso de incidencia.

En otras palabras, la campaña de cabildeo inicia con la identificación y desglose del problema que interesa al grupo y así poder desentrañar algunas propuestas concretas de solución. Resuelto esto el grupo elige y afina una sola propuesta. Los siguientes pasos ayudan al grupo a dar forma a la estrategia política de influencia. Para ello, se define quién es el actor clave (el blanco) en la campaña de cabildeo. A través de un ejercicio de análisis denominado mapa de poder, se detectan los actores secundarios con capacidad de influir sobre el blanco. Dichos actores se clasifican en aliados, indecisos y oponentes.

Con el autoanálisis se define la manera como se va a organizar la campaña de cabildeo. Por un lado, es necesario señalar con precisión los grupos e instituciones que intervendrán en dicha campaña y por el otro, es importante identificar las fuerzas y debilidades de la organización y cómo actuar en relación a estas últimas. Después se trabaja la estrategia política, cuyos argumentos y acciones propuestos por el grupo ayudarán a persuadir al blanco para que acepte la propuesta planteada.

El grupo debe realizar por escrito cada una de las actividades necesarias para efectuar la estrategia, los nombres de las personas responsables de éstas, la calendarización de dichas actividades y los recursos necesarios. Se recomienda que la campaña de cabildeo sea evaluada constantemente, con base en la nueva información adquirida a lo largo del trabajo, en las coyunturas políticas y en la organización del grupo. Finalmente, se sugiere se identifiquen los logros obtenidos y las dificultades encontradas en el transcurso de la campaña, para medir qué tanto se lograron los cambios propuestos y el impacto del cabildeo a nivel organizativo e individual.


¿Qué es el cabildeo?.
El cabildeo es la capacidad para alcanzar un cambio específico en un programa o proyecto gubernametal, también es la capacidad de influir en un actor con poder de decisión. Para alcanzar lo anterior se debe elaborar una estrategia específica. El cabildeo se pude simplificar de la siguiente manera: un proceso en el cual se fortalece la sociedad civil a través de promover su participación activa, organizada y planificada, para incidir en el ámbito de lo público, en el pleno uso de sus derechos humanos y constitucionales. Es decir, el cabildeo implica poder participar de manera directa en el diseño, la ejecución, el monitoreo y la evaluación de los programas gubernamentales o en el impulso de leyes o reglamentos. Por este motivo se requieren tres aspectos a desarrollar en el proceso de cabildeo: investigar, consensar y negociar.

Las organizaciones sociales y civiles recurren al cabildeo en su afán por lograr un cambio efectivo en la vida pública, donde las propuestas de los ciudadanos se lleven a cabo.

El Cabildeo es un proceso:

  • A través del cual se busca alcanzar cambios específicos en políticas institucionales.
  • En el que es posible involucrar a varias organizaciones e individuos.
  • Que generalmente es abierto y público.
  • En el cual los grupos de ciudadanos hacen valer su derecho para tratar de cambiar la sociedad.
  • En el que se recrea la democracia de manera integral.
  • En el que se capacita a los ciudadanos para la influencia política.
  • Educativo en el que se rescatan, tanto los saberes profesional y práctico de los ciudadanos.
  • Que fomenta el trabajo de red entre grupos o instancias civiles, sociales y políticos.

¿Cuáles son las capacidades a desarrollar en el cabildeo?:

  • Capacidad de consensar una propuesta al interior de los grupos para que tenga el mayor respaldo y consistencia.
  • Capacidad para incidir en instancias gubernamentales.
  • Capacidad para influir sobre un actor con poder de decisión.
  • Capacidad para iniciar un proceso de cambio social que implica la construcción de una nueva relación ciudadanía-gobierno.

¿Cuáles son las condiciones para poder emprender una campaña de cabildeo?:

  • Escoger y definir un problema o tema específico.
  • Tener un objetivo claro y concreto.
  • Determinar al blanco de nuestra acción.
  • Analizar el escenario político para ubicar a los actores con poder de decisión.
  • Desarrollar una estrategia de influencia política sobre los actores con poder de decisión.
  • Elaborar un plan de actividades.

¿Cuál es la función del cabildeo?:

  1. Proponer soluciones a problemas sociales, políticos y económicos.

    El cabildeo permite pasar de la queja-denuncia a la solución propositiva. Es decir, contribuye a desarrollar y potenciar la capacidad para dejar de ser parte del problema y constituirse en parte de la solución, al asumir de manera progresiva la corresponsabilidad en la implementación de políticas públicas, leyes o reglamentos, para así atender a fondo las necesidades de la población. Esto significa construir un nuevo marco social en el cual se respeten de manera integral los derechos humanos de los ciudadanos, se venza la cultura del autoritarismo, se erradiquen las prácticas de exclusión y de encubrimiento que siguen reproduciéndose en nuestra sociedad y se dejen de repetir los esquemas paternalista y corporativista por parte del gobierno para, de esta forma, lograr transitar a prácticas democráticas en la relación ciudadanía-gobierno y la voz de ambos tenga el mismo peso y la misma responsabilidad en su respectivo ámbito de acción.

  2. Fortalecer el poder de las organizaciones de la sociedad civil.

    El cabildeo permite contrarrestar las prácticas viciadas del gobierno y al mismo tiempo erigir una nueva cultura de participación ciudadana. En este sentido,contribuye a impulsar a las organizaciones sociales y civiles, para que éstas desarrollen mayor capacidad de incidencia en las esferas de gobierno, con la intención que la ciudadanía y sus organizaciones aumenten su nivel de convocatoria que les permita influir sobre los principales actores que toman las decisiones.

  3. Promover la participación democrática de los ciudadanos.

    El cabildeo, como instrumento de trabajo, enriquece y fortalece la democracia al trascender el ámbito formal de ésta (lo electoral) y fomentar su aspecto social (la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos), con el fin de desarrollar nuevas formas de relación ciudadanía-gobierno.

  4. Buscar la solidaridad entre los ciudadanos.

    El cabildeo promueve la solidaridad entre los ciudadanos para enfrentar de mejor manera problemas comunes, al propiciar que sus voces y puntos de vista empiecen a ser tomados en cuenta. Todo esto apartir del ejercicio de sus derechos ciudadanos.


¿Cómo planificar una campaña de cabildeo?.
 
  Análisis del problema.
  1. Selección de los problemas general y específico.

    Antes de emprender una campaña de cabildeo, es necesario tener en cuenta qué se quiere cabildear. Esto requiere hacer un ejercicio de discusión y discernimiento colectivos para elegir sólo un problema a tratar. Es frecuente que los problemas seleccionados por los grupos sean muy globales, de ser así, es oportuno desglosarlos hasta llegar a uno específico. Mientras más concreta sea la definición de un problema, mayores son las posibilidades de solución.

    La selección del problema específico que el grupo pretende abordar es una tarea compleja. A continuación se enuncian algunos de los criterios básicos a considerar:

    • Qué tipos de conocimientos temáticos tiene el grupo.
    • En qué áreas temáticas tiene compromiso social el grupo.
    • En cuáles temas se verían afectadas las vidas de los miembros del grupo.
    • Qué intereses temáticos tiene la mayoría de los miembros del grupo.
    • Cuáles serían los temas que pueden aglutinar a otros sectores y grupos sociales.

  2. Identificar los componenetes del problema.

    Ubicado el problema específico es necesario desmenuzarlo para identificar sus componentes y elementos causales, ya que un problema es el resultado de muchos factores específicos y sólo puede ser resuelto a través de sus causas concretas. Un método útil para el análisis del problema es una lluvia de ideas, para tratar de identificar todos los componentes que lo integran. Después, se realiza un listado mínimo descartando aquellos aspectos que tengan una relación menor con el problema. Lo ideal es llegar a un nivel de desglose que permita reconocer los mecanismos concretos que pueden ser modificados con la intención de pensar posibles soluciones. Entre todos los factores se escoge de uno a tres, para la elaboración de una campaña de cabildeo.

  3. Ordenar y priorizar los componentes del problema.

    Ya que se cuenta con una primera relación o listado de los componentes de un problema hay que agrupar a éstos temáticamente. Los criterios que se proponen para reunirlos son los siguientes:

    • Tipo de problema (político, social, económico, administrativo o legal).
    • Instituciones que están relacionadas con el tema en cuestión.
    • Agenda de trabajo de los períodos legislativos, de las audiencias y de las giras de funcionarios.

    Una vez que se tiene el listado ordenado se recomienda jerarquizar los componentes para escoger los aspectos más importantes o los más fáciles de solucionar en primera instancia, o bien, los de más interés para el grupo. Para la priorización se sugieren los mismos criterios utilizados para la selección del problema.

  4. Fases en la generación e implementación de políticas.

    Un instrumento útil en la identificación y análisis del problema es el concepto de las fases que generalmente existen en la generación e implementación de políticas gubernamentales o de instituciones nacionales e internacionales. Son cuatro las fases distinguibles:

    1. La definición de la agenda pública o institucional.
    2. La formulación de políticas concretas y su transformación en leyes o programas.
    3. La aplicación de leyes o la implementación de programas.
    4. El monitoreo y la evaluación de impacto.

    La incidencia se realiza en todas las fases. Es importante determinar claramente cuál de éstas demanda más atención en un momento dado, y cuál ofrece la mayor posibilidad de influencia. Es más fácil intervenir en ciertas fases que en otras porque ofrecen mayor oportunidad de acceso o incidencia o porque la naturaleza y capacidad del grupo tienen más potencialidad en una que en otra, lo cual influirá en la definición de la estrategia.

  5. Proposición de soluciones concretas frente a los componentes principales.

    Identificada la fase en que se encuentra el problema, se comienza a desarrollar una propuesta, la cual se puede generar en cualquiera de las cuatro fases antes mencionadas.

    Una vez que se han indicado los componentes de un problema, se puede pensar en posibles soluciones para cada componente. Hay que recordar que la finalidad del cabildeo no es la de emitir un pronunciamiento en contra de un problema específico, sino ofrecer una solución concreta al mismo.

  6. Selección de tres a cinco propuestas.

    Se sugiere a los grupos seleccionen de tres a cinco propuestas con miras a enfrentar el problema elegido, éstas se deben considerar eventuales en una agenda tentativa de acción.

    Es necesario considerar las limitaciones del grupo, ya sean éstas institucionales, de recursos humanos o económicos. Esto es de suma importancia, ya que al no tener presente esas limitaciones el grupo se puede perder y/o desviar.

    Es importante tener en cuenta que antes de adoptar definitivamente alguna propuesta de solución es recomendable, en la medida de lo posible, consultar con expertos para que el grupo determine los criterios en la selección de las propuestas centrales a trabajar para la solución del problema.


  Afinación de la propuesta.
  1. Selección de una sola propuesta a trabajar.

    Dado el alto grado de trabajo que se concentra generalmente en la planeación y realización de una campaña seria de incidencia, es importante no querer hacer aquello que no está al alcance del grupo. En la mayoría de los casos es necesario unificar esfuerzos y optimizar los recursos humanos y económicos en una o dos propuestas, orientadas éstas a lograr o impulsar un cambio específico. Grupos que lanzan diez o más iniciativas a la vez, perderán eficacia en su campaña de cabildeo.

  2. Revisión y afinación de la propuesta.

    La propuesta debe estar dirigida a solucionar el problema que ha seleccionado el grupo. Definirla requiere precisar lo que el grupo quiere hacer. Se recomienda al mismo que escriba su propuesta con todos sus detalles, ya que éste ejercicio le será útil como base de su campaña de cabildeo.

    La afinación de la propuesta tiene como finalidad especificar y detallar las pasos y tareas a realizar. Es decir, definir exactamente qué es lo que se quiere, quién lo va a hacer, cómo lo va a hacer, y en qué tiempo se va a realizar.

    Lograr una propuesta específica y detallada, exige que ésta reúna ciertas características: 1) cuantificable y medible, 2) específica y entendible, 3) técnica, política y económicamente factible, 4) realizable en un plazo razonable, y 5) que contribuya a la formación y/o fortalecimiento de alianzas y coaliciones.

    1. Cuantificable y medible: sólo dando un valor a la propuesta se sabe si se ha fracasado o se ha ganado.
    2. Específica y entendible para todos por igual: la afinación de la propuesta debe ser entendible al interior del grupo. Esto es clave en el cabildeo, puesto que el uso de alguna palabra o concepto contenida en la propuesta puede tener diferentes significados para los integrantes del grupo. Por lo tanto, es necesario darle contenido común, tanto a las palabras como a los conceptos utilizados en la propuesta para unificar significados y criterios.
    3. Técnica, política y económicamente factible: Una campaña de cabildeo requiere de muchos recursos humanos, materiales y de tiempo. Si el grupo es de reciente creación, es recomendable comience con promover propuestas no tan ambiciosas o complicadas, y sí con grandes posibilidades de éxito. Esto es temporal, mientras se adquieren mayor experiencia, relaciones y recursos humanos y materiales.
    4. Realizable en un plazo razonable: Si se desean obtener logros importantes, se sugiere jerarquizar los intereses, es decir, hay que señalar qué se abordará en primer lugar, qué en segundo lugar, qué en tercero y así sucesivamente, todo dentro de un plazo no muy largo.
    5. Que contribuya a la formación y fortalecimiento de alianzas y coaliciones: Si la propuesta está hecha de manera clara y precisa, ésta debe servir de plataforma para buscar el apoyo y adhesión del mayor número de grupos posibles, o a la creación o fortalecimiento del trabajo coordinado o de red, ya que el éxito de una propuesta puede estar determinada, según sea el caso, por el mayor apoyo de grupos y personas.


  Análisis del espacio de decisión.
Ya efectuado el análisis del problema y afinada la propuesta, el siguiente paso consiste en analizar el espacio de decisión, o sea, identificar quién tiene el poder de decisión sobre la propuesta. Es importante familiarizarse lo más rápido posible con el procedimiento para la toma de decisiones en cada fase. Mientras más se conoce sobre el proceso, se tendrá más posibilidades de influir en él. El análisis del espacio de decisión requiere contestarse las siguientes preguntas:

  • ¿Quién finalmente toma la decisión sobre la propuesta?.
  • ¿Cómo se toma la decisión?.

  1. ¿Quién exactamente toma la decisión final?.

    En esta parte del cabildeo se busca identificar al actor que finalmente tomará la decisión, es decir, la persona que en última instancia decide si es afirmativa o negativa la respuesta respecto a la propuesta del grupo. Este actor principal es el blanco en la campaña de cabildeo. En ésta se busca personalizar a la oposición, ya que no se está cabildeando a instituciones sino a personas.

    En caso que haya varias personas e instancias involucradas en la toma de decisión, el grupo elaborará una lista en la que ordena los distintos nombres de las personas o instituciones, empezando por el que se considere más importante.

  2. ¿Cómo se toma la decisión?.

    Para influir en la toma de decisión existen procedimientos formales y complicados. Por ejemplo, cuando la propuesta requiere de la emisión de alguna ley o reglamento, entonces hay que entender cómo funciona la Asamblea Legislativa o la institución que se va a cabildear.

    Es necesario identificar los siguientes pasos en la toma de decisiones:

    • ¿En qué momento se toman las decisiones?.
    • ¿Existe una reunión especial para tomar la decisión?.
    • ¿Existe una comisión especial para la toma de decisiones?.
    • ¿Quiénes conforman la comisión?.
    • ¿Cada cuánto se reúne la comisión?.
    • ¿Quiénes son los responsables de elaborar la agenda de la comisión?.

    En la toma de decisiones también existen procedimientos no formales. Algunos ejemplos pueden ser una instrucción presidencial, presiones del sector privado, consulta con asesores influyentes y recomendaciones de organismos o instituciones nacionales e internacionales.

    Para influir en el blanco hay que emplear tanto el procedimiento formal como el no formal. Se puede tener más oportunidad de éxito siguiendo el primero, sin embargo, en ocasiones sólo hay posibilidad de incidir si se tiene acceso al procedimiento no formal.

    Por último, cabe mencionar que en la mayoría de los grupos, no se toma en cuenta el tiempo estimado para hacer un buen análisis del espacio de decisión. Para su realización a veces se requiere realizar tareas de investigación con el fin de recabar la información necesaria, ejercicio que en general no se lleva a cabo y le impide a las organizaciones saber exactamente cuáles son los procedimientos y la calendarización en la toma de decisiones. Si no se tiene presente esto, y si no se hace una inversión de tiempo suficiente en este paso, es muy probable que la campaña de cabildeo fracase.


  Mapa de poder.
El mapa de poder es un ejercicio de análisis que permite al grupo, por un lado, identificar al actor clave (el blanco), el cual constituye la primera audiencia, y por otro lado, para reconocer a los actores secundarios (aliados, oponentes e indecisos) los cuales conforman la segunda audiencia. Precisamente éstos tienen la capacidad de influir en cierto grado sobre el blanco en alguna etapa del proceso de decisión.

En seguida se describe a los actores secundarios:

  • Aliados: Son los actores que simpatizan y están a favor de una propuesta específica. Éstos no necesariamente son nuestros amigos. No hay que hacer tarea de convencimiento con ellos, sino coordinar acciones a favor de la propuesta.

  • Oponentes: Son aquellos actores que están en contra de la propuesta. No se les debe considerar como enemigos ni catalogarlos como malas personas. A quienes no se pueda persuadir hay que dejarlos de lado para ahorrar esfuerzos, y sí concentrarse en aquellos que es posible convencer o neutralizar su posición.

  • Indecisos: Son quienes no tienen una opinión definida en relación a la propuesta o no se sabe exactamente cuál es su posición. Justamente los indecisos se pueden convertir en un blanco alterno. La tarea es convertir a los indecisos en aliados potenciales.

En el cabildeo, el aliado, el oponente y el indeciso pueden cambiar de posición dependiendo de la propuesta específica. Es decir, no son actores estáticos o inamovibles. Por último, hay que detectar el grado de influencia de los actores secundarios sobre el blanco, por lo que se precisa hacer una lista empezando por el aliado más importante, después el segundo y así sucesivamente, porque el objeto del mapa de poder es ubicar a los actores que ayudan a llegar al blanco. Para esto es imprescindible un manejo continuo de información.

Para realizar el mapa de poder, se ubica en el centro al blanco y alrededor a todos los actores secundarios que influyen en él, escribiendo sus nombres y apellidos.

Aunque se plantee una campaña a nivel nacional, se debe tener en cuenta la influencia internacional.

Como resultado del ejercicio de análisis, se elabora el mapa de poder. A continuación se ejemplifica éste:



El mapa de poder puede cambiar constantemente en el desarrollo de la campaña de cabildeo, por lo que se recomienda realizar este ejercicio por lo menos cada dos semanas para refrescar y agregar nueva información. También para los actores secundarios se puede realizar un mapa de poder para realizar minicabildeos. En seguida una serie de preguntas sugerentes para poder ejecutarlos:

  • ¿Quiénes son los actores con más influencia sobre el blanco?.
  • ¿Quiénes son los asesores del blanco?.
  • Los indecisos clave ¿son realmente indecisos?.
  • Los aliados clave ¿son realmente aliados?.
  • Los opositores ¿son realmente opositores?.


  Autoanálisis: la organización para el cabildeo.
El autoanálisis es un ejercicio para definir cómo se va a organizar la campaña de cabildeo. En ésta hay que precisar quién conforma el equipo de trabajo que lleva a cabo las actividades específicas; la aportación de cada organización o miembro del grupo; cuál va a ser el procedimiento en el proceso de decisión al interior del equipo de trabajo. Además, es importante aclarar cuáles serán sus facultades, sus límites para negociar y tomar decisiones, además de determinar cuándo es conveniente consultar a las bases o a la coalición. Asimismo, hay que establecer claramente las reglas del juego entre las organizaciones participantes, las cuales no necesariamente tienen que ser aliadas tradicionales, esto se plantea con el afán de crear un espacio de reflexión, en el que se pretende evaluar las fortalezas y limitaciones de la organización, institución o coalición. El autoanálisis, que puede hacerse en cualquier momento de la campaña de cabildeo, requiere se incluyan los siguientes pasos:

  1. Identificar de manera precisa a las organizaciones que impulsarán la campaña de cabildeo, contestando a las preguntas que acontinuación se enuncian:

    • ¿Cuáles son las organizaciones participantes?.
    • ¿Quiénes son los representantes oficiales de dichas organizaciones?.

  2. Precisar los mecanismos en el proceso de decisión al interior de la coalición o grupo de trabajo, haciéndose las siguientes preguntas:

    • ¿Cuáles son las organizaciones que integran el equipo de trabajo?.
    • ¿Cómo se van a comunicar con los grupos que no pertenecen a la comisión?.
    • ¿Quiénes del equipo podrían formar una comisión de negociación de alto nivel?, precisando de manera clara lo que se puede negociar y lo que no se puede negociar.
    • ¿Quiénes formarán el equipo de prensa?, determinando lo que están autorizados a decir.
    • ¿Cómo se van a manejar los desacuerdos y conflictos?, nombrando una comisión responsable que defina los mecanismos para su resolución.

  3. Aclarar el aporte de cada organización en la campaña de cabildeo teniendo en cuenta:

    • La cantidad de recursos humanos y materiales con los que se cuenta para su mejor distribución.
    • La cantidad de tareas a distribuir dentro del equipo de trabajo.

  4. Realizar un análisis político bajo las siguientes consideraciones:

    • Investigar sobre políticas, programas y planes oficiales.
    • Medir el nivel de relaciones con los actores del sector público.
    • Identificar el grado del conocimiento sobre la temática o problemática y el manejo de datos estadísticos.
    • Evaluar la relación con la prensa.
    • Ubicar el grado de movilización de las bases y la relación del grupo con las mismas.
    • Identificar a posibles aliados a nivel nacional e internacional.
    • Comprobar el poder de convocatoria, credibilidad, legitimidad y representatividad del grupo o coalición ante la sociedad.

  5. Hacer un análisis de las fuerzas y debilidades del grupo, para así poder medir el nivel de incidencia real con la que se cuenta.

  6. Proponer posibles soluciones a las debilidades descubiertas.

  7. Desarrollar una estrategia para aumentar la capacidad institucional del grupo y seleccionar dos o tres actividades que lo fortalezcan, las cuales pueden ser, entre otras:

    • Capacitar a los miembros.
    • Socializar la información.
    • Fomentar la participación cooperativa.
    • Imaginar los escenarios posibles para ubicar al grupo y sus miembros.


  Estrategia de influencia.
Una estrategia es un conjunto de actividades coordinadas y dirigidas a alcanzar un objetivo común. Las mismas son diseñadas y realizadas por los miembros de un grupo. En el cabildeo, la estrategia es el conjunto de acciones orientadas a influir o convencer al blanco para lograr la aprobación de la propuesta. Diseñar una estrategia para el cabildeo implica haber realizado previamente las siguientes tareas:

  1. Investigar: El diseño, programación y calidad de la investigación es crucial. La efectividad del trabajo de incidencia está sustentada en los resultados alcanzados por una investigación objetiva. Ésta requiere de datos estadísticos, pronunciamientos de expertos, testimonios de personas afectadas directamente, ya que cualquier información falsa o no comprobable puede llevar a un resultado equivocado, parcial y subjetivo, con lo cual se puede desacreditar al grupo que está llevando a cabo la campaña de cabildeo.

  2. Saber a qué nivel se toman las decisiones: Por ejemplo, si es a nivel gubernamental, es necesario precisar si el cabildeo se hará con el gobierno municipal, estatal o federal. En caso que se pueda efectuar en cualquiera de estos tres, se debe decidir en cuál se tiene mayor posibilidad de éxito para alcanzar las metas planteadas por el grupo.

  3. Elaborar una propuesta: Es necesario pasar por un proceso de discusión interno para así llegar a consensos duraderos, es decir, que el diseño de la propuesta no la elaboren unos cuantos, sino que participen todos los involucrados en la campaña de cabildeo, esto no impide que una comisión elegida por la asamablea, retome las aportaciones hechas y proponga una redacción que será aprobada por todos los miembros.

  4. Identificar al blanco: Ubicar al actor principal de la campaña de cabildeo, que es quien toma la decisión final sobre la propuesta.

  5. Detectar a los aliados, oponentes e indecisos: La identificación de estos actores es vital para poder acceder o influr sobre el blanco.

  6. La medición de fuerzas y debilidades del grupo que cabildeará: Es preciso definir las capacidades y las limitaciones (humanas, materiales y financieras) del grupo para no querer hacer aquello que no está a su alcance.

En una campaña de cabildeo pueden desprenderse varias actividades a realizar dentro de la estrategia, por lo que se recomienda se dé prioridad a aquellas que realmente influirán en la toma de decisiones del blanco. Entre todas las acciones posibles, las relacionadas con los medios de comunicación, la movilización y la presión son de gran relevancia.

La formulación de la estrategia de influencia y la definición de tareas es la parte más creativa en la incidencia. A través de este proceso se trata de descubrir cómo convencer al blanco y a los indecisos, cómo motivar a actuar a los aliados y cómo neutralizar a los oponentes.

  1. Análisis de los intereses, motivaciones y posiciones de los actores identificados:

    En la estrategia para el cabildeo y las actividades que emanen de ella deben estar orientadas para influir en los actores que se consideren importantes. Se deben analizar los intereses, motivaciones y posiciones de los actores (blanco, aliados, oponentes e indecisos) en relación a la propuesta, para que los mismos sirvan de guía, por un lado, en la elaboración de los argumentos que se emplearán para convencerlos, y por el otro, en el diseño de las medidas de presión que se utilizarán.

  2. Definición de argumentos y formas de presión:

    Una de las vías más seguras tanto para conseguir mayores niveles de conciencia acerca del problema que se desea resolver como para lograr un amplio apoyo hacia una propuesta específica, consiste en la formulación de argumentos o mensajes convincentes dirigidos a los actores primario y secundarios.

    Los argumentos deben estar basados en información objetiva y datos comprobables, pronunciamientos de expertos, testimonios de personas afectadas directamente, etcétera. Su estilo, contenido, lenguaje, fuentes de información, formato y el momento de presentación deben configurarse en torno al ambiente político y a los intereses, motivaciones y posiciones de los actores arriba mencionados en los cuales se trata de influir. Asimismo, en los argumentos deben plantearse objetivos concretos. Hay argumentos generales y específicos. Mientras los primeros forman parte de la hoja de propuesta, los segundos pueden emplearse como base para la elaboración de un documento de trabajo al interior de la organización, el cual sirva de guía en el proceso de convencer a los actores (blanco, indecisos, oponentes y aliados).

    A continuación se ponen a consideración algunas de las actividades más recurrentes que se emplean en el cabildeo:

    • Utilizar opiniones expresadas por personas influyentes.
    • Construir "opinión pública" a través de artículos editoriales en la prensa y/o encuestas.
    • Exigir el cumplimiento de compromisos previos.
    • Criticar o elogiar aciertos de los actores primario y secundarios.
    • Movilizar a los votantes para presionar a sus representantes.
    • Promover manifestaciones públicas.
    • Realizar actos de desobediencia o resistencia civil.

    Ahora bien, ciertamente las acciones confrontativas tienen su lugar. Sin embargo, por lo general es más eficaz utilizar, primero, acciones persuasivas, sobre todo si partimos de la base que el objetivo primordial durante la campaña de cabildeo es convencer a los que tienen el poder de decisión; ya que si se pasa rápidamente a la confrontación y la denuncia pública se puede ocasionar rigidez en la posición del blanco, con lo cual el objetivo se verá seriamente obstaculizado.

  3. Convencer, motivar y neutralizar a los actores con poder de decisión:

    A continuación se ponen a consideración algunos de los criterios básicos para poder influir en los actores con poder de decisión.

    Para convencer al blanco hay que definir:

    • Sus intereses, motivaciones y posiciones generales.
    • Sus intereses, motivaciones y posiciones en relación a la propuesta.
    • Los argumentos que pueden utilizarse para que apoye la propuesta.
    • Otras medidas de presión para convencerlo, determinadas por el grupo.

    Para convencer a los indecisos hay que identificar:

    • Quién es el indeciso que puede apoyar más a que la propuesta tenga éxito.
    • Sus intereses, motivaciones y posiciones en relación a la propuesta.
    • Los argumentos que pueden utilizarse para que apoyen la propuesta.
    • Definir qué se quiere exactamente de ellos.

    Para motivar a los aliados es necesario puntualizar:

    • Quién es el aliado principal.
    • Sus intereses, motivaciones y posiciones en relación a la propuesta.
    • Los argumentos que pueden utilizarse para que sigan apoyando la propuesta.
    • Definir cuál es su función e importancia en la campaña de cabildeo.

    Para convencer o neutralizar a los oponentes hay que determinar:

    • Quién es el oponente principal.
    • Sus intereses, motivaciones y posiciones en relación a la propuesta.
    • Definir los argumentos y las acciones que pueden realizarse para que apoye la propuesta o por lo menos neutralizar su posición.

    En caso que la campaña de cabildeo incluya una estrategia de prensa, ésta por lo menos debe considerar:

    • Cuáles son los mensajes o argumentos que se esperan colocar.
    • Cómo convencer a los periodistas, con base en sus propios intereses y motivaciones, a que escriban artículos acerca del tema.
    • Las diferentes formas de llegar a la prensa pueden ser a través de hacer un llamado a periodistas amigos, convocando a conferencias de prensa, emitiendo boletines, entre otros.

    Otros aspectos que hay que tomar en cuenta son:

    • Mantener al interior del grupo una comunicación permanente.
    • Coordinar el trabajo.
    • Buscar financiamiento para cabildear la propuesta.

    Por último, es importante recordar que muchas de las decisiones que toma una persona están determinadas por factores subjetivos, tales como:

    • La forma en que enmarcamos un problema (dónde se centra la atención).
    • Las suposiciones que uno maneja relacionado al universo (cómo funciona el mundo).
    • Los valores personales.

    De estos tres factores, la forma de enmarcar un problema es lo más fácil de modificar a través de argumentos persuasivos. En cambio, lo más difícil de cambiar son los valores personales. Por esta razón, debemos evitar atacar frontalmente los valores del otro, porque crea hostilidad y resistencia.


  Planificación de actividades.
Las actividades son las tareas concretas que el grupo llevará a cabo para planificar y ejecutar su campaña de cabildeo. En este paso se busca detallar todas y cada una de las actividades necesarias para:

  1. Terminar de preparar la campaña.
  2. Ejecutar las estrategias definidas en el paso anterior.

En cada campaña de cabildeo existen dos actividades que no pueden faltar, éstas son 1) la preparación de una hoja de propuesta y 2) las visitas cara a cara con el blanco, indecisos, oponentes y aliados. En la primera, se especifica breve y claramente la propuesta y la importancia de ésta. En la segunda, se expone de forma más directa y efectiva la iniciativa, además que sirve para recoger información adicional. Se debe tomar en cuenta que ambas acciones demandan escasos recursos económicos y son fáciles de realizar.



Los miembros del grupo deben procurar que cada una de sus actividades contribuya a la realización de la estrategia de incidencia que se empleará para acercarse a los actores que tengan poder de decisión, las mismas pueden estar dirigidas a:

  • Apoyar con tareas de investigación para la elaboración de la propuesta.
  • Sondear la propuesta en actos políticos clave.
  • Impulsar actividades para el fortalecimiento interno del grupo que llevará a cabo la campaña de cabildeo.
  • Realizar acciones para persuadir al banco, a los indecisos y a los oponentes.

Para cada actividad propuesta se debe nombrar un responsable, el cual se encargará de realizar las tareas correspondientes y la calendarización de las actividades, así como la estimación y asignación de los recursos necesarios (ya sean humanos, materiales o económicos) para llevar a cabo el plan de actividades. Entre las tareas más importantes están:

  • Preparar y programar visitas a los actores identificados.
  • Efectuar actividades de prensa.
  • Elaborar una hoja de propuesta.
  • Diseñar una estrategia específica para el cabildeo de la propuesta.
  • Aprobar el plan de acción final de la campaña de cabildeo.
  • Gestionar y asignar recursos.
  • Realizar tareas de investigación y de análisis para afinar la propuesta.
  • Otras que determine el grupo.

Una vez que se ha hecho un listado de todas las actividades es recomendable readecuar el plan de actividades acordado, tomando en cuenta las capacidades reales de la organización y/o las posibilidades de conseguir más aliados y recursos adicionales. Es de suma importancia hacer un análisis en términos de los costos y beneficios de cada actividad propuesta (por ejemplo, muchas veces los estudios largos y los seminarios-talleres no producen mucho impacto, pero ayudan en el proceso de elaboración de la estrategia y del plan de actividades), motivo por el cual se recomienda, en la medida de lo posible, escoger las acciones que tengan un mayor impacto con el menor costo.


  Evaluación constante.
La evaluación es un elemento esencial en cualquier campaña de cabildeo. Al aplicarla se rescatan tanto los éxitos como los fracasos, ejercicio que fortalece la capacidad del grupo para futuras campañas de incidencia política. Evaluar implica atender tres niveles diferentes:

  1. A nivel de la política (logrando cambios específicos en políticas, programas y comportamiento de funcionarios públicos). En este sentido, hay que tomar en cuenta el trabajo de la organización en la planificación e implementación de la estrategia, los esfuerzos de construir alianzas y coaliciones, la efectividad de los argumentos, las audiencias que se lograron alcanzar, y los éxitos o fracasos en su intento de incidir en la toma de decisiones de los actores con poder de decisión. Es decir, ¿qué cambios específicos se lograron en términos de políticas, leyes, programas o comportamientos?.

  2. A nivel de la sociedad civil (fortaleciendo organizaciones de base, ONG’s, OC’s, etcétera, lo que permite construir nuevas relaciones de poder mucho más equitativas). Hay que evaluar el impacto de la labor de incidencia en términos del fortalecimiento de la organización, institución o coalición para promover, defender y/o garantizar el cambio especifico planteado.

  3. A nivel de la democracia (aumentando el espacio político y los niveles de participación de los ciudadanos, organizaciones e instituciones de la sociedad civil). Deben evaluarse los logros y fracasos en términos de la democratización. En qué ámbitos se logró aumentar el espacio político de acción, de participación y el grado de legitimación de la sociedad civil en su labor de incidencia.


Conclusiones.
  1. El Proyecto Yo Ciudadano, Yo Gobierno, generado por el MCD, pretende, entre otras cosas, propiciar junto a la ciudadanía, alternativas informativas, participativas y de acción constructivas y propositivas que permitan un mayor nivel de incidencia en las políticas públicas. En este contexto, con la publicación de este Manual, se pone a disposición de personas, grupos y organizaciones un instrumento educativo-metodológico acerca de cómo realizar una campaña de cabildeo.

  2. Para poder cumplir las funciones de gobierno, se requieren métodos claros, expeditos y efectivos de comunicación entre gobernantes y ciudadanos. Con el cabildeo se fomentan nuevas formas de relación entre ciudadanos y gobierno, al incidir aquéllos en las decisiones y la gestión gubernamentales y, de esta manera, acabar con las prácticas autoritarias, corporativistas y clientelares asumidas tradicionalmente por el gobierno.

  3. El Proyecto Yo ciudadano, yo gobierno, entre otras cosas, impulsa una nueva cultura que exige a los ciudadanos se vean como seres integrados e integrales con derechos y obligaciones. Asimismo, alienta a las organizaciones ciudadanas para que éstas den propuestas a los problemas que afectan a la sociedad. En este sentido, el cabildeo promueve, por un lado, la solidaridad entre los grupos y por el otro, pasar de la queja-denuncia a la solución propositiva.

  4. Tan importante como el forjar una nueva cultura ciudadana, está la labor en favor de la democratización del país. En relación a esto, la incidencia enriquece y fortalece no sólo la democracia representativa (lo electoral), sino también la democracia participativa al procurarse que los ciudadanos sean sujetos que co-gobiernen.

Finalmente se puede inferir, en pocas palabras, que en cada campaña de cabildeo se está inmerso en un proceso de aprendizaje, largo y complejo de un nuevo tipo de relación y corresponsabilidad social, que requiere persistencia y creatividad.


Glosario.
  • Cabildeo: Capacidad de incidir en aquellos actores que tienen poder de decisión en ciertas problemáticas de interés para las organizaciones sociales y civiles.

  • Campaña de cabildeo: Es un plan de acción estratégico a través del cual se pretende influir en los actores con poder de decisión para lograr cambios concretos en las decisiones gubernamentales.

  • Espacio de decisión: Saber identificar a los actores principal y secundarios para saber quién toma la decisión, cómo y cuándo la toma, en relación a la iniciativa o propuesta generada por alguna organización o coalición, para poder incidir en alguno de ellos.

  • Blanco: Es el actor clave que finalmente toma la decisión, sea ésta afirmativa o negativa respecto a la propuesta promovida por el grupo o coalición.

  • Mapa de poder: Es un ejercicio de análisis para reconocer al blanco y a los actores secundarios que pueden influir sobre él.

  • Estrategia: Es el conjunto de acciones coordinadas dirigidas a convencer o incidir en el blanco para que acepte la propuesta.

  • Monitoreo: Son actividades que realizan algunos miembros del grupo que está cabildeando, ya sean éstas permanentes o periódicas, para realizar un diagnóstico del comportamiento de los actores involucrados en la campaña de cabildeo. Esto implica llevar un registro del actuar de los mismos a través de declaraciones públicas o de la cubertura que hagan de ellos los medios de comunicación, con el fin de evaluar el impacto de la estrategia, ya sea para continuarla o para replantearla.


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