Guias de conocimiento
Guía de conocimiento sobre hábitat
Autores corporativos:
Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (financiadora)
Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (responsable)

Autores personales:
Bianchini, Maria Chiara (Autor/a)

   Descripción    Clasificación    Documento   
 Índice:
     Habitat, ¿qué significa?
     Habitat urbano y medio ambiente
     Desarrollo urbano sostenible
     Inclusión/exclusión social en el hábitat urbano
     El derecho a la ciudad.
     Hábitat urbano y equidad de género.
     Marco institucional: organismos y conferencias internacionales sobre hábitat
     Sociedad civil: redes, foros y declaraciones internacionales sobre hábitat
Habitat, ¿qué significa?
Hábitat es un término que hace referencia al lugar en el que vive un organismo, una especie o un grupo animal o vegetal. Se trata del espacio -y de todos los elementos incluidos en él- en el cual una población biológica puede residir y reproducir su presencia. El Hábitat humano es el lugar donde vive un individuo, un grupo o una comunidad humana. Existe una gran diversidad de habitats humanos a través del planeta y, cada uno de ellos, se caracteriza por combinar elementos naturales y culturales específicos.

En el mundo actual, casi una mitad de la población mundial vive en ciudades y esta tendencia sigue en aumento: por esta razón, quienes se ocupan de los problemas relacionados con el hábitat humano, en buena medida dedican sus esfuerzos al hábitat urbano. Las ciudades no sólo son la fuerza impulsora del comercio mundial y de la cultura globalizada, sino que también son monstruos que consumen la mayor parte de la energía y de los recursos del mundo y que producen la mayor parte de los residuos. La progresiva urbanizacion de la población mundial ha transformado y sigue transformado los ecosistemas del planeta, con efectos en lo micro y en lo macro; a la vez, la ciudad constituye el marco en el que, cada vez más, se desarrolla la vida de la especie humana, condicionándola de muchas maneras.

Los problemas del hábitat humano y, especialmente, del hábitat urbano, se relacionan con la sostenibilidad del desarrollo de las ciudades; con las formas de uso del suelo y con el tipo de viviendas al que tienen acceso sus habitantes; con la interrelación entre la ciudad y distintos problemas medioambientales como la contaminación y el cambio climático; con la existencia de infraestructuras tan importantes para la vida humana como el agua, el saneamiento o el transporte; con el desarrollo de una economía urbana sostenible; con la inclusión o exclusión social que determina la posición de cada individuo o grupo al interior de estos macro-sistemas.

El hábitat humano de las ciudades incluye todos estos elementos y estructuras, que son a la vez naturales y culturales. De ellos depende la calidad de vida de una gran parte de la población mundial y, a su vez, ellos surgen de una visión específica del desarrollo: hablar de hábitat humano significa adoptar una visión holística, que sea capaz abarcar las complejas interrelaciones entre medio-ambiente, recursos naturales, cultura, economía, calidad de vida, derechos humanos, etc.
"La ciudad es uno de los intentos más consistentes, y a la postre, más exitosos del hombre, de rehacer el mundo en el que vive a partir de sus anhelos más profundos. Si la ciudad, en todo caso, es el mundo que el hombre ha creado, es también el mundo en el que está condenado a vivir. Así, de manera indirecta y sin una conciencia clara de la naturaleza de su tarea, al hacer la ciudad, el hombre se ha rehecho a sí mismo" (Robert Park, citado en David Harvey, 2008: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2092).


Enlaces

  • Naciones Unidas. Temas Globales: Asentamientos Humanos. Página de la ONU sobre asentamientos humanos, con enlaces a documentos, noticias de actualidad y páginas de otras instituciones internacionales sobre el tema del hábitat humano. https://www.un.org/es/globalissues/habitat/links.shtml .

  • Ciudades de hoy, ciudades de mañana: el hábitat explicado a los jóvenes, Naciones Unidas (1997). Guía didáctica e interactiva para jóvenes sobre los aspectos históricos, económicos, sociales y ambientales del hábitat urbano. http://www.un.org/Pubs/CyberSchoolBus/spanish/cities/index.asp .

  • Ciudades para un futuro más sostenible Biblioteca electrónica en español sobre hábitat urbano. Incluye: bases de datos de buenas prácticas, ensayos y documentos, boletín de noticias de actualidad, convocatorias. Biblioteca ciudades para un futuro más sostenible: artículos, informes y reflexiones teóricas sobre el actual estado de las ciudades y sobre las alternativas que se plantean para su desarrollo. El núcleo "fundacional" lo constituyeron las experiencias presentadas al concurso de Buenas Prácticas organizado por Naciones Unidas con motivo de la Conferencia Mundial sobre Asentamientos Humanos, Habitat II, que se celebró en Estambul en junio de 1996.
    http://habitat.aq.upm.es/

  • Habitat International Coalition Coalición Internacional del Habitat: red internacional para el derecho al hábitat y a la justicia social. A través de su página se accede a documentos y ensayos en distintos idiomas: http://www.hic-net.org/


  • Habitat urbano y medio ambiente
    Las relaciones entre las ciudades y el medio-ambiente representan un aspecto fundamental del hábitat humano en la era de la globalización. Las ciudades son las principales culpables de muchos fenómenos de degradación ambiental -como la contaminación del agua, del aire y del suelo- pero a la vez son sus principales víctimas, ya que la situación del medio-ambiente y de los recursos naturales afecta de muchas maneras a la población urbana, en su calidad de vida y salud, en su economía y también en su seguridad y capacidad de reacción frente a los desastres naturales. Actualmente, el aspecto de la relación entre ciudades y medio-ambiente al que más esfuerzo dedica ONU-Habitat, tiene que ver en particular con el fenómeno del cambio climático.

    No es coincidencia que el cambio climático se haya convertido en un tema relevante de desarrollo internacional al mismo tiempo que el mundo se ha urbanizado. El modo en que planeamos, gestionamos, utilizamos y consumimos energía en nuestras ciudades desempeñará una función crucial en nuestro intento por solucionar el problema del clima y sus efectos.

    El 75 por ciento de la energía comercial se consume en áreas urbanas y periurbanas. Además, el 80 por ciento de todos los residuos se generan en nuestras ciudades y hasta un 60 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático global proceden de las ciudades.
    Los efectos del cambio climático se sentirán con bastante fuerza en los próximos años. Con apenas un metro de aumento del nivel del mar, muchas de las principales ciudades costeras se verán amenazadas.

    Otro impacto del cambio climático tendrá que ver con los patrones climáticos más duros como tormentas intensas. Los ciclones tropicales y las tormentas en los últimos años han afectado a más de 120 millones de personas de todo el mundo, principalmente en los países en vías de desarrollo y los menos desarrollados. De hecho, en algunos puntos del mundo, las inundaciones tierra adentro se están produciendo cada vez con más frecuencia y con mayor intensidad.
    Las sequías son también cada vez más frecuentes.

    En muchas partes del globo, los refugiados del cambio climático de áreas rurales que se han visto afectados por sequías o inundaciones han tenido que emigrar a ciudades. Las Naciones Unidas predice que habrá millones de refugiados climáticos en el 2020, y el cambio climático es uno de los principales impulsores de ese movimiento migratorio.

    Por ello, no hay duda de que el cambio climático agrava los problemas sociales, económicos y medioambientales existentes, a la vez que plantea nuevos desafíos. Los más afectados en la actualidad, y en el futuro, serán los pobres urbanos del mundo, principalmente los millones de personas que viven en los barrios precarios.


    [ONUHabitat: http://www.onuhabitat.org/images/stories/Brochure/HabitatBrochure.pdf ]
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    ONU-Habitat considera el cambio climático como una de las líneas de actuación prioritaria de su trabajo: a través del programa "Ciudades y cambio climático" esta agencia de las Naciones Unidas brinda apoyo a los organismos públicos y locales para implementar medidas de adaptación y mitigación en su contexto específico, como mejorar la planificación del suelo y la gestión urbana, desarrollar sistemas de gobernabilidad más participativa capaces de dar cuenta de las necesidades de la mayoría, con el desarrollo de viviendas más resistentes y servicios básicos e infraestructuras más inteligentes. La agencia además, en colaboración con otras instituciones internacionales como el Banco Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, está trabajando para desarrollar sistemas de monitoreo que puedan permitir a las ciudades medir sus emisiones de carbono y evaluar su vulnerabilidad frente a los fenómenos vinculados con el cambio climático.

    Por otro lado, la cuestión del cambio climático es sólo uno de los aspectos de la relación entre hábitat urbano y medioambiente. Existen muchas otras lineas de actuación en este ámbito que, en las últimas décadas han entrado a ser parte de las prioridades de los que trabajan para mejorar las condiciones de vida de los seres humanos en las ciudades. Entre ellas, la mejora de la gestión de los recursos naturales de los que se nutre la ciudad y de los residuos que produce, así como la búsqueda de una planificación y gestión ambiental urbana más sostenible.

    Enlaces



    Desarrollo urbano sostenible
    En los últimos años, las agencias internacionales y los actores locales que se ocupan de hábitat urbano, así como los profesionales de la arquitectura y el urbanismo, están poniendo cada vez más énfasis en la necesidad de diseñar y desarrollar estrategias de planificación urbana que apunten a la creación de ciudades sostenibles, tanto desde el punto de vista ambiental y económico, como de la gobernabilidad.

    El desarrollo urbano sostenible requiere de sistemas de planificación y gestión que permitan a las comunidades proteger sus recursos naturales, históricos y culturales, que prioricen la interconexión equilibrada entre el espacio urbanizado y las zonas verdes, que desarrollen sistemas de vivienda y transporte dirigidos a reducir al mínimo la contaminación, que posibiliten la comunicación eficiente entre distintos sectores y barrios, que contribuyan a crear ciudades compactas. El diseño y la implementación de estrategias en este sentido requieren de una colaboración entre actores públicos y privados, internacionales y locales, entre los especialistas de las políticas urbanas y las comunidades que viven en las ciudades.

    El desafío del desarrollo de ciudades sostenible, está en el centro del programa de ONU-Habitat para la "Planificación participativa" y de la "Red para el desarrollo urbano sostenible" (SUD-Net es su sigla en inglés). El objetivo de ambos programas es contribuir a la construcción de ciudades vivibles, productivas e inclusivas, con armonía social, vitalidad económica y sostenibilidad medioambiental.

    Actualmente, la planificación urbana participativa es considerada por esta agencia de las Naciones Unidas y por otras redes internacionales activas en el ámbito del hábitat urbano, como una de las estrategias más importantes para impulsar el desarrollo de ciudades sostenibles: una herramienta cuyo objetivo es permitir las interacciones entre los actores globales, regionales y locales a partir de un enfoque de la ciudad como construcción democrática, capaz de responder a las necesidades de todos. La asunción, por parte de las más destacadas instituciones internacionales, de un enfoque participativo para la solución de las necesidades de las sociedades urbanas, no es ajeno a las luchas que, desde distintas plataforma de la sociedad civil, se han realizado en la última década para reivindicar el rol protagonista de las comunidades en la construcción de "otra ciudad posible" (ver cap.5).

    ONU-HABITAT cree que, en relación al proceso, los planes urbanísticos deberían prepararse de un modo democrático involucrando a las organizaciones de la sociedad civil y a todas las partes interesadas. El papel principal de los expertos debería ser el de facilitador.

    En cuanto al producto, los planes estratégicos o las estrategias de desarrollo urbano deberían sustituir los planes directores. El interés debería depositarse en una visión compartida de la ciudad (vinculando el desarrollo social, la productividad económica y la protección medioambiental) y en planes de actuación de varios colaboradores para llevar esta visión a una realidad tratando los temas prioritarios.

    En la puesta en práctica, las autoridades locales deberían tomar el mando, puesto que están en el nivel de gobierno más cercano a los ciudadanos; los responsables por la toma de decisiones y los recursos deberían descentralizarse y las capacidades locales, fortalecerse; la planificación y gestión urbanísticas deberían estar estrechamente integradas. [...]

    El desafío es identificar y promover un enfoque minimalista para la planificación urbanística, por ejemplo, un método que se centra en unas pocas prioridades que se consideran esenciales para dirigir el desarrollo urbano. Básicamente, este enfoque puede describirse como asequible, participativo y estratégico, y por tratarse de un enfoque minimalista de planificación no debería ser exhaustivo sino selectivo. El proceso debería movilizar a la sociedad civil y las organizaciones políticas en la definición de la visión de futuro (la ciudad que queremos) y las áreas prioritarias(zonas de conflicto) por medio de consultas populares.

    http://www.onuhabitat.org/images/stories/Brochure/HabitatBrochure.pdf
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    Enlaces

    • Guía del Desarrollo Urbano Sostenible American Society Of Landscape Architects (2011). En inglés. http://www.asla.org/ContentDetail.aspx?id=23720 .

    • Informe Global sobre Asentamientos Urbanos 2009. Planificación de Ciudades Sostenibles: orientaciones para políticas ONUHabitat, 2009, http://www.onuhabitat.org/index.php?option=com_docman&task=doc_download&gid=722&Itemid=538 .

    • Desarrollo Urbano. Datos del Banco Mundial sobre Desarrollo Urbano en el mundo: http://datos.bancomundial.org/tema/desarrollo-urbano .

    • Best Practices DatabaseBase de datos de ONUHabitat que contiene información sobre buenas practicas en unos 140 países sobre problemas sociales, económicos y medioambientales del mundo urbanizado: http://www.bestpractices.org/ .

    • Buenas prácticas del concurso Dubai desde 1996 a 2010.
      El Programa de Liderazgo Local y Buenas Prácticas (Best Practices and Local Leadership Programme, BLP) incluye cada dos años un concurso internacional entre experiencias reales patrocinado por la Municipalidad de Dubai ( Dubai International Award for Best Practice). Este programa forma parte de las iniciativas adoptadas en la Segunda Conferencia de Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos (HABITAT II) celebrada en junio de 1996 en Estambul, Turquía. http://habitat.aq.upm.es/dubai/10/.

    • Alternativa Sostenible de Desarrollo Organización internacional que trabaja para fortalecer y apoyar a ONGs, movimientos sociales y organizaciones de base vinculados a la problemática del hábitat, medio ambiente y desarrollo integral.
      Está financiada principalmente por recursos de la Comunidad Europea, fondos públicos y privados europeos y diversos fondos internacionales para el desarrollo. http://www.asde.org/

    Inclusión/exclusión social en el hábitat urbano
    Las ciudades son un hábitat que ofrece muchas ventajas a los seres humanos: aquí las personas tienen acceso a servicios básicos como la educación y la sanidad, a oportunidades económicas y de intercambios culturales, en una medida mucho mayor que en los contextos no urbanizados. Sin embargo, uno de los principales problemas de la mayor parte de las ciudades es la brecha que separa a los distintos grupos de la comunidad urbana a la hora de tener acceso a estos beneficios. Las grandes ciudades del mundo se dividen a menudo en barrios acomodados, que tienen acceso a la mayor parte de los servicios y que ofrecen una buena calidad de vida a sus habitantes, y barrios donde se concentran los pobres urbanos, que muchas veces carecen de las infraestructuras básicas -y que por esto son más vulnerables a desastres como los incendios, los terremotos o las inundaciones-, y que se tornan en grandes bolsas de exclusión. Uno de los objetivos principales de los que trabajan actualmente en el ámbito del hábitat urbano es diseñar e implementar estrategias para que la ciudad sea un hábitat inclusivo, que garantice el acceso a una vida digna para todos y no sólo para algunos.

    Uso del suelo y acceso a la vivienda

    La desregulación del mercado del suelo y de la vivienda, alimentada por la ideología neo-liberal del mundo actual, ha profundizado las desigualdades en el acceso a un bien tan determinante para la calidad de vida de las personas, como lo es la vivienda adecuada. Más de un billón de personas en el mundo viven en condiciones de máxima precariedad, en barrios suburbano, sin planificación ni servicios -los llamados slums. Pero incluso en las ciudades de los países europeos, donde este tipo de infravivienda es menos presente, en los últimos años, un numero creciente de personas no logran, por sus condiciones económicas, garantizarse el acceso a una vivienda adecuada. Los desalojos, los deshaucios y las evicciones forzosas son prácticas difundidas en un mundo donde la vivienda y el suelo son bienes regulados principalmente por la propiedad privada y los mecanismos de la economía mercantil.

    La construcción de ciudades inclusivas implica la implementación de políticas específicas para que el suelo urbano sea destinado a cumplir con las necesidades de integración de todos los habitantes, y no sólo como un bien a explotar en virtud de intereses económicos, y para que todas las personas tengan acceso a una vivienda adecuada. Las actuación posibles son muchas, por ejemplo la implementación de políticas de vivienda social, o la financiación de programas de vivienda cooperativa o de autoconstrucción; pero también existen actuaciones importantes "desde abajo", que toman la forma de resistencia no-violenta contra los desahucios, de ocupación de viviendas dejadas vacías por el estallido de las burbujas inmobiliarias, entre otras. El acceso a la vivienda y la redistribución del suelo es una línea de actuación fundamental, desde arriba y desde abajo, para convertir las ciudades en un hábitat digno para todos.

    Infraestructuras básicas: agua, saneamiento, transporte

    Un hábitat urbano integrado implica el desarrollo igualitario de las infraestructuras básicas, que es un elemento clave para subsanar la brecha existente entre los distintos sectores sociales y territoriales de la ciudad. Uno de los principales problemas de muchas ciudades del mundo es que una gran parte de la población que vive en las periferias o en barrios degradados, no tiene acceso adecuado al agua y a los servicios de saneamiento, con graves consecuencias para su calidad de vida y su salud.

    Lo mismo vale por la movilidad urbana. La exclusión de amplios sectores de la sociedad de los beneficios que ofrece el entorno urbano - como el empleo o la vivienda-, se debe muchas veces a que las ciudades no ofrecen posibilidades adecuadas de movilidad entre distintos sectores y, en muchos casos, existe la tendencia a la dispersión urbana y a la construcción de vías de transporte basadas principalmente en el transporte motorizado. Este último aspecto, no solo provoca que las ciudades tengan un impacto ambiental elevado a nivel de contaminación, sino que impide a muchos de sus habitantes la capacidad de desplazamiento necesaria para su vida económica, social y el acceso a los servicios básicos. La planificación de ciudades sostenibles va en la dirección de construir infraestructuras para promover la diversificación de los medios de transporte - promoviendo, por ejemplo, la movilidad en bicicleta o a pié - a la vez que para garantizar una red de transporte público, con precios accesible para todos, y capaz de conectar entre sí los distintos sectores de la ciudad.

    Enlaces

    • International Alliance of Inhabitants, IAH Alianza Internacional de Habitantes. Red global de asociaciones de base de habitantes y de movimientos sociales territoriales, comunidades, inquilinos, propietarios de viviendas precarias, sin techo, ocupantes de barracas, cooperativas, pueblos indígenas y barrios populares. Es un movimiento intercultural incluyente, autónomo, independiente, autogestionario, solidario y dispuesto a coordinar con otras organizaciones similares que persiguen los mismos objetivos. http://www.habitants.org/ .

    • http://apf.org.za/?lang=en Anti-Privatisation Forum (APF) (Sudáfrica): El papel de APF es el de unir a los diferentes movimientos contra la privatización, vinculando las luchas de los trabajadores por la mejora de los salarios y del empleo con las luchas comunitarias por las mejoras en temas como vivienda, agua o electricidad. Es un espacio para compartir experiencias y elaborar estrategias, organizan talleres en la comunidad y elaboran análisis sobre materias relacionadas con la privatización.

    • Plataforma de afectados por la hipoteca, PAH (España): http://afectadosporlahipoteca.com/

    • Urban Habitat Trabaja en estados Unidos con las comunidades de bajos ingresos y las comunidades étnicas desfavorecidas para avanzar en la justicia social, económica, y ambiental.http://urbanhabitat.org/uh/newfront .

    • National Housing Conference (USA): http://www.nhc.org/index.html .

    • Building and Housing Conference: http://www.bshf.org/?lang=01 .

    • Center on Housing Rights and Evictions: http://www.cohre.org/

    • Affordable housing and community development: http://www.knowledgeplex.org/

    • Institute for Housing and Urban development Studies (Rotterdam): http://www.ihs.nl/

    • Habitat for Humanity: www.habitat.org/

    El derecho a la ciudad.
    El derecho a la ciudad no es simplemente el derecho de acceso a lo que ya existe, sino el derecho a cambiarlo a partir de nuestros anhelos más profundos. Necesitamos estar seguros de que podremos vivir con nuestras creaciones (un problema para cualquier planificador, arquitecto o pensador utópico). Pero el derecho a rehacernos a nosotros mismos creando un entorno urbano cualitativamente diferente es el más preciado de todos los derechos humanos. El enloquecido ritmo y las caóticas formas de la urbanización a lo largo y ancho del mundo han hecho difícil poder reflexionar sobre la naturaleza de esta tarea. Hemos sido hechos y rehechos sin saber exactamente por qué, cómo, hacia dónde y con qué finalidad ¿Cómo podemos, pues, ejercer mejor el derecho a la ciudad? .
    [David Harvey, 2008: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2092 ]
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    El concepto de derecho a la ciudad fue acuñado en 1968 por Henry Lefebvre y se ha difundido en la última década, siendo adoptado como perspectiva para el análisis y la transformación de la ciudad por parte de intelectuales y activistas de todo el mundo. En contraposición con una visión de la ciudad "desde arriba", es decir, del hábitat urbano como un sistema creado a partir de planificaciones e ideas abstractas, el enfoque del derecho a la ciudad postula que la creación del hábitat urbano es una tarea y un derecho de todos los que vivimos en ella. Hablar de derecho a la ciudad significa poner en tela de juicio el sistema fundamental de referencia capitalista que estructura nuestras ciudades, la ideología neo-liberal que ha condicionado su desarrollo monstruoso y desigual a lo largo de las última décadas, y los postulados hegemónicos a partir de los cuales los actores institucionales tratan de dar respuesta a los problemas del hábitat urbano, siempre siguiendo una perspectiva "desde arriba".

    El derecho a la ciudad es "una propuesta política que parte de la ciudad para reivindicar la posibilidad que la gente volviera a ser dueña de la ciudad. Frente a los efectos causados por el neoliberalismo, como la privatización de los espacios urbanos, el uso mercantil de la ciudad, la predominancia de industrias y espacios mercantiles, se propone una nueva perspectiva política denominada derecho a la ciudad. [...] La reivindicación de la posibilidad necesaria de crear otra ciudad, se basa en los derechos humanos, y más precisamente en los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC). El fenómeno de la ciudad está analizado y pensado a través de los conceptos de ciudadanía y espacio público con una visión integral e interdependiente de los derechos humanos para lograr la meta de recuperar la ciudad para todos sus habitantes"[Charlotte Mathivet, 2009: http://base.d-p-h.info/es/fiches/dph/fiche-dph-8034.html].

    Tener derecho a la ciudad significa tener derecho a crear el hábitat que queremos, para nuestra vida individual y colectiva. Este enfoque, que hoy asumen como propio muchas de las redes y organizaciones sociales que se ocupan de hábitat urbano - entre ellas, la Coalición Internacional del Hábitat (HIC) desliza el punto de vista desde "los problemas que hay que resolver" a "los deseos que podemos realizar": el derecho a la ciudad cuestiona la cultura de la globalización neo-liberal y aboga por la creación de otro mundo posible a partir de nuestro entorno de vida inmediato, nuestro hábitat, poniendo al centro los seres humanos y las comunidades, que recuperan el derecho a ser creadoras de su propio mundo.

    En esta perspectiva, a lo largo de la década de los noventa -a partir de la II Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente, celebrada en Río de Janeiro en 1992-, se fue desarrollando un proceso de construcción de una plataforma internacional de movimientos populares, organizaciones no gubernamentales, asociaciones profesionales, foros y redes nacionales e internacionales de la sociedad civil que desembocó en la creación de una Carta del Derecho a la Ciudad. Un proceso que fue involucrando a actores sociales e institucionales y, en el cual un paso importante fue la aprobación, en el año 2001, del Estatuto de la Ciudad de Brasil, que representa la primera institucionalización de estos anhelos.

    El proceso de la Carta internacional del Derecho a la Ciudad se fundamenta en algunas reflexiones que la Coalición Internacional del Habitat resume como sigue:

    Iniciamos este nuevo milenio con la mitad de la población mundial viviendo en ciudades. Y las tendencias dicen que la población urbana en los países del sur se duplicará (de 2 mil a 4 mil millones de personas) en los próximos 30 años. Hoy como hace siglos, las ciudades son, potencialmente, territorios con gran riqueza y diversidad económica, ambiental, política y cultural. Sin embargo, los modelos de desarrollo implementados en la mayoría de los países, tanto en el norte como en el sur, se caracterizan por establecer patrones de concentración de renta y poder que generan pobreza y exclusión, contribuyen a la depredación del ambiente y aceleran los procesos migratorios y de urbanización, la segregación social y espacial y la privatización de los bienes comunes y del espacio público. Contribuyen a ello las políticas públicas que, al desconocer los aportes de los procesos de poblamiento popular a la construcción de ciudad y ciudadanía, violentan la vida urbana.

    Este contexto favorece el surgimiento de luchas urbanas que vienen generando la necesidad del reconocimiento, en el sistema internacional de los derechos humanos, del Derecho a la Ciudad, definido como el usufructo equitativo de las ciudades dentro de los principios de sustentabilidad y justicia social. La Carta, más que la suma de derechos individuales y colectivos ya reconocidos en tratados internacionales, contempla el Derecho a la Ciudad como la expresión fundamental de los intereses colectivos, sociales y económicos, en especial de los grupos vulnerables y desfavorecidos, respetando las diferentes culturas urbanas y el equilibrio entre lo urbano-rural.

    Más aún, este derecho presupone la interdependencia entre población, recursos, medio ambiente, relaciones económicas y calidad de vida para las presentes y futuras generaciones. Implica cambios estructurales profundos en los patrones de producción y consumo y en las formas de apropiación del territorio y de los recursos naturales. Se refiere a la búsqueda de soluciones contra los efectos negativos de la globalización, la privatización, la escasez de los recursos naturales, el aumento de la pobreza mundial, la fragilidad ambiental y sus consecuencias para la supervivencia de la humanidad y del planeta.

    Tres principios fundamentales rigen su contenido y propuesta:

    • Ejercicio pleno de la ciudadanía, entendido como la realización de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, asegurando la dignidad y el bienestar colectivo de los habitantes de la ciudad en condiciones de igualdad y justicia, así como el pleno respeto a la producción y gestión social del hábitat.

    • Gestión democrática de la ciudad, entendida como el control y la participación de la sociedad, a través de formas directas y representativas, en el planeamiento y gobierno de las ciudades, priorizando el fortalecimiento y autonomía de las administraciones públicas locales y de las organizaciones populares.

    • Función social de la propiedad y de la ciudad, entendida como la prevalencia, en la formulación e implementación de las políticas urbanas, del interés común sobre el derecho individual de propiedad; implica el uso socialmente justo y ambientalmente sustentable del espacio urbano.


    Por su origen y significado social, este instrumento está sobre todo dirigido a fortalecer los procesos, reivindicaciones y luchas urbanas contra la injustifica y la discriminación social y territorial...

    [http://www.hic-al.org/proyectos/derechoalavivienda/desc/derechociudad2.html]



    Enlaces
    - Carta mundial del derecho a la ciudad: http://www.lapetus.uchile.cl/lapetus/archivos/1239291239Carta_mundial_derecho_ciudad.pdf.

    - Charlotte Mathivet, El derecho a la ciudad: claves para entender la propuesta de crear "otra ciudad posible". http://base.d-p-h.info/es/fiches/dph/fiche-dph-8034.html .

    - Ana Sugranyes. Foro Nacional de Reforma Urbana, FNRU: Articulando la sociedad civil en Brasil. Brasil: http://base.d-p-h.info/es/fiches/dph/fiche-dph-8023.html .

    - "Estatuto de la ciudad: nuevas herramientas para garantizar el derecho a la ciudad en Brsil". Sobre el Estatuto de la Ciudad promulgado en Brasil en 2001: http://www.cafedelasciudades.com.ar/imagenes/Estatuto%20de%20la%20Ciudad_Brasil.pdf .

    - Ortiz Flores, Enrique, La producción social del hábitat: ¿opción marginal o estrategia transformadora?: http://www.hic-net.org/documents.asp?PID=196 .

    - Observatori DESC. Derecho a la vivienda y a la ciudad: http://www.descweb.org/es/bloc/habitatge-i-ciutat .

    - "Ciudades para Todos: Por el Derecho a la Ciudad, propuestas y experiencias", Coalición Internacional del Hábitat, 2010: http://www.hic-al.org/documento.cfm?id_documento=1402


    Hábitat urbano y equidad de género.
    Debemos admitir el factor género en la ciudad como la fuente de una nueva cultura compartida, y debemos participar en la definición de una nueva filosofía del ordenamiento territorial.
    [Carta Europea de la Mujer en la Ciudad,1995]
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    En comparación con las áreas rurales, es indudable que las ciudades ofrecen a las mujeres más oportunidades: más posibilidades de educación y trabajo que redundan en mayores oportunidades de independencia económica y autogestión; más acceso a los servicios básicos, como los sanitarios; más posibilidades de socialización; más posibilidades de redefinición de los roles masculino y femenino, en el sentido de un mayor nivel de equidad.

    Sin embargo, se trata de beneficios solo potenciales, en la medida en que el hábitat urbano también es un entorno en el cual se reproducen y se profundizan las desigualdades que, en todo el mundo, afectan especialmente a las mujeres y las niñas. Esto es particularmente cierto, en las poblaciones que habitan los barrios periféricos y pobres de las ciudades de todos los continentes: aquí las mujeres suelen ser más pobres que los hombres; son más expuestas a enfermedades sexuales y reproductivas o derivadas de la contaminación ambiental, y a distintas formas de violencia; en esos entornos también se mantienen notables desigualdades de género en el ámbito de la educación, el empleo, el acceso a la vivienda y a servicios básicos como el agua y el saneamiento.

    Algunos de los factores que contribuyen a alimentar las desigualdades de género y que impiden a las mujeres ver garantizado su derecho a la ciudad, es decir, su derecho no sólo a disfrutar en igual nivel de los beneficios de la ciudad, sino también a inventar y transformar el hábitat urbano según sus necesidades específicas, destacan los siguientes:

    • En todo el mundo, las mujeres sufren niveles de infra-representación en las instituciones públicas locales, nacionales e internacionales. Esto significa una escasa participación de las mujeres y una escasa presencia de un especifico enfoque de género en todos aquellos procesos de toma de decisiones que influyen en la construcción y transformación del hábitat urbano. La construcción de ciudades democráticas a partir de procesos de planificación participativa no puede ser real si las mujeres no participan de manera igualitaria en los procesos de toma de decisión y diseño de políticas urbanas.

    • Por lo general, las mujeres tienen menos acceso a la propiedad privada de la tierra y de la vivienda. En la gran mayoría de las ciudades, el derecho de las mujeres al uso del suelo y a una vivienda digna se hace efectivo solo gracias a la propiedad de sus cónyuges o a la existencia de derechos de herencia. En ambos casos, el acceso de las mujeres a la vivienda está muchas veces condicionado por prácticas culturales específicas y sistemas tradicionales que no necesariamente garantizan estos derechos.

    • En muchas ciudades, el diseño urbano inadecuado o la falta de medidas específicas de seguridad, hacen que las mujeres sean más expuestas a la violencia en el espacio público y, en especial, a la violencia sexual.

    • En los asentamientos urbanos pobres o informales que no cuentan con aprovisionamiento de agua, muchas veces son las mujeres quienes cargan con la responsabilidad de recolectar y abastecer de agua a sus familias y comunidades. En muchos casos, las mujeres están obligadas a dedicar a esta tarea buena parte de su tiempo, los cual limita sus posibilidades de educación y empleo.

    • Aunque las ciudades ofrecen a las mujeres más posibilidades de empleo, existe una notable brecha de género en cuanto a las oportunidades de ingresos, porque las mujeres se concentran en las franjas laborales con peores sueldos e, incluso, si desempeñan el mismo trabajo que los hombres, sus salarios suelen ser inferiores.


    Son estos solo algunos de los factores que hacen de las ciudades un hábitat desigual para hombres y mujeres. Por esto, los organismos y redes internacionales que trabajan en el ámbito urbano son cada vez más conscientes de la necesidad de realizar análisis e implementar programas específicos a partir de un enfoque de género. ONUHabitat incluye este aspecto como eje transversal de sus programas, a la vez que dedica a este tema varios de sus proyectos específicos. En este mismo sentido, varias iniciativas desde la sociedad civil, han ido creando un marco internacional para el reconocimiento del derecho de las mujeres a la ciudad, destacándose entre ellas el proceso de la "Carta Europea de la Mujer en la Ciudad" (1995) y la "Carta del Derecho de las Mujeres a la Ciudad", presentada por primera vez en el Forum de Barcelona 2004.


    Enlaces

    - Análisis del derecho a la ciudad desde una perspectíva de género. http://www.corteidh.or.cr/tablas/r26773.pdf .

    - UNHabitat Genero: http://www.unhabitat.org/content.asp?cid=6522&catid=303&typeid=24&subMenuId=0 .

    - Carta por el derecho de las mujeres a la ciudad, 2004.: http://www.hic-al.org/documentos/ciudadmujeres.pdf .

    - Sobre el proceso de la Carta Europea de las Mujeres en la Ciudad: http://habitat.aq.upm.es/boletin/n7/ammin.html .

    - Carta Europea de la Mujer en la Ciudad, Bruselas, 1996. La Carta Europea de la Mujer en la Ciudad es un proyecto de investigación realizado por un equipo europeo y subvencionado por la Comisión de la Unión Europea de Unidad de Igualdad de Oportunidades. Contiene una evaluación de la situación actual de las mujeres en las ciudades basándose en un análisis de cinco temas prioritarios (planeamiento urbano y desarrollo sostenible, seguridad, movilidad, hábitat y equipamientos locales, estrategias), una base de datos informatizada de recursos humanos, más referencias biográficas y un catálogo de las 66 "mejores prácticas" (se añaden continuamente casos nuevos). El propósito de la Carta es establecer una red informática internacional capaz de sacar conclusiones de estos casos desde el punto de vista del género: http://habitat.aq.upm.es/dubai/96/bp018.html .

    - El espacio no es neutro: reflexiones en torno a vivienda y ciudad desde una perspectiva de género, Zaida Muxi, 2008: http://arqa.com/comunidad/colaboraciones/el-espacio-no-es-neutro-reflexiones-en-torno-a-vivienda-y-ciudad-desde-una-perspectiva-de-genero.html .

    - Red Mujer y Habitat de América Latina. Genera conocimientos teórico-conceptuales sobre la problemática de género en el hábitat urbano y rural en el contexto de América Latina. Todas las instituciones miembros impulsan el trabajo de desarrollo comunitario y de proyectos concretos. Además, promueven políticas con perspectiva de género fundamentalmente en el marco del desarrollo local. La diversidad y naturaleza distintas de sus miembros aporta una riqueza en el campo de la investigación, capacitación, trabajo de base e intervención directa con los grupos de trabajo. http://www.redmujer.org.ar/ .


    Marco institucional: organismos y conferencias internacionales sobre hábitat


    Sociedad civil: redes, foros y declaraciones internacionales sobre hábitat
    [email protected]