Guias de conocimiento
Guía de conocimiento sobre medio ambiente
Autores corporativos:
Ecologistas en Acción (canal)
Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (canal; editora virtual)

Autores personales:
Kucharz, Tom (Autor/a)

   Descripción    Clasificación    Documento   
 Índice:
     1. Presentación.
     2. Los problemas ambientales y sus causas.
          2.1. ¿Cómo está nuestro medio ambiente?
               ¿Desarrollo sostenible o crecimiento sostenido?
               El Estado Ecológico: propaganda al servicio de la destrucción ambiental.
               Encuentros y desencuentros entre feminismo y ecologismo.
               La retórica verde de la Unión Europea.
                    Transporte.
                    Energía.
                    Agroalimentación.
                    Biodiversidad.
                    Residuos y salud pública.
                    Referencias.
               Legislación.
          2.2. Las causas de la crisis ambiental global.
               Entrevista a Federico Aguilera Klink: "La economía mundial es insostenible porque está absolutamente divorciada de la Naturaleza".
               Dependemos cada vez más de recursos no renovables.
               Los conflictos ecológico-distributivos y los indicadores de sustentabilidad.
                    Introducción.
                    Una clasificación de los conflictos ecológicos.
                    Vocabularios de resistencia.
                    Lo local y lo global.
                    Indicadores de (in)sustentabilidad.
                    Lenguajes de valoración: algunos ejemplos.
                    Referencias.
               Influencia de la agricultura industrial en el cambio global.
               La Política Agraria de La Unión Europea.
                    La liberalización del comercio agroalimentario internacional.
                    Las reformas de la PAC en la década de 1990.
                    La nueva PAC de 2003.
                    Los transgénicos en la UE.
                    Bibliografía.
               Análisis social y cultual de discursos y actitudes eco-contrarios. Causas y tipologías del anti-ambientalismo español.
               Globalicemos la fraternidad.
               "Libre comercio": entre la OMC y la guerra
          2.3. Problemas ambientales en España
               Energía: Desregulación y crecimiento del consumo
               Cambio climático: Un proceso en marcha
               Comercio de emisiones
               Nucleares: Una energía en declive
               Una movilidad hipertrófica e insostenible. 35 km al día
               Un plan de infraestructuras continuista, que deja las medidas más urgentes y necesarias para el final. El PEIT: echando gasolina al fuego
               El caro fracaso del AVE
               ¿Qué estamos haciendo con nuestros residuos?
               Residuos sólidos urbanos: Cada día producimos más basura
               Residuos peligrosos: Crecimiento irrefrenable, gestión insostenible
               La industria química trata de desvirtuar este reglamento para el control de productos químicos: La propuesta REACH
               Incineración
               Suelos Contaminados
               Urbanismo: Aquelarre inmobiliario, bulimia económica y desastre ambiental
               Urbanismo desbocado
               Especulación inmobiliaria
               Turismo de sol y cemento
               Calidad del aire
               Incendios Forestales
               Biodiversidad: Camino de la sexta gran extinción de especies
               Biodiversidad: Una enorme riqueza natural
               Bosques: Más cambios legislativos que prácticos
               La caza
               Defensa animal: Vacas y linces
               Mareas Negras
               Biotecnología: 10 años de fracasos
               Salud ambiental: Bastantes avances, nuevos riesgos
               Deporte, ocio, recreo y naturaleza
          2.4. Propuesta para la sostenibilidad
               Líneas de acción hacia la sostenibilidad
               Energías renovables
               Antimilitarismo y ecopacifismo
               Hacia un feminismo con conciencia ecologista
               Periodismo ambiental
               Educación ambiental: ¿Escaparate publicitario o herramienta para resolver problemas ambientales?
               10 años de trueque
               Participación
               Agendas locales 21
     3. Abriendo una ventana al medio ambiente: los portales web.
     4. ¿Quién es quién en la protección ambiental?.
          Curiosidades.
          Organizaciones ecologistas estatales.
          Organizaciones regionales:
          Organizaciones ecologistas locales.
          ONGs de cooperación con trabajos medio ambientales.
          Administración pública estatal.
          Organizaciones de la Administración pública autonómica.
          Área de Medio Ambiente de los partidos políticos.
          Empresas y medio ambiente.
     5. Recursos y materiales mediambientales.
          Ministerio de Medio Ambiente.
          Instituto Geológico y Minero de España.
          Centro de Documentación sobre Desarrollo Rural (CEDERUL).
          Centro de Investigación y Cooperación para el Desarrollo (CIDEAL).
          Institut Internacional de Governabilitat de Catalunya (IIGC).
          Solidaridad Internacional.
          Medicus Mundi.
          Asociación Paz y Desarrollo.
          ALBOAN - Fundación para el desarrollo.
          Entrepueblos.
          Veterinarios Sin Fronteras.
          Intermón Oxfam.
          Ayuda en Acción.
          Manos Unidas.
          Red de ONGs del Mediterráneo para la Ecología y el Desarrollo Sostenible (MED Forum).
          Fundación Paz y Tercer Mundo (PTM).
          Grupo de Difusió de la Ciencia i del Medi Ambient (GDC).
          EcoHabitar. Bioconstrucción, Permacultura y Sostenibilidad Práctica.
          Federación Española de Ingeniería Sin Fronteras.
          Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS).
          Buenas prácticas ambientales.
     6. Anexos.
          6.1. Guía de control para un/a trabajador/a (www.istas.net).
          6.2. Legislación ambiental.
               6.2.1. Ministerio de Medio Ambiente.
               6.2.2. Unión Europea.
          6.3. Glosario.
1. Presentación.
Las empresas de reducidas dimensiones tienen problemas para abordar todos aquellos aspectos de la gestión que requieren conocimientos especializados y asesoría. Dificultades para abordar una planificación estratégica, para contar con asesorías fiscales y jurídicas y, de igual forma, para abordar una gestión ambiental.

Esta problemática se agrava cuando las empresas están compuestas por personas que provienen de colectivos con dificultades especiales de inserción. En el caso de las empresas formadas por inmigrantes hay unos condicionantes impuestos a todos los instrumentos de formación y gestión empresarial que, en general provienen de las limitaciones de los procesos de integración social y cultural.

En este caso los programas formativos se enfrentan a dificultades que se multiplican por la ausencia, frecuente, de una experiencia específica que permita enfrentar las necesidades también específicas de estos colectivos.

En consecuencia, la propuesta que se desarrolla a continuación se construye sobre las dos ideas principales que se desprenden de los párrafos anteriores:

  • Que las empresas pequeñas, por problemas de economía de escala, requieren de un fuerte apoyo para ser capaces de implementar sistemas de gestión ambiental con un mínimo de contenido efectivo. El observatorio debe ser, en consecuencia un elemento activo de apoyo.

  • Que los instrumentos que se utilicen para abordar la problemática ambiental en empresas orientadas a colectivos con dificultades especiales de inserción deben ser sensibles a su problemática específica y, en consecuencia, flexibles para poder operar y obtener resultados. Por ello es fundamental integrar en la metodología de trabajo actividades orientadas a recoger e incorporar estas necesidades específicas.

  • Debe servir como guía para obtener recursos, contactos y material bibliográfico sirviendo de puerta de entrada para aquellos usuarios que deseen profundizar en el conocimiento de los aspectos abordados y para emplear una gestión ambiental en su entorno laboral.


2. Los problemas ambientales y sus causas.
Los problemas ambientales no se pueden analizar ni entender si no se tiene en cuenta una perspectiva global, ya que surgen como consecuencia de múltiples factores que interactúan. Nuestro modelo de vida supone un gasto de recursos naturales y energéticos cada vez más creciente e insostenible. Las formas industriales de producción y consumo masivos que lo hacen posible suponen a medio plazo la destrucción del planeta. Algunos efectos de la crisis ecológica ya están claramente perceptibles: aumento de las temperaturas, agujero en la capa de ozono, desertificación, acumulación de residuos radiactivos, extensión de enfermedades como el cáncer o la malaria, insalubridad del agua dulce, inseguridad alimentaría, agotamiento de los recursos renovables y no renovables, etc. El despilfarro de unas sociedades repercute directamente en la pobreza de otras y contribuye al deterioro ambiental general. Es sabido que con sólo el 23% de la población mundial, los países industrializados consumen el 80% de la producción mundial de energía comercial, el 79% del acero, el 85% del papel y el 86% de los metales no ferrosos.

Las empresas transnacionales promueven un desmesurado crecimiento del transporte de mercancías a grandes distancias -causando enormes emisiones de CO2, la construcción de infraestructura de transporte y una mayor dependencia de la extracción de recursos petrolíferos. El aumento generalizado de las demandas de transporte es preciso satisfacerla con grandes infraestructuras que permitan un funcionamiento fluido de la economía mundial y, al mismo tiempo, incentiva los procesos de urbanización y extensión de la movilidad motorizada. En paralelo con el intenso crecimiento de población, se aceleran los procesos de concentración urbana, particularmente en los países del Sur donde el 90% del crecimiento poblacional tendrá un carácter urbano. La población urbana mundial pasará de 2.000 millones en 1985 a 5.100 millones en el 2025.

Hay que tener en cuenta que los límites de los recursos naturales (petróleo, madera, minerales, biodiversidad, etc.) indican que el actual modo de vida es insostenible. El consumo en constante expansión somete a tensión al medio ambiente, con emisiones y derroches que contaminan la tierra y destruyen los ecosistemas. Se produce un agotamiento y la degradación en aumento de los recursos: la quema de combustibles fósiles se ha casi quintuplicado desde 1950; el consumo de agua dulce se ha casi duplicado desde 1960; la captura marina se ha cuadruplicado; el consumo de madera es ahora 40% superior a lo que era hace 25 años. Entre 1960 y 1998 mientras la población mundial se ha duplicado, las emisiones de CO2 por tres, el consumo de fertilizantes por cinco y la producción de energía por seis. Además, este nivel de consumo no repercute sólo en la naturaleza, sino también en la mayor parte de las personas de este planeta, puesto que sufren directamente los efectos de este irracional modelo de vida. Los países empobrecidos no son los mayores causantes de esta crisis ambiental pese a ser lugares donde se producen buena parte de los efectos que a su vez generan importantes flujos migratorios.


Consecuencias ambientales de los modos de vida y consumo

Aumento del efecto invernadero: El efecto invernadero es un fenómeno natural de la atmósfera que consiste en que la energía solar que llega a la tierra, al tomar contacto con el suelo, se refleja sólo en parte, siendo el resto absorbida. El efecto de esta absorción es un calentamiento y se manifiesta por una irradiación de energía hacia la atmósfera. Sin embargo, al viajar hacia la atmósfera se encuentra con gases que actúan de freno, produciéndose la vuelta hacia la tierra y evitando que la energía se escape en su totalidad hacia el exterior calentado más el suelo del planeta. La actividad humana, con el uso de combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural) está variando este equilibrio natural, produciendo la emisión de gases de invernadero (las emisiones anuales de dióxido de carbono CO2 se cuadruplicaron en los últimos cincuenta años) que, junto con otros provenientes de otras actividades, provocan el recalentamiento mundial de la atmósfera, que está generando una ruptura de los equilibrios naturales. Algunos de los efectos son: cambios climáticos, lo que supone una grave amenaza para las cosechas, inundaciones, aumento de la frecuencia de las tormentas y las sequías, aceleración de la extinción de especies, difusión de enfermedades contagiosas. La generación de energía y el transporte motorizado son las causas más importantes del efecto invernadero. En España el pro medio cada persona son 8,2 toneladas de CO2 por año.

El agujero de la capa de ozono: El ozono es el gas encargado de la protección de la Tierra contra las radiaciones ultravioletas. La introducción de nuevos compuestos artificiales (como los clorofluorocarbonos o CFCs, presentes en los aerosoles y aparatos de refrigeración), así como de fertilizantes, reducen la concentración de ozono en la atmósfera, lo que hace que penetren más cantidad de rayos ultravioletas. Esto provoca graves consecuencias para el desarrollo de la vida vegetal y animal, pudiendo producir mutaciones genéticas, y cáncer de piel en las personas.

La lluvia ácida: Los óxidos de nitrógeno y azufre, emitidos por las industrias y automóviles a la atmósfera, reaccionan con el vapor de agua para formar ácido nítrico y ácido sulfúrico. Estos ácidos caen sobre la tierra en forma de lluvia, produciendo la acidificación de los suelos y aguas, pérdida de zonas de cultivo, muerte de bosques, etc.

Contaminación de aguas y suelo: Esta se está debiendo tanto a los vertidos urbanos, industriales y ganaderos, como a la utilización de pesticidas y fertilizantes en la agricultura intensiva. Además la explotación y el transporte de recursos naturales (petróleo, oro, carbón, mercurio, metales, etc.) son enormemente contaminantes. Para conseguir un anillo de oro es necesario sacar 4.000 kilo de tierra. La erosión y la salinización del suelo siguen siendo problemas graves.

Contaminación del aire: El aumento de tráfico origina "smog" (ozono) con la consiguiente amenaza para la salud humana (graves problemas respiratorios) y la vegetación. Las concentraciones más altas se registran a lo largo del verano. Los datos muestran que una gran mayoría de ciudades superan los valores permitidos para no poner en riesgo la salud humana. Cerca de 25 millones de personas en Europa sufren episodios de niebla tóxica invernal y cerca de 40 millones están expuestas a nieblas tóxicas del verano.

Deforestación: La deforestación es la pérdida de bosques, lo que tiene graves consecuencias, como son la erosión del suelo debido a la falta de vegetación, la pérdida de terreno fértil, ya que se pierden los nutrientes del suelo, la pérdida de flora y fauna, interrupción del ciclo del agua o el aumento de los niveles de CO2 cuando se queman los bosques. Una sexta parte de la superficie terrestre del mundo se ha degradado como resultado de la ganadería intensiva y de malas prácticas de cultivo agrícola. Si sigue el actual ritmo de tala de árboles en el Amazonas, nuestro "pulmón verde" más importante del mundo desaparece en 40 años.

Erosión-desertificación del suelo: El proceso de deforestación está íntimamente ligado al de la erosión y desertificación, que supone una pérdida irreversible de la fertilidad del suelo. Pero la infertilidad del suelo, que provoca su desertificación, también puede estar causada por el uso excesivo de fertilizantes y pesticidas en la agricultura o por la acumulación de residuos de todo tipo.

Producción de residuos: Otro problema es el tipo de residuos que se producen y su acumulación. Hay un incremento en la cantidad de basuras y desechos, tanto domésticos como industriales (mención especial merecen los residuos nucleares y tóxicos por su peligrosidad y no descomposición durante mucho tiempo). En los países industriales la generación per cápita de desechos se ha casi triplicado en los últimos 20 años. Cada año se producen 400 millones de toneladas de residuos tóxicos. El reducir la cantidad de residuos y evitar su acumulación son medidas necesarias pero que no son llevados a la práctica, en cambio sigue dominando la opción más económica: los vertederos.

Productos químicos: Debido al gran numero de sustancias de uso común y el desconocimiento sobre sus consecuencias ecológicas y para el ser humano el uso de los productos químicos representa un peligro y una amenaza muy importante para el medio ambiente y para la salud humana.

Agotamiento de los recursos naturales: 38 países del mundo sufren una aguda escasez de agua dulce, 1.200 millones de personas no tienen acceso a agua potable, 2.400 millones están sin saneamiento. De los 4.000 millones de casos de Diarrea cada año, 2.2 millones de personas se mueren innecesariamente. Enfermedades prevenibles relacionadas a agua contaminada causan 5 millones de muertos al año. Mientras un turista en un hotel gasta 1.200 litros de agua al día, un tercio de la población mundial sobrevive con menos de 30 litros. La agricultura intensiva utiliza el 80% del agua dulce disponible en el mundo; así por ejemplo para producir 1 kilo de carne de vacuno se utilizan entre 100.000 y 200.000 litros de agua. La calidad de las aguas se ve amenazada por la altas concentraciones de productos químicos (nitratos, plaguicidas, metales pesados, hidrocarburos clorados, fosfatos de los detergentes, etc.) de la agricultura, la industria y los usos domésticos, con el consiguiente riesgo para la salud humana.

Pérdida de biodiversidad y de espacios naturales: Las especies silvestres se están extinguiendo de 50 a 100 veces más rápido que su tasa natural de extinción por la presión de la actividades humanas (agricultura intensiva, actividades de explotación de los bosques, pesca intensiva, urbanización, desarrollo de infraestructuras, contaminación). Si estas especies se pierden, las consecuencias más inmediatas son la ruptura del equilibrio de los ecosistemas y del equilibrio planetario y, a más largo plazo, la pérdida de información genética. Así por ejemplo las existencias de peces se están reduciendo: cerca de la cuarta parte está actualmente agotada o en peligro de agotamiento y otro 44% se está pescando hasta llegar a su límite biológico. Las presiones sobre la biodiversidad y los espacios naturales proceden de una agricultura insostenible y la explotación de bosques cada vez a mayor escala, una fragmentación del paisaje, el vertido de productos químicos, la construcción de embalses y trasvases de agua, la caza o pesca industrial y el desplazamiento de especies, etc.

Medio ambiente urbano: La población urbana no cesa en crecer y las ciudades muestran importantes signos de tensión ambiental: mala calidad del aire (industria, generación de electricidad, transporte), exceso de ruido, atascos de tráfico, pérdida de zonas verdes, invasión de espacios protegidos, vertidos de agua no depurada y de residuos, insalubridad del agua potable, falta de servicios públicos adecuados, etc.


El progreso como creación de necesidades

El crecimiento económico que supuso la revolución industrial no podía sino venir ligado a profundos cambios sociales, en el modo de vida y de consumo. El consumo en los países del Norte adquiere ahora un papel fundamental. El consumo mundial ha aumentado a un ritmo sin precedentes a lo largo del siglo XX: en 1998 el gasto del consumo privado y público llegó a ser el doble del nivel de 1975 y seis veces el de 1950. Podrían distinguirse dos grandes modelos de consumo: el de los países del Norte y el de los del Sur; aunque es importantísimo, para no simplificar, indicar matices en cada uno de ellos.

El consumo en los países del Norte: Para que el sistema capitalista pueda funcionar necesita aumentar constantemente los beneficios (la acumulación de riqueza). Esto produce que la producción y el consumo tenga que aumentar constantemente. Es en los países del Norte donde el crecimiento del consumo se ha producido de forma más intensa, hasta unos niveles tan elevados que las distinciones entre lujo y necesidad se desvanecen. Se consume sobre todo "energía cultural" (coches, televisión, electrodomésticos, etc.) y el único límite para el consumo de energía lo pone el dinero. A escala mundial, el 20% de los habitantes de los países del Norte hacen el 86% del total de los gastos en consumo privado y, en lo que al gasto energético se refiere, el 5% más rico, consume el 58% del total de la energía. Así, corresponde a la quinta parte de la población mundial que vive en los países de ingreso más elevado el 53% de las emisiones de dióxido de carbono. Además se fomenta una "cultura del despilfarro", en la que se favorecen los productos de corta duración, que intensifican, aún más, el consumo. A esto también se le ha llamado "cultura de usar y tirar". Se favorecen además el consumo de objetos con una gran cantidad de embalajes o el transporte privado frente al público. Esta "cultura del despilfarro" se ve posibilitada por: a) el bajo coste de producción gracias a la tecnología y sobre todo por las condiciones en los países del Sur (mano de obra barata, desregulación laboral y ambiental, etc.); b) una energía barata (el petróleo principalmente), lo que permite un comercio mundial de largas distancias; c) el abaratamiento constante de los productos basado en el saqueo de las materias primas en los países del Sur (condicionados económica y políticamente para vender sus riquezas naturales); d) un mercado liberalizado, donde se fomenta la competitividad y la dominación de las empresas transnacionales de los países del Norte; y e) el papel fundamental de los medios de comunicación para difundir e inculcar la necesidad de consumo.

El consumo en los países del Sur: El consumo de los países del Sur dista mucho de alcanzar los niveles de los países del Norte. El 20% más pobre de los habitantes del mundo ha quedado excluido de la explosión del consumo. Una niña nacida por ejemplo en Madrid agrega más al consumo y la contaminación a lo largo de su vida que entre 30 y 50 nacidos en países del Sur. El promedio de consumo de cualquier persona de los países occidentales es 300 veces mayor que el de una persona de Bangladesh. Aunque es preocupante también los elevados costes ambientales en países como Brasil, China, India, Indonesia o Méjico, a causa de las deslocalizaciones de la producción industrial de los países occidentales hacía los países del Sur, así como el crecimiento del consumo que los países del Sur están experimentando. Esto ocurre porque en países del Sudeste Asiático y América Latina, el crecimiento industrial y del consumo se está dando de forma más violenta. La superpoblación de muchos estados del Sur, por si misma, no determina un distinto uso de los recursos, sino que éste viene determinado por la capacidad adquisitiva de las familias, y es justamente esta última la que condiciona la tasa de natalidad y, en último término, la superpoblación. La elevada población de los países del Sur crea una presión sobre el medio (deforestación, erosión del suelo, emisión de contaminantes etc.). Sin embargo, el factor determinante en le deterioro ambiental del planeta es, como ya se ha comentado, la globalización económica. Así en una familia del Sur casi todas sus posesiones están relacionadas con la alimentación, mientras que en la del Norte las cosas relacionadas con la alimentación sólo suponen una pequeña parte de lo que tienen, lo que determina el tipo de energía que se consume. En los países del Sur casi no se consume este tipo de "energía cultural", no existe la sociedad de bienestar, sino una vida casi de supervivencia, en la que los hijos e hijas son imprescindibles para trabajar y mantener a los padres, creándose así un círculo vicioso en el que la pobreza lleva a un mayor crecimiento demográfico, que conduce a una mayor degradación del entorno local, que a su vez produce una mayor pobreza, y así sucesivamente. Es importante resaltar que no por tener muchos hijos se han convertido en pobres, sino al revés.


  2.1. ¿Cómo está nuestro medio ambiente?
 
  ¿Desarrollo sostenible o crecimiento sostenido?
Hace 2.500 años Confucio decía que cuando las palabras pierden su sentido, las personas pierden su libertad. En los últimos 20 años pocos términos han resultado tan polémicos, tan entusiastamente defendidos o descuidadamente alterados en la interlocución y en la comunicación pública como el término desarrollo sostenible.

Apenas sin discusión sobre sus implicaciones o sus contenidos y sin reparar demasiado en su trascendencia y en sus posibilidades, el desarrollo sostenible ha resultado ser el banderín de enganche de todos aquellos que pretenden defender unas mejores relaciones entre economía y ecología.

Otras opciones

Empero, desarrollo sostenible no es un término caído del cielo. Había otras opciones. Si nos remitimos a la primera Conferencia Internacional sobre el Desarrollo Humano Man and Biosphere en Estocolmo (1972) el término utilizado frente a la crisis ambiental fue ecodesarrollo. Un término demasiado claro y estrechamente vinculado a un movimiento social de protesta como para ser aceptado de buen grado como máximo común denominador. H. Kissinger se encargó de hacerlo desaparecer de los textos la diplomacia internacional.

El término desarrollo sostenible en su acepción inglesa (sustainable development) aparece en la Estrategia Ambiental Mundial de la UICN en 1980. Sin embargo sus auténticos promotores fueron los miembros de la Comisión para el Medio Ambiente y el Desarrollo (ONU) redactores del documento Nuestro Futuro Común. Desde la aparición de tal texto (1987) el término se puso en boga en el camino hacia la Cumbre de la Tierra (Río de Janeiro, junio de 1992), donde se popularizó y reafirmó ostensiblemente.

No obstante, las polémicas en torno a su uso y abuso no se han producido por la indefinición adjudicada al concepto desarrollo sostenible sino por el sesgo desarrollista que sus críticos vislumbran en su utilización. La calculada ambigüedad del término, ha resultado ser un terreno de discordia entre aquellos que tratan de dar mayor relevancia al desarrollo-crecimiento económico y aquellas personas preocupados por los riesgos de estar sobrepasando límites naturales físico-biológicos, es decir por la sostenibilidad ecológica.

Corren tiempos en que la economía prima sobre lo político, sobre lo religioso y lo cultural. Tanto en el Norte como en el Sur las polémicas sobre el desarrollo sostenible están siempre teñidas con tinte económico. Es ahí donde se produce la contradicción entre crecimiento y desarrollo. No es correcto mezclar magnitud y proceso, es decir, tratar de asimilar lo que significa aumento cuantitativo de ciertas magnitudes (crecimiento) con aquello que trata de significar despliegue y articulación de variables cualitativas (desarrollo).

Desarrollo es sinónimo de desenvolvimiento, de transición, de actitud de transformación, de modernización y de autoorganización, mientras que el crecimiento esta relacionado con el aumento de lo mensurable, con el incremento aritmético y numérico. Aunque pueden coincidir, en los temas que nos ocupan, esto es, en las actuales polémicas económicas, ecológicas y político-sociales, suelen devenir marcadamente opuestos y encontrados. Crecer al 3% anual significa doblar la producción cada 24 años y las investigaciones de los últimos 20 años reflejan claramente el resultado anti-ecológico y anti-social de tal empeño.

La relación de subordinación entre el sustantivo (desarrollo) referido, confundido y trastocado como crecimiento y el adjetivo segundón (sostenible) ha supuesto la pérdida de su posible fecundidad innovadora. Para muestra un botón. El artículo 2 del Tratado de Maastricht reza así: "El primer objetivo de la Unión Europea es promover el crecimiento sostenible [sustainable growth] respetando el medio ambiente".

Cambio radical hacia la sostenibilidad

La búsqueda de un desarrollo humano sostenible tiene más que ver con la redistribución que con el crecimiento y significa reconducir la actual situación hacia una nueva lógica que no olvide a los desheredados de la Tierra, ni a las generaciones futuras. Significa poner en cuestión el modelo de crecimiento y exigir una radical redistribución y reducción de los recursos utilizados por una minoría rica y despilfarradora.

El discurso renovador de la sostenibilidad, basado en el largo plazo y en el equilibrio de intereses y de aspectos sociales, ambientales y económicos casa mal con el corto plazo y los planes de desarrollo amparados en los ciclos de renovación política al uso.

Frenar la larga lista de proyectos infraestructurales (trenes de alta velocidad, aeropuertos, carreteras y autopistas, embalses y trasvases, puertos comerciales y deportivos, incineradoras, centrales térmicas, centros comerciales y polígonos industriales, campos de golf...) que crece día a día es una labor prioritaria y perentoria. Generar un amplio abanico de oposición y de crítica al desarrollismo devastador debe ser el abono para pergeñar una nueva cultura política que nos abra el camino hacia la sostenibilidad.

Existen muy diferentes formas de entender el desarrollo sostenible y más allá de la semántica y la moda se encuentran las tangibles realidades y las voluntades de cambio social. El crecimiento sostenido además de una quimera, es una contradictio in terminis que conlleva marginación y caos.

La desnaturalización del desarrollo sostenible es un hecho, por eso el ecologismo tiende a sustantivar el término sostenible, como parte principal del binomio. La transición hacia un modelo sostenible supondrá la transformación radical de las actuales relaciones no sólo entre economía y ecología, sino también de ambas para con la sociedad. La sostenibilidad exige una voluntad de cambio radical que combine el imperativo ecológico, la redistribución social y un reforzamiento político que contribuya a una gestión ecológica que mejore la participación y auto-organización, local y globalmente.


Autor/a: Iñaki Barcena


  El Estado Ecológico: propaganda al servicio de la destrucción ambiental.
Al comienzo del Libro Cuarto de La Política, que lleva por título Teoría general de la ciudad perfecta, Aristóteles alude a la codicia de los seres humanos, uno de sus temas favoritos, en los términos siguientes: "Se considera uno siempre con bastante virtud, por poca que tenga; pero tratándose de riqueza, fortuna, poder, reputación y todos los demás bienes de este género, no encontramos límites que ponerles, cualquiera que sea la cantidad en que los poseamos".

Aristóteles, y la cultura griega en general, no se limitaron a criticar la codicia humana, sino que cantaron las excelencias de la moderación y el justo medio como vía para la búsqueda de la virtud y, a través de ésta, de la felicidad. Buda y otros pensadores orientales de la Antigüedad fueron más lejos, y predicaron la renuncia completa al deseo, y especialmente a cualquier afán de poseer bienes materiales, como camino hacia la perfección y hacia la superación del sufrimiento.

Un minoritario hilo dorado

Tanto en Oriente como en Occidente, el hilo dorado de la búsqueda de la felicidad a través de la autolimitación, ha atravesado todas las épocas y todas las culturas. Pero siempre ha sido una actitud minoritaria. El mismo Aristóteles ya se lamentaba de que "la gran mayoría de la sociedad vive para satisfacer sus apetitos". Si ahora levantara la cabeza, vería lo lejos que el mundo ha ido de su ideal de la ciudad perfecta.

El ecologismo está al final de ese hilo dorado. Desde sus inicios, ha predicado la moderación no sólo como un principio ético, sino como una actitud práctica y de salvaguardia del destino colectivo. Sólo el autocontrol de los seres humanos en la explotación de la Naturaleza podría superar la incapacidad del planeta para satisfacer los deseos ilimitados de una especie que se ha reproducido de un modo explosivo, dominando técnicas que le permiten transformar cualquier elemento de la Naturaleza en riqueza, fortuna y poder.

Ahora, cuando el ecologismo ya ha cumplido holgadamente una generación, se puede concluir sin mucho riesgo de error que, de nuevo en esta ocasión, el mensaje de la moderación no ha tenido más éxito que el que alcanzó en los intentos que le precedieron a lo largo de la historia.

Sin cambios a mejor

En realidad, era ilusoria la idea de que la existencia de graves riesgos ecológicos determinaría necesariamente cambios en las conductas mayoritarias. Las grandes amenazas ecológicas (el cambio climático, la disrupción hormonal, la dispersión de organismos genéticamente modificados, etc.), están provocadas por poderosos intereses económicos, y para ellos la forma más provechosa de gestionarlas es ocultarlas utilizando los medios de comunicación de masas, especialmente si se cuenta con la colaboración de los gobiernos. Así se ha hecho.

El deterioro ecológico local, siempre más visible, va siendo asimilado por el cuerpo social como un "coste del progreso". Se forma así un bucle de adaptación cultural que se retroalimenta mediáticamente y se legitima con el consumo, obteniendo la aquiescencia mayoritaria. La Naturaleza se va desvalorizando como objeto de interés social, mientras la atención mayoritaria se centra en otro tipo de objetos o de mitos sociales. Viviendo de espaldas a la Naturaleza, lo que le ocurra a ésta no es preocupante.

De este modo, las cosas se están poniendo muy feas en materia ambiental. Desde los años ochenta, o antes, se sabía que era imprescindible que los países desarrollados renunciaran al crecimiento cuantitativo y se dedicaran a perfeccionar sus estructuras sociales, dejando espacio ecológico para que otros países, que sí lo necesitaban, pudieran mejorar su bienestar material sin desbordar las capacidades de carga a escala global y local. Era también imprescindible que los países que tienen desde hace décadas sobrada riqueza material avanzaran hacia modelos distintos de organización social y económica que sirvieran de patrón para la evolución de otros países.


Nada de eso se ha logrado, sobre todo porque apenas se ha intentado. El norte desarrollado ha continuado su carrera obsesiva por el crecimiento cuantitativo, el desarrollo territorial y el despliegue infraestructural, cuando ya no había ninguna necesidad de hacerlo, e incluso cuando en muchos casos resultaba contraproducente.

Ahora ya es demasiado tarde. Johanesburgo, sólo diez años después de Río, dejó un regusto de escepticismo fácilmente perceptible. Nadie se creía nada, porque todo el mundo sabía que no sólo iba a continuar sin cambios el cinismo ecológico occidental, sino que el desarrollo económico de Asia estaba entrando en la fase exponencial, apoyado en los más insostenibles patrones occidentales. En una o dos décadas, la población mundial con modos de vida insostenibles se habrá multiplicado por cuatro o por cinco respecto a la que había a finales del siglo XX. Y ningún país o institución internacional está legitimado para cuestionar ese proceso.

Propaganda para cambiar la percepción

El deterioro ambiental global y local es ahora galopante, y sólo se puede combatir con mucha propaganda. Puesto que el impacto ambiental es una construcción social, se puede combatir corrigiendo el problema que lo causa, o bien modificando la percepción social del mismo. La primera solución puede afectar al crecimiento económico, esto es, a los procesos de acumulación de riqueza, fortuna y poder. La segunda no sólo no afecta, sino que puede ayudar a esos procesos de acumulación. No hay duda de que millones de decisiones económicas de todos los alcances seguirán actuando en consecuencia día a día. No hace falta una malvada dirección central. La cultura social de la acumulación material y la desvalorización de la Naturaleza es mucho más eficiente.

Los Estados jugarán un papel clave en la gestión del desplome ecológico del siglo XXI. Tienen que ser Estados Ecológicos, esto es, tienen que hacer creer a la población que existe una política ambiental, que es prioritaria, que se está aplicando, y que está funcionando. El Estado Ecológico será la nueva imagen de la ciudad perfecta. Se está construyendo sobre conceptos tales como la desmaterialización de la economía o la disociación del crecimiento económico y el transporte, esto es, sobre los nuevos cuentos de la corriente académica principal de la economía, una vez comienza a agotarse la cuerda del desarrollo sostenible.

La propuesta de Lovelock en defensa de la energía nuclear encaja perfectamente en el nuevo Estado Ecológico, y es un buen indicador de la situación límite a la que se está llegando. Un anciano de 85 años, abrumado por lo que está viendo desde una posición de información privilegiada, lanza una propuesta tan desesperada como inoperante. La energía nuclear no parará el efecto invernadero, entre otras cosas porque su ciclo de vida completo emite cantidades ingentes de CO2, porque sólo puede sustituir a una pequeña parte de los combustibles fósiles, y porque más energía generaría más crecimiento y más transporte, esto es, más efecto invernadero. Nadie parará el cambio climático, porque las emisiones no se van a frenar de modo sustancial. Hay que cruzar los dedos para que no veamos un colapso climático, sino un cambio más o menos gradual. Con la propuesta de Lovelock simplemente habría dos problemas enormes en vez de uno: el efecto invernadero y la energía nuclear. Es una lástima que, al final de su vida, Lovelock haya perdido la serenidad.

La crisis ecológica, parafraseando a Lorca, hay que mirarla cara a cara. Sin duda alguna, el planeta acabará siendo desarrollado por completo, y todos los recursos valorizables en forma de riqueza, fortuna y poder acabarán siendo monetarizados y finalmente destruidos. Para verlo, es sólo cuestión de esperar el tiempo suficiente. Pero precisamente porque ésa es la situación real, el trabajo y la determinación de la minoría que mantiene el hilo dorado es ahora más importante que nunca.

Para los seres humanos, el tiempo es literalmente el factor vital. Por eso, en la cuestión ambiental, el factor tiempo, esto es, el ritmo del deterioro ecológico, es crucial. Rebajando ese ritmo es posible evitar que se destruyan ciertas cosas mientras uno vive, evitando el dolor que conlleva presenciarlo. Y además, ganando tiempo se facilita a la gente una adaptación menos traumática al deterioro de su entorno. Se reduce, en suma, el estrés y el dolor ecológico colectivo.

El deterioro ecológico no se puede frenar sin limitar el crecimiento cuantitativo en los países sobredesarrollados. Esta tesis, nada nueva, sigue siendo incontestable, más allá de la propaganda desarrollista en la que siguen ancladas las instituciones. El verdadero freno al crecimiento sólo se consigue actuando sobre las perspectivas de rentabilidad de los grandes capitales nacionales o globales. Esto es, obstaculizando sus oportunidades de inversión, dificultando su reproducción, y desanimando a sus gestores y a sus propietarios, para que el dinero se mueva lo menos posible. El Estado Ecológico tratará de impedirlo, pero esperemos que sólo lo consiga en parte. Mucha gente seguirá estirando, palmo a palmo, el hilo dorado.


Autor/a: Antonio Estevan


  Encuentros y desencuentros entre feminismo y ecologismo.
Frente al pensamiento único, os proponemos una primera reflexión sobre algunos puntos de encuentro y desencuentro entre feminismo y ecologismo -en particular por lo que se refiere al trabajo de las mujeres y la utilización de los recursos naturales-. Se trata de iniciar un diálogo que nos permita repensar la economía desde una perspectiva más amplia y con otros objetivos que tengan más que ver con la vida humana y menos con el beneficio capitalista [1].

Un primer punto de encuentro entre el feminismo y el ecologismo lo situamos en lo que ambos pensamientos se plantean como objetivo básico y primero, es decir, hacia el que debiera orientarse tanto la reflexión como la acción: la llamada sostenibilidad humana, social y ecológica, entendida como proceso que no sólo hace referencia a la posibilidad real de que la vida continúe -en términos humanos, sociales y ecológicos-, sino a que dicho proceso signifique desarrollar niveles de vida, estándares de vida o calidad de vida aceptables para toda la población [2]. Sostenibilidad que supone pues una relación armónica entre humanidad y naturaleza, y entre humanas y humanos. En consecuencia, será imposible hablar de sostenibilidad si no va acompañada de equidad.

Acerca de la sostenibilidad y las necesidades humanas

Desde el feminismo se mantiene actualmente una reflexión abierta sobre los estándares de vida como algo que va mucho más allá de "una cesta de bienes". La idea de estándares de vida es un concepto complejo, que además de la satisfacción de las necesidades biológicas y sociales, incorpora también la satisfacción de las necesidades emocionales y afectivas. En este sentido, se trata no de una situación estática, sino más bien de un proceso que debe ser continuamente reconstruido, que requiere de recursos materiales pero también de contextos y relaciones de cuidado y afecto, proporcionadas éstas en gran medida por el trabajo no remunerado realizado en los hogares.

La reflexión sobre los "estándares de vida aceptables para todas y todos" tiene puntos de conexión con el debate sobre calidad de vida y desarrollo humano en los términos expresados por Amartya Sen [3]. El planteamiento de Sen está en la base de la idea de desarrollo humano que maneja el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo). Sin embargo, cuando el debate sobre desarrollo humano se orienta hacia la medición y cuantificación -como hace el PNUD- entonces dicho concepto se aleja del de estándares de vida que aquí manejamos. Los aspectos emocionales y afectivos que señalábamos no son susceptibles de cuantificación y, de hecho, los indicadores del PNUD no los consideran. De aquí que la cuantificación, al restringir el concepto a aquello que es cuantificable, reduce su contenido y, por tanto, lo empobrece[4].

Por otra parte, hablar de niveles de vida significa afrontar el tema de las necesidades humanas. La discusión sobre las necesidades humanas plantea terrenos complicados que han sido tratados desde diversas perspectivas. En cualquier caso, esta problemática nunca ha sido abordada por la economía neoclásica, que se ha limitado a hablar de preferencias, deseos y demandas (de mercado) [5]. Pero naturalmente, no es lo mismo. Existe una serie de aspectos, como el cariño, las relaciones, la creatividad, la libertad, etc. que no pasan por el mercado y ninguna persona sensata se atrevería a decir que no son necesidades humanas básicas.

En consecuencia, al hablar de estándares de vida, es necesario analizar la relación entre el bienestar y la satisfacción de ciertas necesidades humanas fundamentales. Entre los autores que han reflexionado sobre ello, Max-Neef [6] identifica como necesidades fundamentales las de subsistencia, protección, afectividad, comprensión y conocimiento, ocio, creatividad, identidad, participación y libertad; que operarían en las cuatro categorías existenciales de ser, tener, hacer e interactuar. Necesidades que tienen que ver con el cuerpo, con los sentimientos y con la mente de manera integrada, es decir, cada necesidad aparece claramente interrelacionada con las demás. El autor ve las necesidades señaladas sin jerarquía entre ellas, lo que le permite captar a los seres humanos en su totalidad, sin parcelaciones.

Max-Neef no trata las necesidades humanas como carencia sino como motor de la existencia humana cultural: entenderlas sólo como carencia sería restringirlas al aspecto meramente fisiológico que es el ámbito donde la necesidad asume con más fuerza la sensación de que falta alguna cosa. De esta manera, el autor acepta las necesidades de los seres humanos, dándoles un lugar en el ámbito socio-simbólico y asignándoles un papel en el juego de interrelaciones entre la vida biológica y la vida cultural. Las necesidades entonces se viven y satisfacen de manera continua y renovada de acuerdo a las características y condiciones del ciclo vital. Cuestión que conecta con la de "estándares de vida" como un proceso dinámico en continua adaptación de las identidades individuales y las relaciones sociales [7].

Volviendo ahora sobre la idea inicial, constatamos que las condiciones ambientales y el trabajo de las mujeres están en la base de la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales. Desde el pensamiento ecologista se plantea específicamente la participación de la naturaleza en la satisfacción de las necesidades, en el sentido de que el medio ambiente proporciona los recursos que se convierten en medios o servicios de muy diferentes tipos, para cubrir ciertas necesidades humanas básicas o que son necesarios para mantener una cierta calidad de vida, como determinadas condiciones ambientales (de temperatura, climáticas, etc.). Desde el pensamiento feminista se está planteando la relación directa que tiene el trabajo que tradicionalmente han realizado las mujeres en el hogar con la satisfacción de las necesidades humanas básicas, en especial con aquellas que tienen que ver con los aspectos más subjetivos señalados por Max-Neef.

Población creciente y recursos decrecientes

Ahora bien, a pesar de la analogía entre ambos pensamientos, existe una diferencia importante, un punto de desencuentro. El ecologismo cuestiona el capitalismo -y con ello, cuestiona algunos aspectos del patriarcado verdaderamente importantes como son las relaciones entre humanidad y naturaleza- pero no acaba de llegar al núcleo del problema. No llega a plantearse -y por tanto, a denunciar- la pérdida de centralidad de la vida humana. Si la vida humana deja de ser el valor central en nuestra sociedad, entonces puede ser objeto de manipulación en función de objetivos o necesidades establecidas por el patriarcado y/o el capitalismo.


Desde el feminismo se pone en cuestión todo el sistema patriarcal capitalista, su contradicción profunda entre la obtención de beneficio y los estándares de vida de toda la población. Desde esta perspectiva, la vida humana adquiere un valor central y, en consecuencia, los estándares de vida en todas sus dimensiones deberían ser el objetivo básico de toda la actividad de mujeres y hombres. En consecuencia, el feminismo está en la búsqueda de una relación profunda entre la actividad y actitud de las mujeres hacia el cuidado de la vida y el cuidado de la naturaleza como la base de toda vida.

Probablemente el fundamento de esta diferencia que se detecta en ambos discursos se sitúa en la presencia/ausencia de la experiencia vivida. El feminismo crece dando significado a la experiencia femenina y se enraíza, por tanto, en un cuerpo sexuado en femenino [8]. De ahí que para el feminismo sea más difícil desencarnar los discursos, permitir la instrumentalización de los cuerpos o justificar la destrucción de la vida, precisamente porque el discurso pasa por lo vivido en primera persona.

El ecologismo, en cambio, no se plantea desde un sujeto con experiencia a la cual dar significado. Habla en nombre de la especie humana y de su relación con la naturaleza. Se puede, pues, dar en el ecologismo un discurso desencarnado con el mismo nivel de abstracción que en cualquier otro discurso científico o político masculino. El ecologismo parte del conocimiento que las ciencias naturales aportan sobre las relaciones entre el sistema social y el sistema ecológico. Pero este conocimiento, falto de experiencia significada es incapaz de abarcar toda la complejidad de tales relaciones y corre el peligro de acabar reduciéndolas a un mero conjunto de datos y reglas. Susanne Schultz [9] explica cómo este reduccionismo tiene consecuencias importantes en el ámbito de la acción social: "Gracias a estos sistemas cibernéticos, el sistema ecológico debe convertirse de nuevo en previsible y controlable: el hombre como gestor ecológico debe simular o controlar los procesos naturales, concebidos en forma de estructuras circulatorias y sistemas de reglas, para evitar así un colapso ecológico". Y de ahí que se pueda llegar a aceptar la instrumentalización de los cuerpos de las mujeres -en el tema del control de la población- en nombre de la sostenibilidad ecológica.

Desde el ecologismo, la mayoría de planteamientos, con más o menos matices, consideran el control de la población como una necesidad para reducir el desequilibrio existente a nivel mundial entre unos recursos naturales decrecientes y una población creciente. Los desacuerdos con la visión desde el feminismo [10] aparecen ya en la propia manera de nombrar el tema y de plantear la cuestión. La mayoría de autores que la analizan desde una visión ecologista coinciden en plantearla como un problema de sobrepoblación. En cambio, desde el feminismo se considera que el problema radica en el desequilibrio existente entre población y recursos [11].

Para poder hablar de sobrepoblación, previamente se ha dado un proceso de abstracción de algo tan elemental como que la población son seres humanos, son la humanidad. Pero el proceso durante el cual la humanidad se convierte en biomasa, permanece invisible. Incluso las posiciones más críticas dentro del ecologismo -tal como dice Schultz- aceptan la separación entre sociedad (seres humanos) y biomasa de población susceptible de ser regulada. Es decir, los seres humanos de carne y hueso se convierten en una abstracción susceptible de ser manipulada; dejan de ser sujeto pensante, miembros de la sociedad humana, para devenir una variable llamada población que se utiliza como un factor más de la ecuación POBLACIÓN x NIVEL DE CONSUMO x TECNOLOGÍA = RECURSOS CONSUMIDOS [12].

Una vez deshumanizado el concepto población y convertido en variable ya no hay motivos éticos que impidan legitimar la intervención del Estado para reducir la población. En cambio el Estado, de acuerdo con los principios del liberalismo, no interviene para decidir cuál debe ser el nivel de consumo ni el desarrollo tecnológico de la sociedad; tal decisión está en manos de los actores económicos que incluso en el ámbito de la investigación priman por encima de la comunidad científica. De manera que el Estado respeta la libertad de los actores económicos para decidir cuánto y en que dirección invierten, en función de sus intereses, permitiendo que sea un ente abstracto y ciego como es el mercado quien decida. En cambio cuando se trata de la capacidad reproductiva de la especie humana, que está en manos de las mujeres, seres humanos inteligentes, considera que no tienen criterio para decidir como gestionar esta capacidad, e interviene con la justificación de salvaguardar el interés público.

Si del interés público se trata, y obviamente la buena gestión de los recursos naturales para atender las necesidades de una población en crecimiento es de interés público, ¿por qué el Estado no se plantea intervenir para racionalizar los demás factores de la ecuación? La respuesta, compartida incluso por los ecosocialistas, es que las desigualdades sociales provocadas por el sistema económico se consideran inalterables a medio y largo plazo [13]. Schultz sostiene que este proceso niega "la historicidad de construcciones como la fecundidad, la feminidad, la sexualidad y la organización social de la educación y el cuidado de los hijos". No se es capaz de ver el significado profundo que tiene esta negación, a partir de la cual el Estado se arroga el derecho de "convertir el cuerpo de las mujeres y su fecundidad en una magnitud maximizable tecnocráticamente". Tal ceguera en este punto vital debilita su discurso al cuestionar al neoliberalismo, y permite que el sistema, culpabilizando a los pobres de su pobreza -porque son demasiados-, obtenga un considerable margen de credibilidad que no podría tener si el pensamiento ecologista incorporara, con todas sus consecuencias, el carácter sagrado de la vida humana y del cuerpo femenino, que no pueden jamás considerarse una variable.

Si partiéramos del carácter sagrado de la vida humana, habría que replantear el análisis de la relación entre población y recursos, comenzando por entender las estrategias reproductivas que desarrollan las mujeres en función de las condiciones socioeconómicas y culturales de la comunidad a la que pertenecen. Ellas son quienes introducen civilización en medio de la barbarie, quienes convierten las piedras en pan para alimentar a sus familias, quienes con su inteligencia y su trabajo maximizan los recursos a su alcance para garantizar el futuro de su comunidad, de acuerdo con los valores culturales que la definen. Son quienes se hacen cargo de atender las necesidades humanas, y en función de ello construyen sus estrategias. Habría que contar con su experiencia y sus conocimientos para saber qué factores socioeconómicos debieran ser modificados en cada sociedad concreta con el fin de garantizar la sostenibilidad humana.


En este punto nos remitimos al concepto inicial de sostenibilidad entendida como una relación armónica entre la humanidad y la naturaleza, que no puede existir si no está vinculada al concepto de equidad. Ahí es donde debieran intervenir los Estados y las organizaciones internacionales como NN UU, FMI, Banco Mundial, y tal intervención no tendría nada que ver con las políticas de población, que en este nuevo contexto no sólo carecen de sentido sino que son un atentado contra la vida humana.

Desearíamos que las reflexiones planteadas contribuyeran de alguna manera al necesario diálogo entre ecologismo y feminismo, convencidas de que puede resultar enriquecedor para ambas y reforzar los instrumentos de que disponemos para hacer realidad este otro mundo posible.



Autor/a: Anna Bosch, Cristina Carrasco y Elena Grau, participan en el grupo Dones i Treballs de Ca la Dona

NOTAS:

  1. ® Este artículo se basa en el texto "Verde que te quiero violeta" escrito por la mismas autoras como epílogo a la publicación La historia cuenta de Enric Tello, El Viejo Topo, 2005.
  2. ® A este respecto se puede ver Picchio, A, "Un enfoque macroeconómico ampliado de las condiciones de vida" en Carrasco, C, edit, Tiempos, trabajos y género, Publicaciones de la UB, Barcelona 2001 y Tello, E. "Eliminar residuos o gestionar materiales", en Medi Ambient, Tecnología i Cultura, número 29 (versión castellana pp 78-89).
  3. ® Sen, A., Desarrollo y libertad, Planeta, Barcelona 2000. La discusión sobre calidad de vida, estándares de vida o desarrollo humano continúa abierta. A veces se ha propuesto no utilizar el término de estándares de vida ya que la economía lo ha subordinado a un significado económico limitado, y usar en su lugar el de calidad de vida. En cualquier caso, como es obvio, el problema es mucho más que semántico.
  4. ® Aunque se han intentado desarrollar indicadores cualitativos que expresen percepción de aspectos subjetivos, en nuestra opinión, aún son muy insatisfactorios.
  5. ® Ver Jackson, T., y Marcs, N., "Consumo, bienestar sostenible y necesidades humanas" en Ecología Política, número 12, pp 67-80, 1996.
  6. ® Max-Neef, M., Desarrollo a escala humana. Conceptos, aplicaciones y algunas reflexiones, Icaria, Barcelona 1994.
  7. ® La idea de que las necesidades se satisfacen continuamente y no se "superan" es esencial en la crítica del pensamiento feminista a la ideología patriarcal.
  8. ® Grau, E., "No prescindir de los cuerpos", En Pie de Paz, número 53, dic 2000
  9. ® Schultz, S., "El discreto encanto de la política demográfica" en Mientrastanto, nº 65, pp 115-138, 1996.
  10. ® Entre las diferentes corrientes de pensamiento feminista, quienes han tratado el tema a fondo han sido las pensadoras identificadas con el ecofeminismo.
  11. ® Ver el tema desarrollado en BOSCH, A, "¿En manos de quien está la reproducción humana? Una crítica ecofeminista al problema de la población", en Ecología Política nº 12, pp 9-17, 1996.
  12. ® En tal ecuación a veces se excluye el factor "nivel de consumo", de manera que no se tiene en cuenta algo tan fundamental como la inequidad en el reparto de los recursos.
  13. ® Sarkar, S., "¿Una síntesis ecosocialista del problema de la sobrepoblación?" en Ecología Política nº 6, pp 143-152, 1993. Pese al tiempo transcurrido desde la publicación de este artículo, sus argumentos continúan siendo utilizados por algunos ecosocialistas, e incluso ecoanarquistas para justificar las políticas de población.


  La retórica verde de la Unión Europea.
El discurso ambiental de la Unión En los últimos tiempos, la Unión Europea ha ido desarrollando, en el terreno medioambiental, una legislación que en muchas ocasiones resulta más garantista que la de los propios estados miembros. Sin embargo, esta preocupación ambiental no obedece a un verdadero intento por acercarse a la sostenibilidad, sino más bien a que el deterioro ecológico no se puede ya ocultar por más tiempo, así como al hecho de que la población europea ha incrementado su sensibilidad acerca de los problemas ambientales.

La Unión Europea ha tratado de liderar mundialmente el avance hacia un modelo de desarrollo sostenible. Y para ello ha reelaborado la definición de este concepto: desarrollo sostenible significa, para la Unión, la perpetuación de un modelo capitalista de producción y consumo, la entronización de la economía financiera como motor de crecimiento y, a la vez, el aderezo de sus discursos y tratados con un lenguaje ecológico que se adapte a las necesidades del momento [14].

Como muestra de ello, desde el principio del articulado del Tratado de Constitución Europea se deja constancia de los valores en que se va a inspirar para alcanzar sus objetivos. Así, se hace mención dentro de los objetivos de la Unión (art. I-3.3) a que "la Unión obrará en pro del desarrollo sostenible de Europa basado en un crecimiento económico equilibrado, en una economía social de mercado altamente competitiva, tendente al pleno empleo y al progreso social, y en un nivel elevado de protección y mejora de la calidad del medio ambiente". Durante todo el articulado del Proyecto de Constitución se reitera una y otra vez que lo que se pretende es conjugar la protección ambiental con la economía de mercado. Pero están hablando de un imposible, ya que es precisamente dicha economía de mercado la responsable última de la crisis ecológica en que vivimos. Y cuando se trata de escoger entre una y otra, las políticas de la Unión, como iremos detallando, responden a esta pregunta de una manera meridianamente clara.

Además, estos valores se exportarán, ya que "en sus relaciones con el resto del mundo, la Unión afirmará y promoverá sus valores e intereses" y "contribuirá a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible del planeta, la solidaridad y el respeto mutuo de los pueblos, el comercio libre y equitativo, la erradicación de la pobreza y la protección de los derechos humanos, (...)" (art. I-3.4).

Toda esta retórica verde, con la que la Unión Europea intenta lavar su cara menos amable, se ve completada con más afirmaciones en la misma línea: "las exigencias de la protección del Medio Ambiente deberán integrarse en la definición y ejecución de la políticas y acciones (...) con objeto de fomentar un desarrollo sostenible" (art. III-119), y "las exigencias de la protección de los consumidores se tendrán en cuenta" (art. III-120). Pero ¿cómo lograrlo?, ¿hasta qué punto?, ¿quién lo va a llevar a cabo?... Y es que, en definitiva, su propia indefinición deja estos objetivos como un mero brindis al sol.


Como retórico resulta también el artículo II-97, según el cual "las políticas de la Unión se integrarán y garantizarán, conforme al principio de desarrollo sostenible, un nivel elevado de protección del medio ambiente y la mejora de su calidad". Llama la atención, en efecto, que este artículo no prevea el derecho subjetivo de las personas a un medio ambiente sano (como reconoce el Convenio de Aarhus, firmado por la Unión Europea y por todos los Estados miembros) sino que sea un simple principio rector, es decir, que se trate de un deber de los poderes públicos que no es susceptible de ser exigido por los particulares. Así, las referencias ambientalistas del Proyecto constitucional encajan perfectamente con la Estrategia de Desarrollo Sostenible de 2001 elaborada por la Unión Europea, que intentaba vestir al capitalismo productivista con un disfraz verde.

En cualquier caso, hay que señalar que es difícil mantener todo este discurso sin caer en la incoherencia. Las contradicciones se ven reflejadas, por ejemplo, al fijarnos en la extensión y el detalle con el que tratan las políticas económicas. En este sentido, existe un apartado exclusivo para el mercado interior y otro para la política económica y monetaria, en los cuales se detallan claramente los criterios de convergencia (art. III-198.1), el control de la inflación (art. I-30.2) o el control del déficit (art. III-185.1), cosa que por supuesto no ocurre con ninguno de los vagos propósitos ambientalistas expresados en el Tratado. Los aspectos medioambientales aparecen en el capítulo de "Políticas de otros ámbitos específicos".

Ante tamaña declaración de intenciones, podemos preguntarnos qué es lo que ha venido haciendo en el pasado la Unión Europea para conseguir la sostenibilidad. Para ello, quizás resulte aclaratorio ir comparando el discurso y la práctica: vamos a ilustrar el texto del articulado constitucional con las políticas sectoriales que a tal efecto se han venido desarrollando, para ver no solo que esos propósitos son inalcanzables sino que ni siquiera hay interés en lograrlos. La política realmente existente de la Unión Europea, insistimos, deja de lado su teórico respeto por el medio ambiente, puesto que choca con la preponderancia de los objetivos económicos neoliberales, los cuales son incompatibles con el avance hacia un modelo social ecológicamente sostenible.

Antes de entrar en el análisis pormenorizado por sectores, conviene dejar constancia de algunos principios fundamentales que rigen el engranaje neoliberal del proyecto europeo, y que tienen enormes repercusiones sobre el entorno.

El dogma de fe por el cual el bienestar se sigue midiendo a través del PIB (Producto Interior Bruto) -magnitud diseñada básicamente para medir los flujos monetarios, esto es, la actividad de los mercados- constituye también una buena prueba del estrecho cauce por el que se desarrolla la tan cacareada sensibilidad ecológica de la Unión Europea, puesto que muchos hechos que atentan contra la calidad del medio ambiente hallan un reflejo positivo en la contabilidad del PIB. Por ejemplo, esto sucede si el agua del grifo deja de ser potable y hemos de comprar agua mineral embotellada, si se fabrican más automóviles o si se talan más bosques. Para el capitalismo es más rentable destruir para luego reconstruir.

La Unión Europea se define como un mercado único de competencia libre y no falseada (art. I-3.2) y esto es radicalmente incompatible con la sostenibilidad. Porque ¿cómo puede ser sostenible el continuo transporte de mercancías a través de miles de kilómetros con la ayuda de combustibles fósiles y con el único criterio del beneficio económico?

La preponderancia del capital financiero en este modelo económico que consolida el actual Proyecto consolida es otro rasgo que pone de manifiesto la primacía de los intereses económicos sobre los ambientales. El impulso promovido por la Unión Europea para la creación de un mercado financiero único [15] refuerza el capital especulativo, el cual tiene funestas consecuencias en el plano ambiental. No en vano, las continuas crisis que causa la especulación financiera se hallan en el origen del desmantelamiento del tejido productivo (especialmente el de pequeña escala local, mucho más integrado en el medio) y del incremento de la presión para que los países periféricos exploten al máximo sus recursos naturales con el fin de obtener divisas. Además, no hay que olvidar que el capital financiero es el que permite que un pequeño porcentaje de la población mantenga unas altísimas e insostenibles cotas de consumo.
NOTAS:
  1. ® Vid. Chusa Lamarca Lapuente, La Unión Europea: retórica sostenible y políticas insostenibles, 2001.
  2. ® Un ejemplo sería el proceso de fusión de bolsas europeas o el intento que es la Constitución Europea de convertir al euro en la principal moneda mundial.


  Transporte.
La Unión Europea ha sido concebida para deslocalizar y disgregar en el continente la producción, así como para establecer una distribución y un comercio a largas distancias, lo que incrementa el consumo de energía y la emisión de contaminantes. Esta deslocalización es mayoritariamente interna, pero también se está haciendo de cara al exterior, como lo atestigua el fuerte impulso de la Unión Europea a la apertura de una nueva ronda de negociaciones en el seno de la OMC, la creación de un Área de Libre Comercio en el Mediterráneo o los tratados de libre comercio con Mercosur.

En este modelo de transporte, los costes ecológicos no aparecen en la cuenta de gastos. En la actualidad, el transporte está creciendo por encima del PIB en el seno de la Unión [16] (llegando al caso extremo del aéreo que está aumentando anualmente el 7,4%). Además, la ampliación de la Unión a otros diez países va a aumentar el mercado interno, incrementando el transporte [17]. Como dato significativo, podemos señalar que el gasto total del transporte supone más del 10% del PIB de la Unión Europea [18]. Por todo ello, la Unión apuesta fuertemente por la creación de grandes infraestructuras de transporte, como autopistas [19], trenes de alta velocidad, superpuertos y aeropuertos. Y en el Proyecto de Constitución Europea, el art. III-246 expone que "la Unión contribuirá al establecimiento y al desarrollo de las redes transeuropeas en los sectores de las infraestructuras de transportes, las telecomunicaciones y la energía. (...) En el contexto de un sistema de mercados abiertos y competitivos, la Unión favorecerá la interconexión de las redes nacionales, así como el acceso a dichas redes". Y, por otra parte, este es uno de los pocos sectores en los que la Unión podrá aportar fondos para su realización (art. III-247).

Y estos artículos ya no son una mera retórica, porque la Unión apuesta, presionada por la ERT [20], por mayores infraestructuras de transporte. Actualmente, el objetivo prioritario de las redes de comunicación que conectan la Unión es eliminar los cuellos de botella existentes (Alpes, Pirineos, etc.) y conectar con el Este de Europa para la ampliación. Todo ello apostando por la carretera y el tren de alta velocidad, que es mucho más impactante que el tren convencional (el AVE consume casi lo mismo que un avión y tiene una importante incidencia en el territorio), como se recoge en el plan aprobado por la Comisión en diciembre de 2003.

Todo ello aumenta las emisiones de CO2, con los consiguientes efectos sobre el cambio climático [21]. Este modelo implica también la desarticulación del territorio (ya que se concibe para favorecer la comunicación sólo entre los grandes polos económicos), y la dispersión urbana. Así se empuja a la población hacia espacios altamente urbanizados (la Unión es la región más urbanizada del globo [22]), aumentando su impacto en el medio. Además, cada día se asfaltan 10 hectáreas para construir autopistas, troceándose más el territorio, con la amenaza que esto supone para la biodiversidad. Otra consecuencia importante del actual modelo de transporte es la siniestralidad, que conlleva que las muertes en accidente de tráfico sean la tercera causa de defunción entre la población.

El problema que tiene actualmente la Unión es que el transporte está alcanzando el punto de saturación [23]. En un informe de 1990 encargado por la Comisión Europea se alertaba de que "desde hace algunos años, Europa parece haber sobrepasado el punto más allá del cual cualquier incremento del tráfico es contraproducente. La suma de efectos negativos parece cancelar los incrementos de riqueza, eficiencia, confort y facilidad de transportarse que deberían resultar del crecimiento del volumen de tráfico". Así, la Unión plantea un menor aumento del transporte por carretera (el que menos posibilidades de incremento presenta) del previsto inicialmente; se pretende que sea de sólo un 38% (frente al 50% planeado) para mercancías y un 24% (frente al 43%) para pasajeros para 2010. El ferrocarril empieza a ser barajado no como una alternativa al transporte por carretera, sino como una forma de continuar el aumento de la movilidad. Eso sí, en líneas de alta velocidad y para el transporte a largas distancias tanto de personas como de mercancías [24].
NOTAS:
  1. ® La movilidad personal se ha incrementado de 17 km/persona/día en 1970 a 35 km/persona/día en 1998.
  2. ® Se prevé que se cuadruplique o quintuplique el transporte en Europa del Este tras su integración en la UE.
  3. ® Uno de cada tres nuevos empleos que se generen en la UE durante los próximos 10 años estarán vinculados a la logística, según datos de la Dirección General de Transportes de las Comisión Europea.
  4. ® El 79% de los pasajeros/as y el 44% de las mercancías se traslada por carretera. El número de coches y de kilómetros de autopista en la UE se ha multiplicado por 3 desde 1970 (en la Unión ya hay un coche por cada 2 habitantes). Mientras, desde 1970, se han cerrado al tráfico 600 km de vías férreas convencionales al año (las carreteras han crecido 12000 km/año). La cuota del transporte ferroviario de mercancías ha pasado del 21,1 al 8% y la de pasajeros/as del 10 al 6% desde 1970.
  5. ® Siglas en inglés de la Mesa Redonda Europea de Industrias, que está integrada por 45 grandes empresas.
  6. ® Actualmente, el transporte es el responsable del 28% de las emisiones de CO2 (de las cuales el 82% provienen del transporte por carretera). Además, para 2010 está previsto que su contribución a la emisión de CO2 aumente hasta el 40%.
  7. ® Entre 1980 y 2000 la superficie edificada en la UE ha aumentado un 20%, mientras que la población lo ha hecho un 6%.
  8. ® El 10% de las carreteras están afectadas diariamente por atascos, el 20% de la red ferroviaria se considera cuello de botella y los 16 aeropuertos principales sufren retrasos superiores a los 15 minutos en el 30% de los vuelos.
  9. ® Vid. Juan Bárcena y Paco Segura: "El mito de las infraestructuras", El Ecologista, nº 30, 2002.


  Energía.
La Unión se ha convertido, a pesar de ser la responsable del 24% de las emisiones totales de los gases de efecto invernadero, en uno de los organismos que lideran la lucha mundial contra el cambio climático. Sin embargo, esto es más un resultado de omisiones ajenas que de méritos propios. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) señaló la conveniencia de limitar las emisiones mundiales de gases de invernadero, para 2005, en un 20% con respecto a los valores de 1990. Esto supondría que, al ser la Unión Europea uno de los principales emisores de estos gases, su reducción debería ser notablemente mayor de dicho porcentaje. Pero la Unión aprovechó la cerrazón de Estados Unidos y Japón para, en la firma del Protocolo de Kioto, disminuir sus recortes de emisiones hasta el 8%. Y también transigió posteriormente con los llamados mecanismos de flexibilidad (como, por ejemplo, el comercio de emisiones o los mecanismos de producción limpia) que hacen que los recortes de emisiones sean aun más escasos.

En cualquier caso, no hace falta volver a explicar qué hay entre el dicho y el hecho, como lo atestigua el dato de que el Estado español ha incrementado ya la producción de CO2 en un 38% entre 1990 y 2002, cuando lo permitido por la Unión Europea hasta 2010 era el 15%. En el resto de la Unión, aunque la situación es mejor, los datos no apuntan por el momento a que se vaya a cumplir el pírrico objetivo firmado en el Protocolo de Kioto [25].

Se sabe que la política económica es inflexible: el incumplimiento del Pacto de Estabilidad acarrea sanciones (aunque, en ocasiones, Francia y Alemania se lo puedan saltar). Pero el medio ambiente es un asunto distinto.

Y el problema no termina aquí, porque la Unión está poniendo en marcha un mercado de comercio de emisiones para 2005. La filosofía economicista que subyace es la de dar viabilidad a los procesos más contaminantes a costa de los menos emisores, favoreciendo sólo la disminución de gases de efecto invernadero que resulten más baratas. Además, los Estados serán los que asignen el grueso de las emisiones que podrán realizar las distintas industrias, lo que beneficiará a los sectores más contaminantes; frente a un sistema de subasta de emisiones que haría lo contrario. Por lo tanto, el comercio de emisiones va a retrasar el abordaje de reducciones más ambiciosas [26].

Respecto a la política energética, la seguridad de suministro y la disponibilidad de energía a bajo precio (que se pretende conseguir, a nivel interno, fomentando la competitividad) son los objetivos esenciales [27]. Para aumentar la competitividad, una de las medidas está siendo la creación de un mercado único de la energía [28]. Esto va a traer como consecuencia más probable un aumento del consumo, y una tendencia a que la producción se realice con menos criterios ambientales (ya que se tendrán que bajar los costes para aumentar la competitividad). Además habrá que construir más redes de distribución, sabiendo que las líneas de alta tensión así como los gaseoductos [29] producen impactos sobre la salud y el medio natural [30].

El Tratado Constitucional refleja estos aspectos: "(...) la política energética de la Unión tendrá por objetivo: a) garantizar el funcionamiento del mercado de la energía; b) garantizar la seguridad del abastecimiento de la Unión, y c) fomentar la eficiencia energética y el ahorro energético así como el desarrollo de energía nuevas y renovables" (art. III-256.1). Como comentábamos al principio, se pretende conjugar las políticas neoliberales con la relación armónica con el medio, en un intento desesperado por lograr la cuadratura del círculo.

Finalmente, y contradiciendo el último artículo citado, hay que destacar que continúa la apuesta por los combustibles fósiles (especialmente el petróleo y el gas natural), quedando en un lugar residual las energías renovables, ya que el objetivo de la Unión Europea es alcanzar el 12% de energías renovables para 2010. Y para colmo, no se termina de abandonar la apuesta por el carbón, aunque los informes de la Unión Europea reconocen su fuerte contribución al cambio climático, la lluvia ácida o la emisión de metales pesados. No en vano, junto a la energía hidráulica, el carbón es casi la única fuente energética propia que tiene la Unión. Y eso por no hablar de las renovadas presiones que parten desde el seno de la Comisión Europea (nuevamente expresadas por Loyola de Palacio) a favor de la energía nuclear, que ahora resulta ser la energía más ecológica al no emitir gases de efecto invernadero.
NOTAS:
  1. ® Vid. Ecologistas en Acción: Crítica a la Estrategia Europea para un desarrollo sostenible (2002).
  2. ® Vid. Cristina Rois: "El comercio de emisiones de la UE", El Ecologista, nº 37, 2003.
  3. ® La Unión Europea es el segundo consumidor mundial de energía, y los intercambios energéticos suponen el 25% del PIB de la Unión.
  4. ® Realmente habría que hablar de mercados, ya que son distintas las situaciones del petróleo, el carbón, el gas natural y la electricidad.
  5. ® La extensión de la red de gasoductos implicará el aumento de fugas de metano, que es un agente de efecto invernadero veinte veces más poderoso que el CO2.
  6. ® Vid. Ecologistas en Acción: Foro ecologista con motivo de la cumbre de la UE de Barcelona. Unión Europea: discursos sostenibles, políticas insostenibles (2002).


  Agroalimentación.
El sistema agroalimentario que el proyecto europeo ha colaborado a crear en todo el mundo ha tenido como consecuencia la contaminación del agua y del suelo, la pérdida de biodiversidad, la deforestación y desertificación, la eutrofización de lagos y mares, la pérdida del derecho de los pueblos a la soberanía alimentaria, el caso de las vacas locas y de los pollos con dioxinas, la desaparición del campesinado, el hecho de que las grandes multinacionales agro-químico-farmacéuticas controlen toda la cadena de producción agraria...

En el marco de la Unión Europea, la política agraria se ha llevado a cabo por medio de la Política Agraria Comunitaria (PAC). Los principios básicos que la guiaron en sus comienzos fueron [31]:

  1. Unicidad del mercado: se basa en la libre circulación de productos agrarios, la armonización de otras políticas relacionadas (como la sanitaria) y unos precios uniformes.

  2. Preferencia comunitaria: implica la protección del mercado europeo frente a las importaciones.

  3. Solidaridad financiera común: los gastos de la PAC se pagan con cargo al presupuesto comunitario.

De este modo, la PAC se crea con una clara vocación productivista y con la finalidad de asegurar que la Unión es una potencia mundial en este asunto estratégico. Por lo tanto, la PAC se ha venido realizando a medida de las grandes multinacionales, puesto que favorece la concentración y las grandes explotaciones [32] intensivas de monocultivos, apuesta por un modelo que abusa de los fertilizantes químicos [33] y los pesticidas [34], supone un gasto insostenible de los recursos hídricos (especialmente en el Sur [35]) y de plástico, y potencia el uso de unas pocas razas hiperproductivas alimentadas con piensos compuestos y atiborradas de fármacos. Y como lo único que importa es el mercado, la producción agríc ola europea se dedica al comercio y a la exportación, creando undumpingde los precios que arruina la producción de la periferia. Todo ello hace que el gasto energético del actual modelo agrícola también aumente [36]. Un estudio del Wuppertal Institut de Alemania ha calculado las millas de transporte de los ingredientes de un yogur. Aunque todos estos componentes podrían haberse producido en un entorno de 50 millas, fueron transportados más de 7000.

En esta apuesta por la productividad, se vuelcan las subvenciones en los grandes propietarios y en ciertas regiones [37]. Y las zonas que no reciben ningún tipo de protección son muchas veces las de mayor valor ecológico y en las que la disminución de la actividad agraria provoca un fuerte deterioro del paisaje.

En los últimos años se han venido realizando una serie de reformas en la PAC, la última de las cuales tuvo lugar en 2003. Dichas reformas son el resultado de presiones internas y externas. Entre los factores internos, destaca el elevado coste financiero producido por los crecientes problemas de gestión de los grandes excedentes, así como el hecho de que la Unión Europea es ya la segunda potencia mundial (después de Estados Unidos) en el campo de la agroalimentación. En el debate público también tuvieron relevancia los impactos medioambientales derivados del modelo estimulado por la PAC.

Como factores externos, son decisivas las rondas de negociaciones en el seno de la OMC, donde se regulan los mercados agroalimentarios. En sucesivas rondas de negociación se han ido imponiendo importantes rebajas arancelarias, a las subvenciones y a las ayudas a la producción. De este modo, en la actualidad, sólo son permitidas medidas que se considere que no tienen efectos distorsionadores sobre los precios y los mercados (del tipo de la protección ambiental, el desarrollo rural o que no se traduzcan en pagos que no sean excepcionales a los/as agricultores/as). Todo ello ha reforzado la retórica sobre la sostenibilidad agraria en la PAC.

Las cesiones por parte de la Unión Europea en estos aspectos en el seno de la OMC no han sido altruistas, por supuesto, sino que responden a los factores internos anteriormente nombrados y a que las negociaciones estaban sujetas al "principio de globalidad", por el que no se concluirían sin llegar a un acuerdo en todos los aspectos propuestos en la agenda inicial, los cuales eran mucho más jugosos para la Unión.

En este contexto, los nuevos objetivos formales de la PAC resultante de las reformas se centraron en la reducción de la producción, de los excedentes y del gasto presupuestario. La pieza clave de las reformas de la PAC ha sido la reducción de los precios garantizados a los/as agricultores/as, ya que éstos pasan a estar prohibidos por la OMC. Un segundo aspecto fundamental es la disociación de las ayudas de la producción, de manera que las explotaciones agrarias reciban las ayudas en forma de pago único por explotación, calculado a partir de las ayudas recibidas en el periodo 2000-2002 (es decir, que en el fondo se sigue tomando como referencia la producción, premiando el productivismo histórico). Además, hay que añadir que dicha disociación no es completa y permanece en bastantes aspectos de la producción agraria.

Sin embargo, la Unión Europea no está dispuesta a desmantelar su política de apoyo a la agricultura. Así, la nueva PAC trata de compensar la caída de los precios de intervención mediante ayudas directas, los llamados pagos compensatorios, en el caso de los cultivos herbáceos, desvinculados de la producción. Y mediante medidas estructurales, las denominadas "medidas de acompañamiento", entre las que se incluyen las medioambientales. La renovada PAC implica también la ampliación de la política de desarrollo rural, enmarcada dentro de la política de desarrollo regional de la Unión y, por tanto, también permitida por la OMC. Pero conviene señalar que las ayudas directas y medioambientales son claramente inferiores a las ayudas productivas, por lo que la PAC no rompe su carácter productivista.

Ahora las ayudas estarán teóricamente condicionadas al cumplimiento de ciertos criterios no productivos, que tratan de responder a demandas ciudadanas sobre la calidad de los alimentos y respeto por el medio ambiente. Esta condición es un instrumento que se adecua perfectamente a las medidas aceptadas por la OMC, lo que apunta a que se trata esencialmente de una coartada para seguir subvencionando la agricultura, ya que no se han puesto medidas reales para hacer posible la verificación de dichos criterios ambientales [38].

De este modo, y resumiendo, la única novedad ambiental que se está introduciendo desde los noventa en la PAC es el impulso de dos vías paralelas que convivan en la producción agrícola: la intensiva tradicional, de la que nos alimentaremos la mayor parte de la ciudadanías, y la ecológica, de mayor calidad.

Y, con este Proyecto constitucional, no hemos de esperar ningún cambio de rumbo. El art. III-227 es bien explícito: "los objetivos de la política agrícola común serán: incrementarla productividad agrícola ,fomentando el progresotécnico, garantizar un nivel de vida a la población agrícola y estabilizar los mercados. (...) Se deberá tener en cuenta que la agricultura constituye un sector estrechamente vinculado al conjunto de la economía". Más de lo mismo.

Respecto a los alimentos transgénicos, acaba de finalizar la moratoria sobre nuevas autorizaciones que estaba vigente desde 1998. Esta moratoria supuso un relativo respiro a la introducción masiva de transgénicos, pero el proceso de reforma legislativa que la motivó ya ha concluido. Así, existe una larga lista de transgénicos pendientes de aprobación, a los que la Comisión intentará dar luz verde cuanto antes, cediendo a las presiones de Estados Unidos y de la industria biotecnológica. De este modo, la normativa aprobada abre la puerta a la entrada masiva de transgénicos.

Además, aparecen generosos coladeros para la industria biotecnológica, como la normativa sobre semillas, que es lo suficientemente laxa como para permitir la contaminación de campos no transgénicos por otros transgénicos y la imposibilidad de diferenciar unos de otros. Y se observa la ausencia de una normativa que establezca la responsabilidad civil de la industria biotecnológica en caso de daños o de contaminación por transgénicos. De todos modos, aunque insuficiente, la legislación es más estricta que la anterior en lo que se refiere a requisitos para las autorizaciones de liberación de nuevos transgénicos en la Unión Europea, así como para el etiquetado. Por último, la Directiva Europea de Patentes permite, a través de argucias legales, patentar genes, líneas celulares, animales y plantas. No se necesita el consentimiento del donante y no es preciso que el país de origen del material biológico figure siquiera en la patente. Todo esto favorece el robo por parte de las multinacionales de la biodiversidad genética y el conocimiento milenario de las culturas que la utilizan [39].
NOTAS:
  1. ® Vid. Marta Soler Montiel: "La política agraria de la Unión Europea", Libre Pensamiento, Ecologista, La Lletra A (edición especial sobre la UE conjunta), 2005.
  2. ® El 80% de la producción agrícola se realiza en el 20% de las tierras.
  3. ® Desde 1985 hasta 1996, su uso aumentó en un 29,7%, aunque en los últimos años la tendencia haya sido levemente descendente.
  4. ® Su utilización aumentó en un 82,1% entre 1985 y 1996, si bien últimamente se ha observado una cierta tendencia descendente.
  5. ® En el Estado español el 80% del agua dulce se emplea en la agricultura.
  6. ® Entre 1985 y 1996, el consumo de energía en la agricultura en el Estado español se incrementó un 27,7%, al tiempo que la superficie agraria usada disminuía un 5,6%.
  7. ® El 50% de las explotaciones agrarias son pequeñas y se llevan sólo el 8% del presupuesto, mientras que el 4% mayor acapara el 40%. Esto continuará con la reforma de la PAC, a pesar de su retórica de recorte de las ayudas a las grandes extensiones.
  8. ® Vid. Marta Soler Montiel: "La política agraria de la Unión Europea", Libre Pensamiento, Ecologista, La Lletra A (edición especial conjunta sobre la UE), 2005.
  9. ® Vid. Ecologistas en Acción, Crítica a la Estrategia Europea para un desarrollo sostenible, ya citado.


  Biodiversidad.
La Comisión Europea reconoce que "la pérdida de biodiversidad en Europa se ha acelerado de forma drástica en las últimas décadas" [40]. Sin embargo, no señala la gran responsabilidad que en la aceleración del proceso de extinción de especies, en la reducción de la diversidad genética y en la alteración de los hábitats naturales han tenido las políticas de la Unión Europea. Ante este panorama, los esfuerzos realizados resultan ridículos. Ni siquiera están teniendo éxito los que se han hecho en los últimos años para lograr la implantación de la Red Natura 2000 [41] en la Unión, como demuestran los más de cinco años de retraso acumulados en la designación de los Lugares de Interés Comunitario (LICs).

En lo que respecta a los recursos pesqueros, basta decir que los caladeros que se encuentran en mejor estado son los del Atlántico Nororiental, donde el ritmo de pesca comporta que un 62% de la población esté en peligro de extinción. Al respecto, la Unión se reserva mediante la Constitución Europea la competencia exclusiva en la protección de los recursos biológicos marinos (art. I-13.1). Lo primero que hay que destacar es que este aspecto es el único de carácter claramente no económico de los que aparecen. Sin embargo, cuando vemos cuál es la política pesquera que está aplicando la Unión Europea, observamos que no desentona con el resto del articulado. La Unión trata los recursos biológicos marinos como un bien ilimitado al que esquilmar sacando el máximo provecho económico, como lo demuestra su reiterada pasividad en reducir el insostenible nivel de explotación de los caladeros.
NOTAS:
  1. ® La perdida de variedades y razas autóctonas en las ultimas décadas ha sido también devastadora, y supone una gravísima amenaza para el futuro de la agricultura europea.
  2. ® Su objetivo es proteger las zonas de mayor valor biológico.


  Residuos y salud pública.
La producción de residuos en la Unión continúa incrementándose año tras año [42], a pesar de la incorporación a la normativa comunitaria desde 1991 del principio de prevención en su generación. La Comisión sigue sin definir unas políticas económicas fiscales que promuevan la reducción de la cantidad y toxicidad de los residuos, limitándose a regular los sistemas de vertido y a plantear objetivos mínimos de reciclado [43]. Se llega al absurdo total cuando los documentos de la Unión afirman que es posible una "desmaterialización de la economía". ¿En qué consistirá dicha desmaterialización cuando el consumo de productos materiales y la producción de residuos, también muy materiales, no paran de crecer?

Con todo, la legislación europea de protección de la salud pública relacionada con los residuos ha ido en aumento [44]. Y en algunos aspectos se ha reducido la contaminación (emisión de precursores de ozono troposférico y dióxido de azufre, presencia de fosfatos en ríos). Pero la legislación es insuficiente [45], ya que los riesgos que suponen los residuos siguen presentes [46], e incluso continúan aumentando en muchos casos (partículas en suspensión o nitratos en ríos). Por ejemplo, la Unión Europea ha aprobado recientemente la Directiva sobre Responsabilidad Ambiental, que afectará únicamente a determinados sectores industriales, entre los que no se encuentran el nuclear ni el petrolero. Además, dicha Directiva no incluye la obligatoriedad de que las industrias de alto riesgo estén cubiertas por un seguro que garantice que los gastos de limpieza medioambientales no son pagados por los contribuyentes en caso de que aquellas se declaren insolventes [47].

Los objetivos genéricos que se plantean en la sección del Proyecto constitucional que trata el medio ambiente (art. III-233) son la "conservación, protección y mejora del medio ambiente; protección de la salud de las personas; uso prudente y racional de los recursos naturales; fomento de medidas a escala internacional(...)", y afirma que "se basará en los principios de cautela y acción preventiva, y en el principio de quien contamina paga". Pero leyendo con mayor detenimiento, nos damos cuenta de que "sin perjuicio del principio de quien contamina paga, cuando una medida adoptada implique costes desproporcionados para un Estado miembro, (...) se establecerán: excepciones de carácter temporal; apoyo financiero con cargo al fondo de cohesión". Así quien contamine tendrá que rascarse el bolsillo... pero parece que no demasiado. Además, "los principios de cautela y acción preventiva" a buen seguro se seguirán pasando por alto para la energía nuclear, los transgénicos, muchos aditivos químicos y para las radiaciones de las antenas de telefonía [48].

Por otra parte, la Unión se basa en la creciente asignación de derechos de propiedad sobre los recursos naturales para la protección del medio ambiente. Las herramientas de las que se sirve para hacer frente a los graves desafíos medioambientales son, principalmente, los denominados impuestos ecológicos [49] o ecotasas. Estos instrumentos sin duda pueden contribuir a mejorar la protección del entorno, pero su insuficiencia es manifiesta si no se acompañan de otras medidas: quienes tienen dinero suficiente, pagando, pueden seguir contaminando. El principio de "quien contamina paga" (art. III-233) del actual Proyecto se vería así satisfecho sin que por ello nuestra relación con el entorno saliera necesariamente beneficiada. Además, es evidente que es imposible cuantificar con valores monetarios todas y cada una de las variables ambientales: ¿cuánto debe pagarse a quien contrae cáncer a causa de emisiones electromagnéticas?, ¿cuánto pagarían las generaciones futuras por un clima inalterado?

Por último, clama al cielo la confianza de la Unión Europea en la tecnología para abordar con éxito los problemas ambientales [50]. No hay duda de que la mejora de la eficiencia es importante, pero en sí misma y sin afrontar los otros elementos del problema ecológico resulta totalmente insuficiente. Un botón de muestra es la introducción de los catalizadores en los automóviles: la reducción de contaminantes supuso un efecto beneficioso inicial que, sin embargo, pronto se vio truncado por el aumento del parque automovilístico.

Autor/a: Luis González Reyes y Pedro Ramiro, Ecologistas en Acción

NOTAS:
  1. ® En los años noventa la generación de basura en la UE aumentó un 14%, de manera que la ciudadanía europea produjo 545 kilos de residuos por persona y año.
  2. ® En 1998 sólo se reciclaba un 20% de la basura, mientras un 57% iba a vertederos.
  3. ® Por ejemplo, con el Libro Blanco sobre Sustancias y Preparados Químicos o con la suscripción del Protocolo de Estocolmo sobre contaminantes orgánicos persistentes.
  4. ® Como un ejemplo, el nuevo sistema REACH que pretende revisar el riesgo para la salud de 30.000 sustancias químicas dejará fuera 70.000 que se seguirán comercializando casi sin control.
  5. ® No existe información suficiente sobre la salubridad del 90% de las sustancias presentes en el mercado, y sobre muchas (PTS, PCB o PBDE) hay pruebas de su toxicidad. Ya que, aparte de las reglas que se aplican a los medicamentos, plaguicidas o aditivos alimentarios, la legislación comunitaria no prevé un sistema de autorización previa a la comercialización de productos. En la mayoría de los casos, corresponde a la ciudadanía demostrar el riesgo que entraña un procedimiento o un producto que ya se ha comercializado.
  6. ® Como ocurrió en el vertido de lodos tóxicos de Boliden Apirsa, la empresa minera de Aznalcóllar.
  7. ® En 2001 el Tribunal de la UE condenó a Francia por anteponer el principio de precaución al Mercado Único y mantener su embargo al vacuno británico.
  8. ® El número de los impuestos llamados ecológicos se ha multiplicado por 4 en los últimos 20 años.
  9. ® Art. III-248: "la Unión tiene como objetivo fortalecer las bases científicas y tecnológicas (...) favoreciendo el desarrollo de su competitividad, incluida la de su industria (...)". Y es que la investigación tecnológica nos llevará indefectiblemente al progreso...


  Referencias.
  • Agencia Europea de Medio Ambiente, Indicadores ambientales. http://themes.eea.eu.int/indicators/all_indicators_box.
  • Bárcena, Juan y Segura, Paco, "El mito de las infraestructuras". El Ecologista nº 30. 2002.
  • Bermejo, Isabel, La Política Agraria Comunitaria (PAC). 2003.
  • Comisión Europea, Desarrollo sostenible en Europa para un mundo mejor. Estrategia de la Unión Europea para un desarrollo sostenible. 2001.
  • Comisión Europea, Medio ambiente 2010: el futuro está en nuestras manos. Sexto programa comunitario de medio ambiente 2001-2010. 2001.
  • Conferencia de los Representantes de los Gobiernos de los Estados Miembros, Tratado por el que se establece una Constitución para Europa. 2004.
  • De Miguel Beascoechea, Eduardo, " Reforma de la Política Agraria". El Ecologista nº 35. 2003.
  • Ecologistas en Acción, Crítica a la Estrategia Europea para un Desarrollo Sostenible. 2002.
  • Ecologistas en Acción, Foro Ecologista con motivo de la Cumbre de la UE de Barcelona. UE, discursos sostenibles, políticas insostenibles. 2002.
  • Fernández Durán, Ramón: "Transporte versus sostenibilidad". El Ecologista, nº 28, 2001.
  • Gravina, Héctor, "La Política Agraria Comunitaria (PAC)". El Ecologista, nº 26. 2001.
  • Hernández, Eva, "Fin de la moratoria". El Ecologista, nº 35. 2003.
  • Lamarca Lapuente, Chusa, La Unión Europea: retórica sostenible y políticas insostenibles. 2001.
  • Rois, Cristina, "El comercio de emisiones de la UE". El Ecologista, nº 37. 2003.
  • Soler Montiel, Marta, "La política agraria de la Unión Europea". Libre Pensamiento, Ecologista, La Lletra A (edición especial conjunta sobre la UE). 2005.
  • VV.AA., ¿Te has preguntado alguna vez... PAC pa qué?, ¿PAC pa quién? . 2001.


  Legislación.
Al echar una ojeada al desarrollo de las medidas y normativas aprobadas para la protección del medio ambiente durante los últimos 25 años, puede dar la sensación de que se ha avanzado mucho en dicha protección. Se calcula en más de 6.000 las normas -internacionales, comunitarias, estatales, autonómicas y municipales- en materia de agua, atmósfera, sustancias tóxicas, residuos, especies, espacios naturales, forestal, ruido, autorizaciones ambientales, urbanismo, etc. Pero ¿es real esa protección?


Efectivamente, el marco jurídico ha cambiado mucho en las últimas décadas. Se ha pasado de la existencia de unas incipientes disposiciones legales a que, a partir del marco constitucional de 1978, se desarrollara una compleja estructura administrativa, especialmente autonómica, con competencias para el desarrollo legislativo en materia de medio ambiente, para la gestión del mismo y para el control de su aplicación. El ingreso del Estado español en 1986 en la entonces Comunidad Económica Europea ha supuesto, aunque sea con extrema lentitud y desidia, la incorporación de una gran cantidad de normas ambientales cada vez más exigentes.

En el ámbito penal es un hito muy importante la aprobación del Código Penal de 1995 que, ampliando los delitos ecológicos existentes hasta esa fecha, incluyó varias decenas de tipos penales contra el medio ambiente y contra la ordenación del territorio.

Incumplimiento sistemático

Sin embargo, a pesar de esta mejora indudable de los instrumentos jurídicos para la protección del medio ambiente, los indicadores de su estado evidencian un deterioro notable del mismo. Por ejemplo, según los informes de la Agencia Europea de Medio Ambiente los parámetros que miden la calidad del ambiente y de los ecosistemas empeoran a escala europea, con la excepción de sólo algunos contaminantes atmosféricos. Y no digamos la evolución de las emisiones de CO2 y las alteraciones del clima derivadas de aquellas.

Y es que, frente a las políticas e instrumentos para la protección del medio ambiente, existen otras (urbanísticas, energéticas, de transporte, industriales...), tanto en el plano internacional (p. ej. condiciones en las que se desarrolla el comercio) como en el interno (p. ej. inversión en infraestructuras, normas sobre precios, fiscalidad), que van en dirección contraria y producen efectos opuestos a aquellas.

Además, podemos afirmar que este derecho ambiental se incumple sistemáticamente en todos los niveles competenciales a los que antes hemos hecho referencia: comunitarios, estatales, autonómicos y locales. Puede parecer ésta una afirmación muy tajante, pero no sólo es ésa la sensación que existe entre organizaciones ecologistas y entre muchos profesionales del derecho, sino que también es constatable por datos tales cómo el número de expedientes abiertos contra el Estado español en la Comisión Europea por infracción del derecho comunitario o el elevado número de denuncias por infracciones ambientales, administrativas o penales, ante diversos organismos (Consejerías de Medio Ambiente, Confederaciones Hidrográficas, Juzgados y Fiscalías) y los pocos casos en que prospera su tramitación y se logra hacer efectiva una sanción.

Pasividad, corrupción y trabas para la acción pública

Esto sucede por la concurrencia de una serie de circunstancias. En primer lugar, existe una extraordinaria pasividad a la hora de perseguir las infracciones por parte de las administraciones ambientales competentes. Gran parte de estos incumplimientos ambientales de carácter administrativo se pierden por los vericuetos de los expedientes sancionadores. Las Consejerías, las Confederaciones Hidrográficas, etc. carecen de suficiente personal y, sobre todo, de voluntad para tramitar estos expedientes y sancionar a los infractores. Por cierto que la escasez de recursos humanos es, también, falta de voluntad política.

En algunos casos se puede hablar sin ambigüedad de corrupción, como ha señalado la Fundación Nueva Cultura del Agua en su informe "Aguas limpias, manos limpias: corrupción e irregularidades en la gestión del agua en España" (enero 2004). En el terreno urbanístico la situación es similar. Las administraciones no persiguen las infracciones, no paralizan las obras ilegales y no dan cuenta a los tribunales de muchas construcciones que pueden ser constitutivas de delitos urbanísticos. Esto se revela particularmente grave en zonas como Madrid, Almería, Málaga, Cantabria o la Comunidad Valenciana.

La existencia de algunos fiscales de medio ambiente ha permitido la investigación de delitos ecológicos de manera más exhaustiva, pero muchos de estos fiscales aún no tienen los medios suficientes (ecotoxicólogos forenses, suficiente policía judicial...) y, lo que es peor, la mayor parte de las Audiencias Provinciales aún no disponen de ellos.

La Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) pudo configurarse como un instrumento para prevenir, a través de este procedimiento de autorización de infraestructuras o instalaciones, los efectos ambientales negativos de las mismas. Pero no ha sido así. La EIA a menudo se ha convertido en un mero trámite administrativo que han tenido que cubrir las empresas o las administraciones promotoras de proyectos. ¿Pasará lo mismo con la Autorización Ambiental Integrada que se ha puesto en marcha recientemente derivada de la normativa europea de Prevención y Control Integrado de la Contaminación?

Aunque se ha avanzado mucho para que en el ámbito administrativo y contencioso se reconozca la legitimación de las organizaciones ecologistas para defender los llamados intereses difusos medioambientales, no existe aún con carácter generalizado una acción pública en esta jurisdicción. Lo cierto es que las dificultades de las asociaciones para acceder a la justicia de manera real y efectiva son muy grandes. Y no es por falta de abogados, sino por circunstancias como dificultades procesales tales como las elevadas fianzas que en ocasiones se imponen, la lentitud en la tramitación de los procesos que a veces hace inefectivas las sentencias favorables (un derecho de información que te reconocen a los 6 años, una obra declarada ilegal que ya está construida) o falta de peritos que contrarresten informes bien pagados por algunas empresas.

Pero, como en todos los ámbitos de la defensa del medio ambiente, lo que no podemos hacer es tirar la toalla. Tenemos claro qué hay que reivindicar: normas más exigentes en la protección de los intereses ambientales; que las administraciones competentes se doten de más medios humanos y materiales para la vigilancia y el control del derecho ambiental; que los jueces tengan formación específica y también más medios; que se constituyan Fiscalías especiales de medio ambiente en todos los Tribunales Superiores de Justicia y Audiencias Provinciales; y que se reconozca la acción popular en la jurisdicción administrativa para asegurar la efectiva aplicación de la legislación de protección del medio ambiente.


Autor/a: Comisión Jurídica de Ecologistas en Acción de Madrid


  2.2. Las causas de la crisis ambiental global.
 
  Entrevista a Federico Aguilera Klink: "La economía mundial es insostenible porque está absolutamente divorciada de la Naturaleza".
Nació en Ciudad Real en 1953. Vive en Tenerife desde 1966 y a partir de 1995 es Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna. Recibió en 2004 el Premio Nacional Lucas Mellada de Economía y Medio Ambiente, distinción otorgada anualmente por el Ministerio de Medio Ambiente. Desde los quince años pertenece al Grupo de Montañeros de Tenerife y ha caminado por doquier en las Islas Canarias y escalado por los Alpes y los Andes. La economía y el medio natural, puntos de partida de una conversación en la que también se habló de democracia y participación.

¿A qué responde el concepto de Economía Aplicada y cómo se ha especializado en él Federico Aguilera?

La Economía Aplicada es una denominación muy genérica y amplia, abarca asignaturas de matemáticas, estadística, economía fiscal, hacienda pública, economía de la salud. Puedes encontrar, en las distintas universidades, distintos contenidos. Aquí, por ejemplo, en la de La Laguna, se estudia economía del turismo, economía del desarrollo, economía del territorio, economía canaria. Es una denominación administrativa, departamental, donde los investigadores aplicamos esquemas teóricos para comprender la realidad.

Yo me especialicé inicialmente en Economía de los Recursos Naturales y del Medio Ambiente, hace ya más de veinte años, cuando aquí ni siquiera existía esa etiqueta de Economía Aplicada. Conseguimos incorporarla al currículo de la facultad y me he dedicado a ella, si bien me he ido especializando en Economía Ecológica, sobre todo en Economía del Agua, la gestión de acuíferos y los trasvases en la Península, y en Canarias en torno a los mercados del agua y aspectos teóricos sobre Economía Ambiental y Ecológica.

¿Qué vínculos podrías establecer entre un concepto como el de Economía Ecológica y el modelo económico que prevalece globalmente?

La Economía Ecológica sugiere que la economía es un subsistema del medio ambiente. Lo decía ya Aristóteles, cuando distinguía entre economía y crematística: economía equivale a la gestión de la casa, del planeta, y la crematística tiene más que ver con los negocios. Sin embargo, hay un divorcio entre negocios y economía, la economía mundial es insostenible porque está absolutamente divorciada de la Naturaleza. Como decía Goethe, "hemos perdido la consciencia de nuestra dependencia de la Naturaleza". Y no sólo como seres humanos que ignoramos que somos también Naturaleza, sino como consumidores que ignoramos que dependemos de las funciones ambientales de la Naturaleza y creemos que con la tecnología podemos sustituir esas funciones.

Pero el cambio climático nos está mostrando que no podemos sustituirlas, que podemos desalar agua, por ejemplo, en un contexto de escasez física, pero entonces transformaremos la escasez de agua en escasez de energía, porque, a no ser que desalemos con energías renovables, estaremos consumiendo energía fósil y emitiendo CO2. Y somos tan poco conscientes de dónde vivimos, que no se nos ocurre pensar que el recurso más escaso no es la energía fósil, sino la capacidad de asimilación del CO2. Tenemos muchísima energía renovable, sólo hay que captarla adecuadamente. Y en Canarias la cuestión no es introducir más energía, sino ahorrar; el potencial de ahorro y deficiencia energética que tenemos es impresionante, pero no se le presta atención por intereses concretos.

¿Y qué políticas correctoras podrías apuntar en esa línea, la del ahorro?

Recientemente leí en un periódico local que una consultora había hecho un estudio sobre la eficiencia en los hoteles en Canarias, y apuntaba que se puede ahorrar el 40% de la energía que se usa. No sé si somos conscientes de eso. Ahorrar el 40% significa que tenemos un suministro adicional un 40% más elevado. Esto en Estados Unidos se lleva tiempo trabajando con la política energética al menor coste, la Least Cost Planning, que consiste en no permitir aumentar la capacidad de energía instalada hasta que se haya utilizado el potencial de ahorro. Hay, además, un principio muy claro: es más barato ahorrar un kilovatio que generar uno nuevo. Y ahí las tarifas son muy importantes, pudiendo cambiarse por un sistema tarifario que incentive el ahorro, como ocurre con el agua. En Estados Unidos se llama vender negavatios, vender incentivos para el ahorro. Insisto, creo que hay un gran potencial para ahorrar. Primero el ahorro y luego energías limpias, y en Canarias el potencial para las energías alternativas es impresionante.

¿Cuál es tu valoración respecto de la participación ciudadana? ¿Cómo entonces, a tu juicio, deben ser tomadas en cuenta la voz del científico y del estudioso y la del ciudadano común?

Mi evaluación es que los políticos no están interesados en la participación ciudadana real, le tienen miedo. Porque ellos, a menudo, dan la solución antes de plantear el problema y porque hay intereses empresariales o de quienes financian los partidos y se insiste entonces en determinadas opciones. Por ejemplo, el tema del puerto en Granadilla. En un artículo publicado por el expresidente de Unelco, Antonio Castellano, leía algo que también hemos dicho desde la Asamblea por Tenerife: el gas no hace falta en Canarias, es simplemente una cuestión de negocios privados, no va a resolver ningún problema. Él se lo dice a los políticos en su artículo.

¿Cómo influimos desde la Universidad? Pues muy poco, porque, y es mi percepción, los políticos quieren una Universidad obediente, que les dé la razón en sus cuestiones, pero no que piense por cuenta propia y abra los problemas. Yo creo que la participación real no les interesa, porque ésta empieza por compartir el diagnóstico, no el proyecto final. Cualquier político mínimamente democrático estaría orgulloso de la riqueza y la creatividad que demostró Canarias con las cien mil personas que salieron a la calle el pasado 27 de noviembre de 2004 [en una manifestación contra la especulación y contra el puerto de Granadilla].

A este respecto, ¿sabes de las palabras de apoyo a la construcción del puerto en Granadilla y a modo de impulso definitivo a dicho proyecto que el presidente del Gobierno de Canarias, Adán Martín, remitió en forma de comunicado a los distintos medios de comunicación, al término mismo de la manifestación?

Sí. Los políticos no escuchan a la gente, pero cuando además reaccionan de esa manera, con un manifiesto que ya debían tener elaborado, lo que hacen es profundizar en su descrédito, simplemente. Cómo podemos creer toda esa pantomima que han hecho para contar las personas que íbamos en la manifestación. No se dan cuenta de la poca credibilidad que tienen y siguen pensando que la gente no ve. Pero lo bueno de esto es que la gente se ha quitado la venda de los ojos, ya no nos creemos las mentiras. Y cuando un pueblo deja de creerse las mentiras los políticos se echan a temblar.

Se han vertido también juicios a fin de desacreditar a quienes apuestan por otro modelo de desarrollo y progreso...

Cuando insultan, lo que pretenden es intimidar, y a veces uno se descoloca un poco. Pero yo lo he dicho muchas veces: mi trabajo es público, tengo que argumentar en clase y estoy sujeto a críticas por los alumnos, cuando publico un trabajo en una revista científica es evaluado previamente y criticado. Yo no rehuyo la argumentación y el debate público, al contrario, creo que forma parte de mi trabajo. No hay participación sin debate público, pero, eso sí, en igualdad de condiciones y con la misma información. No estamos pidiendo nada, no es hacer la revolución, es una democracia razonable. Mi parecer es que en Tenerife la democracia está secuestrada, porque no se quiere debatir, discutir. Pero cuando somos tantos ciudadanos de a pie, sin dinero y con menos capacidad técnica, y capaces de presentar alternativas, es como para emocionarse con la calidad humana e intelectual de la gente que está aquí. Pero los periódicos deben estar preocupados, porque la gente respondió, su censura no ha servido para nada.

Si existe una negativa al debate público y se puede estar ocultando información, ¿por dónde crees que pasa esa ocultación, a qué intereses o estrategias puede responder?

El Gobierno ha insistido desde que se empezó con el tema de Granadilla en que el puerto de Santa Cruz estaba saturado. Desde la Universidad ha habido personas que han demostrado que el puerto de Santa Cruz se puede ampliar. Según Pedro Anatael Meneses, antiguo presidente de la Autoridad Portuaria y de la Marina Mercante, alguien que sabe de lo que habla, Santa Cruz no sólo no está saturado, sino que está infrautilizado y mal gestionado. ¿Por qué se han negado a debatir sobre ese punto de partida? Pues no, vuelven con que está saturado y, cuando se ve que no es así, salen con que es muy costoso ampliarlo y vuelve Pedro Anatael a demostrar que no es tan costoso y que se puede incluso duplicar su superficie. Si lo que quieren es transformar esto en una plataforma logística, Santa Cruz se puede ampliar y jugar ese papel, incluso abriéndola al mar.

Además, el turista se sorprende con el paisaje tan impresionante que tiene esta isla, no con parques temáticos. Y con lo del impacto ambiental ha ocurrido lo mismo. El departamento de Biología Marina ha demostrado el impacto irreversible que generan las obras del puerto de Granadilla y el Gobierno sigue negándolo. Pero es el tema en el que insisto tanto, el de los megaproyectos. Al financiarse con fondos públicos estatales y europeos, nadie le presta atención, y se sabe que gran parte de esos fondos públicos son transferencias de renta a los empresarios de la construcción.

¿Contrasta este proyecto con infraestructuras de otra índole, sociales, culturales, sanitarias, que pudiera precisar la isla?

En un contexto en el que hay una alternativa viable mucho más barata y hay unas prioridades sociales más importantes, en educación, en sanidad, creo que ésta es una inversión ineficiente y que no resuelve los problemas que pretende resolver.

¿Por dónde pasa tu planteamiento de modelo de desarrollo o progreso ideal?

Ideal sería lo del desarrollo sostenible, pero el desarrollo sostenible es imposible aquí, porque es incompatible con la actividad económica. Sí que hay un potencial muy elevado para gestionar el territorio de otra manera, para disminuir la generación de residuos, para cambiar el modelo de transporte y para cambiar el uso de la energía y del agua. Se puede minimizar el impacto de la economía sobre la Naturaleza y el medio ambiente. Creo que hay otras maneras de hacer las cosas, y hay mucha literatura al respecto, que sugiere ideas en estos cinco o seis campos. Estamos recibiendo mucho dinero de la Unión Europea para cosas peregrinas. Vamos a apostar con ese dinero por otro tipo de transporte, por una gestión de residuos más clara, por una eficiencia en la energía y por una mayor gestión del agua y del territorio.

¿Y a escala global?

No hay otra opción: o somos capaces de integrarnos o desaparecemos. Pero esto no es una entelequia, es saber dónde vivimos. Hemos de procurar que el sistema económico coevolucione con el sistema natural, para integrase en él. O vamos reorientando, cambiando nuestro estilo de vida hacia uno que sea más compatible con el medio ambiente, o esto colapsará en algún momento, sin saber siquiera cómo, porque estamos viendo que el cambio climático no va a ser lineal, que un incremento pequeño de temperatura puede desarticular los ecosistemas globales. Y habrá otras especies que sí tengan más capacidad de resistencia, pero nosotros somos tremendamente vulnerables. Así que vamos a ver qué pasa...

Autor/a: Ben Magec, Ecologistas en Acción


  Dependemos cada vez más de recursos no renovables.
Hace años que, desde el punto de vista económico-ambiental, venimos asistiendo a un interesante debate que se puede resumir de la siguiente forma: ¿es realmente cierto que la tradicional pérdida de peso de la agricultura y la industria en el Producto Interior Bruto, permite a las economías industriales seguir creciendo económicamente pero utilizando, a la vez, menos recursos naturales? ¿Son de verdad el sector servicios y la nueva economía menos intensivos en energía y materiales?

La discusión, conocida como controversia sobre la desmaterialización, no sólo ha hecho correr ríos de tinta durante largo tiempo, sino que ha sido el último episodio del viejo enfrentamiento entre los defensores del crecimiento económico, y aquellos que opinan que existen límites físicos a la producción de bienes y servicios.

De productores a adquirientes

Ahora bien, ¿ha participado la economía española de esta tendencia desmaterializadora? Lamentablemente, nuestro país viene desde hace tiempo reafirmándose en una estrategia de crecimiento económico que, ecológicamente, presenta dos rasgos de insostenibilidad muy acentuados. Por un lado, son ya muy visibles las consecuencias de una mutación ambiental que tuvo su origen en los años sesenta: España pasó de ser una economía de la producción apoyada en la generación mayoritaria de recursos renovables (biomasa agrícola, forestal...) para satisfacer su modo de producción y consumo, a convertirse en una economía de la adquisición de recursos no renovables preexistentes, procedentes de la corteza terrestre y que, por ello, tienen un carácter netamente agotable.

En la actualidad más de cuatro quintas partes de los recursos naturales que son utilizados por el sistema económico son de carácter no renovable (energía, minerales y productos de cantera). No en vano, entre lo que se extrae en el propio territorio y lo que procede del resto del mundo -sólo computando los recursos naturales que obtienen una valoración monetaria- la economía española requiere para su funcionamiento de casi 20 toneladas por habitante y año. De ellos, aproximadamente la mitad lo constituyen los productos de cantera, denotando así la estrecha y problemática dependencia entre la expansión del sector de la construcción y el crecimiento económico en nuestro país. Parece razonable, por tanto, que cualquier estrategia de sostenibilidad intente reducir ese trasiego de recursos, en vez de convertir a la economía española en un país con una imagen de dispendio en energía y materiales poco acorde con su papel de furgón de cola de la Unión Europea.

De exportadores a importadores de recursos naturales

Pero ha existido una segunda mutación que refuerza notablemente el anterior resultado: en la misma medida en que se produce el tránsito desde una economía de la producción hacia una economía de la adquisición, el milagro económico observado desde hace tiempo entraña que, en términos físicos, España deja de ser abastecedora neta de recursos naturales al resto del mundo para convertirse en importadora neta de materias primas y población. Actualmente por cada tonelada que sale de nuestro país en forma de exportaciones entran como importaciones tres toneladas más. Pero en una asimetría digna de nota, mientras la balanza de pagos en términos monetarios nos informa de que nuestra deuda comercial tiene como acreedores fundamentalmente a los países de la UE, el grueso del déficit en términos físicos lo tenemos contraído con países de África, América Latina y Asia.

La economía española acelera así su desplazamiento en la carrera hacia el desarrollo, avanzando hacia posiciones en las cuales disminuye la exigencia física de energía y materiales internos -porque se toman de otros territorios- concentrándose en las actividades de elaboración de manufacturas, comercialización y turismo como forma de equilibrar en lo monetario el desfase y la dependencia existente en términos físicos. El comercio internacional aparece entonces como un mecanismo que permite consolidar esa economía de la adquisición, recurriendo a la captación en terceros países, y a precios de saldo, de recursos naturales con que alimentar nuestra maquinaria económica. La conjunción de ambos factores explicaría, además, otro resultado notable: nuestro país es el protagonista del mayor crecimiento en la utilización de recursos naturales en comparación con las principales economías industriales.

Pero no hay que olvidar que el déficit físico anterior y su insostenibilidad ambiental posee también una traducción en términos de déficit territorial a través de la huella ecológica, esto es, el espacio que cada habitante de nuestro país ocupa para satisfacer su modo de producción y consumo y absorber sus residuos en forma de dióxido de carbono. La economía española ocupaba en 2000 por estos motivos 5 hectáreas/hab y, dado que la tierra ecológicamente productiva per cápita ascendía a 1,4 ha/hab, esto quiere decir que estamos incurriendo en un déficit ecológico equivalente a casi cuatro veces nuestra propia superficie productiva. Evidentemente, esta superficie, se está ocupando, tanto en países de nuestro entorno de los que importamos bienes, como de regiones enteras del Tercer Mundo que nos abastecen de combustibles fósiles, minerales, alimento para el ganado o madera.

Ahora bien, no sólo el comercio internacional ha servido como acicate para consolidar la economía de la adquisición. También el sistema financiero internacional funciona como palanca importante para consolidar el carácter adquisitivo de la economía española: la compra de patrimonio empresarial de terceros países como Argentina, Chile o Bolivia en sectores muy vinculados a la utilización y comercialización de recursos naturales (producción y distribución de electricidad, gas y agua, e industrias extractivas y refino de petróleo) pone de relieve el importante papel desempeñado en dicha estrategia por empresas nacionales como Iberdrola, Endesa, Aguas de Barcelona, Unión Fenosa, Gas Natural o Repsol.

En definitiva, que en vez de encaminar nuestro modelo energético hacia la renovabilidad, y la gestión de los flujos de materiales hacia la reducción y la reutilización por métodos y técnicas suficientemente conocidas, los requerimientos de recursos naturales de la economía española han crecido y crecen, en todas sus versiones, a tasas superiores a las del resto de los países ricos o industrializados, y se aproximan ya a los niveles más elevados de éstos.

Por tanto, la pérdida de peso de la agricultura, la minería y la industria, unida a la creciente terciarización de nuestra economía, no ha originado en España ninguna desmaterialización de la misma sino que, por el contrario, ha dado lugar a una rematerialización continuada desde hace años. De lo que cabe concluir que la economía española ha mostrado en su desarrollo una eficiencia ecológico-ambiental bastante escasa. Y se comprende que no le falte razón a Antonio Estevan cuando sostiene que "el Estado español lleva camino de convertirse en una auténtica peña ultrasur [anti]ecológica, y no sólo por su ubicación geográfica" en la Unión Europea.





Autor/a: Óscar Carpintero


  Los conflictos ecológico-distributivos y los indicadores de sustentabilidad.
Llamamos Ecología Política al estudio de esos conflictos ecológico-distributivos. Los actores de tales conflictos usan diversos lenguajes de valoración. Por ejemplo, pueden argumentar que quieren lograr una compensación monetaria equivalente a los daños ambientales sufridos pero también pueden decir que el territorio en cuestión es sagrado o pueden apelar a la defensa de los derechos humanos o de los derechos colectivos indígenas, o pueden insistir en valores ecológicos que no pueden ser realmente expresados en dinero. La Economía Ecológica estudia las relaciones entre el crecimiento económico y el medio natural. Desde el punto de vista de la sustentabilidad "fuerte", eso requiere usar indicadores físicos como la HANPP o la Contabilidad de Flujos de Materiales. Este artículo tiene la intención de mostrar que los conflictos ecológico-distributivos pueden ser explicados e incluso previstos por esos indicadores físicos de (in)sustentabilidad.

  Introducción.
En la Economía Ecológica se ha planteado un debate entre los conceptos "débil" y "fuerte" de la sustentabilidad, según los daños ecológicos y el agotamiento de recursos se valoren en dinero o se valoren directamente en términos físicos. En este artículo uso el concepto "fuerte" de sustentabilidad. Doy una tipología de conflictos ecológico-distributivos, y señalo sus conexiones con los indicadores físicos de (in)sustentabilidad. Así, por ejemplo, un mayor Flujo de Materiales causa conflictos sobre el trazado y los impactos de nuevas infraestructuras de transportes (ya sean oleoductos, hidrovías, puertos o nuevas autopistas).

A medida que la economía y la población humana crecen, usamos más recursos naturales y producimos más residuos. Hay impactos sobre otras especies y sobre las generaciones humanas futuras pero también sobre la generación actual. Ahora bien, no todos los humanos son igualmente afectados por el uso que la economía hace del ambiente natural. Unos se benefician más que otros, unos sufren mayores costos que otros, de ahí los conflictos ecológico-distributivos o conflictos de "justicia ambiental".

Esos conflictos ecológico-distributivos se expresan en distintos lenguajes de valoración. Así, los perjudicados pueden pedir la internalización de las externalidades y una indemnización monetaria pero también pueden argumentar (si su cultura local se lo permite) que el medio ambiente en cuestión tiene un gran valor ecológico o paisajístico, o que esa tierra es sagrada, o que los recursos de ese territorio están excluidos del mercado por disposiciones internacionales que protegen a grupos indígenas. En cualquier conflicto ecológico-distributivo, podemos preguntarnos: ¿quién tiene o se arroga el poder de determinar cuáles son los lenguajes de valoración pertinentes? La Economía Ecológica estudia las relaciones entre la economía y el medio ambiente (lo que incluye el debate sobre la sustentabilidad ecológica de la economía y el debate sobre el valor de los daños ambientales). La Ecología Política estudia los conflictos ecológico-distributivos. Así pues, el presente artículo estudia las relaciones entre la Economía Ecológica y la Ecología Política.

La cuestión no es si el valor económico puede ser determinado únicamente en mercados concretos ya que los economistas hace ya tiempo que desarrollaron métodos de valoración monetaria para bienes o servicios ambientales o para externalidades negativas que se dan fuera del mercado. La cuestión es (Funtowicz y Ravetz, 1994: 198) si en cualquier diálogo o conflicto (ya sea sobre extracción de petróleo en la Amazonía ecuatoriana, o la destrucción de un manglar para poner una camaronera, o la determinación de los niveles tolerados de emisión de dióxido de carbono en la Unión Europea), todas las valoraciones deben ser reducidas a una única dimensión. De hecho, la Economía Ecológica rechaza esta simplificación de la complejidad y acepta la inconmensurabilidad de valores.


  Una clasificación de los conflictos ecológicos.
Los sociólogos tienden a usar el concepto de "conflictos ambientales" mientras que en la Economía Ecológica autores como Martin OConnor y yo mismo (que somos economistas de origen) introdujimos el concepto de "conflictos ecológico-distributivos" de manera análoga a cómo en diversas tradiciones de la teoría económica o economía política se estudian los conflictos económicos entre terratenientes y arrendatarios capitalistas por la renta de la tierra o entre empresarios capitalistas y asalariados por la cuantía del salario, el horario laboral y la intensidad del trabajo, o entre vendedores agrícolas y compradores urbanos por los precios de los productos y los márgenes de los intermediarios.

En este artículo uso indistintamente "conflictos ecológico-distributivos", "conflictos ecológicos" y "conflictos ambientales". Al estudio de tales conflictos le podemos llamar Ecología Política. La mayor parte de esos conflictos se dan fuera del mercado, pero la pauta de precios de la economía depende mucho de los resultados que tengan tales conflictos. A continuación presento una lista de conflictos ecológico-distributivos que mejora otras listas anteriores (Martinez-Alier, 1995, Guha y Martinez-Alier, 1997, Martinez-Alier, 2002). Resume el contenido actual en construcción de la Ecología Política. No es una lista a priori sino que ha nacido inductivamente de la observación de conflictos ambientales en distintos países y continentes. Los nombres de los conflictos han sido puestos por autores que los han estudiado o han nacido del mundo de las ONG ecologistas. Vean un nombre como "biopiratería": la práctica no es nueva, tiene casi 500 años, pero ese nombre nuevo indica la conciencia actual de una injusticia que algunos denuncian y que otros niegan.

Si adoptamos el punto de vista del "metabolismo social", viendo la economía como un sistema abierto a la entrada de energía y materiales y a la salida de residuos, entonces podemos clasificar los conflictos ecológicos según los distintos puntos de las commodity chains donde suceden. Puede ser en los lugares de extracción de materiales y energía, o en la manufactura y el transporte, o finalmente en la disposición de los residuos. Por ejemplo, la extracción de petróleo provoca conflictos por el agua de formación que se vierte en el ambiente y por los gases que se queman localmente, también por los oleoductos y por la posibilidad de accidentes en el transporte marítimo, asimismo puede haber conflictos en las refinerías, y finalmente su combustión puede producir contaminación local y sin duda aumenta las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera global. El análisis de las commodity chains se llama en francés análisis de las filières, es decir el estudio de las etapas que sigue un producto, como por ejemplo el cobre, desde la extracción hasta que se convierte en chatarra reciclada o no. En la Ecología Industrial, una idea similar se recoge en el llamado "análisis del ciclo de vida" desde la "cuna a la tumba" y, si cabe el reciclaje, "de la tumba a la cuna". En épocas anteriores al predominio de los economistas, se estudiaba en las universidades la ciencia de las mercancías o Warenkunde, que hubiera podido dar lugar a la actual Ecología Industrial.

  1. Conflictos en la extracción de materiales y energía. Conflictos mineros, evidenciados por las quejas sobre minas y fundiciones a causa de la contaminación del suelo, del aire y del agua, y por la ocupación de tierras por la minería a cielo abierto y las escorias. Puede ser minería de carbón, de cobre, de oro... Puede ser también extracción de materiales de cantera (como en la lucha en la isla de Harris en Escocia hace algunos años). Hay una nueva red internacional de resistencia, "Mines, Minerals and People".

  2. Conflictos por la extracción de petróleo. Nacen de la contaminación del aire, del suelo y de las aguas (al echar el agua salada y contaminada de extracción en cuerpos de agua locales, y al quemar gases). La red "Oilwatch" nació en 1995.

  3. Degradación y erosión de las tierras, causadas por la desigual distribución de la propiedad sobre la tierra o por la presión de la producción exportadora. La distinción entre la presión de la población sobre los recursos y la presión de la producción sobre los recursos fue señalada por Blaikie y Brookfield (1987) en un libro pionero de la Ecología Política, que mostró las relaciones entre estructuras sociales y el uso y degradación de la tierra. Así, en algunos lugares de los Andes de Ecuador hay una explotación intensa de las laderas por población indígena mientras los valles son aún propiedades mayores (que tal vez se dedican a la exportación de flores).

  4. Las plantaciones no son bosques. Con este nombre existe un movimiento internacional contra las plantaciones de eucaliptos, pinos, acacias, melinas destinadas a producir astillas o pasta de papel para exportación. (Carrere y Lohman, 1996) (www. wrm.org.uy).

  5. Biopiratería. Este conflicto (cuyo nombre fue puesto por Pat Money de RAFI-ETC en 1993) nace de la apropiación de los recursos biológicos, tanto "silvestres" como medicinales y agrícolas, sin reconocimiento del conocimiento y propiedad de los indígenas y campesinos sobre ellos y sin pago alguno. Incluye el caso extremo del proyecto Genoma Humano. El conflicto se agudiza por las patentes sobre plantas medicinales o agrícolas, o sobre genes humanos..

  6. Defensa de los manglares contra la industria camaronera de exportación. Un conflicto que se extiende desde Ecuador y Honduras a Tailandia, Filipinas, Bangla Desh, la India..., para defender los manglares y a las poblaciones locales cuya subsistencia depende de los manglares.

  7. Conflictos sobre el agua. La defensa de los ríos, con movimientos contra las grandes represas para hidroelectricidad e irrigación (como el Narmada Bachao Andolan en la India, los atingidos por barragens en Brasil). También los conflictos por el uso y contaminación de acuíferos (Plachimada en Kerala en la India en 2004, contra la CocaCola) y los conflictos por trasvases de ríos (el Ebro en España, el proyecto Interlinking of the Rivers en la India). (Existe la "Internacional Rivers Network" que difunde información sobre tales conflictos).

  8. Derechos nacionales o locales de pesca. Se refiere a los intentos de evitar la sobrepesca imponiendo reglas que eviten el acceso libre. En el plano internacional, la reglamentación de las 200 millas (demandada desde los años 1940 por Perú, Chile, Ecuador), usando el lenguaje del derecho internacional público. Internamente, en muchos lugares hay conflictos entre la pesca artesanal y la pesca industrial, con intentos de conservar o introducir los derechos comunitarios exclusivos sobre la pesca (por ejemplo, en el bajo Amazonas o en la India).

  9. Conflictos sobre el transporte. Esos conflictos nacen del trasiego cada vez mayor de materiales y energía. Por ejemplo, los derrames petroleros en el mar, tanto los normales como los debidos a accidentes (como el Prestige). También los conflictos sobre oleoductos o gasoductos (como el construido por Unocal desde Birmania a Tailandia, que dio lugar a un juicio bajo la ATCA en Estados Unidos). Asimismo los conflictos sobre hidrovías (Paraguay-Paraná y otras), sobre ampliación de puertos y aeropuertos, sobre nuevas autopistas (como los conflictos en Suiza y Austria contra el tráfico de camiones).

  10. Conflictos sobre los residuos y la contaminación. Luchas tóxicas (toxic struggles). Este es el nombre dado en Estados Unidos hace ya 20 años a los conflictos sobre los riesgos de los metales pesados, dioxinas, etc. a raíz del accidente de Love Canal (Gibbs, 1981, Hofrichter, 1993). Se han expresado en el lenguaje de la justicia ambiental cuando los perjudicados pertenecen a minorías raciales (Bullard, 1993).

  11. La seguridad de los consumidores y ciudadanos. Se refiere a los conflictos sobre la incidencia y distribución social de los riesgos inciertos de las tecnologías a medida que han ido apareciendo (asbestos, DDT, DBCP, otros pesticidas, energía nuclear, transgénicos) tanto en países ricos como pobres. Estos conflictos han sido estudiados por Ulrich Beck (1992), entre otros. Pueden afectar a productores también (como son los agricultores) (así hay una red mundial que se llama "Pesticides Action Network" y en América Latina, RAP-AL, contra los agro-tóxicos).

  12. Exportación de residuos tóxicos, sólidos o líquidos. Hay muchos conflictos alrededor del planeta por la exportación de tales residuos. Un caso célebre es el desguace de barcos extranjeros en Alang, Gujarat, en la India, con su carga de metales pesados. La expresión "imperialismo tóxico" ha sido usada por Greenpeace (1988) en sus campañas para lograr que se respete el Convenio de Basilea de 1989 y sus protocolos adicionales que prohíben tales exportaciones.

  13. Contaminación transfronteriza. Se ha aplicado en Europa en los años 1970 y 1980 a las emisiones de dióxido de azufre que cruzaban fronteras y producían lluvia ácida, como también ocurre ahora dentro de los Estados Unidos Se puede aplicar también a contaminaciones radioactivas por ensayos de armas nucleares en el Pacífico, por ejemplo. También a las emisiones de CFC que han dañado la capa de ozono.

  14. Derechos iguales a los sumideros de carbono. Esta fue la propuesta de Anil Agarwal y Sunita Narain en 1991, para remediar la injusticia de que los ricos del mundo hayan estado usando y usen de manera desproporcionada y excluyente los sumideros de carbono (océanos, nueva vegetación, suelos) y la atmósfera como un depósito temporal. Esa situación da lugar a una "deuda de carbono" del Norte hacia el Sur, como la ha llamado Andrew Simms.


  Vocabularios de resistencia.
Más allá de lo ya visto, todos esos conflictos ecológicos se expresan con distintas palabras según los diversos actores. Así muy frecuentemente los conflictos sobre la extracción de recursos usan el lenguaje del ecologismo indígena, esto es, la apelación a los derechos territoriales y a la resistencia étnica contra la explotación desde fuera. Casos célebres desde hace ya más de diez años son los Cree contra Hydro Québec, los Ogoni y los Ijaw contra la Shell en el Delta en Nigeria. Tal vez se esgrima la Convención 169 de la OIT en tales casos, o en la India la protección de los adivasi (grupos tribales) bajo la Constitución y la reciente sentencia Samata de 1997 en Andhra Pradesh en un conflicto minero. Por ejemplo, en el actual conflicto en Orissa del proyecto de minería de bauxita UAIL, se argumenta de un lado que habrá beneficios económicos para todos y, del otro, que los grupos tribales locales tienen derecho a negarse en redondo a la explotación de la bauxita. En los conflictos por la explotación petrolera en la Amazonía de Ecuador y de Perú se despliegan similares argumentos. Es conocido el caso de los UWa en Colombia quienes argumentaron en su conflicto con Occidental Petroleum que la tierra y el subsuelo eran sagrados.

No todos los conflictos ecológicos se arropan en un lenguaje de sacralidad o de protección de minorías indígenas. En el comercio internacional ecológicamente desigual los sujetos son naciones o países. Ya en el siglo XIX y principios del XX hubo geógrafos alemanes y franceses que hablaron de la Raubwirtschaft (Raumoulin, 1984), es decir la economía de rapiña. Eso se define como la importación de productos de países pobres a precios que no tienen en cuenta el agotamiento de los recursos ni las externalidades negativas locales. Ahora bien, "dumping ecológico" significaría vender voluntariamente a precios que no toman en cuenta las externalidades ni el agotamiento de recursos, pero la palabra "dumping" implica una actuación voluntaria para vender a un precio inferior al costo para ganar cuota de mercado. Eso ocurre con las exportaciones agrícolas subsidiadas de Estados Unidos y la Unión Europea. En cambio, el comercio ecológicamente desigual no es "dumping" porque no es algo voluntario. Nace de que la gente y los gobiernos de los países pobres carecen del poder necesario para internalizar las externalidades negativas en los precios de las exportaciones y para imponer un "impuesto sobre el agotamiento del capital natural" (natural capital depletion tax).

Cuando la producción de materias primas para exportar corre a cargo de empresas transnacionales surge cada vez más la demanda de que haya Responsabilidad Empresarial, o Corporate Accountability, de manera que los pasivos ambientales y sociales que las empresas van dejando, sean cubiertos. No se trata solamente de impedir que haya daños una vez cese la actividad, como por ejemplo evitar el drenaje ácido una vez se cierran las faenas de una mina. Tampoco se trata solo de evitar daños futuros sino de resarcir los daños efectuados durante la explotación. De ahí los diversos juicios que desde el Sur se han intentado bajo la ATCA (Alien Tort Claims Act) de Estados Unidos, por ejemplo contra Texaco por lo que hizo en Ecuador, contra la Southern Peru Copper Corporation, contra Freeport McMoRan por sus operaciones de minería de cobre y oro en Papúa Occidental, contra la Dow Chemical por la contaminación por DBCP en plantaciones de banano, también en un caso distinto, el de Bhopal en la India en 1984, contra Dow Chemical (y Union Carbide). En esos juicios se pide el resarcimiento de los daños sufridos, aunque los propios actores saben que muchos daños no pueden ser realmente compensados porque son irreversibles y difícilmente medibles en dinero.

El concepto de deuda ecológica del Norte hacia el Sur se usa desde 1990 o 1991 en un contexto internacional (http://www.deudaecologica.org/). El concepto une la reclamación de una "deuda de carbono", es decir, los daños causados por los países ricos por sus excesivas emisiones históricas y actuales de gases con efecto invernadero, con la reclamación por el comercio ecológicamente desigual. Se añaden también reclamaciones por pasivos ambientales de empresas extranjeras y reclamaciones por biopiratería y por exportaciones del Norte al Sur de residuos tóxicos, concluyendo que la deuda ecológica que el Sur podría reclamar al Norte es (en la medida que pueda ser traducida en dinero) mucho mayor que la deuda externa reclamada por el Norte al Sur.

Existen conflictos ecológicos que se expresan con otros lenguajes. Por ejemplo, el lenguaje de la seguridad alimentaria e incluso la soberanía alimentaria que es amenazada en los países del Sur desde dos frentes. Por un lado, por las exportaciones del Norte subvencionadas, como la invasión de maíz de Estados Unidos en México (además transgénico) bajo el NAFTA que menoscaba la agricultura campesina. Por otro lado, por los monocultivos de exportación desde el Sur (con mucho uso de agrotóxicos) que sacrifican las necesidades locales a la obtención de divisas que seguramente salen rápidamente del país para pagar la deuda externa.

Las amenazas de los vertederos o de la incineración de residuos dieron lugar al lenguaje del racismo ambiental en Estados Unidos (Bullard, 1993), expresión que significa el riesgo o la carga desproporcionados de contaminación en zonas habitadas mayormente por afro-norteamericanos, latinos o norteamericanos nativos (pueblos originarios). Una afrenta a la dignidad humana en la forma de discriminación racial no puede ser equivalentemente compensada con dinero. La justicia ambiental es, a partir de los años 1980, el movimiento organizado contra el racismo ambiental. Esa doctrina de la justicia ambiental se ha extendido a Sudáfrica (Bond, 2002) y a Brasil (Acselrad et al, 2004). También a Escocia donde la pobreza más que el origen racial es el factor importante. Dunion (2003) explica las reacciones de las comunidades afectadas por minería de carbón a cielo abierto o por vertederos como el de Greengair. De hecho, la idea de "justicia ambiental" tiene aplicación universal.

Otra expresión que se usa para llamar la atención sobre las desigualdades ambientales internacionales es el de espacio ambiental, que significa el espacio geográfico que realmente ocupa una economía teniendo en cuenta su importación de recursos y su exportación de residuos y emisiones de gases de efecto invernadero. La huella ecológica es una noción parecida, representa el área realmente usada por persona. Existe un procedimiento de cálculo (Rees y Wackernagel, 1994), que consiste en establecer el área necesaria por persona para proporcionar la energía de la alimentación (por ejemplo, una hectárea si la alimentación es muy carnívora, menos extensión si es más vegetariana), más el área que proporciona biomasa en la forma madera para papel y otros usos, más el área pavimentada, más el área de bosque necesaria para la absorción del dióxido de carbono producido (o, alternativamente, el área que sería necesaria para producir la biomasa que sustituya a las energías no renovables). Este cuarto sumando alcanza por persona dos hectáreas o más, en países ricos. La huella ecológica es pues un índice que suma diversas formas de energía (además del suelo pavimentado), traduciendo todo en superficie, de manera que puede decirse que un país tiene una huella ecológica diez o veinte veces mayor que su territorio, o que otro país (como seguramente el Uruguay por ejemplo) exporta huella ecológica. Un sentido similar tienen las expresiones "pueblos de ecosistema" e "invasores ecológicos" introducidas por Dasman y que Gadgil y Guha (1995) han usado en la India. Se refieren al contraste entre grupos humanos que usan solamente los recursos de sus propios territorios y otros grupos humanos que usan los recursos de territorios ajenos. Gadgil y Guha añaden otra categoría: los refugiados ecológicos.

El estudio histórico y actual de los conflictos ambientales hace visible el contenido ecológico en muchos conflictos sociales que se ocultaban bajo otros vestidos. Por ejemplo, las luchas obreras por la salud y la seguridad en minas, fábricas o plantaciones tienen una larga historia en la negociación laboral colectiva o fuera de ella, con el propósito de evitar daños a los obreros. Podríamos decir que son luchas "rojas" por fuera y "verdes" por dentro. Asimismo, el activismo urbano en favor del aire limpio y del agua suficiente, de más espacios verdes, en defensa de los derechos de peatones y ciclistas (Castells, 1983) se ha dado fuera del mercado, a través de la acción directa o de la acción política municipal. Aunque ni los actores de tales conflictos ni sus analistas hayan usado un vocabulario ambiental, de hecho eran y son conflictos ecológico-distributivos.

Los conflictos ecológicos puedan dar lugar también a lo que Bina Agarwal ha llamado el ecofeminismo social o el feminismo ambientalista (Agarwal, 1992). Con eso se indica el activismo ambiental de mujeres motivado por su situación social que les lleva a protestar por la contaminación, por la falta de leña o de agua, y a cuidar de los recursos naturales comunitarios. Seguramente, el vocabulario desplegado en esos conflictos no sea ni el del feminismo ni el del ecologismo. Por último, Ramachandra Guha y yo mismo hemos usado la expresión ecologismo de los pobres o ecologismo popular desde 1988 para describir conflictos sociales actuales o históricos con contenido ecológico, de los pobres contra los relativamente ricos, sobre todo en contextos rurales (tal como explicó Guha, 1989, en su historia del movimiento Chipko en el Himalaya, y en Guha y Martinez-Alier, 1997).


  Lo local y lo global.
Hay conflictos ecológicos locales y hay conflictos ecológicos globales, y entre ellos es posible establecer relaciones. Por ejemplo, los movimientos que defienden los manglares en la costa del Pacífico en América latina, señalan que los manglares defienden la costa lo cual es cada vez más importante debido a la tendencia al aumento del nivel del mar y debido también a la posible mayor intensidad del fenómeno del Niño por el aumento del efecto invernadero.

Los activistas de Oilwatch que ayudan a defender territorios y poblaciones concretas contra las compañías petroleras, usan el siguiente argumento: evitar la extracción de petróleo supone una contribución a la reducción de emisiones de dióxido de carbono que debería ser reconocida. Así, las resistencias locales dan vida y refuerzan las redes internacionales y, viceversa, las preocupaciones ambientales globales son utilizadas localmente en beneficio de algunos actores sociales, como argumentos adicionales que refuerzan la resistencia local expresada en otros lenguajes. A veces, es desde la esfera global de donde llegan los argumentos más fuertes, por ejemplo el lenguaje de la biopiratería que se ha usado en los últimos diez años", en diversos países latinoamericanos y en la India, en conflictos sobre intentos de patentes sobre propiedades o características de la ayahuasca, la uña de gato, la sangre de drago, el jacarandí, el "neem", variedades de quinua, el arroz basmati, el "turmeric".

La defensa de los grupos indígenas y campesinos contra las industrias extractivas, las grandes represas, la deforestación comercial o las plantaciones uniformes de árboles, pudiera parecer que es parte de la política de la identidad. Igualmente, la defensa de las minorías raciales en Estados Unidos contra la carga desproporcionada de la contaminación, contraponiendo la Justicia Ambiental al Racismo Ambiental, podría parecer que recurre también a la identidad afro-americana o latina o nativo-americana. Ahora bien, la similaridad estructural de muchos conflictos ecológicos alrededor del mundo en culturas muy diferentes, también el hecho que el concepto de Justicia Ambiental sea usado no solo en Estados Unidos sino en Brasil y en Sudáfrica, permite afirmar que los conflictos ecológico-distributivos no deben ser vistos como expresiones de la política de la identidad. Al contrario: la identidad étnica o social es uno de los lenguajes con que se representan los conflictos ecológico-distributivos, que nacen del uso cada vez mayor que la economía hace del ambiente natural del cual todos dependemos para vivir.


  Indicadores de (in)sustentabilidad.
En diversos campos puede haber distintos indicadores de la presión ambiental. Por ejemplo, la pérdida de biodiversidad o la presencia excesiva de nitrógeno en los acuíferos, son indicadores relevantes para la agricultura, mientras que el contenido de plomo en la sangre o los compuestos orgánicos volátiles pueden ser indicadores relevantes para las ciudades. Hay centenares de indicadores posibles. Hay también índices (que reúnen en un solo número diversos indicadores), como el que mide la calidad ambiental del aire en la ciudad de México y que ha logrado pasar de la estadística a la política pública.

En la Economía Ecológica, las aspiraciones a corregir la contabilidad macroeconómica para lograr una medida del desempeño económico que tuviera en cuenta los daños ambientales, están siendo abandonas. Ciertamente, el Banco Mundial publica sus índices de "ahorro genuino" para diversos países, donde además de restar del PIB la amortización del capital manufacturado, aplica una depreciación a algunas formas del "capital natural" y resta también un importe a cuenta de las emisiones de dióxido de carbono, para llegar a una cifra en dinero del "ahorro genuino" de cada país. Análogamente, se ha publicado en diversos países el Indice de Bienestar Económico Sostenible desarrollado por Daly y Cobb (1994), que corrige la contabilidad macroeconómica para obtener finalmente también una cifra en dinero. Las críticas de esos intentos de llegar a una contabilidad macroeconómica "verde" se basan en que los resultados dependen de unos supuestos discutibles, que no es el caso discutir aquí detalladamente. Si abandonamos ese espejismo de la conmensurabilidad monetaria y por el contrario nos decidimos por juzgar el desempeño ecológico de la economía directamente en términos de indicadores físicos, surgirá entonces la pregunta de cuáles indicadores vamos a seleccionar.

Hay algunos intentos ambiciosos, simétricos en su reduccionismo con la ilusión del "PIB verde", de resumir en una sola cifra el impacto ambiental de la economía en términos físicos. En efecto, cuando Paul Ehrlich en 1968 publicó su libro "La Bomba de la Población" fue atacado porque no consideraba las diferencias en los niveles de consumo de pobres y ricos, y poco después presentó la famosa ecuación I =P.A.T donde el Impacto depende no solo de la Población, sino también de la Riqueza ("affluence" en inglés, medida por el PIB per capita), y la Tecnología. Hay intentos de operacionalizar esa fórmula para que no sea simplemente una útil metáfora, desagregándola en varios sumandos, aplicando a cada variable distintos coeficientes. Pero de hecho los impactos son muchos y muy diversos, las tecnologías también. No caben en un solo número.

Otro intento de resumir en un único índice el impacto de la economía sobre el ambiente es la "huella ecológica" que, como hemos visto, da un valor en hectáreas por persona a partir básicamente del consumo de varias formas de energía (más el espacio pavimentado). Cabe decir pues que la huella ecológica es redundante con las estadísticas de consumo de energía (de alimentos, biomasa y combustibles fósiles), pero en vez de usar kilocalorías u otras unidades de energía, las traduce en una representación en términos de espacio más fácil de visualizar. Como instrumento de comunicación tiene mérito y éxito, como nueva información no tiene ninguno.

Así pues, medir los impactos físicos de la economía sobre el ambiente requiere acudir a diversos indicadores pero estos pueden ser tan abundantes y tan diversos que nos impidan una visión coherente. Por tanto, es buena idea resumir los impactos en unos pocos índices físicos que señalan diversos aspectos de la relación entre la economía y el ambiente natural. Entre ellos, elegimos tres: el Flujo de Materiales, el Uso de Energía y la Apropiación Humana de la Producción Primaria Neta (HANPP) (Vitousek et al, 1986, Haberl, 1997). El primer índice, Flujo de Materiales, viene expresado en toneladas por persona y año. El segundo, en cualesquiera unidades de energía. Y el tercero es un cociente, y tanto el numerador como el denominador se cuentan en unidades de energía o de peso. Los dos primeros en alguna medida expresan la misma información ya que los materiales portadores de energía (biomasa, combustibles fósiles) son una parte importante de todo el Flujo de Materiales, pero no necesariamente la mayor ya que los minerales destinados al beneficio de metales y los materiales de construcción pueden ser mayores.

La HANPP se calcula del siguiente modo. Se establece para todo el territorio de un país cuál sería la producción potencial de biomasa de autótrofos (es decir, plantas que hacen la fotosíntesis) según sean los ecosistemas: por ejemplo, manglar, páramo, bosque tropical húmedo, bosque tropical seco... en determinado tiempo, un año por ejemplo. Se ve entonces cuál es la producción actual real debida a la intervención humana que en general habrá hecho disminuir la producción potencial: por ejemplo, al convertir un bosque tropical húmedo en una plantación de bananos o un manglar en una piscina camaronera. De esta producción actual real una parte es cosechada o apropiada en beneficio de los humanos y sus animales asociados (ganado, también ratas...), y otra parte queda disponible para alimentar a otros heterótrofos. El ratio entre la producción actual apropiada por los humanos y la producción potencial es la HANPP, que Vitousek et al (1986) calcularon a nivel mundial, en ecosistemas terrestres, en un 40 por ciento. La intención del cálculo es dar un indicador un tanto grosero de pérdida de biodiversidad, ya que ésta necesita biomasa para alimentarse.

Tras un cálculo de la HANPP pueden ocultarse también conflictos entre humanos, como indica el ejemplo de los manglares. Puede ocurrir (como en el caso de las plantaciones de bananos pero también plantaciones de pinos o eucaliptos) que la biomasa apropiada en un territorio sea exportada a precio barato en beneficio de otros humanos distantes. También ocurre que la ocupación de un territorio por un cierto grupo humano (colonos en la Amazonía ecuatoriana que aprovechan las carreteras abiertas por las petroleras) puede llevar a una apropiación mayor de la producción de biomasa que la que hacía el grupo anterior que habitaba ese espacio, indígenas que usaban el bosque con intensidad menor, más compatible con la conservación de la biodiversidad. El conflicto socio-político y el conflicto ecológico (medido por la HANPP) van juntos.

Veamos ahora el uso de energía. Desde hace tiempo existen estadísticas del uso de energía pero frecuentemente olvidan la energía no comercial. Un balance energético completo debe incluir las energías no comerciales, por ejemplo la leña recogida directamente por los hogares rurales y también la energía que va a la alimentación. Uno de los conceptos más importantes de la economía ecológica y de la ecología humana es la distinción entre el consumo endosomático de energía (en la alimentación, unos 10 megajoules por persona y día, es decir, unos 3.65 GJ por año, con variaciones no muy grandes hacia arriba o hacia abajo) y el uso exosomático de energía en los artefactos e instrumentos que la humanidad ha ido inventado. Mientras la elasticidad-ingreso del consumo endosomático de energía es baja y pronto se torna cero, la elasticidad-ingreso del uso exosomático de energía (en la calefacción y refrigeración domésticas, en automóviles y aviones, en la producción de todos los bienes de consumo) es mayor que cero, incluso mayor que la unidad en ciertos estadios del crecimiento económico. El uso medio de energía en los países europeos ricos por persona y año alcanza los 200 GJ. De ahí los conflictos ambientales entre quienes usan mucha energía y quienes usan menos y sin embargo disponen de recursos energéticos, por ejemplo los conflictos que enfrentan a comunidades amazónicas con compañías petroleras que trabajan para ofrecer energía a consumidores del Norte. También, dado que los combustibles fósiles son la principal fuente del uso exosomático de energía, los conflictos sobre el uso de los sumideros de carbono y sobre el uso de la atmósfera como un depósito temporal de carbono.

Nos podemos preguntar si la economía puede crecer usando menos energía por unidad de PIB, o mejor aun, menos energía en términos absolutos. En principio, que la intensidad energética (energía/PIB) de la economía baje puede parecer una buena señal, de hecho es mejor que lo contrario. Pero al medio ambiente el PIB le importa poco, por así decir, y lo relevante es la medida absoluta. Lo mismo ocurre con indicadores sociales o de salud pública. Si la criminalidad aumenta, ¿podemos decir que la situación mejora porque el número de crímenes dividido por el PIB disminuye? Y si aumentan los enfermos de sida, ¿dividimos su número por el aumento del PIB para mejorar el resultado?

Por último, veamos la contabilidad del Flujo de Materiales. Esos cálculos responden hoy a una metodología establecida (Eurostat, 2001). Diversos grupos de investigación (en Europa, el Wuppertal Institut de Alemania y el Instituto de Investigación Interdisciplinaria de Viena, Austria) han tenido sus diferencias de opinión antes de establecer esa metodología que hoy en día está ya produciendo estadísticas oficiales que no logran todavía ser políticamente relevantes. Se suman en toneladas, por el lado de los inputs, las extracciones locales (biomasa, minerales, combustibles fósiles) más las importaciones. Estos materiales se convierten en adiciones al stock (como nuevos edificios, por ejemplo) o en exportaciones o en residuos (como el dióxido de carbono y otros), cuyos totales también se expresan en toneladas.

Es fácil relacionar el cálculo del Flujo de diversos Materiales con conflictos ambientales. En un país donde haya una creciente extracción de materiales de construcción, seguramente habrá algunos conflictos sobre canteras. En un país donde hay creciente extracción de minerales seguramente habrá nuevos conflictos mineros por los relaves y la contaminación del aire, del suelo y del agua. En un país donde las exportaciones superen en mucho a las importaciones en toneladas (como suele suceder en países latinoamericanos y africanos), en principio se esperarían conflictos ambientales locales en los puntos de extracción mientras, a nivel de toda la sociedad, crecerá la percepción de la desigualdad ecológica y económica del comercio exterior (Muradian y Martinez-Alier, 2001, Giljum y Eisenmenger, 2004).

Así se trataría de ir relacionando los Indicadores de (In)sustentabilidad Ecológica de la economía, referenciándolos geográficamente a niveles no solo de país sino de regiones más chicas, con los conflictos socio-ambientales cuyos protagonistas son diversos actores.


  Lenguajes de valoración: algunos ejemplos.
Desde luego, no hemos ingresado todavía en la era "post-materialista". Los conflictos aumentan. La creciente ocupación de nuevos territorios, el creciente uso exosomático de materiales y energía, la producción de residuos, dan lugar a conflictos ecológico-distributivos. No todos los actores de esos conflictos usan los mismos lenguajes.

Veamos un caso reciente, el del intento de minería de oro a cielo abierto en Tambogrande, Piura, Perú (Muradian et al, 2003). Una descripción detallada del conflicto ocuparía un libro entero. Una compañía canadiense, llamada Manhattan, obtuvo permiso para hacer la exploración inicial. El oro se encuentra situado precisamente debajo del pueblo de Tambogrande (donde hay un pequeño cerro, coronado por una estatua de Jesucristo). Ese lugar es el centro de un valle irrigado que produce limones, mangos y otros productos de exportación o consumo peruano. La oposición al proyecto ha usado el lenguaje económico, apoyándose en una valoración costo-beneficio realizada por el economista Juan Aste. También ha disputado los argumentos técnicos de la compañía en cuanto al riesgo de contaminación del aire, del suelo y del agua por la explotación minera (que supondría mover mucha tierra, ya que resulta rentable explotar oro cuando hay un gramo por tonelada de tierra, y se emplearía cianuro para obtener el metal). Se ha preguntado de dónde la compañía sacaría el agua necesaria, si pretende acaso usar agua que debería ir al riego de la agricultura, o si su pretensión de sacar agua del acuífero es sostenible. Se ha recordado las grandes variaciones en el clima local cuando hay Niño, y la fragilidad del ecosistema de algarrobos en el bosque seco que rodea el valle irrigado. Además de argumentos económicos y técnico-ambientales, se ha cuestionado el procedimiento de decisión del caso, argumentando que la voluntad local democráticamente expresada debe prevalecer. Por tanto, en junio del 2002 tuvo lugar un referéndum o consulta popular, donde el 98 por ciento de la población, con una participación de un 70 por ciento, votó en contra de la minería. El agro vale más que la minería: eso resume la voluntad popular local. No se ha apelado en Tambogrande al convenio 169 de la OIT que protege los derechos de comunidades indígenas, ya que se trata de un lugar en la costa peruana de antigua historia pero reciente colonización en los últimos cuarenta años. Tampoco se ha argumentado que el territorio o el agua sean sagrados.

Veamos otro caso de conflicto minero mencionado antes, en Kashipur, Orissa, en la India, también a cargo de una compañía canadiense, ALCAN. Se trata de minería de bauxita en un territorio adivasi (tribal), protegido por tanto por la propia Constitución de la India (aunque este estado no ha ratificado el convenio 169 de la OIT) y también posiblemente por la sentencia Samata vs. Andhra Pradesh de la Corte Suprema de la India de 1997, que dice que las áreas tribales no pueden cederse a personas no-tribales. De todas formas, el gobierno local, socio de ALCAN en la empresa de minería UAIL para desarrollar el proyecto de exportación de aluminio, está dispuesto a ir adelante argumentando en términos del interés general, del crecimiento de la economía y del empleo. La policía local causó algunas víctimas mortales ya en la población de Maikanch en el 2000, en una manifestación. Pero otros intentos anteriores de minería fueron frenados, argumentando no solo en términos de la defensa del territorio e identidad tribales sino también porque en el área había algunos templos. Al igual que en el caso de Tambogrande, algunos grupos en el Canadá y algunas ONG locales e internacionales apoyan las luchas, con diversos argumentos, muy especialmente los derechos humanos y los derechos territoriales indígenas.

En conclusión diremos que en algunos conflictos ambientales puede suceder que el conflicto se exprese en una discrepancia de valoración dentro de un único sistema de valoración (habitualmente el monetario), es decir que se discuta (como puede ocurrir en el actual juicio por los pasivos ambientales y sociales de la Texaco en el Ecuador) si los daños ocurridos y los costos de la reparación valen 1500 millones o 6000 millones de dólares. En otros conflictos (como Tambogrande y Kashipur) se manifiesta un pluralismo de valores, existe una disputa sobre el propio sistema de valoración que debe ser empleado. Así sucede cuando se comparan en términos no conmensurables los siguientes valores: la pérdida de biodiversidad, la pérdida de patrimonio cultural, el daño al sustento humano, la pérdida de autonomía o del derecho de autodeterminación local, las violaciones de otros derechos humanos, las ganancias económicas de un proyecto minero, una represa, una camaronera. Hay también un choque de lenguajes de valoración cuando la sacralidad del territorio, la justicia ambiental, los derechos territoriales indígenas o la seguridad ambiental son desplegados contra la valoración monetaria de los riesgos y cargas ambientales.

El poder aparece aquí en dos planos distintos. El primero es la capacidad de imponer una decisión sobre otros, por ejemplo para expropiar o robar recursos, para colocar una fábrica que contamina, para destruir un bosque, para ocupar un espacio para botar residuos. El segundo es el "poder de procedimiento", es decir, la fuerza de imponer un método de decisión del conflicto, un lenguaje que excluya y triunfe sobre otros lenguajes de valoración. Así sucede cuando se impone el análisis costo-beneficio, o se subordina la decisión únicamente a los resultados de un estudio de impacto ambiental como criterio definitivo. También puede algunas veces ocurrir que el lenguaje que triunfa sea el de declarar un territorio como intangible porque es sagrado o porque (además) pertenece a una comunidad indígena.

¿Quién tiene el poder de simplificar la complejidad, descartando algunos lenguajes de valoración e imponiendo otros? Este es un tema clave de la economía ecológica y de la ecología política.

Autor/a: Joan Martinez-Alier, Universitat Autònoma de Barcelona, www.redibec.org


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  Influencia de la agricultura industrial en el cambio global.
Cada vez es mayor la capacidad que tenemos los humanos para modificar nuestro entorno, hasta el punto que estamos alterando fuertemente muchos ciclos biogeoquímicos a escala planetaria. Buena prueba de ello son la profunda modificación que la agricultura industrial está generando sobre ciclos tan básicos para el mantenimiento de los ecosistemas como los del agua, nitrógeno o carbono.

Nuestra especie ha sufrido un enorme crecimiento demográfico: desde unos pocos individuos en África hace más de 140.000 años hasta los más de 6.400 millones actuales distribuidos por todo el planeta. Este proceso ha ido asociado al desarrollo de tecnologías que han permitido una creciente e intensa explotación de los recursos naturales y una cada vez mayor capacidad de modificar la naturaleza. Los cambios que afectan a la estructura y función de los ecosistemas comenzaron a manifestarse a nivel local o regional (destrucción y degradación de paisajes, ríos, lagos y contaminación), pero actualmente ya modificamos también procesos ecológicos en los que intervienen grandes componentes del sistema planetario relacionado con la vida (Ecosfera), en un proceso que se conoce como el cambio global[51].

Pero esta nueva capacidad que tenemos -tan peligrosa por sus potenciales consecuencias-, no puede explicarse sólo por que seamos muchos. Ha sido necesario que hayamos aprendido a manejar enormes cantidades de energía, ya que el uso que se hace por persona en la actualidad, aunque con un reparto desigual, es muy superior al que hacían los pueblos neolíticos. Las consecuencias más notables son una dramática pérdida de biodiversidad y una modificación paulatina del clima, conocida como cambio climático [52].

Los científicos hablamos de una perturbación por acción antrópica de los ciclos biogeoquímicos y de los flujos de la energía. Un ciclo biogeoquímico es el que describe un elemento o compuesto químico (carbono, fósforo, agua, etc.) entre los diferentes compartimentos del planeta (atmósfera, hidrosfera, litosfera y biosfera) accionado por un motor alimentado tanto por la energía que surge del propio planeta como por la energía del Sol. Del estudio, comprensión y traslado adecuado de estos hechos a las políticas ambientales y económicas depende el futuro de los ecosistemas actuales, la biosfera, nuestras sociedades y, en última instancia, de la humanidad [53].

La agricultura, que es una actividad básica para el hombre y está en la base de nuestra expansión como especie, es a su vez una gran generadora de cambios. A lo largo del siglo XX tuvo lugar la transición desde los modelos agrícolas tradicionales [54] de autoabastecimiento y circuitos locales a uno industrial de mercado globalizado. La agricultura industrial se basa en la aplicación de un gran número insumos (pesticidas, fertilizantes y agua), en el empleo intensivo de maquinaria y en los subsidios económicos.

Este tipo de agricultura, aunque ha conseguido un aumento de productividad, hoy ya es insostenible y las pérdidas que genera desde el punto de vista social, económico y ambiental son muy importantes. Entre ellas podríamos citar el abandono del medio rural, la pérdida de los conocimientos agrícolas tradicionales y de variedades autóctonas, la crisis de rentabilidad de muchas especies de cultivo, el dumping (subvención de algunas variedades de cultivo que permite vender por debajo del precio de producción), la destrucción de economías agrarias de los países desfavorecidos, erosión, destrucción de suelos, contaminación, despilfarro energético, alteraciones de la red hidrográfica y de los ciclos biogeoquímicos y, finalmente, una contribución al cambio y calentamiento globales.

En este artículo pretendemos describir brevemente algunas causas y consecuencias de la alteración de estos ciclos en relación con el modelo agrícola industrial, centrándonos en los ciclos más importantes; es decir, los del agua, el carbono y el nitrógeno.

El agua

Una parte del agua que se evapora en los océanos llega a los continentes a través de las precipitaciones en forma de lluvia, nieve, granizo, neblinas, brumas y brisas marinas. Una vez en la superficie terrestre, el agua podrá evaporarse de nuevo, infiltrarse, discurrir sobre el terreno (escorrentía) o ser transpirada por las plantas para volver a la atmósfera. El agua que se infiltra o la de escorrentía alimentará ríos, lagos, humedales y acuíferos, siendo devuelta finalmente al mar y cerrándose así su ciclo. La cantidad de agua que tome cada camino y el tiempo de permanencia en cada compartimento dependerán de un gran número de factores, tanto naturales como antrópicos.

En la actualidad, el ciclo del agua está profundamente alterado. Más de la mitad de los 192 ríos más importantes del mundo se encuentran afectados por presas [55]. Estos ríos sufren una importante explotación de agua que es utilizada en gran medida en los regadíos, actividad que emplea tres cuartas partes del agua dulce utilizada por el hombre. Las alteraciones que sufren los ecosistemas acuáticos, tanto por las detracciones como por el emplazamiento de las presas, son enormes, y se deben principalmente a la reducción y alteración del régimen de caudales. La agricultura supone también una contaminación de estos ecosistemas por pesticidas y fertilizantes.

Los acuíferos son, después de los glaciares, la mayor reserva de agua dulce del planeta, por lo que han sido considerados como una alternativa de futuro frente a las cada vez más sobreexplotadas y contaminadas aguas superficiales. Pero aunque su volumen de agua sea grande, su tasa de renovación es muy baja (300 años de media). Esto supone que un acuífero sobreexplotado o contaminado puede tardar siglos o incluso milenios en recuperarse, quedando patente la insostenibilidad de su uso incontrolado.

Además, la sustitución de grandes extensiones de bosques por campos de cultivo puede implicar una alteración del clima a escala regional debida a un cambio del índice de reflexión de la luz solar (albedo) y de la tasa de evapotranspiración de la vegetación. Por último la sustitución indiscriminada de todo tipo de ecosistemas naturales por cultivos intensivos ocasiona una pérdida de materia orgánica de los suelos e implica una reducción de la tasa de infiltración del agua a favor de la escorrentía. El agua de escorrentía discurrirá más rápido por la superficie terrestre, propiciará fenómenos erosivos y se reducirá la recarga de acuíferos, disminuyendo en definitiva el tiempo de permanencia del agua en los ecosistemas continentales y su capacidad de almacenamiento. Además, en estos territorios aumentará considerablemente la posibilidad de inundaciones y fenómenos catastróficos, debido a la pérdida de la capacidad de amortiguación natural que tienen los ecosistemas eliminados.

El carbono

A lo largo de la historia de nuestro planeta se han retirado de la atmósfera grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2). A través de la fotosíntesis, el CO2 es transformado en moléculas orgánicas que almacenan la energía emitida por el sol. Mediante la respiración, los seres vivos recuperan esa energía, devolviendo el CO2 a la atmósfera. El balance fotosíntesis-respiración no ha sido siempre igual a cero a lo largo de la historia de la Tierra dado que grandes cantidades de carbono quedaron atrapadas en la litosfera y la biosfera, constituyendo los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) y las rocas sedimentarias (calizas y dolomías fundamentalmente), o formando parte de la biomasa (materia orgánica viva) de los ecosistemas y de la necromasa (materia orgánica muerta) de los suelos y turberas.

El CO2 cumple una función esencial para nuestro planeta ya que, junto con el vapor de agua, es el principal responsable del efecto invernadero. Gracias a este fenómeno, parte de la energía que incide sobre la superficie terrestre procedente del Sol, y que posteriormente es devuelta a la atmósfera, es absorbida por los gases de efecto invernadero y contrarradiada hacia la tierra. Si no existiesen estos gases, la temperatura media del planeta sería mucho más fría. Por otra parte, si los seres vivos que han habitado la Tierra no hubiesen retirado tales cantidades de CO2 de la atmósfera, el efecto invernadero sería absolutamente desproporcionado. Es decir, que el efecto invernadero es vital para el mundo tal y como lo conocemos, siempre que se mantenga en unos rangos a los que se han adaptado los seres vivos que actualmente lo habitamos.

El problema surge cuando la intervención del hombre sobre el planeta supone una alteración grave del ciclo del carbono. Esta perturbación consiste en un flujo unidireccional de carbono desde los compartimentos de la litosfera y la biosfera, donde está acumulado, hacia la atmósfera, dado que el sumidero oceánico de carbono no puede retirarlo a la misma tasa a la que lo emitimos a la atmósfera. Las consecuencias evidentes son un incremento del efecto invernadero y la consecuente alteración del clima global. Los principales flujos antropogénicos de CO2 hacia la atmósfera se deben en orden de magnitud a tres factores: a la quema de combustibles fósiles; a la deforestación y sustitución de ecosistemas captadores y almacenadores de grandes cantidades de carbono por otros que no lo son; y a la pérdida (oxidación) de la materia orgánica del suelo. Los modelos de la agricultura industrial son activos en las tres vías.


Por un lado están íntimamente relacionados con las industrias agroquímicas que, como todas, son consumidoras de combustibles fósiles. Además, los productos son intercambiados en un mercado global, con lo que recorren grandes distancias entre el lugar de producción y consumo, con el gasto de combustibles subsiguiente asociado al transporte.

Además, grandes superficies de boques maduros están siendo deforestadas para ser sustituidas por campos de cultivo o ganaderos. Así se pierde el potencial como sumidero de carbono de algunos de estos ecosistemas y se devuelve a la atmósfera el carbono allí retenido. Este cambio de usos del suelo y la sustitución de ecosistemas resultante todavía podría aumentar más, ya que con el tiempo muchos territorios agrícolas sometidos a una explotación intensiva quedan erosionados e infértiles, por lo que es necesario acudir a nuevos territorios.

Finalmente, el carbono acumulado en el suelo en forma de necromasa es de una magnitud nada despreciable. En la biosfera hay más carbono acumulado en esta necromasa que en la biomasa. Los modelos agrícolas sostenibles cuidan y conservan sus suelos, ya que las cualidades y beneficios que producen unos suelos vivos, estructurados y equilibrados son incontables. La agricultura industrial, por el contrario, considera el suelo como un mero soporte. Con el tiempo, por causa de las labores agresivas y del empleo de agroquímicos, el suelo va perdiendo su materia orgánica, que se oxidará y volverá a la atmósfera en forma de CO2 [56]. Además, estos suelos quedarán muertos y resultarán muy vulnerables a la erosión y la desertización.

El nitrógeno

El nitrógeno es un elemento imprescindible para la vida, ya que forma parte del ADN y de los aminoácidos que conforman las proteínas. La reserva fundamental de nitrógeno es la atmósfera. Allí el nitrógeno se encuentra en grandes cantidades en forma de nitrógeno molecular (N2). Aunque es muy abundante, esta forma no está disponible más que para algunos grupos de microorganismos que, mediante un proceso llamado fijación de nitrógeno, transforman el N2 en amoniaco, que de esta forma queda a disposición, directa o indirecta, de lo demás grupos de seres vivos. Tras esto, el nitrógeno sufrirá distintas transformaciones mediadas por diversos grupos de organismos, formará parte de ellos y volverá a la atmósfera por un proceso llamado desnitrificación, realizado también por microorganismos.

La cantidad de nitrógeno en formas disponibles para una gran parte de grupos de seres vivos es muy escasa en la mayoría de los ecosistemas (incluidos los agrosistemas), que se han adaptado a gestionar esa escasez. Los modelos agrícolas tradicionales, no industriales, optimizan al máximo el nitrógeno disponible mediante rotaciones, integración de ganadería y agricultura, abonos verdes y diversas técnicas.

A principios del siglo XX se descubrió un proceso industrial de fijación del nitrógeno, llamado proceso de Haber-Bosch, que supuso una revolución en el mundo de los fertilizantes agrícolas, ya que se podía disponer de todo el nitrógeno necesario de forma industrial. Desde ese momento, y sobre todo desde el inicio de la revolución verde en los años 60, se han añadido a los cultivos, de forma indiscriminada y sin apenas control, enormes cantidades de fertilizantes nitrogenados. Actualmente, a nivel planetario, la fijación derivada de las actividades del hombre ya ha superado con creces a la biológica.

Del nitrógeno aplicado a los campos sólo es asimilado por los cultivos entre el 10 y el 40%: el resto es devuelto a la atmósfera o exportado a los ecosistemas adyacentes, generando un gran número de problemas ambientales [57]. Según las condiciones ambientales, una parte del nitrógeno que vuelve a la atmósfera lo hace en forma de óxido nitroso (N2O), compuesto que es un potente gas invernadero. Asimismo, se emitirán otros compuestos nitrogenados que son responsables de la formación de ozono troposférico y de lluvia ácida. Otra parte del nitrógeno exportado llega a los cuerpos de agua y genera una alteración de los ecosistemas acuáticos (eutrofización) que no están adaptados a disponer de tales cantidades de un elemento que antes era limitante. También se producirán problemas de contaminación por nitratos, nitritos y amonio, lo que supone, además de la toxicidad que a determinadas concentraciones producen sobre los organismos acuáticos, grandes inversiones económicas para conseguir potabilizar el agua de consumo humano en los países desarrollados y un problema de salud pública en los desfavorecidos.

Conclusión

En definitiva, la agricultura industrial y el sistema agroalimentario actual están produciendo una importante movilización de compuestos y elementos de un compartimento a otro de la Ecosfera. Esto supone el establecimiento de unas condiciones nuevas, a las que los ecosistemas actuales no están adaptados. Las consecuencias las observamos a todas las escalas y en su nivel más alto, la alteración de ciclos biogeoquímicos, estará detrás del cambio global en general y del calentamiento global en particular.

Es fundamental la lucha por garantizar el abastecimiento alimentario de todas las personas del planeta, pero ha de hacerse de acuerdo con modelos que no comprometan el futuro (y en muchos casos ya el presente) de todos. Es posible encontrar modelos que reconcilien una productividad aceptable con prácticas ambientalmente sostenibles [58]. Para conseguirlo en necesario que los ciudadanos y la administración estén informados de la situación actual, que se aumente el presupuesto en investigación y difusión, sin olvidar el gran aporte que los conocimientos tradicionales pueden hacer y considerando los paisajes agrícolas como ecosistemas integrados en un ecosistema global, en lugar de un mero generador de mercancías intercambiables en un mercado planetario.

Las realidades son totalmente diferentes en función de los países y regiones del mundo, por lo que las soluciones deberán particularizarse. Desde nuestro punto de vista, aunque sea una tarea ardua y difícil todavía es posible alcanzar modelos que permitan conseguir la soberanía alimentaria de los pueblos del mundo con garantías de futuro y perdurabilidad. Como hemos visto, la especie humana ha resultado ser un poderoso agente geoquímico, lo que convierte en necesario y urgente un cambio de actitud en nuestra relación con la naturaleza.


Autor/a: Luis Lassaletta y José Vicente Rovira, Dpto. Interuniversitario de Ecología, Universidad Complutense de Madrid; lassalet@bio.ucm.es; jvrovira@bio.ucm.es
NOTAS:
  1. ® Vitousek, P. M. 1994. Beyond global warming: ecology and global change. Ecology 75(7): 1861-1876.
  2. ® IPCC, 2001: Climate Change 2001: The Scientific Basis. Contribution of Working Group I to the Third Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [Houghton et al. (eds.)]. Cambridge University Press, Cambridge, UK and NY, USA, 881 pp. http://www.grida.no/climate/ipcc_tar/
  3. ® Schlesinger, W. H. 2004. Better living through biogeochemistry. Ecology 85(9): 2402-2407.
  4. ® Lassaletta, L. y M. Riveros. 2005. Paisajes agrícolas. Abandono e intensificación: de los paisajes culturales a la industrialización agrícola. El ecologista 42: 56-58.
  5. ® Nilsson, C., C. A. Reidy, M. Dynesius y C. Revenga. 2005. Fragmentation and flow regulation of the worlds large river systems. Science 308: 405-408.
  6. ® LAL, R. 2004. Agricultural activities and the global carbon cycle. Nutrient Cycling in Agroecosystems 70: 103-116.
  7. ® Vitousek, P. M., J. D. Aber, R. W. Howarth, G. E. Likens, P. A. Matson, D. W. Schindler, W. H. Schlesinger y D. G. Tilman. 1997. Human alteration of the global nitrogen cycle: sources and consequences. Ecological Applications 7(3): 737-750.
  8. ® Robertson, G. P. y S. M. Swinton. 2005. Reconciling agricultural productivity and environmental integrity: a grand challenge for agriculture. Frontiers in ecology and the environment 3(1): 38-46.


  La Política Agraria de La Unión Europea.
La Política Agraria Común (PAC) constituye el marco de regulación general de la agricultura europea. Con un presupuesto de más de 40.000 millones de euros al año (casi la mitad del presupuesto total de la UE) sus objetivos eran inicialmente la autosuficiencia del continente y el aumento de la producción. La PAC convirtió a la UE en el segundo exportador mundial de productos agroalimentarios a pesar que su aportación al PIB de la UE-15 [59] apenas alcanza el 2%, representando algo más del 8% de las exportaciones y del 11% de las importaciones. La evolución de la PAC es el resultado de la confluencia de presiones internas y externas. Entre los factores internos destacan la aparición de fuertes excedentes y los elevados costes financieros de su gestión, la crisis de rentabilidad de la agricultura industrial (exportadora) y la creciente dependencia de l@s agricultores/as de las subvenciones, los impactos medioambientales y paisajísticos de la industrialización agraria, las crecientes disparidades territoriales entre los espacios rurales y los urbanos y, en los últimos años, las importantes crisis de seguridad alimentaria.

Pero los factores externos también han sido muy importantes a la hora de reorientar la PAC. Estos factores externos se han reflejado en las negociaciones de liberalización comercial agraria en el seno de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Empecemos por ellos.
NOTAS:
  1. ® En los nuevos países miembros del Este de Europa esta aportación es algo mayor, pero a falta de datos no podemos ofrecer la cifra exacta. "En Polonia el 18% de la población produce el 3,5% del PIB, lo que muestra la ineficiencia de la agricultura polaca" sostiene la ministra polaca de integración europea (F. Durán, 2003)

  La liberalización del comercio agroalimentario internacional.
Desde su creación en 1994, la OMC se ha convertido en un organismo internacional central en la (des)regulación de los mercados agroalimentarios, ya que se han incluido plenamente los productos agrícolas (como una mercancía) en las negociaciones de liberalización comercial. El resultado fue un Acuerdo específico en materia agraria que incluía la obligación para los países firmantes de imponer importantes rebajas arancelarias a toda la protección comercial para la agricultura [60]. Se acordó además una importante reducción de las subvenciones a las exportaciones agrarias [61], frecuentemente realizadas por los países centrales y causantes de dumping [62] en los países periféricos. Otro aspecto central del Acuerdo Agrario fue la reducción de las ayudas internas a la agricultura [63] que se consideraron afectaban a la producción agraria y/o los precios, causando sobreproducción y "distorsión" en los mercados.

Se catalogaron las medidas en política agroalimentaria en tres tipos o "cajas". Las medidas de la "caja verde" eran las permitidas, por considerarse que no tienen efectos "distorsionadores" sobre los precios y los mercados. En esta caja se incluían políticas que no se tradujeran en pagos a l@s agricultores/as (programas de formación, investigación e infraestructuras, ayuda alimentaria interna y existencias públicas con el objetivo de seguridad alimentaria), también se incluían los pagos directos a l@s agricultores/as que no estimulen la producción (como los ocurridos en caso de desastres naturales, las ayudas a la reestructuración de las explotaciones agrícolas, las ayudas directas no vinculadas a la producción, las ayudas enmarcadas en programas de desarrollo regional o de preservación del medio ambiente).

En la "caja azul" se incluían una serie de medidas permitidas pero de forma excepcional. Como los pagos directos a agricultores/as realizados en el marco de programas de limitación de la producción (era el caso de las ayudas de la PAC condicionadas a la retirada de tierras o reducción del número de cabezas de ganado). Finalmente el resto de las medidas (subvenciones a la exportación, vinculadas a la producción, etc.) se incluían en la "caja ámbar", que debían ser reducidas con el objetivo de ser eliminadas.

Otro aspecto novedoso de los acuerdos en la OMC es el Acuerdo sobre Derechos de Propiedad Intelectual y Patentes (TRIPS en sus siglas en ingles), sobre todo en el aspecto relacionado con las patentes biotecnológicas. El acuerdo exige a los países de la OMC que reconozcan las patentes biotecnológicas y que modifiquen sus sistemas de protección de los derechos de propiedad intelectual para protegerlas. Esta protección de las patentes biotecnológicas, unido a los avances en la tecnología y la concentración del sector (fusiones, compras, entrada del capital financiero, etc.), se ha traducido en un fuerte aumento de las patentes sobre alimentos básicos y semillas que están en manos de un reducido número de empresas [64].

Las posteriores negociaciones en la OMC en materia agraria se iniciaron informalmente a principios del año 2000. La agricultura se incluye dentro de un todo único de negociaciones conexas sobre los principales temas que deben finalizar a principios de 2005. Los objetivos de los negociadores occidentales (EEUU, UE, Australia, Canadá) en materia agraria siguen siendo "ampliar el acceso a los mercados mediante la reducción de aranceles y demás barreras al comercio" para poder conquistar aún mas cuotas de mercado.

En el actual proceso de negociaciones (la Ronda de Doha) la denominada "caja ámbar" desaparece, ya que las medidas en ella incluida se consideran definitivamente ilegales, sin embargo, se mantienen las medidas de la "caja azul". Esta caja incluye los pagos directos en el marco de programas de limitación de la producción y pagos directos que no requieren producción. Se mantiene las medidas de la "caja verde". El mantenimiento de las medidas agrarias de la "caja verde" ha reforzado, como se expone a continuación, las retóricas sobre la sostenibilidad agraria en general y en concreto de la PAC. Sin embargo, el contenido de dicho concepto y su plasmación en la práctica agrícola están lejos de ser precisados. Tras los acuerdos de la OMC en el verano de 2004 [65] -las negociaciones se habían bloqueadas en la fracasada Cumbre de Cancún (2003)- la UE y EEUU, al trasladar las subvenciones supuestamente indirectas o desligadas de la producción, hacen que sea una decisión vacía de contenidos y como contrapartida reciben sus máximos objetivos: la liberalización de servicios y productos industriales (EHNE, 2004).
NOTAS:
  1. ® Se acuerda una reducción media general de los aranceles del 36% para todos los productos agropecuarios en los países centrales en el periodo 1995-2000, con una reducción mínima por producto del 15%.
  2. ® Del 36% de los importes de dichas subvenciones, y del 21% de las cantidades exportadas subvencionadas en el periodo 1995-2000.
  3. ® Competencia desleal al exportar productos (altamente subvencionados) a precios menores de los que existen en los países importadores. Venta por debajo de los costes de producción en origen o en destino.
  4. ® El total de las subvenciones directas pagadas a los agricultores en la UE (incluye las subvenciones de los Estados miembros) en el 2001 era de 103.937 millones de euros según The Wall Street Journal/ Cinco Días del 27 de junio de 2003.
  5. ® Las cinco empresas con mayor número de patentes sobre el maíz controlan el 84,9% de las 2.181 solicitudes registradas, mientras que cinco empresas poseen un 85,7% de las 1.110 registradas sobre la patata y en el caso del trigo cinco empresas son dueñas del 79,6% de un total de 288 solicitudes (Bermejo, 2001).
  6. ® Reducción en un 20% de los subsidios agrarios en los productos más subvencionados (lo que afecta también a los países más pobres con subsidios en los alimentos básicos) y rebaja las tasas de importación de productos agrarios con mayor incidencia en los productos más protegidos (carne, cereales, leche).


  Las reformas de la PAC en la década de 1990.
Para comprender el actual funcionamiento de la PAC y sus últimas reformas resulta fundamental comprender el diseño inicial de esta política, sus objetivos, principios y funcionamiento que respondían al contexto económico del momento en que se crea. La PAC se crea con la gestación de la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1957 [66]. La importancia geo-estratégica de la agricultura en este contexto se pone de manifiesto en que la PAC es, en el momento de constitución de la CEE, la única política verdaderamente común a todos los países miembros.

La industrialización general de la economía tras la segunda Guerra Mundial impulsó un proceso de modernización y transformación de la agricultura que fue impulsado y acelerado por unas políticas agroalimentarias nacionales muy activas. La finalidad prioritaria de estas políticas alimentarias keynesianas era el crecimiento económico a través del consumo de masas en los sectores no alimentarios.

Los principios básicos que guiaron la PAC en sus comienzos fueron: a) unicidad del mercado, b) preferencia comunitaria y c) solidaridad financiera común. El principio de unicidad del mercado se basa en la libre circulación de productos agrarios, la armonización de otras políticas relacionadas (como la sanitaria) y unos precios uniformes. El principio de preferencia comunitaria implicaba la protección del mercado europeo frente a importaciones de otros países garantizando, mediante aranceles y otras barreras comerciales, que los productos agrarios europeos resultaran más baratos. El principio de solidaridad financiera se traducía en que los gastos de la PAC se pagaría con cargo al presupuesto comunitario.

El funcionamiento interno de la PAC se centró esencialmente en una intervención de precios mínimos mediante precios de compra garantizados por parte del Estado, en caso de que los precios de mercado fueran demasiado bajos. Esta política de precios mínimos requería una fuerte protección exterior del mercado agrario para evitar la caída excesiva de los precios.

Por tanto, las políticas agrícolas como la PAC no sólo fueron diseñadas como políticas de alimentos baratos, sino que fueron políticas de apoyo decidido al proceso de industrialización agroalimentario en su conjunto y de urbanización (con su consiguiente abandono del campo). A la política de precios garantizados, que estimulaba la producción y el abaratamiento de la producción agraria, se unía una política de apoyo financiero y difusión técnica, orientada a favorecer el cambio técnico en el campo, que se especializa crecientemente en producciones agrarias orientadas a la exportación.

La "reforma" de la PAC de 1992, la primera en profundidad, se gestó en la década de 1980 y fue resultado de presiones internas y externas. Las internas se centraron en el elevado coste financiero vinculado a los crecientes problemas de gestionar los fuertes excedentes. Aunque en el debate público también tuvo relevancia los impactos medioambientales derivados del modelo estimulado por la PAC. Sin embargo, no se puede comprender el inicio de estas reformas sin tener en consideración las presiones externas provenientes de las negociaciones de la Ronda Uruguay del GATT (antecesor de la OMC) iniciada en 1986. EEUU (apoyado por otros países con especialización agraria) ejercía una fuerte presión para que la UE desmantelara la protección de los mercados. Por otra parte, las negociaciones estaban sujetas al "principio de globalidad", por el que no se concluirían sin llegar a un acuerdo en todos los aspectos propuestos en la agenda inicial. Por tanto, el acuerdo agrario vinculaba otros acuerdos en los que la UE estaba especialmente interesada.

Estas presiones internas y externas se han mantenido hasta la actualidad y explican la otra gran "reforma" de la PAC aprobada en el Consejo de Berlín de 1999 y la posterior del verano de 2003. El debate sobre la reducción del gasto agrario se mantiene dentro de la UE. A ello se une la actual ronda de negociaciones en el seno de la OMC, la Ronda Doha, y la ampliación de la UE al Este (que genera unos gastos adicionales que los países ricos de la UE no están dispuestos a soportar de la misma forma como en los 80 y 90).

En este contexto, los nuevos objetivos formales de la PAC resultante de las reformas de 1992 y 1999 se centraron en la reducción de la producción, los excedentes y el gasto presupuestario, garantizar la "seguridad y calidad de los alimentos" a l@s consumidores/as[67], la "defensa del medio ambiente", el mantenimiento de las rentas a l@s agricultores/as, así como la competitividad internacional y la eficiencia productiva. Sin embargo, en la práctica no todos estos objetivos tienen igual peso en la PAC.

La pieza clave de las reformas de la PAC ha sido la reducción de los precios garantizados a l@s agricultores/as, ya que éstos se incluyen en la llamada "caja ámbar". Sin embargo, la UE no estaba en 1992, ni está en la actualidad, dispuesta a desmantelar su política de apoyo a la agricultura, y pretende seguir siendo la segunda potencia agroalimentaria del mundo destinando recursos para garantizar esta posición, que le otorga además un importante control sobre los sistemas agroalimentarios mundiales. Ello se pone de manifiesto en que la nueva PAC era claramente una política adaptada a continuar subvencionando la agricultura mediante las medidas aceptadas en el seno del acuerdo agrario de la OMC.

Así, la nueva PAC, surgida de las reformas de 1992 y 1999, trataba de compensar las reducciones en renta de los agricultores por la caída de los precios de intervención mediante ayudas directas, los llamados "pagos compensatorios" en el caso de los cultivos herbáceos, desvinculados de la producción (medida incluida en la "caja azul"). Y mediante medidas estructurales, las llamadas "medidas de acompañamiento", entre las que se incluyen las medidas medioambientales y estructurales (incluidas en la "caja verde").

La nueva PAC también implicaba la ampliación de la política de desarrollo rural, enmarcada dentro de la política de desarrollo regional de la UE y, por tanto, también permitida por la OMC. Esta ampliación de la política de desarrollo rural responde además a un intento de atender objetivos internos de equilibrio territorial y social. Actualmente el 70% de la población europea vive en las ciudades, espacios de creciente conflictividad social y sin capacidad para generar empleo y seguir absorbiendo población nueva. Por ello, fijar la población europea en el medio rural resulta fundamental para el equilibrio territorial europeo, aunque sea dedicada a funciones distintas de la agraria, máxime cuando se acepta abiertamente la reducción de empleo agrario como resultado de la nueva PAC.

La nueva PAC parece intentar hacer convivir una agricultura competitiva, orientada a los mercados exteriores, con una agricultura extensiva, respetuosa con el medio ambiente y sustentada en las explotaciones familiares, que contribuya a la articulación territorial. Esta dualidad productiva implica una contradicción interna insalvable que juega claramente a favor de la primera.

Por una parte, las ayudas directas y medioambientales son claramente inferiores a las ayudas productivas, por lo que la PAC no rompe su carácter productivista. Por otra parte, el apoyo de la UE a la agricultura sostenible, la defensa del paisaje y la biodiversidad, y la defensa de las funciones sociales no productivas de la agricultura parece hasta la fecha más formal que real, lo cual es incluso reconocido por la propia Comisión Europea.

Mientras, la Comisión Europea no ha avanzado en una definición precisa ni de los objetivos concretos que implica la multifuncionalidad (concepto que incluiría estas otras las funciones sociales y medioambientales del medio rural), ni de las medidas de política económica que permitirían avanzar hacia ella (Atance y Tió, 2000). Esta falta de concreción y el mantenimiento en lo esencial del funcionamiento de la PAC muestra claramente que el concepto de multifuncionalidad nace más como una justificación ideológica de cara a la OMC (Massot, 2000) que como un verdadero compromiso con una agricultura sostenible y un medio rural articulado social y económicamente. Por tanto, la nueva PAC configura una política agraria que continúa siendo fuertemente productivista y crecientemente orientada a los mercados globales, además de mantener un elevado grado de proteccionismo, ahora bajo la nueva retórica de la sostenibilidad y la multifuncionalidad agraria. El resultado es una creciente polarización productiva y territorial, que implica la marginación de una parte creciente del medio rural como resultado de la creciente presión competitiva.
NOTAS:
  1. ® Concretamente con la Conferencia de Stressa en 1958.
  2. ® Aspecto éste que ha ido ganando gran relevancia en la UE como resultado de las graves crisis de seguridad alimentaria como las vacas locas, los pollos con dioxinas y la fiebre aftosa, y que implican un fuerte cuestionamiento al actual modelo agrario fuertemente industrializado.


  La nueva PAC de 2003.
En julio de 2002, el entonces Comisario europeo de Agricultura Franz Fischler, sorprendió al sector agroalimentario presentando una propuesta de "reforma considerable" de la PAC. Al igual que en 1992, esta "reforma" se producía en los años inmediatamente previos al final de una ronda de negociaciones de la OMC. Esa "coincidencia" se dejaba también entrever en las medidas concretas propuestas y, sobre todo, en las realmente aprobadas en julio de 2003. A esta fuerte presión en la OMC se unía la situación interna marcada por la ampliación de la UE a los países del Este para pasar a una Unión de 25 países. De cara a la PAC la decisión del Consejo implicaba la práctica congelación del presupuesto agrario al nivel de 2006 para el periodo 2007-2013, que además tendría que repartirse entre 25 países y no 15 como hasta entonces.

La nueva PAC fue aprobada por acuerdo del Consejo de Ministros de Agricultura en junio de 2003, aunque actualmente aun se encuentra en fase de diseño y aplicación. Se articula a través de tres instrumentos (el desacoplamiento o disociación de las ayudas, la condicionalidad, y la modulación de las ayudas), a los que se unen nuevos principios de funcionamiento (la flexibilidad, y la disciplina presupuestaria).

El desacoplamiento de las ayudas agrarias. El nuevo modelo de apoyo a los mercados agrarios europeos se basa en las "ayudas disociadas de la producción", de forma que las explotaciones agrarias recibirán ayudas en forma de un "pago único por explotación o hectárea" calculado a partir de un importe de referencia de las ayudas recibidas en el periodo 2000 a 2002. Se trata pues de una redefinición de las ayudas agrarias adaptada a las medidas autorizadas por la OMC incluidas en la "caja azul" y en la "caja verde".

Sin embargo existen algunas contradicciones importantes en las ayudas disociadas con respecto a los pretendidos objetivos de ruptura con el productivismo y respeto al medio ambiente. Una cuestión fundamental es que el cálculo de pago único se hace a partir de los montantes de ayudas recibidos en el periodo de referencia 2000-2002, por lo que se consolida el productivismo histórico premiando a las explotaciones de mayores dimensiones. Por tanto, este sistema de asignación de las ayudas mantiene la histórica fuente de desigualdad en la distribución de las ayudas a favor de las explotaciones de mayores dimensiones, realizándose una fuerte presión competitiva sobre las pequeñas explotaciones que, con menor apoyo público, seguirán buscando por la vía del productivismo su subsistencia.

A estas cuestiones hay que añadir que la disociación propuesta por la PAC no es completa en tres sentidos (Massot, 2004). Por una parte se ha legislado una cierta "disociación a la carta" que deja a los Estados la opción de aplicar una disociación parcial mediante distintos porcentajes para determinados productos[68]. Una segunda excepción se pone de manifiesto en el "mantenimiento de elementos sectoriales" en determinados productos como arroz, trigo duro, los cultivos energéticos, los frutos secos, las leguminosas de consumo humano, entre otros. Una tercera excepción la constituye la "regionalización con disociación asimétrica", que permite una revisión de los importes disociados de las ayudas a nivel regional, lo que abre la puerta a una mayor diferenciación territorializada del apoyo agrario.


Al margen de que la disociación de la producción no sea completa, estas ayudas contribuirán a mantener la producción agraria y ganadera en la UE que se seguirá destinando tanto a los mercados nacionales como internacionales. Sin embargo, los países empobrecidos con elevadas deudas externas y limitados presupuestos nacionales encuentran fuertemente limitadas sus posibilidades de desarrollar este tipo de políticas en igualdad de condiciones. Esta desigualdad en los niveles de apoyo y protección al sector agrario juega a favor de la UE, fortaleciendo su papel dominante (junto a EEUU) en los mercados internacionales alimentarios.

La (eco)condicionalidad agraria. La profunda crisis de legitimidad interna de la agricultura industrial tras repetidos casos de inseguridad alimentaria se ha traducido en la inclusión de este nuevo instrumento en la PAC. Las ayudas estarán ahora condicionadas al "cumplimiento de ciertos criterios no productivos" que tratan de responder a demandas ciudadanas sobre la "calidad de los alimentos" y "respeto por el medio ambiente".

El incumplimiento de estas normas dará lugar a sanciones y la posible retirada de las ayudas, pero su implantación requiere de la puesta en marcha de sistemas nacionales de asesoramiento e inspección. Una vez desmantelada o privatizada la extensión rural en la Unión no resulta fácil imaginar como poner en marcha un sistema de control de todo el sistema agrario en el actual contexto de reducción del gasto público. Por tanto, la opción más probable será la privada, lo que se traducirá en costes adicionales para l@s agricultores/as teniendo un efecto diferenciado entre grandes y pequeñ@s agricultores/as. Se trata, por tanto, de una medida con un alto riesgo de funcionar como barrera de entrada al mercado, pero con dudosas garantías de beneficios ambientales y sociales.

La econdicionalidad es un instrumento que se adecua perfectamente a las medidas aceptadas por la OMC dentro de la "caja verde", a la vez que se inserta dentro del concepto de multifuncionalidad de la agricultura en que las ayudas estarían crecientemente vinculadas a "cuestiones de calidad medioambiental" y no a cuestiones productivas. Esto apunta a que se trata esencialmente de una coartada para seguir subvencionando la agricultura sin un compromiso firme con la sostenibilidad ni con la equidad social.

La modulación obligatoria de las ayudas. La "reforma" de la PAC ha estado precedida por un intenso debate sobre el reparto de las ayudas. Las organizaciones de pequeños y medianos agricultores vienen desde hace años reclamando la modulación social de las ayudas a favor de las pequeñas explotaciones familiares. Sin embargo, esta concepción de la modulación social no es la que ha sido recogida en la nueva PAC. Para la UE la modulación de las ayudas se entiende como el trasvase de recursos desde las ayudas directas a la producción hacia las medidas de desarrollo rural, el denominado "segundo pilar" de la PAC. A la vez las exigencias de cofinanciación por parte de los Estados de las políticas de desarrollo rural se refuerzan de forma que dependerán de las distintas posibilidades territoriales, abriendo la puerta de nuevo a desigualdades territoriales. Máxime si, como se ha decretado, el 80% de los fondos liberados por la reducción de las ayudas a la producción se quedarán en el Estado en que se generen, consolidándose la actual desigual distribución de las ayudas por países.

Una importante contradicción es el efecto que tendrá la reducción de las ayudas a la producción hasta 2012 (-3% en 2005, -4% en 2006, -5% anual 2007) y la reducción de los precios mínimo (por ejemplo, en la mantequilla el -25% y el -15% en la leche en polvo). Es previsible, como ya ha sucedido antes, que estas reducciones se traduzcan en incentivos productivistas en respuesta a la creciente presión del mercado y, además, que estas presiones se concentren en las pequeñas explotaciones familiares. En este caso se estaría avanzando hacia el objetivo contrario al teóricamente marcado de una agricultura sostenible en un medio rural vivo.

Las explotaciones en zonas marginales tendrán ahora, como antes, mayores incentivos para su conversión a la agricultura ecológica, pero no está claro que las explotaciones en zonas intensivas se encuentren en esta situación. Así los cultivos transgénicos y los cultivos intensivos orientados a mercados internacionales bloquean las posibilidades de una agricultura sostenible. Y todas estas políticas se ven apuntaladas en el proyecto constitucional como se refleja en el artículo "La retórica verde de la UE" de esta revista.
NOTAS:

  1. ® En cultivos herbáceos es posible mantener un 25% los pagos o alternativamente hasta un 40% de la prima del trigo. En el ovino y caprino se puede preservar el 50% de las primas asociadas al número de cabezas de ganado. Y las primas lácteas se ven sujetas a una posible derogación temporal, para ser disociadas a partir de 2007 (Massot, 2004).


  Los transgénicos en la UE.
Respecto a los alimentos transgénicos, acaba de finalizar la moratoria sobre nuevas autorizaciones que estaba vigente desde 1998. Esta moratoria supuso un relativo respiro a la introducción masiva de transgénicos, pero el proceso de reforma legislativa que motivó la moratoria ya ha concluido. Así aparece una lista muy larga de transgénicos pendientes de aprobación, a los que la Comisión intentará dar luz verde cuanto antes, cediendo a las presiones de EEUU y de la industria biotecnológica. De este modo, la normativa aprobada abre la puerta a la entrada masiva de transgénicos.

Además aparecen generosos coladeros para la industria biotecnológica, como la normativa sobre semillas, que es lo suficientemente laxa como para permitir la contaminación de campos no transgénicos por otros transgénicos, y la imposibilidad de diferenciar unos de otros. Otro de los más graves es la ausencia de normativa que establezca la responsabilidad civil de la industria biotecnológica en caso de daños o de contaminación por transgénicos[69].

Autor/a: Marta Soler Montiel (Miembro de Ecologistas en Acción) [70]
NOTAS:
  1. ® Según la revista World Watch (n° 22, 2004) la Unión de Científicos Comprometidos de EEUU analizó las variedades de semillas estadounidenses corrientes y encontró que al menos el 50 % del maíz y la soja y el 83% de la colza estaban contaminadas con ADN de las variedades transgénicas.
  2. ® Resumen y anotaciones: Luis González Reyes y Tom Kucharz


  Bibliografía.
  • Atance, I. y Tió, C. (2000): La multifuncionalidad de la agricultura: aspectos económicos e implicaciones sobre la política agraria. Revista Española de Estudios Agrosociales y Pesqueros, nº 189 p. 29-48
  • Bermejo, I. (2001): Patentes biotecnológicas. Revista El ecologista p. 18-21 primavera.
  • Comisión Europea (1997): Agenda 2000: por una Unión más fuerte y más amplia Bruselas, Comisión Europea.
  • Comisión Europea (2000): Agricultures contribution to environmentally and culturally related non-trade concerns Discussion paper four International
  • Conference on Non-trade concerns in Agriculture Ullsvang, Noruega 2-4 Julio 2000
  • López García, Daniel/López López J.Angel: "Con la comida no se juega.
  • Alternativas autogestionarias a la globalización capitalista desde la agroecología y el consumo". Traficantes de sueños, Madrid, 2003.
  • Massot, A. (2000): La PAC, entre la Agenda 2000 y la Ronda del Milenio: ¿a la búsqueda de una política en defensa de la multifuncionalidad agraria? Revista Española de Estudios Agrosociales y Pesqueros, nº 188 p. 9-66
  • Massot, A. (2004): España ante la reforma de la Política Agrícola Común. Documento de trabajo. Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos www.realinstitutoelcano.org/documentos/imprimir/138imp.asp
  • McMichael, P. (1999): Virtual capitalism and agri-food restructuring en Burch et alt (ed): Restructuring global and regional agricultures. Transformations in Australasia agri-food economies and spaces Ed. Ashgate.
  • Millet, M. (2001): La regulación del comercio internacional: del GATT a la OMC. Barcelona: La Caixa, Servicio de Estudios.
  • Rifkin, J. (1999): El siglo de la biotecnología. Barcelona ed. Crítica/Marcombo


  Análisis social y cultual de discursos y actitudes eco-contrarios. Causas y tipologías del anti-ambientalismo español.
Un aspecto muy marginado en los estudios ambientales en España es el de las fuentes de la corriente anti-ambiental. Y eso que de esta corriente deriva mucha de la hostilidad e indiferencia con que son acogidos los esfuerzos de las organizaciones de defensa de la naturaleza. Entender las razones de la impopularidad de lo verde es imprescindible para la comprensión del momento social y, también, para la orientación de la actividad ecologista.

Con gran pujanza viene creciendo en las sociedades occidentales una ola de resistencia contra las iniciativas ligadas al ecologismo y la conservación de la naturaleza. El anti-ambientalismo se nutre de diversos grupos e intereses que coinciden en denunciar el activismo ecologista como una desviación social esencialmente tendenciosa y maligna. ¿Cómo entender la a veces visceral ecofobia de nutridos sectores, tanto de ciudadanos de base, como de empresarios, funcionarios y gobernantes?

Es sorprendente la escasa atención concedida en nuestro país al análisis de la coalición discursiva anti-ambiental. Contrasta tal desinterés con la arraigada presencia de este tema en el debate ecológico en lengua inglesa. A partir de un análisis de la panorámica internacional a este respecto, el investigador australiano Tim Boston [71] muestra la complejidad de los frentes eco-contrarios, integrados por diversas estrategias y coaliciones, conscientes e inconscientes, que sólo tienen en común el recelo o la animadversión contra las iniciativas ecologistas. En coincidencia con el teórico Brian Tokar [72], identifica un foco mundial de reflexión y argumentación anti-ambiental: el Congreso norteamericano, y sobre todo el partido republicano, de la mano de algunas de las compañías extractivas más poderosas del mundo.

No pretende esta nota, necesariamente breve, recorrer la abundante cosecha de textos [73] donde se disecciona el anti-ecologismo -militante o por omisión- de las sociedades desarrolladas. Se ofrecen en cambio algunas muestras de la expresión argumental ecofóbica en España. Con tal fin, se desglosan los rasgos principales que acotan social y culturalmente las raíces del discurso eco-contrario. Para ello se pasa revista a algunos micro-relatos -story lines en la notación de Hajer [74] -, unidades de argumentación que circulan como moneda de cambio en la discusión cotidiana sobre medio ambiente.


Ruralismo y ambientalismo

Hasta hace poco, España ha sido un país eminentemente rural; para muchos, ruralidad trae connotación de pobreza y atraso. Progresar, en el imaginario colectivo, es concepto monovalente, equivalente a dejar atrás un pasado estrecho. El ayer campesino es cada día más remoto, pero ello no evita que los colores dominantes en nuestra concepción de lo rural sigan siendo amenazantes o deprimentes. Políticos y creadores de opinión tienden a alabar ciegamente el progreso, entendido como marcha triunfal hacia el futuro. En aras al progreso, moldeado por consignas y propagandas, se da por bueno el sacrificio de las raíces, que para muchos son sólo tercermundismo: una esencia objeto de expurgo, con cuya extirpación se borra en parte la identidad del territorio y las claves de nuestra convivencia.

Paralelamente, sectores que mantienen conexión con el campo se suman a la hostilidad eco-contraria. Son frecuentes las declaraciones de cazadores y de agricultores, gremios a menudo totalmente urbanizados, descalificando lo que en su opinión es un insuficiente conocimiento del medio por parte de los ecologistas. Desde el cazador que dice "yo sí que sé andar por el campo" hasta el agricultor que recomienda a los ecologistas "que vayan a coger patatas y se enteren de lo que es eso", se expresa una visión patrimonial de lo rural o de lo natural. En ambos casos, se está reclamando la dominancia de sendas funciones utilitarias: la caza, la agricultura; el campo sería, pues, para la escopeta o para el arado. Con ello se desdeña la aportación crítica de los que, al margen de cualquier disposición extractiva, salen a su entorno a respirar, contemplar y vigilar los procesos de transformación.

El ecologismo es un lujo que no nos podemos permitir

Formulación corriente en la discusiones sobre el entorno es ésta: gastar dinero en cosas ambientales estará bien, pero es cosa que compete a otras sociedades, las opulentas, como Alemania o EE UU, que, por cierto, ya han destrozado en el pasado su medio y por eso ahora, una vez enriquecidas, pueden permitirse caprichos como el restaurarlo. Según los postulados implícitos de este esquema, el orden histórico es: 1) explotar sin dar cuartel el medio natural; 2) como consecuencia de ello, hacernos ricos; 3) una vez instalados en el lujo, arreglar por vía cosmética los platos rotos de la naturaleza. Olvidan estos teóricos de la historia datos esenciales: ¿no es posible aprender de los errores cometidos por otros?; ¿es acaso comparable la potencia tecnológica (y por lo tanto, la capacidad destructora) del s. XIX y la de ahora?; ¿el bienestar ambiental no beneficia sobre todo a los más pobres?

Miradas cruzadas entre el campo y la ciudad

Nuestra cultura nunca ha sido particularmente inquisitiva en cosas naturales. Nótese la marcada diferencia con Gran Bretaña, donde la tradición de observar el medio ambiente es arraigada y tiende un puente desde la alta cultura hasta las prácticas humildes del herborizar, observar pájaros o cultivar la tierra; con acuñaciones casi intraducibles como birdwatcher o gentleman-farmer. A falta de ellos, se carece en España de correa de transmisión entre la acción ecologista y la vida privada. Al no existir fenómenos de masas filo-ambientales tales como la observación de aves, el ecologista es visto por el conjunto social como un cuerpo extraño, conspirador y potencialmente amenazante.

La cultura de salón o de tertulia en nuestro país ha solido instalarse ostentosamente de espaldas a la naturaleza. Todavía hoy es abundante el alarde urbanita, aun en individuos de educación esmerada, con jactancias del tipo "yo no distingo una malva de un alcornoque" o "sin asfalto, yo no soy persona". Sigue teniendo prestigio social una cultura obtusamente de letras: el conocimiento de plantas, flores o animales no da lustre. De ahí que el paradigma relativista, tan en boga en los círculos de saber contemporáneos, adopte aquí perfiles de indiferentismo ambiental. La esfera pública, liderada por figuras con escasa formación y menor curiosidad en los temas naturales, se fatiga en rencillas regionales o pseudo-conflictos gobierno-oposición, sin detenerse en las grandes decisiones ambientales que asoman por el horizonte.

El falso dilema: patitos o personas

En los debates sobre medio ambiente se oyen a menudo frases de este tipo: a ver si van a ser más importantes cuatro bichos que las personas. El eco-contrario adopta aquí un recurso que desvela su deuda hacia la cultura de los machitos. Es sabido que el chulo es un perpetuo fabricante de conflictos y dicotomías excluyentes. En este caso, la estratagema consiste en enfrentar dos términos -fauna y sociedad, por ejemplo-, que no tienen, bajo ninguna lógica, por qué oponerse. Es escasamente racional obedecer a alternativas traídas por los pelos: "¿qué preferimos: cuadritos en el museo del Prado o puestos de trabajo para la gente?", o "elige: o sales conmigo o te quedas en casa". El creador de dilemas forzados pone los términos del duelo y espera que se enzarcen en pública palestra naturaleza contra humanidad. Pues no. Ni patitos ni personas: las dos cosas juntas.

Una variante del argumento es la defensa, enternecedora ciertamente, de los intereses de unos supuestos afectados que, sin falta, salen a la luz cada vez que se intenta aprobar alguna iniciativa ambiental. A menos que se legisle sobre los nimbos hiperbóreos, siempre habrá algún afectado: y si no lo hay, ya vendrá alguno a poner la mano. Por remoto que sea el lugar, montaña, playa, caverna o acantilado donde se pretende hacer algo de política de medio ambiente, será inevitable que aparezcan, airados y moralizantes, unos padres de la patria o empresarios u honrados labradores o pescadores que, curiosamente, estaban a punto de crear muchos puestos de trabajo.


Rejuvenecimiento social: la cultura del no-miedo

Lo instantáneo, lo fugaz, el consumo y los cortos plazos ponen marco a nuestra época. Son rasgos de una cultura de lo joven, en la que se percibe como disonancia todo gesto de precaución, de angustia ante el futuro o de simple miedo. Los mensajes ecologistas tienden, tal vez por defecto de diseño, a resaltar los aspectos negativos, la precaución, el temor a las graves consecuencias de la marcha del planeta. De ahí que, en el clima burbujeante e instantáneo de nuestra cultura, la mirada del ecologismo, preocupada y dirigida al futuro, no se integra bien. El miedo no tiene buen cartel; y los horizontes lejanos apenas se consideran objeto de acción política. Con estos mimbres se teje un cesto de rencor hacia el portador de malas noticias; y lo que hay de lúcido en los avisos sombríos del ecologismo es pasado por alto entre los fragores del presente.

Entre el consumo y la imagen

Siendo el consumo un conducto principal de interacción social, y la imagen su lubricante, no extraña que la crítica ecologista sea percibida como disonancia y deslealtad. El etiquetado territorial, que todo lo convierte en denominaciones de origen, digiere mal cualquier exposición realista sobre los procesos de deterioro del medio y sus productos. Así, quien divulga la contaminación en un paraje declarado oficialmente idílico está siendo desleal contra el pacto tácito destinado a blindar las imágenes impolutas que nutren el turismo y el consumo. Denunciar trastornos ambientales equivale pues a emitir contra-publicidad: y fruncirán el ceño los beneficiarios, reales o presuntos, del comercio.

Las falsas alarmas y su efecto paralizador

A esto se añade el efecto desmovilizador de los alarmismos excesivos. En un esfuerzo titánico para hacerse escuchar por un público abúlico, los ecologistas se han convertido a veces en pregoneros del apocalipsis, cargando sobre sus hombros predicciones negras que el tiempo ha desmentido: así ocurrió con los avisos de inminente agotamiento de las reservas mundiales de petróleo, o con algunas estimaciones desmedidas sobre el avance de la desertificación en el sur de España. Es particularmente difícil para el ecologismo encontrar un camino justo entre estos dos escollos: ¿cómo conseguir atención sin exagerar?; ¿cómo evitar la deslegitimación del falso profeta? Es verdad que no es tan fiero el león (de la debacle ambiental) como lo pintan: pero es león.

Hágase la naturaleza: la falsa providencia de la Administración

Por su parte, la clase política es amiga de sustituir la acción por la cosmética. El lavado de cara (greenwash) está a la orden del día. Si se va a hacer una autovía cruzando una zona lincera, pues se plantan unos arbolitos por aquí o por allá y todo arreglado. Cada vez es más frecuente el manejo político de la naturaleza como un aplique de quita y pon. Las fronteras de los espacios naturales se van corriendo según convenga; las denominaciones de origen sustituyen a los orígenes; y, como decía el difunto Reagan, un árbol vale lo que otro árbol, así que, si hay que talar un bosque maduro -por ejemplo, el Amazonas-, se plantan los mismos pies en cualquier lado y ya está. Con este frívolo simulacro, los gobernantes transmiten un mensaje falso: la naturaleza es un mueble, más o menos lujoso pero prescindible, que se instala o se desmonta sobre la marcha.

Surrealismo cotidiano: el empresario acusa al ecologista de lucrarse

¿Cuántas veces no hemos oído, de boca de algún meritorio constructor o algún prócer de la industria, la acusación "los ecologistas van a su negocio"? No pocos alimentan la sospecha de que detrás de los grupos ambientalistas hay conspiración, hay interés y lucro. Unas voces dicen que los ecologistas están a sueldo de la Administración; otras, que defienden oscuros intereses (eco-business), más o menos rocambolescos según la imaginación calumniadora. A juzgar por tales implicaciones, el que quiera forrarse debería abandonar los parqués del negocio y la trata, y no demorar en un minuto su inscripción en un grupo radical ecologista. Y llegaríamos a creer que los alborotos y cacareos ecofóbicos procedentes de la industria y la banca tienen su origen en el acendrado altruismo de sus mandamases. El mito interesado según el cual unos (los especuladores) crean empleo y otros (los ecologistas) lo destruyen es una losa sobre el ambientalismo español; una acusación infundada que tardará décadas en desmentirse.

Y así resulta que, en un contexto de debilitamiento progresivo de la función tutelar de los Estados, doblemente erosionados por la globalización y la descentralización, extensas capas de la población deciden volverse precisamente contra uno de los pocos frentes donde espontáneamente se plantea resistencia al abandono de la cosa pública: la defensa ambiental.

El falso punto medio y la radicalidad inventada

Otro recurso común es el recomponer el paisaje político inventando una pretendida radicalidad ecologista -que en España, simplemente, no existe- para, a continuación, decir con voz magnánima: "yo también soy ecologista, pero dentro de un orden". Algún destructor ambiental de primera magnitud anda por ahí pavoneándose de que él es "el primer ecologista". También los cazadores nos enternecen informándonos de que es por amor a los animales por lo que los matan, asemejándose en esto al marido maltratador que da palizas a su esposa para demostrarle cariño. Así pues, el eco-contrario suele asegurar que él está en el punto medio. Para dar consistencia a esta declaración de equidistancia, hace falta inventarse un espantajo: y se acuñan prototipos de circulación mundial: el eco-radical, un a modo de Tolstoi de luengas barbas, sandaliotas, piojos e inefables arrobos místicos; o, aún peor, el eco-terrorista. No hace mucho que alguien llamaba así -¿o llegó a usar el término "ecoetarra"? - a los responsables de plantar encinas en la plaza de Cuba de Sevilla.

La ignorancia de los ecologistas

Entre las clases profesionales, gremios de obras públicas, industria y derecho, son frecuentes los desdenes; los ecologistas son tan ignorantes...: no entienden las sutilezas de la ciencia ni las valentías de la técnica. Sorprende que de repente la acción política -y acción es, más que otra cosa, la lucha ecologista- requiera títulos y cualificaciones; ¿para votar hace falta diploma? Sorprende también lo rigurosos en materia científica que se ponen de repente algunos cuando les conviene: hasta vemos al propio Bush transmutado en un fino apreciador de las elegancias de la física, que exige demostración matemática para creer que el cambio climático es cierto.


Y escandaliza que, precisamente, sean a menudo cuerpos y cuadros de funcionarios del Estado los que emiten tales juicios despectivos; cuando es el Estado quien debería agradecer los ahorros en plantilla, en estudio y en vigilancia que le supone la acción tutelar de las organizaciones ambientalistas. No pocas veces hemos visto al jefe de negociado -que cada vez que sale al terreno va con dietas, en horas de trabajo y con coche oficial- vituperando desde su poltrona los pobres esfuerzos de ecologistas, a los que probablemente habrá tocado hacer investigación de campo con su coche propio, en horas sacadas a su tiempo libre y pagándose los costes.

La fiesta de la rapiña colectiva y el ecologista aguafiestas

Se ha hablado mucho del anarquismo ibérico y del carácter presuntamente indómito atribuido a los peninsulares. Poco de esto va quedando: entre el fisco, los controles de velocidad, los alcoholímetros, las denuncias entre vecinos y las ordenanzas municipales, el cerco se va estrechando y el ciudadano entra, de buen o mal grado, en cintura. Pero si hay un ámbito de anarquía, donde cada uno hace lo que le viene en gana, éste es el de la trastienda rural, los intersticios y finisterres apartados de la trama y los nudos de la red de vigilancia social. Allí crecen como la espuma las urbanizaciones ilegales, las alambradas, los venenos contra alimañas, los expolios arqueológicos, la caza furtiva, el chaletito autoconstruido, el fraude de subvenciones, los pozos clandestinos para explotación de acuíferos, las talas de arbolado de ribera, los incendios forestales, los derribos y las escombreras.

Es posible que a través de este desorden consentido, el ciudadano se resarza de sus infortunios o humillaciones en la oficina, en el atasco, la multa o la declaración de Hacienda. Es como si, parafraseando a Rousseau, se hubiera fundamentado un nuevo contrato social en la rapiña de la naturaleza. El caso es que, en este alegre saqueo colectivo, sólo una voz disonante se deja oír: la denuncia ecologista. Y esto explica la profunda paradoja siguiente: el activista ambiental, defensor de lo público, la naturaleza, el paisaje, el clima, que son de todos, es contemplado como enemigo público. ¿Por qué?: porque ha osado turbar el gran festejo de la eco-rapiña, en el que, de lleno o de refilón, todos participamos.

A modo de conclusión

Lo anterior, necesariamente abreviado, no agota el problema. Infelizmente, la sociedad sigue considerando la acción ambiental un lujo aplazable. Se está de acuerdo en adoptar medidas de protección ecológica, pero con dos condiciones: que no cuesten dinero y que no supongan renuncia alguna para nadie. ¿Qué política se puede hacer sin sacrificio de ningún interés? Se tiende a remitir lo ambiental a una lejanía vaga, allí donde no hay densidad social. Pero que no se nos ocurra poner límites a los juegos de interés apremiantes: el chalé, la caza, el lucro agrícola, la carretera, el negociete. Que alguien se atreva a truncar intenciones, aunque sólo sea de forma teórica: verá salir de su interlocutor el dóberman que todos llevamos dentro. Mientras tanto, más allá de exquisiteces intelectuales de urbanitas eco-indiferentes y de rudezas peseteras de amigos del lucro, el territorio acumula en su exilio las mil derrotas del olvido.

Autor/a: Pascual Riesco Chueca, Ingeniero industrial, Universidad de Sevilla.
NOTAS:
  1. ® Boston, T. (1999) "Exploring anti-environmentalism in the context of sustainability", Electronic Green Journal, Issue 11, December.
  2. ® Tokar, B. (1995) "The wise use backlash: responding to militant anti-environmentalism", The Ecologist, Vol.25, No.4.
  3. ® Deal, C. (1993) The Guide to Anti-environmental Organisations. Berkeley: Odonian Press.
  4. ® Hajer, M.A. (1995) The Politics of Environmental Discourse. Ecological Modernization and the Policy Process, Clarendon Press: Oxford.


  Globalicemos la fraternidad.
Vivimos inmersos en un mundo de crecientes desigualdades que se encamina hacia una crisis ecológica sin precedentes. La principal causa es la actual fase del capitalismo: la globalización, en la cual el principal valor por el que se rige el mundo es el del beneficio económico a corto plazo. Así, desde el poder se han tomado los anhelos de grandes capas de la población de globalizar las relaciones humanas, utilizándolos para desarrollar la cara más brutal del capital. A continuación se describe someramente en que consiste la globalización económica.



Economía productiva y economía financiera

A escala planetaria existe una distribución de la producción. La Periferia exporta materias primas y manufacturas intensivas en mano de obra y el Centro productos de alta tecnología, producción inmaterial (como la cultural) y productos alimentarios primarios. Pero los productos de la Periferia han ido bajando de precio paulatinamente, mientras que con los del Centro ha ocurrido lo contrario. El control de los precios se realiza mediante: proteccionismo -de los productos del Centro frente a los de la Periferia-, dumping - venta de un producto por debajo de su precio de producción mediante la subvención o producción a gran escala-, y a través de los monopolios -el más importante es el de la tecnología, sustentado por las patentes-.

Actualmente el dinero que se mueve en bolsa es mucho mayor que el que se mueve mediante la compraventa de mercancías. En la bolsa se intercambian principalmente moneda -con mucho el mercado más importante-, acciones de empresas, y deuda pública -todos los Estados del mundo funcionan sobre préstamos, que serán a un interés menor cuando más fiable sea el país-. De este modo, las economías ya no dependen tanto de cómo vaya su producción, sino de la muy volátil fiabilidad de los Estados para los inversores, y de las posibilidades de los grandes capitales de hacer negocios a costa de cualquier cosa.

Instituciones claves de la globalización

Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM) : el objetivo del FMI es conseguir que los países del Periferia sigan pagando su deuda externa y creen las condiciones político-económicas para que las empresas del Centro puedan seguir controlando la producción mundial. Así, el FMI trabaja en coordinación con el BM y plantea las condiciones que debe cumplir un Estado para obtener un crédito del BM o del mismo Fondo. Las dos instituciones están controladas por los países centrales, ya que en ellas el número de votos es función del dinero que se aporta.

Organización Mundial del Comercio (OMC) : su finalidad es promover a escala planetaria la liberalización económica. En la OMC cualquier Estado miembro o empresa puede denunciar políticas de otro Estado que considere que restringen el libre comercio. La OMC también está controlada por el Centro, aunque las decisiones se tomen por unanimidad, ya que éste hace valer su capacidad de presión y chantaje.

Organismos regionales: la Unión Europea, y otras organizaciones similares, tienen su razón de ser, por encima de las retóricas, en la búsqueda de un mercado unificado a escala interna, que permita a las multinacionales y gran capital de los países dominantes proyectarse hacia el exterior, con la ganancia de potencia que se deriva de la ampliación de su mercado doméstico.

Multinacionales: han ganado mucho peso frente a los Estados, no sólo porque tienen el mismo estatuto en organismos como la OMC, sino también porque su capacidad económica a menudo los rebasa. Además, su interrelación con el poder político los hace indistinguibles en muchos casos.

Ejércitos: hay que destacar a la OTAN y al ejército de EE UU. Los ejércitos están siendo utilizados para imponer el capitalismo global -allá donde los medios políticos no bastan-, para contener rebeliones -cuando las desigualdades hacen que se terminen produciendo estallidos violentos-, y como valedores de la seguridad para el capital -requisito imprescindible para que el sistema siga funcionando-.

Políticas para hacer posible la globalización

Bajada arancelaria: para que la economía funcione a escala global se está imponiendo una bajada arancelaria en la Periferia -las importaciones en estos Estados no se ven encarecidas por impuestos aduaneros-, pero no así en el Centro. Así las multinacionales se están haciendo con los mercados de la Periferia, destruyendo la economía local. Además se están aumentando las emisiones de CO2, la construcción de infraestructuras o el sobreempaquetado de los productos para moverlos de un sitio a otro.

Control de la inflación: responde a la necesidad de que los precios de las cosas se mantengan dentro de unos márgenes previsibles para que funcione el mercado global. Esto se hace aunque se esté destruyendo empleo, por ejemplo.

Desregulación de mercados financieros, libre circulación de capitales y liberalización de las inversiones: este punto tiene una especial importancia para EE UU, ya que es el Estado más endeudado del planeta. Está financiando su deuda por los flujos financieros que le llegan del exterior, gracias a la desregulación de los mercados financieros y a la libre circulación de capitales. Actualmente se está haciendo especial hincapié en la liberalización de las inversiones. El objetivo es que desde el Centro se pueda invertir y retirar la inversión sin cortapisas, no importando las consecuencias que ello pueda ocasionar.

Desregulación laboral y ambiental: se justifica aludiendo a la necesidad de que los Estados sean competitivos.

Impulso de las economías de la Periferia hacia la exportación: se busca que, con el dinero que obtengan, puedan hacer frente al pago de la Deuda Externa. Además, se impulsa la especialización de la producción en pocos productos. Otro aspecto importante es que no se está potenciando la producción de bienes de primera necesidad. Todo esto produce que las economías de la Periferia sean dependientes de cómo se marquen los precios en los países consumidores y que, además, se esté destruyendo la agricultura de subsistencia. Además, hay una fuerte apuesta por la agricultura industrial y la sobreexplotación de los recursos, con todos los problemas ecológicos que acarrea.

Privatización de todo: se está produciendo una nueva transferencia de riqueza de la ciudadanía hacia las empresas, una mayor dependencia de la Periferia respecto a las multinacionales del Centro, y la gestión, bajo el único objetivo del beneficio, de recursos como el agua o servicios como la sanidad.

Reducción de gastos sociales y ambientales: ya que no hacen crecer la economía.

Fomento del consumismo: como motor de la economía a pesar de los problemas ambientales que produce.

¿Qué hacer? Las alternativas pasan por buscar economías basadas en la producción y consumo locales con criterios ambientales y sociales. Pero no sólo eso, también tenemos que buscar un cambio de paradigma en el que nuestros valores rectores sean la solidaridad, la libertad, la relación armónica con el entorno y la fraternidad.


Autor/a: Luis González Reyes


  "Libre comercio": entre la OMC y la guerra
En el siglo XIX Gran Bretaña promovió en el mundo de entonces, compuesto por los imperios coloniales europeos, su estrategia de libre comercio, pues era su principal beneficiaria al tener el mayor desarrollo tecnológico e industrial. Ante ella, las potencias europeas y su antigua colonia, EE UU, se defendieron con el fin de proteger sus incipientes procesos de industrialización y sus áreas de dominio colonial, esto es, sus respectivos mercados.

La necesidad de ampliar estos mercados por parte de las potencias imperiales colisionó generando dos cruentas guerras mundiales en la primera mitad del siglo XX. En 1944, en Bretton Woods, se crea un nuevo orden económico internacional, hegemonizado por EE UU en Occidente, en el que como parte de él se crea el GATT, para ir desmantelando las barreras al libre comercio. Primero, se promovió entre las propias potencias del Norte (EE UU, CEE y Japón), y luego se fue imponiendo por parte de éstas a los países periféricos, muchos de los cuales acababan de salir del dominio colonial.

En esta estrategia colaboran decisivamente el FMI y el BM, sobre todo desde los ochenta, cuando como parte de la gestión del problema de la deuda externa los créditos que conceden a los países del Sur imponen la apertura de sus mercados y su ingreso en el GATT, lo que beneficia claramente a los intereses de las transnacionales del Norte. En 1995, tras la aprobación de la Ronda Uruguay del GATT, se crea la Organización Mundial del Comercio (OMC). Este organismo, que impulsa el libre comercio mundial, tiene un enorme poder, pues aparte de actuar estrechamente con el FMI y el BM para defender los intereses del capital transnacional, dispone de instrumentos para imponer a los Estados miembro (más de 150 de todo el mundo) sus resoluciones, poder del que carecía el GATT.


La OMC intenta ampliar su ámbito de actuación a nuevos campos (inversiones, privatización de servicios públicos, mercantilización de bienes comunes, etc.), a pesar de intensas resistencias (Seattle, Cancún). Pero los países centrales están dispuestos a imponer el libre comercio por las buenas (OMC) o por las malas (a través de estrategias de guerra: Iraq, Colombia, etc.). Igual que hacían las potencias europeas en la época del dominio colonial.


Autor/a: Ramón Fernández Durán


  2.3. Problemas ambientales en España
 
  Energía: Desregulación y crecimiento del consumo
La situación actual del sector energético viene marcada por el impresionante impulso liberalizador (valdría también llamarle desregulador) realizado por el PP en sus 8 años de gobierno. En el primer cuatrienio se modificó sustancialmente el marco legal con las leyes del Sector Eléctrico y de Hidrocarburos, completadas después por el Plan de Fomento de las Energías Renovables. En el cuatrienio aciago de la mayoría absoluta, transferidas las competencias al Ministerio de Economía, se aprobaron primero el Plan de Infraestructuras de Gas y Electricidad, y después la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética [75].

Junto a estos desarrollos normativos se ha aplicado una política económica en la que se ha aprovechado la reducción de precios energéticos para controlar la inflación y favorecer el crecimiento económico. Consecuencia de todo ello es que en nuestro país se ha perdido eficiencia energética, produciendo el hecho, anómalo en países industrializados, de que la intensidad energética [76] haya ido creciendo en los últimos años.

Se han producido hechos ciertamente singulares, como que las puntas de demanda de potencia eléctrica hayan crecido a tasas mayores que la demanda total, lo que es una prueba manifiesta de ineficiencia ya que obliga a mantener un porcentaje creciente de centrales de generación ociosas durante buena parte del año. O que el consumo de electricidad per cápita en nuestro país sea ahora superior al de Italia, país con climatología similar, y con niveles de PIB también per cápita mayores que el nuestro.

Los efectos ambientales de este crecimiento desbocado del consumo de energía se manifiestan tanto en las emisiones de gases de efecto invernadero, como en el volumen de residuos radiactivos generados. Ambos temas se abordan en otros artículos de este número.

Energía y calidad del aire

Pero no son los únicos indicadores alarmantes: por ejemplo, tanto en el año 2000 como en 2002 se superaron las emisiones totales, establecidas en el R.D. 646/1991, de óxidos de nitrógeno (NOx) de grandes instalaciones de combustión, principalmente centrales termoeléctricas y refinerías, abiertas antes de 1987. Contra lo establecido en dicha norma, se superaron las 277 kilotoneladas/año de dichos contaminantes [77]. No puede dejar de sorprender que una norma que tiene como objetivo limitar las emisiones de las grandes instalaciones se incumpla más de diez años después de ser emitida. Es un síntoma claro de que se han abandonado todas las actuaciones de mejora previstas.

Del mismo modo la trasposición de las dos primeras Directivas hijas de calidad del aire en el R.D. 1703/2002 ha situado en clara ilegalidad los niveles de contaminación atmosférica en buena parte del país. Así, por ejemplo en un buen número de ciudades de tamaño medio y grande (en las que habitan unos 15 millones de personas) se superan los niveles autorizados de NO2 (tanto la media anual -Madrid es el caso más claro- como los valores límites horarios para protección de la salud) o de partículas (PM10, tanto en media anual como los límites diarios) [78]. No se trata sólo de que la calidad del aire sea mala, es que se está violando la ley.

En el entorno de las centrales térmicas, según datos que hemos obtenido de las CC.AA., no sólo se superan valores límites antes citados, sino que es frecuente superar también los límites referidos al SO2. Llegan a presentarse con frecuencia situaciones de "alerta atmosférica", sobre todo por superación de los niveles establecidos de SO2, alertas que de forma sorprendente no son declaradas por las CC.AA. En 2002, último año del que disponemos de datos, se superaron los umbrales de alerta en Cercs (Cataluña) y en La Robla (Castilla-León). Hablar de incumplimiento generalizado no es exagerar.

Existen CC.AA., como Galicia, que pese a la obligación legal de informar, no suministran datos a quien se los solicita. No es aventurado suponer, por ejemplo, que en el entorno de la central de As Pontes de García Rodríguez (la central que emitió más SO2 del país en 2002 y una de las de mayor emisión de NOx) la situación es aterradora. También sorprende que otras CC.AA. como Castilla-León dispongan su información en una excelente página web, pero falten los datos de las ocho estaciones del entorno de la central de Compostilla en 2002 (año en el que la planta fue la principal emisora de NOx y una de las más emisoras de SO2). O que ninguna de las centrales térmicas de esta comunidad aparezca en el inventario de instalaciones emisoras que se deben hacer públicas...

Los niveles de contaminación por ozono troposférico son también aterradores en las coronas de grandes ciudades. Las superaciones en el calurosísimo verano de 2003 de los niveles de información al público han sido espectaculares en la Comunidad de Madrid -547 registros-. Otro tanto sucedió en Barcelona. La misma situación se produce también en la proximidades de las centrales térmicas y refinerías (Tarragona o Puertollano son buen ejemplo de ello). Hay que resaltar que tanto el NOx, emitido fundamentalmente en fuentes móviles, pero también en grandes instalaciones, como los Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) son precursores de este contaminante secundario y ambos provienen, además, de fuentes energéticas.

Ni siquiera la superficie afectada la por minería de carbón a cielo abierto evoluciona favorablemente, pese a que han aumentado notablemente las importaciones de carbón y su consumo total está estabilizado. Al cierre de minas subterráneas ha seguido un incremento significativo de las explotaciones a cielo abierto. León, A Coruña, Teruel o la comarca de Puertollano son una muestra elocuente de los destrozos de esta actividad.

Reducir el consumo

Todo este incremento de impactos se han producido en un momento en el que, paradójicamente, se están introduciendo rápidamente tecnologías menos emisoras y más eficientes en los procesos de generación y transformación de energía. A título de ejemplo, la energía eólica ha pasado de una presencia simbólica en la generación eléctrica a más de 6.000 MW a finales de 2003 y probablemente este mismo año ya represente un aporte equivalente al 50% de la producción de los embalses hidroeléctricos. Se están instalando a gran velocidad centrales de gas en ciclo combinado (casi 5.000 MW en 3 años) que emiten apreciablemente menos que las centrales térmicas convencionales. La presencia de la cogeneración se ha desarrollado a saltos, pero ya totaliza cerca del 10% del total eléctrico generado.

Los automóviles son apreciablemente más eficientes que hace unos años, y todos los que usan gasolina emplean catalizadores que, en largos recorridos, reducen notablemente sus emisiones de muchos contaminantes, etc. Pero estamos ante una situación paradigmática: el crecimiento desbocado de la demanda (de electricidad, de desplazamiento de personas o mercancías....) supera y anula las mejoras tecnológicas.

De ello cabe extraer una importante conclusión. Aunque el ritmo de introducción de las mejores tecnologías puede ser mucho mayor [79], si se quiere alcanzar la sostenibilidad ambiental, no basta con usar las mejores tecnologías, es preciso contener el crecimiento del consumo.

Autor/a: Ladislao Martínez.
NOTAS:
  1. ® Para una descripción detallada de esta transformación ver "El nuevo Sector Eléctrico", Ecologista 30; "El Plan de Infraestructuras de Electricidad y Gas", Ecologista 35; "El Plan de Fomento de las Energías Renovables", Ecologista 21; y el texto "Comentarios de los grupos ecologistas a la estrategia española de ahorro y eficiencia energética 2004-2012. Comentarios al Congreso de los Diputados" suscrito por WWF-Adena, Greenpeace y Ecologistas en Acción.
  2. ® Intensidad Energética es el cociente entre el consumo de energía y la actividad económica, expresada habitualmente a través del PIB. En la mayoría de los países industrializados esta variable viene disminuyendo desde los años 70. En nuestro país disminuyó entre los primeros 80 y la mitad de los 90, volviéndose a hacer creciente durante los gobiernos del PP. Cuando se habla de intensidad final en el numerador se refleja la energía final; cuando se alude a intensidad primaria se toma en cuenta la energía contenida en las materias primas energéticas sin transformar.
  3. ® Ver "Calidad del aire en el entorno de centrales termoeléctricas españolas. Informe de situación. Diciembre de 2003", editado por Ecologistas en Acción.
  4. ® Para entender con más claridad estos conceptos legales, ver "La calidad del aire en la ciudad. Guía para organizaciones ciudadanas". Editada por Ecologistas en Acción.
  5. ® En Alemania la presencia de las fuentes renovables y la cogeneración es muchísimo mayor que en nuestro país, lo que junto con un crecimiento muy moderado de la demanda lleva a que se esté en vía de cumplir su compromiso de Kioto al tiempo que se prevé el cierre (ciertamente a un ritmo lento) de las centrales nucleares.


  Cambio climático: Un proceso en marcha
Ningún otro problema ambiental causado por la actividad humana tiene consecuencias tan extensas ni afectará a tantos seres vivos. La alteración del clima es un fenómeno de escala planetaria, y el clima determina en gran parte las condiciones de la vida, ya que condiciona cómo son los ecosistemas.

No es una sorpresa que el clima cambie. Sabemos que hace 10.000 años la temperatura media global era de 4 a 5ºC inferior a la de hoy, y el hielo cubría una gran extensión del Planeta. Pero si cambia demasiado rápido los ecosistemas no podrán adaptarse y las especies que no sean capaces de migrar hacia regiones más aptas seguramente desaparezcan. Para la población humana, y sobre todo para los más pobres, el clima determina las posibilidades de alimentación, la actividad económica en general y la seguridad de sus asentamientos.

La causa de la perturbación climática actual es una excesiva acumulación de calor solar en la superficie de la Tierra. La atmósfera actúa como los cristales de un invernadero, que dejan pasar la luz del sol y no permiten que escape gran parte del calor que esa luz genera. Desde hace siglo y medio la actividad humana está modificando la composición atmosférica. La concentración de CO2 han aumentado en un 31% desde 1750, principio de la llamada Era Industrial. El organismo científico que evalúa el cambio climático, conocido como IPCC, ha atribuido el aumento en su mayor parte al efecto de las actividades humanas: sobre todo en los años 80 y 90 por la quema de combustibles fósiles (75% del aumento) y la deforestación (25%).

El CO2 es el principal responsable de la intensificación del efecto invernadero porque es el gas que se vierte a la atmósfera en cantidades masivas, pero hay otros gases de gran importancia como el metano, cuya concentración ha aumentado un 151%, y la mitad de ese aumento es atribuible principalmente a algunas prácticas agrícolas y a la extracción y uso de gas natural (en su mayor parte es metano). Sin olvidar la contribución del óxido nitroso (N2O) y los CFC y HCFC, que se han venido usando en las neveras y el aire acondicionado.

Hay acuerdo entre los científicos en que el cambio climático está ya en marcha. Las mediciones muestran un aumento de 0,6ºC de la temperatura media global a lo largo del siglo XX. Este incremento es mayor que el ocurrido en los últimos 10 siglos en el hemisferio norte, y los años 90 han sido, hasta ahora, los más cálidos del milenio. Ya se perciben los efectos del calentamiento: el nivel del mar ha aumentado, debido principalmente a la expansión térmica del agua, entre 10 y 20 cm durante el siglo XX. Además, los glaciares están retrocediendo en todo el mundo; las lluvias han aumentado en el hemisferio Norte, con notables variaciones regionales, pero ha sucedido lo contrario en algunas partes de África y del Mediterráneo; la capa de hielo ártico está perdiendo espesor y la primavera llega alrededor de una semana antes que hace cincuenta años.

Un futuro preocupante

Si ésta es la situación ahora ¿qué nos espera en las próximas décadas? Las previsiones científicas muestran que el problema es alarmante, y que si no se hace nada para frenarlo las consecuencias serán desastrosas.

A finales del siglo XXI la concentración de CO2 estará de un 75% a un 350% por encima de los niveles de 1750. Y cuanto más alta sea la concentración de CO2, más rápido e intenso será el cambio climático.



La temperatura media se incrementará de 1,4ºC a 5,8ºC entre 1990 y 2100. Esta velocidad de calentamiento no se ha conocido en los últimos 10.000 años. El nivel del mar puede llegar en 2100 cerca de un metro por encima de su nivel en 1990. Millones de personas sufrirán inundaciones por esta causa. La gran mayoría en el sudeste de Asia, de Pakistán hasta Vietnam, incluyendo Indonesia y Filipinas, y también en África oriental y el Mediterráneo. Los pequeños Estados insulares del Caribe, el Océano Indico y el Pacífico corren el riesgo de desaparecer.

Las lluvias en promedio aumentan en todo el globo, pero su distribución se hará más irregular de lo que es ahora. Las latitudes medias del norte verán un aumento de precipitaciones en invierno pero disminuirán en Australia, América central y Sur de África. La evaporación también crecerá y, por tanto, la necesidad de agua.

El agua se perfila como un bien escaso en el futuro. El aumento de temperatura junto con la alteración del patrón de lluvias y la salinización de acuíferos por la invasión del mar, harán que en muchas zonas falte agua tanto para beber como para cultivar. Se estima que sufrirán escasez de agua en zonas ya con graves problemas de abastecimiento: el norte de África, Oriente Medio y la India.

Olas de calor y lluvias torrenciales serán más frecuentes e intensas, y tanto mayores cuanto más alta sea la concentración de CO2 en la atmósfera. La probabilidad de sequías, incendios e inundaciones consecuencia de estos periodos será creciente.

Además de todos estos impactos, los científicos advierten de la posibilidad de que el aumento de temperatura modifique de manera abrupta e irreversible algunos fenómenos naturales, afectando extraordinariamente al clima, aunque la probabilidad de que ocurra durante el presente siglo es baja: la fusión del hielo sobre Groenlandia, la fusión de la parte Oeste de la Antártida y la alteración de la corriente termohalina, un sistema de circulación de corrientes del océano que es muy importante para la regulación de temperatura -para el noroeste de Europa significa una diferencia de 10ºC en la temperatura media regional-.

Injusto reparto, injustas consecuencias

Una de las conclusiones de los últimos estudios sobre el cambio climático es que las zonas más afectadas van a ser los países pobres, los llamados países en vías de desarrollo, que precisamente no son los principales emisores. La media de emisiones por habitante de CO2 de origen fósil se sitúa en 2002 en 4 toneladas por habitante, pero este valor promedio esconde enormes variaciones regionales y nacionales que se extienden desde 22 t CO2/h en EE UU a 0,3 en Bangladesh.

Precisamente, la media mundial de emisiones por habitante es una referencia muy ilustrativa sobre la responsabilidad de los diferentes países en el cambio climático: EE UU es el principal emisor de CO2. En 2002 emitió el 25% del CO2 fósil mundial. La UE es la segunda en el ranking con el 14% del CO2 fósil, pero se encuentra bastante por detrás de EE UU en emisiones per cápita: 9,6 t CO2/h. Y China, hacia donde comienzan a dirigirse miradas acusadoras, es responsable del 13% de las emisiones mundiales de CO2 fósil, pero sus emisiones por habitante (2,6) están por debajo de la media. De hecho, desde 1990 sus emisiones de CO2 debidas al uso de combustibles fósiles han crecido menos de la mitad que las de EE UU.

El CO2, el gas de mayor influencia en el efecto invernadero, es un subproducto del uso de los combustibles fósiles, carbón, petróleo y gas natural, los cuales proporcionan el 90% de la energía que se consume en el globo. Por ello la reducción de las emisiones de CO2 es inseparable de la disminución del consumo de energía y de la utilización de la energías renovables. La gravedad de los efectos del cambio climático depende de cuánto reduzcamos las emisiones y de cuán rápido lo hagamos. No hay alternativa eficaz a la disminución de emisiones de CO2: cuanto más se tarde en asumir esto más difícil será la tarea.


Autor/a: Cristina Rois


  Comercio de emisiones
En diciembre de 1997, el protocolo de Kioto consagró el papel fundamental del comercio de emisiones en el cumplimiento de los objetivos de limitación de emisiones. Ecologistas en Acción criticó los acuerdos de control de emisiones por ser totalmente insuficientes para evitar los peores efectos del calentamiento mundial, aún reconociendo que este acuerdo podría significar un primer paso en dicho sentido.

Pero este primer paso se está viendo seriamente amenazado por la no ratificación del protocolo por parte de países clave (EE UU y Rusia, fundamentalmente), que impide su entrada en vigor, y, por otro lado, por la posibilidad de que los países ricos cumplan sus compromisos comprando el derecho a emitir.

El comercio de emisiones consiste básicamente en que un país (o empresa) compre "certificados de reducción de emisiones" a otro país o empresa en donde se haya producido una reducción de emisiones o éstas se hayan evitado. Se quiere crear así un mercado de emisiones, con la idea de que éstas se reduzcan donde sea más barato hacerlo.

En la práctica, y dejando al margen objeciones de tipo fundamental, como es la cuestión de si la mercantilización de la contaminación (pagar para seguir contaminando) es algo legítimo, el comercio de emisiones, combinado con la utilización de sumideros de carbono, podría suponer un freno para que los países ricos emprendan la necesaria reestructuración de sus economías y de sus sistemas energéticos para colocarlos en un rumbo más sostenible, ya que es factible que cumplan sus (insuficientes) compromisos con un módico gasto económico en la compra de derechos de emisión, sin hacer nada más.

La aparición de un mercado de emisiones puede significar una subvención pública para las empresas (fundamentalmente multinacionales) que justifiquen una reducción o incluso limitación de emisiones en otros países (por ejemplo, con plantaciones de monocultivos en países pobres). Aparte de sus beneficios normales, las empresas podrán vender a otras empresas (o, más probablemente a Estados), las emisiones presuntamente ahorradas. Un buen número de empresas están iniciando por su cuenta mercados de derechos de emisión, sin que aún existan en muchos casos normas para ellos.



Autor/a: Juan Carlos Rodríguez Murillo


  Nucleares: Una energía en declive
En la actualidad funcionan en España nueve reactores nucleares. Los más antiguos, los de primera generación, se diseñan en los últimos años cincuenta y primeros sesenta, con tecnología procedente de EE UU. Son las centrales de José Cabrera (Guadalajara), más conocida como Zorita, que se conectó a la red en 1969, y Santa María de Garoña (Burgos, 1971). Las de segunda generación se diseñan también en EE UU a finales de los sesenta y primeros setenta y son Almaraz I y II (Cáceres), que funcionan comercialmente desde 1983 y 1984 respectivamente, Ascó I y II (Tarragona) que se conectan en 1984 y 1986, y Cofrentes (Valencia) que vertió energía a la red por primera vez en 1985. Finalmente, dos reactores de tercera generación, Vandellós II (Tarragona) de tecnología estadounidense y Trillo (Guadalajara), el único de tecnología alemana, empezaron a funcionar en 1988.

La situación de seguridad de estos reactores es diversa y a menudo sufren incidentes que ponen de manifiesto el hecho de que la energía nuclear es un experimento tecnológico de resultados inciertos. Las centrales de Zorita y Garoña deberían, desde luego, ser cerradas inmediatamente porque, además de ser las de más baja potencia, sus condiciones de seguridad están severamente degradadas. El estado de la seguridad de las centrales no va sólo unido a su edad, aunque éste es un factor clave, sino que depende de otros factores como la calidad del mantenimiento o el control que se ejerció durante su construcción debido al grado de conocimiento de la tecnología del reactor por los técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

El rigor del CSN es también clave y, sin embargo, con demasiada frecuencia este organismo hace gala de excesivas manga ancha y tolerancia con los propietarios de instalaciones nucleares. El caso de Trillo es muy indicativo puesto que, a pesar de ser la central más moderna, es la que tiene más incidentes clasificables en la escala INES (Escala Internacional de Sucesos Nucleares), incluyendo dos incidentes de nivel II. También lo es el caso de Vandellós I (Tarragona), que se cerró tras sufrir un accidente en 1989. El accidente se calificó como nivel III en la escala INES y tuvo lugar en un generador eléctrico, en un sistema que el propio CSN había señalado como susceptible de sufrir un accidente. Probablemente se habría evitado el accidente si se hubieran impuesto las recomendaciones del CSN.

Sangría de recursos

Además de los citados, existían en nuestro país otros cinco proyectos de reactores nucleares: Valdecaballeros I y II (Cáceres), Lemóniz I y II (Vizcaya) y Trillo II (Guadalajara). El gobierno del PSOE decretó en 1984 la moratoria nuclear, paralizando la construcción de estas centrales. Para compensar a sus propietarios se impone un tributo del 4,5% del recibo de la electricidad que cobrarán las eléctricas hasta 1994, cuando se promulga la Ley del Sector Eléctrico que pone fin a la moratoria nuclear clausurando definitivamente estos cinco proyectos.

El fin de la moratoria supuso una negociación entre el Gobierno y los propietarios de las centrales nucleares en construcción para ponerles valor. El fruto de esta negociación es escandaloso: esos cinco proyectos que nunca podrían producir un solo kWh se valoraron en 450.000 millones de pesetas (unos 2.700 millones de euros), que en la actualidad siguen generando pagos de 480 millones de euros al año (éste fue el pago p. ej. en 2002). Y esto a pesar de que en aquel momento se habían pagado ya a las eléctricas unos 750.000 millones de pesetas (4.500 millones de euros). Finalmente se valoran en 1,2 billones de pesetas (7.200 millones de euros) unos activos que no han producido nada de electricidad. Se trata de una curiosa consideración del riesgo empresarial: quienes calcularon mal la demanda futura de energía nuclear, lejos de perder dinero se siguen enriqueciendo a costa de aquellos cálculos erróneos.

No es ésta la única transferencia de capital de los ciudadanos hacia la industria nuclear. En 1999, el Gobierno del PP negocia con las principales eléctricas españolas un protocolo que da lugar a la liberalización del sector eléctrico. Una parte del protocolo consiste en evaluar los costes que tendría el cambio de un modelo regulado y planificado a uno liberalizado, los costes de transición a la competencia. El monto que se acordó era de unos 4 billones de pesetas (24.040 millones de euros) a pagar en 10 años. El fruto de las negociaciones condujo al pago inmediato de 1,3 billones de pesetas (7.813 millones de euros). Aproximadamente el 80% de esa cantidad era para compensar a las empresas eléctricas que habían optado por la energía nuclear.

Sin solución para los residuos

Además de los problemas relacionados con la seguridad, las centrales nucleares están cuestionadas porque generan residuos radiactivos. Estas sustancias se clasifican según su peligrosidad en tres grupos: alta, media y baja actividad -recientemente se inaugura en España el concepto de residuos de muy baja actividad, están constituidos sobre todo por las cenizas procedentes de la fusión accidental en acerías de fuentes radiactivas-. Ni en España ni en ningún otro país del mundo se ha encontrado aún una solución satisfactoria para los residuos de alta actividad. La Comisión Europea ha fijado 2008 como el año en que todos sus miembros han de tener una estrategia de gestión para los residuos de alta.

Quizá la mejor noticia de estos últimos años sea la fijación por el Parlamento y el CSN de una fecha de cierre para la central nuclear de Zorita: el 30 de abril de 2006. Este acuerdo vino precedido de intensas protestas y movilizaciones sociales y políticas encaminadas sobre todo a mostrar el estado deleznable en que se encuentra la central.

La actual situación política y, sobre todo, económica no permite vislumbrar la apertura de nuevas centrales nucleares en nuestro país, a pesar de que no existe ningún obstáculo legal para tal cosa. En la actualidad asistimos a crecientes presiones de los agentes económicos y sociales pronucleares para invertir una situación que les resulta desfavorable. El cambio climático es su principal argumento y, además, ejercen presión sobre los organismos reguladores como el CSN para que se relaje la seguridad, lo que conduciría a una reducción de los costes de instalación. Pero los impactos y riesgos que conlleva la energía nuclear la invalidan como una tecnología válida como alternativa a los combustible fósiles. Hay que combatir el cambio climático, pero sin empeorar los problemas ambientales a que nos enfrentamos.

Más información: Ecologista nº: 35, 21, 20, 18 Autor/a: Francisco Castro


  Una movilidad hipertrófica e insostenible. 35 km al día
En el último cuarto de siglo la relación entre el transporte y el medio ambiente ha empeorado considerablemente, fundamentalmente debido al crecimiento espectacular del transporte motorizado, que se ha encaminado además hacia los modos de mayor consumo energético y de mayor impacto territorial. Baste decir que en el Estado español el transporte por carretera ha crecido un 135% desde 1970, absorbiendo en la actualidad el 91% de los viajeros y el 83% de las mercancías, el parque automovilístico se ha incrementado en un 70% desde 1980, llegando a 24 millones de vehículos (18 millones de turismos), y la movilidad personal se ha duplicado, siendo hoy día similar a la del conjunto de la UE (más de 35 km/persona/día).

Más infraestructuras

La construcción de infraestructuras ha sido un elemento fundamental en la evolución del sistema de transporte a la que se han dedicado cuantiosas inversiones públicas, además de una gran parte de los fondos estructurales y de cohesión procedentes de la UE.

El Plan Director de Infraestructuras ejecutado por el PSOE, centrado esencialmente en la construcción de autovías y circunvalaciones de gran capacidad, ya nos colocó por encima del nivel medio europeo en cuanto a km de vías rápidas. Los gobiernos del PP han profundizado esta política que han llevado hasta el paroxismo con su Plan de Infraestructuras (2000-2007) que, con una inversión prevista de 100.000 millones de euros, ha continuado asfaltando el territorio hasta convertir a España en el tercer país del mundo con más kilómetros de vías de alta capacidad, o el primero en Europa en la relación del número de automóviles o de habitantes con respecto a los kilómetros de autovía y autopista.

No obstante esta evidencia, se sigue hablando de "déficit de infraestructuras", para plantear ahora la necesidad de potenciar los trayectos no radiales. Las promesas electorales de los dos partidos mayoritarios ya hablaban de inversiones superiores a los 100.000 millones de euros en este capítulo, con promesas de llegar a los 15.000 km. de autovías y autopistas. En palabras de Zapatero "nos merecemos mejores infraestructuras".

Junto con la carretera, las inversiones destinadas a construir líneas nuevas exclusivas para alta velocidad ferroviaria han adquirido cada vez más importancia en cuanto a los fondos absorbidos. El Plan de Infraestructuras del PP ya destinaba a este capítulo el 39% de la inversión (lo mismo que a la carretera) para construir 7.000 km de red; mientras que el PSOE promete dedicarle el 45% de la inversión total.

Desde el movimiento ecologista hemos señalado muchas veces la necesidad de revertir inversiones de la carretera al ferrocarril con el objetivo de realizar el necesario y urgente cambio modal en el transporte, que nos acerque hacia una movilidad menos despilfarradora e impactante; pero nunca hemos creído que la apuesta por la alta velocidad contribuyera a este cambio, sino más bien todo lo contrario. Las importantes inversiones que necesitan este tipo de vías y sus dilatados plazos de ejecución, junto con el abandono del resto de la red, han dejado en una situación sumamente crítica al ferrocarril que no deja de perder cuota tanto en el transporte de viajeros como de mercancías (5 y 3% respectivamente). Así pues, consideramos clave que el nuevo Gobierno reconsidere la política del PP de "todo AVE" y lleve a cabo la paralización de los proyectos en marcha, revirtiendo inversiones en la mejora y modernización de las vías existentes, en el camino de convertir al ferrocarril en la columna vertebral de un transporte sostenible, público y social.

Más coches

El crecimiento del parque automovilístico ha sido otro de los rasgos relevantes de la evolución del modelo de transporte. Crecimiento espoleado por el apoyo institucional al transporte por carretera visible no sólo en la construcción de infraestructuras sino también en las subvenciones directas a la compra de un coche (planes RENOVE y PREVER), una baja fiscalidad sobre los carburantes y unas políticas urbanas basadas en ampliar el espacio dedicado al automóvil y en facilitar su uso como principal medio de transporte.

Después de décadas de esta política, sus efectos negativos (cambio climático, contaminación, siniestralidad, congestión, ocupación y destrucción del espacio urbano) se hacen cada vez más visibles y el término movilidad sostenible ha empezado a aparecer en los documentos oficiales, sin que se haya traducido en políticas activas. España se ha caracterizado en estos años por poner trabas a cualquier medida propuesta en la UE sobre contaminación del aire o a la introducción de peajes al transporte por carretera y en hacer caso omiso de las Directivas que se han aprobado.
El Plan de reducción de emisiones de CO2 no contempla ninguna medida concreta en el transporte, a pesar de reconocer que es el sector donde el consumo de energía crece más rápidamente (un 4,2% anual), lo que lo convertirá en el mayor emisor de gases de efecto invernadero en el horizonte de 2012. El Plan se limita a hacer una serie de recomendaciones, que recogen algunas de las medidas que los ecologistas llevamos largo tiempo reclamando: elaboración de Planes de Movilidad Urbana, con limitación de circulación y aparcamiento de vehículos, promoción de los modos no motorizados, planes de transporte para empresas, mejora del transporte público e incremento de la tasa del ferrocarril o reducción de los límites de velocidad, entre otros.
Urge, pues, una política que deje de subvencionar y apoyar el automóvil y apueste decididamente por reducir drásticamente su uso. No creemos que sean suficientes unas recomendaciones que nos dan la razón, mientras el dios automóvil extiende su dominio y su poder gracias a las ofrendas de unos políticos que dicen una cosa y hacen otra.

Ciudades más extensas

La expansión de la urbanización a lugares cada vez más alejados de los centros urbanos es otro de los elementos que más ha promovido la movilidad motorizada al ir unida a formas de vida ligadas al uso del coche. La vieja máxima de que "el automóvil crea distancias que sólo él puede recorrer" se ha hecho realidad en nuestro país donde las antiguas ciudades compactas han ido expandiéndose de forma brutal, configurando un nuevo paisaje que ocupa un territorio cada vez más extenso, en el que todo está más lejos y donde el coche se convierte en una necesidad.

En este contexto, no se puede hablar de movilidad sostenible sin incluir medidas que frenen la expansión de la urbanización y que tengan por objetivo la reducción de las necesidades de movilidad motorizada. La creación de proximidad con el apoyo al transporte a pie y en bicicleta y la jerarquización del uso del espacio urbano en sentido inverso al actual -primero el peatón, después la bici, el transporte público y por último el coche-, son otras medidas urgentes que hay que tomar en este sentido.

Es necesaria, pues, una política que tienda a reducir la movilidad motorizada, en el camino de solventar las necesidades de la población con criterios de bajo impacto, eficacia económica y utilidad social. Hoy por hoy, esto sólo puede significar la disminución drástica del tráfico de vehículos. La consecución de este objetivo es la piedra de toque, la prueba del algodón de cualquier política de movilidad que se pretenda sostenible.

Autor/a: Elena Díaz


  Un plan de infraestructuras continuista, que deja las medidas más urgentes y necesarias para el final. El PEIT: echando gasolina al fuego
A finales de febrero de 2005 se presentó a información pública el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte, PEIT, que delimita las inversiones en esta materia hasta el año 2020. El Plan contempla un altísimo presupuesto, 241.392 millones de euros (nada menos que 40 billones de las antiguas pesetas), por lo que su influencia sobre el medio ambiente y el territorio será enorme. Peor aún, todo parece indicar que la mayor parte de este presupuesto se va a dedicar, desde los primeros momentos, a la construcción de autovías y trenes de alta velocidad. Se dejan para el final las medidas más adecuadas para corregir la fuerte insostenibilidad del transporte.

El Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte 2005-2020 (PEIT) es un documento que todas aquellas personas preocupadas por el medio ambiente deberíamos tomar muy en serio. La experiencia con los planes de infraestructuras anteriores (PDI 1993-2007, del PSOE, y PIT 2000-2007, del PP) demuestra que se llevan a la práctica casi en su totalidad -al menos mientras el Gobierno que lo promueve se mantiene en el poder- lo que se traduce en una gran incidencia sobre el territorio y el medio ambiente.

El PEIT aborda la planificación del conjunto de las actuaciones en materia de infraestructuras y transportes que son competencia del Ministerio de Fomento. Pero antes de definir esta planificación, realiza un diagnóstico sobre el transporte en el Estado español. Este análisis es en gran medida coincidente con el que venimos señalando desde los grupos ecologistas que abordamos estos temas. Efectivamente, se destaca que la demanda de transporte aumenta a un ritmo frenético, que hoy por hoy apenas se utiliza ningún mecanismo para poner coto a esta tendencia, y que nuestro sistema de transporte está muy sesgado hacia la carretera. Al tiempo, los medios de transporte más sostenibles, como pueda ser el ferrocarril, tienen un porcentaje muy bajo de participación tanto en lo referido a viajeros como a mercancías.

Nada nuevo se descubre cuando se afirma que esta situación tiene consecuencias muy graves en términos de emisiones de CO2, de contaminación del aire, de ruido, de ocupación del territorio, etc.

Pero, tras esta coincidencia con el diagnóstico de la situación, las diferencias afloran de manera nítida en cuanto se concretan las medidas diseñadas para llevar a la práctica el Plan. Efectivamente, el PEIT apuesta por una programación temporal en tres fases, a saber:

  • 2005-2008, en la que se continúa -e incluso se incrementa- el ritmo actual de construcción de infraestructuras, priorizando las autovías y las líneas de alta velocidad ferroviaria;
  • 2009-2012, de transición; y
  • 2013-2020, que es cuando se empezaría el "proceso de integración de los objetivos medioambientales y de desarrollo sostenible en el sector del transporte".


Es decir, se plantea una estrategia que en términos llanos se podría definir como "primero construimos, luego lo arreglamos" aunque, claro está, partiendo de una situación mucho peor. Y es que, además, los planes de infraestructuras son de un calibre inusitado: 6.000 km de nuevas autovías y autopistas y 9.000 km de líneas de alta velocidad ferroviaria, que por sí solos acapararán el 45% de las inversiones.

No hay que ser un gran analista político para darse cuenta de las incertidumbres que se ciernen sobre las medidas que se tendrían que poner en marcha a partir de 2013, dentro de dos legislaturas. Precisamente estas medidas son las que llevamos desde hace tiempo pidiendo los grupos ecologistas -fomento de la intermodalidad, promoción de los medios no motorizados, etc.- pero lo cierto es que con la organización temporal prevista tienen muchas posibilidades de quedarse en el tintero.

Escenarios forzados

El PEIT analiza dos escenarios posibles, el tendencial -que las cosas sigan como hasta ahora- y el ambiental -que trataría de encarrilar rápidamente al transporte por la senda de la sostenibilidad-, para señalar que ninguno de los dos resulta viable. Concluye, pues, que el escenario más adecuado es el que denomina PEIT 2020, definiéndolo como "un proceso de aproximación progresiva y realista hacia el escenario ambiental" gracias a la programación temporal que acabamos de señalar. Un escenario que, como veremos más adelante, no permitirá cumplir los objetivos ambientales que propone el propio PEIT.

Sólo cabe calificar de burdo el análisis realizado entre los dos escenarios extremos mencionados, para luego concluir que lo razonable es un escenario continuista con la construcción masiva de infraestructuras que después, al cabo de unos años y una vez construidas buena parte de las mismas, se iría reconduciendo ambientalmente.

De hecho, en el análisis del escenario ambiental, se roza el absurdo al plantear unos requerimientos incluso muy por encima de los razonables en nuestra situación socioeconómica actual, forzando siempre la incongruencia del escenario. Así, con respecto a los objetivos ambientales a cumplir "el escenario ambiental implicaría [...] ir más allá de las obligaciones internacionales [...] avanzar más deprisa, plantearse metas más ambiciosas de las que hoy establecen las grandes organizaciones y foros internacionales, y en particular la Unión Europea, en relación con la preservación e, incluso, recuperación de los recursos naturales y el medio ambiente"[80].

No deja de ser irónico, por no decir grotesco, este artificioso condicionante en un Estado, el español, que es el más denunciado por las instancias europeas a causa de su reiterado incumplimiento de las normativas ambientales, que a menudo traspone bajo mínimos y fuera de plazo las Directivas sobre esta materia, y que con frecuencia se ha significado, al menos en las legislaturas anteriores, al bloquear los avances de la legislación ambiental europea.

El escenario ambiental también plantea incluir los costes ambientales en cada medio de transporte lo antes posible. Por su parte, el escenario PEIT 2020 se lo toma con más calma, hablando de elaborar un modelo de corrección de efectos en el conjunto del sistema en 2012, para su aplicación a partir de 2015. Resulta llamativo que la Comisión Europea se haya fijado 2005 como meta para garantizar que los precios de los distintos modos de transporte reflejen los costes que suponen para la sociedad -algo que a todas luces no va a ocurrir- y que, con estas directrices europeas, el PEIT abunde en contra del escenario ambiental por pretender imponer de forma muy prematura el pago de estos costes.

Objetivos ambientales inalcanzables

El PEIT plantea una serie de objetivos ambientales, en ocasiones no definidos con claridad. Aunque resulta obvia la necesidad de que las inversiones previstas se vinculen al cumplimiento de estos objetivos[81], la realidad es que las directrices sectoriales del PEIT apuntan en un sentido radicalmente contrario. Efectivamente, con el escenario previsto, no sólo se incumplirán la mayor parte de los objetivos ambientales, sino que en muchos casos nos situaremos en una situación más negativa que la actual.

Así, en cuanto a la fragmentación de los ecosistemas se pretende identificar los "ámbitos territoriales sensibles" particularmente frágiles a los impactos del transporte en 2008, y elaborar programas específicos de actuación a partir de 2012, una vez que se hayan construido casi todas las infraestructuras lineales de alta capacidad previstas.

Tal y como está planteado, el PEIT tendrá un impacto enorme sobre la Red Natura 2000. Las infraestructuras proyectadas pueden afectar a 327 espacios protegidos -ZEPA y LIC- [82]. Además del impacto directo que tendrán sobre el hábitat y las especies por las que fueron declarados estos espacios, fragmentarán el territorio y supondrán un efecto barrera para la fauna. Este Plan podría afectar al 23% de cuadrículas en las que nidifica el águila imperial ibérica, y el 39 y 38% respectivamente de las cuadrículas de cernícalo primilla y de avutarda (3), por citar algunos casos. Es decir, el PEIT vulnerará las directivas de Hábitat y de Aves.

En cuanto a los contaminantes atmosféricos, el Plan se plantea metas como la "disminución en un 50% de las superaciones actuales de los niveles límite de calidad del aire en ciudades (2010)". Es decir, que para ese año se debe infringir la ley un 50% menos que lo que se hace en la actualidad. Resulta inadmisible un objetivo de estas características, que no se plantee un cumplimiento a rajatabla de la legalidad, sobre todo cuando afecta a la salud de las personas.

Para el "NOx y otros contaminantes [se plantea cumplir] los objetivos establecidos para España por la Directiva 2001/81/CE, de Techos Nacionales de Emisiones", donde no hay una cuantificación de cuáles serán las emisiones de este sector. ¿Cómo se sabrá si se respetan los límites fijados?

Quizá el objetivo más relevante en lo ambiental es el que tiene que ver con las emisiones de CO2. El Plan pretende la "estabilización de las emisiones del transporte en el período 2005-2007 y disminución de las emisiones en 2012 hasta los niveles de 1998".

Pero la realidad es que en 1998 había en el España 9.649 km de autovías y autopistas, mientras que para 2012, con la construcción prevista, se alcanzarán los 17.450 km. Si recordamos que el transporte causa el 23% de las emisiones de gases de efecto invernadero en España, que la carretera es responsable del 90% de estas emisiones, y que a causa del incremento de la potencia de los vehículos y de su mayor uso no cesan de crecer estas emisiones a mayor ritmo que en ningún otro sector, resulta fácil darse cuenta hasta qué punto se incumplirán los tímidos objetivos planteados.

De hecho, este crecimiento de emisiones del transporte hará prácticamente imposible que cumplamos nuestros compromisos con el Protocolo de Kioto. Y esto no lo decimos sólo los ecologistas: el Informe de Sostenibilidad Ambiental (ISA), que acompaña al PEIT, deja claro también este relevante incumplimiento[83]. Esta cuestión, por sí sola, debería ser suficiente como para replantearse todo el PEIT en su configuración actual.

Por si fuera poco, a las emisiones directas del transporte hay que sumar las derivadas de la fabricación del cemento necesario para la ingente cantidad de obras previstas. El cementero es el mayor emisor del sector industrial -excluyendo centrales eléctricas y refinerías-.

Llegados a este punto, cabe preguntarse ¿cómo es posible que se opte por un escenario, el PEIT 2020, que implica el incumplimiento de buena parte de los objetivos previstos? ¿De qué sirven, pues, los objetivos planteados? O sobran los objetivos, o sobra el PEIT en los términos actuales.

Carreteras

Las directrices que el PEIT plantea de manera específica para carreteras, consagran una programación de actividades orientada, en primer lugar, a la terminación de la denominada Red Básica de Altas Prestaciones y pospone a una segunda fase, a medio plazo, las actuaciones de mejora de la calidad de la red convencional.

La indefinición en el PEIT de lo que se entiende por carretera de altas prestaciones se salva con las declaraciones inequívocas de la Ministra y los comunicados que el Ministerio de Fomento ha venido haciendo desde la presentación del borrador del Plan, a finales de 2004. La información es concluyente: se construirán 6.000 km nuevos de autovías. En la partida de carreteras, estas vías de gran capacidad absorberán un 49,4% del presupuesto.

Sería difícil encontrar una medida más contradictoria con la sostenibilidad del transporte que la brutal ampliación del viario prevista. El ISA habla de una situación "abrumadoramente negativa para los valores ambientales del sistema de transporte" causada en primer lugar por el "intenso proceso inversor en infraestructuras viales que han fomentado un uso indiscriminado del vehículo privado con todas sus consecuencias ambientales negativas" [84]. La nueva construcción de autovías equivale, pues, a apagar el fuego con gasolina.

Pero aún se entiende menos esta ampliación de viario si tenemos en cuenta que el español es el Estado europeo con más kilómetros de autovías y autopistas en relación a su población y al número de vehículos[85]; que la mayor parte de las autovías están previstas en itinerarios que no llegan ni a los 5.000 vehículos/día, cuando hasta el PEIT considera razonable desdoblar una carretera sólo si tiene más de 10.000 vehículos/día; y que, como ya se ha señalado, impedirá el cumplimiento de la mayor parte de los objetivos ambientales del Plan y, en particular, del cumplimiento del Protocolo de Kioto.

Ferrocarril

El PEIT parte de un criterio que consideramos positivo: convertir al ferrocarril en el elemento central para la articulación de los servicios intermodales de transporte. Pero, dicho esto, la forma de llevarlo a la práctica en los primeros años se asemeja mucho a la que se ha seguido en las últimas legislaturas, lo que ha supuesto una importante construcción de líneas de alta velocidad ferroviaria, exclusivas para viajeros, en detrimento de la mayor parte de la red ferroviaria, que se encuentra en un estado lamentable.

Al igual que ocurre con las carreteras, hay una importante indefinición cuando se habla de la red de "altas prestaciones", y existe el temor de que bajo esta denominación se enmascare, una vez más, la priorización de la inversión y los esfuerzos a las líneas de alta velocidad, que tan escasa rentabilidad social han tenido y tantos impactos ambientales han provocado. El PEIT piensa multiplicar por diez la red de altas prestaciones, pasando de los 1.031 km actuales a 10.000. Del presupuesto dedicado a ferrocarril -casi la mitad de la totalidad del PEIT-, el 75,5% se dedica a estos 9.000 km de vías.

Con respecto a la temporalización de las actuaciones, se reproduce la situación que ya se ha señalado para la carretera: en una primera fase "2005-2008: finalización de ejes de altas prestaciones actualmente en construcción avanzada", para después, a partir de 2009 plantearse la mejora de servicios y, ya en 2013, abordar acciones como el estudio de la viabilidad de la reapertura de diversos corredores ferroviarios que serían una importante alternativa a los tráficos por carretera, como pueda ser el caso de la Ruta de la Plata, una antigua demanda del movimiento ecologista.

Puertos y aeropuertos

Como es general en todo el PEIT, aunque cita la necesidad de una moderación en el transporte, en el fondo buena parte de las actuaciones se dirigen a fomentarlo. En el caso de los puertos, se dibuja un enorme crecimiento futuro del tráfico de mercancías sin plantearse medidas para su limitación, con la argumentación de que el transporte marítimo es uno de los más eficientes ambientalmente. Se avalan, así, aberraciones como la construcción del puerto de Granadilla, en Tenerife.

Parecido es el caso de la aviación, un medio de transporte muy problemático desde una óptica ambiental: el PEIT pretende proporcionar capacidad suficiente a la demanda creciente, no controlarla. A través de una cierta descentralización del sistema en torno a los aeropuertos de El Prat y Barajas (que concentran cerca del 40% del tráfico aéreo estatal), reforzaría el papel de los restantes aeropuertos para los vuelos intraeuropeos, buscando convertir a la Península Ibérica en un nodo internacional del transporte, lo que supondrá un importante incremento en el transporte aéreo total.



Necesitamos otro PEIT

El diagnóstico previo sobre la situación del transporte en el Estado español dibuja una situación muy grave como para abordarla de forma tan continuista como hace el PEIT.

Es necesario, por ello, concentrar las inversiones de infraestructura en los modos de mejor comportamiento ambiental, estableciendo una moratoria para el resto de infraestructuras que sólo podría soslayarse de forma muy justificada y, en todo caso, individualizada en casos muy concretos.

Esto supondría el abandono de muchos proyectos en marcha. Cada proyecto debe ser reevaluado en función de los objetivos y fines del PEIT. Y no cabe argüir la existencia de compromisos previos para justificar este continuismo: si hay voluntad política muchas cosas se pueden cambiar. Así, se modificó la ley del PHN para abandonar el Trasvase del Ebro o, en otro ámbito, se trajeron las tropas de Iraq a pesar del compromiso previo del Gobierno de Aznar.

Esta moratoria tampoco hay que verla como un freno al desarrollo económico, como demagógicamente se plantea en el análisis del escenario ambiental. En este sentido, conviene recordar lo ocurrido en Reino Unido, donde los informes realizados por el grupo de expertos que asesora al Gobierno británico en temas de carreteras, SACTRA [86], llevaron a dicho Gobierno a reducir a finales de los 90 sus planes de construir 500 nuevas carreteras, limitándolas a 37, además de aprobar la Road Traffic Reduction Act.

Al mismo tiempo, hay que poner en marcha cuanto antes las razonables medidas ambientales que propone el propio PEIT, pero que relega para una segunda fase: fomento de la intermodalidad, realización de planes de movilidad sostenible, gestión de la demanda, aumento de la regulación, hacer que los precios de cada transporte reflejen los impactos que ocasiona, promoción de los desplazamientos urbanos a pie y en bicicleta, etc.

En particular, es necesario que se fijen nuevos criterios que, de manera estricta, establezcan los umbrales de rentabilidad social para las nuevas infraestructuras. Y las medidas adoptadas, en coordinación con otras administraciones, deben dirigirse prioritariamente a la reducción de las necesidades de transporte y a la estabilización, y posterior disminución, del volumen de tráfico motorizado actual.

Concluyendo, el PEIT debería replantearse de forma radical para evitar todas las sangrantes contradicciones, carencias y hasta aberraciones que hemos señalado en estas páginas. Necesitamos, y de forma urgente, un Plan que realmente acometa desde el principio una regulación y gestión del transporte y que lo conduzca por la senda de la sostenibilidad.

Otros apuntes

  • 7.300 millones de pesetas diarios hasta 2020 (o porqué el PEIT le gusta tanto a la SEOPAN)

    El PEIT prevé un presupuesto de 241.392 millones de euros para llevar a cabo las acciones diseñadas. Esta cifra, repartida proporcionalmente a lo largo de sus 15 años de vigencia, equivale a 7.336 millones de pesetas diarios, lo que nos da una idea cabal -y abrumadora- de la magnitud de la inversión.

    Por si fuera poco, "la ministra dejó [...] bien claro que no se paralizará ningún proyecto en marcha iniciado en la etapa del anterior Gobierno" y que este enorme presupuesto no incluye "los gastos, ya presupuestados, para financiar las actuaciones de su antecesor en el cargo, Francisco Álvarez Cascos, cuyo plan de infraestructuras ascendía a 114.000 millones"[87].

    Ante tamaña tajada no sorprende que la CEOE y la SEOPAN [88] hayan "manifestando claramente su satisfacción por la elaboración del PEIT y la tranquilidad que la futura aprobación de este Plan en las Cortes Generales va a suponer para el mundo empresarial en general y para las empresas constructoras en particular" [89].

  • Graves olvidos

    Son muchos los aspectos importantes que el PEIT deja sin tratar de forma adecuada, o no los trata en absoluto. Entre los que consideramos más importantes, destacan:

    • Ruido, residuos y emisiones al agua o al suelo, para los que el PEIT debiera considerar la incorporación de criterios ambientales y la puesta en práctica de medidas para minimizar su generación.

    • Clamorosa, también, resulta la falta de referencias al paisaje y a la ocupación de suelo, más aún cuando las previsiones de construcción de infraestructuras originarán una fortísima ocupación de terrenos productivos o de interés natural.

    • Otra carencia muy reseñable es que no exista la más mínima alusión al fenómeno conocido como el Peak Oil [90] que previsiblemente supondrá en breve plazo una fuerte inseguridad en el suministro de petróleo a escala mundial. Estamos hablando de un sector, el del transporte, que en el Estado español depende en un 99% de esta fuente de energía.

    • Ausencia de estudios coste/beneficio sobre las infraestructuras programadas. Peor aún, nos consta de la elaboración de muchos de ellos, pero que no se han hecho públicos al resultar negativos [91].


  • ¿Se está haciendo una Evaluación Ambiental Estratégica?

    Si hay un plan para el que se justifique una Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) rigurosa, ése es el PEIT. Pero, ¿se está evaluando en este sentido?

    La respuesta no es concluyente: ni sí, ni no. El proceso seguido no es una auténtica EAE porque el propio borrador que traspone la directiva sobre este asunto ya se cura en salud: "se aplicará a los planes y programas cuyo primer acto preparatorio formal sea posterior al 21 de julio de 2004" [92] fecha desde la que la Directiva de EAE es de obligatorio cumplimiento. No por casualidad se decidió la elaboración del PEIT en el Consejo de Ministros del 16 de julio, cinco días antes de este plazo.

    Pero, en realidad, más o menos se están cumpliendo los requisitos que impone la EAE: elaboración del Informe de Sostenibilidad Ambiental por parte del órgano promotor (Ministerio de Fomento); información pública y alegaciones; luego vendrá la modificación del PEIT en función de las alegaciones que serán remitidas al Ministerio de Medio Ambiente [93]; por último, este Ministerio elaborará un Informe de Revisión Ambiental no vinculante -como sí lo son las Declaraciones de Impacto- en el que manifieste su opinión sobre el resultado final de todo este proceso. Finalmente, el PEIT -más o menos modificado- se enviará a las Cortes, algo que el Gobierno tiene intención de realizar antes de fin de 2005. El PEIT, por tanto, empezaría su andadura en 2006.

    Otra cosa es la calidad de la EAE, aunque sui sui, que se está llevando a cabo. Aquí, por ejemplo, es relevante señalar las gravísimas carencias del ISA, que no incorpora los análisis y cuantificaciones necesarios para valorar los efectos del PEIT. Si el ISA no incluye los efectos sinérgicos de los futuros planes de carreteras, ferrocarriles, aeropuertos, etc. -por ejemplo en cuanto a emisiones de CO2- ¿dónde y cuándo se realizarán estos análisis?

    Desde luego, si la EAE va a ser esto, no cabe esperar mucho de su utilidad, como ya venía pasando con la Evaluación de Impacto Ambiental para proyectos.

  • ¿Colapso si se dejan de construir autovías? [94]

    El ISA recoge el siguiente temor: "ante cualquier aminoración del ritmo inversor en infraestructuras para el vehículo privado [el sistema] se puede ver colapsado, incrementando los problemas ambientales o generando nuevos conflictos sociales" [95]. Sólo cabe señalar como tendenciosa esta afirmación, cuando los mayores problemas ambientales están ocasionados, precisamente, por la sobredotación de carreteras.

    Ya hemos comentado la situación en Reino Unido a partir de los informes de SACTRA. Pero, además, merece la pena reseñar que existen algunas investigaciones que se han desarrollado recientemente en Europa y que analizan una situación que va más allá de dejar de construir nuevas autovías. Se plantean ¿cómo reaccionará el sistema ante una reducción de la capacidad de la infraestructura? Fuera de las restricciones de circulación en centros urbanos, que siguen patrones muy especiales, no existen muchos casos reales en los que se haya reducido significativamente la capacidad de la infraestructura de transporte. Lo normal es ampliarla, no reducirla.

    A esta pregunta, sin embargo, trató de responder en 1998 un estudio de casos financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, Transporte y Regiones del Reino Unido (DETR), en colaboración con London Transport, sobre los resultados de 60 experiencias de reducción de capacidad viaria localizadas en una docena de países en todo el mundo[96]. Desde hace mucho se sabe que a un aumento de la infraestructura le sigue un aumento del tráfico, y con este estudio se trataba de averiguar si a una reducción de la infraestructura debería de seguirle una reducción del tráfico.

    Los datos empíricos confirmaron esta hipótesis. En los casos estudiados se observó una media de más del 20% de reducción del tráfico sobre los volúmenes anteriores a la adopción de las medidas, llegando en algunos casos al 60%. En el estudio se computaba no sólo el tráfico que permanecía en la vía con capacidad reducida (en los casos en los que no se había cerrado totalmente), sino también el tráfico que se desplazaba a itinerarios alternativos. El estudio fue bastante concluyente, y se le conoce como "el estudio de la evaporación del tráfico".

    Es decir, la investigación no sólo no detectó ningún caso de colapso de tráfico después de la implantación de reducciones de capacidad, sino que incluso se observó que en las vías alternativas, tras algún trastorno transitorio, los niveles de tráfico volvían a su situación anterior, esto es, al nivel de congestión socio-culturalmente aceptada por cada comunidad de usuarios en cada momento.

    Estimación económica de las actuaciones del PEIT, 2005-2020



Autor/a: Paco Segura, Ecologistas en Acción
NOTAS:
  1. ® Documento complementario al PEIT de Definición y Evaluación de Escenarios Alternativos, pág 20.
  2. ® Y así lo reconoce el PEIT en particular en temas como el cambio climático.
  3. ® Según el análisis realizado por SEO/Birdlife.
  4. ® "Se han calculado los niveles de emisión de contaminantes por los diferentes modos de transporte y se ha visto que la reducción de emisiones a esos niveles no permitirá cumplir con los objetivos del Protocolo de Kioto en el escenario PEIT" ISA, pág 85. Por cierto que, en cuanto a la documentación facilitada en la fase de información pública del PEIT, resulta una grave carencia la no inclusión del documento citado en el ISA "Cálculo de emisiones contaminantes atmosféricos asociados al escenario de transporte PEIT del Ministerio de Fomento. Universidad Politécnica de Madrid, Octubre 2004". Este estudio es clave para comprender cómo no va a ser posible cumplir los objetivos planteados.
  5. ® ISA, pág 66.
  6. ® Bárcena, J y Segura, P: El mito de las infraestructuras, El Ecologista nº 30, p 50-54.

  7. ® SACTRA: Standing Advisory Committee on Trunk Road Assessment.
  8. ® Galindo, Cristina, "Un cuarto de billón para infraestructuras", El País, 24-12-2004.
  9. ® SEOPAN: Asociación de empresas constructoras de ámbito nacional. Entre sus miembros destacan ACS, CORSAN-CORVIAM, DRAGADOS, FERROVIAL, FCC, NECSO, SACYR, etc.
  10. ® De Aldama, Enrique (presidente de SEOPAN y vicepresidente de CEOE), "La infraestructura del transporte en 2005", El País 12-02-2005.
  11. ® Ver Ballenilla, F., "El final del petróleo barato", El Ecologista 40, p 20-23.
  12. ® Los estudios encargados por Fomento, como los que se hicieron en verano de 2004 sobre las nuevas autovías previstas, o el realizado entre 2001 y 2003 sobre la línea de AVE Madrid-Sevilla, en los que queda meridianamente clara la falta de rentabilidad social de inversiones tan abultadas, no salen de los cajones, bajo llave, del Ministerio.
  13. ® Borrador (de 27-12-2004) de Anteproyecto de Ley sobre Evaluación de los Efectos de Determinados Planes y Programas en el Medio Ambiente.
  14. ® Previsiblemente estaremos en esta fase cuando este artículo llegue a los lectores.
  15. ® Texto basado en Estevan, A., "La enfermedad del transporte", incluido en Naredo, J.M. (ed.) en prensa, La incidencia de la especie humana sobre la faz de la Tierra, Fundación César Manrique y Universidad de Granada.
  16. ® ISA, pág 69.
  17. ®Cairns, S., C. Hass-Klau and P. Goodwin (Coord.). Traffic Impact of Highway Capacity Reductions: Assessment of the Evidence Landor Publishing, London, 1998. Puede encontrarse un resumen en www.worldcarfree.net/resources/ freesources/EvidenceontheEffects.rtf


  El caro fracaso del AVE
Las enormes inversiones que se han venido dedicando a la alta velocidad ferroviaria sólo cabe calificarlas de un dispendio de dimensión descomunal para conseguir algo que se podría haber alcanzado, con muchísimo menos impacto ambiental, más utilidad social y en mucho menos tiempo, con una fracción de los fondos empleados.

Un ejemplo de la magnitud de las inversiones que se vienen acometiendo es el coste actual de la línea entre Madrid y la frontera francesa: 9.119 millones de euros, nada menos que 1,52 billones de pesetas, un 38% más de lo previsto inicialmente. Se trata de la obra civil más cara acometida en toda la historia del Estado español. A mitad de 2004, sólo están en uso los 481 kilómetros que unen Madrid-Zaragoza-Lleida, sobre un trazado final de 855 kilómetros.

Los ecologistas siempre hemos defendido la mayor parte de las propuestas que se incluían en el Plan de Transporte Ferroviario de 1987, no derogado, pero que ni el PSOE en su día, ni el PP después, pusieron en práctica. En pocas palabras, lo que se proponía en este plan era invertir una cantidad de 2,1 billones de pesetas (de 1987) entre 1987 y 2000 para mejorar la totalidad de la red ferroviaria -más de 13.000 km- y permitir velocidades de 160-200 km/h en la mayor parte de los tramos.

Es decir, de haberse desarrollado este plan, hace cuatro años que estaríamos disfrutando en toda la red ferroviaria de lo que hasta ahora se ha conseguido, con un coste desorbitado, en los trayectos Madrid-Sevilla (velocidad media 209 km/h) y Madrid-Lleida (velocidad máxima 200 km/h), sólo que sin los enormes impactos ambientales que han supuesto estas obras, con menos gasto energético, con muchas más estaciones que darían servicio a más población -además de que seguirían ubicadas en el centro de las ciudades y no a kilómetros de ellas-, con un menor coste en los billetes, y por último, aunque no menos importante, sin asistir al deterioro tan brutal que ha sufrido la red ferroviaria convencional.


Es necesario que el nuevo Gobierno abandone la nefasta política ferroviaria del PP -algo de lo que existen dudas sobre si ocurrirá- y que las inversiones en infraestructura ferroviaria se lleven a cabo teniendo en cuenta su rentabilidad social, no las cuentas de beneficios de las grandes empresas constructoras. El camino más adecuado para esto es volver a los criterios del Plan de Transporte Ferroviario de 1987 y plantearse una sustancial mejora de la red en su conjunto, abandonando las caras y elitistas líneas AVE.


Autor/a: Paco Segura


  ¿Qué estamos haciendo con nuestros residuos?
Una simple mirada al panorama normativo de los residuos, tanto a escala de la Unión Europea como española, así como a la escena urbana de nuestras ciudades y a la profusión de noticias sobre diversos aspectos con aquellos relacionados, parece inducirnos al optimismo. Como los residuos no hablan, y en general, son los gestores de los mismos los que nos comunican lo que estiman que debemos saber sobre lo que hacen con ellos, parece conveniente, de vez en cuando para no cansar demasiado, situarse desde la perspectiva del defensor de los recursos naturales, -ésos son los residuos- y de la biosfera. Esto es, desde la verdadera naturaleza de los residuos y de la necesidad de evitarlos o aprovecharlos.

En estos cuatro últimos años se ha producido un considerable avance normativo con importantes contenidos para mejorar la, actualmente poco aceptable, gestión de los residuos; pero su repercusión práctica es aún escasa, y de dudosa eficacia a más largo plazo, si no se abordan con mayor claridad y contundencia los objetivos auténticamente ambientales en la gestión de los residuos: evitarlos al máximo y aprovecharlos correctamente desde una perspectiva ambiental.

Un aluvión de nuevas normativas, pero ¿cuáles son sus resultados?

Desde 1975, año en que se aprobó la primera Ley sobre la gestión de los residuos sólidos urbanos (RSU), hasta 1998 en que, por fin, se aprueba una ley marco sobre residuos -todos los residuos-, han pasado veintitrés años en los que se han ido promulgando normativas que afectaban a una parte de los residuos: peligrosos (1986), de envases y embalajes (1991 y 1997). Este dilatado vacío legal, fruto de una profunda inhibición ante el complejo problema de los residuos, tanto por parte de las diferentes administraciones como por la de los generadores, ha significado, una vez más, que nuestro país sea uno de los más retrasados y sancionados de la Unión Europea (UE) en relación con la gestión, ambientalmente correcta, de los residuos.

La Ley del cubo amarillo

El ejemplo más significativo lo tenemos en la Ley de Envases y Residuos de Envases (Ley 11/1997) que, afectando tan sólo al 30-35% de los RSU domiciliarios y a menos del 2% de los residuos sólidos ve la luz antes de la ley marco de residuos (Ley 10/1998) y del propio Plan Nacional de Residuos Urbanos (PNRU). La explicación es relativamente sencilla: los fabricantes de materiales de envases (empresas, siderúrgicas, petroleras, papeleras...) y los de envases, junto con los grandes productores-envasadores de objetos de consumo, agrupados en la European Recovery and Recycling Association (ERRA) consiguen imponer en la UE sus criterios en la defensa del envase desechable.

Esto significa que, sólo en España, los ciudadanos sigamos tirando anualmente a la basura más de seis millones de toneladas de materiales (plásticos, metales, vidrio, cartón...) por los que hemos pagado, previamente, más de un billón de pesetas. Del primer borrador (1991) de la nueva Directiva de envases y residuos de envases, que contenía objetivos importantes de reducción -máximo de 150 kg de estos residuos por persona y año- y de aprovechamiento -recuperación del 90%, en peso, de estos residuos para reciclar al menos el 60%- a la redacción final de la Directiva aprobada (1994) va un abismo hábilmente forjado por ERRA [97]. Nuestra Ley de envases y sus residuos olvida los objetivos ambientales y las políticas largamente consolidadas en este sentido en varios países europeos (Alemania, Austria, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Suecia, Suiza) y recoge los pobres objetivos de la Directiva: reciclar al menos un 25% de estos residuos, pero nunca más del 45%, e incinerar entre el 25 y el 40% [98]. Respecto a la prevención, señala un 10% de reducción que posteriormente se desvirtúa en el Reglamento [99] (RD 782/1998).

La realidad práctica de esta ley, es que, con inusitada rapidez, se han llenado nuestras ciudades de cubos amarillos (el color más llamativo), que son objeto de una costosa y absurda recogida selectiva que apenas consigue recoger el 5% en peso de los RSU domiciliarios, de los cuales escasamente la mitad son realmente reciclados. El enorme coste monetario de esta masiva recogida selectiva lo hemos pagado previamente -punto verde- al comprar el envase. ERRA y sus socios españoles están contentos: se ha cerrado el paso a la expansión del envase reutilizable, creándose la falsa idea de que "todo se recicla". Por otra parte, el control, valoración y constatación del cumplimiento de los objetivos de la ley quedan, prácticamente, en manos del poderoso sector del envase. La gestión del punto verde cuya recaudación se estima en varias decenas de miles de millones de pesetas al año, sigue siendo una incógnita, igual que las cantidades de envases recuperadas, recicladas e incineradas, y no digamos nada del ecobalance de todo el proceso.

Sin embargo, la Ley de Residuos (1998) nos ofrece, por primera vez en España, una forma de abordar la totalidad de los residuos ambiental, económica y socialmente aceptable. Esta norma introduce los conceptos de la equivalencia de residuo y recurso, de la prioridad de evitarlos, de su clasificación en razón de su valoración ambiental y la responsabilidad en su gestión de los generadores de residuos. Por señalar alguno de sus artículos, merece la pena el Artículo 1. Objeto 1. "Esta Ley tiene por objeto prevenir la producción de residuos...". Esta hermosa declaración la seguiremos viendo en otras normativas en las que, como en la Ley de Residuos, en el articulado posterior no se vuelven a encontrar objetivos o medidas concretas para alcanzar tan preciado e idílico objetivo. Eso sí, a través de su lectura y sin mirar a nuestro alrededor, hemos pasado en pocos años del rechazo de la basura, a la importancia del reciclaje y la reutilización y, sin darnos cuenta, a la prevención. Lástima que los residuos no sepan leer y sigan siendo todavía, mayoritariamente, rechazados y desaprovechados.

El deseado PNRU

En esta misma línea de lo ecológicamente correcto se encuentra el PNRU (2000) [100] que emana de la citada Ley de Residuos y cuyo primer principio rector es la "prevención y minimización" de residuos (apdo. 5). El PNRU establece un objetivo de reducción tal que para 2002 la generación de basuras se habrá reducido a los niveles de 1996. El Plan no especifica cuántos residuos se generaron ese año ni la metodología para determinar los residuos que generamos; por otra parte, tan sólo dedica el 4,6% del presupuesto total (la menor partida de todos los programas) a prevención. A la incineración bruta (exceptuando la del biogás) se destina el 17,4% y a vertederos el 24,7%.

Sin embargo, en el PNRU podemos leer, por primera vez en un documento oficial, que la materia orgánica fermentable de nuestras basuras es un residuo valioso que debe ser recogido por separado para su compostaje posterior. El Plan señala la necesidad de producir un compost de calidad normalizada y su "fomento de la utilización agroforestal" así como su "promoción del uso por parte de las administraciones públicas" y "de otros potenciales consumidores, agricultores en particular" (apdo. 6.4). Tan entusiasta se muestra el Plan con el compost que para 2001 (o sea, cuando ya hayas leído este artículo) se deberían haber compostado, al menos, el 40% de todos los residuos orgánicos de nuestras basuras. Una vez más debemos alegrarnos de que los residuos no sepan leer y no se enteren, desde la profundidad de los vertederos, de que su destino debió haber sido otro mucho más digno y acorde con su naturaleza, como señala el propio PNRU.

El decreto sobre vertederos

Por último, cabe señalar la reciente publicación del Real Decreto 1481/2001 que regula todo lo concerniente al vertido de residuos con objeto de trasponer la Directiva 1999/31/CE Relativa al Vertido de Residuos, hecho que debía de haberse producido antes de mayo de 2001. Dicho decreto contiene un conjunto de disposiciones, de acuerdo con la citada Directiva que, de cumplirse realmente, mejoraría considerablemente la situación de la gestión de nuestros residuos. Sin embargo, a la tradicional desconfianza en el cumplimiento de las disposiciones ecológicamente correctas, hay que añadir el considerable aumento de costes, a repercutir obligatoriamente sobre los generadores de residuos, que supondrá la construcción y gestión de los nuevos vertederos. Es muy importante que, como señala la propia Comisión Europea, "los costes de vertido de RSU, oscilan entre 8 por tonelada en España hasta 200 en Alemania" [101].

Los residuos peligrosos

Desde un punto de vista ambiental, los residuos admiten una simple pero muy efectiva clasificación de cara a la prioridad y especificidad de su tratamiento: peligrosos, aprovechables y no aprovechables. Evidentemente las fronteras nunca son suficientemente claras y precisas.

La situación de los peligrosos sigue siendo, con diferencia, la más lamentable de todas, siendo de tal complejidad que una sucinta explicación requeriría al menos de toda la extensión de este breve artículo. No obstante, es necesario señalar que su conocimiento -declaraciones voluntarias- sigue siendo incierto. El "censo voluntario" de estos residuos sigue prácticamente estancado entre los 3 y 4 millones de toneladas -3.865.229 t en la revisión de septiembre de 2001-, lamentándose el propio Ministerio de Medio Ambiente de la escasez de declaraciones: "estimándose que el número de declaraciones que debían recibirse es significativamente mayor, se hace necesario un mayor empeño de las Administraciones de las CCAA en la exigencia del cumplimiento de esta obligación a las industrias productoras, en concreto, a las que generan cantidades superiores a los 10.000 kg/año de residuos peligrosos" [102].

En esta, sin paliativos, grave situación de pleno y consciente desconocimiento de lo que legal y ambientalmente se debería conocer, nos encontramos con que, por si fuera poco con el caos de nuestros residuos peligrosos, nos dedicamos a la importación de estos materiales de otros países. Desde 1992 hasta 1999, el lucrativo negocio de la importación de residuos peligrosos no ha hecho más que crecer, aumentando, en estos siete años, en un 72%, hasta alcanzar, en 1999, las 113.363 t, según datos del MIMAM.

El lento y contradictorio avance del compostaje

A pesar del unánime acuerdo entre científicos ambientales y Administración de que nuestro mayor y más grave problema ecológico es la erosión y desertización, continúa sin existir una política clara y decidida para la lucha contra este desastre ecológico. Anualmente, según cálculos teóricos del Ministerio de Agricultura, se pierden más de mil millones de toneladas de suelo sólo en el territorio peninsular (ver cuadro). Sin embargo, la mayor parte de nuestros residuos sólidos -unos doscientos millones de toneladas anuales (ver cuadro)- son de naturaleza orgánica fermentable, capaces de ser transformadas en compost que, tras su adecuada aplicación, devolvería al suelo materia orgánica y otros elementos como primer paso para la recuperación de la fertilidad perdida.

En 1984, el equipo Lorea, de Pamplona, diseñó y comenzó a ejecutar el primer Plan Integral de Recogida Selectiva y Reciclaje de los RSU en el cual los vecinos separaban diariamente en sus casas la fracción fermentable de sus basuras -con una respuesta correcta y estable del 75%- para su compostaje posterior. Había nacido un nuevo y revolucionario sistema de participación vecinal en la solución de un problema ambiental grave. Tras Pamplona [103] se inició, ese mismo año, en Witzenhausen (Alemania) un sistema parecido. Desde entonces, en varios países europeos -en Holanda desde 1994 no se puede verter una sola tonelada de materia orgánica fermentable- se ha desarrollado este sistema de aprovechamiento de los residuos fermentables, a pesar de no tener déficit de materia orgánica en sus suelos.

En España sólo Cataluña adoptó este modelo en 1993 (Llei reguladora dels residus), contando actualmente con la mejor tecnología avanzada de compostaje en reactores cerrados controlados por ordenador (compotúneles), que nació en la planta municipal de compostaje de Castelldefels. Actualmente Cataluña cuenta con once plantas de compostaje de la fracción fermentable de las basuras recogidas previamente por separado. Seis de ellas cuentan con compotúneles (S. Cugat del Vallés, S. Pere de Ribas, Granollers, Montsia, Sta. Coloma de Farnés y Castelldefels) y cinco son abiertas (Jorba, Tarrasa, Seo de Urgell, Torrellas de Llobregat y Botarell), la de Vilaseca-Salou cuenta con compotúneles para compostar lodos de depuradora de aguas residuales. La recogida selectiva y el control del proceso de compostaje están dando sus frutos en términos de calidad del compost obtenido.

A pesar de la idoneidad de este sistema, que lleva camino de convertirse en norma dentro de la UE a juzgar por el reciente e interesantísimo borrador de Directiva [104], exceptuando Cataluña, sólo en Navarra (Mancomunidad de Montejurra) y Córdoba (capital) se encuentra consolidado [105].

Teóricamente este sistema se contempla en numerosos Planes provinciales y autonómicos sobre los que se basa el PNRU para establecer que, en 2001, se iban a compostar el 40% de estos residuos. De ser cierto, este año se habrían compostado 3,6 millones de toneladas de residuos domésticos fermentables de los que se habrían obtenido más de un millón de toneladas de compost; en la realidad apenas se habrá alcanzado el medio millón, en muchos casos de escasa calidad.

Pero lo que parece más grave es la proliferación de plantas de compostaje de altísima y compleja tecnología que se han construido y se siguen construyendo en España para compostar una materia orgánica sin haber sido recogida selectivamente y de la que se obtiene, generalmente, un compost contaminado y de baja calidad: Burgos, Segovia, Mérida, Ávila, Fuenlabrada, Almagro y, sobre todo, Madrid. En esta última ciudad, el Ayuntamiento ha preferido optar por el modelo más complejo y costoso: una batería de cuarenta y dos compotúneles totalmente automatizados que ya han sido desmontados al menos dos veces y siguen sin funcionar. Una vez más, este Ayuntamiento opta por las inversiones más elevadas posibles en tecnología foránea y demuestra no saber gestionar, al igual que la incineradora de Tirmadrid que tuvo que cerrar por la elevadísima emisión de dioxinas y furanos. El Ayuntamiento de Madrid, como otros muchos, pretende suplir con altas tecnologías el sencillo e insustituible gesto de la separación domiciliaria de la materia orgánica fermentable, condición necesaria, barata y asequible, aunque no lo suficiente, para elaborar un compost de calidad.

En esta línea explicativa se encuentran los proyectos de biometanización de la basura que son inversiones aún más cuantiosas con tecnología absolutamente foránea y desconocida: La Coruña, Cádiz, Ávila, Valladolid, León, Mallorca y, en proyecto, Logroño, Burgos, Lanzarote, Zaragoza... Estos proyectos se presentan a los ciudadanos como la mejor opción posible para el aprovechamiento de la materia orgánica fermentable sin necesidad de "molestarse en separar".

En definitiva, lo que se aprecia en todas estas opciones de elevada inversión, aunque se desconozca la eficacia real del sistema, tanto económica como ambiental, es un modelo común para evitar la participación ciudadana en serio -separación de la fracción orgánica diaria y correctamente- sustituyéndola por la ficción del cubo amarillo, pero satisfaciendo los grandes y poderosos intereses que se ocultan detrás de las basuras. Estos intereses persiguen mover al máximo la basura -transporte, transferencia, separaciones y clasificaciones mecánicas...-, para posteriormente incinerarla -bien en bruto como residuos de envases o como biogás obtenido de la materia orgánica-. Los beneficios ambientales quedan para la literatura legal ecológicamente correcta y los monetarios para las grandes empresas y grupos de presión.

Cuadro 1

Pérdida total y media de suelo por cuencas hidrográficas.


Fuente: MOPTMA.

Cuadro 2

Estimación de los residuos generados en España en 1999.

Residuos sólidos 315.400.000 toneladas.
  • Urbanos 35.000.000 t.
    • Domiciliarios (basuras) 17.000.000 t.
    • Escombros 14.000.000 t.
    • E.D.A.R. [106] 4.000.000 t.

  • Industriales (excluidos radiactivos) 86.400.000 t.
    • Peligrosos 3.400.000 t.
    • Agroalimentarios 5.000.000 t.
    • Otras industrias 8.000.000 t.
    • Mineros 70.000.000 t.
    • Radiactivos (almacenados hasta 1994) [107]
      • Media y baja intensidad 17.177 m3.
      • Alta intensidad 1.307 m3.
    • Minería y concentra. Uranio 122.219.204 m3.

  • Ganaderos 150.000.000 t.
    • Granjas 75.000.000 t.
    • Ganadería tradicional 75.000.000 t.

  • Agrícolas 39.000.000 t.

  • Forestales 5.000.000 t.
Residuos gaseosos 295.000.000 t.
  • CO2 [108] 280.000.000 Tm.
Otros (CO, SO2, NOX, COV, CH4, NH 3) 15.000.000 Tm.

TOTAL (excluidos radiactivos) 610.400.000 t.

Fuente: MIMAM, Mº E, C y H, ENRESA, ENADINSA y elab. propia.


Autor/a: Alfonso del Val, experto en la gestión de residuos
NOTAS:
  1. ® Ver "la Directiva relativa a los envases..." p- 233 de El libro del Reciclaje, Alfonso del Val. Barcelona, 1997, 3ª ed. RBA Libros.
  2. ® El objetivo es valorizar entre el 50 y 65% en peso, de este valor al menos se reciclará el 25%, en cuyo caso se debería, al menos, incinerar con recuperación energética, el 25%. Si se reciclara el 45% sólo se podría incinerar el 20%.
  3. ® Se pasa de una reducción del 10% absoluto (Ley) a relativo (Reglamento), por lo que éste fue recurrido por CCOO ante el Supremo que, en una sentencia asombrosa, da la razón a la Administración. Para más detalle "El plan nacional de residuos urbanos, una lectura crítica de un Plan que lo pudo ser y se quedó en el intento", Alfonso del Val, en Revista mensual de gestión ambiental. La Ley. Año 2, nº 15, marzo 2000.
  4. ® Referencia citada en la nota 3.
  5. ® "Libro verde" cuestiones medioambientales relacionadas con el PVC. Comisión de la Comunidades Europeas. Bruselas 26-7-2000.
  6. ® Medio Ambiente en España, 1999. MIMAM, Madrid, 2000.
  7. ® El Libro del Reciclaje (op. cit.) parte primera y p. 89.
  8. ® Biological Treatment of biowaste, working document 2nd draft, Bruselas, 12 febrero 2001, Comisión Europea.
  9. ® En Galicia, Canarias y otros lugares de reducida población, parece que este sistema se establecerá en relativo breve plazo. Merece la pena señalar el esfuerzo que se hace en Galicia para la implantación de este sistema en las comarcas de Morrazo y Barbanza donde está próxima la construcción de una planta de compotúneles con recogida selectiva de la materia orgánica fermentable. En la isla de Arosa se ha implantado, por primera vez en España, un sistema individual de compostaje mediante composteros experimentados previamente y situados en las viviendas unifamiliares. Éstas y otras realizaciones en este sentido cobran su máxima importancia al demostrar en la práctica la viabilidad ecológica, económica y social de un sistema que se sitúa en las antípodas del modelo de la Xunta de Galicia, el más antiecológico y antieconómico de toda España, consistente en una compleja y costosa infraestructura de transporte con grandes plantas de transferencia (algunas rechazadas con gran violencia como la de Vigo) para concentrar toda la basura en Cerceda (La Coruña) para su incineración.
    10. En enero de 2001 la Comunidad de Madrid ordenó el cierre de uno de los hornos por haber superado en un 1.480% el límite máximo permitido de emisión de dioxinas y furanos. Esta incineradora esta bajo proceso judicial desde hace seis años.
  10. ® Estaciones depuradas de aguas residuales, con una generación de unas 3.500.000 t de lodos que contienen 628.551 Tm de materia seca (20% de promedio); 500.000 t corresponden a sólidos de desbaste.

  11. ® El PLAN de 1991 prevé en 30 años 191.700 m3 de residuos de media y baja intensidad y 9.020 m3 de alta intensidad.
  12. ® Se refiere al CO2 neto emitido a la atmósfera después de descontar del total generado el estimado como reciclado por la cubierta vegetal.


  Residuos sólidos urbanos: Cada día producimos más basura
Son muchos y de muy diversa índole los cambios acaecidos en nuestra sociedad en los últimos 25 años con consecuencias sobre los residuos y su gestión. Entre los cambios de tipo social destaca una mayor concentración de la población en núcleos urbanos y un abandono progresivo de la agricultura y la ganadería en amplias zonas del Estado. También cabe citar un profundo cambio en la estructura familiar y en los hábitos de consumo. Esta situación se ha traducido en un notable incremento de la cantidad de residuos sólidos urbanos (RSU) per cápita, correspondiendo el mayor crecimiento a los envases.

El ámbito legislativo se ha visto afectado por cambios derivados de nuestra integración en la Unión Europea, lo que ha obligado a incorporar una abundante normativa sobre la gestión de los RSU. Sin embargo, la nota más característica ha sido la trasposición a la baja y el incumplimiento de los plazos con el que gran parte de esa normativa comunitaria se ha incorporado a nuestro ordenamiento jurídico, lo que ha motivado la presentación de numerosas denuncias de Ecologistas en Acción.

De entre los problemas que afectan a la gestión de los RSU, el primer aspecto que hay que subrayar es la paupérrima información que existe acerca de la producción real de residuos, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo (su composición y peligrosidad). Esta circunstancia dificulta, cuando no impide, efectuar una planificación y gestión adecuadas.

Sirva como ejemplo un dato tan ilustrativo como es el de la producción de RSU por persona y día. Así, mientras el Instituto Nacional de Estadística indicaba que en 2001 esta ratio era de 1,55 kg/habitante y día, los datos de Eurostat reflejaban una producción de 1,7 kg/hab y día en 1999. Cualquiera que sea el dato concreto, lo cierto es que la generación de RSU no cesa de aumentar, y que lo hace cada vez a mayor velocidad.

Todo a los vertederos

En lo que respecta al tratamiento de los residuos, tan sólo una ínfima parte de los mismos se reutiliza o recicla, siendo su destino final mayoritario el depósito en vertedero o la incineración. A los vertederos llega cerca del 70% de la basura generada, a pesar de que la Directiva que regula el vertido de residuos (incorporada a nuestro ordenamiento jurídico mediante el R.D. 1481/2001) señala que el vertedero debe ser empleado sólo cuando no sea posible otra opción ambientalmente más adecuada. Especialmente grave es el caso de la eliminación de los residuos orgánicos mediante depósito en vertedero (opción aún mayoritaria), por ser la materia orgánica una fuente nada desdeñable de emisión de metano (gas que contribuye al efecto invernadero) y por contaminar con frecuencia las aguas a causa de los lixiviados que produce.

Otro motivo de preocupación es que, mientras el número de vertederos controlados no alcanza los 200, los puntos de vertido ilegales se cifran en varios miles (entre 4.000 y 90.000, dependiendo de las fuentes). Y lo más grave es que, de los vertederos controlados, no llegan al 30% los que se ajustan en su diseño y funcionamiento a los requisitos que exige la legislación europea y estatal.

Como se puede concluir fácilmente de todo lo expuesto, la gestión de los residuos es compleja y necesita de herramientas que permitan su planificación. Una de estas herramientas son los Planes Nacionales de Residuos. Actualmente está en vigor el Plan Nacional de Residuos Urbanos para el periodo 2000-2006. En su concepción recoge, al menos de forma teórica, los planteamientos que se incluyen en la Ley 10/98 de Residuos. Y es teórica porque, si bien uno de los objetivos de la citada Ley es la prevención de la generación de residuos, al analizar la partida presupuestaria destinada a prevención, nos encontramos que ni siquiera alcanza un 5% de los 552.047 millones de las antiguas pesetas destinados al conjunto de actuaciones. En cuanto a la partida dirigida a concienciación y sensibilización ciudadana, no puede sino calificarse de ridícula. Se da la paradoja de que en el propio Plan se reconoce que existe una gran distancia entre la gravedad del problema que suponen los residuos y la percepción social que existe sobre el mismo.

Por ello, el intento, recogido en el Plan, de estabilizar la producción de RSU per cápita en España en los niveles de 1996 en el horizonte de 2002 no ha sido alcanzado. Y no sólo eso, sino que las estimaciones realizadas por la Agencia Europea de Medio Ambiente en 1999 para el conjunto de la UE (y España no se desvía de la tendencia al alza) calculaban que el incremento para 2010 superaría el 22%.

No obstante, esta situación puede ser sustancialmente modificada, como se ha demostrado en ciertos municipios de Cataluña en los que las tasas de basura se han ligado a la cantidad generada en cada domicilio, habiéndose conseguido porcentajes de reducción más que alentadores. También la forma de efectuar la recogida repercute sobre los resultados, siendo los sistemas de recogida selectiva puerta a puerta los que se han mostrado más eficaces en cuanto a los porcentajes de materiales recuperados.

Separar la materia orgánica

La recogida selectiva de residuos es imprescindible que se realice de forma correcta para que pueda maximizarse el aprovechamiento de los materiales contenidos en la basura. Actualmente, es mayoritaria la separación en 4 fracciones, con contenedores diferenciados para papel y cartón, vidrio, envases y resto. Es decir, salvo excepciones no se recoge de forma separada la materia orgánica.

La materia orgánica, que supone cerca del 50% del contenido del cubo de la basura, puede ser fácilmente aprovechada mediante el compostaje, para luego usarse en agricultura, jardinería o para recuperar suelos degradados. Pero el compost sólo puede ser destinado a dichos usos cuando reúne unos requisitos mínimos de calidad que no pueden ser alcanzados sino a través de la recogida selectiva en origen.

Cabe hacerse la pregunta de por qué en la mayoría de los municipios lo que se recoge separadamente son los residuos de envases, y no la materia orgánica. La respuesta la encontramos en la Ley 11/97 de Envases y Residuos de Envases, que obliga a los responsables de la puesta de envases en el mercado a hacerse cargo de la gestión de sus residuos, bien a través de sistemas de depósito, devolución y retorno, o bien formando parte de un sistema integrado de gestión (SIG). En España, Ecoembes es el SIG de residuos de envases, y ha establecido convenios con Ayuntamientos y Comunidades Autónomas en los que ha hecho prevalecer sus criterios e intereses en cuanto al tipo de recogida selectiva que debía efectuarse. Y en cuanto a la información que ofrece Ecoembes relativa a los porcentajes de materiales reciclados, procedentes de la recogida selectiva, hay que subrayar que se basan en declaraciones de las propias empresas, y no están suficientemente contrastados, si bien quedan a gran distancia de los porcentajes de otros países europeos, como Alemania.

En definitiva, los residuos suponen un gran problema ambiental en el que la opción más inteligente es la prevención. Generar menos residuos es responsabilidad de todos.


Autor/a: Teresa Marcos


  Residuos peligrosos: Crecimiento irrefrenable, gestión insostenible
El notable incremento del desarrollo industrial y económico experimentado en las últimas décadas a escala comunitaria, estatal y autonómica, no ha incidido claramente en una mejora de la calidad de vida y de bienestar social, en buena medida porque ha originado un continuo aumento en la cantidad de residuos. Son más de 3 millones de toneladas la cantidad de residuos peligrosos (RP) que se generan cada año en España, de las que sólo una mínima parte recibe una gestión ambientalmente correcta.

Si a los RP sumamos los de origen minero (11,5 millones t/año), la cifra es ya de 14,5 millones de toneladas, es decir, 350 kg al año por habitante. Además, el hecho de que haya 14 planes autonómicos de gestión de RP, hace materialmente imposible llevar a cabo una coordinación eficaz en la gestión. La Comisión Europea ha incoado, en octubre de 2003, un procedimiento de infracción contra España por incumplimiento de la legislación de la UE sobre la gestión de residuos, RP y vertederos.

Gestión muy deficiente

La penosa situación de la gestión de los RP en el Estado español queda reflejada en las reflexiones que el anterior Ministerio de Medio Ambiente apuntaba en el Borrador del Plan Nacional de Residuos Peligrosos 2002-2008, tan celosamente guardado: inadecuada gestión ambiental de los RP; deficiente control administrativo; insuficiente nivel de reutilización, valorización, reciclado, utilización como materiales de segundo uso de esos residuos o como materias primas secundarias; limitado uso de sistemas y tecnologías tendentes a la reducción del volumen de residuos generados; escasez de instrumentos económicos, financieros o fiscales aplicados a la gestión; infraestructuras insuficientes y obsoletas, etc.

Toda política de minimización de residuos tiene que implicar un esfuerzo organizado, sistemático, comprehensivo y continuado para reducir la generación de RP. Hasta ahora los Planes y Programas de RP han sido más un compendio de infraestructuras de gestión que iniciativas de minimización de residuos, ganando la eliminación sobre la prevención por goleada. Los empresarios, salvo contadas excepciones, no entienden la producción limpia como un factor decisivo para la eficiencia, la productividad y la competitividad de sus productos, sino como una mera imposición legal; en otros casos es el desconocimiento de las normas y las leyes lo que explica su retraso.

Existe una competencia feroz por la captación de residuos que se traduce en precios irrisorios a la baja, reveladores de una pésima o nula gestión. La Administración tiene que velar por la transparencia y evitar el dumping entre gestores de residuos. La existencia de vertederos baratos es un factor disuasorio para el reciclaje y la recuperación, por lo que no queda más alternativa que encarecer el vertido, o prohibirlo cuando no cumpla los requerimientos legales.

La situación es tan grave que el Dictamen europeo de noviembre de 2003 sobre prevención y reciclado de residuos reconocía la "necesidad de una gestión minuciosa para evitar la infiltración de una mafia ecológica que suele encontrar en este sector uno de los terrenos abonados para actuar, causando grandes daños al medio ambiente".

Lo primero, prevenir

La estrategia comunitaria para la gestión de residuos otorga a la prevención de los residuos la máxima prioridad, seguida de la reutilización y la valorización y, en última instancia, la eliminación segura. La reducción ha de referirse no sólo a la cantidad sino también a la peligrosidad. Lógicamente, estos compromisos tendrán en cuenta el crecimiento industrial, para que lo que disminuya sea la intensidad en la liberación de residuos por unidad de producción, es decir, que para producir lo mismo, se emitan menos descargas contaminantes. Esta ecoeficiencia se alcanza mediante la reducción paulatina del consumo de materias primas no renovables y de energía, con el desarrollo de procedimientos ecológica y económicamente eficientes, la minimización de la contaminación del agua, suelo y el aire, y la optimización de la prevención de riesgos.

Necesitamos contar con Juntas de Residuos que sean las que garanticen la ejecución de las estrategias de los planes y también la existencia de organismos que vigilen la adopción de las mejores tecnologías de tratamiento y que impulsen una producción más limpia.

Los planes de prevención y gestión de RP que apoyemos los ecologistas deben fijarse horizontes temporales para darles adecuada solución, siguiendo la prioridad y jerarquía comunitaria de RP. La incineración de residuos debe ser descartada, no por considerarla tabú, sino porque no ha resuelto los problemas ambientales que genera y además desincentiva las alternativas de prevención de residuos. En el caso de los RP de naturaleza orgánica (disolventes orgánicos, plaguicidas, cianuros, hidrocarburos clorados, PCB, pinturas, barnices...) jamás deben ser llevados a vertedero, ni siquiera previa estabilización.

Hay que aplicar las Mejores Técnicas Disponibles no solamente en las industrias que generan residuos peligrosos (para poder prevenirlos), sino también en las que los gestionan (para garantizar su reciclado). Los planes de minimización de residuos que exige el R.D. 952/1997 y la aplicación de la Directiva de Vertederos han de permitir conseguir logros en cuanto a reducir la cantidad y la peligrosidad de los residuos generados, de forma que no se vierta ningún residuo que sea susceptible de aprovechamiento.

Si consideramos necesaria la existencia de infraestructuras de gestión de RP, forzosamente han de ir acompanadas de medidas de minimización: reducción, reutilización y reciclaje. Los compromisos de prevención no pueden quedarse en meras recomendaciones, sino que tienen que asumir objetivos de reducción cumplibles y verificables. Se trata, en definitiva, de cerrar los ciclos y disminuir los flujos de materiales, reduciendo los residuos finales.

El movimiento ecologista no ha superado la fase de rechazo a las infraestructuras de tratamiento de residuos peligrosos. Sin embargo, no es correcto plantear sin más una moratoria a toda planta de gestión de RP. Así como a nadie se le ocurre rechazar las depuradoras de aguas residuales urbanas hasta que las ciudades sean ecológicas y sostenibles, los movimientos sociales no deberían seguir manteniendo una oposición a sistemas de tratamiento de RP ambientalmente intachables porque las industrias no implanten la producción limpia, porque la basura tóxica sigue aumentando, llevándose a vertederos inaceptables, a bajo coste y con una nula garantía ambiental. Debe existir una simultaneidad en la adopción de compromisos de minimización y en la creación de infraestructuras de tratamiento.


Autor/a: Daniel López Marijuán


  La industria química trata de desvirtuar este reglamento para el control de productos químicos: La propuesta REACH
Este texto pretende despertar el interés sobre un tema al que se le están dedicando muchas horas de análisis y lobby y que, junto con el cambio climático, ocupa el primer lugar de la agenda ambiental europea en estos momentos. Hablamos de la propuesta del reglamento REACH, siglas que en inglés quieren decir Registro, Evaluación y Autorización de Sustancias Químicas. Una propuesta, por cierto, hoy por hoy descafeinada por las presiones de la influyente industria química europea.

Poco antes de escribirse este artículo han ocurrido un par de acontecimientos que servirán para demostrar la importancia de lo que se explica más adelante. El primero de ellos fue la celebración de unas jornadas sobre el REACH el 8 de julio, donde expusieron su testimonio cinco personas afectadas por exposición a sustancias químicas en su lugar de trabajo [109]. Las alteraciones que presentaban eran de todo tipo, desde dificultades respiratorias o alteraciones por exceso de estrógenos, hasta pérdida de memoria. Fue al levantarse cuando se pudo comprobar su dificultad para moverse, su hipersensibilidad a la luz del local, a las sustancias químicas presentes en el polvo de la moqueta o a los productos de limpieza. Pero lo más impactante fue el efecto que ha tenido la contaminación química en su salud psíquica y social. En algunos casos, verdaderos dramas de derrumbe del entorno familiar, laboral y social.

Estas cinco personas representan la cara humana detrás de las frías estadísticas: 440.000 muertes al año en el mundo como resultado de la exposición de trabajadores a agentes químicos [110]. En la UE se estima que se producen anualmente 32.000 muertes por exposición profesional a sustancias cancerígenas [111], 16.000 enfermedades cutáneas, 6.700 enfermedades respiratorias, 500 enfermedades oculares y 570 enfermedades del sistema nervioso central [112]. Y eso sin contar las consecuencias psicosociales a las que antes hacíamos referencia.

Los datos sobre salud pública no son menos preocupantes: las enfermedades crónicas registradas por la OMS, especialmente el cáncer, no hacen sino aumentar de forma alarmante así como los casos de infertilidad debido a contaminación química [113], las alergias o las malformaciones fetales.

El segundo acontecimiento al que nos referíamos es la reciente contaminación por terbutilazina [114] en el pantano de Iznájar (Córdoba) por la que se vieron afectadas 250.000 personas. Lo destacable, como luego veremos, no es ya la gravedad del hecho en sí, sino la solución que se baraja: utilizar filtros de carbón activo.

¿Qué es, pues, el REACH y qué tiene que ver con estos dos acontecimientos?

¿Qué es el REACH?

Los casos de contaminación ambiental y alteraciones de la salud apuntados anteriormente están causados por sustancias químicas nocivas sobre las que, por regla general, y por increíble que parezca, no se dispone de suficientes datos para evaluar su toxicidad. La propuesta de reglamento REACH surgió precisamente para terminar con el vacío de información existente respecto de las sustancias químicas que se producen o se importan en la UE. El marco legislativo actual permite que la mayoría de las sustancias químicas se comercialicen sin ninguna garantía de seguridad, siendo la administración la responsable de probar, mediante una evaluación de riesgo, los efectos sobre la salud o el medio ambiente asociados a una sustancia. Proporcionar datos para la evaluación de riesgo es un proceso largo y costoso, como lo demuestra el hecho de que de las 100.106 sustancias químicas declaradas en la UE, sólo 17 cuentan con un expediente de seguridad química completo[115].

La propuesta de reglamento que está siendo debatida en estos momentos sustituirá a más de 40 directivas y reglamentos actuales y en 2006 debería convertirse en legislación. Sus elementos básicos son:

  • El registro de sustancias químicas por parte del productor o importador con el fin tener información sobre ellas y usarlas de forma segura.

  • La evaluación de las propuestas para la realización de tests, y comprobación de que los datos requeridos en la etapa de registro son los adecuados, pudiendo la administración pedir más información a la industria en los casos que se estimen oportunos.

  • La autorización de sustancias extremadamente preocupantes [116], para lo cual la industria tendrá que demostrar que los riesgos asociados a un uso están "adecuadamente controlados". De esta manera, será la industria la que tenga que elaborar la evaluación de riesgo asociada al uso de una sustancia, y no la administración, con la correspondiente transferencia de costes. En el caso en que se demuestre un "control adecuado", la Comisión garantizará la autorización. Si no se demuestra, aún se podrá conceder la autorización si los beneficios socioeconómicos asociados a la comercialización de la sustancia compensan los riesgos que supone su uso o si no hay una alternativa disponible para ésta o para su proceso de fabricación.


De cómo el Libro Blanco se convirtió en propuesta REACH

Pero demos marcha atrás y veamos de dónde parte la propuesta del REACH que está siendo debatida en estos momentos. En abril de 1998, el Consejo de Ministros de la UE aprobó la revisión de la política de químicos de la Unión y pidió a la Comisión Europea que desarrollara una propuesta para aumentar la protección sobre la salud humana y el medio ambiente. El resultado de ese trabajo fue la publicación, en febrero de 2001, del Libro Blanco relativo a la "Estrategia para la futura política en materia de sustancias y preparados químicos" en el que se pretendía proteger la salud humana y el medio ambiente al mismo tiempo que mantener y consolidar la competitividad de la industria química de la UE.

Tras la publicación del Libro Blanco, el Parlamento y el Consejo Europeo no sólo estuvieron de acuerdo en apoyar un reglamento REACH, sino que quisieron fortalecer el texto proponiendo enmiendas para incrementar aún más la protección de la salud humana y ambiental. Pero dos años y medio más tarde, la propuesta de reglamento se alejaba de la intención inicial: se eximía a los polímeros de registro y evaluación; muchas sustancias se trataban de modo menos estricto, restringiendo el requisito de realizar valoraciones de seguridad química a un exiguo 10% de las sustancias declaradas; se limitaba la obligación por parte de los usuarios intermedios de entregar informes sobre seguridad química; o se restringía el acceso a la información pública de determinados datos. ¿Qué le pasó al Libro Blanco para llegar a esta propuesta de REACH descafeinada?

Le pasó por encima la apisonadora de la industria química europea: la mayor industria química del mundo, el segundo sector económico europeo más importante, que genera el 75% del superávit de la balanza comercial de la UE, que emplea directamente a dos millones de personas y que domina a la patronal europea, UNICE. En palabras de la anterior Comisaria Europea de Medio Ambiente, Margot Wallström: "la presión política a la que la administración europea ha tenido que enfrentarse respecto a la propuesta REACH ha sido mucho más intensa que sobre cualquier otra propuesta legislativa de la Comisión desde 1999"[117].

Es imposible estimar cuánto se ha gastado la industria química en desmantelar la propuesta de REACH desde 2001. Su asociación empresarial, la CEFIC, está formada por algunas de las transnacionales más poderosas del mundo, tales como la BP, Bayer, BASF, Dow, Shell, Solvay, Total, Novartis, Unilever o Shell, cuyas cifras de negocio individuales superan al PIB de varios Estados de este planeta, no digamos ya si consideramos la suma de todas ellas. Desde el lobby de la industria química se han hecho saltar las alarmas de lo que supondría la implantación del reglamento REACH, resaltando los altos costes asociados, la consiguiente pérdida de puestos de trabajo y de competitividad que forzaría, a su vez, a la deslocalización empresarial, la complejidad burocrática de la puesta en funcionamiento del reglamento, etc.

Todos estos argumentos han ido siendo convenientemente desarmados y contestados a golpe de estudios elaborados por diversas consultoras y grupos de trabajo. Pero las negociaciones sobre el REACH han sobrepasado hace mucho ya los razonamientos técnicos, incluso los económicos. Las presiones a nivel político han llegado a involucrar a los jefes de estado de Francia, Alemania y Reino Unido, alertando sobre las consecuencias negativas sobre la competitividad de la economía de la UE un mes antes de la publicación de la propuesta del reglamento. O al mismísimo Colin Powell y sus presiones a diferentes Estados europeos en 2004. El REACH ha sido denunciado incluso ante la OMC alegando incumplimiento de acuerdos multilaterales.

La falacia del "control seguro"

Cuando se apruebe el reglamento REACH habrán transcurrido ocho años de trabajo e intensas negociaciones sobre un tema que para muchos defensores de la salud y del medio ambiente se ha convertido en una prioridad, y hasta en algo personal. Uno de los puntos de la propuesta de reglamento sobre el que más se está luchando es el artículo 57 que garantiza la autorización a una sustancia extremadamente preocupante "cuando el riesgo que represente [...] esté adecuadamente controlado".

La creencia de que el riesgo que presenta una sustancia puede ser "adecuadamente controlado" se basa en dos premisas fundamentales:

  • Los ecosistemas tienen una capacidad de asimilación para absorber y degradar contaminantes.

  • Los organismos pueden acomodar un grado de exposición con efectos adversos despreciables en tanto que la exposición se encuentre por debajo de un umbral de toxicidad.


Los umbrales de toxicidad en humanos se calculan usando evaluaciones de riesgo, aproximaciones matemáticas que, basándose en una serie de hipótesis sobre comportamiento humano, vía de incorporación de la sustancia al organismo, comportamiento de la sustancia en el medio ambiente, movilidad de la misma, etc., determinan el límite o la dosis segura para cada sustancia química.

Con el mismo fundamento científico se determina la máxima cantidad de sustancia que puede ser liberada al ambiente de manera que no se produzca un nivel de exposición por encima del un límite aceptable. Sólo cuando la evidencia de que una sustancia química tiene consecuencias epidemiológicas o ecológicas dramáticas se piensa en su prohibición (DDT, compuestos de plomo en la gasolina o en pinturas).

La creencia de que existe un nivel de control adecuado sobre el riesgo que representan ciertas sustancias químicas nos ha llevado a niveles de contaminación química en organismos vivos y ecosistemas sin precedentes en la historia. ¿Por qué el paradigma de control de riesgo ha fallado en evitar la contaminación química? Fundamentalmente por las razones que se exponen en el cuadro adjunto.

La pretensión de los grupos ecologistas es que la sustitución de sustancias químicas extremadamente preocupantes sea obligatoria y que se elimine el "control adecuado" de la redacción del artículo 57, modificaciones que la industria química rechaza frontalmente. Sin embargo, sin estas consideraciones será extremadamente difícil cumplir con el objetivo del reglamento de proteger nuestra salud y al medio ambiente. La salud de personas como las que hemos descrito al principio o un medio ambiente como el cordobés, contaminado por herbicidas.

Una reflexión final

La aprobación de un REACH que prohibiese la comercialización de sustancias extremadamente preocupantes es de vital importancia para conseguir prevenir la contaminación y no sólo descontaminar, aunque esto último sea una fuente de negocio. ¿Cuánto más se seguirá proponiendo filtros de carbón activo para solucionar problemas de contaminación por un herbicida? Después de todo lo expuesto, ¿no sería de sentido común prohibir la comercialización del herbicida? ¿Hasta cuándo se va a seguir permitiendo la contaminación química?

¿Por qué no existe un control seguro de determinadas sustancias químicas? [118]

  1. No hay un nivel de contaminación aceptable para sustancias sintéticas resistentes a procesos de degradación naturales o para las que se acumulan en los tejidos grasos de organismos vivos. La capacidad de asimilación del medio ambiente de sustancias persistentes o bioacumulativas es cero y, por tanto, el nivel aceptable de liberación debería ser cero.

  2. El paradigma del "control adecuado" no sirve para evaluar el impacto de varias fuentes de contaminación en el contexto global. Este paradigma no tiene en cuenta el hecho de que aunque la liberación local de una sustancia fuera aceptable, las emisiones de esa sustancia en el conjunto del planeta puede no serlo.

  3. La gestión adecuada del riesgo ignora cualquier dato que no pueda ser reducido a una interacción causa-efecto basada en una sola sustancia. Sin embargo, los efectos de mezclas químicas en organismos vivos no pueden ser predichos con evaluaciones que se centran en sustancias individuales, ya que los contaminantes interactúan para modular la toxicidad en formas extremas y sorprendentes.

  4. No se pueden "controlar adecuadamente" los riesgos que presenta una sustancia química si los datos para apoyar las evaluaciones de riesgo, simplemente, no existen. Llenar este vacío de información es uno de los objetivos del REACH. Claro, que la información generada puede distar bastante de la necesaria dependiendo de lo que cueste obtenerla.

  5. A menudo los químicos sintéticos se producen generando muchos subproductos que quedan sin identificar. Una evaluación de riesgo que sólo considera el uso y la toxicidad de un químico comercial y excluye todos los subproductos -de la mayoría de los cuales no se conoce ni sus nombres, ni sus estructuras, sin mencionar su toxicidad o sus efectos ambientales- falla en la regulación de la protección a la salud y el medio ambiente.

  6. El "control adecuado" de un químico cuando se libera al medio sólo supone su cambio de un ambiente a otro o de una forma química a otra. Las barreras de ingeniería más eficientes sólo cambian el tiempo o el lugar en el cual contaminantes persistentes entran en el medio ambiente.


Autor/a: Vicente Moreno, responsable de la Campaña de Químicos de Ecologistas en Acción
NOTAS:
  1. ® Miembros de la asociación ADQUIRA, www.associacioadquira.org
  2. ® Takala, Y. 2003, "Intervención en la reunión de Enfoque Estratégico para una Gestión Química Internacional (SAICM)" Prep 1, 9-13. Bangkok.
  3. ® Risk & Policy Analysts Limited, 2003, Assessment of the Impact of the New Chemicals Policy on Occupational Health, Final report prepared for European Commission Environment Directorate General; http://europa.eu.int/comm/environment/chemicals/pdf/finrep_occ_health.pdf.

  4. ® Calera Rubio, et al, 2002, "Riesgo Químico: Estrategias de intervención Social", Rev. Salud Ambiental, 2(1): 48-52.
  5. ® En algunos países europeos, hasta el 15% de las parejas son no fértiles.
  6. ® Herbicida empleado en el cultivo del olivar.
  7. ® Alejandre, Jaime, 2005, en las jornadas REACH, Cómo desintoxicar Europa, 8-7-2005.
  8. ® Cancerígenas, mutágenas, reprotóxicas, (muy) persistentes, (muy) bioacumulativas y en general las sustancias que puedan causar efectos graves e irreversibles para las personas y el medio ambiente equivalentes a los causados por las sustancias anteriores.
  9. ® Corporate Europe Observatory, 2005, Bulldozing REACH - the industry offensive to crush EU chemicals regulation. http://www.corporateeurope.org/lobbycracy/BulldozingREACH.html#note05
  10. ® Adaptado de Thornton, J., 2000, "Beyond Risk: an ecological paradigm to prevent global chemical pollution" en Int J Occup Environ Health, 318-330.


  Incineración
La incineración es el método más caro, más contaminante y menos sostenible dentro de las opciones posibles para tratar los residuos. No ataca el origen del problema -la generación de residuos- sino que justifica su producción. La incineración exige una gran infraestructura, una gran inversión y pocos puestos de trabajo. La inversión económica se compensará con altas tasas de basuras que pagará el ciudadano.

La incineración contamina, y por muchas medidas preventivas que nos presenten, hay numerosos ejemplos que muestran que dista mucho de ser un método inocuo. Resulta difícil determinar qué clase de contaminantes se producen, ya que cada día se incorporan nuevos productos, con sus posibles combinaciones, que se queman en las incineradoras o cementeras. Las cenizas y escorias que quedan tras la combustión exigen vertederos especiales de residuos peligrosos.

Hoy día asistimos a un auge de los proyectos de incineración, en algunos casos disfrazados de incineradoras de residuos urbanos (Guipúzcoa, Aznalcóllar, Asturias, etc.) en otros de cementeras (Mataporquera, Castilla La Mancha, etc.), a veces para quemar residuos peligrosos, neumáticos, aceites... Este auge es el resultado de una política nefasta, de una incapacidad manifiesta de nuestras administraciones en lo que se refiere a vigilar y controlar la generación de residuos. La ausencia de políticas eficaces contra la cultura de usar y tirar.

Nuestra alternativa es clara: reducir y/o evitar la generación de los residuos en su origen; políticas de vigilancia y control en los procesos de producción; penalizar los productos de un solo uso, el exceso de embalaje, los envases difícilmente reciclables o sin salida comercial tras su reciclaje; obligar al cobro de bolsas en los comercios, etc. Sobran incineradoras y faltan políticas de reutilización de envases, de apoyo al reciclaje y, en particular, de tratamiento de la materia orgánica.


Autor/a: Ekologistak Martxan


  Suelos Contaminados
El suelo ha sido tradicionalmente el elemento del medio natural más descuidado. Sólo hace escasamente una década, empezó a preocupar el estado de algunos suelos y la necesidad de actuar ante situaciones graves de contaminación, normalmente con dinero público y sobre suelos urbanos o urbanizables, a menudo con una clara vocación especulativa.

El origen principal de la contaminación hay que buscarlo en prácticas históricas, algunas todavía vigentes, con total desprecio al medio ambiente, a los valores naturales y a la salud pública: operaciones de almacenamiento y manipulación de sustancias químicas sin medidas de protección, fugas accidentales, vertido incontrolado de residuos...

Son las actividades donde se realizan estas prácticas, las que reiteradamente aparecen en los inventarios de suelos contaminados (o de actividades potencialmente contaminadoras) que han ido realizando las CC. AA. en los últimos años: vertederos (controlados e incontrolados), determinadas actividades industriales (especialmente, tratamientos metálicos, sector químico y farmacéutico, reciclaje y recuperación de subproductos industriales...), gasolineras y otros almacenamientos de combustible y sustancias peligrosas, chatarrerías, etc.

Aunque ya en 1995 se aprobó un Plan Nacional de Recuperación de Suelos Contaminados (1995-2005), carecemos de una normativa básica de protección ambiental del suelo. La Ley 10/98 de residuos apuntó algunos criterios generales, que hoy siguen pendientes de desarrollo. Algunas autonomías han ido regulando específicamente este tema: Madrid, con un insuficiente Decreto de suelos contaminados (1999), el País Vasco con el proyecto de Ley sobre contaminación del suelo (marzo 2004)... Otras lo han hecho dentro de su legislación general de protección ambiental o vinculada a la regulación de residuos y sustancias peligrosas. Pero sigue siendo necesaria una regulación general, que aborde de forma integral y detallada la corrección y prevención de la contaminación del suelo.

Y todavía queda más lejos empezar a abordar la llamada "contaminación difusa del suelo", producida por la extensión de la agricultura química. Problema que se va agravando y que, una vez más, se abordará cuando muchos de los daños provocados sean irreversibles.


Autor/a: Carlos Alonso


  Urbanismo: Aquelarre inmobiliario, bulimia económica y desastre ambiental
Tal vez las penalidades de la posguerra hayan desatado la bulimia que viene acusando la economía española. Su metabolismo no parece muy saludable cuando devora energía y materiales y genera residuos a ritmos verdaderamente trepidantes, como atestigua el artículo de Óscar Carpintero incluido en esta misma revista. Los enunciados tan a la moda de la sostenibilidad ecológica y de la desmaterialización económica no han aplacado hasta el momento los crecientes requerimientos de agua, energía y materiales de la economía española, ni recortado sus secuelas de deterioro ecológico, que se mueven gobernados por el simple pulso de la coyuntura económica.

Evidentemente, la mencionada bulimia del organismo económico viene arrastrada por el doble dogal de un capitalismo agresivo y un individualismo posesivo. Pero lo que hace que España "sea diferente", es que esta agresividad y este afán de posesión se proyectan, en mayor medida que en los otros países de nuestro entorno, en actividades con grandes requerimientos materiales e incidencias territoriales, como son el negocio inmobiliario y la construcción de viviendas e infraestructuras, colaboradora necesaria de ese negocio. Esta querencia culmina con el aquelarre inmobiliario que vive la economía española desde hace algo más de un lustro, que se une con el de obras públicas financiadas por el maná de los fondos europeos, haciendo que la construcción se haya erigido en la verdadera industria nacional, cuyo peso económico se sitúa bien por encima de la media europea.

Muchas grúas, pocos árboles Desde antiguo se sabe que el negocio inmobiliario culmina en añadir varios ceros al valor de los terrenos por el mero hecho de hacerlos urbanizables, teniendo los políticos la llave de este negocio. La historia urbanística de Madrid está plagada de ejemplos que van desde la compra y recalificación del antiguo cinturón verde, que hizo la fortuna de Banús al instalar sobre él los barrios del Pilar y de la Concepción, pasando por la recalificación de los diversos triángulos de oro, cuarteles, conventos, zonas ferroviarias... hasta la doble carambola de recalificaciones lograda con la antigua y la nueva ciudad deportiva del Real Madrid. Ejemplos como éstos recorren toda la geografía nacional, alcanzando su cenit en las zonas turísticas del litoral.

Tales ejemplos marcan un continuismo digno de mejor causa, al igual que el empeño franquista de atar a las personas al carro de la propiedad y el endeudamiento inmobiliario, haciendo de ellas gente de orden. Empeño que ha culminado también con la democracia, haciendo que España tenga el menor porcentaje de viviendas en alquiler de toda la UE y extendiendo el virus de la especulación inmobiliaria por todo el cuerpo social, por obra y gracia de las fuertes revalorizaciones de los precios de los inmuebles ocurridas en los últimos tiempos, a la vez que se moderaba drásticamente el crecimiento de los precios al consumo.

Un rasgo diferencial del presente boom inmobiliario es el mayor afán de comprar viviendas como inversión, unido a la mayor presencia de compradores extranjeros. Cuando las gestoras de inversiones ofrecen, junto a los productos financieros, productos inmobiliarios que se pueden comprar sobre el papel, viéndolos por internet, y cuando los fondos alemanes o franceses de inversión inmobiliaria compran promociones en nuestro país, vemos que el mercado inmobiliario español compite con los mercados financieros en atraer el ahorro de los potenciales inversores. Así, la crisis bursátil de los últimos años, unida a las sucesivas rebajas del tipo de interés, han sido desastrosas para el territorio peninsular, ya que han reforzado el huracán de dinero presto a invertirse en ladrillos y cemento que ya se cernía sobre él, al que se añade otro de fondos comunitarios plasmados en potentes infraestructuras que, lejos de vertebrar el territorio, contribuyen a acentuar sus desequilibrios. La construcción de edificios e infraestructuras se difunde así por el territorio a modo de melanoma sin control: el exceso de grúas, y la escasez de árboles, ofrecen hoy en nuestro país un paisaje bien singular en Europa.

El problema ecológico estriba en que la construcción es una actividad muy exigente en energía y materiales y tiene una gran incidencia territorial. Por ejemplo la construcción de vivienda nueva reclama al menos media tonelada de materiales por metro cuadrado, al que hay que sumar movimientos de tierras y de residuos inertes que superan ampliamente esa cifra, ya que aplanar el territorio es hoy sinónimo de planeamiento urbanizador. A la vez que la eficiencia en el uso del suelo decae con el actual modelo de urbanístico, que exige cada vez mayores servidumbres indirectas e infla el porcentaje de viviendas secundarias y desocupadas: según mis estimaciones el suelo ocupado por usos urbano-industriales directos e indirectos pasó en la Comunidad o provincia de Madrid de menos de cien metros cuadrados por habitante, en 1957, a más de cuatrocientos en 2000.

Pero el problema ecológico que plantea el presente boom inmobiliario no sólo se deriva de sus exigencias en materiales, energía y territorio, sino en que está instalando un modelo territorial, urbano, constructivo y un estilo de vida que resultan mucho más exigentes en recursos y pródigo en residuos y en daños ecológico-ambientales que los previamente existentes.

El metabolismo es el problema

Así las cosas, las preocupaciones del ecologismo han de trascender en nuestro país de los problemas de contaminación y de protección de especies y espacios, para ocuparse del propio metabolismo de la economía española y de la pinza de deterioro territorial que ocasiona la evolución en curso de los sistemas agrarios y sistemas urbanos. En lo que concierne a estos últimos tampoco cabe apelar simplemente al urbanismo ecológico o a la construcción bioclimática. España ha cubierto sobradamente el déficit de viviendas con relación a la población, pero no las necesidades de vivienda de ésta, habida cuenta que las espectaculares subidas de precios se han simultaneado con una presencia cada vez más reducida de viviendas sociales. Así, España es récord en viviendas secundarias y desocupadas, a la vez que sigue siéndolo en destrucción del patrimonio inmobiliario por demolición y ruina.

El principal problema a resolver tendrá que ver con la gestión un patrimonio inmobiliario sobredimensionado e ineficientemente utilizado. La situación actual pide a gritos políticas que, a diferencia de las actuales, propicien la rehabilitación frente a la construcción nueva, la arquitectura acorde con el entorno frente al estilo universal imperante, la vivienda como bien de uso frente a la vivienda como inversión, la vivienda social frente a la vivienda libre, la vivienda en alquiler frente a la vivienda en propiedad, la rentabilización a través de rentas y no plusvalías... El problema estriba en que este cambio amenazaría los negocios inmobiliarios en curso, provocando el desinfle de la burbuja. Tal vez cuando ésta se desinfle por sí misma vengan momentos más propicios para el cambio.

Autor/a: José Manuel Naredo


  Urbanismo desbocado
Si hubiera que deducir de la actual práctica urbanística qué tipo de país es el nuestro, sin dudar diríamos que se trata de un país joven, en proceso de crecimiento rápido, con migraciones locales importantes y un territorio prácticamente virgen sin especiales problemas ambientales. Evidentemente, nuestro territorio saturado y desequilibrado, con graves problemas ambientales y sociales, en crecimiento cero (si no fuera por la inmigración), no corresponde en absoluto al dibujo de país que parece anunciar este fomento público de la urbanización.

Las recientes leyes urbanísticas tanto estatales como autonómicas, se caracterizan por olvidar cualquier tipo de precaución en aras de la agilidad del proceso urbanístico. La urgencia por urbanizar pasa por encima de cualquier otro criterio, saltándose incluso el sacrosanto derecho de propiedad si interfiere en la rapidez que ansía la promoción inmobiliaria. El primer paso para integrar esta filosofía en la ley es la promulgación de la Ley de Regulación de la Actividad Urbanística valenciana LRAU (1994) que crea la figura del agente urbanizador, teóricamente con el objetivo de luchar contra la retención especulativa de los propietarios y regular la planificación. Su planteamiento ha servido de referencia para muchas autonomías. Este marco legislativo permite que los promotores inmobiliarios obtengan la delegación de buena parte del poder público urbanizador, sin conceder apenas posibilidades de recurso a los propietarios del suelo situados en una zona destinada a un proyecto de urbanización, no digamos al resto de ciudadanos.

Este hecho supone que hemos olvidado el urbanismo bienintencionado en el que las instituciones públicas funcionaban a modo de dique de contención ante las presiones de los grupos promotores. El resultado es una urbanización masiva y acelerada en la que, sin complejos, se deja la iniciativa y prácticamente el control de los procesos urbanísticos, a agentes privados. Se vuelve al urbanismo de los años 60 y 70 con sus torres colmena, sus planes de autopistas y el aprovechamiento como único dios de la actividad urbanística.

Todo urbanizable

De este modo, de las antiguas quejas sobre la falta de definición y consideración del suelo no urbanizable, hemos pasado a la estupefacción ante la desaparición de cualquier protección al sistema natural y agrícola: en principio, todo el suelo es urbanizable salvo reductos excepcionales de especialísimo interés ecológico. Ni siquiera se prevé que ese valor ecológico desaparecerá en poco tiempo, ya que espacios no urbanizados aislados en un mar de hormigón y asfalto inevitablemente perderán su rica biodiversidad en un plazo más corto que largo.

La teoría urbanística más razonable propone centrar la actividad urbanística en la mejora y rehabilitación de las zonas ya urbanizadas para poder proteger y conservar los frágiles espacios naturales en una Europa saturada. En otros países, como el Reino Unido, la urbanización de zonas vírgenes está gravada con impuestos destinados a la recuperación de zonas interiores urbanas con necesidad de rehabilitación y mantenimiento. Aquí, por el contrario, se facilita a los agentes urbanizadores que propongan planes para nuevos desarrollos expropiando de hecho o amenazando a los propietarios del suelo. Esta situación, que resulta inaudita para quien no esté al tanto de las vicisitudes del gran juego inmobiliario, es tan grave que ha merecido la alerta por parte del Parlamento europeo en respuesta a numerosas peticiones de afectados por la LRAU en la Comunidad Valenciana [119].

Con estos planteamientos, las propuestas de crecimiento que aparecen en los recientes planes municipales de urbanismo han pasado de suponer un pequeño porcentaje del área construida a duplicar o multiplicar la superficie destinada a nuevas viviendas o zonas terciarias y comerciales. Los planes generales tienden a poner en carga absolutamente toda la superficie del término municipal. Las generaciones futuras tendrán que conformarse con espacios urbanos que se adapten a las expectativas de los promotores inmobiliarios actuales.

Crisis de la ciudad central

Las tipologías dispersas, con su enorme consumo de suelo, y su imposibilidad de vida sin coche empiezan a ser predominantes en los nuevos crecimientos. Y no son sólo las áreas metropolitanas las que adoptan el modelo de viviendas individuales o adosadas y centro comercial accesible sólo en vehículo privado. Prácticamente en todas las ciudades surgen urbanizaciones completamente autistas respecto a la ciudad existente, que concentran y aíslan a las familias con recursos suficientes para hacer frente a su compra y mantenimiento.

La ciudad central decae entre una falta de cultura de su mantenimiento y una visión cortoplacista de su madurez. Se invierte poco en su conservación. Las operaciones urbanísticas demasiadas veces son meramente especulativas aumentando la densidad y la congestión de las zonas centrales y logrando que se pierda paulatinamente una calidad de vida lograda en años de mejora continua.

Las periferias de nuestras ciudades necesitarían grandes dosis de creatividad y energía para conseguir hacer olvidar el diseño masivo y anodino de una época en la que la cantidad de vivienda primaba sobre la calidad. Los nuevos barrios siguen siendo sólo de viviendas, no se consigue la mezcla de usos que cree verdadera vida local. Existe un porcentaje notable de barrios con graves problemas urbanísticos y sociales a los que no se atiende, en una política del avestruz que, en la sociedad multicultural a la que inevitablemente nos dirigimos, seguramente dará lugar a los mismos problemas que otros países vecinos ya han sufrido desde hace décadas.

Si partimos de la idea de que "planificar es identificar necesidades, compaginar intereses contrapuestos, resolver conflictos, prever líneas de futuro y crear condiciones para el desarrollo positivo" (Verdaguer 2002), el primer paso a dar sería integrar en la planificación urbanística a toda la ciudadanía, no sólo a los que tienen intereses económicos en la producción de la ciudad. De otro modo, el resultado del proceso urbanístico seguirá siendo el que actualmente sufrimos. El urbanismo tendría que volver a ser patrimonio de los ciudadanos, en el que se recupere el derecho universal a la ciudad y al territorio, incluyendo a aquellos grupos que no han participado nunca en el diseño o la gestión de su espacio (mujeres, jóvenes, niños, mayores o inmigrantes...). Afortunadamente en los últimos meses, protestas en la calle dejan entrever una reacción de la sociedad civil ante los temas de especulación urbanística que hasta ahora se aceptaban resignadamente como una desgracia inevitable [120].

La participación informada es la única vía de salir de la situación actual. Sería una vía para contraponer los intereses sociales y ambientales con las bases especulativas de un urbanismo al servicio del negocio inmobiliario. De otro modo, los pasos esforzados hacia una concepción más social y más ambiental de la gestión de la ciudad se minimizan ante el crecimiento desbordado de la urbanización.

Más información:

Autor/a: Isabela Velázquez
NOTAS:
  1. ® Informe de 06/06/04 Informedel 6 de Julio de 2004 sobre la misión de información del Parlamento Europeo, que propone que debe decretarse una moratoria sobre toda nueva actuación urbanística propuesta en la región valenciana hasta que la legislación vigente se adapte y sea conforme con la legislación comunitaria y los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos con respecto a sus propiedades.
  2. ® Desde las plataformas de Salvem ... en la Comunidad Valenciana o las protestas de iniciativa vecinal en lugares como Jávea, Moraira, Ondara o Altea contra las propuestas abusivas en la costa. En algunas ciudades existen iniciativas vecinales o de grupos ecologistas que plantean modelos alternativos de ciudad, a veces apoyadas en procesos de Agenda 21 y a veces en franca oposición a las propuestas municipales (Red de Vecinos de Lavapiés, Planes Comunitarios de Barrios, Talleres vecinales...).


  Especulación inmobiliaria
La desaforada actividad urbanística e inmobiliaria que tiene lugar desde hace varias décadas en nuestro país constituye una de las principales causas de degradación ambiental. Su gran capacidad para transformar el medio, de manera casi siempre irreversible, la hace especialmente dañina en comparación con otras actividades o agresiones ambientales. Por otro lado, aparte de la destrucción del medio directamente afectado por la urbanización, lleva aparejados otros impactos que van a incidir negativamente en el entorno natural circundante: extracción de áridos necesarios para la construcción, apertura de nuevos viales, establecimiento de tendidos eléctricos, conducciones de agua, de gas, alcantarillado, etc.

Otro aspecto que caracteriza a la actividad urbanística, y más concretamente a la especulación inmobiliaria, es su alta productividad económica: buena parte de la desarrollada en España supera en rentabilidad, en más del doble, al tráfico de cocaína, uno de los negocios más lucrativos del mundo. A diferencia de los traficantes, los especuladores inmobiliarios son considerados personas honradas, respetables e incluso admiradas. Esta alta rentabilidad económica, es claro, conlleva una gran capacidad de influencia sobre todo tipo de instituciones públicas, formaciones políticas, etc.

Ambos aspectos, gran impacto ambiental y alta rentabilidad económica, hacen que la actividad urbanística e inmobiliaria sea especialmente dañina para nuestro entorno: iniciada de forma masiva en la década de los sesenta y mantenida durante todo este tiempo, ha provocado la destrucción de la mayor parte de nuestro litoral, así como del entorno natural de las principales grandes ciudades. Lejos de atenuarse, la actividad urbanística se ha incrementado notablemente en los últimos años, constituyendo una formidable amenaza para una buena parte de nuestras áreas naturales.


Autor/a: Santiago Martín Barajas


  Turismo de sol y cemento
Más de 50 millones de turistas arriban a España cada año, dirigiéndose sobre todo a las playas del litoral mediterráneo, Baleares y Canarias en un ritmo de constante crecimiento en las tres últimas décadas. Las zonas de litoral españolas se han convertido en grandes enjambres de consumo de recursos no renovables (ver artículo de Pepa Gisbert). Canarias, que en el comienzo de la década de los 70 recibía menos de 800.000 turistas al año, ha visto incrementar esta cifra hasta 12 millones de visitantes anuales.

La consecuencia ambiental más palpable de esta vorágine, cuyos principales protagonistas son un sector amplio de la sociedad centroeuropea, es la ocupación territorial, urbanización y transformación radical del paisaje litoral de las comunidades naturales de nuestras costas, con gravísimas pérdidas de biodiversidad de estos hábitats. Junto a ello, sin embargo, se olvida en ocasiones el altísimo coste energético del desplazamiento, vía aérea, de millones de personas: en el balance energético del archipiélago canario, cerca de un 33% del consumo energético se debe a los desplazamientos en avión (interinsulares y, sobre todo, conexiones con el continente europeo).

Igualmente, las políticas de incremento de la desalación de aguas, el ocio con alto componente de consumo energético, el fomento incesante del despilfarro de envases y embalajes, etc., convierten la actividad turística en un modelo de uso intensivo de energía y recursos. La huella ecológica de la actividad turística es, con mucho, superior a la de otras actividades económicas más estáticas.

Moratoria y otras alternativas

El estancamiento en el aluvión de nuevos visitantes y la entrada en competencia internacional de los destinos transcontinentales han puesto en tela de juicio el modelo de sol y cemento que se prodiga en nuestro litoral. Los grandes touroperadores y consultores turísticos alertan de las "crisis de sobreoferta hotelera", que cuestionan la rentabilidad económica del incremento en la oferta de alojamiento en los destinos clásicos europeos. Urge, pues, no sólo por razones ambientales sino también por sentido común, paralizar el crecimiento de esa oferta.

Las moratorias son instrumentos de planificación viables cuya puesta en práctica se ha convertido en imprescindible para el futuro del status quo de los destinos turísticos, y la evidente importancia económica que tienen. Lemas como "ni una cama más" o "parar ya" se tienen que prodigar en estas zonas, cautivas de la voracidad de los constructores.

Junto a ese imprescindible freno a la construcción masiva, el sector turístico precisa de medidas urgentes de disminución de su impacto. Los biohoteles o las actividades de escaso consumo energético, que potencien las relaciones personales frente al ocio consumista, se presentan como aportaciones imprescindibles para reducir en un porcentaje significativo el alto impacto ambiental de esta actividad.

Resulta imprescindible alcanzar un gran acuerdo de autolimitación y regulación de los desplazamientos por turismo. Urge dar respuesta a cuestiones como hasta dónde se puede practicar la actividad turística sin que ello suponga una huella insoportable para nuestro territorio o qué número de kilómetros recorridos por persona para el ocio turístico es viable ética y ambientalmente. Entretanto resolvemos esas cuestiones, y dentro de los actuales instrumentos económicos y fiscales, quizá la implantación genérica de tasas ambientales que graven el desplazamiento del turista podría encauzar esta actividad y acercar el coste ambiental que tiene, a escala local y global, a su precio real.

Autor/a: Juan Jesús Bermúdez


  Calidad del aire
Calidad del aire. Contaminación atmosférica: mirando para otro lado. Sin planes de saneamiento atmosférico. Tras algunos antecedentes significativos, la preocupación del movimiento ecologista por la calidad del aire que respiramos arranca de principios de la década pasada. El acercamiento social a este problema parte de las evidencias científicas crecientes sobre su repercusión en la salud pública, en particular con los estudios auspiciados por la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Europea desde mediados de los años 90 [121], trabajos que con más retraso se van reproduciendo en nuestro ámbito territorial [122]. A estos efectos habría que sumar los provocados sobre la vegetación y los ecosistemas, como la acidificación y la eutrofización.

A pesar de la temprana promulgación en 1973 de una Ley de Protección del Ambiente Atmosférico, lo cierto es que en España no comienzan a desplegarse las redes urbanas de control de la contaminación atmosférica hasta hace escasos 15 años [123], al rebufo de las Directivas europeas de los años 80 que fueron transpuestas a nuestro ordenamiento jurídico con la entrada en la CEE.

Los primeros datos disponibles evidencian la preocupante situación de la calidad del aire en nuestro país. Así, se registran superaciones de los valores límite establecidos para el dióxido de nitrógeno (NO2) en ciudades como Avilés y Langreo (Asturias), Cartagena (Murcia), Alcorcón (Madrid), Madrid, Salamanca Tarragona y Valladolid. En el caso de las partículas en suspensión, las superaciones afectan a áreas industriales como Asturias (Gijón, Oviedo, Langreo), Barcelona y su área metropolitana, la ría de Bilbao, Las Palmas de Gran Canaria, Tarragona, Vigo y Zaragoza, mientras las superaciones de los valores límite del dióxido de azufre (SO2) asociados a partículas se localizan en el entorno de algunas grandes centrales térmicas (Andorra, As Pontes, Cercs, Sama) [124].

No obstante, esta situación no determina la adopción automática de planes de saneamiento atmosférico amparados en la preceptiva declaración de las áreas afectadas como Zona de Atmósfera Contaminada, salvo en los casos de Avilés, Cartagena, el Gran Bilbao [125] o algunas localidades catalanas. Primero la pasividad y más tarde la resistencia de las autoridades autonómicas y locales a la aplicación de la norma se instala ya en esta época como una constante en el comportamiento de las Administraciones Públicas, que ha dificultado y dificulta la comprensión del problema en toda su dimensión.

No sólo en las ciudades

La adopción en 1995 de la primera norma sobre ozono troposférico y la progresiva implantación de puntos de muestreo por todo el Estado evidencian que la mala calidad del aire no se circunscribe sólo a las ciudades y el entorno de determinadas instalaciones industriales. Los niveles admisibles de ozono se rebasan sobre todo en las áreas periurbanas y rurales, donde los procesos químicos de formación de contaminantes secundarios a partir de los generados por la industria, el transporte y las calefacciones alcanzan una eficacia máxima. Tampoco en este caso se ha respetado la obligación legal, mucho menos exigente, de avisar a la población en caso de superación de los umbrales de información o alerta.

En este contexto, las emisiones de algunos contaminantes como el SO2 han ido disminuyendo en los últimos quince años, como consecuencia de la implantación de combustibles menos contaminantes como el gas natural, mientras han aumentado las de los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos volátiles (COV), precursores del ozono, fundamentalmente por la expansión del transporte y el aumento del consumo eléctrico, llevando a España a incumplir los Protocolos internacionales suscritos en torno a 1990 para estabilizar o reducir estos contaminantes [126].

Ante las evidencias de la repercusión sanitaria y ambiental de la contaminación atmosférica, así como de su carácter transfronterizo, en las últimas dos décadas España ha suscrito nuevos Protocolos internacionales, en virtud de los cuales se ha visto obligada a elaborar recientemente un Programa de reducción de emisiones nacionales de SO2, NOx, COV y amoniaco. De mantenerse las tendencias actuales, el incumplimiento de estos instrumentos y sus objetivos de reducción para 2010 será previsiblemente similar al del Protocolo de Kioto para los gases de invernadero.

La salud no es lo primero

Al tiempo, tras la aprobación en 1996 de la Directiva Marco de Calidad del Aire por parte de la Comisión Europea, se ha iniciado la renovación de los valores límite en inmisión de los contaminantes atmosféricos con la aprobación de las tres primeras Directivas Hijas, estando pendiente de aprobación la última. En conjunto, las nuevas Directivas rebajan sustancialmente los límites de los años 80, aunque de forma gradual hasta 2010 para permitir la adaptación de los Estados miembro.

Con su entrada en vigor, sobre el papel buena parte de las ciudades y de las áreas de influencia de las centrales térmicas españolas se verán obligadas a poner en marcha planes de acción para reducir los niveles de contaminación, con la finalidad de preservar la salud pública o los ecosistemas. No obstante, como sucediera en los años 90, las autoridades locales y autonómicas están escatimando primero la información y luego la adopción de los preceptivos planes, para no reconocer el problema.

Así, entre 2001 y 2003 Ecologistas en Acción ha detectado superaciones de los nuevos valores tolerados en las áreas metropolitanas de Barcelona, Madrid, Sevilla y Valencia, y en ciudades menores como Alicante, Castellón, Córdoba, Granada, León, Salamanca, Tarragona, Valladolid o Zaragoza [127]. En ningún caso se ha procedido a la elaboración de los preceptivos planes de saneamiento atmosférico.

En su lugar, las autoridades están recurriendo a tretas como la dilación injustificada en la transposición de las Directivas comunitarias, la petición de exenciones al cumplimiento de los valores límite u objetivo fundamentadas en particularidades climáticas (partículas y ozono), la reubicación de estaciones de control conflictivas o el cálculo de promedios entre estaciones con distinta orientación (tráfico y fondo) para rebajar artificialmente los niveles. Esta caótica situación ha determinado un reciente apercibimiento de la Comisión Europea a España.

Según lo expuesto, y a pesar del favorable marco normativo, la experiencia nos advierte de que las autoridades estatales, autonómicas y locales se van a resistir al cumplimiento de unos estándares de calidad del aire que obligarían a trastocar radicalmente las políticas urbanísticas, energéticas y de transporte que imperan en nuestro país. Por ello, se hace necesaria una nueva movilización social en defensa de la salud pública y el medio ambiente, que de forma atomizada e inconexa se viene operando frente a proyectos concretos que inciden en la contaminación como incineradoras, térmicas de gas en ciclo combinado, desarrollos urbanísticos o infraestructuras de transporte.

En este contexto, Ecologistas en Acción ha puesto en marcha una campaña estatal sobre calidad del aire, recopilando los datos de contaminación proporcionados por las estaciones de control de la contaminación atmosférica y solicitando a las Comunidades Autónomas respectivas la elaboración de los planes de reducción de la contaminación, y desde el próximo año pedirá la declaración como Zonas de Atmósfera Contaminada de todas las localidades y zonas donde se vayan superado los nuevos valores límite [128].

Autor/a: Miguel Ángel Ceballos Ayuso.
NOTAS:
  1. ® Destacan por sus duras conclusiones los programas APHEA y APHEIS, auspiciados por la Comisión Europea, y el estudio Health Costs due to Road Traffic-related Air Pollution. An impact assessment project of Austria, France and Switzerland realizado por la OMS en 1999. Todos evidencian la relación causa-efecto entre contaminación atmosférica y mortalidad, y en base a los mismos la Comisión Europea ha estimado en alrededor de 240.000 los fallecimientos prematuros anuales relacionados con la contaminación en las ciudades de Europa.
  2. ® Programas EMECAM y EMECAS, y ciudades participantes en el programa europeo APHEIS (Barcelona, Bilbao, Madrid, Sevilla y Valencia).
  3. ® En el caso de algunas grandes instalaciones industriales, como las centrales térmicas, estas redes ya venían operando desde los años 80. A diferencia de las redes urbanas, que dependen de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, las redes industriales son privadas, por lo que sus datos han sido mucho menos accesibles.
  4. ® Calidad del Aire Ambiente en España 1990-1998. Ministerio de Medio Ambiente, 2001.
  5. ® En el caso del área del Gran Bilbao, la declaración de Zona de Atmósfera Contaminada y su Plan de Saneamiento es realizada de forma temprana por el Gobierno Central en 1978, no levantándose por el Gobierno Vasco hasta el año 2000, con la finalidad de facilitar la instalación de una incineradora de residuos.
  6. ® Protocolo de Sofía (1988) sobre NOx y Protocolo de Ginebra (1991) sobre COV, dentro del Convenio sobre Contaminación Atmosférica Transfronteriza a Larga Distancia firmado en 1979. Ecologistas en Acción también ha constatado la superación en 2000 y 2002 de los límites de emisión de NOx establecidos para las Grandes Instalaciones de Combustión por la normativa estatal y europea.
  7. ® También los entornos de las grandes centrales térmicas (Aceca, Anllares, Cercs, Compostilla, Escucha, Lada, La Robla, Soto de la Ribera) han superado los niveles tolerados en este periodo. La información sobre la calidad del aire sólo ha sido accesible sistemáticamente por el público en los casos de Andalucía, Madrid o la Comunidad Valenciana, lo que Ecologistas en Acción ha denunciado ante la Comisión Europea.
  8. ® Para informar del problema a otras organizaciones sociales y a la población en general, se ha editado un CD de recursos legales, ambientales, sanitarios y administrativos, cuyo contenido está disponible en www.ecologistasenaccion.org/aire.


  Incendios Forestales
El problema de los incendios forestales sigue siendo la gran asignatura pendiente de la defensa medioambiental en nuestro país. El suspenso hay que apuntárselo tanto a las administraciones responsables, estatal y comunidades autónomas, como a la propia sociedad en su conjunto, movimiento ecologista incluido.

En los últimos tiempos la dinámica de la problemática ligada a los incendios ha cambiado. A la vista de las estadísticas parece que el número de hectáreas incendiadas ha disminuido, comparando años de similar climatología. A la vez, han aumentado el número y la eficacia de las intervenciones de los equipos de extinción, que son más rápidos a la hora de atajar los conatos de incendio. Sin embargo, la muestra del fracaso colectivo en esta materia lo refleja mejor que nada el incremento global del número de incendios.

Hay cada vez más personas dispuestas a quemar el monte y así, el número total de incendios se ha duplicado hasta superar los 20.000 de media anual. Por el contrario, la media de superficie quemada ha descendido desde las 244.788 hectáreas/año (periodo 80-89) a 159.936 ha/año (periodo 90-99).

Es evidente que durante años, los negros años de las repoblaciones masivas de las décadas de los 60, 70 y 80, se sembró el combustible que en su mayor parte se quema hoy. Pinos y eucaliptos son y serán catalizadores de los grandes incendios en nuestro país. Pero, en esta política forestal equivocada no encontramos la principal razón por la que se producen los incendios en España. Tampoco la busquemos en la climatología, aunque es cierto que las condiciones meteorológicas adversas son determinantes para la magnitud de los daños.

El conocimiento preciso y la prevención de las causas de los incendios es, hoy por hoy, la única base sobre la que se podría sustentar una política seria y efectiva de lucha contra los incendios. Solventar esta lamentable laguna es absolutamente necesario para poder afrontar el futuro con un poco más de optimismo. La amplia mayoría de los incendios son provocados. Determinar las causas concretas para atajarlas y detener a los culpables para sancionarles adecuadamente es la única manera de reducir el problema y de no tener la sensación de que lo tenemos fuera de control.

Tenemos que poner bastante más de nuestra parte. Unos, voluntad política, capacidad para modernizar estrategias y valor para enfrentarse a los incendiarios. Otros, colaboración en la sensibilización social y voluntad de consenso. Todos, tolerancia cero con quien provoque un incendio sea por interés o por negligencia.


Autor/a: Miguel Ángel Hernández Soria


  Biodiversidad: Camino de la sexta gran extinción de especies
El progresivo deterioro de los ecosistemas naturales y la desaparición de especies es uno de los mayores problemas ambientales a escala global. El modelo de desarrollo humano se ha basado siempre en la explotación de los recursos naturales, pero desde la revolución industrial dicha explotación ha aumentado vertiginosamente, sobrepasando los límites de la sostenibilidad y poniendo en riesgo la propia viabilidad de muchas actividades humanas. Alteración y destrucción de hábitats, sobreexplotación de recursos naturales y pérdida de biodiversidad son graves síntomas de un planeta enfermo, en el que si no hay sitio para la naturaleza tampoco lo habrá para el hombre.

La sexta extinción

La proliferación de nuestra especie y las rapidísimas transformaciones que estamos generando en el planeta, están provocando un periodo de extinciones sin precedentes en la historia, superando incluso las cinco grandes extinciones prehistóricas (la última de las cuales causó la desaparición de los dinosaurios). Algunos científicos estiman que se están extinguiendo 17.500 especies al año, lo que supondría que en el periodo 1990-2020 desaparecerán del 10 al 38% de las especies existentes. Por ello se afirma que estamos inmersos en la sexta gran extinción masiva de especies, la primera provocada por una especie, la humana.

Aunque el principal foco de extinciones lo podemos encontrar en las selvas tropicales -donde la biodiversidad es tan alta que cada año desaparecen miles de especies, muchas de las cuales ni siquiera han sido catalogadas-, también en las regiones templadas y concretamente en nuestro país se producen extinciones (ver Ecologista 31). Precisamente una de las últimas ha sido la del bucardo, subespecie de cabra montés propia de los Pirineos (Capra pyrenaica subsp pyrenaica) y cuyo último ejemplar murió el 6 de enero de 2000 en el Parque Nacional de Ordesa.

Un cúmulo de causas secundarias, tras las cuales siempre está nuestro modelo de desarrollo, están provocando dichas extinciones. La destrucción de los hábitats es sin duda la principal responsable de esta situación, y está motivada por un desmesurado crecimiento urbanístico, la construcción de infraestructuras de transporte e hidrológicas, los desarrollos turísticos, los cambios de uso del suelo con fines agrarios, las sobreexplotaciones agrarias, las explotaciones mineras, etc. Otra importante causa de extinción es la introducción de especies exóticas: favorecidas por el comercio o por la importación de recursos naturales, y en ocasiones de forma intencionada, llegan a nuestros hábitats, que no siempre cuentan con mecanismos inmediatos de defensa, por lo que en muchas ocasiones estos visitantes foráneos se aclimatan y terminan imponiéndose a las especies autóctonas.

Sobran motivos

Pero además, también somos directa o indirectamente responsables de la muerte no natural de muchos millones de animales cada año.


La caza ha sido históricamente una de las actividades que más muertes de animales y extinciones ha causado. No obstante, durante la última década en nuestro país se ha logrado una importante disminución del número de muertes, debido entre otras causas a la reducción de determinados métodos de caza. Aún así, mueren por disparos en el Estado español cerca de 30 millones de animales, a los cuales habría que sumar los causados por métodos no selectivos de caza como liga, cepos, lazos y venenos, o las muertes indirectas debido al envenenamiento por plumbismo -estimadas entre 50.000 y 75.000 aves acuáticas al año-. En total, del orden de 40 millones de animales mueren cada año por la caza en España.

Tras la caza sigue en importancia el atropello. Cada año las carreteras españolas provocan la muerte de 30 millones de vertebrados (según los resultados obtenidos por el Proyecto Provisional de Seguimiento de la Mortalidad de Vertebrados en Carreteras PMVC en 2003) de los que 9 millones son anfibios, reptiles 4 millones, 12 millones de aves y 5 millones de mamíferos. A ello deberíamos sumar los animales atropellados por otros medios de transporte como el tren e incluso el avión.

La pesca comercial es otra causa de mortalidad de gran importancia que también está provocando extinciones locales debido a la sobreexplotación y al uso de métodos muy impactantes. Además del efecto directo sobre las poblaciones de peces objetivo, la pesca tiene impactos globales sobre las comunidades y ecosistemas, modificando la estructura de las redes tróficas en su conjunto.

Hay otras causas de muerte no natural que tampoco se deben olvidar, ya que aunque sean de menor identidad o poco estudiadas pueden llegar a provocar graves reducciones poblacionales para determinadas especies: la colisión y electrocución de aves en los tendidos eléctricos, que según los cálculos menos pesimistas provoca la muerte de 50.000 aves al año; el uso de productos fitosanitarios; la contaminación atmosférica; los vertidos contaminantes a ríos; el ahogamiento en canales de transporte de agua; la destrucción de nidos por las actividades agrarias; la muerte en incendios forestales provocados; la colisión en parques eólicos; etc.

Pero nuestro modelo de desarrollo ha provocado la reciente aparición de otra grave amenaza para todas las especies, incluida la nuestra, el ya famoso cambio climático. La intensificación de los llamados fenómenos climáticos extremos, como olas de calor y lluvias torrenciales, cuya frecuencia aumentará a medida que crezca la concentración en la atmósfera de CO2, aumentará la probabilidad de sequías, incendios e inundaciones, que tendrán graves consecuencias para la biodiversidad. El aumento de las temperaturas, junto con la falta de agua, provocará cambios en los hábitats a los cuales muchas especies no podrán adaptarse, mientras que áreas naturales de la importancia de Doñana o el Delta del Ebro sufrirán drásticas transformaciones o simplemente desaparecerán inundadas por el agua salada.

La preocupación ante el proceso de extinción de especies motivó que la Conferencia de 2002 del Convenio de Biodiversidad se marcase como objetivo frenar el proceso de extinción de especies para 2010, un objetivo importante que, sin embargo, no cuenta con los necesarios mecanismos gubernamentales. Por ello, recientemente la UICN junto con otras entidades inició la campaña "Cuenta atrás 2010" que pretende concienciar y fomentar la puesta en marcha de medidas que frenen este proceso de extinciones. Lamentablemente, a seis años de este objetivo, parece muy difícil su cumplimiento.

Autor/a: Theo Oberhuber.


  Biodiversidad: Una enorme riqueza natural
La región mediterránea concentra la mayor riqueza de especies de Europa. Probablemente sea España, acaso de manera pareja a Grecia y Turquía juntas, la que mantiene unas fauna y flora más particulares (con mayor número de endemismos), debido, entre otras razones, a su estratégica posición geográfica -que incluye tres regiones biogeográficas: atlántica, mediterránea y macaronésica- y a una geomorfología y clima realmente variados, que permiten que la diversidad de hábitats naturales sea mayúscula. Los números hablan por sí solos.

No obstante, hay que adelantar que estamos tratando un concepto complejo, y no resulta fácil concretar de manera objetiva la trascendencia de esta cuestión. La biodiversidad, en un contexto ecológico, engloba dos componentes: variedad y abundancia relativa de especies [129]. Se denomina de tal modo al número y calidad de unidades biológicas, lo cual no hay que confundir con lo que podríamos llamar salud de las comunidades naturales. Sin embargo, la ecología ha tomado de la Teoría de Sistemas la idea de que el todo (la comunidad) tiene propiedades que no corresponden en particular a ninguna de las partes (las especies), sino al conjunto [130]. Por ello, se entiende la importancia que las especies tienen o pueden tener en nuestros ecosistemas, cuya desaparición, en todo caso, los transforma inevitablemente, empobreciéndolos desde el punto de vista cualitativo en el mejor de los casos o desequilibrando su estabilidad en casos más graves y arrastrando a otras especies de manera encadenada, a veces de manera drástica e irreversible [131].

Las cifras para España

Antes de proceder a una exposición de datos, debemos advertir que las cifras referentes a la biodiversidad en nuestro país están cambiando constantemente. Eso se debe a diversos factores; entre ellos, los principales son la catalogación de nuevas especies (en invertebrados no suele bajar de doscientas al año en las últimas décadas) y el descubrimiento de muchas otras que no se habían censado todavía en nuestros territorios, pero también es debido a la aclimatación de nuevas especies foráneas introducidas, auténtica plaga moderna de primer orden para nuestros ecosistemas.

Para la elaboración del censo se han consultado diversas publicaciones e informes recientes [132], además de haber contado con fuentes propias y asesoramiento de expertos científicos de primera línea [133].

Medio terrestre y aguas continentales

(Cifras para España continental y Baleares, por grupos sistemáticos y número de especies; se excluyen las islas Canarias)

Briófitos: 1.500 especies.
Líquenes: 2.500 especies.
Hongos: 18.000 especies.
Plantas vasculares: 9.000 especies. [134]
Invertebrados: 60.000 especies. [135]
Vertebrados: 732 especies.

TOTAL: 91.732 especies, lo que nos sitúa en torno al 60% del total de la fauna y flora de Europa, que ronda las 150.000 especies.

El caso de Canarias

En las islas Canarias los niveles de endemicidad (especies exclusivas) son muy elevados. El 32% de los seres vivientes del archipiélago, 3.720 de un total de 11.607 especies [136], son endemismos.

Respecto a la fauna, de un total de 6.893 especies, el 44% son endémicas. Se distribuyen en invertebrados no artrópodos (520 en total, de los cuales 223 son endémicas), artrópodos (de 6.251, 2.826 lo son) y vertebrados (122 especies, 17 de las cuales no existen en ningún otro lugar del mundo) [137].

En cuanto a la flora, señalar que de un total de 3.592 especies, el 15% son endemismos. Se distinguen líquenes (de 1.100, 30 endémicos), briófitos (500 y 6 respectivamente), plantas vasculares (1.992 y 522) y hongos (de 1.132, 96 exclusivos) [138].

Otros números, aún más recientes, hablan ya de 13.600 especies (el incremento corresponde, en más de un 90%, al descubrimiento de nuevos artrópodos, aunque también se amplían los vertebrados endémicos -a 21- tras la descripción de nuevas especies de lagartos gigantes en éstos últimos años). En todo caso, ya se tomen éstas cifras como aquéllas, habrá que sumar al menos 3.600 subespecies endémicas (que desde el punto de vista biológico, tienen un valor similar).

Los vertebrados

En esta ocasión, los datos incluyen España peninsular, Baleares y también Canarias, pero se siguen excluyendo Ceuta, Melilla e islotes del norte de África, por razones exclusivamente biogeográficas (tampoco se han añadido las especies de reciente introducción cuya aclimatación está todavía puesta en tela de juicio) [139].

Peces: 71 especies. [140]
Anfibios: 29 especies. [141]
Reptiles: 64 especies. [142]
Aves: 477 especies. [143]
Mamíferos: 124 especies. [144]

TOTAL: 765 especies.

El medio marino

Para nuestras aguas, existe una estimación de casi 10.000 especies distintas de metazoos marinos (animales pluricelulares), de las cuales una mínima cantidad, menos de 100, son nectónicas (animales que viven en la zona pelágica, alejados del fondo y del litoral, dotados de medios de locomoción capaces de contrarrestar las corrientes marinas, que les permiten vivir independientes de su influencia), no llegarían al 10% las especies plactónicas (las que no escapan a dicha influencia), siendo la mayoría bentónicas (las que viven sobre el fondo marino)[145].

Autor/a: José Ignacio López-Colón
NOTAS:
  1. ® Magurran, A.E., 1988.- Ecological Diversity and Its Measurement . Princenton University Press, New Yersey, 179 p.
  2. ® Halffter, G., 2003.- "Sobre biodiversidad biológica: una presentación, dos conferencias y un apéndice". Boletín de la S.E.A. (Sociedad Entomológica Aragonesa, Zaragoza), 33: 1-17.
  3. ® Id.
  4. ®
    • Martín Piera, F., 1998.- "Apuntes sobre Biodiversidad y conservación de insectos: Dilemas, ficciones y ¿soluciones?" En: Los Artrópodos y el hombre. Capítulo I: Compartiendo el planeta. Biosfera, ecosistemas, hombres y artrópodos (p. 14-69). Bol. de la S.E.A. , 20, Vol. monográfico, 468 p., 1997 (publicado en 1998): 25-55.
    • VV.AA, diversos años desde 1986 hasta hoy día (según los distintos volúmenes).- Flora ibérica: Plantas vasculares de la Península Ibérica e Islas Baleares. Editores S. Castroviejo et al. Real Jardín Botánico, CSIC, Madrid.
    • Gómez Campo, C. y col., 1987.- Libro rojo de especies vegetales amenazadas de España peninsular e islas Baleares. MAPA-ICONA, 676 páginas.
    • VV.AA., 2000.- "Lista Roja de la Flora Vascular Española (valoración según categorías UICN)". Conservación Vegetal, 6 (extra): 11-38.
    • Convenio sobre la Diversidad Biológica. Informe de España. Ministerio de Medio Ambiente, 1997 e Id. Segundo informe de España, agosto 2001.
    • Doadrio, I. (editor), 2001.- Atlas y Libro Rojo de los Peces continentales de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza y Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid, 374 p.
    • Salvador, A. y García París, M., 2001.- Anfibios españoles. Identificación, historia natural y distribución. Ed. Canseco Editores S.L., 269 p.
    • Pleguezuelos, J.M., R. Márquez y M. Lizana (eds.), 2002.- Atlas y Libro Rojo de los Anfibios y Reptiles de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-Asociación Herpetológica Española, Madrid, 587 p.
    • Martí, R. y J.C. Del Moral (eds.), 2003.- Atlas de las aves reproductoras de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-SEO, Madrid, 733 p.
    • Palomo, L.J. y Gisbert, J., 2002.- Atlas de los mamíferos terrestres de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-SECEM-SECEMU, Madrid, 564 p.

  5. ® Para la elaboración de este censo hemos contado con la inestimable colaboración y asesoramiento de los doctores Pablo Bahillo de la Puebla (Barakaldo, Vizcaya), Miguel Ángel Alonso Zarazaga (Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC) y el profesor Manuel Baena (Córdoba), en diversos grupos de invertebrados, así como del doctor Mario García Paris (Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC), en anfibios y reptiles, y del profesor Eugenio Castillejos, biólogo y miembro de la Sociedad Española de Ornitología (SEO), en aves.
  6. ® Más de 1.500 especies son endémicas y otras 500 sólo compartidas con el norte de África
  7. ® Estimado. Los insectos, que conforman el grueso de este apartado, son el paradigma de la biodiversidad: se calcula que entre cinco y ocho de cada diez organismos vivos de la Tierra son insectos. La cifra oscila tanto debido al desconocimiento real del número de especies existentes, por lo que debemos basarnos en las estimaciones científicas (3), aunque en Europa se atenúa bastante dicha deficiencia, ya que la investigación científica tiene más tradición. Para España, las cifras que se barajan están comprendidas entre las 50 y 60.000 especies. Por ejemplo, en cuanto a los artrópodos, calculamos que existen unos 47.000 insectos y sobre 5.300 especies de los restantes grupos (crustáceos, arácnidos, miriápodos, etc.). Entre aquellos, los más abundantes son los coleópteros (con unas 12.600 especies), himenópteros (12.200), dípteros (8.800), lepidópteros (5.500) y hemípteros (4.550).
  8. ® Convenio sobre la Diversidad Biológica. Informe de España. Ministerio de Medio Ambiente, 1997 e Id. Segundo informe de España, agosto 2001.
  9. ® Id.
  10. ® Id.
  11. ®
    • Doadrio, I. (editor), 2001.- Atlas y Libro Rojo de los Peces continentales de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza y Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid, 374 p.
    • Salvador, A. y García París, M., 2001.- Anfibios españoles. Identificación, historia natural y distribución. Ed. Canseco Editores S.L., 269 p.
    • Pleguezuelos, J.M., R. Márquez y M. Lizana (eds.), 2002.- Atlas y Libro Rojo de los Anfibios y Reptiles de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-Asociación Herpetológica Española, Madrid, 587 p.
    • Martí, R. y J.C. Del Moral (eds.), 2003.- Atlas de las aves reproductoras de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-SEO, Madrid, 733 p.
    • Palomo, L.J. y Gisbert, J., 2002.- Atlas de los mamíferos terrestres de España. Dir. Gral. de Conservación de la Naturaleza-SECEM-SECEMU, Madrid, 564 p.

  12. ® De las cuales 48 son autóctonas. Se incluyen dos especies recientemente descritas: Aphanius baeticus Doadrio, Carmona y Fernández-Delgado, 2002 y Chondrostoma oretanum Doadrio y Carmona, 2003, además de otra nueva de este último género pendiente de publicación en 2004 (Folia Zoologica) por los doctores Doadrio y Elvira.
  13. ® No se han contado ni el sapo moruno, Bufo mauritanicus, ni la rana toro americana, Rana catesbeiana, cuya aclimatación en Cádiz y Extremadura, respectivamente, no es segura.

  14. ® Cinco de ellas se refieren a las especies de tortugas marinas presentes en nuestras aguas y otras catorce son endémicas de Canarias.
  15. ® Incluyen las 337 especies reproductoras (de éstas, 288 son nativas, algunas ocasionales, y 49 introducidas), y, en otro orden, un total de 364 que son regulares y otras 113 que aparecen ocasionalmente (divagantes o muy raras). Cuatro son endemismos de las islas Canarias.
  16. ® Tres especies son endemismos canarios. También se han contabilizado las especies marinas: 27 cetáceos y 7 pinípedos.
  17. ® Convenio sobre la Diversidad Biológica. Informe de España. Ministerio de Medio Ambiente, 1997 e Id. Segundo informe de España, agosto 2001.


  Bosques: Más cambios legislativos que prácticos
En los últimos años, sobre todo desde la cumbre de Río de Janeiro, se han producido una serie de acontecimientos políticos y sociales que han propiciado cambios importantes en la concepción tradicional de los ecosistemas forestales y sus funciones. Actualmente es aceptado que los montes no son sólo poblaciones de especies forestales que periódicamente proporcionan beneficios en productos tangibles o cuantificables, sino que también resultan fundamentales para el mantenimiento de procesos ecológicos esenciales, albergan una parte muy importante de la diversidad biológica del planeta y son una fuente inapreciable de valores culturales, recreativos y paisajísticos. Sin embargo, esta concepción del monte, teóricamente aceptada por la mayor parte de los responsables políticos y sectores implicados, se transforma en algo tremendamente difícil de aplicar a la hora de planificar y gestionar los espacios forestales.

La situación geográfica de España en el extremo suroccidental de Europa, entre la cuenca mediterránea y la fachada atlántica, y el carácter montañoso del país (57% del territorio por encima de los 600 m de altitud), confieren a los montes españoles una extraordinaria riqueza y diversidad biológica. De esta forma, conviven en un territorio relativamente pequeño montes arbolados, formaciones arbustivas y de matorral, herbazales y vegetación subdesértica.

Esta complejidad forestal, unida a la necesidad de cumplir con los compromisos adquiridos en foros comunitarios e internacionales, ha dado como resultado una transformación considerable en el sector forestal español. Sin embargo, esta transformación, en ocasiones, ha sido más importante en el plano teórico que en el práctico. Aunque algunas Comunidades Autónomas (CC AA) han asumido una gestión integral del territorio, integrando la política forestal dentro de la gestión del medio natural, en otras sólo ha servido para canalizar fondos europeos.

Una profusa normativa

Los montes españoles han experimentado importantes transformaciones socioeconómicas, paisajísticas y políticas a lo largo del siglo XX. Estos cambios se han acelerado además durante las últimas dos décadas, tras la transferencia de competencias en materia forestal a las CC AA, concretándose en la definición y puesta en práctica de un modelo de gestión forestal (que debería ser) sostenible, de acuerdo con lo establecido en los foros internacionales derivados de la Cumbre de Río de 1992. Conforme a los acuerdos adoptados, los Estados miembros de dichos foros internacionales se comprometen a desarrollar Programas Forestales Nacionales que permitan aplicar y desarrollar los principios de la sostenibilidad, la multifuncionalidad y la biodiversidad a escala nacional.

En España, el Programa Forestal Nacional se inició en 1996, mediante el proceso político de elaboración de la Estrategia Forestal Española, que fue aprobada por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente el 17 de marzo de 1999. Pero, en realidad, la reforma de la política forestal se había iniciado anteriormente a escala regional, a través de algunos Planes Forestales Autonómicos, parte de cuya experiencia fue posteriormente integrada en la Estrategia Forestal Española. El primer documento autonómico fue el Plan Forestal Andaluz, aprobado en 1989.

Por otra parte, la legislación forestal básica vigente en el momento en que se iniciaron los procesos políticos a escala autonómica (la Ley de Montes de 1957 y su Reglamento de 1962) seguía siendo preconstitucional y notoriamente inadaptada a los nuevos requerimientos sociales y políticos. Por eso, y como reacción frente a la falta de renovación de la legislación estatal, algunas CC AA elaboraron, en el ejercicio de sus competencias, su propia legislación forestal.

Por su parte, la Administración Central incluyó la elaboración de la Ley Básica de Montes entre los objetivos del Plan Forestal Español (aprobado en julio de 2002), y en noviembre de 2003 se publicó el nuevo texto de la Ley de Montes que regula y desarrolla algunos aspectos del Plan Forestal Español.

Como resultado de estos acontecimientos tenemos una Estrategia Forestal Nacional, un Plan Forestal Nacional, una Ley Básica de Montes -con varios recursos interpuestos por CC AA-, quince textos autonómicos, la mayoría de ellos aprobados, correspondientes a Estrategias, Planes Forestales y Libros Blancos, además de varias leyes forestales.

Esta profusión de documentos ha servido, en el plano teórico, para modernizar la planificación del espacio forestal y redefinir los objetivos de la gestión forestal hacia modelos más sostenibles. Sin embargo, al mismo tiempo mantiene la política forestal en un estado de confusión permanente.


En cualquier caso, la situación es muy dispar entre las diferentes CC AA, tanto en desarrollo de competencias, como en principios inspiradores y contenido de sus Planes Forestales Autonómicos. En términos generales, es posible reconocer diferencias de planteamiento entre los planes forestales de las regiones atlánticas, donde domina el enfoque productivista y el principio de asignación de recursos a funciones, y los planes forestales de las regiones mediterráneas, donde se prioriza la protección y puesta en valor de los montes.

Problemas de nuestros montes

  • Las masas forestales españolas se caracterizan en las zonas de influencia atlántica por una explotación intensiva y no naturalizada de eucalipto y pino radiata, frente a una infrautilización y abandono de los montes en el área mediterránea.

  • La gestión de la mayor parte de nuestros montes carece de una planificación adecuada y actualizada periódicamente, siendo éste uno de los pilares básicos de una gestión sostenible. Apenas un 5% de los espacios forestales (mayoritariamente los de titularidad pública) cuenta con algún tipo de planificación.

  • Existe una gran carencia de instrumentos políticos y técnicos que fomenten la diversificación ordenada e integrada de los aprovechamientos múltiples del monte. En especial, valores indispensables como la biodiversidad o el paisaje no se contemplan en las prácticas selvícolas ni dentro de la planificación territorial.


  • La restauración forestal, en general, no sigue una planificación con criterios ecológicos. Así las forestaciones de tierras agrarias, ajenas a cualquier estrategia forestal, han generado en muchas ocasiones graves impactos ambientales, a menudo con un escaso beneficio para las poblaciones rurales.

  • Existe un importante vacío de directrices de gestión de los montes incluidos en la Red Natura 2000, a pesar de que el 75% de los terrenos de esta Red son forestales.

  • En relación con los incendios forestales, se observa un escaso estudio de las causas que originan estos siniestros, a pesar de que su conocimiento es imprescindible para establecer adecuadas medidas de prevención.


Autor/a: Mª Ángeles Nieto


  La caza
La caza ha evolucionado de forma notable en las últimas décadas en España. Este proceso ha ido desenmascarando el relativo alcance e importancia socioeconómica de la caza, sus contradicciones, así como el apoyo explícito de las administraciones públicas a una actividad económica y deportiva cada día más cuestionada por el público en general.

Los criterios económicos se han adueñado con fuerza de la caza, originando una intensificación de las explotaciones cinegéticas con graves consecuencias sobre el medio natural. A éstas, hay que sumar los impactos sociales, no menos significativos y urgentes de resolver.

Lo actividad cinegética en la actualidad se apuntala sobre dos premisas cada día más discutibles. La primera es el supuesto interés de la caza en la economía rural. Pero la realidad y el contraste de los datos nos demuestran que la caza ni ha sido, ni es, un factor revitalizador de esta economía rural. Además, la generación de empleo es reducida, temporal en su mayoría, y con frecuencia, en condiciones precarias.

El segundo argumento es la teórica importancia de la caza en la conservación del medio natural: la caza, se dice, es un instrumento de gestión indispensable en ecosistemas con niveles elevados de intervención humana. Sin embargo, la caza deportiva y comercial impone tal ritmo de aprovechamiento, que los impactos ambientales no compensan, ni de lejos, los supuestos efectos benefactores. Ahí están, por ejemplo, las numerosas fincas cercadas en su perímetro (más de 460.000 hectáreas, sólo en Andalucía) y el tipo de gestión al que son sometidas la mayoría de estas propiedades.

Hasta ahora las administraciones públicas no han sabido, o no han querido, ordenar y regular la caza como hubiese sido deseable. Se han preocupado de asimilar algunas reivindicaciones históricas de las organizaciones ecologistas (examen del cazador, eliminación de los perdigones de plomo, elaboración de Planes Técnicos de Caza), sin cuestionar las bases sobre las que se sustenta la caza. La normativa promulgada en las últimas décadas ha servido sobre todo para dotar de cobertura legal a actuaciones harto polémicas. El control de predadores -como se denomina eufemísticamente- es una de ellas: no hay coto de caza que se precie que, antes o después, no utilice algún sistema de captura para el exterminio de los predadores naturales con la preceptiva autorización administrativa.


Autor/a: Joaquín Reina


  Defensa animal: Vacas y linces
Dentro del amplio espectro de valores que defiende el ecologismo social (desarrollo sostenible, biodiversidad, consumo responsable...), en lo que respecta a la defensa de los animales existen varias líneas de actuación. La primera, centrada en animales silvestres, defiende el valor de las especies por la función que cumplen dentro de su medio natural, y no porque los animales sean individuos con valor por sí mismos, interesándose por especies en peligro de extinción tales como el lince ibérico o el águila imperial. La segunda línea de actuación se centra en defender a animales no silvestres, y consiste en proteger a aquellos animales que se considera están siendo explotados de manera innecesaria o cruel, en áreas como la tauromaquia, parques zoológicos etc.

Argumentos para defender a los animales

Compartimos con los demás animales un sistema nervioso, que nos dota de la capacidad para sentir. Esta capacidad ha sido seleccionada evolutivamente con el fin de evitar daños que puedan poner en peligro nuestra vida, además de para elegir lo que más nos favorezca. Todos los animales huimos del dolor y tendemos al placer, tenemos interés en vivir nuestra vida en libertad. A la hora de exigir respeto para los demás animales, al igual que hacemos cuando exigimos respeto para los humanos, no debemos fijarnos en características tales como su especie, o su tipo o grado de inteligencia.

Los animales somos sujetos conscientes de nuestras sensaciones, experimentamos nuestra vida como única, y la valoramos independientemente de la importancia que ésta tenga para otros. Cada uno de los seres con capacidad para sentir es un individuo con valor propio e inherente, que no debe ser considerado un medio para la satisfacción de otros.

Así, desde la óptica de la defensa de los intereses de los animales, a éstos se les debería considerar individuos con intereses propios, independientemente de lo numeroso del grupo al que pertenezcan y no deberíamos valorar más la vida de aquellos que pertenezcan a especies en peligro de extinción.

Extrapolando está visión a un ejemplo con humanos, veríamos inaceptable alarmarse más ante la muerte de un individuo perteneciente a una etnia minoritaria que ante la muerte de otro de un grupo muy numeroso. Consideramos que la vida de cada uno de ellos tiene el mismo valor, y debe ser respetado de la misma forma, sea cual sea su origen o el número de individuos que componen el grupo al que pertenece. En definitiva, un lince no sufre la pérdida de su vida más de lo que lo haría cualquier otro animal, como por ejemplo una gallina.

Clasificar a los animales por especies nos ayuda a comprender nuestro entorno. Sin embargo, la especie como tal ni sufre ni disfruta, sino que son los individuos que conforman este grupo quienes valoran su vida y se ven afectados por nuestras acciones. Considerar que los demás animales existen para cumplir una determinada función para la preservación de los ecosistemas que habitan, es una visión instrumental de los mismos, pues el valor de los ecosistemas radica en que en ellos se sustentan las vidas de los animales.

Por otra parte aquellos animales que no se encuentran en peligro de extinción, como los cerdos, las vacas, las truchas, los ratones o el resto de animales explotados de manera sistemática, son defendidos centrándose en cuestionar áreas de explotación muy concretas, como son los circos, los zoos, la experimentación con fines cosméticos, etc. No se cuestionan otras prácticas como la cría de animales para el consumo de carne, por considerar imposible su erradicación en el presente, dedicando así los esfuerzos a metas más realistas.

Interés en aumento

La atención que los grupos ecologistas están demostrando por la defensa de los intereses de los animales ha ido en aumento. Pero, si tratamos de conceder a los animales un reconocimiento de aquellas cualidades que les igualen a nosotras/os, es decir, si consideramos a los demás animales individuos cuya vida y libertad debe ser respetada, debemos cuestionar todas las áreas de explotación animal existentes por igual: la injusticia es considerar que los animales pueden ser utilizados por el mero hecho de ser diferentes (por no pertenecer a nuestra especie, por no tener el mismo tipo o grado de inteligencia que algunos humanos, etc.). Establecer áreas de explotación como más urgentes que otras, o exigir que se explote a los demás animales de manera humanitaria, o que se les sacrifique de manera indolora, ni cuestiona la explotación animal, basada en el estatus de propiedad de éstos, ni promueve la idea de que todos los animales son seres que merecen absoluto respeto, pudiendo erróneamente parecer que algunas prácticas o áreas de explotación son necesarias y por ello deben ser reguladas legalmente y no erradicadas.

Este hecho se puede ver reflejado, por ejemplo, cuando se justifica la ganadería extensiva como alternativa al trato que reciben los animales en granjas factorías, sin incluir el respeto por la vida de los animales que sí se reclama en campañas antitaurinas. Lo cierto es que un toro valora su vida y bienestar de la misma manera que lo hace una vaca: ni el toro quiere morir en una plaza, ni la vaca acabar siendo la cena de alguien. Defender la vida del toro y olvidarse de la vaca es una muestra de una defensa errónea de los animales, pues se sigue considerando a la vaca como un recurso para nuestros intereses.

Por último, recordar que desde una perspectiva ecologista, esta postura incluye un beneficio directo para el medio ambiente. El gasto energético y de recursos que supone convertir proteínas vegetales en animales es mucho mayor que si consumimos directamente esos productos vegetales. Cuando un novillo de engorde está listo para ir al matadero, habrá consumido más de 4.200 kilos de cereales y pesará alrededor de 470 kilos; es decir, sólo el 11% del pienso se transforma en carne de vaca, y el resto se quema como energía en el proceso metabólico, o se convierte en partes del animal que no se comen, como el pelo o los huesos. Además, está la contaminación que conlleva la cría de ganado.


A modo de curiosidad, se puede calcular nuestra huella ecológica, comparando los sorprendentes resultados que se obtienen si adoptamos una dieta libre de productos animales en la siguiente página: http://www.earthday.net/footprint/index.asp .


Autor/a: Silvia Barquero


  Mareas Negras
Durante mucho tiempo, el mar ha sido utilizado como un vertedero accesible y barato donde podían ir a parar todo tipo de sustancias. De estas sustancias, el petróleo supone una de las fuentes mas importantes de contaminación: al año llegan al mar entre 2,5 y 3,5 millones de toneladas, que en su mayor parte proceden de las ciudades costeras; el resto llega por vertidos directos al mar debido a operaciones de funcionamiento, limpieza de tanques o accidentes de petroleros. Los accidentes de grandes petroleros aportan un 13% del petróleo que llega al mar, en lo que se conoce como mareas negras.

Las mareas negras son una de las formas de contaminación del medio marino más graves, tanto por sus efectos inmediatos como por su prolongada permanencia en el medio. En un primer momento, se produce una gran mortalidad por impregnación, asfixia o ingestión, de todas aquellas especies (algas, invertebrados, peces, mamíferos, aves...) que entran en contacto directo con el fuel. Muchos organismos que no mueren tras este primer contacto quedan abocados a una muerte segura por inanición ya que se encuentran con un medio en el que la posibilidad de encontrar alimento se ha reducido drásticamente. Una vez superada esta fase aguda, los efectos sobre los ecosistemas marinos tienen un alcance y duración impredecibles que incluyen: alteraciones del hábitat, disminución de la productividad, cambios en las cadenas tróficas, bioacumulación, disminución en la supervivencia de embriones y larvas y aparición de deformidades.

En la costa española, desde la década de los 50, han tenido lugar 30 accidentes de petroleros, 11 de los cuales derramaron más 10.000 toneladas. La mayor parte de ellos se produjeron frente a Galicia: por sus aguas se mueve el 70% del petróleo que entra o sale de Europa, y pasan cada año más de 14.000 buques transportando petróleo y otras mercancías peligrosas. Además se trata de una costa con unas condiciones climatológicas que aumentan el riesgo de accidentes. La última gran catástrofe ha sido la producida por el hundimiento del Prestige (noviembre de 2002), que ha conseguido el triste récord de ser, hasta el momento, el mayor desastre ecológico del litoral español.


Autor/a: Guadalupe Grandoso


  Biotecnología: 10 años de fracasos
En casi 10 años de aplicaciones comerciales de la ingeniería genética en la agricultura, las expectativas creadas por una tecnología concebida para rediseñar la Naturaleza en el laboratorio, mejorando los cultivos a nuestro antojo, distan mucho de ser realidad. Las mejoras soñadas siguen sin llegar, mientras se han detectado ya problemas agronómicos, ecológicos y de salud. No obstante, los fracasos de la manipulación genética de los cultivos no debieran sorprendernos, dado que en la medida que la ciencia ha ido desvelando la complejidad de los seres vivos a lo largo de los últimos años, la manipulación genética resulta una tecnología sumamente inapropiada e inexacta, cuyos resultados no es raro que sean las más veces verdaderos engendros, inadaptados e inestables.

Podemos resumir los resultados de la manipulación genética de los cultivos de la siguiente forma:

Menores rendimientos: salvo algunas excepciones, las variedades transgénicas no han supuesto un aumento del rendimiento de los cultivos, sino todo lo contrario. En EE UU el rendimiento de la soja resistente al herbicida Roundup se calcula que es un 5-10% inferior al de variedades convencionales similares, pudiendo bajar hasta un 12-20%.

Aumento del uso de herbicidas y plaguicidas: el tiempo ha dado la razón al movimiento ecologista, que desde un principio denunció que la introducción de variedades manipuladas genéticamente supondría una mayor dependencia de agroquímicos, que envenenan los campos, las aguas y nuestra salud. En EE UU las aplicaciones de estos productos asociadas a los cultivos transgénicos han ido en aumento, tras un fugaz descenso en los primeros años, suponiendo un incremento global del 11% en 2003.


Aparición de super-malas hierbas: resistentes a los herbicidas, que empiezan a ser un problema en algunas zonas de EE UU y Canadá, requiriendo tratamientos cada vez más agresivos.

Daños a los ecosistemas: se ha comprobado que los cultivos insecticidas pueden afectar a especies beneficiosas, pudiendo alterar equilibrios biológicos importantes para la salud de los ecosistemas. Por otra parte, la aparición de insectos resistentes, consecuencia inevitable de la proliferación de este tipo de cultivos, va a suponer un perjuicio importante para la agricultura ecológica.

Contaminación genética: la contaminación transgénica de centros de biodiversidad (el del maíz, en México), de los campos sembrados con variedades convencionales y del suministro de semillas son ya un grave y alarmante problema, sobre todo teniendo en cuenta los muchos interrogantes, la inestabilidad y la eventualidad de un fracaso de los cultivos transgénicos.

El desarrollo de farmacultivos, variedades modificadas para producir compuestos destinados a la industria farmacéutica o de cosméticos, del plástico, de detergentes, etc., que han empezado a cultivarse ya en EE UU, supone que la contaminación genética de los cultivos alimentarios sea un problema aún más inquietante.

Daños a la salud: la espiral en el uso de agroquímicos tóxicos asociada a las variedades transgénicas no es precisamente la mejor receta para frenar el deterioro galopante de la calidad de los alimentos que supone la agricultura industrial. Por otra parte, a pesar del escaso seguimiento y del silenciamiento de cualquier indicio de riesgo, en varios estudios experimentales con ratones se han detectado trastornos graves asociados a los alimentos transgénicos, como problemas de crecimiento y del desarrollo de órganos vitales y, recientemente, alteraciones de las células del hígado.

Consolidación de un modelo de producción y de distribución de alimentos controlado por grandes empresas y que constituye una grave amenaza para los millones de pequeños campesinos y campesinas que alimentan a la mayor parte de la población mundial, y para la sostenibilidad y seguridad alimentaria del mundo.

Industria biotecnológica versus agricultura ecológica Desde 1990 la industria biotecnológica ha crecido desmesuradamente, convirtiéndose en un poderoso sector económico dominado por grandes transnacionales farmacéuticas y del ramo agroquímico, que mueven cifras de negocio superiores al PIB de países como México y Sudáfrica. En este proceso han engullido inversiones de más de 100.000 millones de dólares y soportado unas pérdidas netas acumuladas que superan los 71.000 millones de dólares, y que van en aumento de año en año. Apuntalar el espejismo de la manipulación genética como panacea de la agricultura, asegurando con ello el flujo de inversiones que requiere la industria, exige un potente despliegue publicitario, activado muy eficientemente en los últimos años. Pese a ello, los consumidores siguen resistiéndose a hacer de conejillos de indias de un experimento a gran escala y de alto riesgo, y en todo el mundo ha surgido un movimiento campesino que se niega a utilizar unas variedades que suponen una mayor dependencia y un aumento de costes, reportando muy pocas ventajas.

Los transgénicos apenas ocupan un 2% de la superficie cultivada del mundo.
Según datos de la propia industria, el 99% de los transgénicos los producen 6 países: EE UU (63%), Argentina (21%), Canadá (6%), Brasil (4%), China (4%) y Sudáfrica (1%). La práctica totalidad de la superficie sembrada con transgénicos está ocupada por cuatro cultivos, en su mayor parte destinados a la producción de piensos compuestos para la ganadería intensiva. La soja es el cultivo estrella (61% de la superficie total), seguido del maíz (23%), el algodón (11%) y la colza (5%). En cuanto a los rasgos incorporados a las variedades transgénicas, siguen predominando los cultivos resistentes a un determinado herbicida, que ocupan el 73% de la superficie cultivada, seguidos de las variedades insecticidas (18%) y de las que combinan ambas características (8%).

Paralelamente, la agricultura ecológica está demostrando en todo el mundo ser una alternativa viable y perdurable, que no sólo es perfectamente capaz de producir alimentos sanos y suficientes para toda la Humanidad, sino que puede contribuir eficazmente a combatir algunos de los acuciantes problemas ambientales y sociales del mundo. En países industrializados como la moderna Suiza, los rendimientos de muchas explotaciones ecológicas son parecidos a los de sus vecinas convencionales, si bien con un coste ambiental muy inferior. Y en muchas regiones del Sur experiencias diversas de agroecología están estableciendo sin lugar a dudas la productividad de una agricultura que se sustenta en procesos y equilibrios de la Naturaleza, dando respuesta a los problemas locales de los campesinos y asegurando un medio de vida y alimentos nutritivos y saludables a millones de familias.


Las variedades transgénicas apenas ocupan un 2% de la superficie cultivada del mundo, y 6 países producen el 99% del total mundial.



La práctica totalidad de la superficie sembrada con transgénicos está ocupada por cuatro cultivos, destinados en su mayor parte a la producción de piensos compuestos para la ganadería intensiva.



A nivel mundial los cultivos estrella siguen siendo aquellos que tienen incorporada la resistencia a un herbicida, que ocupan el 73% de todos los transgénicos cultivados, seguidos de las variedades insecticidas (18%) y de las variedades con ambas características (8%).




Autor/a: Isabel Bermejo


  Salud ambiental: Bastantes avances, nuevos riesgos
Nadie se atrevería a negar que una sociedad que respeta su medio ambiente sea una sociedad más sana. Sin embargo, durante los dos últimos siglos, la estrategia para obtener unos niveles de salud más altos ha sido aislarnos de nuestro entorno y sus mecanismos ecológicos de regulación. Ante el dilema de alimentar una población creciente, recurrimos a fabricar ecosistemas artificiales, consumiendo grandes cantidades de energía (quemando combustibles fósiles), los vectores de enfermedades son combatidos con productos químicos para controlar o eliminar sus poblaciones, y por otro lado, los sobrantes de nuestra actividad son transportados y tratados lejos de nosotros, donde no producen un daño sanitario aparente.

Qué duda cabe que este modelo ha sido decisivo en la mejora de la salud, al menos en el mundo que llamamos desarrollado: ha traído beneficios a los que no queremos ni debemos renunciar y a los que todos quieren acceder. Pero éste dista de ser un modelo ideal, que abarque a toda la población y que además sea preventivo. Se calcula que, pese a todo, más de la cuarta parte de las enfermedades que se producen en el mundo son achacables a factores ligados estrictamente a la degradación ambiental [146].

Nuevos riesgos ambientales, nuevos retos

Existen riesgos cuyos efectos y gestión sobrepasan el ámbito local. Así, el cambio climático producido por la liberación de gases que aumentan el efecto invernadero, provoca un aumento global de la temperatura media del planeta, agravado por la desestabilización de los patrones climáticos regionales. Las previsiones apuntan a un aumento de las olas de calor y de frío, las sequías, los temporales y las inundaciones. La disminución de la capa de ozono implica un aumento aproximado del 5 al 10% de la radiación ultravioleta en las latitudes medias y altas. Las previsiones para Europa y Norte América son de aumentos cercanos al 10% en el cáncer de piel.

Otras perturbaciones, como la pérdida de biodiversidad, la sobrecarga de nitrógeno y de los sistemas de producción de alimentos o la sobreexplotación de las reservas de agua potable no solo afectan al patrimonio natural y genético, sino que desestabilizan y debilitan los ecosistemas, con la consiguiente perdida de recursos (alimentarios, farmacológicos, industriales, etc.) y de sus servicios de reciclado, limpieza y restauración de nuestros residuos y contaminantes.

La seguridad química también exige cada vez más atención de los responsables de la protección del medio ambiente y la salud. La gran variabilidad de los productos, su gran difusión (agua, aire, suelo, alimentos, etc.) y sus distintas vías de entrada al organismo (ingesta, dérmica o inhalación) hace que su estudio y gestión sean muy complejos. En la actualidad existen más de 8 millones de productos químicos, de los cuales unos 70.000 se pueden considerar de uso común, pero muy pocos poseen una evaluación del riesgo para la salud.

Otros tienen una dimensión espacial más reducida y se producen especialmente en las grandes ciudades. Uno de los más notables es la contaminación atmosférica urbana. De modo que según un reciente estudio [147], la contaminación del aire es responsable del 1,4% de todas las muertes en el mundo. Factores físicos como las radiaciones tanto ionizantes como no ionizantes o el ruido provocan daños admitidos por toda la comunidad científica, en dosis elevadas y a corto plazo, pero nuestros conocimientos sobre los posibles efectos nocivos de exposiciones largas a niveles más bajos de los recomendados todavía es limitada. Existen indicios que aconsejarían la caracterización, lo más exacta posible, de sus efectos nocivos para la salud [148], sobre todo teniendo en cuenta la continua exposición a muchos de estos factores en los entornos urbanos.

Cada día surgen nuevos retos en la sanidad ambiental, incluso algunos derivados de la contaminación microbiológica, que resurge con nuevas caras aunque en los países de nuestro entorno parecía un asunto controlado o con poca significación epidemiológica. Los brotes de legionelosis, asociados fundamentalmente a instalaciones de refrigeración y climatización, son un buen ejemplo. Incluso aparecen riesgos relacionados con actividades claves en la salud pública como la potabilización del agua de bebida. Desde hace unos años se estudia la relación con diversos tipos de tumores, en especial cáncer de vejiga, con los trihalometanos, subproductos de la desinfección de las aguas [149].

Cambio de modelo

El principal problema es, por tanto, que para seguir manteniendo nuestra civilización de alta tecnología se necesita consumir cada día más recursos materiales y energéticos del planeta y producir más sustancias de desecho que saturan su capacidad de asimilación, introduciendo perturbaciones a escala local y global. Y esto es así aún teniendo en cuenta que son muy pocos los países que disponen de recursos para utilizar estas estrategias, lo cual es, además, fuente de grandes desigualdades sociales, que se traducen en la salud.

Ante esta situación es necesario por un lado desarrollar y adoptar el principio de precaución [150], que establece que en ausencia de un conocimiento científico suficiente, cualquier contaminante o factor ambiental no puede ser considerado seguro para el medio ambiente y para la salud humana, lo que implica necesariamente un análisis científico riguroso del riesgo antes de que éste se produzca. Y también son imprescindibles políticas que asuman y reduzcan los costes ambientales y sanitarios del desarrollo, a menudo con una modificación drástica de este modelo de desarrollo. Es evidente que esto requiere cambios a los que muchos sectores ofrecerán, sin duda, fuerte resistencia (situación actual en la puesta en marcha del Protocolo de Kioto). Sin embargo, ese cambio es ineludible y supone el principal reto de políticos y ciudadanos, pues la salud, en sus dimensiones física, psíquica y social, debería ser sin lugar a dudas motor y principal objetivo de cualquier actividad económica.

Agradecimientos:

Los autores agradecen la financiación de este estudio a la Red de Centros de Investigación Cooperativa en Epidemiología y Salud Pública, Universidad Autónoma de Madrid, Centro Universitario de Salud Pública.
NOTAS:
  1. ® World Resources Institute, 2000. Guía Global del Planeta. El cambio ambiental y la salud humana. Ecoespaña / Fundación Biodiversidad.
  2. ® Cohen A.J, et al. "Mortality impacts of Urban Air Pollution". En: EZZAT, M., et al. (eds.) Comparative Quantification of Health Risks: Global and Regional Burden of Disease Attributable to Selected Major Risk Factors. Ginebra: OMS, 2003.
  3. ® Díaz, J., López, C., Tobías, A. y Linares, C., 2003. "Los riesgos de vivir ruidosamente. Resultados de un estudio europeo". Revista Interdisciplinar de Gestión Ambiental. 58: 23-32. Número especial: la problemática del ruido.
  4. ® Villanueva, C., Kogevinas, M. y Grimalt, J. 2001. "Cloración del agua de bebida en España y cáncer de vejiga". Gac. Sanit. 15(1):48-53.
  5. ® Comisión Europea. 2000. Comunicación de la Comisión sobre el recurso al principio de precaución. Bruselas.


  Deporte, ocio, recreo y naturaleza
De todos los problemas ambientales que hoy día tienen lugar sobre el planeta, las actividades deportivas y de recreo no son, ni mucho menos, de las más graves que podemos encontrar en comparación con otros impactos como vertidos de petróleo (Prestige), megaembalses (presa de las Tres Gargantas), incendios de grandes dimensiones (Portugal, 2003), o los efectos del cambio climático.

No obstante, el auge y la incidencia de los deportes y actividades de ocio y recreo practicados en la naturaleza se ha convertido en un tema lo suficientemente importante como para que desde hace años forme parte de la agenda de trabajo de Ecologistas en Acción. Informes como "El impacto del golf en el medio ambiente", 1992; "Impacto de la práctica del 4x4 en el medio ambiente", 1992; "El impacto de las actividades deportivas y de ocio/recreo en la naturaleza", 1994; "Deporte y Naturaleza. El impacto de las actividades deportivas y de ocio en el medio natural, 2001"; son muestras del interés por un problema que se agudiza con el paso del tiempo.

Golf, esquí, vehículos a motor

Aunque en la mayoría de los casos la masificación es la principal responsable de los impactos creados por los deportes y actividades de ocio desarrolladas en la naturaleza, en otros la ocupación espacial de territorios frágiles (la montaña con el esquí); el uso abusivo de recursos escasos como el agua y de biocidas para el control de plagas (el golf); el ruido, la emisión de contaminantes atmosféricos y los daños al suelo, la vegetación y la fauna (deportes motorizados); etc., son los impactos más característicos.

Estas tres modalidades de deporte en la naturaleza que se practican en el Estado español, golf, esquí y circulación motorizada, están presionando de manera grosera sobre el medio natural y sus recursos, y en los próximos años lo harán de forma más intensa.


El golf implica un incremento desorbitado de consumo de agua -al amparo del trasvase del Ebro estaba previsto un brutal incremento del número de campos: 34 en Murcia, 24 en Alicante, 5 en Valencia, 3 en Castellón, etc.-, territorio, formaciones vegetales, y el aporte de sustancias contaminantes como biocidas y abonos químicos, amén de la construcción de las urbanizaciones que llevan asociadas. El caso de Murcia es llamativo: el Gobierno murciano, eterno demandante de más recursos hídricos, tiene previsto desarrollar una Ley de Campos de Golf que, lejos de racionalizar su proliferación, los potenciará.

Por su parte, las numerosas ampliaciones de estaciones de esquí y los proyectos de nuevas instalaciones darán la puntilla a muchos de nuestros frágiles espacios de montaña por la necesidad de entubar arroyos, modificar el relieve por la construcción de pistas, carreteras, aparcamientos y edificaciones (hoteleras y de servicios), aunque no podemos olvidar la construcción de urbanizaciones en los pueblos colindantes con las estaciones. En este sentido resulta alarmante el gran número de estaciones de esquí que se tiene proyectado crear o ampliar (ver Ecologista 40).

Resulta irónico que cuando los indicadores del cambio climático nos auguran una reducción de las precipitaciones, se estén potenciando modalidades deportivas que se verán afectadas por la disminución de las lluvias. Esta situación obligará a potenciar transferencias de agua e intensificar la reutilización de las aguas residuales depuradas (reduciendo el caudal circulante por nuestros ríos, con afecciones sobre los ecosistemas ribereños) en el caso del golf; o a entubar nuevos arroyos de montaña para suministrar nieve artificial a las pistas de esquí. Aparte, los peligros que implica el monocultivo de este tipo de actividades que generan un modelo económico muy vulnerable ante el cambio climático.

En relación a la circulación motorizada en el medio natural (todo-terrenos, motos, quads, etc.), las autoridades no han puesto freno a esta impactante actividad que está desbocada en el conjunto del Estado español. La falta de vigilancia los fines de semana y periodos vacacionales, posibilita que miles de unidades motorizadas campeen a sus anchas por el medio natural, esté o no protegido.

Son, pues, necesarias y urgentes medidas para limitar las demandas ambientales de los deportes y actividades de ocio que se desarrollan en el medio natural, posibilitando un uso público con menor presión humana sobre el entorno: la paralización de los nuevos proyectos de campos de golf; la moratoria en la ampliación y construcción de nuestras estaciones de esquí e infraestructuras complementarias, fomentando modelos no expansionistas de esta modalidad deportiva, que aseguren su práctica sin comprometer la biodiversidad, el paisaje, así como los bienes y servicios ambientales de nuestras montañas; y el control de la circulación motorizada en el medio rural-natural, concentrando estas actividades en circuitos urbanos más apropiados para su práctica.



Autor/a: Hilario Villalvilla y Jesús Sánchez-Corriendo


  2.4. Propuesta para la sostenibilidad
 
  Líneas de acción hacia la sostenibilidad
Lo que hace falta, más allá de las necesarias mediaciones institucionales y jurídicas, es un cambio de valores a escala personal que se exprese colectiva y socialmente. Un proceso de este tipo, en definitiva, sólo puede suponer la superación del sistema capitalista y su sustitución por otro que comporte una relación armónica con el entorno, que introduzca ciclos de producción cerrados, y que tenga como cimientos la solidaridad, la libertad y la justicia social.

Este nuevo esquema de valores deberá incluir la austeridad frente al despilfarro, la cooperación frente a la competitividad, el pacifismo frente a la violencia, la sostenibilidad frente al crecimiento y la acumulación, la lentitud frente a la velocidad, la responsabilidad compartida frente al hedonismo individual, o la horizontalidad frente a la verticalidad.

Y, dentro de este marco, la sostenibilidad se ha de articular en municipios constituidos en torno a dos conceptos clave:
  1. Sistemas poco abiertos, en los cuales los ciclos de materia y energía estén lo más cerrados que se pueda, y en los que haya una alta productividad biológica.
  2. Sistemas con mucha información, para lo cual es necesaria la convivencia de personas diferentes con numerosos canales de comunicación e intercambio.
Para que todo esto se pueda alcanzar es necesario un reordenamiento general de la sociedad, que debe:
  • Ser transversal a todas las facetas sociales y holístico.
  • Ser participativo.
  • Partir del conocimiento de la realidad.
  • Entender que cada territorio constituye un caso único, pero que, a la vez, la interacción de unos procesos con otros permitirá una serie de imprescindibles aprendizajes cruzados.
  • Tener un claro carácter transformador continuo y ser evaluable.
Así, se precisará de economías que satisfagan equitativamente las necesidades humanas sin extraer recursos o desperdiciar desechos que excedan la capacidad de regeneración del medio. La tarea principal de la economía deberá ser establecer un flujo sostenible de recursos, para lo cual habrá que reducir (la extracción y el consumo), como primera medida, antes de maximizar la reutilización y el reciclaje. Esta nueva economía deberá basarse en parámetros como la energía, la entropía (el desorden), el tiempo y la cantidad y calidad física de diversos recursos. Esto será únicamente factible en un modelo local o regional, donde la autogestión y el autoabastecimiento serán básicos.

Del mismo modo, es fundamental la redistribución de la riqueza y las oportunidades. Para ello podrá jugar un papel importante una política de tasas que haga que el precio de los productos incluya sus costes ambientales y sociales. Pero, sin duda, es fundamental acercar la economía a nuestras vidas, reduciendo progresivamente el papel de la economía financiera y retomando el control sobre los ciclos de producción y consumo.

El nuevo modelo de ecología industrial deberá cerrar los ciclos, utilizando la tecnología para poner en marcha modelos de producción limpia. Asimismo se deberá minimizar la utilización de productos tóxicos y contaminantes.

Necesitamos una nueva ordenación del territorio que garantice la conservación de los espacios naturales, racionalice el uso y disfrute de los mismos, evite el deterioro de los suelos y la desertificación, recomponga las relaciones campo-ciudad, y optimice para todo el territorio las necesidades que la sociedad demanda, sin menoscabo de la calidad de vida y sin pérdida de identidad de las personas con su entorno.

En la misma línea, el modelo de urbanismo deberá ser compacto y diverso, siguiendo un modelo de tipo casco antiguo, en el cual los servicios sociales queden cerca de casa.

Nuestra necesidad de movilidad debe reducirse drásticamente y ha de realizarse con criterios ambientales, potenciando los transportes colectivos, en bicicleta y a pie (como lo hace la mayor parte de la humanidad).

En la producción de energía deberemos seguir dos criterios básicos: disminuir drásticamente nuestro consumo energético y aumentar la calidad ambiental de la energía que consumimos. Para lo último deberemos potenciar el uso de fuentes de energía alternativa (solar, eólica u otras) y aproximar la producción al lugar de consumo. Deberemos aprovechar los avances tecnológicos, que permiten ya una producción de energía a partir de fuentes renovables y descentralizadas, como la eólica y la solar. Todo ello, combinado con una arquitectura bioclimática, hace mucho menos necesaria la producción masiva y centralizada de energía; producción en la que podría estudiarse también la utilización de biomasa. En este sentido, resulta paradigmático el caso de Grecia, donde los niños y niñas pintan dibujos de casas que poseen paneles solares.

La agricultura no puede ser considerada como una industria más y la producción de alimentos debe enmarcarse dentro de los parámetros de la agroecología.

También es fundamental que entendamos que no somos los únicos seres vivos sobre el planeta que tenemos derechos. Por ello deberemos posibilitar espacios para la vida del resto de los seres, espacios que deberán estar interconectados mediante corredores biológicos.

Finalmente, nuestras sociedades deberán estar cohesionadas, ser interculturales, estar regidas mediante criterios de democracia participativa y, por supuesto, gestionar los conflictos de manera no violenta.

Algunos modos de producir, consumir y relacionarse en este sentido se van abriendo camino.

Un ejemplo de ello son las cooperativas de trueque. Éstas, al haber eliminado el dinero, presentan una serie de ventajas muy interesantes: la producción es necesariamente local, no existe posibilidad de especulación, todas las personas pueden aportar algo a la comunidad, y se puede conseguir una valoración de los servicios y de las cosas más ajustada a su coste real y no al que nos viene impuesto por el mercado. En la Unión Europea existen poderosas redes de trueque, como la que existe en Amsterdam. Y también en el Estado español hay numerosas experiencias que vienen funcionando desde hace años.

Un segundo ejemplo son los grupos autogestionados de consumo. Éstos consisten en un grupo de consumidores/as y varios agricultores/as, de manera que los primeros garantizan una compra estable y se encargan de la distribución, mientras que los segundos se comprometen a cultivar con criterios ecológicos y solidarios. La ausencia de intermediarios permite que los precios de los productos sean del mismo orden que los que los del supermercado. Existen grupos de este tipo en numerosas partes de nuestra geografía.

También es necesario hablar de las experiencias de recuperación y repoblamiento del espacio rural que se están llevando a cabo por numerosos colectivos, experiencias que en muchos casos también están fuertemente conectadas con la ciudad. En estos espacios se están conjugando nuevas formas de relaciones entre las personas y con el medio que apuntan hacia la sostenibilidad.

Por último, debemos mostrarnos los propios movimientos sociales como ejemplo de que el avance hacia unas formas de relación donde todo el mundo pueda participar y donde los conflictos se regulen de manera pacífica es posible.


  Energías renovables
Las denuncias sobre los impactos de la energía fósil o nuclear reciben siempre la misma respuesta recurrente de sus defensores: una angustiosa letanía sobre el "precio inevitable" a pagar para satisfacer nuestras necesidades energéticas; y la descripción de un sombrío panorama de penuria si tuviésemos que depender de las energías renovables.

¿Podríamos mantener nuestro bienestar si utilizásemos sólo las energías que provienen de los ciclos anuales del planeta (el sol, el viento, el mar, los ríos y la vegetación), de su calor interior, y de la actividad biológica de los seres vivos? Pues sí, porque en contra de la opinión mayoritariamente extendida existen tecnologías que permiten aprovechar todas las fuentes renovables.

Aprovechamos la energía solar directa para calentar agua, o un líquido de intercambio y obtener energía. La luz del Sol también puede generar electricidad mediante el efecto fotovoltaico en células de silicio. El viento genera energía eléctrica a diversas escalas según la potencia del aerogenerador, o hace funcionar una bomba hidráulica.

Se puede aprovechar el cambio de nivel de las mareas para llenar un espacio, con lo que se obtiene energía de la fuerza de salida del agua, o puede aprovecharse la fuerza de las olas para mover estructuras en forma de batiente que, conectadas a turbinas, generan electricidad.

Los ríos permiten un aprovechamiento minihidráulico, creando pequeños embalses en su curso o usando turbinas de flotación, que requieren una obra mínima. La propia Tierra, con su calor subterráneo, facilita energía geotérmica que permite calentar agua para después aprovecharla energéticamente.

Y tenemos, además, la energía de origen biológico: la biomasa forestal (que puede utilizarse como combustible o para producir gas), los residuos orgánicos (excrementos y restos de alimentación) que también pueden producir gas, y los biocombustibles, cultivos de plantas para obtener alcoholes o aceites combustibles.

El mito de la penuria energética renovable es tan irracional como el de disponer de un suministro ilimitado e inagotable de energía: fantasía de los que van destruyendo sin cesar en nombre de su progreso.


Autor/a: Miguel Muñiz


  Antimilitarismo y ecopacifismo
Hace más de 25 años del encarcelamiento en el Estado español del primer objetor de conciencia, al que siguieron otros jóvenes que forzaron la regulación del derecho de objeción de conciencia. Más tarde, muchos objetores en torno al Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC, hoy Alternativa Antimilitarista) apostaron por la Insumisión ante la falta de alternativa al militarismo que suponía la Prestación Social Sustitutoria. El alto precio pagado por estos antimilitaristas (hasta 2,5 años de prisión) tuvo su resultado: el Servicio Militar Obligatorio fue abolido.

La lucha anti-OTAN, si bien no ganó el referéndum, sí que evidenció la capacidad movilizadora y la fuerza del movimiento ecopacifista español, alcanzándose unas cuotas de movilización que muchos aún recuerdan. Otras luchas significativas fueron contra la primera guerra de Irak, que volvió a sacar a miles de personas a la calle, y la guerra de la ex-Yugoslavia. A su vez, la lucha que numerosos colectivos venimos planteando contra las bases norteamericanas en suelo español han venido respaldando año a año estas movilizaciones antimilitaristas y ecopacifistas.

Veinticinco años después del inicio del movimiento ecopacifista, en parte favorecido por las movilizaciones antiglobalización iniciadas en Seattle, Praga o Génova y por la articulación en torno al Foro Social Mundial y el Foro Social Europeo, el ecopacifismo vivió una segunda juventud algo menos articulada pero con una movilización desconocida: las enormes manifestaciones que provocó la invasión de Iraq en 2003 son sin duda un reflejo de esta situación.


Hoy, sin embargo, la guerra parece haberse impuesto como uno de los pilares que sustentan a la globalización que ha colonizado nuestras vidas, las violaciones a los derechos humanos son más flagrantes que nunca y el artículo 140 de la nueva Constitución Europea obliga a los estados a seguir invirtiendo y desarrollando el militarismo con vistas a la construcción de un potente euroejército.

Es por ello que el ecopacifismo conserva todas sus razones de ser y se hace necesario seguir luchando por la abolición de la barbarie. De nuestro esfuerzo depende la convivencia humana en nuestro planeta y el fin de esta tan insostenible y demencial actividad de matarnos entre nosotros.


Autor/a: José Mª Trillo-Figueroa Calvo


  Hacia un feminismo con conciencia ecologista
Puede decirse que, hoy por hoy, el ecofeminismo o feminismo ecológico es todavía una corriente minoritaria del feminismo mundial. Su profunda crítica al modelo de desarrollo hegemónico no encaja fácilmente en la agenda del feminismo mayoritario.

En el ámbito del Estado español, el porcentaje de presencia del ecofeminismo en el conjunto del feminismo, en tanto teoría y movimiento social, es aún mucho más escaso. Aunque en los ochenta se hablaba de la posibilidad de un diálogo con el ecologismo, en el siglo XXI estamos todavía en los inicios del contacto entre los dos pensamientos más revolucionarios de nuestra época.

El ecofeminismo no se reduce a una simple voluntad feminista de gestionar mejor los recursos naturales, sino que exige la revisión crítica de una serie de dualismos que subyacen a la persistencia de la desigualdad entre los sexos y a la actual crisis ecológica. Su análisis de las oposiciones naturaleza/cultura, mujer/varón, animal/humano, sentimiento/razón, materia/espíritu, cuerpo/alma ha mostrado el funcionamiento de una jerarquización que desvaloriza a las mujeres, a la Naturaleza, a los animales, a los sentimientos y a lo corporal, legitimando la dominación del varón, autoidentificado con la razón y la cultura. El dominio tecnológico del mundo sería el último avatar de este pensamiento antropocéntrico (que sólo otorga valor a lo humano) y androcéntrico (que tiene por paradigma de lo humano a lo masculino tal como se ha construido social e históricamente por exclusión de las mujeres). La negación y el desprecio de los valores del cuidado, relegados a la esfera feminizada de lo doméstico, ha conducido a la humanidad a una carrera suicida de enfrentamientos bélicos y de destrucción del planeta.

Origen de la sensibilidad ecofeminista

A estas alturas de la historia del feminismo, ya existen varias corrientes de teoría ecofeminista. Las más recientes, de carácter deconstructivo, suelen autodenominarse feminismo ecológico para distinguirse de las precedentes. Utilizo aquí los términos ecofeminismo y ecofeminista indistintamente para todas ellas. Por razones de espacio, no puedo referirme a sus diferencias conceptuales [151]. Me limitaré a señalar el origen de la sensibilidad ecofeminista para entender mejor su situación en el Estado español.

El desarrollo de una conciencia ecofeminista se dio en primer lugar en mujeres de sociedades hiperdesarrolladas preocupadas por su salud, por los riesgos alimentarios originados por pesticidas, fertilizantes, y por los efectos perversos de la excesiva medicalización del cuerpo femenino. Estas pioneras buscaron una ginecología alternativa y holística. De allí surgió ese extraordinario manual del Colectivo de Mujeres de Boston: Nuestros Cuerpos, Nuestras Vidas.

En el sur de Europa todavía no hemos llegado a un nivel tan alto de desconfianza con respecto a la tecnología y a sus expertos como para que el temor permita ese cuestionamiento de la sociedad química. Las campañas feministas que denuncian la vinculación entre el aumento de casos de cáncer de mama y los xenoestrógenos de pesticidas, dioxinas, productos de limpieza, plásticos, pinturas, etc., apenas han tenido eco. El fatalista y cómodo lema "de algo hay que morir" impide la reflexión crítica sobre estos temas a gran parte de un colectivo que, recordemos a modo de síntoma, todavía ve la adicción al tabaco como una conquista de igualdad (según las encuestas, entre los más jóvenes, 31% de fumadoras frente a un 23% de fumadores varones). Aún así, hay que señalar que la versión en castellano, actualizada en el año 2000, de la citada biblia de la salud femenina, estuvo a cargo de colaboradoras de la revista Mujeres y Salud (MYS) de Barcelona.

En el llamado Tercer Mundo, la miseria de las mujeres rurales, perjudicadas por el mal desarrollo basado en pesticidas y monocultivos, la marginación de pueblos indígenas con culturas más respetuosas de la Naturaleza y el activismo ambientalista de chabolistas de algunas megaciudades inspiran a la filósofa altermundialista Vandana Shiva y a la teóloga brasileña de la Liberación Ivone Gebara. Nuestro escenario local carece de estos tintes dramáticos. Se habla poco del infierno tóxico de los invernaderos, reservado a inmigrantes. Tampoco existen culturas ajenas a la tradición judeo-cristiana por lo que el ecofeminismo, en tanto justicia social y visión mística del mundo natural, no tiene una base tan cercana en la que apoyarse. No obstante, su discurso ha generado aquí importantes grados de solidaridad feminista internacionalista, así como reflexiones de teólogas feministas.

Algunas de las primeras formas del ecofeminismo dieron una explicación biologicista de la guerra y de la crisis ecológica y vieron en las mujeres a las salvadoras del planeta frente a la tecnología destructora masculina. Este esencialismo que no atendía más que a las diferencias entre los sexos, ignorando explicaciones históricas de clase, raza y economía y retornando a la antigua identificación patriarcal entre mujer y Naturaleza, generó un fuerte rechazo en el feminismo del Estado español, orientado mayoritariamente hacia la obtención de la igualdad en el marco de una comprensión feminista socialista de las relaciones entre mujeres y hombres. Identificado con su primera plasmación, el ecofeminismo fue desestimado. Sólo unas pocas nos interesamos por su evolución posterior. Para dar a conocer las nuevas corrientes, mucho más complejas e interesantes, organizamos el Simposio Internacional Feminismo y Ecología que tuvo lugar en la Universidad Complutense de Madrid en marzo de 2001 [152].

Ahora bien, aunque se comprenda que se ha superado la inicial identificación de mujer y Naturaleza, subsiste una objeción feminista a que las mujeres se preocupen por los problemas ambientales: ¿por qué agregar una tarea más a las oprimidas mientras los opresores destruyen alegremente? Ante esta cuestión, me parecen interesantes las acciones destinadas a integrar políticas de empoderamiento del colectivo femenino con otras orientadas al desarrollo sostenible [153]. Si la preocupación por la Naturaleza se canaliza hacia la generación de nuevos yacimientos de empleo, ya no se trataría de apelar al proverbial espíritu de sacrificio femenino.

En la medida en que aumente la conciencia ecológica general, se incrementará el número de ecofeministas. Y el ecologismo ganará espacio entre las mujeres si atiende a su sensibilidad, a sus intereses y a sus aspiraciones de igualdad en la realidad de la militancia actual y en el proyecto futuro de una sociedad que atienda a las necesidades de cuidado propias de los ciclos vitales humanos y no humanos. La meta ha de ser avanzar hacia un feminismo con conciencia ecológica y hacia un ecologismo profundamente igualitario y no androcéntrico. En ambos sentidos nos queda un largo camino por recorrer.

Autor/a: Alicia H. Puleo
NOTAS:
  1. ® Ver Puleo, A. "Feminismo y ecología", El Ecologista, 31, verano 2002, pp.36-39; de manera más extensa en PULEO, A.,"Del ecofeminismo clásico al deconstructivo: principales corrientes de un pensamiento poco conocido", en Amorós, Celia (ed.), Historia de la teoría feminista, en prensa.
  2. ® Las ponencias se recogen en Cavana, M., Puleo, A., Segura, C., Mujeres, Ecología, Sociedad, ed. Almudayna, Madrid, 2004.
  3. ® Así, fruto de un acuerdo de la Consejería de Medio Ambiente y el Instituto de la Mujer de Andalucía, el proyecto Geoda se propone, con las posibilidades y limitaciones propias de lo institucional, investigar, asesorar, sensibilizar, impulsar movimientos ambientales liderados por mujeres, formar y apoyar iniciativas de empleo para las mujeres compatibles con el respeto al medio ambiente.


  Periodismo ambiental
En mi libro "Periodismo ambiental en España" (Ministerio de Medio Ambiente, 1995) traté de fijar los perfiles de esta especialidad periodística que no es tan novedosa como algunos, con machacona ignorancia, siguen creyendo. Eran momentos de relativa bonanza, en plena resaca de la Cumbre de la Tierra, y no por casualidad, nació en ese mismo año la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA). Sin embargo, ya apuntaba entonces, refiriéndome sobre todo a la prensa escrita, que nunca la información ambiental había ocupado tanto espacio como en los años setenta y primeros ochenta del pasado siglo, tal como puede constatarse en las hemerotecas. Ejemplifico incluso dicha afirmación con un análisis comparativo del espacio ocupado en los periódicos por la Cumbre de Estocolmo (1972) y la de Río (1992), en el que la primera, al menos cuantitativamente, sale mejor parada.

Los orígenes

Dentro del ambicioso proyecto que me he propuesto de recuperar la memoria de la cultura ecológica en España, a partir del siglo XVIII fundamentalmente, publiqué "Dos siglos de periodismo ambiental" (Caja de Ahorros del Mediterráneo, 2001), que ofrece una antología ordenada de informaciones ambientales en la prensa escrita, casi podría decirse que desde sus mismos orígenes. Porque, en efecto, de una u otra manera, tales contenidos han estado siempre presentes en los medios de comunicación, aunque no haya sido hasta fechas recientes cuando comenzamos a utilizar expresiones como información o periodismo ambiental. Baste señalar al respecto que las secciones de Higiene, habituales en la prensa del siglo XIX y primera mitad del XX, son un clarísimo antecedente de esta especialidad.

El periódico "La Regencia" informaba en 1878, en su sección de "Inventos útiles", de los ensayos realizados en la Exposición Universal de París con una cocina solar. "Los hermosos rayos solares -describe el cronista- se reflejaban en grandes reflectores plateados, que elevaban la temperatura en breves instantes". Este mismo periódico, por cierto, hizo un seguimiento ejemplar del conflicto que, en 1888, tuvo lugar en las minas de Riotinto (Huelva) cuando obreros y campesinos se lanzaron a la calle para protestar contra los malos humos (se constituyó entonces la Liga Antihumos) que arrasaban su salud y las cosechas.

Digamos que en los primeros años del siglo XX las energías renovables son un asunto recurrente en la prensa. "Alrededor del Mundo", una magnífica revista de divulgación, contaba en 1909 que un ingenioso labrador había construido una pequeña fábrica combinando las fuerzas del agua y del viento, o que en Francia se habían empezado a utilizar los excrementos de los cerdos para obtener gas. También se hizo eco esta revista de la premonición del inventor Hudson Maxim ("no tardará el hombre en inventar un motor que utilice ventajosamente la energía solar"), de un proyecto para instalar una planta solar en El Cairo, y de "un molino para todos los vientos" cuyo diseño se aproxima bastante a los actuales molinos eólicos.

No es menos generosa (y paternalista) la prensa decimonónica con las ONG que hoy diríamos ecológicas o ambientalistas, tales como la Sociedad Protectora de los Animales y las Plantas (1872), Los Amigos del Árbol (1914), o las sociedades montañeras (Peñalara, 1913) que comenzaron a llamar la atención sobre la necesidad de proteger algunos espacios naturales. La creación del parque nacional de Yellowstone (1872), en Estados Unidos, tuvo fiel reflejo en la prensa del momento, incitando a los gobernantes para que siguieran el ejemplo norteamericano.

La información ambiental hoy

El ecologismo moderno, que se configura con nuevos bríos a finales de los años sesenta del siglo pasado, determina como es lógico los contenidos mediáticos, de forma y de fondo, hasta llegar a nuestros días en los que podemos dar por normalizada (o casi) la información ambiental, si bien no ha conseguido el estatus preferente de otras especialidades, salvo en contadas ocasiones. A estas alturas, podemos concluir que la importancia de la información ambiental es directamente proporcional a su capacidad para generar conflicto político (y económico) dentro de los cauces institucionales y convencionales, véanse los casos de las hoces del Cabriel, del Prestige, del Plan Hidrológico o del Protocolo de Kioto.

Solemos reprocharles a los responsables de los medios de comunicación su profunda y continuada ignorancia sobre estos temas. Ello es cierto, pero conviene preguntarse por las causas. Por qué el celo informativo hacia otros fenómenos sociales más o menos novedosos (inmigración, violencia doméstica), en los que los medios van incluso por delante de la sociedad, marcando la pauta de lo políticamente correcto, no es tan evidente en el caso que nos ocupa. Las respuestas podrían ser múltiples, pero acaso la más relevante sea el prejuicio ideológico que suscitan las propuestas y las denuncias ecológicas.

Los medios de comunicación y los propios periodistas son reacios a las críticas sobre las infraestructuras porque, al igual que la mayor parte de la sociedad y de los partidos políticos, consideran que son buenas. La ministra de Fomento declaró a los pocos días de asumir el cargo que apostaría por el tren como una forma de contribuir al cumplimiento del Protocolo de Kioto, pero a continuación señaló que seguirá promoviendo nuevas infraestructuras viarias porque la obra pública siempre ha sido una de las señas de identidad de la izquierda. Algo parecido ocurrió en el debate de investidura de Rodríguez Zapatero, en el que sólo una fuerza política (IU/Los Verdes) pronunció un discurso coherente en este sentido. Cierto es que el portavoz de Esquerra Republicana habló de desarrollo sostenible, pero lo hizo después de reclamar un largo listado de obras para Cataluña. Sin negar avances evidentes, cuando los políticos y los medios de comunicación hablan de desarrollo sostenible/sostenido no se refieren a otro modelo de desarrollo. Simple y llanamente reclaman más desarrollo. ¿No explica este mismo argumento la desafección social de la cultura ecológica?


Autor/a: Joaquín Fernández


  Educación ambiental: ¿Escaparate publicitario o herramienta para resolver problemas ambientales?
Desde que en 1972, en la Conferencia de Estocolmo, tuviera lugar el primer reconocimiento internacional sobre la gravedad de los problemas ambientales y se empezara a hablar de la educación ambiental como herramienta de apoyo a la búsqueda de soluciones a los mismos ¿qué ha ocurrido?

Cada vez sabemos más de los problemas ambientales y sus causas. La insostenibilidad de nuestro modelo de vida es reconocida en todos los foros, se asume que la resolución de dichos problemas requiere tener en cuenta instrumentos normativos, técnicos, de planificación y prevención, pero sobre todo, se hace hincapié en el principio de corresponsabilidad. Es decir, aunque todos no tengamos el mismo grado de responsabilidad en la causa de los problemas, se requiere una implicación individual y colectiva en la búsqueda de soluciones. Sin embargo, todos los informes sobre "la situación del mundo" señalan que "las cosas van a peor" y que por un lado van los discursos y por otro los hechos.

Los inicios: ilusión, frescura, voluntarismo, reivindicación

En nuestro país los primeros programas y actividades de educación ambiental se producen en los años 70 coincidiendo con la transición democrática, con una ebullición de movimientos de renovación pedagógica que aportaban una gran dosis de ilusión. Los programas educativos iban ligados al "conocimiento en contacto con la naturaleza"-granjas escuela, itinerarios-, pero también a la reivindicación relacionada con el movimiento antinuclear, la contaminación de los ríos, etc. En definitiva, existía una gran dosis de voluntarismo y de "querer cambiar el mundo".

Una muestra: en las Segundas Jornadas de Educación Ambiental, celebradas en 1987 en Valsaín, la mayor parte de los participantes íbamos con nuestras pegatinas que decían algo así como "No al Mausoleo de la Naturaleza", en oposición a este gran edificio de educación ambiental -el CENEAM- que se inauguraba y que contrastaba con la carencia de medios con los que se contaba en la mayoría de las comunidades autónomas. Creíamos en la educación ambiental como herramienta de cambio y no nos importaba mostrar nuestra opinión ante las autoridades.

En uno de los discursos de inauguración, Jaume Terradas afirmaba: "me gustaría dejar atrás las definiciones, las declaraciones de principios, la complacencia en lo bien que se lo pasan los niños. Me gustaría que los debates se centrasen en problemas reales, concretos y en cómo superarlos". Y realmente supusieron para muchos de nosotros y nosotras un momento de reflexión sobre aspectos que hoy siguen vigentes: la necesidad de que la educación ambiental supere el ámbito escolar, que abarque no sólo el medio natural, que se relacione con la gestión, que realmente sea una herramienta de apoyo en la capacitación para la búsqueda de solución a los problemas.

Institucionalización y separación de la gestión

Desde 1987, en la perspectiva de los que todavía creemos que es posible un mundo diferente, vemos luces y sombras que intentaré plasmar a la luz de la experiencia de estos últimos años. Hoy en día, casi todos los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas tienen sus programas de educación ambiental. También hay muchas más empresas, fundaciones, consultings etc. que ofertan servicios de educación ambiental y que prestan servicios a los programas que realizan las instituciones, bajo las directrices de éstas.

En definitiva, en la actualidad, la educación ambiental está muy institucionalizada y la mayoría de los programas se realizan mediante contratos de servicios, convenios o subvenciones con diferentes empresas. Estas empresas deben cuidar lo que dicen y hacen públicamente, ya que corren el riesgo de que no les renueven la subvención o el convenio de colaboración. Quizá ésta sea la razón por la que, frente a la actitud que antes comentaba de Valsaín, en la inauguración de las Jornadas de Educación Ambiental de Pamplona, ante la presencia de un grupo ecologista que protestaba por la presa de Itoiz, o en las Jornadas de Aragón, ante las protestas por el trasvase y los pantanos, no hubiese ese sentimiento de implicación con los ecologistas allí presentes. Frases como "no es el momento" nos hacían sentir, a una parte, que algo había cambiado en el colectivo de educadores ambientales.


Dicen que un ejemplo vale más que mil palabras. Sin embargo, en la mayoría de las administraciones no se lleva a la práctica lo que predican para el resto, ni siquiera con asuntos tan poco conflictivos como el reciclaje del papel. Sigue sin entenderse la función de la educación ambiental. Por un lado, van los programas de política y gestión ambiental, y por otro, los de educación, sobre todo con escolares. Todavía no se asume que se trata de centrarse en problemas concretos, reales y ver cómo superarlos y que en ese marco la educación ambiental tiene instrumentos de información, comunicación, formación, participación, capacitación en el dialogo, consenso, etc. que junto con otros planes de acción pueden ayudar en el camino de la búsqueda de soluciones.

Otro grave problema de la educación ambiental es que, puesto que no hay una titulación ni un perfil establecidos, todo el mundo vale y se le puede pagar cualquier cosa. Esto redunda en falta de cualificación, precariedad laboral y origina una renovación continua de personas, perdiéndose experiencia acumulada, aspectos que repercuten en la calidad de las actuaciones.

Algunos elementos para la reflexión

Detrás de cada problema ambiental existe un modelo de producción y consumo respaldado por unos intereses económicos muy fuertes que no van a renunciar fácilmente a sus privilegios. Se necesita romper el circulo vicioso de la impotencia pero para ello hay que ir haciendo posible un pensamiento colectivo en el que "se quiera", "se vea posible" y "se confíe" en que es posible cambiar los modelos de planificación del territorio, de producción, de consumo. Y ello requiere:

  • educadores ambientales con formación pero también con ideología, y no sólo desde la teoría sino también desde la acción y la implicación individual y colectiva;

  • profundizar sobre los conflictos de intereses que existen detrás de cada problema, las causas que los provocan, los intereses que encubren... e intentar que las personas vayamos creando nuestra propia opinión sobre las consecuencias de nuestras decisiones;

  • recopilar las experiencias innovadoras, aquellas que han supuesto un avance en la resolución de los problemas o en el cambio de actitudes;


  • crear redes de trabajo colectivo para poner en común, para investigar y para sentirse más fuertes sin desanimarse en el camino;

  • trabajar en el reconocimiento de la profesión y de la formación necesaria para garantizar la calidad de los programas y unas condiciones laborales dignas.
La educación ambiental sola no resolverá ningún problema ambiental, pero puede ayudar si trabaja junto a otros muchos sectores en la búsqueda de soluciones a los problemas, en la puesta en marcha de nuevos escenarios, y potenciando la necesidad del compromiso individual y colectivo en la acción. De lo contrario, cumplirá un papel de escaparate publicitario.


Autor/a: Olga Conde


  10 años de trueque
En 2004 se cumplen 10 años de la puesta en marcha del primer grupo de trueque en España. Desde entonces hemos visto formarse numerosos grupos, algunos con mejor fortuna que otros, si bien todos han sido experiencias interesantes y en muchos casos han significado un importante revulsivo a la hora de comprender el fracaso del sistema económico actualmente hegemónico y de esbozar algunas ideas sobre cómo ir construyendo alternativas a éste.

Los grupos de trueque representan un intento de potenciar el intercambio entre personas de servicios, bienes o cualquier actividad que tenga valor para aquéllas, pero sin utilizar el dinero, o para ser más exactos, el dinero oficial como el euro. Algunos grupos, como El Foro de Madrid, llevan funcionando ya varios años con gran estabilidad y una importante cantidad de intercambios, aunque quizá el verdadero valor de su actividad sea lo que hemos aprendido a lo largo de todo este decenio.

En primer lugar, nos ayuda a entender que son las personas, no el dinero, quienes satisfacen las necesidades. Incluso en un pequeño grupo de trueque, impresiona comprobar la cantidad de recursos, conocimientos y útiles de que disponemos y que pueden servir a otras personas.

También aprendemos que toda persona tiene algo que ofrecer de utilidad para los demás. Esto parece una obviedad y, sin embargo, es contrario a la lógica del actual sistema: mucha gente tiene capacidades y talentos que no son valorados, y por eso queda excluida de un mercado laboral cuyo único objetivo es maximizar la productividad y el beneficio, no la utilidad social.

En el trueque, yo doy o presto un bien que tengo, o mi tiempo, y en el futuro tú prestarías algo que tienes, o tu trabajo, a otra persona. Normal, ¿no? Sin embargo, también va en contra de la lógica del actual sistema económico, en el que quien presta sus recursos espera cobrar intereses. Este sistema monetario basado en préstamos con intereses quizá sea uno de los principales y a la vez más siniestros rasgos de la actual economía global: implica una transferencia constante de riqueza desde donde hay menos a donde hay más; sea entre personas, sea entre regiones, los bancos y los ricos siempre salen ganado. Y por otro lado, el sistema bancario de intereses implica que la economía tiene que estar en crecimiento continuo, a fin de generar la riqueza necesaria para devolver el préstamo más los intereses.

El trueque también permite que la medida de valor de un intercambio la decidamos nosotros: gestionamos nuestro dinero, es decir, los vales que utilizamos para indicar que se ha realizado un intercambio, y decidimos colectivamente el valor de lo que intercambiamos. Lo que es totalmente contrario al sistema hegemónico, en el que el Estado, y aún más los bancos, crean y gestionan el dinero, y deciden quién puede acceder a él y quién no. Y donde el valor está determinado por una supuesta mano invisible que establece el precio natural del mercado.

Hemos aprendido muchas cosas de los grupos de trueque, y podemos seguir aprendiendo más. Entre otras, el valor de darnos un poco más de confianza a la hora de soñar con otro mundo posible. Decía Antonio Machado que "todo necio confunde valor y precio". Pues bien, si el trueque nos ayuda a aprender a ser un poco menos necios, aunque sólo sea por ello, merece la pena.


Autor/a: Daniel Wagman


  Participación
La participación ciudadana se ha revelado como un ingrediente básico para poner en pie mejores respuestas a los retos del medio ambiente y la sostenibilidad. La intervención de la gente permite realizar mejores diagnósticos de los problemas existentes, generar un abanico más amplio de opciones para resolverlos y movilizar un conjunto más amplio de recursos en favor del medio ambiente. Además, los procesos participativos facilitan la colaboración social para que las iniciativas acordadas sean puestas en práctica de forma efectiva.

Sin embargo, las vías institucionales para la participación en materia de medio ambiente siguen mostrando carencias muy notables en España. La variedad de instrumentos y metodologías conocidos para facilitar y dinamizar la participación ciudadana contrasta con el pobre conjunto de opciones que se suelen contemplar en el plano institucional. Pero además, diversos indicadores apuntan que los procedimientos más implantados en la gestión ambiental pública no están funcionando adecuadamente. Entre ellos podemos citar el escaso número de alegaciones presentadas en procedimientos como los periodos de información pública de las evaluaciones de impacto ambiental, o la baja frecuencia de reunión de muchos órganos colegiados de participación.

Lograr una mayor implicación social respecto a las cuestiones socioambientales pasa por facilitar procesos que permitan a la gente aportar la propia creatividad, puntos de vista, conocimientos y recursos, y compartir la responsabilidad de las tomas de decisiones. Pero no debemos olvidar que la participación ciudadana deseada, informada y responsable, requerirá algunos ingredientes básicos:

  • Información significativa, actualizada, plural y accesible.
  • Espacios de encuentro que faciliten el intercambio de ideas, el debate y la reflexión entre sectores con visiones e intereses diversos.
  • Vías que aseguren que los resultados de los procesos participativos estarán adecuadamente engarzados en los procesos de toma de decisiones.
  • Transparencia en la gestión y justificación pública de los acuerdos adoptados.
Para lograr que la participación no sea un mero trámite formal que se desarrolla al final de los procesos de planificación o de autorizaciones administrativas será necesario:

  • Facilitar la participación tan pronto como sea posible, cuando todas las opciones están aún abiertas.
  • Poner en pie fórmulas concretas de participación adaptadas a los contextos sociales concretos y que compongan un marco justo y transparente para la toma de decisiones.
  • Capacitar en materia de comunicación y participación a los equipos encargados de la gestión pública, para que estos aspectos se conviertan en un componente habitual de su trabajo.

Autor/a: Francisco Heras Hernández


  Agendas locales 21
Una Agenda Local 21 es un Plan Estratégico Municipal que se basa en la integración, con criterios de sostenibilidad, de las políticas ambientales, económicas y sociales del municipio, y que debe surgir de la participación y toma de decisiones consensuada entre los representantes políticos, personal técnico, agentes sociales y económicos implicados y la ciudadanía del municipio.

El interés de elaborar una Agenda Local 21 reside en la participación y protagonismo de los agentes sociales en el proceso de toma de decisiones; debe ser un instrumento determinante en la planificación territorial (planeamiento urbano, elaboración de planes de movilidad y accesibilidad...); también debe permitir planificar modelos de desarrollo local sostenible en los que la equidad, la justicia social, la suficiencia y las economías locales sean objetivos determinantes.

Para los colectivos sociales locales, participar en los procesos de elaboración de una Agenda Local 21 supone una oportunidad importante para conocer la situación del municipio, aportar valoraciones y establecer contactos con otros colectivos y agentes.


Los principales retos para los movimientos sociales son:

Participación ciudadana: exigir el compromiso político institucional de elaborar una Agenda Local 21, demandar y asegurar que se dé una participación ciudadana real y efectiva desde el inicio del proceso. Se debe asegurar que se forme y consolide un Foro donde participen los agentes sociales y, si es posible, protagonice el proceso.

Clarificación del Compromiso político: no es una actividad del área municipal de medio ambiente. Establecer un Plan de Acción Local requiere revisar y diagnosticar la situación del municipio en todos sus aspectos ambientales, económicos y sociales.

Capacidad de propuesta del movimiento ecologista. Rigor y audacia: incidir en que el diagnóstico del municipio se realice con rigor y profundidad. Identificando el capital natural existente y el pasivo ambiental heredado, así como las amenazas. Proponer moratorias. Hablar de sostenibilidad es hablar de frenar y cambiar el actual modelo de producción y consumo.


Autor/a: Manu González


3. Abriendo una ventana al medio ambiente: los portales web.
  1. www.ecologistasenaccion.org - Ecologistas en Acción.

    Ecologistas en Acción es una confederación, fruto de la unificación de más de 300 grupos ecologistas de todo el Estado español. Forma parte del llamado ecologismo social, que entiende que los problemas medioambientales tienen su origen en un sistema de producción y consumo cada vez más globalizado e insostenible, del que derivan también otros problemas sociales, sistema que es necesario transformar si se quiere evitar la crisis ecológica.

    Ecologistas en Acción tiene un portal web que registra un promedio de 1900 visitas al día. Además de los diarios comunicados de prensa de los grupos locales ordenados por territorio (federación o grupo local) y área de trabajo, también se pueden encontrar convocatorias y textos coyunturales de temas ambientales.

    Temas:
    • Agua.
    • Cambio climático.
    • Contaminación.
    • Educación Ecológica.
    • Energía.
    • Globalización y Paz.
    • Medio Marino.
    • Naturaleza.
    • Residuos.
    • Transgénicos.
    • Transporte.
    • Defensa Jurídica.


  2. www.istas.net - Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud.

    Los centros de trabajo son lugares que demandan energía y recursos y generan residuos, y en los que en muchas ocasiones los trabajadores y las trabajadoras están en contacto con productos o substancias peligrosos, o participan en procesos dañinos para su salud.

    Por ello, son también los espacios en los que tenemos la oportunidad de intervenir para trabajar por un Desarrollo Sostenible basado en la integración de valores económicos, sociales y ecológicos.

    La capacidad de los trabajadores de detectar daños al medio ambiente y a la salud por las substancias y procesos empleados en sus centros de trabajo les coloca en una posición clave para alertar sobre los mismos, contribuyendo así no sólo a a la protección de su propia salud, sino también a la de la salud pública y a la preservación del medio ambiente.

    Los trabajadores y trabajadoras pueden contribuir no sólo a mejorar las condiciones sociales y de salud laboral en sus centros de trabajo, sino también a mejorar la sostenibilidad ambiental de las empresas, a través del conocimiento de aquellos problemas generados en/por las mismas, y de la intervención sindical.

    Para ello, en estas páginas se proporciona información que les permitirá conocer desde la legislación vigente en materia de medio ambiente -y particularmente la que afecta al mundo empresarial-, hasta las principales y más dañinas substancias tóxicas que pueden encontrarse en el entorno laboral, pasando por temas de interés relacionados con la gestión del agua, la seguridad alimentaria o los residuos.

    También podrán encontrar herramientas y documentación útil para la promover estrategias de sostenibildad en la empresa desde la intervención sindical.

    Temas:
    • Agua .
    • Gestión ambiental.
    • Tóxicos .
    • Residuos.
    • Seguridad alimentaria.
    • Sustentabilidad .


    ECOinformas.

    http://www.istas.net/ecoinformas/web/index.asp?idpagina=548 .

    Información, formación y asesoramiento sobre medio ambiente para trabajadores de PYME.

    En esta página encontrarás una amplia gama de herramientas que te permitirán conocer la normativa medioambiental vigente que afecta a las empresas en España, que te ayudarán a aplicarla en tu PYME. Con estas herramientas podrás contribuir a un entorno laboral más seguro para toda tu plantilla y más sostenible desde el punto de vista ambiental.

    El proyecto ECOinformas es promovido por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y salud, la Fundación Biodiversidad y el Fondo Social Europeo.

    Esta página web te informa sobre la documentación y materiales de ECOinformas. Además te ofrece acceso a servicios de consulta, cursos, documentación y bases de datos.

    • Observatorio medioambiental para PYME.
    • Plataforma de prevención de riesgo químico.
    • Área de Formación.
    • Centro de Documentación.
    • Jornadas sobre la prevención de la contaminación y otras actividades.


    Ejemplos de los materiales ECOinformas:

    1. Ficha Prevención de riesgo químico:


      Herramienta para que los trabajadores y trabajadoras organicen la información sobre los principales riesgos hacia su salud y el medio ambiente de las sustancias químicas que emplean en sus puestos de trabajo. Consiste en una plantilla tamaño A3 para rellenar con la información sobre los productos químicos utilizados en las empresas: nombre del producto, sustancias que contiene, nº CAS, frases R y frases S, riesgos para la salud y para el medio ambiente, medidas de seguridad a adoptar, etc.

    2. Vídeo informativo:

      Riesgo químico: ¿Conoces lo que usas? Herramienta audiovisual cuyo objetivo es el de sensibilizar a los trabajadores de PYME sobre la importancia del riesgo químico, informar sobre las principales fuentes de información en las empresas, y sobre las medidas para prevenir el riesgo químico, incluyendo buenas prácticas. Vídeo en formato CD, de 30 minutos de duración.

    3. Guía para la sustitución de sustancias peligrosas en las empresas:

      Herramienta para la intervención a fin de sustituir los agentes químicos peligrosos en la empresa, aportando algunos ejemplos de sustitución.

    4. Guía de control y gestión de residuos peligrosos:

      Herramienta que aporta información sobre las obligaciones de la empresa sobre la producción y gestión de residuos sólidos peligrosos, y realiza propuestas para intervenir en la prevención de los riesgos laborales y medioambientales de estos residuos.

    5. Guía de gestión y control de emisiones:

      Informa sobre los riesgos sobre la salud y el medio ambiente de los contaminantes atmosféricos, los requerimientos legales de las empresas que generan estas emisiones, normativa sobre compuestos orgánicos volátiles, trámites que debe seguir la empresa y documentación administrativa sobre emisiones, y orienta sobre cómo solicitar esta información para facilitar la intervención.

    6. Guía de ahorro y eficiencia energética:

      Informa sobre cómo conocer el consumo de energía, cómo identificar puntos o actividades de consumo excesivo de energía, las diferentes medidas para reducir el consumo de energía y cómo presentar propuestas a la dirección de la empresa.

    7. Guía de buenas prácticas para la minimización de residuos, emisiones y vertidos:

      Informa sobre buenas prácticas de gestión de sustancias peligrosas durante su manipulación, almacenamiento, control etc, así como de buenas prácticas de gestión de los residuos que reduzcan la generación de residuos peligrosos y, por tanto, la exposición laboral y ambiental a sustancias peligrosas.

    8. Guía de ahorro de agua:

      Informa sobre cómo establecer en las empresas un Programa para identificar consumos y ahorrar agua. También ofrece soluciones y buenas prácticas para servicios y determinados procesos industriales.


    9. Guía de gestión y control de vertidos:

      Herramienta que informa de las obligaciones de la empresa sobre la generación y gestión de vertidos, y realiza propuestas para intervenir en la prevención de los riesgos laborales y medioambientales de los mismos.


  3. www.gestion-ambiental.com .

    La división de medio ambiente de la empresa COMEI cuenta con una larga experiencia técnica y de gestión en la elaboración de proyectos y la mejora ambiental de instalaciones.

    Las actividades desarrolladas incluyen servicios de:

    • Estudios de Impacto Ambiental
    • Auditorías Ambientales y "Due Diligence"
    • Acciones de mejora de la Gestión Ambiental
    • Tramitación de Permisos, Licencias y Autorizaciones Ambientales
    • Gestión de Corrientes Residuales
    • Formación ambiental
    • Tramitación de Ayudas y Subvenciones
    • Análisis y planes de actuación y emergencia contra riesgos ambientales

    Trabajan con clientes de la industria química, metalúrgica, de la madera, de distribución de combustibles, inmobiliarias y con empresas de servicios; al igual que asesoramos a entidades públicas y asociaciones empresariales.


  4. www.Ambientum.com .

    Portal de medio ambiente de ámbito empresarial. Distribuye por correo electrónico y de forma gratuita un boletín diario de noticias, convocatorias, concursos oficiales, etc. El catalogo de Ambientum es el más extenso directorio de empresas del sector medioambiental en España. Podemos encontrar en él un total de 10.000 compañías y más de 25.000 productos y servicios.

    Directorio de empresas por productos:

    • Organismos y Asociaciones (Organismos Oficiales, Organizaciones, Asociaciones)
    • Servicios Profesionales (Gestión empresarial, Ingeniería, Topografía, Diseño, Proyectos Técnicos, etc.)
    • Instalaciones Suministro, Montaje Y Mantenimiento (Suministro llaves en mano, plantas residuos, etc.)
    • Prestación de Servicios Ambientales (Recogida residuos, Transferencia, Selección, Compostaje, etc.)
    • Vehículos y Material Móvil (Vehículos comerciales, Maquinaria obra pública, Transporte sólidos, etc.)
    • Recipientes para el Manejo de Residuos (Sin normalizar, Normalizados, Otros recipientes, Carros, etc.)
    • Maquinaria Fija (Motores, Bombas, Compresores, Ventiladores y soplantes, Maquinaria uso general, etc.)
    • Auxiliares, Equipos Materiales y Elementos Complementarios (Equipos auxiliares, Componentes mecánicos, etc.)
    • Equipamiento de Medición y Control (Indicadores, Registradores, Controladores, Medidores características químicas, etc.)
    • Fauna, Flora y Mobiliario (Fauna, Flora, Control plagas, Mobiliario )
    • Electricidad (Cables, Equipos accesorios, Aparellaje industrial, Iluminación, Alumbrado, Comunicación)
    • Productos Químicos y Gases (Aplicación general, Específicos para sector agua, Acción biológica, etc.)
    • Suministro Industrial, Metales, Repuestos, ETC ( Siderurgia, Ferroaleaciones, Metales, Termoplásticos, etc.)
    • Combustibles, Aceites y Materias Primas ( Combustibles, Aceites, Materias primas )


  5. http://www.fundacionentorno.org/ .

    Ayuda a las empresas que quieren afianzar su compromiso con el medioambiente a través de la innovación y la exploración de nuevas formas de producción y consumo. Fundación Entorno ha ido ampliando su ámbito de acción convirtiéndose en la organización líder en nuestro país en materia de sostenibilidad.


  6. www.Ecoportal.net .

    EcoPortal.net se ha convertido en uno de los mayores portales de Internet para los países de habla hispana dedicado al Medio Ambiente, la Naturaleza, los Derechos Humanos y la Calidad de Vida. EcoPortal.net ha superado ampliamente los 250.000 usuarios únicos mensuales, traducidos en mas de 1.000.000 páginas vistas en el mismo período. Ofrece una publicación gratuita por correo electrónico "Las Noticias de Ecoportal". Además: servicios de especialistas, eco-turismo, foros de debate, directorio de ONG´s, Cursos y Posgrados.


  7. http://www.empresasostenible.info/ .

    Oficina virtual de información ambiental para PYMEs. En este diario electrónico se recogen las principales noticias diarias de relevante actualidad o de especial interés relacionadas con el desarrollo sostenible. El servicio, gratuito, llega a más de 15.000 suscriptores.


  8. http://www.vidasostenible.org/Index.asp .

    Pagina web para poner en práctica un estilo de vida sostenible. Con encuestas interactivas que te ayudarán a reducir tu huella ecológica. Recorridos virtuales por las alternativas de cambio para conseguir un mundo más sostenible, de las más concretas a las más generales. Completos mapas que te facilitarán el acceso a millares de recursos cuidadosamente clasificados. Observatorio de la sostenibilidad, con información seleccionada y actualizada permanentemente.

    • Ciudadanos
      • Mide tu huella ecológica
      • Tu casa y tu vida sostenible
      • Hablemos de medio ambiente
    • Mapas
      • Localización de recursos: Energía, agua, transporte, residuos, interés general
    • Observatorio
      • Informes de sostenibilidad
      • Gráficos, indicadores


4. ¿Quién es quién en la protección ambiental?.
Directorio de organizaciones e instituciones que trabajan en el tema medio ambiente.

  Curiosidades.
  • DirNatur es un directorio de Protección de la Naturaleza, Animales y Plantas que agrupa, por Comunidades Autónomas, las personas y entidades protectoras de la naturaleza. Es un instrumento de difusión y consulta hecho por una persona aficionada y se desarrolla con la participación de todos y todas para disponer de información fiable y beneficiosa para todos.
    http://es.geocities.com/dirnatur/

  • El Departamento de medio ambiente de la Generalitat de Catalunya tiene una pagina web (http://www.gencat.net/mediamb/ea/cens.htm) donde puedes encontrar los grupos activos por ejemplo en la educación ambiental, así como los centros de educación ambiental y una lista bastante completa de recursos (http://www.gencat.net/mediamb/ea/recursos.htm) que ofrecen los diferentes asociaciones y centros.


  Organizaciones ecologistas estatales.
  • AlimenTerra.

    Una nueva red de organizaciones europeas dedicada a desarrollar acciones prácticas y de cooperación con el fin de crear un sistema alimentario europeo verdaderamente sostenible. Las organizaciones participantes cubren toda la cadena alimenticia desde sindicatos de agricultores y organizaciones de desarrollo hasta ONGs, iniciativas alimentarias locales y cuerpos de apoyo orgánicos. Actúa como centro neurálgico de información - uniendo a personas, buscando financiación, compartiendo conocimientos sobre metodología y gestión de proyectos (donde las organizaciones adecuadas se comprometen en la gestión y coordinación de proyectos o en el desarrollo de medidas específicas para apoyar a los miembros en la coordinación del proyecto). Ayuda a crear una línea filosófica y política para el futuro, organizando y apoyando el intercambio de información y fomentando el debate tanto para AlimenTerra como para un movimiento más amplio a favor de un mundo ético y sostenible. Emprende acciones concretas: reunir datos, comunicar, desarrollar y coordinar proyectos.


    http://www.alimenterra.org/indexe.html .

    - Agricultura / PAC.

    - Alimentación.
    - Comercio Justo.
    - Educación alimentaria.
    - Sostenibilidad.

  • Alternativa para la Liberación Animal.

    Asociación española cuya labor se dirige a la promoción y defensa de los derechos de los animales.

    http://www.liberacionanimal.org/ .

    - Defensa animal.
    - Educación ambiental.

  • Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria Es una asociación constituida en 1994, la cual agrupa en la actualidad a 21 entidades, distribuidas por toda la geografía española y todas ellas tienen en común que actúan en actividades relacionadas con la protección del medio ambiente y la inserción sociolaboral. A.E.R.E.S.S. aglutina diferentes iniciativas de autoempleo, talleres ocupacionales, procesos de inserción, formación y educación medioambiental.

    http://www.aeress.org .

    - Economía Alternativa.
    - Educación medioambiental.
    - Residuos.

  • Amigos de la Tierra.
    Avda. de Canillejas a Vicálvaro, 82 - 4ª Pl.
    28022 Madrid.
    Tel.: 91 306 99 00.
    Fax: 91 313 48 93 www.tierra.org .

  • Ecologistas en Acción.
    Marqués de Leganés, 12.
    28004 Madrid.
    Tel.: 91 531 27 39.
    Fax: 91 531 26 11.
    www.ecologistasenaccion.org .

  • Greenpeace España.
    San Bernardo, 107 - 1ª Planta.
    28015 Madrid.
    Tel.: 91 444 14 00.
    Fax: 91 447 13 71.
    www.greenpeace.es .

  • SEO/Birdlife.
    Melquiades Biencinto, 34.
    28053 Madrid.
    Tel.: 91 434 09 10.
    Fax: 91 434 09 11.
    www.seo.org .

  • WWF/Adena.
    Gran Vía de San Francisco, 8-D.
    28005 Madrid.
    Tel.: 91 354 05 78.
    Fax: 91 365 63 36.
    www.wwf.es .


  Organizaciones regionales:
  • Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura.

    Asociación del estudio y de la defensa de las riquezas naturales de la región extremeña, así como el paisaje, flora y fauna y biotopos sobre los que se asientan. Dedica especial atención a la promoción de campañas educativas para conservar una alta calidad del medio ambiente.

    http://www.adenex.es/indiadex.html .

    - Agua.
    - Contaminación.
    - Educación ambiental.
    - Energía limpia / antinuclear .
    - Protección de espacios naturales.
    - Turismo rural / responsable.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio / infraestructuras.

  • Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (ADEGA).

    Asociación ecologista que trabaja en defensa del medio ambiente gallego y global. Aboga por un modelo de desarrollo ecológicamente sostenible y socialmente justo, que reduce las desigualdades dentro de un país y entre países.

    http://www.adegagaliza.org/ .


    - Agroecología.
    - Biodiversidad.
    - Derecho a la Información Ambiental.
    - Educación ambiental.
    - Energía.
    - Fiscalidad Ambiental.
    - Litoral.
    - Forestal.
    - Globalización.
    - Pacifismo.

    - Residuos.
    - Ríos.
    - Transporte.
    - Transgénicos.

  • Ecologistes de Catalunya.

    Red de coordinación de 25 organizaciones ecologistas catalanas.

    http://aeec.pangea.org/index.php .

    - Agua.
    - Contaminación.
    - Energía.
    - Espacios naturales y Territorio.
    - Residuos.

  • Federació Catalana dAssociacions i Clubs UNESCO.

    Asociación que trabaja para la promoción y recuperación del medio ambiente, la cultura y el patrimonio humano local. Se rige según los principios básicos de la UNESCO. Elabora cada año una guía con todas las organizaciones, grupos e instituciones que trabajan el medio ambiente.

    http://www.unescocat.org/es/p5/ .

    - Agendas locales 21.
    - Cooperación internacional.
    - Cultura por la paz.
    - Defensa del medio ambiente.
    - Derechos humanos.

  • Federación Ecoloxista Galega.

    A Federación Ecoloxista Galega (FEG) agrupa la mayoría da las asociaciones ecologistas activas de Galicia. Anteriormente denominado Asamblea de Grupos Ecoloxistas e Naturalistas de Galiza (AGENG).

    http://web.jet.es/feg/feg.html .

    - Bosques.
    - Gestión de residuos.
    - Ríos.

    - Consumo responsable.
    - Alimentos transgénicos.

    - Ecosistemas marinas.


  Organizaciones ecologistas locales.
  • Acció Ecologista - Barcelona.

    Grupo ecologista catalán, trabaja para la defensa del medio ambiente ocupándose preferentemente de temas relacionados con el ecologismo urbano en el área de Barcelona. Asimismo realiza actividades de apoyo a organizaciones ecologistas del Sur.

    http://www.pangea.org/acciecol/ .

    - Energía.
    - Globalización y relaciones Norte-Sur.

    - Ingeniería Genética.
    - Ordenación del Territorio.
    - Residuos.

  • Acció Ecologista Agró - Valencia.

    Grupo ecologista activo en la Comunidad Valenciana.

    http://www.accioecologista-agro.org/ .

    - Bosques.

    - Comisión Jurídica.
    - Defensa animal.
    - Educación ambiental.
    - Energía.
    - Territorio.

  • Acció Ecologista de Cornellà - Cornellà de Llobregat (Baix Llobregat)

    igflorez@mixmail.com .

  • Agrupació en Defensa de l´Entorn Alnus - Sant Just Desvern (Baix Llobregat)

    Agrupación ecologista de Sant Just Desvern (Baix Llobregat).

    http://www.pangea.org/alnus/ .

    - Agenda 21.
    - Energía Solar.
    - Espacios Naturales.
    - Residuos.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio.
    - Transporte alternativo / Carril bici.

  • Agrupació Naturalista i Ecologista de la Garrotxa - Olot.

    anegx@jazzfree.com .

    - Agua.
    - Contaminación del suelo.
    - Educación ambiental.
    - Movilidad / Uso de la bicicleta.


  • Agrupació per a la Defensa del Medi Ambient (ADEMA) - Sant Sadurní d´Anoia.

    Asociación local que se dedica a promover el respeto y la defensa del medio ambiente.

    http://perso.wanadoo.es/agrupacioadema/ .

    - Protección de espacios naturales.
    - Transporte.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio.

  • Agrupació per la Protecció del Medi Ambient - Vilanova i la Geltrú.

    Entidad cívica que promueve campañas informativas y divulgativas como principal herramienta tiene para hacer sentir las opiniones, planteamientos y reivindicaciones de la población local donde actúa.

    http://vvirtual.es/apma/ .

    - Consumo.
    - Energía.
    - Protección de espacios naturales.
    - Residuos / modelo de producción.
    - Transporte alternativo / promoción de bici.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio.

  • Amazònia. Assemblea de Solidaritat - Barcelona.

    Asociación que se dedica a informar y sensibilizar la opinión publica catalana sobre la destrucción de los bosques tropicales del mundo, en particular de la Amazonía.

    http://amazonia.pangea.org/ .

    - Consumo Responsable.
    - Deuda Ecológica.
    - Petróleo.
    - Selvas tropicales.

  • Amics de la Tortuga de l´Albera - Garriguella (Alt Empordà).

    Asociación ambientalista que trabaja para la defensa y la conservación de las especies de tortugas mediterráneas.

    http://www.tortugues.org/ .

    - Defensa animal.

    - Medio marino.
    - Protección de espacios naturales.

  • Amics de l´Escola Agrària de Manresa.

    Asociación que se dedica a soportar las actividades y los proyectos promovidos por la Escola Agrària de Manresa (Barcelona); asimismo lleva a cabo iniciativas que tienen como objetivo el desarrollo agrario y rural sostenible, desde el punto de vista social, ambiental y económico.

    http://www.agrariamanresa.org/ .

    - Agricultura ecológica.
    - Alimentación.
    - Consumo responsable.
    - Red de semillas.

  • Anglès Verd.

    Asociación que trabaja en el ámbito local en temas relacionados con la promoción del medio ambiente, el agua y la energía.

    lvera2@pie.xtec.es .

    - Agua.
    - Energía.

  • Animal Help - Barcelona.

    ONG que trabaja para la protección de los animales, del medio ambiente y de la naturaleza.

    http://www.arrakis.es/~anihelp/index.htm .

    - Defensa animal.
    - Protección de espacios naturales.

  • Arenys Sostenible.

    Asociación de Arenys del Mar que actúa a nivel local para la protección del medio ambiente y la educación ambiental.

    arenysostenible@nautes.org .

    - Educación Ambiental.
    - Protección de espacios naturales.

  • Asociación EcoConcern - Barcelona.

    Asociación cuya misión es generar idas y propuestas innovadoras para la mejora social en los ámbitos de la economía, la ecología, la política y la interculturalidad.

    http://www.pangea.org/ecoconcern/associacio1.htm .

    - Agenda 21.
    - Desarrollo Sostenible.
    - Economía critica.
    - Mundo rural.
    - Renta básica.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio.


  • Asociación Naturalista de Abrera.

    Asociación que trabaja para la conservación y valoración del entorno natural de Abrera (Barcelona).

    http://abreranda.iespana.es/abreranda/nosotros.htm .

    - Agua.
    - Educación ambiental.

  • Asociación Nereo - Begur.

    ONG que trabaja para la conservación y protección del medio ambiente, actuando principalmente en la zona del litoral de Begur (Cataluña). Asimismo realiza actividades de formación y educación ambiental.

    http://www.nereo.org/ .

    - Educación ambiental.
    - Litoral / medio marino.

  • Asociación para el Bienestar de los Animales El Refugio Madrid.

    Asociación que se dedica a atender, dar alimentación y cuidados sanitarios a perros abandonados.

    http://www.elrefugio.org/ .

    - Defensa animal.

  • Asociación para la Defensa de los Derechos de los Animales (ADDA) Barcelona.

    ONG de defensa y bienestar animal establecida en Barcelona y Madrid.

    http://www.addaong.org/ .

    - Defensa animal.

  • Asociación Profesional Interdisciplinar del Medio Ambiente Torrejón / Barcelona.

    ONG de carácter independiente que reúne a un importante número de profesionales dedicados de manera exclusiva al medio ambiente y que proceden de Empresas, Administración Central, Autonómica y Local, Universidades, etc. Tiene sede central en Madrid y delegaciones en Cataluña, Andalucía y Canarias.

    http://www.aproma.org/ .

    - Cambio climático.
    - Educación ambiental.
    - Energía.
    - Ética ambiental.
    - Planes urbanísticos.
    - Protección de espacios naturales.
    - Turismo y Sostenibilidad.

  • Asociación Veterinaria para la Atención de la Fauna Exótica y Salvaje - Barcelona.

    Asociación de veterinarios que trabaja para divulgar, compartir y ampliar los conocimientos de la veterinaria de animales exóticos y salvajes.

    http://tau.uab.es/associacions/avafes/ .

    - Defensa animal.
    - Educación ambiental.
    - Protección de espacios naturales.

  • Associació Barnamil per a la Promoció de les Energies Renovables i l´Estalvi Energètic Barcelona.

    Asociación de organizaciones catalanas que trabaja para la promoción de las energías renovables en Barcelona y su área metropolitana.

    http://www.barnamil.org/ .

    - Agua.
    - Cambio climático.
    - Cooperación internacional.
    - Energías limpias.
    - Lavado Verde.
    - Globalización.

  • Associació Catalana Contra la Contaminació Acústica - Barcelona.

    Entidad catalana que se dedica a la lucha contra las causas y los efectos de los ruidos. Asimismo desarrolla una tarea de información y asesoramiento a los afectados/das por la contaminación acústica y a la ciudadanía en general.

    http://www.sorolls.org/ .

    - Contaminación acústica.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio.

  • Associació Catalana de Ciències Ambientals Barcelona, Bellaterra, Girona.

    Asociación catalana de profesores y estudiantes de Ciencias Ambientales. Trabaja en la formación, intercambio y promoción laboral en el ámbito de las ciencias ambientales.

    http://hosting.ip.ictonline.es/acca/index.htm .

    - Educación ambiental.
    - Investigación ambiental.

  • Associació Catalana d´Amics de l´Aigua Barcelona.

    Asociacón catalana de personas que trabajan en lo referente a los problemas del agua en Cataluña.

    http://www.amicsaigua.com/ .

    - Agua.

  • Associació Centre dEducació Ambiental Alt Ter - Pirineus Orientals.

    Asociación catalana que trabaja en el ámbito de la educación ambiental a través del descubrimiento del entorno natural y el patrimonio humano y de su conservación y recuperación.

    http://www.alt-ter.org .

    - Educación Ambiental.
    - Protección de espacios naturales.

  • Associació dAmics de les Zones Humides del Sud dAlacant.

    Asociación de ámbito local que trabaja para la divulgación, el estudio y la conservación del Protección de espacios naturales de las zonas húmedas del Sur de Alicante.

    hayedo@tiscali.es .

    - Biodiversidad.
    - Ecosistemas acuáticos.
    - Protección de espacios naturales.

  • Associació dAmics del Parc Natural dels Aiguamolls de lEmpordà.

    Asociación que trabaja para la conservación del Parque Natural de los Aiguamolls de lEmpordà y para la educación ambiental de sus visitantes.

    http://www.apnae.org/ .

    - Protección de espacios naturales.

  • Associació de Defensa del Patrimoni Natural La Banqueta - Juneda.

    Asociación que trabaja para la conservación del Patrimonio Natural y la mejora medioambiental del Ayuntamiento de Juneda (Cataluña) y de su entorno. Se ha destacado por su labor en favor del reconocimiento oficial y la protección legal de la zona forestal del Canal d´Urgell como Parque Forestal de la llanura de Urgell.

    http://www.geocities.com/adpnlabanqueta/castella.htm .

    - Protección de espacios naturales.

  • Associació de Naturalistes de Girona,

    ONG que actúa en las comarcas de la provincia de Girona para la educación y sensibilización ambiental de la sociedad y el fomento de unos modelos de desarrollo sostenibles y respetuosos del entorno natural.

    http://www.naturalistesgirona.org/ .

    - Cooperación internacional.
    - Defensa del territorio.
    - Educación ambiental.
    - Energía.
    - Litoral.
    - Ríos.
    - Transgénicos.

  • Associació de Professionals dels Espais Verds de Catalunya - Barcelona.

    Asociación de profesionales que trabajan en temas relacionados con la gestión de espacios verdes. Trabaja para promover el interés, la divulgación, la investigación y la formación en todas la áreas profesionales encaminadas a la mejora de la calidad de los espacios verdes en Cataluña.

    http://www.apevc.org/ .

    - Agricultura.
    - Arboricultura.
    - Espacios verdes.
    - Paisajes.

  • Associació dEcologistes de Barcelona.

    Asociación eco-solidaria de Barcelona que trabaja para conseguir una sociedad más sostenible a través de la educación medioambiental dirigida prioritariamente a niños y jóvenes.

    http://www.ecosbarna.org/indexcast.html .

    - Consumo.
    - Educación ambiental.
    - Energía.
    - Transporte alternativo.

  • Associació El Mussol per a la protecció del paisatge La Floresta.

    Asociación que trabaja en el ámbito local para la protección del paisaje.

    http://www.lafloresta.org/mussol/ .

    - Educación ambiental.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio.
    - Protección de espacios naturales.
    - Ríos.

  • Associació Hàbitats. Projecte Rius Barcelona.

    Proyecto de educación ambiental nacido con el objetivo de la conservación y recuperación de los ríos en Cataluña, favoreciendo la participación de la ciudadanía en la labor de defender el medio ambiente. La tarea básica del proyecto son las inspecciones de los ríos, que consisten en unas visitas en grupo al río realizadas periódicamente.

    http://www.projecterius.org/index.php?mod=0 .

    - Protección de espacios naturales.
    - Ríos.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio.
    - Educación ambiental.

  • Associació Mediambiental La Sínia - Altafulla.


    La Sinia del Gaiá es una explotación agrícola ecológica situada cerca de Tarragona, en la zona costera y en la desembocadura del Rio Gaiá. La Asociación La Sinia se dedica a organizar actividades educativas e informativas en ese espacio y a colaborar para la gestión de ese territorio.

    http://www.siniadelgaia.com/web/inici.htm .

    - Agricultura ecológica.
    - Educación ambiental.
    - Protección de espacios naturales.

  • Associació per a la Defensa i lEstudi de la Natura - Sabadell.

    Asociación que actúa en el ámbito local para el estudio y la defensa de la naturaleza.

    http://www.adenc.org/ .

    - Agricultura.
    - Biodiversidad.
    - Ecología urbana.
    - Educación ambiental.
    - Especulación urbanística / defensa del territorio.
    - Protección de espacios naturales.
    - Transporte.

  • Associació per a la Divulgació de les Tecnologies Sostenibles - Barcelona.

    Asociación sin ánimo de lucro cuya misión es promover el uso de las tecnologías sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

    http://www.adts.info/ .

    - Energías renovables.


  • Associació per a la Promoció del Transport Públic - Barcelona.

    ONG que trabaja de forma continuada para fomentar una movilidad sostenible en Cataluña y en otro ámbitos regionales. Se crea como respuesta al actual modelo de movilidad que sustancialmente potencia el uso del coche privado y del trasporte por medio de camiones.

    http://www.laptp.org/ .


    - Ecología urbana.
    - Movilidad.
    - Transporte sostenible.
    - Transporte público.

  • Associació per a lEstudi de lEcologia i el Medi Ambient Barcelona.

    ECOIMA es una asociación con ámbito de actuación de Catalunya, que promueve y apoya a varias actividades dentro del sector del medio ambiente, la educación ambiental, actividades escolares, estudios medioambientales, gestión de fauna y de espacios naturales.

    http://www.ecoima.org/ .

    - Agenda 21.
    - Educación ambiental.

  • Associació per a lEstudi i Millora dels Salmònids - Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos Madrid / Sant Pau de Segúries.

    Asociación catalana para el estudio y la mejora de la salud de los salmones.

    http://www.arrakis.es/~aems/ .

    - Ecosistemas acuáticos.
    - Pesca sostible.

  • Associació TRENCA - Vallcalent /Lleida.

    Asociación de amigos del Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de Vallcalent.

    http://www.trenca.org/index.php .

    - Educación ambiental.
    - Protección de espacios naturales.
    - Estudio del medio natural, biodiversidad y animales salvajes.

  • Associació Una Sola Terra - Girona.

    Asociación que trabaja para la promoción del desarrollo sostenible, de las energías renovables, de la arquitectura bio-climática y del derecho ciudadano a la información ambiental.

    http://www.unasolaterra.org/novetats.htm .


    - Cambio Climático.
    - Ecoliteratura.
    - Energía.
    - Información ambiental.
    - Medio marino.

  • Bajo el Asfalto está la Huerta - Madrid.

    Colectivo dedicado a la agroecología que propone un modelo alternativo de producción, distribución y consumo agrícola. Este modelo se basa en la autogestión, sustentado en una estructura asamblearia y un funcionamiento horizontal que hace posible la relación directa productor/a - consumidor/a.

    http://bah.ourproject.org/ .

    - Agroecología.
    - Consumo Responsable.
    - Globalización.

  • Bellaterra Natura - Bellaterra.

    Asociación ecologista de Bellaterra (Barcelona).

    http://www.bellaterra.org/bellaterranatura.html .

    - Jardinería, espacios verdes urbanos.

  • Bicicleta Club de Catalunya.

    Asociación que promueve el uso de la bicicleta para una movilidad sostenible en Cataluña.

    http://www.bacc.info/ .

    - Movilidad sostenible.
    - Transporte alternativo.
    - Educación ambiental.
    - Turismo alternativo.

  • Cadma. Naturalistes de Tordera.

    Asociación que actúa en el ámbito local para la sensibilización y la protección del medio ambiente.

  • Campaña Contra el Cuarto Cinturón de Barcelona.

    El Cuarto Cinturón de Barcelona o Autovía Orbital es un proyecto de autopista que atravesaría la parte norte de las comarcas del Baix Llobregat, del Vallès Oriental y del Occidental. Su recorrido sería paralelo a la actual autopista A-7 a través de los espacios agrícolas y forestales próximos a los parques naturales de Sant Llorenç del Munt-Serra de lObac, del Montseny y del Montnegre-Corredor.

  • Campus for Peace (Universitat Oberta de Catalunya).

    El Campus for Peace (C4P) es el programa de cooperación para el desarrollo de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) mediante el cual la institución vehicula su papel de agente de cooperación, aportando conocimientos, recursos y capacidades técnicas y coordinando, canalizando y dando apoyo a la actividad de la comunidad universitaria en materia de cooperación y solidaridad.

  • Cànem. Ecologistes en Acció.

    Grupo ecologista del municipio de Gallecs (Barcelona).

  • Centre Cultural Europeu de la Natura de Viladrau.

    Lugar de encuentro en el Parque Natural de Montseny (Girona).

  • Centre d Estudis Naturistes.

    ONG de tipo cultural y social dedicada a la promoción de la vida sana, especialmente mediante el estudio y divulgación de la dietética natural, de la relajación y de la vida al aire libre, con especial interés en la protección de la Naturaleza.

  • Centre de Recuperació i Donació d´Animals.

    Asociación cuya labor consiste en tramitar adopciones para animales abandonados y accidentados.

  • Centre dEstudis de lEsplai (Fundació Catalana de lEsplai).

    Entidad dedicada a la formación y producción de materiales entorno a la educación en el tiempo libre, a la educáción medioambiental y a al gestión asociativa con la voluntad de cualificar y profesionalizar estos sectores.

  • Centre dEstudis Extremenys. Adenex Catalunya (Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura).

    Delegación en Cataluña de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura (ADENEX).

  • Centre d´Ecología i Projectes Alternatius.

    Espacio de trabajo, de reflexión y de acción para personas, grupos y colectivos con el objetívo de aportar y compartir un apoyo científico y técnico que fuera útil para parar proyectos agresivos hacia el medio ambiente y las personas, y para defender y hacer realidad propuestas preventivas y respetuosas con la preservación de un entorno saludable y perdurable.

  • Centre d´Educació Ambiental Santa Marta.

  • Centre d´Estudis de la Natura del Barcelonès Nord.

    Institución de gestión ciudadana sin fines de lucro que pretende ofrecer un servicio de Universidad Popular. Su objetívo principal es proporcionar a todas las personas la oportunidad de aprender y de convertirse en divulgadores de la Ciencia. El centro está dividido en los siguientes departamentos: Astronomia; Geologia-Geografia; Paleozoologia-Zoologia; Paleobotànica-Botànica;Ecologia.

  • Centre d´Història Natural de la Conca de Barberà.

    Asociación sin ánimo de lucro que trabaja en la comarca de la Conca de Barberà (Tarragona) para el estudio, la divulgación y la defensa del patrimonio natural.

  • Centre d´Investigacions i Promoció d´Iniciatives per a Conèixer i Protegir la Natura.

    Asociación sin ánimo de lucro con ámbito de actuación nacional que dedica sus esfuerzos a la búsqueda de financiación y al desarrollo de proyectos de estudio e investigación sobre el estado en que se encuentran las diversas especies silvestres. Asimismo trabaja para la divulgación de conocimientos y sensibilización ambiental a través de excursiones y viajes, aulas educativas, artículos.

  • Centre Excursionista de Catalunya.

  • Centre Excursionista de Lleida.

    Entidad constituida para promover el conocimiento y la práctica de las actividades de montaña y para el estudio y la divulgación de los aspectos culturales relacionados con ellas.

  • Centre Excursionista de València.

    Entidad social sin ánimo de lucro que trabaja en el ámbito de los deportes al aire libre para promover la conservación y el conocimiento del entorno natural y el fomento de la cultura valenciana.

  • Centre IRIS Lleida.

    En el marco de la Red de Centros IRIS, el Centre IRIS Lleida está especializado en Sostenibilidad, información y documentación.

  • Centre IRIS Ourense.

    En el marco de la Red IRIS de Medio Ambiente, el Centre IRIS Ourense está especializado en juventud, información, educación, documentación y asistencia jurídica.

  • Centre per a la Investigació i Salvaguarda dels Espais Naturals.

  • Centro Catalán de Educación Ambiental.

    Asociación dedicada a la educación ambiental. Cuatro son las ramas que abarca: sensibilización y concienciación, formación, conservación, divulgación. Cursos, aulas de naturaleza, excursiones guiadas, campañas de sensibilización son algunas de las actividades que se están desarrollando actualmente.

  • Centro de Documentación e Información en Bioética y Educación Médica (Fundación de Ciencias de la Salud).

    Centro de referencia y de fomento de la investigación, el debate y la docencia en Bioética, y en Educación Médica. Está al servicio de las actividades realizadas por el Instituto de Bioética y el Instituto de Formación en Biomedicina de la Fundación de Ciencias de la Salud.

  • Centro de Documentación sobre Desarrollo Rural.

    Se trata de un centro de documentación especializado en temas de desarrollo rural. Es también una máquina, un servidor de información diseñado, estructurado y gestionado por un equipo de trabajo multidisciplinar compuesto por especialistas en desarrollo rural, informáticos y documentalistas.

  • Centro de Recuperación y Donación de Animales.

  • Centro Tecnológico del Medio Ambiente.

  • Científicos por el Medio Ambiente.

    Asociación independiente formada por científicos que trabajan en todas las disciplinas de las ciencias naturales y sociales, que trabajan para la protección del medio ambiente y la diversidad (tanto biológica como cultural), así como para promover la salud pública y la sustentabilidad.

  • Club d´Immersió Biològica.

    Asociación creada en el seno de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona para potenciar el aspecto biológico de la práctica de la inmersión.

  • Club Muntanyec de Sant Cugat.

    Organización de Sant Cugat del Vallès (Barcelona) que trabaja para promover los deportes de montaña en el entorno local.

  • Col.lectiu Cel Fosc.

    Asociación que trabaja para influir en la sociedad con el objetivo de mejorar la iluminación pública y privada para disminuir la contaminación lumínica y favorecer el ahorro energético.

  • Col.lectiu Ecologista Bosc Verd.

    Grupo ecologista del Alt Penedès (Cataluña) que trabaja para la protección y mejora del medio ambiente a través de actividades de sensibilización y denuncia.

  • Col.lectiu Ecologista de la Vall de Calonge.

  • Col.lectiu Ecologista Margalló .

    Asociación ecologísta de Elche (Alicante).

  • Col.lectiu Ecologista Rosella.

  • Col.lectiu l´Arquet.

  • Col.lectiu Naturalista Viladecavalls Verd.

    Asociación que trabaja para la recuperación y conservación del medioambiente en el municipio de Viladecavalls.

  • Col.lectiu Universitat Verda.

    Colectivo que trabaja para la concientización de la población de la Universidad de Barcelona (estudiante, profesores, personal administrativo, etc) sobre temas medioambientales.

  • Col.legi de Biòlegs de Catalunya.

    Corporación de derecho público que reúne a los profesionales de la biología de Cataluña.

  • Colla Ecologista La Carrasca.

    Asociación ecologista de Alcoi (Alicante), que tiene como misión la defensa del medio ambiente y de la calidad de vida.

  • Comissió de Medi Ambient (Casal Popular la Turba).

  • Comité de Ayuda al Desarrollo (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

    El CAD es un órgano de la OCDE de carácter técnico y financiero que se encarga de gestionar y financiar programas de cooperación para el desarrollo que se implantan en los países en vías de desarrollo. El Comité de Ayuda al Desarrollo, siguiendo las directrices de la ONU, ha pedido reiteradas veces a sus miembros que destine el 0,7% de su Producto Nacional Bruto a Ayuda Oficial al Desarrollo.

  • Confederación de Asociaciones de Vecinos, Consumidores y Usuarios de España.

    La CAVE es una Confederación que agrupa 3.200 asociaciones de vecinos en todo el país. Ante el riesgo de dañar las condiciones de vida, el Movimiento Vecinal sugiere un compromiso para construir ciudades humanas, solidarias, vertebradas y seguras, participadas y con una administración cercana, con mejor calidad de vida y, en definitiva, ciudades sostenibles.

  • Consejo Ibérico para la Defensa de la Naturaleza.

    El Consejo Ibérico para la Defensa de la Naturaleza es una organización no gubernamental que agrupa algunas de las más antiguas y activas asociaciones regionales de conservación del medio ambiente de la Península Ibérica.

  • Consell Internacional Associatiu per a la Protecció dels Pirineus.

    Agrupación de asociaciones que actúan en Francia, España y Andorra para la protección del medio ambiente en los Pirineos.

  • Cooperatíva Trévol.

    Cooperativa de servicios urbanos integrales.

  • Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos.

    Organización democrática, unitaria, independiente y progresista, que jamás ha estado ligada a ninguna formación política ni a ningún sindicato obrero. En la actualidad, COAG está consolidada en la mayoría de las Comunidades Autónomas. Sus Uniones Territoriales gozan de auténtica autonomía, y las decisiones en el ámbito estatal se toman, al igual que las de cada Unión, democráticamente.

  • Coordinadora dEstudi i Defensa Ambiental Vega Baixa.

  • Coordinadora Ecologista Vall dAlbaida.

  • Coordinadora per a la Salvaguarda del Montseny.

    Asociación sin ánimo de lucro que tiene como objetívo la defensa, el estudio y la protección del patrimonio natural y cultural del Montseny y del Montnegre.

  • Coordinadora Catalana de Usuarios de la Bicicleta Barcelona.

    Organización creada con el objetivo de promover y defender la bicicleta como medio de transporte y como actividad lúdica. Asimismo, lleva a cabo la coordinación de varios grupos catalanes que trabajan para conseguir objetivos similares.

    http://www.amicsdelabici.org/ .

    - Movilidad sostenible.
    - Transporte.

  • Cordada. Associació Excursionista i Ecologista.

    Asociación que trabaja para fomentar la práctica de los deportes de montaña partiendo de un compromiso de defensa de la naturaleza y una actitud solidaria con respeto a las problemáticas sociales.

  • Cruz Roja Juventud (Cruz Roja Española).

    Asociación Juvenil de Cruz Roja Española, formada por jóvenes voluntarios/as con edades comprendidas entre 8 y 30 años, cuya acción se dirige principalmente a este mismo colectivo.

  • Cultura Verda.

  • Defensa del Medi Ambient de Castellbisbal.

  • Defensa del Medi Ambient de Sant Andreu de la Barca.

  • Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental (Secretaría General de Medio Ambiente).

  • Ecoaromuz.

    Cooperativa valenciana dedicada a la producción y comercialización de productos de agricultura ecológica.

  • Ecodesarrollo.

  • Asociación para la Promoción del Desarrollo Sostenible.

    ONG independiente y laica que trabaja con el propósito de intervenir positivamente en la promoción del desarrollo sostenible en todos los ámbitos y en todos los países.

  • Ecologistas en Acción.

    Ecologistas en Acción es una confederación, fruto de la unificación de más de 300 grupos ecologistas de todo el Estado español. Forma parte del llamado ecologismo social, que entiende que los problemas medioambientales tienen su origen en un modelo de producción y consumo cada vez más globalizado e insostenible, del que derivan también otros problemas sociales.

  • Ecologistas en Acción. Alicante.

    Sección provincial de Ecologistas en Acción. Dirige sus esfuerzos principalmente a la defensa de los derechos de los animales.

  • Ecologistes en Acció de Catalunya.

    Red catalana de personas y grupos ecologistas, ecopacifistas, conservacionistas y de protección de los animales que se estructuran en forma de federación para conseguir una sociedad ecologicamente sostenible.

  • Ecologistes en Acció del País Valencià.

    Federación de Ecologistas en Acción de la Comunidad Valenciana.


  • Ecoserveis.

    Asociación sin ánimo de lucro que se dedica a proporcionar servicios técnicos y estudios en el ámbito de las energías renovables, la eficiencia energética y el medio ambiente para los agentes implicados en el uso de las energías renovables y en el ámbito medioambiental. Ecoserveis desarrolla principalmente proyectos coofinanciados por la Comisión Europea.

  • Ecovidrio.

    Ecovidrio es una asociación sin ánimo de lucro encargada de la gestión del reciclado de los residuos de envases de vidrio en toda España. Ecovidrio se encarga de gestionar la recogida selectiva de envases de vidrio, mediante la instalación de contenedores para facilitar la colaboración ciudadana garantizando así su reciclado.

  • Ekumene.

    Obra misionera realizada por equipos de seglares que trabajan en la cooperación y el desarrollo local de los grupos sociales más pobres y marginales en África y América Latina. Para ello y dentro de dichos grupos, crean, animan y desarrollan: - Empresas sociales. - Comunidades de familias. - Movimientos sociales. - Grupos juveniles.

  • El Brot. Productes Biològics i dÚs Casolà.

  • El Fanal. Col lectiu Ecologista i Cultural del Moianès.

  • El Pèlac. Grup pel Medi Ambient de la Palma.

    Asociación ecologista que trabaja para la sensibilización ambiental.


  • El Senglar Verd.

    Asociación que trabaja para la defensa del medio ambiente y la sostenibilidad ambiental del desarrollo urbano de municipio de la Budellera, situado en la zona del Parc de Collserola (Cataluña).

  • Fundació Catalana de lEsplai Barcelona.

    Asociación que gestiona casas de colonias y terrenos de acampada en los que se desarrollan programas de educación ambiental y de conservación y protección de la naturaleza con y para niñas y niños.

    http://www.esplai.org/socis/ .

    - Educación ambiental.
    - Protección de la naturaleza.

  • LIMNOS (Associació de Defensa del Patrimoni Natural del Pla de lEstany) - Banyoles, Girona .

    http://www.limnos.org .

    - Territorio.
    - Espacios Naturales.
    - Movilidad.
    - Infraestructuras (Plataforma No a la MAT - Cables de muy alta tensión).
    - Residuos.
    - Agua.

  • Projecte Rius A Coruña.

    Proyecto de educación ambiental nacido con el objetivo de la conservación y recuperación de los ríos en Galicia, favoreciendo la participación de la ciudadanía en la labor de defender el medio ambiente. La tarea básica del proyecto son las inspecciones de los ríos, que consisten en unas visitas en grupo al río realizadas periódicamente.

    http://www.proxectorios.org/ .

    - Protección de espacios naturales.
    - Ríos.
    - Educación ambiental.


  ONGs de cooperación con trabajos medio ambientales.
  • América - España Solidaridad y Cooperación (AESCO) Madrid.

    ONG que trabaja en los ámbitos de inmigración y cooperación al desarrollo con América Latina.

    http://www.aescoong.org/index_espana.htm .

    - Cooperación para el Desarrollo.

    - Medio ambiente y genero.
    - Soberanía alimentaría.


  • Enginyeria Sense Fronteres. Barcelona.

  • Ingeniería Sin Fronteras (ISF).


  Administración pública estatal.
  • Agencia Española de Cooperación Internacional (Ministerio de Asuntos Exteriores. España).

    Ayudas y subvenciones para la realización de actividades o proyectos de divulgación para el desarrollo, los derechos humanos, la cooperación internacional y el medio ambiente.

    http://www.aeci.es .


  Organizaciones de la Administración pública autonómica.
  1. Junta de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente Servicios centrales.

    Consejería de Medio Ambiente.
    Avda. Manuel Siurot, 50.
    41071 Sevilla.
    Teléfono: 955 00 34 00 / 955 00 35 00.
    Fax: 955 00 37 75.
    Correo-e: buzondelciudadano.cma@juntadeandalucia.es .
    http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/ .
    http://www.cma.junta-andalucia.es/educacion_ambiental .


    • Agencia Andaluza del Agua
    • Educación Ambiental y Sostenibilidad: Programas, Publicaciones, Formación, Campañas de comunicación social, Voluntariado ambiental
    • Espacios Naturales Protegidos: Red de Espacios Naturales Protegidos: Uso público, Biodiversidad, Planificación de los Espacios Naturales, Ayudas y subvenciones, Fomento en espacios protegidos
    • Gestión del Medio Natural
    • Secretaría General Técnica
    • Participación, Información y Políticas Ambientales: Publicaciones y Biblioteca, Planes y programas, Plan de Medio Ambiente de Andalucía, Información y evaluación ambiental, Recursos naturales (Agua, Mar y litoral, Clima y atmósfera, Red Natura 2000, Biodiversidad, Ecosistemas, Flora), Coordinación de políticas ambientales
    • Prevención y Calidad Ambiental
    • Temas Ambientales: Agua, Aire, Biodiversidad, Caza y Pesca, Clima y Meteorología, Espacios Protegidos, Litoral, Montes, Participación (Voluntariado ambiental, Recursos y formación, Ordenes de subvenciones de actividades) Políticas Ambientales y Sostenibilidad, Residuos, Sensibilización (Educación ambiental, Formación, Campañas de comunicación social, Ecobarómetro), Suelo y Subsuelo, Vigilancia y Prevención Ambiental
    • Espacios Naturales. Información práctica: Centros de visitantes y oficinas de los Espacios Naturales Protegidos de Andalucía; Guía práctica para visitantes; Senderismo; Información para el visitante; Álbumes de fotografías; Previsiones meteorológicas; Participación y Atención al ciudadano; Inscripciones y convocatorias; Documentos sometidos a exposición pública; Ayudas y subvenciones


  2. Gobierno de Aragón Departamento de Medio Ambiente.

    Edificio Pignatelli.
    Pº María Agustín,36.
    50071 Zaragoza.
    Teléfono: 976 71 40 00 (Centralita).
    Correo-e: ma@aragon.es .
    http://www.aragob.es .
    http://www.aragob.es/educa/index.htm .

    • Calidad ambiental: Cambio Climático; Calidad del Aire; Evaluación de Impacto Ambiental; Residuos; Sistemas de Gestión Ambiental; Ahorro y reciclado de papel; Proyectos de formativa; EPER-España
    • Medio natural; Biodiversidad; Incendios Forestales; Espacios Naturales Protegidos;
      Sanidad Forestal; Caza; Pesca; Ayudas.
    • Información ambiental: Acceso a la información ambiental; Boletín electrónico; Indicadores ambientales; Datos ambientales; Estadísticas de acceso página web; Informes anuales "Medio Ambiente Aragón"; Red EIONET; ENCORE
    • Educación ambiental: Estrategia Aragonesa de Educación Ambiental. EÁREA Sensibilización Ambiental; Publicaciones; Convocatorias y Premios; Formación
    • Medio ambiente para niños
    • Legislación: Actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas Agua Atmósfera Ayudas; Biodiversidad Cambio Climático; Caza Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón; Espacios Naturales Protegidos Canon de saneamiento; Impacto Ambiental; General Medio Ambiente Gestión Ambiental; Incendios Forestales Información Ambiental, Residuos Suelos contaminados
    • Publicaciones: Boletines y Revistas; Estado del Medio Ambiente; Educación Ambiental; Incendios Forestales; Sanidad Forestal; Biodiversidad; Espacios Naturales Protegidos; Caza y Pesca; Consejo de Protección de la Naturaleza


    • Instituto Aragonés del Agua.
      Sede:
      C/Capitán Portolés, 1-3-5, 8ª planta.
      50004 ZARAGOZA.
      Teléfono: 976 71 66 55.
      Fax: 976 71 66 51.
      Correo-e: iaa@aragob.es .

    • Instituto Aragonés de Gestión Ambiental.
      Zaragoza.
      Pza. Antonio Beltrán Martínez, 1, 5ª pta .
      50002 Zaragoza .
      Teléfono: 976 71 66 33 .
      Fax: 976 71 66 30.
      Correo-e: inaga@aragon.es .

    • Centro Internacional del Agua y el Medio Ambiente (CIAMA).
      La sede del Centro Internacional del Agua y el Medio Ambiente está ubicada en la Finca de La Alfranca, a 15 Km de Zaragoza, en el término municipal de Pastriz.
      Contacto: SODEMASA.
      Avda. César Augusto, 14 7ª Planta.
      50004 Zaragoza.
      Teléfono: 976 07 00 02.
      Correo-e: centrosdeinterpretacion@sodemasa.com .

    • Consejo de Protección de la Naturaleza.
      Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón.
      C/ Canfranc, 22-24 .
      50071 Zaragoza.
      Teléfono 976 15 82 05.
      Fax: 976 714 817.
      Correo-e: ma@aragon.es .


  3. Gobierno del Principado de Asturias.

    http://www.princast.es .

    Sistema de Información Ambiental del Principado de Asturias (S.I.A.P.A.).

    http://tematico.princast.es/mediambi/siapa/default.htm .
    http://www.princast.es/guia/tematico .

    Información detallada acerca del estado del medio ambiente en la región Documentación sobre las actuaciones llevadas a cabo por parte del Gobierno del Principado de Asturias en lo que compete a la gestión y conservación de los espacios naturales, la flora y la fauna, el control de la calidad del aire, la gestión de los residuos y la prevención y restauración ambiental.

    • Espacios Protegidos
    • Especies Protegidas
    • Caza
    • Pesca
    • Vigilancia Ambiental
    • Educación y Divulgación Ambiental
    • EIONET
    • Calidad del Aire
    • Agua
    • Residuos
    • Prevención y Restauración
    • Estrategia de Desarrollo Sostenible
    • Convenios y colaboraciones
    • Noticias
    • Legislación
    • Documentos Técnicos
    • Cartografía


  4. Govern de les Illes Balears.

    http://www.caib.es .

    Consejería de Medio Ambiente.
    Conselleria de Medi Ambient.
    Av. Gabriel Alomar Villalonga, 33.
    Palma 07006.
    Teléfono: 971 17 68 00.
    Fax: 971 17 68 01 .
    http://mediambient.caib.es .

    • Eventos
    • Plan de calidad de las aguas de baño
    • Punto de información ambiental (PIA): Agenda Ambiental, Actualidad de la Conselleria de Medio Ambiente
    • Dirección General de Caza, Protección de Especies y Educación Ambiental
    • Voluntarios
    • Defensa contra incendios forestales
    • Webs vinculados


  5. Gobierno de Canarias. Consejeria de Medio Ambiente y Ordenación territorial.

    http://www.gobcan.es/medioambiente/ .
    http://www.gobiernodecanarias.org/medioambiente/educación .
    Correo-e: medioambiente@gobiernodecanarias.org .

    • Fototeca
    • Documentos y Publicaciones: Biblioteca virtual; Revista Medio Ambiente Canarias (1996-2000); Última Edición; Boletines Medio Ambiente Canarias (1993 - 1995); Archivo; Monográficos Medio Ambiente Canarias; CD-Roms; Libros y Láminas; Guías; Vídeos; Maleta de Préstamos; Noticias
    • Educación Ambiental: Material Pedagógico: El Punto Limpio; Guía de equipamientos en la Naturaleza; Juegos Educativos
    • Calidad: Autorizaciones de Vertidos al Mar; Gestores Autorizados de Residuos; Gestores Autorizados de Residuos No Peligrosos; Gestores Autorizados de Residuos Peligrosos; Registro de Pequeños Productores de Residuos Tóxicos y Peligrosos ; Registro de Productores de Lodos de Depuradoras ; Red de Puntos Limpios de Canarias; Visitar un Punto Limpio; Red de Pilas y Acumuladores Usados de Canarias; Campaña Tragamóvil 2003; Plan Integral de Residuos de Canarias (PIRCAN); Sistema Comunitario de Gestión y Auditoria Medioambientales (EMAS) ; Estudio de Composición y Caracterización de las Basuras Urbanas
    • Biodiversidad: Libro rojo de las especies amenazadas de Canarias; Estadísticas de Incendios Forestales (1983 - 1999); Áreas Protegidas; Reservas de la Biosfera; Natura 2000; Vida silvestre (Ecosistemas; Especies; Especies Introducidas; Base de Datos de Fauna Exótica; Especies Amenazadas; Catálogo Regional de Especies Amenazadas; Problemas de Conservación; Líneas de actuación en Vida Silvestre); Plan Forestal de Canarias; Banco de datos de Biodiversidad; Especial Varamientos de Cetáceos
    • Legislación: Constitución Española, competencias y organización administrativa; Instrumentos de Protección del Medio Ambiente; Calidad Ambiental; Conservación de la Naturaleza; Otra Normativa de Interés
    • Caza


  6. Gobierno de Cantabria.

    Titular: Ilmo. Sr. D. Julio Gabriel García Caloca.
    C/ Lealtad 24(antigua clínica Matorras).
    39002 Santander .
    Teléfono: 942 20 23 67 / 942 20 23 68.
    Fax: 942 20 23 05.
    Correo-e: garcia_jg@gobcantabria.es .
    http://www.medioambientecantabria.com .

    Horario de atención al ciudadano: De lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas.

    • Dirección General de Medio Ambiente: Servicio de Prevención y Control de la Contaminación y Calidad de Aguas; Servicio de Medio Ambiente; Dirección General de Obras Hidraúlicas y Ciclo Integral del Agua; MARE: Medio Ambiente Agua , Residuos y Energía; Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA); Planificación y Políticas Ambientales; Participación en proyectos internacionales; Política de Gestión Ambiental.
    • Recursos Ambientales. Agua; Clima y Atmósfera; Calidad del Aire: gases y partículas; Protocolo de Kioto en Cantabria; Paisaje
    • Actividades con Incidencia Ambiental: Evaluación de Impacto Ambiental; Restauración Ambiental; Prevención y Calidad Ambiental; Residuos;
    • Educación Ambiental: Estrategia Educación Ambiental; Recursos para la educación ambiental; Divulgación y sensibilización; Educación Ambiental 2004; Educación Ambiental 2005.
    • Información Ambiental
    • Participación
    • Agenda 21 Local
    • Servicios y atención al Ciudadano
    • Formación y Empleo
    • Publicaciones: Publicaciones Periódicas; Monografías; Folletos; Libros; Archivos de Prensa; Boletines
    • Normativa: Normativa Autonómica; Normativa Estatal; Normativa Comunitaria; Normativa Internacional
    • Noticias
    • Enlaces medioambientales
    • Red de control y vigilancia de la calidad del aire


  7. Junta de Comunidades de Castilla la Mancha.

    http://www.jccm.es .
    http://www.jcclm.es/gobierno/c-agric.htm .

    Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural.
    Delegación Provincial de la JCCM.
    C/ Paloma, 9 - 13071 Ciudad Real.
    Fax: 926 27 94 54.
    Correo-e: oirciudadreal@jccm.es .
    http://www.jccm.es/medioambiente .

    • Información en general: Red de Información Ambiental de Castilla-La Mancha Competencias ambientales; Ferias, congresos, jornadas y cursos sobre medio ambiente; Ayudas y subvenciones en materias ambientales; Publicaciones
    • Gestión de Actividades Ambientales: Aplicaciones Informáticas; Red de Ciudades y Pueblos Sostenibles de Castilla la Mancha; Manual de usuario para Entidades Locales
    • Calidad ambiental: Control Integrado de la Contaminación; Contaminación Atmosférica en Castilla-La Mancha; Residuos Urbanos; Residuos Peligrosos; Evaluación Ambiental; Inversiones Medioambientales; Autorizaciones para Gases de Efecto Invernadero
    • Medio natural: Plan de Conservación del Medio Natural; Red de Áreas Protegidas de Castilla-La Mancha; Programa de reforestación de tierras agrarias; Caza y Pesca; Centros de recuperación de fauna silvestre; Año Internacional de las Montañas
    • Desarrollo sostenible y Educación ambiental: Plan regional de educación ambiental; Guia de recursos para la educación ambiental; centros de educación ambiental; El joven Europeo y el medio ambiente; Enlace con el CENEAM (Centro Nacional de Educación ambiental)
    • Legislación ambiental: Actividades de ocio en el medio natural; Agua; Asignación de competencias; Ayudas y subvenciones; Actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas; Calidad del aire y emisiones industriales a la atmósfera; Caza; Conservación de suelos; Educación e Información Ambiental; Espacios Naturales Protegidos; Evaluación de impacto ambiental; Fauna y flora; Legislación forestal; Incendios forestales; Pesca; Residuos peligrosos; Residuos urbanos; Ruidos; Vías pecuarias y caminos rurales
    • Ayudas a Actividades de educación ambiental destinadas a entidades privadas sin ánimo de lucro
    • Ayudas y subvenciones


  8. Junta de Castilla y León.

    http://www.jcyl.es .
    http://www.jcyl.es/jcylmaot/dgca .

    Junta de Castilla y León. Consejería de Medio Ambiente.
    http://www.jcyl.es/jcyl-client/jcyl/cmaot?locale=es_ES&textOnly=false .

    • Información General: Consejería de Medio Ambiente; C.I.D.A. (Centro de Información y Documentación Ambiental); Planificación Regional Ambiental; Información Ambiental; Educación Ambiental; Buzón Verde; Enlaces; Licencias de Caza y Pesca.
    • Temas Ambientales: Agua; Calidad Ambiental; Espacios Naturales; Atmósfera; Caza y Pesca; Flora y Fauna; Bosques; Defensa del Medio Natural;
      Otros: Aprovechamientos forestales; Diario polar: ¿qué nos dicen los glaciares sobre el calentamiento global; Agenda Escolar 2005-2006; Documentos del Plan 42; Ciudad del Medio Ambiente; Catálogo bibliográfico del CIDA; Boletín de Novedades del CIDA
    • Eventos
    • Ayudas y subvenciones;
    • Ofertas de empleo / Formación
    • Licitaciones
    • Normativa: Normativa Ambiental Autonómica; Normativa Estatal sobre Medio Ambiente; Normativa Europea sobre Medio Ambiente;
    • Publicaciones: Memorias Anuales de la Consejería de Medio Ambiente; Revista: Medio Ambiente en Castilla y León; BoleCIN; Boletín de Calidad Ambiental; Catálogo de Publicaciones


  9. Generalitat de Cataluña. Consejería de Medio Ambiente.

    http://mediambient.gencat.net .
    http://www.gencat.es/mediamb/cast/eedu_i.htm .

    • El Departamento : Actuaciones y servicios ; Ecoproductos y ecoservicios ; Educación ambiental ; Empresa y medio ambiente ; Sistemas de gestión ambiental ; Espacios naturales ; Prevención de incendios ; Protección de los animales ; Residuos ; Sostenibilidad ; Contratación administrativa .
    • Documentación : Hemeroteca ; Artículos ; Conferencias
    • Legislación : Agua ; Atmósfera ; Complementaria ; Ecoproductos y ecoservicios ; Educación ambiental ; Empresa y medio ambiente ; Información y participación pública ; Naturaleza ; Caza y pesca ; Espacios naturales ; Fauna ; Flora ; Forestal ; Prevención de incendios ; Protección de los animales ; Organización administrativa ; Residuos ; Sostenibilidad ; Vivienda ; Normativa marco de tipo civil ;
    • Publicaciones
    • Agentes Rurales
    • Cartografía
    • Centro de Documentación
    • Información corporativa : Empresas públicas ; PIV
    • Internacional : Cooperación interregional ; Unión Europea ; Cooperación al desarrollo ; Organizaciones internacionales ; Fondos europeos
    • Revista Medio Ambiente
    • Fiscalidad ambiental.
    • Sala de Prensa ; Notas de prensa
    • Convocatorias
    • Apoyo idiomático.
    • Ciudadanos: Educación ambiental; Recursos Educativos; Vivienda; información ambiental; Estado del medio; Agenda de actividades; Campos de trabajo; Cursos, jornadas y seminarios; Exposiciones; Participación pública; Tú y el medio ambiente; Vía Augusta.
    • El medio: Agencias de residuos; Agua ; Atmósfera; Bosques y biodiversidad; Cambio climático; Caza; Consejo de Protección de la Naturaleza; Energías renovables; Espacios naturales; Estrategia de las zonas costeras; Fauna; Meteorología; Naturaleza; Pesca continental; Planificació; Prevenció dimpactes ambientals; Protecció dels animals (domèstics i exòtics); Sistema dinformació sobre el Patrimoni Natural; Parques de Cataluña; Pesca continental;Prevención de incendios; Ruido; Sostenibilidad.
    • Empresas: Evaluación de impacto ambiental; Mejores técnicas disponibles; Política integrada de producto; Prevención y control; Responsabilidad ambiental; Sistemas de gestión ambiental; Ecoproductos y Ecoservicios ; Empresa y medio ambiente; Entitats Ambientals de Control.


  10. Ciudad Autónoma de Ceuta. Consejería de Medio Ambiente.


    Correo-e: medioambiente@ceuta.info .
    http://www.ciceuta.es .

    • Ordenanza municipal de uso y aprovechamiento de playas
    • Cerfea : El medio natural de Ceuta ; Actividades de educación ambiental ; Asesoramiento técnico, Resumen de Actividades ; Actuaciones directas sobre el medio natural.
    • Montes : decreto ; antecedentes de hecho ; fundamentos jurídicos ; incendios forestales ; conservación de espacios naturales ;
    • Parques y jardines
    • Documentos : Solicitud de Inscripción en el registro de pequeños productores de residuos tóxicos y peligrosos ; Ordenanza de limpieza Viaria y Residuos Sólidos Urbanos de la Ciudad Autónoma de Ceuta.
    • Caza


  11. Junta de Extremadura. Consejería de Agricultura y Medio Ambiente.

    Correo-e:

    Consejero: consejero@aym.juntaex.es .
    Secretaría General: sgt@aym.juntaex.ex .
    Dirección General de Medio Ambiente: dgm@aym.juntaex.es .
    http://www.juntaex.es/consejerias/aym/home.htm .
    http://www.juntaex.es/consejerias/mut/dgm/am03.htm .

    • Iniciativa arado
    • Portal Agrario y Medio Ambiental
    • Datos estadísticos del sector agropecuario y forestal
    • Contratación
    • CEPAE
    • Centros de desinfección de vehículos
    • Boletín Fitosanitario
    • Red Extremeña de Protección e Investigación de la Calidad del Aire
    • Red de Alerta Radiológica Extremeña
    • Actualidad medioambiental
    • Información sobre el Pago Único
    • Oficinas Comarcales Agrarias
    • Red de asesoramiento al regante
    • Situación de los embalses de riego


  12. Comunidad de Madrid. Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.

    C/ Princesa, 3.
    Código Postal: 28008.
    Distrito: Moncloa.

    Teléfonos:
    Centralita: 91 580 39 00.
    Información ambiental: 901 52 55 25.
    Atención al ciudadano: 91 580 39 09.
    http://www.madrid.org .
    http://www.dgpa2.comadrid.es .

    • Centro de Documentación y Biblioteca de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio Oficina de Vivienda
    • Planes y Actuaciones
    • Servicios y Trámites
    • Actualidad; noticias
    • Publicaciones
    • Normativa
    • Organización
    • Competencias


  13. Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Consejería de Industria y Medio Ambiente.

    http://www.carm.es .


    • Calidad y Vigilancia Ambiental
    • Residuos y Envases
    • Ecoparques
    • Vertidos
    • Atmósfera y Calidad del Aire
    • Medio Natural
    • Forestación
    • Ordenación del Territorio
    • Cartografía
    • Industria
    • Energía
    • Minas
    • Telecomunicaciones
    • Sociedad de la Información
    • Innovación Tecnológica
    • Otros
    • Legislación
    • Publicaciones
    • Ayudas y Subvenciones
    • Centros Directivos
    • Previsiones Informativas
    • Notas de Prensa
    • Archivo Multimedia
    • Eventos


  14. Ciudad Autónoma de Melilla. Consejería de Medio Ambiente.

    Plaza de España s/n.

    Palacio de la Asamblea, 1ª planta, ala derecha.
    Teléfono: 952 69 91 34 .
    Fax: 952 69 91 61.
    Correo-e: consejeriamedioambiente@melilla.es .
    http://www.melilla.es .
    http://www.melilla500.com .

    • Información General
    • Proyectos de Medio Ambiente
    • AGUAS
    • Industria
    • Contaminación (Protección Medio Ambiente)
    • Licencias
    • Playas
    • Líneas de autobuses
    • Participa en Verde
    • Guía de Servicios
    • Normativas
    • Documentos de Interés
    • Tramitaciones
    • Impresos e instancias
    • Noticias


  15. Gobierno de Navarra. Departamento de Medio Ambiente, Ordenación de Territorio y Vivienda.

    http://www.navarra.es .
    Correo-e: sian@cfnavarra.es .
    http://www.cfnavarra.es/medioambiente .

    http://www.navarra.es/home_es/Navarra/Instituciones/Gobierno+de+Navarra/Organigrama/Los+departamentos/

    • Información Ambiental
    • Conservación de la Biodiversidad
    • Educación Ambiental
    • Agenda Local 21
    • Comisión de Bioseguridad
    • Recursos Ambientales
    • Calidad del aire
    • Oficina para la Promoción del Reciclado
    • Buenas Prácticas Ambientales
    • Centros de Interpretación de la Naturaleza
    • Legislación Ambiental: Protección Ambiental: preguntas más frecuentes
    • Catálogo de Servicios:
      Ayudas y Becas; Contrataciones; Empleo público; Consulta de los proyectos a información pública; Consulta de autorizaciones ambientales integradas; Consulta de aprovechamientos forestales autorizados; Consulta de subastas forestales; Consulta de aprovechamientos forestales autorizados
    • Publicaciones: Manuales; Informes; planes y Proyectos; Publicaciones Periódicas
    • Acciones: Medio Ambiente Urbano, Agenda Local 21, Premio de Buenas Prácticas; La huella ecológica; Conservación de la biodiversidad; Educación Ambiental; Información ambiental


  16. Comunidad Autónoma de la Rioja.

    http://www.larioja.org/ma .

  17. Gobierno Vasco .

    http://www.euskadi.net/vima_educacion/indice_c.htm .

  18. Generalitat de Valencia .

    http://www.gva.es/coma .

  19. Xunta de Galicia.

    http://www.xunta.es

  Área de Medio Ambiente de los partidos políticos.


  Empresas y medio ambiente.
  • Actio - Actividades Educativas.

    Empresa de servicios educativos, integrada por jóvenes profesionales del campo de la pedagogía y de la cultura, de la naturaleza y de la animación socio-cultural. Trabaja en la promoción y ejecución de programas educativos en el ámbito extraescolar y la gestión de todos aquellos recursos materiales y humanos que posibiliten a las entidades educativas, de tiempo libre y ciudadadanas en general, el desarrollo de proyectos y actividades abiertas al entorno natural y socio-cultural.

    http://www.actioactivitats.com/ .

    - Itinerarios de Naturaleza.
    - Itinerarios de Geología.
    - Itinerarios en Bicicleta.
    - Biología de Campo.
    - Aula de Mar.
    - Centro Educación Ambiental.
    - Museos Naturalistas.
    - Campañas de Ecología.
    - Actividades Infantiles.
    - Museo de las Ciencias.
    - Oceanográfico.
    - Exposición Mar Mediterráneo.

  • Biocé - Valencia.

    Grupo dedicado a proyectar actuaciones en el mundo de la arquitectura que respeten el planeta, nuestras vidas y las de generaciones futuras.

    http://www.bioce.org/home.html .


    - Agendas 21 e indicadores de sostenibilidad.

  • Bionor Transformación S.A. Berantevilla-Álava.

    Es una sociedad para la producción de combustible biodiesel a partir de aceite vegetal y otras materias renovables. Bionor es una sociedad integrada por diversas empresas vascas entre las que cabe destacar especialistas en la producción de biodiesel y empresas dedicadas a la recogida de aceite vegetal usado.

    http://www.bionor.es/ .

    - Energías renovables.
    - Gestión de residuos / reciclaje.

  • Reciclado de Residuos Grasos, S.L. (RESIGRAS) Torrejón de Velasco (Madrid).

    Es una empresa pionera e innovadora en el sector hostelero actual. Realiza una correcta gestión de los aceites vegetales procedentes de la gastronomía. Está formado por un equipo joven y con gran sensibilización hacia la preservación de nuestro medio ambiente.

    http://www.resigras.es/SERVICIOS.htm .

    - Gestión de residuos / reciclaje.

  • Emaús Fundación Social Asturias, Bilbao, Donosita, Madrid.

    Empresa social de Inserción dirigida a personas en situación o grave riesgo de exclusión social y laboral, cuya actividad es la recuperación y comercialización de artículos como electrodomésticos, muebles, textiles, etc. Los ingresos de la actividad permiten sufragar los costes laborales y de funcionamiento necesarios, teniendo como fin último la creación de puestos de trabajo y la mejora medioambiental, ya que, además, favoreciendo su reutilización, evita que un porcentaje elevado de este tipo de residuos que generamos vaya a los vertederos.

    http://www.emaus.com/ .

    - Economía solidaria.
    - Gestión de residuos / reciclaje.


5. Recursos y materiales mediambientales.
Una pequeña aproximación de los recursos disponibles para cuidar el medio ambiente.

  Ministerio de Medio Ambiente.
Tipología del material: se reseñan los principales tipos de documentos que contienen la información ambiental disponible para consulta. Así como, si se da el caso, se presenta el formato en el cual se puede disponer de la información.

Contenido temático del material: El listado que se reproduce a continuación es una "guía temática" para organizar/recuperar la información a nivel muy amplio. Permite orientar, de manera general, sobre los contenidos de la documentación de que se dispone.

1.- Bancos de Datos de la Naturaleza.

http://www.mma.es/conserv_nat/inventarios/bancodatos/index.htm .

Tipología del material: El Banco de Datos de la Naturaleza abarca, en soporte informático, prácticamente todas las áreas de actividad que son competencia de la Dirección General para la Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente. Gestiona la entrada de información. Realiza el análisis y manejo de datos: Difunde información.

Contenido temático del material: Inventario Forestal Nacional: Mapa de la Superficie Forestal Española; Espacios Protegidos; Inventario Nacional de Erosión de suelos; Directiva Hábitat 92/43/CEE; Vías Pecuarias; Vegetación Potencial.

2.- Centro de Documentación y Biblioteca del Ministerio de Medio Ambiente.

http://www.mma.es/publicacion/biblio/index.html .

Localización:
Ministerio de Medio Ambiente.
Plaza de San Juan de la Cruz, s/n.
28071 Madrid.
Teléfono: 34 91 597 62 53.
Horario: de 9 a 19 h., de lunes a viernes.

Tipología material: Monografías, Publicaciones periódicas, Disposiciones legislativas, Estudios no publicados, Microfichas, Bases de datos en cd-rom, Vídeos, Juegos, carteles y otros materiales de divulgación.

Contenido temático del material: Medio natural, impacto ambiental, derecho y legislación, medio social, ciencia y tecnología, asentamientos, política ambiental, gestión ambiental, actividad económica.

3.- Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM).

http://www.mma.es/educ/ceneam/ .

Localización:
Centro de documentación.
Paseo José María Ruiza-Dana s/n.
40109 Valsaín, Segovia.
Teléfono:
Centralita: 921 47 17 11 / 921 47 17 44.
Biblioteca: 921 47 38 69 .
Fax: 921 47 17 46 .
Correo-e: doc.ceneam@oapn.mma.es / bib.ceneam@oapn.mma.es .
Horarios de visita:
  • Exposiciones: 10:00 a 14:00- 16:00 a 18:00 (Grupos: reservas en Tel. 921 47 38 80).
  • Centro de Documentación: 8:00 a 18:00 horas.
Tipología del material: El CENEAM desarrolla diversas líneas de trabajo especializadas en educación ambiental:

  • Carpeta Informativa.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/suscripcion.htm .

    Publicación electrónica de periodicidad mensual dedicada a difundir información relacionada con el medio ambiente y la educación ambiental: artículos de opinión, convocatorias, recursos para la educación ambiental, noticias, reseñas de páginas web, documentos de relevancia....

  • Centro de Documentación.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/cendoc/cdocu.htm .

    Cuenta con biblioteca, hemeroteca y videoteca especializadas en medio ambiente y educación ambiental. Entre sus fondos se encuentran también un archivo fotográfico, un archivo sonoro y un banco de imágenes de vídeo especializados.

    Ofrece servicios de información bibliográfica, localización y obtención de documentos, consulta en sala, préstamo por correo, formación de usuarios, venta de imágenes y un extenso catalogo (1094) de préstamo domiciliario de videos tanto de producción propia como los adquiridos o donados por otras productoras u organismos.

  • Educación e Interpretación Ambiental.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/interpre.htm .

    Cuenta con Recursos Interpretativos y Programas Educativos útiles para mejorar la comprensión de los problemas ambientales, la capacitación para la sostenibilidad y el sentido de la responsabilidad hacia el entorno.

    Destinatarios: niveles educativos de Enseñanza Primaria, Secundaria Obligatoria y Postobligatoria.

    Disponibilidad: Los Programas de Educación Ambiental del CENEAM son gratuitos e incluyen, además de actividades a desarrollar en el CENEAM (visita a las exposiciones, itinerarios ecológicos en los alrededores y actividades de taller y recapitulación), un conjunto de sugerencias que cada docente puede incluir en su programación.

    1. Programas Educativos.

      1. Descubrir el bosque.

        Un bosque es mucho más que un conjunto de árboles.

        Acercar a los alumnos/as a un entorno natural y potenciar hábitos y actitudes de respeto.

        Da al alumnado una serie de conceptos básicos, desde lo afectivo y lo sensorial: el bosque, los elementos que lo conforman, las relaciones que se establecen, los aportes para el ser humano...

        Capacitar para la participación personal, cada uno a su nivel.

        Destinatarios: Alumnos/as de tercer ciclo de Primaria.
        Nº máximo de participantes por grupo: 60.
        Temas: La vida en el bosque. El agua, su importancia para la vida. La flora del bosque. La fauna del bosque.
        Disponibilidad: Visita a la Exposición Sierra de Guadarrama. Proporciona algunas claves para interpretar lo que los alumnos/as encontrarán en el exterior. Esta visita se realiza con el apoyo de un cuaderno de actividades. Taller de sonidos. Entender los paisajes como una suma de percepciones, no sólo visuales, que los enriquecen. Se aprenderá a dibujar paisajes con el oído. Realización de un itinerario educativo de 2 horas de duración para descubrir, de manera lúdica, el bosque en el que nos encontramos. Esta visita irá guiada por un cuadernillo de actividades. Se ofrecen Contenidos complementarios para trabajar en el aula.

        Condiciones generales del programa: Los programas de educación ambiental del CENEAM están dirigidos a centros educativos, tanto públicos como privados, de PRIMARIA, ESO, BACHILLERATO, FP y Escuelas Taller.

        Un mismo grupo de alumnos/as no deberá repetir el mismo nivel educativo dentro de este programa.

        Los profesores/as que deseen participar en él serán convocados a una reunión preparatoria de la actividad.

        Los colegios participantes deberán costearse el transporte y la manutención el día de la visita con sus alumnos/as. El CENEAM proporcionará alojamiento cuando sea necesario. La visita al CENEAM es gratuita.

        La visita a la exposición será autoguiada y se contará con el apoyo de educadores ambientales para la realización de los itinerarios y de las actividades complementarias.

        Contacto:
        CENEAM Área de Educación.
        Paseo José María Ruiz-Dana , s/n.
        40109 Valsain, Segovia.
        Fax: 921 47 17 46.

      2. Huellas en el paisaje.

        El paisaje es un gran libro en el que han dejado su huella multitud de hechos.

        Descubrir el bosque y algunas interacciones que se establecen en él.

        Reconocer posibilidades de explotación de un recurso natural.

        Destinatarios: Alumnos/as de primer y segundo ciclo de ESO y FP 1.
        Nº máximo de participantes por grupo: 60.
        Temas: Componentes del paisaje. Los usos del bosque. Los usos tradicionales.
        Disponibilidad: visita a CENEAM. Realización de un itinerario educativo de 4 horas de duración para descubrir los componentes de los paisajes del entorno del CENEAM. Realización de actividades educativas en la exposición permanente "La Sierra de Guadarrama" del CENEAM. Se ofrecen Contenidos complementarios para trabajar en el aula.

        Condiciones generales del programa: Los programas de educación ambiental del CENEAM están dirigidos a centros educativos, tanto públicos como privados, de PRIMARIA, ESO, BACHILLERATO, FP y Escuelas Taller.

        Un mismo grupo de alumnos/as no deberá repetir el mismo nivel educativo dentro de este programa.

        Los profesores/as que deseen participar en él serán convocados a una reunión preparatoria de la actividad.

        Los colegios participantes deberán costearse el transporte y la manutención el día de la visita con sus alumnos/as. El CENEAM proporcionará alojamiento cuando sea necesario. La visita al CENEAM es gratuita.

        La visita a la exposición será autoguiada y se contará con el apoyo de educadores ambientales para la realización de los itinerarios y de las actividades complementarias.

        Contacto:
        CENEAM Área de Educación.
        Paseo José María Ruiz-Dana , s/n.
        40109 Valsain, Segovia.
        Fax: 921 47 17 46.

      3. El uso sostenible de los recursos naturales.

        ¿Es posible utilizar nuestros recursos naturales sin comprometer su futuro?

        Reconocer la diversidad de intereses y condicionantes que se plantean a la hora de aprovechar los recursos naturales.

        Explorar la noción de uso sostenible de los recursos naturales a través de un caso práctico: la extracción de maderas en el bosque de Valsaín.

        Analizar la idea de uso eficiente de los recursos naturales y aplicarla en ejemplos de la vida cotidiana.

        Destinatarios: Alumnos/as de 4º de ESO, FP 2 y Bachillerato.
        Nº máximo de participantes por grupo: 30.
        Temas: Recursos naturales renovables y tasas de renovación. Recolección sostenible. Diversidad de intereses y perspectivas respecto al uso de los recursos. El uso múltiple de los bosques. La equidad en el uso de los recursos naturales. El uso eficiente de los recursos naturales.
        Disponibilidad: visita a CENEAM Realización de un itinerario educativo de 4 horas de duración para descubrir, sobre el terreno, aspectos relacionados con el uso de los recursos naturales en el Monte de Valsaín. Realización de un juego de simulación sobre la gestión del Monte y el uso de los recursos naturales.
        Se ofrecen Contenidos complementarios, para trabajar en el aula.

        Condiciones generales del programa: Los programas de educación ambiental del CENEAM están dirigidos a centros educativos, tanto públicos como privados, de Primaria, ESO, Bachillerato, FP y Escuelas Taller.

        Un mismo grupo de alumnos/as no deberá repetir el mismo nivel educativo dentro de este programa.

        Los profesores/as que deseen participar en él serán convocados a una reunión preparatoria de la actividad.

        Los colegios participantes deberán costearse el transporte y la manutención el día de la visita con sus alumnos/as. El CENEAM proporcionará alojamiento cuando sea necesario. La visita al CENEAM es gratuita.

        La visita a la exposición será autoguiada y se contará con el apoyo de educadores ambientales para la realización de los itinerarios y de las actividades complementarias.

        Contacto:
        CENEAM Área de Educación.
        Paseo José María Ruiz-Dana , s/n.
        40109 Valsain, Segovia.
        Fax: 921 47 17 46.

      4. Mejoramos nuestro entorno.

        ¿Cómo pasar de espectador a actor de la mejora de nuestro entorno?

        Favorecer el conocimiento de problemas ambientales.

        Dotar de estrategias para detectar y analizar los problemas ambientales y las posibles acciones de mejora o resolución de problemas.

        Capacitar para actuar en casos concretos.

        Fomentar la participación de forma activa, individual o colectivamente, en la elaboración y puesta en marcha de algún plan de mejora ambiental en su entorno más cercano.

        Destinatarios: Alumnos de Bachillerato, FP 2, Escuelas Taller, Garantía Social...
        Nº máximo de participantes por grupo (incluido profesores): 20.
        Temas: La restauración de la vegetación natural. Los visitantes en los entornos naturales El Patrimonio de la Guerra Civil Disponibilidad: Visita a el CENEAM Realización de un estudio de paisaje desde un lugar elevado en el interior del bosque. Realización de trabajos prácticos para recuperar alguna zona degradada. Senda comentada de regreso al CENEAM. La visita es de dos días de duración, por lo que se facilita alojamiento gratuito en las instalaciones del CENEAM (Cabañas de El Robledo). En el segundo día las actividades prácticas ocuparán media jornada, realizándose por la tarde una actividad de globalización para evaluar el Programa. Se ofrecen Contenidos complementarios.

        Condiciones generales del programa: Los programas de educación ambiental del CENEAM están dirigidos a centros educativos, tanto públicos como privados, de Primaria, ESO, Bachillerato, FP y Escuelas Taller.

        Un mismo grupo de alumnos/as no deberá repetir el mismo nivel educativo dentro de este programa.

        Los profesores/as que deseen participar en él serán convocados a una reunión preparatoria de la actividad.

        Los colegios participantes deberán costearse el transporte y la manutención el día de la visita con sus alumnos/as. El CENEAM proporcionará alojamiento cuando sea necesario. La visita al CENEAM es gratuita.

        La visita a la exposición será autoguiada y se contará con el apoyo de educadores ambientales para la realización de los itinerarios y de las actividades complementarias.

        Contacto:
        CENEAM Área de Educación.
        Paseo José María Ruiz-Dana , s/n.
        40109 Valsain, Segovia.

        Fax: 921 47 17 46.


    2. Recursos Interpretativos.

      1. Exposición Permanente "Sierra de Guadarrama: hombre y naturaleza".

        El Centro de Interpretación del CENEAM cuenta con una exposición permanente cuyo objetivo es proporcionar al visitante claves para interpretar los paisajes de la Sierra de Guadarrama donde está ubicado el Centro.

        La flora y la fauna, la evolución histórica del paisaje, la etnología y un paseo audiovisual a lo largo de las cuatro estaciones son los recursos que, repartidos por diversas salas, nos ayudan a conocer mejor el pasado, el presente y a vislumbrar el futuro de la Sierra.

        • Durante el curso escolar:
          • Lunes a viernes: Grupos concertados.
          • Sábados domingos y festivos: Público de 10 a 14 y de 16 a 18.

        • Resto del año:
          • Lunes a viernes de 10 a 14 y de 15 a 18.
          • Sábados domingos y festivos: público de 10 a 14 y de 16 a 18.


      2. Exposiciones Temporales.

        El Programa de Exposiciones Temporales del CENEAM ofrece al visitante la posibilidad de conocer una variada gama de temas ambientales, de recursos educativos y de técnicas expositivas.

        Los problemas ambientales, los valores de los espacios naturales protegidos, el paisaje o el patrimonio cultural han sido algunos de estos temas, que se vienen mostrando al público por medio de paneles de diferente factura, imágenes fotográficas, nuevas tecnologías y colecciones de objetos originales. En algunas de las exposiciones programadas se utilizan dinámicas lúdicas y participativas en talleres y otras actividades, diseñadas como complemento.

        Las exposiciones tienen como destinatario a todo tipo de público, no obstante algunas están orientadas hacia un sector determinado de la población o a un colectivo especializado como Naturalistas, educadores, aficionados a la fotografía, miembros de colectivos y asociaciones ambientales, etc.

      3. Itinerarios autoguiados.

        Para quien desee realizar algún paseo por la zona, el CENEAM cuenta con una red de itinerarios autoguiados de baja dificultad. Éstos nos permiten conocer el entorno de Valsaín, sus bosques, su historia, y, si nos atrevemos a alargar nuestro paseo, podemos incluso llegar hasta La Granja o la Boca del Asno.

        Información e itinerarios: http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/itinerarios.htm .

      4. Excursiones y paseos didácticos por el entorno de Valsaín.

        Dentro de la oferta de Educación e Interpretación Ambiental del CENEAM se ha incluido un ciclo de excursiones didácticas por el entorno de Valsaín guiadas por un especialista. Con esta iniciativa se quiere hacer uso de la tradición pedagógico-naturalista practicada en la Sierra de Guadarrama.

        Estas pequeñas excursiones no están dirigidas a especialistas. Por el contrario, con ellas se pretende iniciar a los participantes en el conocimiento de diversos aspectos relacionados con el patrimonio natural y cultural de la zona y la importancia de éstos en la configuración del paisaje actual.

        Programa de excursiones: http://www.mma.es/educ/ceneam/03actividades/convocatorias2005/11excursiones.htm .

      5. Aula de Naturaleza El Robledo.

        Ubicación: El Aula de Naturaleza El Robledo está ubicada en la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama, a 75 km. de Madrid y a 11 de Segovia, en un área boscosa cercana al municipio de San Ildefonso.
        Capacidad: Literas para albergar a 48 personas, duchas y servicios, dos pequeñas cocinas y un espacio para actividades de interior.
        Destinatarios: Puede ser utilizada por cualquier grupo o colectivo de jóvenes o adultos, que pretendan desarrollar sus propios proyectos de conocimiento del medio o programas de Educación Ambiental.
        Disponibilidad: El uso de estas instalaciones es gratuito. Quien desee hacer uso del Aula de Naturaleza El Robledo debe solicitarlo al CENEAM, adjuntando una breve memoria del programa que se va a desarrollar. El CENEAM pone además a disposición de los usuarios diversa información sobre la zona, un programa de itinerarios autoguiados y propuestas de actividades y juegos de Educación Ambiental.

        Condiciones, normas de uso y ficha de solicitud: http://www.mma.es/educ/ceneam/pdf/robledo.pdf .


  • Programa de Formación Ambiental.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/formacion.htm .

    Desarrolla un programa de cursos y seminarios dirigidos a cubrir diferentes necesidades de formación especializada en áreas temáticas como el conocimiento del medio, la educación y la gestión ambiental.

  • Guía de Recursos para la Educación Ambiental.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/recursos.htm .

    El CENEAM elabora una completa base de datos, en formato CD-ROM, que recopila, organiza y difunde la amplia variedad de recursos existentes en el campo de la educación y la divulgación ambiental: organizaciones (administraciones públicas, organizaciones no gubernamentales y empresas), equipamientos (aulas de naturaleza, granjas escuela, centros de interpretación, etc.), recopilación de bibliografía, documentos, vídeos, multimedia, etc.

  • Programa de Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/pueblos.htm .

    El Programa de Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados es un proyecto educativo complementario a la enseñanza en las aulas promovido por los Ministerios de Medio Ambiente, de Educación y Ciencia y de Vivienda, y en el que colaboran las Consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas de Castilla-La Mancha, Extremadura y Aragón. Pretende un acercamiento a la vida rural de los jóvenes que, en su mayoría, viven en el mundo urbano, brindándoles la posibilidad de comprender la necesidad de un cambio de actitudes para asegurar el equilibrio futuro del hombre con su entorno.

  • Programa de Seminarios Permanentes.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/seminarios.htm .

    Establece foros permanentes de debate entre los profesionales del sector del medio ambiente y la educación ambiental.

  • Programas en Colaboración del CENEAM.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/cooperacion.htm .

    Colabora con diferentes unidades del Ministerio de Medio Ambiente y con otras administraciones públicas y organizaciones privadas en temas relacionados con la educación, la sensibilización ciudadana y la participación pública en materia de medio ambiente.

  • Ecoauditoría del CENEAM.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/ecoauditoria.htm .

    El CENEAM la inició con el objetivo de establecer los principios de la política ambiental del Centro y constituirse en un modelo educativo y participativo aplicable a otros centros docentes.

  • Exposiciones Itinerantes Web.

    http://www.mma.es/educ/ceneam/00servicios/exposi.htm .

    Diseña y produce diversas exposiciones de temática ambiental.

    Exposiciones disponibles: Biodiversidad, La sierra cambia, Semillas de los bosques del futuro, Nuestras propias soluciones, fotografía y naturaleza, Las zonas húmedas de españa frente al próximo milenio, Conclusiones de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo sostenible, El mundo que tenemos ¿podemos mejorarlo?
    Destinatarios: cualquier colectivo, organismo o entidad sin ánimo de lucro que desarrolle actividades relacionadas con la educación y la divulgación ambiental Disponibilidad: Gratuita. Trasporte a cargo de la entidad solicitante.

    Requisitos: Tomar un seguro por el valor de la exposición y depositar una fianza.


  Instituto Geológico y Minero de España.
http://aguas.igme.es/igme/homec.htm .

Tipología del Material: Ofrece la posibilidad de consulta en materia de hidrogeología y aguas subterráneas. Mayoritariamente la información se puede obtener en la página web.

Contenido Temático del Material: Zona infantil, publicaciones, estudios científicos y técnicos, aguas minerales, educación ambiental en hidrogeología, asociaciones reuniones científicas, hidrogeología en datos.

Actividades.



  Centro de Documentación sobre Desarrollo Rural (CEDERUL).
http://www.cederul.org/

Tipología documental: Un portal con acceso a catálogos de biblioteca, bases de datos bibliográficas, revistas electrónicas, tesis electrónicas, depósitos de documentos.

Contenido temático de la documentación: Es un Portal en Internet formado por un grupo internacional e interdisciplinar de expertos en Desarrollo Sostenible. Está compuesto por Proyectos de Investigación y de Ayuda al Desarrollo, Publicaciones, Jornadas, Congresos y Seminarios, es enseñanza on line...es un referente para quienes trabajan por un desarrollo sostenible.

Recursos: Biblioteca.

Ultimas actividades: Jornada Cambio Climático: Actúa con Energía, Zaragoza, 1 de diciembre de 2005.


  Centro de Investigación y Cooperación para el Desarrollo (CIDEAL).
http://www.cideal.org/

Está dedicada a la actividad investigadora y docente singulariza a CIDEAL desde que fue creada a comienzos de los años ochenta. Imparte y organiza, directamente o en colaboración con universidades, diversos master y cursos de postgrado, así como seminarios especializados sobre cooperación internacional.

Como centro de investigación dispone de una editorial propia que ha publicado hasta la fecha más de cincuenta títulos.

Tipología del material:
CIDEAL ofrece cursos de formación: http://www.cideal.org/formacion/

Contenido temático cursos de formación: Grupos de formación centrados en diversos temas, cabe destacar:

  • "Cooperación internacional al desarrollo y gestión de organizaciones no gubernamentales".
    Organizado por CIDEAL y la Universidad de La Coruña (Instituto Universitario de Estudios Europeos "Salvador de Madariaga"), con la colaboración de la Xunta de Galicia.

  • "Master en Acción Solidaria Internacional de Europa" .
    Coorganizado con la Universidad Carlos III de Madrid, CEAR y Cruz Roja. Está en su VI edición.

  • "Curso on -line de Experto Universitario en Planificación y Gestión de Cooperación al Desarrollo en el ámbito de la Educación, la Ciencia y la Cultura".
    Coorganizado por CIDEAL, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Se encuentra en su IV edición.

  • "Master en Gobernabilidad y Gestión Pública".
    Impartido en el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset. IDEAL coordina el módulo de Cooperación Internacional y forma parte del equipo docente. Se encuentra en su XIV edición.

  • "Master en Cooperación Internacional y Gestión de Proyectos".
    Impartido en el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset. CIDEAL forma parte del equipo docente. Está en su IV edición.

  • "Master en Estudios de la Unión Europea".
    Impartido en la Universidad de La Coruña. CIDEAL es institución colaboradora y forma parte del equipo docente. Actualmente está en su VII edición.

  • "Master en Derecho de la Unión Europea".
    Impartido en la Universidad Complutense de Madrid. CIDEAL es institución colaboradora y forma parte del equipo docente. Está en su XIV edición.


  Institut Internacional de Governabilitat de Catalunya (IIGC).
Localización:
Institut Internacional de Governabilitat de Catalunya.
C/ Còrsega, 255 5-1.
08036 Barcelona.
Teléfono: 932 37 03 88.
Fax: 932 37 60 26.
Correo-e: iig@iigov.org .
http://www.iigov.org/index.drt .

Tipología del Material: IIGC ofrece una Biblioteca virtual.

Contenido Temático de la Biblioteca Virtual: comprende una serie de colecciones y publicaciones dedicadas a temas relacionados con Gobernabilidad y Desarrollo Humano en América Latina, Gobernabilidad y Seguridad Sostenible, así como temas regionales sobre el desarrollo sostenible en Catalunya. Así como la página web ofrece publicaciones, noticias relacionadas con los diversos campos.


  Solidaridad Internacional.
Localización:
C/ Jaén 13, local.
28020 Madrid.
Teléfono: 902152323.
Fax: 915986291.
Correo-e: si@solidaridad.org .
http://www.solidaridad.org .

Tipología del material: En materiales impresos (libros documentos), exposiciones, CD ROM pedagógicos, videos y DVD.

Contenido temático del material : Pone a disposición materiales sobre cooperación al desarrollo, comercio justo.

  • Exposiciones.

    Préstamo temporal y gratuito. Traslado y montaje a cargo del solicitante.

    1. "Nace un comercio mas humano".

      A través de textos y fotografías, uno explica el proceso de producción y comercialización de las flores en Colombia y el otro el del anacardo de comercio justo de El Salvador. Se relaciona la forma de comercializar cada producto con sus efectos negativo y positivo.

      Tipología de material: Dos paneles de 3x2m.

    2. Exposición Anacardo: Una experiencia de comercio que favorece el desarrollo humano.

      10 paneles enrollables de 90cm X 200cm con textos y fotografías. Describen el proceso de producción, transformación y comercialización por la vía del comercio justo del anacardo orgánico procedente de organizaciones campesinas de El Salvador. También explica los efectos positivos de dicho comercio internacional sobre el desarrollo humano sostenible de la población.

      Disponibilidad: Préstamo.
      Contacto: Maribel Tellado.
      Teléfono: 91 598 62 90.
      Correo-e: mtellado@solidaridad.org .

    3. Seguridad Alimentaria en El Salvador.

      15 paneles de 50x70 cm en cartón-pluma encapsulados y enmarcados en aluminio. A través de textos y fotografias documenta las condiciones de vida de los campesinos de Morazán, El Salvador, pretende sensibilizar al público sobre la realidad de las personas que viven en el ámbito rural y el derecho dela seguridad alimentaria. Se aclaran conceptos como el Derecho a la Alimentación, Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria.

    4. "Consume lo justo".

      17 paneles de 50x70 cm en cartón pluma encapsulados y enmarcados en aluminio. Exposición sobre Comercio Justo, consta de los 11 mejores trabajos presentados al concurso de carteles "Consume lo Justo" y 6 paneles explicativos.


  • Videos.

    Diversos vídeos de nuestros proyectos en distintas partes del mundo: Colombia, Bolivia, Ecuador, Guatemala, Nicaragua así como de las campañas de ED y Sensibilización en España.

    1. Vídeo "Consume Lo Justo".

      Solidaridad Internacional.
      C/ Jaén 13, local.
      28020 Madrid.
      http://www.solidaridad.org .

      Vídeo de la campaña "Consume Lo Justo" sobre el Comercio Justo y el consumo responsable. Con la colaboración del actor Ramón Langa. Tres formatos: spot de 20 seg., corto de 3.5 min. y largo de 12 min.

      Disponibilidad: Gastos de reproducción y envío.
      Contacto: Maribel Tellado.
      Teléfono: 91 598 62 90.
      Correo-e: mtellado@solidaridad.org .

    2. "Triángulo Ixill (Guatemala)".

      23 minutos. Reportaje sobre proyectos de agua potable en la zona ixil del norte de Guatemala, población indígena. Con la colaboración de Gemma Nierga.

      Gastos de duplicado y envío: 12 euros.


  Medicus Mundi.
Localización:
Teléfono: 943 40 47 40.
Correo-e: gipuzkoa@medicusmundi.es .
http://www.medicusmundi.es .
Información: http://www.medicusmundi.es/gipuzkoa/ .

Tipología del material: Cuenta con actividades de sensibilización como exposiciones, charlas y eventos.

Contenido temático del material: Sensibilizar y dar información directa de la realidad de los países del Sur, procedente de fuentes alternativas y además tienen experiencia sobre el terreno en la lucha contra la pobreza. Esto nos permite diseñar programas de sensibilización muy vinculados a los problemas concretos y actuales del Sur, que acompañen los procesos de presión política y de movilización social. y juzgar la propia realidad en el Norte aportando una visión crítica de nuestro modelo de desarrollo.

Exposiciones.

http://www.medicusmundi.es/exposiciones.htm .

  1. Yana Curi / Oro Negro.

    Yana Curi es una exposición fotográfica que muestra los efectos de la explotación petrolera en la Amazonía ecuatoriana y en la salud de su población. Es decir, refleja las consecuencias medioambientales y sanitarias de la contaminación, tal como se recogen en un informe que lleva el mismo título de la exposición y que ha sido elaborado por el investigador y antiguo cooperante de Medicus Mundi Miguel San Sebastián. Yana Curi significa Oro Negro, es decir, petróleo, para los quichuas, una de las comunidades indígenas más numerosas de la Amazonía.

    Yana Curi consta de 43 fotografías en color del fotoperiodista Manuel Charlón y forma parte de una campaña de Medicus Mundi para sensibilizar a la opinión pública sobre las consecuencias de la explotación petrolera. También se trata de apoyar la investigación del impacto de la actividad petrolera en la salud y de estudiar la incidencia del cáncer en la Amazonía ecuatoriana.

    Teléfono: 943 40 47 40 .
    Correo-e: gipuzkoa@medicusmundi.es .
    http://www.medicusmundi.es/gipuzkoa/

  2. Campesinos sin tierra.

    Exposición fotográfica de Sebastiâo Salgado sobre la vida diaria de los campesinos sin tierra de Brasil. Está integrada por 45 fotografías en blanco y negro.

    La finalidad de este proyecto es sensibilizar y dar a conocer el Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra mediante fotografías que nos hablan de los efectos de la enorme concentración de haciendas, el trabajo cotidiano de millones de seres humanos que hacen fructificar la tierra, el éxodo hacia las ciudades, la vida en las chabolas, los conflictos agrarios, la violencia rural y, especialmente, la lucha de los campesinos por recuperar la tierra, garantía de vida, ciudadanía y dignidad.

    Este movimiento social busca la tierra, la reforma agraria y una sociedad más justa. Quiere la expropiación de las grandes áreas en manos de multinacionales, el fin de los latifundios improductivos, así como la definición de un área máxima de hectáreas para propiedad rural.

    Teléfono: 943 40 47 40.
    Correo-e: gipuzkoa@medicusmundi.es .
    http://www.medicusmundi.es/gipuzkoa/ .


  Asociación Paz y Desarrollo.
Localización:
Polígono Industrial Las Quemadas.
C/ Imprenta de la Alborada, 224-3.
14014 Córdoba.
Teléfono / Fax: 902 11 44 94.
http://www.pazydesarrollo.org .

Exposiciones.

  1. Cuidemos el Agua y el Medio Ambiente.

    Tríptico tamaño A-4 dirigido a estudiantes de secundaria con información acerca de la realidad de Guatemala, del trabajo en materia de agua y saneamiento que la Asociación por la Paz y el Desarrollo viene desarrollando en el país y con propuestas de actividades relativas a la temática. Se acompaña de cartel y folleto divulgativo.

    Disponibilidad: Disponible, gratuito (gastos de envío no incluidos).
    Contacto: Pilar Pineda Zamorano.
    Teléfono: 902 11 44 94.
    Correo-e: sensibilizacion@pazydesarrollo.org .

  2. Solidaridad en la Escuela.

    Diversos materiales (folleto divulgativo, cartel, manual para el profesorado y cuaderno de trabajo para el alumno/a) que facilitan la realización de jornadas didácticas dirigidas a acercar a estudiantes de secundaria una imagen completa y veraz de los países empobrecidos, creando espacios de diálogo y reflexión en torno a cuatro grandes ejes temáticos: Género ; Medio Ambiente ; Consumo Responsable ; Deuda Externa.

    Disponibilidad: Disponible, gratuito (gastos de envío no incluidos).
    Contacto: Pilar Pineda Zamorano.
    Teléfono: 902 11 44 94.
    Correo-e: sensibilizacion@pazydesarrollo.org .

  3. Vulnerabilidad en Centroamérica. De la Catástrofe Natural al Desarrollo Humano.

    Presentación en forma de Paneles Informativos en torno a la temática de la vulnerabilidad de los países Centroamericanos ante las catástrofes naturales. Se acompañan de un dossier de información y de carteles y folletos divulgativos de la actividad.

    Disponibilidad: Disponible, gratuito (gastos de envío no incluidos).
    Contacto: Pilar Pineda Zamorano.
    Teléfono: 902 11 44 94.
    Correo-e: sensibilizacion@pazydesarrollo.org .


  ALBOAN - Fundación para el desarrollo.
http://www.alboan.org/ .

Localización:

Sede Bilbao.
Plaza del Funicular, 2.
48007 Bilbao.
Teléfono: 944.151.135 Fax: 944.161.938.
E-mail: alboanbi@alboan.org .

Sede Pamplona.
Avenida Barañain, 2.
31011 Pamplona.
Teléfono / Fax: 948 23 13 02.
Correo-e: alboanna@alboan.org .

Sede San Sebastián.
C/ Ronda 7, 4.
20001 San Sebastián.
Teléfono: 943 27 51 73.
Fax: 943 32 02 67.
Correo-e: alboangi@alboan.org .

Tipología del material: Desarrollan materiales didácticos-educativos, elaborados junto a profesionales de la educación, consiguen abrir la escuela al mundo.

Contenido temático del material: Educación en Valores, Cooperación al desarrollo, Globalización, Comercio Justo, Deuda Externa....

Destinatarios: materiales educativos están desarrollados para trabajar en el aula los ejes transversales en las diferentes áreas curriculares de ESO y Bachillerato.

  • Unidades Didácticas de Educación en solidaridad.

    1. Tierra a la Vista.

      Aborda las relaciones Norte-Sur desde tres claves: una introducción al conflicto Norte-Sur, las claves históricas de América y el neocolonialismo comercial (el papel de las multinacionales en los países del Sur). Todo ello con un amplio abanico de actividades; trabajos en grupo, juegos de rol, puestas en escena...

      Destinatarios: Estudiantes de primaria.
      Disponibilidad: Precio 15.00 e (IVA incluido).

    2. La Deuda Loca/ Zor Zoroa.

      Pretendemos acercar a los y las adolescentes la cuestión de la deuda externa, reflexionar sobre sus implicaciones para las personas y dotar de criterios para valorar la situación. Huyendo del excesivo economicismo con el que por lo general se aborda el fenómeno, profundiza en cuestiones éticas, sociales y medioambientales.

      Destinatarios: Bachillerato, Segundo ciclo de secundaria.
      Disponibilidad: Precio 8.00 (IVA incluido).

    3. Ciencia y revolución.

      ¿Para qué sirve la ciencia? ¿Permanece la ciencia invariable a factores económicos, sociales o culturales? Manuel Patarroyo, las minas antipersonas, las teorías evolutivas y el racismo científico nos ayudarán a responder todas cuestiones. Para ello, y entre otras actividades, acudiremos al laboratorio, viajaremos en el tiempo para entrevistar a Darwin y analizaremos nuestros prejuicios con falsas pretensiones científicas.

      Disponibilidad: Préstamo / Venta 13.
      Contacto: Marlen Eizaguirre.
      Teléfono: 944 15 11 35.
      Correo-e: alboanbi@alboan.org .


  • Cds y vídeos.

    Tierra Aguaruna Huambisa.

    En el norte del Perú, junto al río Marañón, ubicamos al pueblo aguaruna huambisa. Los Aguarunas son indígenas que luchan por el desarrollo activos de sus agentes partiendo de la tierra como fuente de vida.

    Idiomas: castellano y euskera.
    Destinatarios: Secundaria y bachillerato.
    Duración: 17 minutos.
    Disponibilidad: Precio: 6.00 euros (IVA incluido).

  • Documentación.

    Pone a disposición documentación utilizada por sus cursos de formación así como artículos sobre temas relacionados con la educación y el desarrollo.


  Entrepueblos.
Localización:
Plaça Ramón Berenguer El Gran, 1, 3r-1ª.
08002 Barcelona.
Teléfono: 93 268 33 66.
Fax: 93 268 49 13.
Correo-e: epueblos@arrakis.es .
http://www.pangea.org/epueblos .

Tipología del material: Contiene un extenso Catálogo Materiales y Publicaciones en distintos formatos Libros, CD, cuadernos, exposiciones, DVD, unidades didácticas, video, revista, informe, guía didáctica, ponencias, jornadas y talleres, publicaciones periódicas, boletines.

  • Material audiovisual.

    1. Bajo los árboles (Audiovisual).

      En el siglo XVI, esclavos africanos transportados en barcos negreros hacia las plantaciones colombianas arriban, por naufragios, al Norte de la provincia de Esmeraldas, en Ecuador. Durante cuatro siglos viven del bosque y del río. A finales del siglo XX, la industria maderera entra en la selva esmeraldeña con la aquiescencia de los diversos gobiernos, usurpando las tierras de las comunidades negras, arrasando el bosque e introduciendo agresivos monocultivos como la palma africana. Se calcula que en la década de los 90 ha sido destruido el 50% del millón de hectáreas de la selva.

      Temas: Migración e Interculturalidad ; Globalización ; Medio ambiente ; Educación emancipatoria ; Cooperación y desarrollo.
      Ámbitos geográficos: Ecuador.
      Grupos Destinatarios: Educación secundaria ; Público en general.
      Disponibilidad: Préstamo, previo pago de transporte.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .

    2. Cosechas amargas.

      La historia de muchos países del Sur, desde los tiempos de la colonización hasta la actualidad, ha estado marcada por la producción de cultivos para la exportación. Nicaragua es un ejemplo más, tal vez paradigmático, de este modelo de producción agropecuaria basado en los monocultivos. Algodón, plátanos, azúcar, café, son algunos de los principales cultivos que han marcado la historia reciente de Nicaragua. La imposición de este modelo de producción, al servicio de los intereses de las grandes compañías transnacionales y de las oligarquías locales, ha supuesto la vulneración de la soberanía alimentaria del pueblo de Nicaragua y ha tenido consecuencias gravísimas para las condiciones de vida y de salud de sus trabajadores y trabajadoras, así como en el medio ambiente.

      Duración: 27\.
      Temas: Globalización ; Medio ambiente ; Soberanía alimentaria.
      Idiomas: català ; castellano.
      Ámbitos geográficos: Nicaragua ; Mundial ; Centroamérica.
      Grupos Destinatarios: Educación Personas Adultas ; ONGD ; Público en general.
      Disponibilidad: Préstamo. Pago de gastos de transporte.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .

    3. Entender el mundo global desde la solidaridad (Video).

      Documental con una duración de 11 minutos en el que se trata de identificar los aspectos relativos a las causas de la desigualdad: el colonialismo en los procesos de empobrecimiento, las relaciones de inter-dependencia entre los países del norte y los países del sur, el comercio de armas, la feminización de la pobreza, etc., así como abrir un espacio de propuestas y retos que es necesario enfrentar. Forma parte de la colección de materiales docentes elaborada por Entrepueblos y compuesta por una Colección de Paneles, Guía Didáctica, presentación Multimedia y este video.

      Temas: Género ; Globalización ; Medio ambiente ; Cooperación y desarrollo.
      Ámbitos geográficos: Mundial.
      Grupos Destinatarios: Educación secundaria ; Educación Personas Adultas.
      Disponibilidad: Préstamo, previo pago de transporte.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .

    4. Ecuador más cerca (Video).

      Video sobre el Ecuador que acompaña a la exposición de Paneles "Ecuador más cerca" y a la Guía didáctica con el mismo nombre.

      Temas: Globalización ; Medio ambiente ; Poblaciones indígenas.
      Idiomas: galego ; castellano.
      Ámbitos geográficos: Ecuador.
      Grupos Destinatarios: Educación secundaria ; ONGD ; Público en general.
      Disponibilidad: Préstamo.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .


  • Exposiciones.

    1. Desastres y vulnerabilidad.

      10 Paneles de 0,65 x 1,50 cm. Pretende resaltar la causalidad humana de la mayoría de los desastres "naturales" que actualmente se producen en el mundo. Guerras, hambrunas, sequías e inundaciones, etc. son generalmente originados por las políticas económicas y sociales diseñadas desde los centros del poder mundial y local.

      Temas: Globalización ; Medio ambiente ; Derechos humanos ; Cooperación y desarrollo ; Soberanía alimentaria.
      Idiomas: català ; galego ; castellano.
      Ámbitos geográficos: Mundial.
      Grupos Destinatarios: Educación secundaria ; ONGD ; Público en general.
      Disponibilidad: Préstamo previo pago de transporte.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .

    2. Terra.

      Fotografías de Sebastiao Salgado en torno a la problemática de la tierra y el Movimiento Sin Tierra de Brasil (MST). También incluye fotos de otras temáticas, como las minas de oro a cielo abierto, los barrios marginales de las ciudades, etc.

      Se trata de una colección de 47 paneles de 56x75 cm. enmarcados en listón negro y metacrilato que contienen 45 fotografías, un panel de presentación y otro con un texto de José Saramago sobre el Movimiento Sin Tierra y una canción de Chico Buarque.

      Temas: Globalización ; Medio ambiente ; Derechos humanos ; Educación emancipatoria.
      Ámbitos geográficos: Brasil.
      Grupos Destinatarios: Público en general.
      Disponibilidad: Préstamo, previo pago de transporte.
      Soporte: Exposiciones.
      Reservas en: epcyl@pangea.org .

    3. Una mirada diversa.

      Andreu Castillejos, artista y activista del movimiento de solidaridad, colabora con Entrepueblos en esta exposición y nos presta sus ojos, que se reflejan en sus excelentes fotografías, para ver y comprender las realidades de estos pueblos empobrecidos, explotados, marginados del reparto de la riqueza en el mundo que en muchas ocasiones les es, incluso, robada.

      La exposición consta de 60 fotografías de varios formatos.

      Temas: Migración e Interculturalidad ; Globalización ; Medio ambiente ; Derechos humanos ; Poblaciones indígenas.
      Ámbitos geográficos: Mundial.
      Grupos Destinatarios: Educación secundaria ; Educación Personas Adultas ; ONGD ; Público en general.
      Disponibilidad: Préstamo, previo pago de transporte.
      Soporte: Exposiciones.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .


  • Unidades didácticas.

    1. Los niños y las niñas de la Selva Esmeraldas.

      La selva del norte del Ecuador está desapareciendo. Las agresiones a la selva afectan también a las comunidades que en ella viven. A través de esta unidad didáctica, Entrepueblos pretende acercar al alumnado de educación primaria a esta situación, desarrollando actitudes solidarias y de cooperación que contribuyan a resolver estos problemas.

      La Unidad didáctica consta de cuadernos para el alumnado de 1º, 2º y 3er Ciclo de Primaria, de una exposición y de una Guía didáctica.

      Paneles: Son 12 paneles de 90x100 cm. dónde los niños y niñas de la selva de Esmeraldas nos cuentan cómo es su vida en la selva. Los textos están basados en testimonios de los propios niños y las ilustraciones, en dibujos, hechos por ellos. Cuadernos para el alumnado ; Guía para el profesorado.

      Temas: Migración e Interculturalidad ; Medio ambiente ; Educación emancipatoria ; Cooperación y desarrollo.
      Idiomas: català ; galego ; castellano.
      Ámbitos geográficos: Ecuador.
      Grupos Destinatarios: Educación primaria.
      Disponibilidad: Cuadernos: gratuitos. Exposición: préstamo previo pago transporte.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .

    2. Norte-Sur, un planeta dividido (Carpeta didáctica).

      Coeditado con ECOE, contiene un cuadernillo donde se presenta una propuesta metodológica y de contenidos, tres juegos de reflexión y una encuesta para detectar tópicos.

      El juego del Dominó de la Deuda Externa y el juego del Ecopack, completan la carpeta. Este material va dirigido a quienes trabajan con jóvenes, miembros de grupos y animadores juveniles, educadores/as de calle, asociaciones de vecinos, etc.

      Temas: Globalización ; Comercio Justo ; Educación emancipatoria ; Cooperación y desarrollo.
      Ámbitos geográficos: Mundial.
      Grupos Destinatarios: Educación secundaria.
      Disponibilidad: Préstamo. Venta (9 euros).
      Soporte: Unidades didácticas.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .

    3. Entender el mundo global desde la solidaridad (Guía didáctica).

      Guía Didáctica que pretende reforzar la capacidad de reflexión y análisis sobre los diferentes aspectos que tienen que ver con las causas de la desigualdad, la explotación y la miseria en un mundo global, así como la necesidad de unificar los procesos de lucha, de denuncia y solidaridad en cada país, tanto del Norte como del Sur.

      La Guía contiene un marco teórico y una serie de propuestas metodológicas para trabajar con grupos.

      Forma parte de la colección de materiales docentes elaborada por Entrepueblos y compuesta por una Colección de Paneles, Guía Didáctica, presentación Multimedia y vídeo.

      Temas: Género ; Globalización ; Medio ambiente ; Cooperación y desarrollo.
      Ámbitos geográficos: Mundial.
      Grupos Destinatarios: Educación secundaria ; Educación Personas Adultas ; ONGD.
      Reservas en: sensiep@pangea.org .


  • Documentos.

    Posee un gran abanico de documentos y revistas a consultar.

    Revista "The Ecologist", Vol.28.

    Traducción al castellano en la que ha colaborado Entrepueblos, de la revista inglesa "The Ecologist". La versión original inglesa no pudo ser editada por miedo a problemas legales con Monsanto. Recoge en sus páginas las aportaciones críticas a la discusión sobre nuevas biotecnologías y la agresiva política de comercialización y propaganda al respecto.

    Venta: 3 (apoyo edición).
    Contacto: Luis Pérez.
    Teléfono: 932 68 33 66.
    Correo-e: epueblos@arrakis.es .


  Veterinarios Sin Fronteras.
http://www.veterinariossinfronteras.org/ .

Tipología de material: realizan varias actividades para sensibilizar en países del Norte, entre las que caben destacar educación para el desarrollo, campañas de sensibilización y almacenar una base de documentos.

Contenido temático: temas de actualidad, educación al desarrollo, soberanía alimentaria, deuda ecológica.

Educación para el desarrollo

  • Títeres.

    Buscando el Sol.

    Espectáculo de títeres basado en una leyenda china que pretende acercar la realidad de los habitantes de los países del Sur a los más pequeños partir de la historia de un gigante que recorrió la mitad de su país a la búsqueda del sol, robado por un grupo de demonios y escondido en una cueva bajo el mar, se introducen los conceptos del derecho a la alimentación y del término soberanía alimentaria.

    Destinatarios: Niños y niñas de 6 a 10 años.
    Estructura: El proyecto se divide en dos fases:
    • Representación teatral de la obra "Buscando el sol".
    • Trabajo posterior en el aula con el kit pedagógico y talleres complementarios.


    Recursos necesarios:
    Espació escénico: ancho 4m., fondo 4m., altura 3m., altura de escenario 0,60m.
    Electricidad: de día 2.000 vatios a 220V., de noche o en interior: 8.000 vatios a 220V.
    Toma de corriente al pie del escenario Precio: 360 .
    Solicitud de Reserva: 93 423 70 31.

  • Cuentacuentos.

    Sesión de narración de historias dirigido e interpretado por el actor Biel Porcel en las cuales el entorno, la naturaleza y los animales conforman el medio de subsistencia de sus protagonistas, los títeres.

    Destinatarios: Niños y niñas de 6 a 10 años.
    Estructura: El proyecto se compone de dos fases:
    • Representación del "Cuentacuentos".
    • Trabajo en el aula con la carpeta pedagógica.


    Recursos Necesarios:
    Sala con capacidad para 60 espectadores.
    Espacio escénico de 1 metro de largo x 50 cm de ancho.
    Precio: 522 .
    Solicitud de Reserva: 93 423 70 31.


  Intermón Oxfam.
Localización:
Alberto Aguilera, 15.
28015 Madrid.
902 33 03 31.
http://www.intermonoxfam.org/ .

Tipología del material: Cuenta con material pedagógico destinado en actividades de sensibilización y aprendizaje para trabajar la educación en valores.

Contenido temático del material: pretenden clarificar conceptos como mercado y comercio, el trabajo y la producción, las consecuencias de un comercio desigual, etc.

Destinatarios: Estos materiales pensados para el alumnado de infantil y primaria y profesorado.

    Maletín educativo.

    Por un comercio con justicia.

    Tipología del material: A través de las aventuras de Tostadito, Rita, Laura, Jacquie y muchos más descubriremos de dónde vienen los productos que utilizamos a diario. Se presentan en un maletín que posee diferentes cuadernos de trabajo, guías didácticas y videos.

    Contenido temático del material: comercio desigual, trabajo, producción etc..
    Destinatarios: alumnos de primaria y secundaria.

    Precio: 25 .
    Idiomas: castellano, català , euskera.

  • Video y DVD.

    A partir de una serie de historias e imágenes se conoce la vida, las tradiciones, y los problemas que tienen los niños y niñas de otros países del mundo.

    Noaga, la niña de Burkina Faso (2ª edición actualizada).

    Una niña del Sahel nos explica cómo transcurre un día en su poblado. A través de su vida sabremos qué supone la dificultad y los esfuerzos que hace la gente para optimizar los recursos del agua. Una forma de vida diferente a la nuestra. Aprovechar el agua y frenar el desierto son sus preocupaciones prioritarias.

    Año: 1997.
    Duración: 9.

    Disponibilidad:
    Precio: 9 .
    Idiomas: castellano, català, galego, euskera.

  • Juegos.

    Gimkana: Salgados, investigadores privados.

    Los participantes de la gimkana descubrirán quién fabrica los productos que usamos a diario y bajo qué condiciones.

    A través del juego se pretende que reflexionemos sobre nuestra actitud frente el consumo. Para ello el personaje principal del juego se verá inmerso en diferentes situaciones en las que deberá decidir qué artículos adquiere, en función de la información que recibe y de los recursos de los que dispone.

    Disponibilidad:
    Precio: 5 .
    Idiomas: castellano, catalán, euskera.

  • Documentos, Publicaciones y Cuadernos de Trabajo.

    1. Oulembe, el niño sauri.

      Oulembe, es un niño africano, cuyo padre es el zahorí del poblado, la persona encargada de localizar el agua. En el lugar donde viven, el agua es muy escasa y la labor de buscarla es fundamental para la vida de los vecinos. Oulembe antes de iniciarse en el oficio de su sabio padre, vivirá aventuras y conocerá lugares donde el agua no es un bien tan apreciado como en su tierra.

      Contenido temático del material: medio ambiente, consumo responsable, infancia, educación para el desarrollo.
      Destinatarios: Infancia.

      Teléfono: 93 482 07 00 Correo-e: logisticaeditorial@intermon.org
    2. Global Express.

      Material en formato electrónico para tratar un tema de actualidad mediática en Secundaria. Consta de una información sobre el tema, orientaciones didácticas, bibliografía y un conjunto de actividades pensadas para 2 -4 horas de trabajo en el aula.

      Periodicidad trimestral.

      Nº aparecidos: 1- Afganistán, 2- Argentina 3-Johanesburgo: salvemos la tierra o no...4-Irak 5- África: mas allá de la sequía 6-Alto al fuego, el negocio de las armas 7.- La democracia mas allá de las urnas 8-JJOO: citius, altius, fortius 9-Tsunami: de la emergencia a la solidaridad 10-¿Nos salvará Kioto?

      Contenido temático del material: Comercio justo, medio ambiente, globalización, interculturalidad, refugiados, migración, acción humanitaria, infancia, género, cooperación y desarrollo, educación para el desarrollo, derechos fundamentales.

      Destinatarios: jóvenes, profesorado, secundaria.

      Disponibilidad: Gratuito.
      Contacto: www.intermonoxfam.org/educar/global .


  Ayuda en Acción.
Localización:
Ayuda en Acción - Madrid.
C/Enrique Jardiel Poncela, 6, 1ª planta.
28016 Madrid.
Teléfono: 91 522 60 60.
Correo-e: informacion@ayudaenaccion.org .
http://www.ayudaenaccion.org/ .

Tipología del material: posee diversos materiales destinados a la educación para el desarrollo. Presentado en distintos formatos, como guías didácticas y educoteca, compuesta por libros, recursos en internet, audiovisuales y exposiciones.

Contenido temático del material: mediante estos materiales intentan sensibilizar a la población del Norte mediante la información y el análisis crítico y pedagógico de los diferentes temas globales que nos afectan y que debemos tener en cuenta.

  • Guías Didácticas.

    Pretenden apoyar la labor educativa de docentes, educadores y monitores para favorecer un clima de trabajo cooperativo y reflexivo que nos permita ir más allá de los hechos que ocurren en el mundo y buscar soluciones que comprometan y responsabilicen sobre la situación desigual en nuestro entorno y en el mundo. Son herramientas y recursos no cerrados, que permiten generar cambios y mejoras metodológicas para acercar contenidos de desarrollo y de educación de una forma sencilla. Nos pueden servir de base para la creación de un espacio que promueva el respeto a los derechos humanos, la tolerancia y la solidaridad.

    1. El agua, un recurso indispensable.

      www.ayudaenaccion.org/contenidos/documentos/previo/El agua un recurso indispensable.pdf .

    2. Cuidar Nuestro Entorno es Cuidar Vida.

      www.ayudaenaccion.org/contenidos/documentos/previo/cuidarnuestroentornoescuidarvida.pdf .

      Contacto e información:
      Teléfono: 902 402 404 o 91 522 60 60.
      Correo-e: pgarces@ayudaenaccion.org .


  • Exposiciones.

    Exposición "Tierra, Sol y Agua".

    La exposición presenta el viaje realizado por un técnico leridano por diversos proyectos de AeA Perú capacitando a campesinos fruticultores. La exposición consta de 41 fotografías de 31 cm x 41cm y cinco paneles que miden 61cm x 81 cm.

    Disponibilidad: Préstamo.
    Teléfono: 902 40 24 04.
    Correo-e: voluntariado@ayudaenaccion.org .


  Manos Unidas.
Localización:
Servicios centrales.
Barquillo, 38 , 3º.
28004 Madrid.
Teléfono: 91 308 20 20 / 902 40 07 07.
Correo-e: info@manosunidas.org .
http://www.manosunidas.org/ .

Tipología del material: Manos Unidas ha creado materiales con fines educativos, se encuentran en distintos formatos, como fichas, y videos.

Destinatarios: Para jóvenes de distintos niveles educativos. Existen distintos materiales según sea la edad.

  1. Comercio justo, comercio solidario.

    Acercamiento a la cultura de Costa de Marfil, denuncia del injusto sistema comercial imperante y propuesta de alternativas de cambio.

    Destinatarios: Educación primaria.

  2. Repartir las tierras.

    Acercamiento a la cultura de Brasil y denuncia de las situaciones injustas derivadas del mal reparto de la tierra (campesinos sin tierra, indígenas desplazados de su entorno y deterioro del medio ambiente).

    Destinatarios: Educación primaria.

  3. Hagamos del Mundo la Tierra de Todos.

    Fichas destinadas a trabajar la globalización.

    Contienen sencillas actividades para trabajar con los jóvenes los temas de mercado y de nuestro mundo globalizado.

    También disponibles el archivador y la primera entrega de las fichas (año 2004).

    Destinatarios: Educación Secundaria.

  4. Relaciones comerciales y Deuda.

    Denuncia del injusto sistema comercial y de la Deuda Externa.

  5. "El Señor de los Mosquis" (video).

    Una trilogía de dibujos animados en los que se narra la vida de las moscas de una comunidad, que se ven inmersas en distintas realidades y problemas relacionados con la globalización, sus consecuencias y las posibles soluciones o alternativas.

    Cada guía didáctica cuenta con actividades y preguntas para poder profundizar en los contenidos de cada vídeo.


  Red de ONGs del Mediterráneo para la Ecología y el Desarrollo Sostenible (MED Forum).
http://www.medforum.org/ .

Tipología del material: Ofrece publicaciones de información y difusión.
Publicaciones: Revista MED Forum, Ecología y Desarrollo sostenible, MED Info, Boletín electrónico de MED Forum.

  • Ediciones Especiales Monográficas:
    • Declaración de Barcelona de las ONGs del Mediterráneo para una Gestión Integrada y Solidaria de la Cuenca Mediterránea.
    • Propuestas de Acción de las ONGs del Mediterráneo frente los Convenios Internacionales.
    • Declaración de Barcelona de les ONGs del Mediterráneo por un Desarrollo sostenible.
    • Proteger el Mediterráneo? Sí! Pero...Ratificad el Convenio de Barcelona y sus Protocolos YA!.
    • Declaración sobre la Desertificación: Conclusiones, recomendaciones y propuestas de la sociedad civil en la lucha contra la desertificación y la sequía en el Mediterráneo.
    • Declaración de las ONGs del Mediterráneo sobre el Turismo sostenible y la participación de la sociedad civil.


  • Dípticos MED Forum.

  • Libros Guía: Libro-guía Turismo Sostenible en el Mediterráneo-Guía para la gestión local. Dossier de Prensa.


  Fundación Paz y Tercer Mundo (PTM).
Localización:
Sombrerería, 2-3º.
48005 Bilbao.
Teléfono: 944 16 23 25.
Fax: 944 79 42 48.
Correo-e: comunicacion@ptmhirugarren.org .
http://www.ptmmundubat.org/ .

  • Videos.

    "Soberanía Alimentaria" (2003).

    Presentación sobre el concepto de soberanía alimentaria como el derecho a saber y decidir sobre lo que consumimos y producimos. Se analiza en este vídeo, la situación actual y muestra las alternativas reales a esta política neoliberal que ejerce su control a través de las multinacionales.

    Duración: 14 minutos.
    Disponibilidad: Préstamo. VHS.
    Idiomas: Castellano.

  • Biblioteca.

    Libros PTM-mundubat y Dossieres PTM-mundubat: Sakonduz.

    Los libros de editorial PTM y dossieres monográficos sakonduz abordan de manera extensa y en profundidad cuestiones relativas a la cooperación para el desarrollo, la educación para el desarrollo o la sensibilización.
    Idiomas: castellano y euskera.


  Grupo de Difusió de la Ciencia i del Medi Ambient (GDC).
Localización:
Centro de estudios ambientales.
Facultad de Ciencias.
Universidad Autónoma de Barcelona.
08193 Bellaterra, Barcelona.
Teléfono: 93 581 25 03.
Fax: 93 581 33 31.
Correo-e: teresa.escalas@uab.es .
http://dewey.uab.es/_ce_difusio/ .

Tipología del material: Realizan actividades que inciten la reflexión, difusión y la participación, como páginas web, exposiciones, materiales, publicaciones. Actividades de formación, para capacitar en ciencias y medio ambiente, así como análisis y modelos de sostenibilidad.


  EcoHabitar. Bioconstrucción, Permacultura y Sostenibilidad Práctica.
Localización:
Regata, 11.
Llanos de Penagos 39627.
Santander, Cantabria.
Teléfono: 978 78 14 66.
Correo-e: gestion@ecohabitar.org .
http://www.ecohabitar.org/

Tipología del material: Ofrecen servicios de información como la revista EcoHabitar y el archivo y artículos y formación. Así como se puede encontrar actividades trimestrales sobre cursos de Bioconstrucción, Permacultura, Radiestesiay Geobiología, Energías Renovables y otras materias.

  • Documentación.

    Revista EcoHabitar, archivo y artículos:

    Contenido temático del material: información sobre Bioconstrucción, Ecoarquitectura, Ecomateriales, Ecoaldeas, comunidades y Vida alternativa, Permacultura, Ecopaisajismo, Tecnologías alternativas y Energías renovables, Biorregionalismo, Educación, Consumo ético, Agricultura natural, Biodiversidad, Antiglobalización, Geobiología.

    Información técnica, fichas, artículos, entrevistas, estudios y proyectos sobre bioconstrucción, energías renovables, permacultura, etc.

  • Formación.

    La formación de bioconstructores y técnicas naturales de construcción es hoy por hoy una difícil tarea. No existe actualmente ningún centro cualificado que imparta estos conocimientos, por ahora solo podemos confiar en las iniciativas individuales de algunos colectivos muy implicados.

    Cursos:

    1. Geobiología y Radiestesia. Aprendiendo a Resentir.

      Gemoterapia y las emisiones de Formas. Una aplicación práctica en Geobiología y Feng Shui.

      Imparte: Daniel Rubio, Psicólogo clínico, experto en Geobiología en su relación con la salud y con los Lugares Sagrados.
      Teléfono: 918 90 71 97 ; 669 415 318.
      Correo-e: drubio@correo.cop.es .

    2. Cursos de Radiestesia y arquitectura Sagrada.

      Imparte: Pedro Cores, experto en Geobiología y Salud del Habitat.
      Correo-e: pedrocores@ecohabitar.org .


  Federación Española de Ingeniería Sin Fronteras.
http://www.isf.es .

Tipología del material: Presentan distintas actividades que desarrolla la Federación ISF, como, Programas de cooperación, campañas de sensibilización social, etc.

  • Exposiciones.

    Exposición derecho al agua.

    La exposición forma parte de las actividades llevadas a cabo dentro de la Campaña que está realizando Ingeniería Sin Fronteras sobre Agua. Recoge imágenes sobre los problemas de accesibilidad a este preciado y escaso recurso que sufre una gran parte de la población mundial. Video de la Campaña, Documentos a tener en cuenta.

    Correo-e: derechoalagua@isf.es .
    http://accesoalagua.isf.es .

  • Educación para el Desarrollo.

    ISF trabaja para consolidar un área de conocimiento, la Tecnología para el Desarrollo Humano (TPDH), que brinda interesantes aportaciones en el terreno de la lucha contra las desigualdades sociales en los países empobrecidos.

    1. Cursos presenciales.

      Este es el listado de cursos y asignaturas presenciales disponibles:
      • Curso gestión de proyectos de cooperación para el desarrollo.
      • III Curso de introducción a la cooperación para el desarrollo.
      • Ciclo de Conferencias sobre TpDH.
      • II Curso de Introducción a la Cooperación para el Desarrollo.
      • Tecnología para el Desarrollo Humano y Sostenible.
      • Proyectos de Cooperación al Desarrollo: conceptos y metodologías.
      • Cooperación internacional, Ingeniería y Desarrollo.
      • Desarrollo, Cooperación y Tecnología.
      • Aproximación a los Países en Vías de Desarrollo.


    2. No Presenciales.
      • Este es el listado de cursos y asignaturas no presenciales:
      • Master en Ingeniería Aplicada a la Cooperación para el Desarrollo.
      • Introducción a la Gestión de Proyectos de Cooperación Internacional de Base Tecnológica.
      • La universidad, instrumento de solidaridad.
      • Cooperación Internacional: gestión de proyectos de ingeniería.
      • Postgrado en Cooperación Internacional: tecnologías para el desarrollo humano.
      • Curso Básico de Voluntariado y Cooperación para el Desarrollo Humano.


  • Publicaciones.

    1. Cuadernos TPDH.

      www.cuadernos.tpdh.org .

      Publicación monográfica semestral que pretende generar y difundir conocimiento sobre Tecnología para el Desarrollo Humano.

    2. Libros.

      ISF ha editado diversos libros sobre diferentes aspectos y ámbitos de la Tecnología para el Desarrollo Humano:

      • Manual de Energía Solar Fotovoltaica y cooperación al desarrollo.
      • Tecnología para el Desarrollo Humano. Agua e Infraestructuras.


      Correo-e: contacta@isf-cat.org .

    3. ISFormativo.

      ISFomativo es el boletín trimestral de ISF. Incluye artículos de fondo referentes a campañas de sensibilización y a actividades de ISF, así como breves noticias de ISF y del mundo de la cooperación. Lo reciben todas las personas socias de ISF así como instituciones y entidades diversas.

    4. Memoria de Actividades.

      La Memoria de Actividades del año anterior, donde recoge la actividad de la organización en lo que se refiere al estado de los proyectos de cooperación al desarrollo, educación e investigación, así como las campañas de sensibilización. También muestra los datos económicos sobre el gasto generado y los ingresos recibidos, así como reseña las entidades colaboradoras.

      Contenido temático: tecnología esté realmente al servicio del desarrollo humano, educación para el desarrollo, incidencia e investigación, Equipamientos Sociales e Infraestructuras, Agua y Saneamiento, Producción Agropecuaria y Microempresas, Tecnologías de la Información y Comunicaciones y Energía.


  Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS).
Localización:
C/ General Cabrera, 21.
28020 Madrid.
Teléfono: 91 449 10 40.
Fax: 91 571 10 16.
http://www.istas.ccoo.es .
http://www.istas.net .

Tipología del material: Consta de una biblioteca virtual. Cursos de Formación, presenciales y a distancia; líneas de Investigación de interés sindical en colaboración entidades universitarias y del ámbito científico y noticias y difusión de conocimientos e informaciones y promoción de actividades de debate social sobre los problemas de salud laboral y medio ambiente.

Contenido temático del material: se proporciona información que les permite conocer desde la legislación vigente en materia de medio ambiente (Agua, Gestión ambiental, Tóxicos, Política y formativas) -y particularmente la que afecta al mundo empresarial-, hasta las principales y más dañinas substancias tóxicas que pueden encontrarse en el entorno laboral, pasando por temas de interés relacionados con la gestión del agua, la seguridad alimentaria o los residuos. También puede encontrar herramientas y documentación útil para la promover estrategias de sostenibilidad en la empresa desde la intervención sindical. Diseño de planes formativos con el fin de mejorar las capacidades de intervención de los representantes sindicales, especialmente de los Delegados/as de Prevención.

  • Biblioteca virtual.

    Documentos a resaltar:

    • Trabajadores e impacto ecológico, social y económico de las nuevas regulaciones ambientales.
    • Participación y derechos ambientales de los trabajadores en la empresa española.
    • Prevención del riesgo químico en los procesos productivos en España.
    • Diagnóstico de Salud Laboral en invernaderos agrícolas de Almería.
    • Sustentabilidad y globalización. Flujos monetarios, de energía y de materiales.
    • Guía informativa sobre la certificación forestal FSC.
    • Sistemas de Gestión Medioambiental. Guía de actuación para trabajadores.
    • Guía de Buenas prácticas.
    • Manual del monitor/a: Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación y Sistemas de Gestión Medioambiental EMAS.
    • Etiquetas de productos químicos: Información que debe contener.
    • Acceso a información sobre sustancias químicas a través de Internet.
    • Fichas para la identificación de sustancias y peligros.
    • Cuestiones éticas respecto al riesgo químico.
    • Evaluación de riesgos originados por agentes químicos.
    • Diagnóstico de situación por sectores y actividades productivas. Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación.
    • Estudio de Necesidades de Formación para Trabajadores. Implementación de la Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación.
    • Emisiones de gases de invernadero en España.
    • Estrategia europea de sustancias químicas.


  • Boletines.

    1. Boletín ISTAS.

      Este boletín electrónico informa de las novedades de nuestro instituto. Se envía gratuitamente por correo electrónico a los suscriptores.

    2. Daphnia.

      Boletín informativo sobre la prevención de la contaminación y la producción limpia. Se distribuye gratuitamente a sus suscriptores. Se publica trimestralmente y se accede a sus contenidos también a través de esta web.

      Correo-e: obayona@ccoo.es .


  • Formación.

    ISTAS desarrolla diversas actividades formativas con el objeto de mejorar las capacidades de intervención de los representantes sindicales, especialmente de los delegados y delegadas de prevención, fomentando la actuación sindical autónoma.

    Junto a estas actividades, y paralelamente, se desarrollan otras que podríamos denominar como técnicas o de especialización, como jornadas técnicas o cursos de nivel intermedio o superior.

    • Responsabilidad corporativa, ambiental y social de las empresas.

      Curso de Verano de la Universidad Complutense. El Escorial.


  Buenas prácticas ambientales.
  • Manuales de Buenas Prácticas Ambientales en las Familias Profesionales:

    http://www.mma.es/polit_amb/fondos/redauto/integracion_areas_msmamb.htm#modulo .

    El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, a través de la Unidad Administradora para el Fondo Social Europeo y el Instituto Nacional de Empleo, en colaboración con la Red de Autoridades Ambientales han elaborado estos Manuales de Buenas Prácticas Ambientales para las diferentes Familias Profesionales en que se organiza la Formación Ocupacional.

    Estos Manuales de Buenas Prácticas surgen como complemento necesario al Módulo de Sensibilización Ambiental, dándole continuidad a una idea que, con carácter general y básico, integra consideraciones ambientales transversales a los cursos de formación ocupacional.

    Para la elaboración de estos manuales se han tenido en cuenta otras experiencias como la llevada a cabo por la Consellería de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana, con las Guías de Buenas Prácticas Ambientales.

    Las Buenas Prácticas que se exponen en estos Manuales son muy útiles y sencillas de aplicar, tanto por su simplicidad como por los sorprendentes resultados que se obtienen, contribuyendo de esta manera a conseguir, entre todos, un objetivo fundamental: el Desarrollo Sostenible.

    Manuales de Buenas Prácticas Ambientales para las Diferentes Familias Profesionales:

    • Administración y Oficinas, Comercio, Docencia e Investigación, Seguros y Finanzas
    • Agraria
    • Albañilería
    • Artesanía
    • Automoción
    • Corcho
    • Cuidados Auxiliares
    • Edificación y Obras Públicas
    • Explotación agrícola / Industrias alimentarias
    • Fabricación de Equipos Electromecánicos
    • Ganadería
    • Industria de la Madera y el Corcho
    • Industria Pesada y Construcciones Metálicas
    • Industrias Gráficas
    • Industrias Manufactureras Diversas
    • Industrias Químicas
    • Industrias Textiles
    • Información y Manifestaciones Artísticas
    • Mantenimiento y Reparación
    • Minería y Primeras Transformaciones
    • Montajes e Instalaciones
    • Pesca y Acuicultura
    • Producción, transformación y distribución de Energía y Agua
    • Restauración
    • Sanidad
    • Servicio a las Empresas
    • Servicios a la Comunidad y Personales
    • Transporte y Comunicaciones
    • Turismo y Hostelería


6. Anexos.
 
  6.1. Guía de control para un/a trabajador/a (www.istas.net).
Como elemento de referencia orientativa detallamos una serie de apartados que pueden facilitar una primera aproximación a la situación medioambiental en la empresa o en el trabajo.


Ahorro energético

  • ¿Se tienen en cuenta criterios de ahorro y eficiencia energética al diseñar edificios e instalaciones o al modificar el proceso productivo?

  • ¿Se despilfarra energía? ¿Podría evitarse? ¿Se promueve el ahorro energético?

  • ¿Se utilizan fuentes energéticas menos contaminantes como la cogeneración?

  • ¿Se utilizan energías renovables (solar térmica para calentar agua, fotovoltaica, biomasa, etc.)?

  • ¿Se podría mejorar el ahorro energético en los sistemas de iluminación, desconexión de equipos cuando no se utilicen, etc.?

Transporte

  • ¿Se pueden mejorar los vehículos de la empresa desde el punto de vista medioambiental: tipo de combustible, eficiencia, factor de carga, mantenimiento, planificación de rutas, etc.?

  • ¿Se aplican a la compra de vehículos criterios de eficiencia, dimensión óptima, durabilidad, etc.?

  • ¿Facilita la empresa el uso de transporte colectivo a los trabajadores?

  • ¿Qué implicaciones para el tráfico tiene la ubicación de la empresa, de los almacenes de distribución y otras dependencias?

Gestión de residuos, emisiones o vertidos

  • ¿Conoce el empresario la legislación sobre residuos, emisiones o vertidos?

  • ¿Se tratan los residuos, emisiones o vertidos de acuerdo a la normativa vigente?

  • ¿Existe en la empresa alguna estrategia de reducción de los residuos, emisiones o vertidos? ¿Se intenta minimizar los residuos, emisiones o vertidos en origen?

  • ¿Hay en la empresa alguna persona responsable de la gestión de residuos, emisiones o vertidos?

  • ¿Se ha considerado por parte de la empresa modificar los procesos productivos con el objetivo de reducir los residuos, emisiones o vertidos?

Reciclaje

  • ¿Existe en la empresa algún programa o actividad de reciclado de productos?

  • ¿Se tiene un inventario de los residuos reciclables y no reciclables?

  • ¿Se separan según este criterio?

  • ¿Se realiza una recogida selectiva de los residuos?

  • ¿Se utilizan en la empresa materiales reciclados?

  • ¿En las oficinas se recoge y almacena el papel utilizado de forma separada?

  • ¿Se reciclan los aceites utilizados en el proceso productivo?

  • ¿Las fotocopiadoras utilizan papel reciclado?

  • ¿Los tonner de fotocopiadoras e impresoras una vez agotados se separan y devuelven al distribuidor?

Productos tóxicos y peligrosos

  • ¿Tiene el empresario información sobre la toxicidad de las sustancias que se usan y de los residuos que se generan en la empresa?

  • ¿La pone a disposición de los trabajadores y trabajadoras?

  • ¿Las medidas para evitar la exposición de trabajadores/as a riesgos tóxicos generan contaminación en el exterior de la empresa?

  • ¿Cumple el empresario la legislación vigente relativa a almacenaje, transporte y gestión de residuos tóxicos?

  • ¿Dispone la empresa de los servicios de un Gestor Autorizado de Residuos?

  • ¿Realiza una declaración anual de los residuos generados (cantidad/ volumen, tipo de residuo, tratamiento, etc.)?

  • ¿Se ha planteado la sustitución de productos o procesos tóxicos por otros menos o nada tóxicos?

  • ¿Existen planes de emergencia en caso de fuga, derrame, etc.?

Formación e información

  • ¿Proporciona el empresario información relativa a la política medioambiental de la empresa?

  • ¿Se exigen garantías medioambientales a los suministradores?

  • ¿Se organizan cursos de formación sobre temas medioambientales?

  • ¿Se consulta a los representantes sindicales en materia de protección del medio ambiente interno y/o externo?

  • ¿Reciben los trabajadores/as información en relación a los riesgos de los productos utilizados normalmente en la empresa?

  • ¿Mantiene la empresa una política de información al consumidor?

  • ¿Utiliza la empresa como instrumento de marketing alguna acción favorable hacia el medio ambiente que realice o haya realizado?


  6.2. Legislación ambiental.
 
  6.2.1. Ministerio de Medio Ambiente.
http://www.mma.es/normativa/legis/index.htm .


Índice de contenidos

  1. Presentación
  2. Generales. Instrumentos de Tutela Ambiental Ambiente e Industria
    • Ley de libre acceso a la Información Medioambiental
  3. Aguas y Costas
  4. Atmósfera
  5. Conservación Naturaleza, Fauna y Flora
  6. Impacto Ambiental
  7. Residuos. Sustancias y Preparados Peligrosos
    • Ley de Envases (texto completo)
    • Ley de Residuos (texto completo)
  8. Actividades Clasificadas
  9. Ordenación del Territorio
  10. Estructura Orgánica
  11. Ayudas, Subvenciones y Premios


PRESENTACIÓN:

La presente página de Legislación sobre Medio Ambiente pretende ser una herramienta que ofrezca una información rigurosa y completa a todo aquel que se aproxime al estudio de esta disciplina, ya sea como consecuencia de su actividad profesional como por cualquiera otra razón. De esta manera se ha dotado a la página de una estructura organizativa eminentemente práctica, que lejos de pretender un estudio pormenorizado de cada una de las disposiciones aquí mencionadas, facilita una rápida consulta sobre la materia deseada.

El Derecho ambiental se define por dos características fundamentales: la primera se refiere al ámbito material al que se circunscribe, ámbito que no puede resumirse a una única disciplina del derecho, ni a un tipo determinado de actividad humana, sino que se encuentra fragmentado en multitud de disposiciones a través de todo el ordenamiento jurídico; una segunda característica de importancia es el origen formal de las disposiciones, ya que como consecuencia del reparto competencial entre las distintas administraciones (local, autonómica y estatal) éstas se encuentran diseminadas por todo el Estado por razones de territorialidad y competencia. No hemos de olvidar que España forma parte de la Unión Europea, lo que implica un entramado normativo que afecta de forma directa al ordenamiento que se ha venido llamando "interno"; al igual que los tratados internacionales suscritos por el Estado español.

En el mes de marzo de 1997, la Secretaría General Técnica del Ministerio de Medio Ambiente incluyó dentro de la Página Web del Ministerio una sección dedicada a la legislación y jurisprudencia ambiental, en cuya estructura se tuvo en cuenta esta dualidad del derecho ambiental.

En esta Página Web podemos encontrar las normativa vigente hasta el momento actual. No obstante, en algunos casos puede que no aparezcan las últimas normas publicadas debido a un pequeño desfase que se produce entre la fecha de publicación y la fecha en que tales normas se incluyen en esta Página.

Teniendo en cuenta estas características, la estructura sistemática de este catálogo ha sido establecida en base a dos criterios:

Unos bloques temáticos que permiten una primera aproximación para la búsqueda de la norma deseada, bloques abiertos dado que algunas normas pueden tratar de diversas materias por lo que pueden encontrarse disposiciones "repetidas" en distintos bloques temáticos, siguiendo un orden cronológico.

Estos bloques temáticos son los siguientes:

  1. Generales. Instrumentos de Tutela Ambiental (Etiqueta Ecológica, Ecogestión y Ecoauditoría), Medio Ambiente e Industria.
  2. Aguas y Costas.
  3. Atmósfera.
  4. Conservación de la Naturaleza, Fauna y Flora.
  5. Impacto Ambiental.
  6. Residuos, Sustancias y Preparados Peligrosos.
  7. Actividades Clasificadas.
  8. Ordenación del Territorio.
  9. Estructura Orgánica.
  10. Ayudas, Subvenciones y Premios.

Dentro de estos bloques temáticos se podrán encontrar las Leyes y otras disposiciones legales vigentes en las diferentes materias, ordenadas en tres subapartados según su diferente fuente normativa:

  • Unión Europea
  • Estado
  • Comunidades Autónomas (dentro de este apartado se encuentran las distintas Comunidades Autónomas por orden alfabético).

No han sido objeto de esta compilación los Tratados Internacionales (aunque pueden encontrarse algunos instrumentos de adhesión y ratificación), las Ordenanzas locales, ni las Órdenes y otras disposiciones de menor rango normativo de las Comunidades Autónomas, evidentemente por su excesivo número, excepto aquellas de especial importancia.

En cuanto a las normas de la Comunidad Europea, se han introducido aquellas que no necesitan de ningún procedimiento de incorporación al ordenamiento interno (Reglamentos y Decisiones).

También aparecen las Directivas de los últimos años, ya que las anteriores, al estar traspuestas, no se ha considerado pertinente incluirlas. En todo caso, en las observaciones de las disposiciones del Estado se indican las Directivas que se incorporan mediante dicha norma.

A lo largo de todo el índice se pueden encontrar observaciones que completan y mejoran la interpretación de las normas al indicar afecciones y modificaciones de importancia.

Esta Página de derecho ambiental ha centrado, también, su atención en las disposiciones de las Comunidades Autónomas, lo que le da un carácter innovador y global, al permitir un conocimiento general del estado de la legislación ambiental en los distintos territorios que conforman el Estado español.

En la actualidad, existen enlaces que permiten acceder al texto completo de las disposiciones que se han publicado en el año 2000, excepto las de las Comunidades Autónomas que no tengan el rango de Ley. Posteriormente, se irán incluyendo los enlaces que figuren en esta página Web de las disposiciones anteriores al año 2000.


  6.2.2. Unión Europea.
http://europa.eu.int/eur-lex/lex/es/index.htm .

EUR-Lex ofrece acceso directo y gratuito a la legislación de la Unión Europea. El sistema permite consultar el Diario Oficial de la Unión Europea y, entre otras cosas, incluye los tratados, la legislación, la jurisprudencia y los trabajos preparatorios de la legislación. Ofrece amplias posibilidades de búsqueda.

  • Búsqueda avanzada
  • Colecciones
  • Tratados
  • Acuerdos internacionales
  • Legislación vigente
  • Trabajos preparatorios
  • Jurisprudencia
  • Preguntas parlamentarias


  6.3. Glosario.
  • Acreditación:
    La acreditación se basa en la evaluación de la competencia técnica del solicitante por un equipo independiente de profesionales con arreglo a requisitos reconocidos internacionalmente.

  • Actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera:
    Aquellas que por su propia naturaleza o por los procesos tecnológicos convencionales utilizados constituyen o pueden constituir un foco de contaminación atmosférica sistemática.

  • Aguas continentales:
    Extensiones de agua localizadas de la costa hacia el interior, por ejemplo ríos, lagos, pantanos, etc.

  • Aguas residuales domésticas:
    Las aguas residuales procedentes de zonas de vivienda y de servicios, generadas principalmente por el metabolismo humano y las actividades domésticas.

  • Aguas residuales urbanas:
    Las aguas residuales domésticas o la mezcla de éstas con aguas residuales industriales o con aguas de escorrentía pluvial.

  • Almacenamiento de residuos:
    El depósito temporal de residuos, con carácter previo a su valorización o eliminación, por tiempo inferior a dos años o a seis meses si se trata de residuos peligrosos, a menos que reglamentariamente se establezcan plazos inferiores. No se incluye en este concepto el depósito temporal de residuos en las instalaciones de producción con los mismos fines y por períodos de tiempo inferiores a los señalados en el párrafo anterior, si bien se podrán prever prórrogas de los plazos de almacenamiento como operación de producción. Reglamentariamente podrán establecerse plazos inferiores a los señalados.

  • Análisis del ciclo de vida:
    Determinación del impacto medioambiental de un producto durante todas las etapas de su vida.

  • Aspecto medioambiental:
    Elemento de las actividades, productos o servicios de una organización, que pueden interactuar con el medio ambiente.

  • Auditor:
    Persona o equipo de personas, pertenecientes a la empresa u organización o exteriores a ella, que actúan en nombre de la alta dirección de la empresa para la realización de la auditoría del centro que implanta un Sistema de gestión medioambiental y que ha de ser suficientemente independiente de las actividades que audita como para poder emitir un dictamen objetivo.

  • Auditoría ambiental:
    Proceso sistemático y documentado de recogida y evaluación de datos para verificar su conformidad con los criterios de la auditoría. Las auditorías llevadas a cabo bajo un Sistema de gestión medioambiental son un instrumento de gestión que comprende un evaluación sistemática, documentada, periódica y objetiva de la eficacia de la organización, el sistema de gestión y los procedimientos destinados a la protección del medio ambiente.

  • Autoridad Competente de Medio Ambiente:
    En el proceso de evaluación de impacto ambiental la que conforme a la normativa vigente, ha de formular la Declaración de Impacto Ambiental.

  • Autoridad Competente Sustantiva:
    Aquella que, conforme a la legislación aplicable al proyecto de que se trate, ha de conceder la autorización para su realización.

  • BAT:
    Acrónimo en inglés de mejor tecnología disponible.

  • BATNEC:
    Acrónimo en inglés de mejor tecnología disponible a costos asumibles.

  • Biodegradabilidad:
    Propiedad de un compuesto para ser degradado por la acción de microorganismos y otros seres vivos, o para ser descompuesto o absorbido en un medio natural.

  • Biodiversidad:
    Desde un punto de vista biológico se define como la riqueza o variedad de especies, la cual puede ser expresada como el número de clases distintas por unidad de espacio o como la razón entre estas clases y el número de individuos totales y la abundancia relativa, o distribución de los individuos entre las distintas clases.

  • Buenas prácticas ambientales:
    Conjunto de acciones emprendidas para reducir los efectos medioambientales de una actividad productiva.

  • Capacidad de asimilación:
    Capacidad del medio ambiente de resistir los efectos de la contaminación sin que se vean mermadas sus funciones.

  • Centro:
    Lugar determinado donde se llevan a cabo las actividades bajo control de una empresa u organización, incluyendo todo almacenaje anexo o asociado de materias primas, productos intermedios, subproductos, productos finales y residuos, así como toda la infraestructura y equipamiento relacionados con estas actividades, tanto si son fijas como si no lo son.

  • Certificador:
    Toda persona o organización independiente de la empresa u organización sometida a certificación que haya obtenido una acreditación por parte de una entidad imparcial, designada o creada por los poderes públicos, para revisar que el sistema de gestión se adecua a la norma de acuerdo con la que se ha implantado.

  • Ciclo de auditoría:
    Periodo durante el cual se someten a auditoría todas las actividades de un centro determinado.

  • Comportamiento medioambiental:
    Son los resultados medibles del Sistema de gestión medioambiental, relativos al control de aspectos medioambientales de las actividades, productos y servicios de una organización basados en una política medioambiental, objetivos y metas.

  • Concesión:
    Otorgamiento gubernativo a favor de particulares o de empresas, bien sea para apropiaciones, disfrutes o aprovechamientos privados en el dominio público, según acontece en minas, aguas o montes, bien para ordenar, sustentar o aprovechar servicios de la administración general o local.

  • Consumo sostenible:
    Es el uso de servicios y productos que cubran las necesidades básicas y aporten una mejor calidad de vida, reduciendo el consumo de recursos materiales y la generación de residuos peligrosos, todo ello con el fin de no hipotecar el futuro de las siguientes generaciones.

  • Contaminación:
    Introducción directa o indirecta en el medio ambiente, efectuada por el hombre, de cualquier tipo de sustancia que resulte nociva para la salud humana o la vida vegetal o animal, dañe los recursos vivos o los ecosistemas, estorbe el disfrute de los lugares de esparcimiento u obstaculice otros usos legítimos del medio ambiente.

  • Contaminación acústica:
    Emisión al medio ambiente de energías, en forma de ondas sonoras, que alteran el medio ambiente o las actividades de las personas y seres vivos.

  • Contaminación atmosférica:
    La presencia en el aire de materias o formas de energía que impliquen riesgo, daño o molestia grave para las personas y bienes de cualquier naturaleza.

  • Contaminación de fondo:
    La existente en un área definida antes de instalar un nuevo foco de contaminación.

  • Contaminación industrial:
    Contaminación provocada por el vertido de efluentes y residuos generados por el sistema productivo industrial, con secuelas negativas para el medio receptor y la salud humana.

  • Contaminación transfronteriza:
    Contaminación originada en un país y que cruza las fronteras a través del aire o del agua, dando como resultado unos efectos que sólo pueden ser mitigados mediante acuerdos internacionales, ya que el daño no se causa únicamente en el país productor de la contaminación.

  • Contaminante de la atmósfera:
    Partículas sólidas o líquidas, vapores y gases, contenidos en la atmósfera, que no forman parte de la composición normal del aire, o que están presentes en cantidades anormales.

  • Cuenca hidrográfica:
    Es el territorio en que las aguas fluyen al mar a través de una red de cauces secundarios que convergen en un cauce principal único. La cuenca hidrográfica, como unidad de gestión del recurso, se considera indivisible.

  • Desarrollo sostenible:
    Desarrollo económico y social que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades, mediante el respeto al medio ambiente y la conservación de los recursos naturales.

  • Descontaminación:
    Conjunto de operaciones y procesos para la eliminación de la sustancia o sustancias que contaminan algún medio.

  • Dominio Publico Hidráulico:
    Está constituido por las aguas continentales, tanto las superficiales como las subterráneas renovables (con independencia del tiempo de renovación), los cauces de las corrientes naturales, continuas o discontinuas, los lechos de los lagos, lagunas y embalses superficiales en cauces públicos, y los acuíferos subterráneos, a los efectos de los actos de disposición o afección de los recursos hídricos.

  • Ecoeficiencia:
    El término ecoeficiencia hace referencia a la optimización del uso de recursos y energía del sistema industrial. Básicamente consiste en producir más con menos, creando nuevos productos que permitan a la sociedad aumentar su bienestar al mismo tiempo que se reduce el nivel de consumo de recursos. Para ello pude actuarse en tres niveles: el incremento de la productividad en el uso de los recursos y gestión de los residuos (a lo largo del ciclo de vida de los productos y mediante el establecimiento de relaciones sinérgicas entre diferentes procesos y actividades productivas), la introducción de criterios ambientales en el proceso de diseño (ecodiseño) y desarrollo tecnológico, y la innovación, tratando de buscar nuevas formas de satisfacer a los clientes.

  • Efecto medioambiental:
    Cambio en el medio ambiente perjudicial o beneficioso, de forma total o parcial, ocasionado directa o indirectamente por las actividades, productos y/o servicios de una empresa u organización.

  • Efluente:
    Producto de desecho de un proceso que se descarga al medio receptor.

  • Eliminación:
    Todo procedimiento dirigido, bien al vertido de los residuos o bien a su destrucción, total o parcial, realizado sin poner en peligro la salud humana y sin utilizar métodos que puedan causar perjuicios al medio ambiente. En todo caso, estarán incluidos en este concepto los procedimientos enumerados en el Anexo II.A de la Decisión de la Comisión (96/350/CE) de 24 de mayo de 1996 por la que se adaptan los anexos IIA y IIB de la Directiva del Consejo (75/442/CEE) relativa a los residuos.

  • Emisión:
    Cualquier liberación de sustancias o energía desde un proceso o instalación al medio ambiente, en un periodo de tiempo determinado.

  • Emisiones canalizadas:
    Emisiones realizadas a través de conductos expresamente construidos o instalados a tal efecto.

  • Emisiones difusas:
    Emisiones que no provienen de una fuente puntual.

  • Entidad de Acreditación:
    Organismo cuya función consiste en asegurar el estándar y fiabilidad de los organismos certificadores para llevar a cabo el proceso de certificación.

  • Envasadores:
    A los efectos de la Ley 11/1997 de envases y residuos de envases se entiende por envasador aquella empresa que ponga en el envase su nombre, denominación social, marca o código de barras. Para aquellos casos de marcas blancas en que no sea factible identificar al envasador, la responsabilidad de cumplir las obligaciones derivadas de la normativa de envases y embalajes recae sobre la marca de distribución que comercialice el producto.

  • Envase:
    Todo producto fabricado con materiales de cualquier naturaleza y que se utilice para contener, proteger, manipular, distribuir y presentar mercancías, desde materias primas hasta artículos acabados, en cualquier fase de la cadena de fabricación, distribución y consumo. Se considerarán también envases todos los artículos desechables utilizados con este mismo fin. Dentro de este concepto se incluyen únicamente los envases de venta o primarios, los envases colectivos o secundarios y los envases de transporte o terciarios.

  • Envase colectivo o envase secundario:
    Todo envase diseñado para constituir en el punto de venta una agrupación de unidades de producto, tanto si va a ser vendido como tal al usuario o consumidor final, como si se utiliza únicamente como medio de reaprovisionar los anaqueles en el citado punto, pudiendo ser separado del producto sin afectar a las características del mismo. Un ejemplo sería la caja de cartón que contiene 12 briks de leche.

  • Envase de transporte o envase terciario:
    Todo envase diseñado para facilitar la manipulación y el transporte de varias unidades de venta o de varios envases colectivos, con objeto de evitar su manipulación física y los daños inherentes en el transporte.

  • Envase de venta o envase primario:
    Todo envase diseñado para constituir en el punto de venta una unidad de venta destinada al consumidor o usuario final, ya recubra al producto por entero o solo parcialmente, pero de tal forma que no pueda modificarse el contenido sin abrir o modificar dicho envase.

  • Envase usado:
    Todo envase reutilizable que, una vez consumido el producto en él contenido, sea susceptible de ser reintegrado por su poseedor en el mismo proceso económico para el que fue concebido o diseñado.

  • Etiquetado ecológico:
    Es un instrumento de la gestión medioambiental de la empresa, de carácter correctivo y función distintiva e informativa.

  • Gestión:
    La recogida, el almacenamiento, el transporte, la valorización y la eliminación de los residuos, incluida la vigilancia de estas actividades, así como la vigilancia de los lugares de depósito o vertido después de su cierre.

  • Gestión ambiental:
    Conjunto de operaciones técnicas necesarias para articular las relaciones de los seres humanos con el medio ambiente. Esta gestión se subdivide en diferentes sectores: la gestión de los recursos o conjunto de acciones que tienden a optimizar su utilización en términos energéticos; la gestión de los residuos, que incluye las actuaciones que pretenden minimizar los efectos desfavorables para el entorno provocados por el vertido de residuos y la gestión de los ecosistemas o de los propios sistemas-soporte de los recursos y los deshechos.

  • Gestor de residuos:
    La persona o entidad, pública o privada, que realice cualquiera de las operaciones que componen la gestión de los residuos, sea o no el productor de los mismos.

  • Implantación:
    El término implantación se puede definir desde dos perspectivas. Desde una perspectiva global, la implantación es el proceso de aplicación de esfuerzos en la empresa con el objetivo de establecer un sistema de calidad o de gestión del medio ambiente. El proceso de implantación se inicia pues con la decisión de la dirección de implantar el sistema. Desde una perspectiva específica, la implantación es el proceso de puesta en práctica de lo establecido en la base documental de un sistema.

  • Instrumentos de gestión ambiental:
    Conjunto de herramientas para llevar a cabo la gestión del medio ambiente. Dichas herramientas pueden operar de dos formas: preventiva y correctora.

  • Internalizar:
    Conseguir que el agente contaminador asuma sus responsabilidades por contaminar, bien controlando las emisiones y vertidos contaminantes, instalando aparatos que minimicen la polución, utilizando materia prima "limpia", disminuyendo la producción de contaminación o aplicándole instrumentos que graven las actividades que directa o indirectamente perjudican el entorno natural.

  • ISO:
    Federación mundial, constituida en 1947, de 127 organizaciones de normalización nacionales (una por cada Estado), cuyo objetivo es facilitar el comercio internacional de bienes y servicios a través del desarrollo de la normalización. A pesar de ser una organización no gubernamental y tener una naturaleza voluntaria en la aplicación de las normas por ella emitidas, la ISO ha alcanzado una enorme aceptación.

  • ISO 14001:
    Norma internacional idéntica a la norma europea EN-ISO 14001 y a la española UNE-EN-ISO 14001, que regula los Sistemas de Gestión Ambiental.

  • Legislación básica ambiental:
    La legislación que el Estado establece basándose en valores mínimos que buscan la uniformización necesaria en todo el territorio español, respetando la facultad de las Comunidades Autónomas para elaborar normas que desarrollen esta legislación estatal.

  • Limite de vertido:
    Cantidades máximas admisibles vertidas durante cierto periodo de tiempo, así como las concentraciones máximas admisibles en un vertido, que se fijan específicamente para cada sustancia.

  • Manual de gestión ambiental:
    Constituye la herramienta central de los documentos clave que se requieren para mantener y auditar el Sistema de gestión medioambiental. Se trata de una referencia básica que reúne los elementos clave de un Sistema de gestión medioambiental, en la cual se documentan las responsabilidades y describen las interacciones entre los componentes del sistema.

  • Medidas correctoras:
    Medidas o acciones tomadas por la empresa con el fin de subsanar los errores o no conformidades que se hayan podido producir a lo largo del proceso productivo.

  • Medio receptor:
    Entorno dónde se descargan finalmente las aguas residuales tratadas o no (acequias, canales, ríos, mar, barrancos, colectores, etc.).

  • Mejora continua:
    Proceso programado, sistemático y periódico con el objeto de mejorar el comportamiento medioambiental de la empresa en su conjunto, de acuerdo con su política medioambiental. Las mejoras son resultado de un esfuerzo continuado en la línea marcada por la política ambiental de la organización.

  • Mercancías peligrosas:
    Aquellas materias y objetos cuyo transporte por carretera está prohibido o autorizado exclusivamente bajo las condiciones establecidas en el ADR (Acuerdo europeo relativo al transporte internacional de mercancías peligrosas) o en la normativa específica reguladora del transporte de mercancías peligrosas.

  • Meta medioambiental:
    Requisito detallado de actuación. (ISO 14000).

  • Minimización:
    Adopción de las medidas organizativas, operativas y tecnológicas necesarias para disminuir (hasta niveles económica y técnicamente factibles) la cantidad y peligrosidad de los residuos generados. Son instrumentos de minimización: la reducción en origen, el reciclado y la recuperación de componentes y/o energía contenidos en los residuos.

  • Nivel de emisión:
    Cantidad de un contaminante emitido a la atmósfera por un foco fijo o móvil, medido en una unidad de tiempo.

  • Nivel de inmisión:
    Cantidad de contaminantes sólidos, líquidos o gaseosos, por unidad de volumen de aire, existente entre 0 y 2 metros de altura sobre el suelo.

  • Niveles de emisión:
    La concentración máxima admisible de cada tipo de contaminante en los vertidos a la atmósfera, medida en peso o volumen, según la práctica corriente internacional, y en las unidades de aplicación que corresponda a cada uno de ellos. El nivel de emisión puede también venir fijado por el peso máximo de cada sustancia contaminante vertida a la atmósfera sistemáticamente en un período determinado o por unidad de producción.

  • Niveles de inmisión:
    Aquellos límites máximos tolerables de presencia en la atmósfera de cada contaminante, aisladamente o asociado con otros. Los primeros permiten detectar fácilmente el foco que emite los gases y materias que contaminan la atmósfera y comprobar si está o no infringiendo lo dispuesto en las normas. Estos niveles son fijados por el Gobierno.

  • Objetivo medioambiental:
    Fin global que la organización se propone alcanzar. (ISO 14000).

  • Organismo de Cuenca:
    Entidades de derecho público independientes para regir y administrar su ámbito territorial de actuación, el cual vendrá definido reglamentariamente y comprenderá una o varias cuencas hidrográficas indivisas, con la sola limitación derivada de las fronteras internacionales.

  • Organismos de Normalización:
    Son las entidades o instituciones encargadas de elaborar las normas.

  • Peligrosos para el medio ambiente:
    Las sustancias y preparados que presenten o puedan presentar un peligro inmediato o futuro para uno o más componentes del medio ambiente.

  • Política medioambiental:
    Compromiso de la Dirección de la empresa, respecto a su comportamiento medioambiental. Ha de ser apropiada a la naturaleza, tamaño e impactos ambientales de las actividades, productos y servicios de la empresa. Ha de incluir el compromiso de mejora continua y de prevención de la contaminación, de cumplir con la legislación y reglamentación medioambiental y otros requisitos suscritos por la organización.

  • Poseedor:
    El productor de los residuos o la persona física o jurídica que los tenga en su poder y que no tenga la condición de gestor de residuos.

  • Prevención:
    El conjunto de medidas destinadas a evitar la generación de residuos o a conseguir su reducción, o la de la cantidad de sustancias peligrosas o contaminantes presentes en ellos.

  • Proceso productivo:
    Proceso en el que materiales, información y productos se transforman para obtener un nuevo producto.

  • Productor:
    Cualquier persona física o jurídica cuya actividad, excluida la derivada del consumo doméstico, produzca residuos o que efectúe operaciones de tratamiento previo, de mezcla, o de otro tipo que ocasionen un cambio de naturaleza o de composición de esos residuos. Tendrá también carácter de productor el importador de residuos o adquirente en cualquier Estado miembro de la Unión Europea.

  • Programa de gestión ambiental:
    Es un plan documentado que identifica cómo se cumplirán los objetivos y las metas, quién es el responsable de cada actividad para cumplir tales objetivos y metas, y un cronograma de realización de actividades. Básicamente describe los medios y métodos a seguir para el correcto cumplimiento de objetivos, especificando los responsables.

  • PYME:
    Acrónimo de Pequeña y Mediana Empresa. No obstante, el término tiene una significado económico más amplio que no sólo tiene en cuenta el tamaño de la empresa (valorado en nº de empleados o facturación) sino que alude al propio modo de gestión de la empresa.

  • Reciclado:
    La transformación de los residuos, dentro de un proceso de producción, para su fin inicial o para otros fines, incluido el compostaje y la biometanización, pero no la incineración con recuperación de energía.

  • Reciclar:
    Supone aprovechar los residuos para su fin inicial o para otros fines con la excepción de la producción de energía.

  • Recogida selectiva:
    El sistema de recogida diferenciada de materiales orgánicos fermentables y de materiales reciclables, así como cualquier otro sistema de recogida diferenciada que permita la separación de materiales valorizables contenidos en los residuos.

  • Recuperación:
    Todo procedimiento que permita el aprovechamiento de las materias o sustancias contenidas en los residuos.

  • Red de saneamiento:
    Infraestructura destinada a la recogida y canalización de las aguas residuales domésticas e industriales. Comprende como elementos mas destacados el alcantarillado y los colectores.

  • Reducción:
    Disminución del volumen o la peligrosidad de los residuos generados.

  • Regeneración:
    Procedimiento al que es sometido un producto usado o desgastado a los efectos de devolverle las cualidades originales que permitan su reutilización.

  • Registro(en gestión ambiental):
    Lo integran los diferentes documentos que forman un Sistema de gestión medioambiental funcional, incluyendo la política ambiental, los objetivos y metas, los programas de gestión ambiental, los procedimientos y los documentos que contienen datos que sirven de marco de referencia del Sistema de gestión medioambiental.

  • Residuo:
    Se entiende por residuo cualquier sustancia u objeto perteneciente a alguna de las categorías que figuran en el anejo de Ley 10/1998 de 21 de abril de residuos, del cual su poseedor se desprenda o del que tenga la intención u obligación de desprenderse. En todo caso, tendrán esta consideración los que figuren en el Catálogo Europeo de Residuos (CER), aprobado por las Instituciones Comunitarias.

  • Residuo de envase:
    Todo envase o material de envase del cual se desprenda su poseedor o tenga la obligación de desprenderse en virtud de las disposiciones en vigor.

  • Residuo industrial:
    Residuo o derivado de un proceso de fabricación, transformación, utilización, consumo o limpieza cuyo poseedor destine al abandono o del que tenga la intención u obligación de desprenderse.

  • Residuos peligrosos:
    Aquellos que figuran en la lista de residuos peligrosos, así como los recipientes y envases que los hayan contenido. Son también residuos peligrosos los que hayan sido calificados como tales por la normativa comunitaria y los que pueda aprobar el Gobierno de conformidad con lo establecido en la normativa europea o en convenios internacionales de los que España sea parte. De igual modo, son residuos peligrosos aquellos que, aún no figurando en la lista de residuos peligrosos, tengan tal consideración de conformidad con lo dispuesto en el Real Decreto 952/1997, de 20 de junio.

  • Residuos sanitarios:
    Los residuos procedentes de hospitales, clínicas, clínicas veterinarias, centros asistenciales, etc. Consisten en restos de comida, papel, cartón, plásticos, material de curas, yesos, ropas, etc y otro tipo de residuos peligrosos como restos anatómicos, sangre, medicamentos caducados, infecciosos, punzantes, citostáticos, vacunas, residuos de laboratorio, residuos líquidos, etc.

  • Residuos urbanos o municipales:
    Los generados en los domicilios particulares, comercios, oficinas y servicios, así como todos aquellos que no tengan la calificación de peligrosos y que por su naturaleza o composición puedan asimilarse a los producidos en los anteriores lugares o actividades.

  • Responsabilidad:
    Deuda, obligación de reparar y satisfacer, por sí o por otro, a consecuencia de delito, de culpa o de otra causa legal.

  • Reutilización:
    El empleo de un material regenerado para el mismo fin para el que fue diseñado originariamente.

  • Sistema de Gestión:
    Estructura de procesos y procedimientos utilizados para asegurar que la organización pueda desarrollar eficaz y eficientemente las acciones requeridas para alcanzar sus objetivos.

  • Sistema de Gestión Medioambiental (SGMA):
    La parte del sistema general de gestión que incluye la estructura organizativa, la planificación de las actividades, las responsabilidades, las prácticas, los procedimientos, los procesos y los recursos para desarrollar, implantar, llevar a efecto, revisar y mantener al día la política medioambiental de la organización.

  • Suelo contaminado:
    Todo aquel cuyas características físicas, químicas o biológicas han sido alteradas negativamente por la presencia de componentes de carácter peligroso de origen humano, en concentración tal que comporte un riesgo para la salud humana o el medio ambiente, de acuerdo con los criterios y estándares que se determinen por el Gobierno.

  • Tecnología limpia:
    Conjunto de procesos, técnicas y procedimientos productivos que generan menos residuos y emisiones que las tecnologías empleadas normalmente en la industria para obtener productos similares.

  • Tóxicos:
    Las sustancias y preparados que, por inhalación, ingestión o penetración cutánea en pequeñas cantidades puedan provocar efectos agudos o crónicos, e incluso la muerte.

  • Usos industriales del agua:
    Consumos de agua realizados desde locales utilizados para efectuar cualquier actividad comercial o industrial.

  • Valorización de residuos:
    La Ley 10/1998 define esta actividad como todo procedimiento que permita el aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos sin poner en peligro la salud humana y sin utilizar métodos que puedan causar perjuicios al medio ambiente.

  • Verificador:
    Toda persona o organización independiente de la empresa u organización sometida a verificación que haya obtenido una acreditación por parte de una entidad imparcial, designada o creada por los poderes públicos, para revisar que el sistema de gestión se adecua a la norma de acuerdo a la que se ha implantado.

  • Vertido:
    Se entiende por vertido toda actividad que, de modo directo o indirecto, es susceptible de contaminar o degradar el agua, es decir, de producir alteraciones perjudiciales de su calidad en relación con los usos posteriores o con su función ecológica.

  • Vertido de aguas residuales:
    Se considera vertido la deposición de efluentes realizada directa o indirectamente en los cauces, cualquiera que sea su naturaleza, así como los que se lleven a cabo en el subsuelo o sobre el terreno, balsas o excavaciones, mediante evacuación, inyección o depósito.

  • Vertido directo:
    Es el vertido que no pasa por ninguna operación de tratamiento antes de ser vertido al medio receptor.

  • Vertido indirecto:
    Vertido no directo, es decir, el que se realiza en alcantarillado, redes de saneamiento, estaciones de depuración, canales de desagüe, de pluviales y azarbes.


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