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Tipos de metodología:
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Cuantitativa
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Participativa
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Descripción:
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"La Guía europea para la Planificación de las Agenda 21 Local" está elaborada por el ICLEI (Internacional Council for the Local Environment Initiatives) como servicio para la Campaña Europea de Ciudades y Poblaciones Sostenibles. Dicha guía esboza un proceso paso a paso para gestionar un Plan de Acción Ambiental Local, que pueda ser utilizado por una autoridad local como orientación para desarrollar su propio modelo de Agenda 21 Local.
La Guía sugiere que cuatro órganos se encarguen de la implementación de una Agenda 21 Local (la Comunidad o Ciudadanía, el Foro de Medio Ambiente, la Administración y el Ayuntamiento) y que se tengan presentes todos estos pasos:
1. Creación del Foro del Medio Ambiente:
Es un órgano en el que tiene que estar representado en la mayor medida de lo posible todo el conjunto de la comunidad.
La autoridad local podría encargarse de su diseño, pero la primera tarea del Foro de Medio Ambiente como colectivo debería ser debatir y consensuar dicha constitución. Tendría que contemplar cuestiones como las siguientes: el propósito del Foro (puesto que de momento no es más que un grupo de personas interesadas), la frecuencia de las reuniones, si estas serán públicas o no, su presidencia, la redacción de actas oficiales y su carácter público, cómo llegar a acuerdos, o cómo dejar constancia de las disensiones cuando no se llega a un acuerdo, cómo proceder a la hora de relevar los miembros...
2. Acordar la filosofía:
Será el nuevo Foro recién creado quien se encargue de formular una filosofía y una visión ambientales para el futuro de la comunidad. Una vez acordado esto será el Ayuntamiento (Gobierno Local) el responsable de aprobar el manifiesto final de la base filosófica de todo el proyecto (se incluirán los principios a seguir y una visión del futuro de la comunidad que represente las distintas opiniones de los participantes).
3. Identificar problemas y causas:
Las fases a seguir dentro de este paso serían las siguientes:
- Análisis subjetivo de los problemas: analizar qué problemas ambientales percibe la comunidad local y sus causas.
- Análisis objetivo de los problemas abordando cuestiones técnicas a través de la utilización de listados y de la investigación científica.
- El siguiente paso es adoptar indicadores y estándares apropiados que permitan hacer una evaluación de los problemas según dichos indicadores, además de hacer una predición de futuro.
- Elaboración de un informe-diagnóstico en el que se describa la situación existente incluyendo los problemas, sus causas y sus efectos.
- Aprobación, publicación y distribución por parte de el Ayuntamiento de dicho diagnóstico ambiental.
4. Definir objetivos generales:
La labor de definir los objetivos generales para los que tiene que dar respuesta el Plan de Acción o Agenda 21 Local le corresponde al Foro de Medio Ambiente y posteriormente ratificados por el Ayuntamiento. al fin y al cabo los objetivos generales son planteamientos de los fines concretos pretendidos por la comunidad y que tienen que estar bastante acorde tanto con la filosofía acordada como con los problemas percibidos en la localidad.
5. Priorizar problemas:
Una vez formulados los objetivos, se observará que no es posible poner en práctica todos ellos inmediatamente con los presupuestos disponibles, y de ahí la necesidad de priorizar los problemas. Dicha priorización debe realizarse con un conocimiento de las repercusiones de los problemas lo más profundo posible, y para ello es aconsejable recurrir a las siguientes fuentes:
- Asesoramiento de expertos: personas de la comunidad local y de expertos externos.
- Evaluación de Impacto Ambiental: permiten determinar qué consecuencias tendría el no hacer nada por cambiar la situación presente y qué se podría conseguir mediante la acción.
- Tablas, estándares o normas que determinen los límites permitidos o convenientes de los elementos relacionados o que puedan afectar al medio ambiente.
6. Identificar opciones para la acción y establecer objetivos específicos:
Una vez conocidas las prioridades se puede seleccionar los objetivos correspondientes y elaborar una lista de las diversas opciones de actuación para alcanzar cada uno de ellos. De esto deberían encargarse tanto la autoridad local como el Foro de Medio Ambiente, ya que no todas las acciones dependen exclusivamente de la autoridad local y todos aquellos que participen en actividades en pro del medio ambiente pueden contribuir.
Todas las opciones enumeradas tienen que analizarse según su:
- Impacto ambiental: comprende dos cuestiones, una simple evaluación de la efectividad de la opción para alcanzar el objetivo concreto y una evaluación de los posibles impactos ambientales imprevistos.
- Efectividad en función del coste.
- Trascendencia social, desde el punto de vista de la equidad, los efectos distributivos, el carácter progresivo o regresivo de las propuestas, así como su repercusión en la seguridad personal.
Este proceso de identificar, en el marco de los objetivos generales que se corresponden con los problemas más prioritarios, opciones para la acción se interrelaciona directamente con el de establecer posibles objetivos específicos y al final da como resultado una lista de opciones de acción relacionadas con una serie de objetivos específicos.
7. Crear programas para abordar objetivos:
A partir de las opciones analizadas se crean Programas de Acción para cumplir cada objetivo específico e incluirá:
- Proyectos.
- Instrumentos económicos.
- Instrumentos reguladores.
- Instrumentos de información y comunicación.
Una vez que se han elaborado Programas para cada uno de los objetivos específicos por parte del Foro y de la Administración, hay que analizar la compatibilidad mutua entre todos ellos, además de efectuar una evaluación del posible impacto ambiental que pudieran generar. Además, la Guía sugiere que a cada elemento de los Programas le corresponda, al menos, un indicador que verifique su aplicación y otro indicador que verifique su eficacia (exito o fracaso).
El ejemplo siguiente intentará ilustrar lo explicado hasta el momento:
Un objetivo general podría ser, por ejemplo, el de mejorar la calidad de las masas de agua locales, y un posible objetivo específico en relación con el anterior sería el mejorar la calidad de un río local en un grado en los próximos cinco años (se presupone que la calidad del agua ya ha sido previamente evaluada). El Programa corespondiente a este objetivo específico constaría, por ejemplo, de los siguientes elementos:
- Proyectos: obtener financiación para mejorar el tratamiento de aguas residuales (autoridad local), Limpiar las riberas del río y abrir caminos (grupos de acción ciudadana), mejorar hábitats para la vegetación ribereña (grupos locales de defensa de la naturaleza y colegiales).
- Instrumentos económicos: promulgar leyes locales para multar a aquellas personas que viertan residuos en el río o en sus cercanías (autoridad local), ofrecer préstamos baratos para fomentar la instalación de dispositivos de bajo consumo de agua a fin de reducir el volumen de aguas residuales (autoridad local y banco local).
- Instrumentos reguladores: exigir a las industrias locales que elaboren y pongan en práctica planes de acción para mejorar la calidad de los vertidos en el río a lo largo de los próximos cinco años a fin de cumlir los estándares exigidos por la ley (autoridad local y organismos del gobierno central).
- Instrumentos de información y comunicación: establecer un sistema de control ambiental que registre y actualice la calidad del agua en diferentes puntos del río y la ubicación de los puntos de descarga (administración local), publicar las acciones en el periódico local (medios de comunicación local), organizar excursiones guiadas a lo largo del río para explicar las mejoras del hábitat y observar la fauna (grupos locales de defensa de la naturaleza).
8. Formalizarlos en un Plan de Acción:
En esta etapa la administración ya puede elaborar un borrador del Plan de Acción que comprenda tanto el proceso seguido como sus resultados (es decir, la visión, filosofía, objetivos generales, objetivos específicos y programas). Este borrador se debate en el Foro de Medio Ambiente y posteriormente en el Pleno del Ayuntamiento. Una vez hecho esto dicho borrador es publicado para que sea conocido por la opinión pública y mediante talleres, asambleas, etc. se recogen los comentarios de la ciudadanía. Finalmente, se introducen las enmiendas necesarias en el texto y al final es el Pleno del Ayuntamiento el que aprueba el Plan de Acción definitivo.
9. Aplicar y comprobar:
La primera etapa de la puesta en práctica consiste en identificar al funcionario de la administración responsable de un Programa concreto. Se recomienda que la gestión de los presupuestos correspondientes a cada uno de los Programas se delegue también a ese mismo funcionario. Además, el funcionario responsable tendrá que asegurarse que la aplicación del Programa es la adecuada, y por tanto, hacer una planificación más detallada si fuese necesario.
Otro punto importante a destacar en este apartado es el de la comprobación: la verificación continua es vital para garantizar el exito y controlar los efectos secundarios y, por eso, lo recomendable es evaluar los indicadores y los fines predeterminados para comprobar si se están consiguiendo los resultados esperados. También hay que estar atentos para detectar lo antes posible cualquier impacto ambiental imprevisto que pudiera acontecer.
Cuando el proceso de comprobación indique que los Programas no están alcanzando los objetivos esperados, entonces será necesario buscar las razones y reajustar los Programas si fuese necesario. Cuando sea preciso efectuar cambios importantes en el Plan de Acción convendría quizás esperar a la fase de evaluación, en la que los cambios seguirán todo el proceso democrático.
10. Evaluación y retroalimentación:
Los indicadores asociados con los elementos de los Programas deberían verificarse al final del periodo de aplicación del Programa con objeto de evaluar la efectividad de este. Dichos indicadores se habrían elegido, como anteriormente se citó, para demostrar si la actuación se ha puesto en práctica en su totalidad, y si ha obtenido los resultados esperados.
En caso de observar que los Programas no han rsultado lo suficientemente eficaces para abordar realmente los problemas, será necesario seguir como base un proceso de revisión previamente establecido y así, introducir de nuevo la información en el nivel que corresponda.
De este modo, todo el proceso se convierte en una espiral continua. No en un círculo, ya que cada vuelta debe suponer un pequeño progreso hacia el objetivo último de conseguir una comunidad sostenible.
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Notas:
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Toda la información dada en la guía está muy sistematizada, además de ser muy completa y detallada.
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